Seminario sobre la Alianza del Pacífico
Discurso, S.E.u.O (verificar con el discurso) Universidad Nacional de Australia, Canberra 24 de junio de 2013
Vocativos
Vice-Rector Interino de la ANU, Profesora Marnie Hughes-Warrington
Dr. John Minns, Director del Centro Nacional Australiano de Estudios Latinoamericanos S.E. Sr. Pedro Villagra, Embajador de Argentina y Decano del Cuerpo Diplomático Miembros del Cuerpo Diplomático
Damas y Caballeros:
Introducción
Arvind Subramanian, del Instituto Peterson de Economía Internacional señaló a principios de este año que "el comercio multilateral, tal y como lo conocemos, se convertirá paulatinamente en un hecho del pasado".
Creo que el enunciado importante en esta frase es "tal y como lo conocemos".
Efectivamente, el actual período, en lo que se refiere al comercio internacional, probablemente pasará a la historia como una etapa muy difícil para el sistema de la OMC.
Pero seguramente también se considerará como un período de renacimiento del comercio multilateral.
Un período en que la creatividad y la cooperación entre los países con ideas afines han generado maneras muy innovadoras de romper los obstáculos al comercio y lograr una mayor liberalización comercial.
A la vanguardia de esta innovación se destaca la Alianza del Pacífico.
Sus cuatro miembros −México, Chile, Colombia y Perú− son algunos de los países más dinámicos y liberales de América Latina en términos económicos y representan un tercio de la producción de la región.
En conjunto, constituyen la octava economía más grande del mundo.
Este acuerdo de libre comercio fue descrito recientemente por The Economist como "emocionante", "inspirador" y "fascinante".
Basta con ver algunos de los resultados de la Cumbre del mes pasado para hacerse una idea de por qué la Alianza del Pacífico fue descrita de esta manera.
Sus miembros acordaron eliminar el 90 % de todos los aranceles al comercio de mercancías una vez que el acuerdo entre en vigor, junto con abolir totalmente todos los aranceles, el objetivo final de la Alianza.
El manejo del 10 % restante se debe resolver a fines del presente mes.
Los miembros también acordaron eliminar las visas para viajes de negocios y turismo entre los países miembros.
Asimismo, otros siete países se convirtieron en observadores, entre los que se cuentan Ecuador, Francia, Honduras y Portugal.
Estoy seguro de que los embajadores les informarán con mayor detalle acerca de éstos y otros logros.
Si bien es importante que el Gobierno de Australia consolide el trabajo que ha realizado hasta la fecha, nuestro gobierno está impresionado por todo lo logrado por la Alianza desde su creación formal el año pasado.
EL PAPEL DE OBSERVADOR DE AUSTRALIA EN LA ALIANZA DEL PACÍFICO
Fue un privilegio ser el representante del Gobierno de Australia en la Cumbre de la Alianza del Pacífico el mes pasado en Cali, Colombia.
Esta fue la primera cumbre en que pudieron participar observadores y Australia tuvo el honor de haber sido admitida en calidad de Observador a la Alianza, hecho que valoramos de sobremanera como expresión de los crecientes vínculos económicos y políticos entre Australia y los países de la Alianza del Pacífico.
El Gobierno y el pueblo de Colombia hicieron una excelente labor en lo que se refiere a la organización del evento.
La Cumbre se efectuó en condiciones en que el comercio de América Latina con Asia crece con intensidad.
Creemos que Australia tiene una capacidad singular para proporcionar un vínculo práctico y comercialmente significativo −un puente de enlace− entre América Latina y las dinámicas economías de Asia.
Asimismo, consideramos que esta Cumbre es una oportunidad para reafirmar nuestra voluntad de fortalecer nuestros lazos con América Latina.
El comercio de Australia con los países de la Alianza del Pacífico se encuentra entre los más significativos de nuestros socios en el rubro del comercio de mercancías −$ 4.9 mil millones en el período 2011 - 2012.
Del mismo modo, estimamos que el comercio de servicios también es importante, incluida la minería, sus servicios conexos y la educación.
Valoré la oportunidad de conocer a varios de nuestros colegas con ocasión de la realización de esta reunión.
Asimismo, felicité a Chile por su excelente gestión pro tempore de la Alianza del Pacífico mientras ejerció la presidencia y felicité a los miembros de la Alianza del Pacífico por los impresionantes resultados obtenidos hasta la fecha en el área de la liberalización de la circulación de mercancías, servicios, capitales y personas, y la rápida y ágil naturaleza de las medidas adoptadas.
La Alianza del Pacífico podría ser muy importante para Australia.
Su formación se produce en un momento en que el Gobierno de Australia está intensificando su compromiso con los países latinoamericanos.
Esto es parte de un camino forjado por un número creciente de empresas australianas que ya operan comercialmente en todo el continente.
Asimismo, el énfasis de los miembros en cuanto a eliminar las barreras al comercio, aumentar la productividad y promover el flujo comercial y de capitales en un mercado común coincide con las prioridades comerciales de Australia.
Creemos que Australia tiene mucho que ofrecer a los países de la Alianza del Pacífico en el sector de la minería, la educación, el agua y la energía renovable.
El Tratado de Libre Comercio entre Australia y Chile, un acuerdo de gran calidad, ofrece un fuerte vínculo con la Alianza del Pacífico. Como consecuencia de dicho acuerdo se ha producido un aumento del comercio de un 27,5 % anual desde que entró en vigencia el convenio en el año 2009.
Chile y Australia comparten una geografía similar y experiencias parecidas.
El comercio y la interacción entre nuestros países ya han alcanzado niveles considerables, no obstante lo cual pensamos que se pueden desarrollar aún más. Tenemos vínculos cada vez mayores en educación −más de 1.000 chilenos estudian actualmente en Australia y el gobierno australiano ha catalogado a la educación transfronteriza como la principal prioridad de Australia para APEC 2013. Cuando me reuní con el Consejo Minero de Chile hablamos sobre la forma en que la experiencia de Austrade podría servirle a Chile en una serie de temas de minería, ya que tenemos problemas similares.
Considero, además, que hay una gran oportunidad en tecnología del agua y de la energía, tema clave para el futuro de Chile. Australia está en una posición privilegiada por tener importantes reservas de energía, como el gas natural. También hemos avanzado mucho en el área de energías renovables. Hemos establecido una meta de 20 % de energía renovable para el año 2020 y, al mismo tiempo, hemos desarrollado una tecnología renovable, específicamente la energía solar y la eólica.
Las áreas de la economía chilena potencialmente atractivas para los inversionistas australianos son la minería y sus industrias relacionadas, como la tecnología, el equipo y las habilidades; el agua, la energía renovable y también los servicios financieros. Al mismo tiempo, Australia está tratando de atraer inversiones en infraestructura, transporte, energías renovables, agricultura, informática y comunicaciones.
Al igual que los miembros de la Alianza del Pacífico, Australia cree en la capacidad del comercio para mejorar los niveles de vida y promover una economía sólida.
Tenemos una trayectoria comprobada al haber estado a la vanguardia de la liberalización del comercio junto con su avance a lo largo de varias décadas.
Se estima que uno de cada cinco puestos de trabajo en Australia está vinculado directamente con el comercio.
Además, llevamos casi 22 años de crecimiento anual ininterrumpido. Hace 30 años, Australia firmó un Acuerdo Comercial de Relaciones Económicas más estrechas con Nueva Zelanda. Dicho convenio es reconocido por la OMC como uno de los acuerdos de libre comercio más completo, eficaz y compatible en términos multilaterales en todo el mundo.
A partir de 1989, la mayoría de los servicios en toda la zona cruzando el mar de Tasmania se han comercializado sin restricción alguna. Desde 1990, todos los productos que cumplen con los criterios de Reglas de Origen del Acuerdo se han intercambiado bajo un régimen de exención de impuestos y de restricciones cuantitativas a la importación. A la vez, el comercio bilateral entre Australia y Nueva Zelanda ha crecido en torno al 7,3 % anual desde que el acuerdo entró en vigencia. Hace relativamente poco, en 2010, entró en vigor el Acuerdo constitutivo del Área de Libre Comercio de la ASEAN-Australia-Nueva Zelanda. Este es uno de los acuerdos comerciales más ambiciosos que Australia ha firmado a la fecha.
Este es nuestro mayor TLC que incluye servicios, propiedad intelectual, comercio electrónico, circulación temporal de personas dedicadas a los negocios, competencia y cooperación económica. El Tratado abarca 12 economías y representa un mercado de más de 640 millones de personas con un PIB combinado de $ 4 billones. Además, para el año 2020, eliminará el 90 % de los actuales aranceles a las exportaciones de Australia para algunos de nuestros principales socios comerciales, hecho que genera enormes oportunidades para las empresas australianas.
Hoy en día, Australia, al igual que los miembros de la Alianza del Pacífico, participa en algunas de las negociaciones comerciales más innovadoras que se están acordando. Junto con México, Chile, Perú y otros siete países, Australia está negociando el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP). En conjunto, los actuales miembros del TPP suman casi el 40 % del PIB mundial y dan cuenta de alrededor de 800 millones de personas. Este convenio será mucho más que un acuerdo comercial tradicional ya que abordará los obstáculos al comercio más allá de las fronteras.
También será un acuerdo vivo, que tendrá la flexibilidad necesaria para hacer frente a nuevos problemas que surjan, permitiendo la adhesión de nuevos miembros. Por otra parte, tendrá el potencial de convertirse en un componente fundamental de la integración económica en la región de Asia Pacífico.
Otro ambicioso acuerdo comercial orientado a lograr una zona de libre comercio en el Asia Pacífico es el Acuerdo de Asociación Económica Integral Regional (RCEP), que se firmó el año pasado. Los 16 negociadores del RCEP, incluida Australia, representan casi la mitad de la población mundial, alrededor del 30 % del PIB mundial y una cuarta parte de todas las exportaciones.
Este acuerdo, impulsado por ASEAN, complementa las negociaciones del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP).
El TPP otorga tensión competitiva y fortalecerá la ambición de todos los involucrados para producir resultados que lleven a una región abierta e integrada. Pero lo que es más importante, tanto el RCEP como el TPP son caminos que permitirán lograr el objetivo de APEC de contar con un Área de Libre Comercio en la zona del Asia Pacífico.
AUSTRALIA COMO VÍNCULO CON ASIA PARA AMÉRICA LATINA
Una zona de libre comercio para la región de Asia Pacífico reportaría enormes beneficios para cada país, para la región y para el mundo.
Se debe considerar que, en 2005, alrededor del 45 % del crecimiento de la producción mundial provenía de Asia.
Está previsto que, para el año 2025, esta cifra aumente a un 60 %, lo cual representa casi la mitad de toda la producción económica del mundo.
También en el 2025, se espera que cuatro economías de la región, a saber, China, India, Japón e Indonesia, se encuentren entre las 10 economías más grandes del mundo.
En octubre del año pasado, la Primera Ministra de Australia, Sra. Julia Gillard, publicó el Libro Blanco sobre Australia en el siglo de Asia. El Gobierno encargó el Libro Blanco para posicionar a los australianos en el mejor lugar para que se beneficien del desarrollo de Asia y contribuyan al mismo. El Libro Blanco esboza una gran visión para Australia −una Australia que está aún más integrada con Asia.
Australia ya está profundamente conectada con la región. Casi el 62 % del total de nuestro comercio durante el año pasado fue con Asia, período en que alrededor de 400.000 estudiantes de la región se matricularon para realizar estudios en Australia. Y más de 1,7 millones de australianos nacieron en Asia.
Pero el proceso del Libro Blanco ha cristalizado nuestra determinación de estar aún más interconectados.
A continuación se enumeran algunos de los temas a los cuales nos comprometimos en el Libro Blanco:
• Desarrollar capacidades orientadas a Asia entre nuestros jóvenes
• Fortalecer el acceso para la inversión australiana en los mercados asiáticos. • Aumentar el número de empresas australianas que trabajan en las cadenas de
valor transfronterizas que han surgido en toda la región. ¿Cómo se relaciona esto con la Alianza del Pacífico?
Como indica el Gobierno en el Libro Blanco, Australia puede actuar como puente de enlace entre América Latina y Asia. Hay mucho que Australia puede compartir con los miembros de la Alianza del Pacífico en sus esfuerzos por lograr su objetivo esencial de vincularse más estrechamente con la región de Asia Pacífico.
El crecimiento saludable del comercio entre Australia y América Latina en los últimos años comprueba el fortalecimiento de los lazos que nos vinculan. El comercio bilateral entre Australia y América Latina ha aumentado de cerca de $ 1 mil millones en 1990 a casi $ 8 mil millones en 2012. En efecto, en conjunto, los países de la Alianza del Pacífico representan alrededor de $ 5 mil millones de dólares de esos $ 8 mil millones. Pero estas cifras no sólo demuestran los beneficios que ofrece la liberalización del comercio. Dan cuenta de una situación más profunda respecto del aumento de los lazos entre nuestros pueblos y los beneficios de conectar las cadenas de valor transfronterizas.
Y es en estas áreas donde hay varios ejemplos en que Australia sirve de vínculo entre Asia y América Latina.
De éstas, muchas empresas mineras australianas extraen minerales y metales para luego exportarlos a clientes en Asia a través de cadenas de suministro tanto nuevas como existentes. Del mismo modo, hay empresas brasileñas, chilenas y mexicanas que están invirtiendo en Australia en rubros como carne, carbón, alimentos procesados, piezas de automóviles y productos de belleza, que luego se suministran a clientes asiáticos.
Por último, las escuelas y universidades australianas se han convertido en un centro para la interacción entre jóvenes latinoamericanos y asiáticos. El año pasado, 32.000 estudiantes matriculados en Australia provenían de América Latina, los que se unen a los casi 400.000 inscritos de Asia. Estos tres ejemplos demuestran precisamente la forma en que Australia puede servir como enlace entre América Latina y Asia. También proporciona ejemplos reales de cómo se concibe que realmente será la región de Asia Pacífico cuando esté más integrada, una región en la que bienes y servicios puedan cruzar las fronteras libremente y sin problemas. Una situación en la que podremos desarrollar nuestras mutuas fortalezas comerciales al trabajar en conjunto.
Australia tiene ahora el privilegio de ser un observador de la Alianza del Pacífico. Creemos que la calidad de observador nos permite participar en oportunidades que son relevantes para nosotros, quizás sin distraer a la Alianza haciendo que se centre en temas relacionados con la afiliación.
Tenemos mucho que ofrecer a los miembros. Compartimos una geografía y experiencias similares. También tenemos mucho que aportar gracias a nuestros conocimientos y experiencia de llevar varias décadas trabajando en estrecha colaboración con Asia.
LA ECONOMÍA FUERTE Y FIRME DE AUSTRALIA
Tal como señaló la Primera Ministra con fuerza esta mañana, la economía de Australia se destaca como un baluarte de firmeza en el mundo. A diferencia de la mayoría de las
economías desarrolladas, durante la crisis financiera mundial logramos evitar la recesión y pudimos conservar cientos de miles de puestos de trabajo frente a las peores condiciones globales vividas desde la Gran Depresión.
Nuestro índice de inflación es reducido, tenemos bajas tasas de interés, una calificación crediticia triple A, bajos niveles de desempleo y la deuda del sector público también es baja.
Asimismo, los desembolsos del sector público como porcentaje del PIB en Australia también son bajos y, en comparación con otras economías avanzadas, los índices tributarios son menores. En el año 2012, la OCDE estima que el gasto público en Australia era del 35 % del PIB, cifra significativamente inferior a la media de la OCDE, que está muy por encima del 42 %. Entre los miembros con economías más avanzadas, solamente Corea y Suiza tenían sectores públicos más pequeños.
Las estimaciones más recientes de la OCDE sobre los ingresos fiscales totales como porcentaje del PIB muestran que Australia no alcanza a llegar al 26 %, muy por debajo del promedio de la OCDE que supera el 33 %. Entre los miembros con economías avanzadas sólo Estados Unidos y Corea del Sur tenían recaudaciones tributarias más bajas.
Nuestra situación actual es la siguiente:
• Calificación crediticia AAA: Australia tiene una calificación crediticia AAA con una perspectiva estable según las tres agencias de calificación. Estamos entre los únicos 7 países del mundo que tiene esta calificación.
• Baja tasa de desempleo (5,5 %): la tasa de desempleo en Australia es menos de la mitad de la que tiene Europa y está muy por debajo de la existente en otras economías avanzadas.
• Inflación controlada: la inflación subyacente se encuentra en el medio de la banda objetivo del RBA (2,5 % durante el año a septiembre).
• Baja tasa de efectivo: Las tasas de interés están actualmente en 3.00 % - en un nivel inferior al registrado en cualquier momento durante el gobierno anterior.
El gobierno laborista ha logrado reducir impuestos, reformar la tributación de las empresas y ayudar a las pequeñas empresas mediante un aumento de los descuentos tributarios.
Para terminar, estamos muy entusiasmados por el futuro de la relación entre Australia y América Latina. Que aumente el comercio entre nosotros, que compartamos más y que construyamos relaciones sólidas y duraderas.