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CONSEJO DE RECURSOS MINERALES

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Academic year: 2021

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CONSEJO DE RECURSOS MINERALES

GERENCIA DE EXPLORACION GEOLOGICA

SUBGERENCIA DE GEOLOGIA Y GEOQUIMICA ZONA NORTE

OFICINA REGIONAL CULIACAN

INFORME DE LA CARTOGRAFIA GEOLOGICA MINERA Y GEOQUIMICA

ESCALA 1:250,000, CARTA SAN ISIDRO CLAVE G12-4

ESTADO DE BAJA CALIFORNIA SUR.

Por:

Ing. Arnulfo Avalos Zermeño

Colaboradores:

Ing. David A. Maraver Romero Ing. Eleuterio Aparicio Cordero

Revisó:

Ing. Aarón González Gallegos

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C O N T E N I D O

R E S U M E N ... 1

I.- INTRODUCCION ... 6

I.1.-OBJETIVODELESTUDIO ... 6

I.2.-TRABAJOSPREVIOS ... 7

I.3.-METODODETRABAJO ... 13

II.- GEOGRAFIA ... 16

II.1.-LOCALIZACIONYEXTENSIONDELAREA ... 16

II.2.-ACCESOYVIASDECOMUNICACION ... 16

II.3.-CLIMAYVEGETACION ... 18

II.4.-FISIOGRAFIAEHIDROGRAFIA ... 19

III.- GEOLOGIA ... 22

III.1.-ESTRATIGRAFIA ... 22

III.1.a.- FORMACION SAN HIPOLITO (Triásico Superior-Jurásico Inferior TRs-Ji-Cz-Ar) ... 23

III.1.b.- FORMACION VALLE (Cretácico Superior KsAr-Lu) ... 29

III.1.c.- FORMACION BATEQUE (Paleoceno Inferior-Eoceno Superior Tpae Ar-Lm) ... 35

III.1.d.- FORMACION SAN GREGORIO ... 42

III.1.e.- FORMACION SAN ISIDRO (Mioceno Inferior-Medio TmAr-Lm) ... 49

III.1.f.- FORMACION SAN IGNACIO (Mioceno Medio Tm Ar). ... 55

III.1.g.- FORMACION COMONDU (Mioceno Inferior-Superior Tm ArCgp, TmBvA, TmBvA-TDa, Tmq Mz, Tm PA y TmPDa ). ... 57

III.1.h.- Rocas Volcánicas Terciarias (Terciario Superior TmA, TmDa y TmB) ... 65

III.1.i.- FORMACION ALMEJAS (Plioceno Tpl Lm-Ar). ... 67

III.1.J.- BASALTO (Pleistoceno Qpt-B) ... 69

III.1.K.- ARENISCAS Y LIMOS (Qpt Ar-Lm) ... 69

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III.2.-GEOLOGIAESTRUCTURAL ... 72

III.3.-TECTONICA ... 75

IV.- YACIMIENTOS MINERALES ... 79

IV.1.-PROSPECTOSYZONASDEALTERACION ... 81

IV.1.a.- PROSPECTO LA AZTECA ... 81

IV.1.b.- PROSPECTO LA PURISIMA ... 83

IV.1.c.- PROSPECTO SAN JUANICO ... 86

IV.1.d.- ZONA DE ALTERACION DON JULIO (Prolongación al sur de la Alteración Don Julio Carta Santa Rosalía) ... 89

IV.1.e.- ZONA DE ALTERACION GUADALUPE ... 89

IV.1.f.- ZONA DE ALTERACION MULEGE ... 90

V.- MODELOS DE YACIMIENTOS ... 92

VI.- ASPECTOS ECONOMICOS ... 95

VI.1.-INFRAESTRUCTURAGEOLÓGICO-MINERA ... 95

VI.2.-MINASENEXPLOTACION ... 96

VI.3.-ZONASPROSPECTIVAS ... 96

VII.- GEOQUIMICA ... 98

VII.1.-INTRODUCCION ... 98

VII.2.-ESTUDIODEORIENTACION ... 98

VII.3.-MUESTREO ... 98

VII.4.-ANALISIS ... 99

VII.5.-INTERPRETACION ... 100

VII.6.-ANOMALIAS ... 103

VIII.- CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES ... 107

IX.- PROBLEMAS NO RESUELTOS ... 113

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R E S U M E N

La carta se localiza en la porción centro-occidental del Estado de Baja California Sur, dentro de los municipios de Mulegé y Comondú. Cubre una superficie de 10,710 km2.

El acceso principal se realiza por la carretera federal No 1, en el poblado de Villa Insurgentes se desvía un tramo de carretera pavimentada hasta el poblado de La Purísima, de donde parte un camino de terracería que atravieza la carta en dirección NW-SE y comunica a diversos poblados, rancherías y campos pesqueros de la región. Fisiográficamente se localiza dentro de la Provincia Fisiográfica de Baja California (INEGI, 1995), dentro de las subprovincias: Sierra La Giganta, Discontinuidad Desierto de San Sebastián Vizcaíno y Discontinuidad Llanos de La Magdalena.

La hidrografía está caracterizada por un drenaje de tipo dendrítico, rectangular y en ocasiones radial. Las corrientes fluviales drenan tanto al Océano Pacífico como al Golfo de California. Estratigráficamente afloran rocas sedimentarias, volcanosedimentarias, intrusivas y extrusivas, agrupadas en diversas formaciones que abarcan desde el Triásico Superior al Holoceno.

Las rocas más antiguas se distribuyen en el límite NW de la carta, son de origen volcanosedimentario de la Formación San Hipólito de edad Triásico Superior-Jurásico-Inferior (Whalen y Pessagno, 1984), compuesta en su base por lavas almohadilladas y hacia la cima por una alternancia de lutitas, areniscas, pedernal y calizas con radiolarios, en la carta no aflora su base, que está expuesta a 38 km al NW dentro de la Carta Guerrero Negro, (Aparicio y Avalos, 1997), sobreyaciendo al complejo ofiolítico fuertemente plegada.

La formación anterior es cubierta discordantemente por la Formación Valle del Cretácico Superior (Barnes, 1984), constituida por una intercalación de areniscas, lutitas y en menor proporción conglomerados, con pliegues de amplio radio producto

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de la Orogenia Laramide. Los afloramientos de esta unidad se presentan al sur de la Sierra Santa Clara.

Cubriendo discordantemente al paquete anterior se depositó la Formación Bateque de edad Paleoceno-Eoceno (Mina, 1957), compuesta por una alternancia de limolitas, lutitas y areniscas. Los afloramientos de esta unidad se localizan principalmente al sur de la Sierra Santa Clara y al oeste de la Laguna San Ignacio.

Descansando discordantemente sobre la secuencia anterior se encuentra la Formación San Gregorio de edad Oligoceno Superior-Mioceno Inferior (Mc Lean et al, 1987), distribuida de forma irregular al sureste de la carta sobre los márgenes de los arroyos San Gregorio, La Purísima, Mezquital, San Raymundo y El Arenal; está constituida por una alternancia de lutitas silicificadas, fangolitas, areniscas, capas fosfatadas, diatomitas y delgados horizontes de tobas.

Sobreyaciendo en forma discordante a la formación anterior se encuentra la Formación San Isidro de edad Mioceno Inferior-Medio (Ganz-Jungblut, 1996); esta unidad presenta afloramientos discontinuos desde el arroyo La Purísima al sur hasta el arroyo El Arenal; está compuesta por coquinas arenoconglomeráticas, areniscas bioturbadas, areniscas conglomeráticas y coquinoides, limolitas, fangolitas, areniscas con fosfato retrabajado y más escasamente lutitas y delgados horizontes de tobas. Esta formación presenta un cambio lateral de facies con las formaciones Comondú y San Ignacio del Mioceno Medio (J.T. Smith, 1991) constituida por areniscas e intercalaciones mínimas de limolitas y lutitas, los afloramientos se distribuyen en la Mesa El Copalar en la porción central de la carta en forma esporádica. Contemporáneo a la unidad anterior y a la parte superior de la Formación San Isidro ocurre el depósito de la Formación Comondú de edad Mioceno (Mc Lean et al, op cit), compuesta hacia la base por areniscas volcanoclásticas y conglomerados correspondientes a la parte distal de un abanico continental y para la zona proximal la litología consiste de brechas andesíticas,

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tobas dacíticas, así como escasos derrames, andesíticos y dacíticos. Esta secuencia es cubierta en parte por derrames de basalto fisural que constituye la mayor parte de las mesetas. Adicionalmente se emplazaron, una serie de intrusiones hipabisales de tipo porfídico y composición diorítica, cuarzomonzonítica, andesítica y dacítica distribuidas principalmente en la porción noroeste de la carta.

El Plioceno está representado por la Formación Almeja (Troughton, 1974 en J.T. Smith, 1986), compuesta por areniscas conglomeráticas fosilíferas, coquinas y limolitas, sus afloramientos se distribuyen al oeste de la Laguna San Ignacio y al noroeste de la Bahía San Juanico, sobreyace en discordancia a los basaltos fisurales del Mioceno.

Durante el Pleistoceno se originaron una serie de aparatos volcánicos en una franja con dirección noroeste desde el poblado de San Isidro al rancho El Patrocinio, en la porción central de la carta que dieron lugar a extensas zonas de derrames de composición basáltica con edades que van de 0.47 a 0.9 m.a. (Mc Lean et al., op. cit., Hausback, 1984), sobre estos derrames se depositaron discordantemente terrazas marinas compuestas por areniscas y limos; así también se depositaron horizontes fosilíferos (coquinas) distribuidos hacia la línea de costa.

En el Holoceno se depositaron sedimentos que comprenden terrazas constituidas por conglomerados polimícticos mal clasificados con matriz areno-arcillosa, depósitos de aluvión de un rango granulométrico muy amplio que va desde limos a cantos rodados, depósitos litorales y eólicos.

Estructuralmente en la región se manifiestan bloques escalonados con sensible basculamiento provocado por fallamientos originados por movimientos de naturaleza extensional y finalmente el desarrollo de intrusivos o aparatos volcánicos alineados a estructuras regionales principalmente.

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El sistema estructural consiste de fallamientos en sentido norte-sur considerado el más antiguo, el segundo con orientación de N30°-60°W y el tercero menos frecuente con dirección N30°-50°E, todos de tipo normal y con buzamientos al oriente y poniente entre 50°-86°.

La carta muestra dos terrenos tectónicamente diferentes, el primero distribuido en la porción noroeste en la región de Abreojos-San Hipólito, constituido por los depósitos de la Formación San Hipólito considerados como la cubierta pelítica de ofiolitas (Moore, 1976), que fueron acrecionadas, cabalgadas y plegadas sobre la placa continental durante el Jurásico-Triásico, cubiertos parcialmente por sedimentos de la Formación Valle, depositados en la cuenca post-arco derivados del arco magmático Alisitos y deformados por la Orogenia Laramide durante el Cretácico Superior.

El resto del área muestra eventos geológicos producidos durante el Terciario por la interacción de placas tectónicas, pasando de una relativa calma durante el Terciario Inferior a un movimiento subductivo en el Terciario Medio, (24-12 m.a., Hausback, 1984). En el Terciario Superior termina el proceso de subducción y pasa a un movimiento extensional, produciéndose un “rift” con dirección al noroeste que dio lugar a la formación de un protogolfo, este evento dio lugar a la generación de basaltos expulsados a través de fisuras paralelas a esta dirección hasta finales del Terciario y principios del Cuaternario (12.4 a 0.47 m.a. Hausback, op cit), culminando con la generación del Golfo de California. Para el Cuaternario la margen oeste de la península sufre un levantamiento que produce el depósito de terrazas y zonas de talud.

En cuanto a minerales metálicos de interés, se reconocieron algunos prospectos principalmente de manganeso, localizados en la parte noreste del área en la Sierra de Santa Lucía hacia el noroeste del poblado de Mulegé en donde se tiene la presencia de una estructura brechada de 2.50 m de espesor con rumbo N67°W; emplazada en brechas volcánicas andesíticas de la Formación Comondú que aflora en una superficie

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de 200 m, con leyes que van de 19.2 a 42.5 % de Mn. Además se definieron áreas y zonas con potencial geológico-minero como son: La continuación al sur de la anomalía Don Julio (Carta Santa Rosalía) con presencia de sulfuros. Así como en la región de la Ex-Misión de Guadalupe donde se tienen intrusivos de composición cuarzomonzonita con fuerte oxidación y silicificación que representan interés para prospectar por minerales de oro y plata, ya que se le observan sulfuros diseminados del tipo pirita y arsenopirita.

Respecto a los yacimientos minerales no metálicos se tienen los depósitos de areniscas fosfatadas en la región de La Purísima dentro de la Formación San Gregorio, en la cual el CRM, durante 1992 realizó una evaluación de este yacimiento estimando un total de 911’503,504.25 toneladas con leyes de 15.05 a 17.12% de pentóxido de fósforo y espesores de 0.70 a 1.90 m. Otros depósitos de interés por el mismo mineral ocurren en sedimentos de la Formación San Isidro, en donde se presentan horizontes de areniscas fosfatadas con espesores de 0.20 a 1.30 m. Otro mineral presente en la carta es el yeso de baja ley que aflora en la Mesa El Yeso al este de la Laguna de San Ignacio. Las planicies aledañas a la Laguna San Ignacio constituyen un inagotable potencial para la producción de sal a gran escala mediante la construccion de vasos salinos.

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I.- INTRODUCCION

I.1.- OBJETIVO DEL ESTUDIO

Con el propósito de proporcionar al sector minero y al usuario en general de manera más completa y eficiente el servicio de información geológico-minera de nuestro país, el Consejo de Recursos Minerales instituyó un programa prioritario que corresponde a la generación de la infraestructura básica especializada geológico-minera, con el fin de producir y procesar toda la información de campo necesaria para la elaboración de cartas geológico-mineras, geoquímicas (10 elementos) y magnéticas, en formato cartográfico de INEGI de escalas 1:50,000 y 1:250,000.

Como una primer etapa se pretende tener el cubrimiento de nuestro País, en una

superficie de 1'350,000 km2, que corresponde a el área con mayor potencial minero del

territorio nacional.

Este programa se basa en la misión del Consejo de Recursos Minerales que es la de

"generar, interpretar y difundir la infraestructura de información geológico-minera básica y de investigación tecnológica que soporte, apoye y motive al sector privado a continuar la exploración y evaluación del potencial minero del país, con menor riesgo, brindándole además, la asesoría geológico-minera necesaria para que de esta forma, se traduzca en un importante detonador de nuevas operaciones mineras."

El objetivo es incentivar y apoyar la inversión en exploración y explotación minera, ofreciéndoles a los capitales nacionales y extranjeros la información geológico-minera básica y de investigación que aliente la evaluación del potencial minero del país, con mayores elementos y márgenes de confiabilidad, mediante el manejo de un gran volumen de datos geológicos, geofísicos y geoquímicos, que permitirán al usuario conocer, interpretar y seleccionar las características y potencialidad de cada zona, esta información se sintetiza en cartas especializadas accesibles al público en planos impresos o de forma digital (disco compacto o cinta), que se complemente con información textual.

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El caso del presente estudio, consistió en realizar la cartografía geológico-minera y geoquímica de la Carta San Isidro, Escala 1:250,000, clave G12-4, mediante la exploración integral programada, realizando estudios de imágenes de satélite, fotografías aéreas y cartografía geológica minera de campo, mapeando unidades litológicas, zonas de alteración, prospectos; paralelamente se realizó un estudio geoquímico de sedimentos activos de arroyo; así como la prospección geológico-minera con su respectivo inventario e interpretación correspondiente, además de un estudio de magnetometría aérea, el cual no es parte de este informe.

El proceso final de edición de las cartas, tanto impresa como en forma digital que incluye su base de datos, se realiza con un Sistema de Información Geográfica (ARC/INFO, ARC/VIEW), para el manejo oportuno de grandes volúmenes de información geológica, estructural, minera, geoquímica, geofísica, que puede ser referida a diversos sistemas de coordenadas, pudiendo efectuar su actualización, manipulación y análisis de forma rápida, eficaz y exacta; presentando, además, ante el público la posibilidad de obtener cartas con varias disciplinas integradas: Cartas Temáticas, o especializadas, en función de los requerimientos del usuario.

I.2.- TRABAJOS PREVIOS

Con anterioridad a estos trabajos se han realizados estudios estratigráficos, bioestratigráficos, paleomagnéticos, geológicos y de reconocimiento por parte de la iniciativa privada, trabajos de investigación a nivel de maestría y doctorado realizados por las universidades, así como los efectuados por el Consejo de Recursos Minerales sobre sitios específicos. Entre los más importantes y que tienen relación con el área de estudio son: el efectuado por Federico M. U., para Petróleos Mexicanos en el año de 1956, en el que se realiza la exploración y barrenación para detectar la presencia de hidrocarburos en las rocas sedimentarias de las cuencas Sebastián Vizcaíno y Ballenas Iray-Magdalena, ubicándose el área de estudio dentro de la segunda cuenca. (Figura No. 1).

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En el año de 1974 Eduardo Mapes V. y Hugo Cortéz G., realizan un inventario de los recursos minerales en la Península de Baja California haciendo una descripción geológica de la región, concluyendo que los yacimientos minerales de interés presentes en la Península de Baja California son: cobre, oro, tungsteno, manganeso, fierro, plata, cuarzo, talco, azufre, yeso y magnesio.

En 1976, F. Lozano R. realiza una evaluación petrolífera en la Península de Baja California, indicando que las características litológicas de la región guardan similitud con las rocas del sureste de Estados Unidos, detectando dos anomalías gravimétricas, proponiendo áreas viables para perforar pozos de exploración que complementan la información proveniente de los pozos perforados anteriormente. (PEMEX, 1956).

En 1976 A. Ochoa C., lleva a cabo un levantamiento aeroradiométrico en el Estado de Baja California Sur, haciendo aerogeofísica con canales de cuenca total de potasio, uranio y torio encontrando mejor respuesta en el canal de uranio, obteniendo información estructural de las zonas mineralizadas con fosfato, concluyendo que este método es aplicable a la exploración de fosforitas en Baja California.

En 1979 A. Madrid S., hace una exploración por petróleo en Baja California para determinar una nueva provincia productiva, indicando que las rocas del Cretácico contienen sedimentos argiláceos con kerógeno, determinado con barrenación, estableciendo posibles zonas de generación de gas, siendo de interés litológico para contener reservorios de hidrocarburos. En este mismo año L. Ortlieb, realiza un estudio paleontológico de las terrazas marinas cuaternarias en el suroeste de la Península de Vizcaíno, señalando que son indicativas de una deformación vertical reciente en la costa del Pacífico de la Península de Baja California.

Ferrusquia V. I. y Torres R. V. durante 1980, llevan a cabo el registro de mamíferos terrestres del Mesozoico al Cenozoico en Baja California, haciendo énfasis en que el registro Paleomastozoológico de la península es significativo y potencialmente importante para entender la evolución geológico-paleontológica de la región y tener una base biocronológica

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de las faunas marinas y continentales.

El Consejo de Recursos Minerales realiza en el año de 1981, por conducto del Ing. R. Pesquera V., un estudio de los depósitos minerales y su relación con procesos geológicos marinos en la Península de Baja California y que representan importancia económica, incluyendo en estos los de manganeso, fosforita, carbón, uranio, yeso y sal.

T. Smith en 1984, realiza correlaciones de moluscos terciarios de diferentes partes de Baja California Sur en sedimentos marinos de las formaciones San Ignacio, Tortugas, Almejas y San Isidro, determinando que los fósiles analizados en su mayoría son fauna correlativa con las encontradas en las unidades de Panamá, República Dominicana, Colombia y Perú.

En el año de 1984 P. A. Whalen y E. A. Pessagno realizan un estudio faunístico de radiolarios de la Formación San Hipólito expuesta en Punta San Hipólito al sureste de la Península de Vizcaíno, concluyendo que la fauna encontrada es correlativa con las de Columbia Británica y Oregon, determinando una edad en la parte inferior del miembro arenáceo de la Formación San Hipólito del Jurásico Inferior.

Gordon G. y Richard H. M., en este mismo año llevan a cabo un estudio paleogeográfico de la Península de California y parte de Sonora, cartografiando las rocas de la región de edades variables del Paleozoico al Reciente, mencionando que son una continuidad hacia el sur de la Sierra Nevada y del sureste de Oregon.

Durante el año de 1985, H. Hausback y colaboradores realizan en convenio con el Consejo de Recursos Minerales, un reconocimiento geológico de la parte sureste de la Carta San Isidro, cartografiando las unidades volcanosedimentarias del Terciario y Reciente de la región, además de realizar dataciones radiométricas en las formaciones San Gregorio, San Isidro, Comondú y rocas volcánicas cuaternarias obteniendo edades que varían del Oligoceno Superior al Pleistoceno (23.4 + 0.3 a 0.47 + 0.9 m. a.).

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En 1986 J.T. Smith realiza un estudio de moluscos en rocas del Terciario Medio en dos áreas al noroeste de Baja California Sur, apoyándose en dataciones radiométricas en rocas más jóvenes. (14.5 a 9.7 m.a.) para ubicarlas dentro del Mioceno Medio sugiriendo que estos datos ayudan en la reconstrucción paleogeográfica de la costa tropical del Pacífico y la Península de Baja California Sur.

En el año de 1986 V. M. Dávila A. y E. A. Pessagno hacen un estudio de radiolarios en rocas de la cima de la ofiolita Sierra San Andrés en su miembro volcánico, encontrando un contacto transicional entre la Ofiolita San Andrés y la base de la Formación San Hipólito, haciendo estudios en tres secciones en las localidades de Puerto Escondido, Arroyo Hermoso y Punta Quebrada, se confirma la edad de Cárnico Tardío al Nórico Medio a la cima de la ofiolita y una edad del Nórico Medio-Tardío a la base de la Formación San Hipólito en su miembro Toba Puerto Escondido.

Durante 1988, se lleva a cabo el estudio de imágenes de Satélite ERTS en el Estado de Baja California Sur, por los Ings. P. Sánchez A., N. Candanedo V. y H. Rojas S., cubriendo

una superficie de 72,000 km2, proponiendo áreas de interés para exploración de yacimientos

minerales, entre los que se tienen las sierras de San José de Castro con mineralización de cromo, magnesio y oro, Sierras de San Francisco, San Pedro, este y sureste de Bahía Concepción, San Hilario y San Juan de La Costa con mineralización de oro, plata, arsénico y fosfato y la Sierra La Victoria, El Triunfo-San Antonio y Sierra La Trinidad con mineralización de oro, plata y arsénico.

R. L. Squires en 1990, reporta nuevas especies de gasterópodos (Siliquariid y Vermedit), del Paleógeno en sedimentos de la Formación Bateque, indicando que estas nuevas especies en areniscas corresponden a la parte inferior del Eoceno de la Formación Bateque y son similares a las del suroeste de California.

Los Ings. S. A. Romero y D. A. Maraver R., realizan la verificación terrestre de anomalías en la Zona La Purísima en el año de 1992, obteniendo como resultado la anomalía La Bocana (LP-3) para prospectarse por fosfato, ya que se detectaron de 12 a 14 horizontes

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de fosfatos con espesor de 0.20 a 0.60 m y leyes de 1.5 a 25.14% de P2O5 con oolitos de

colofanita y francolita.

A. Zanchi y colaboradores, en 1992, realizan la estratigrafía y tectónica del área La Purísima durante el Oligoceno y Mioceno y sus implicaciones para la evolución de la margen del Pacífico, mencionando que las unidades sedimentarias presentan marcadas disconformidades, apoyándose en la estratigrafía y evidencias tectónicas para concluir que la margen del Pacífico estuvo sometida a una fuerte actividad tectónica.

En 1992 R. L. Squires y R. A. Demetrion, hacen paleontología en la Formación Bateque del Eoceno, detallando macrofósiles de invertebrados marinos del Eoceno encontrando diez macrofósiles nuevos, además de una gran variedad de fósiles que cronológicamente ascienden del Eoceno Inferior Tardío (Capay Stage) al Eoceno Medio Superior, (Tejón Stage), en afloramientos ubicados en la Costa del Pacífico, en las proximidades de San Juanico.

A. L. Carreño y T.M. Cronin en 1993, realizan un estudio de ostrácodos del Eoceno Medio en la Formación Bateque en la costa del Pacífico de Baja California Sur, determinando que son indicativas a un medio ambiente de plataforma de aguas templadas.

También en 1993, R. L. Squires y R.A. Demetrion describen dos nuevas especies de equinoideos en capas del Mioceno Medio Superior de la Formación San Isidro cerca del arroyo El Mezquital, sobre la costa del Pacífico nor-central de Baja California. Las nuevas especies son el primer registro de ocurrencia de Astrodapsis. Además para 1984 estos mismos autores realizan un reporte de una nueva especie de Haimea bajasurensis. n.sp. encontrada en la parte media de la Formación Bateque dentro de lo que ellos denominan “Capay Stage” del Eoceno Inferior.

Para el año de 1994 El Consejo de Recursos Minerales por conducto de los Ings. S. A. Romero y D. A. Maraver R., realizan un estudio geológico evaluativo del Proyecto La Bocana, realizando una cartografía a escala 1:50,000, calculando reservas potenciales con

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barrenación de 911'503,504.25 toneladas con una ley media de 15.05 a 17.12% de P2O5 con

espesores de 0.70 a 1.90 m distribuidos en 2 horizontes fosfatados.

Para el año de 1995 el Consejo de Recursos Minerales lleva a cabo el Programa de Cartografía Geológica Integral realizando la cartografía geológica-minera y geoquímica de la Carta San Isidro Clave G12-A86, Escala 1:50,000, en el Municipio de Comondú, Estado de Baja California Sur, por el Ing. S. A. Romero R.

Durante este mismo año L. Radelli y A. Jácome, hacen un reconocimiento de la Formación Comondú en la parte occidental de la Sierra La Giganta, mencionando que la Formación Las Parras es afectada por intrusivos hipabisales, concluyendo que el nombre de la Formación Comondú concuerda con el asignado por Heim (1921-1922) de edad Mioceno Superior.

En el año de 1996, B. Bigioggero y colaboradores realizan un estudio sobre las características estratigráficas, petrológicas y extinción del Cinturón Andesítico Miocénico en la región de Loreto-Las Parras, Baja California Sur, con este estudio se sugiere que antes de la culminación de la subducción relacionada al Cinturón Andesítico Miocénico, la extensión tectónica fue un importante factor en el control de la evolución estratigráfica, así como el estilo de erupción y el carácter geoquímico de los derrames de lava.

En este mismo año, B. Ganz y J. Jungblut del Instituto de Geología y Paleontología de la Universidad de Hannover, Alemania, realizan un mapeo en el área de La Purísima, cartografiando las formaciones San Isidro y Comondú, haciendo una descripción de los ambientes de depósito.

I.3.- METODO DE TRABAJO

La metodología aplicada en la realización del proyecto integral cartográfico de escala 1:250,000, consistió de tres etapas durante un año:

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1.- Gabinete, al inicio de los trabajos.

2.- Cartografía, como parte medular del estudio.

3.- Integración, interpretación y elaboración de informe y planos finales, como resultado total del trabajo.

La primer etapa de gabinete y no mayor al primer mes y medio del año estuvo compuesta de:

a.- Recopilación de información para su selección, integración y reinterpretación para los

fines geológico-mineros y geoquímicos perseguidos. Las fuentes de información fueron el propio Consejo de Recursos Minerales, bajo la base cartográfica de INEGI, además de las instituciones afines (PEMEX, CONAGUA, CFE, SARH, entre otras), Universidades y empresas mineras.

b.- Interpretación de imágenes de satélite, con especial énfasis en lineamientos,

curvilineamientos, zonas de alteración y relación estructural con yacimientos conocidos para la definición de nuevas áreas prospectivas. Se utilizaron imágenes Land-Sat para interpretación visual, además de imágenes digitales Land-Sat TM con interpretación mediante ERDAS y ERMAPPER en combinación de bandas 7-4-1.

c.- Análisis morfoestructural a partir de interpretación de lineamientos con planos

hipsométricos, con intervalos de curvas de nivel entre 100 metros.

d.- Se programaron localidades de muestreo de sedimento activo de arroyo para

geoquímica regional, con densidad de una muestra por cada 37 kilómetros cuadrados, aplicando el criterio de cuencas y subcuencas hidrológicas.

La segunda etapa se realizó en campo e inició en febrero para concluirse en mayo, cuya actividad, en general consistió de:

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con un total de 289 muestras (densidad de 1 muestra por 37 km2), el análisis se realizó por emisión de plasma de treinta y un elementos: Au, Sb, As, Ba, Bi, Cd, Co, Cu, Cr, Sr, P, Fe, Mn, Mo, Ni, Ag, Pb, W, Zn, Sn, Se, Be, Ca, K, Na, U, Al, Sc, Ga, Mg, TI; (el oro se efectuó por vía húmeda), con los resultados se realizó la geoestadística por percentiles y se escogieron 10 elementos para la edición de otras tantas cartas geoquímicas. Se controló mediante fichas alfanuméricas, con obtención de datos geológicos puntuales.

b.- Cartografía geológica, se realizó la verificación de contactos, secciones geológicas y

apoyo con las fotografías aéreas en áreas de complicación geológica y/o de interés económico. La información se enfoca hacia la obtención de cartas geológicas cronoestratigráficas. Se tomaron 90 muestras de mano para otros tantos estudios petrográficos.

c.- Reconocimiento geológico minero, con muestreo representativo de la mineralización,

definiendo calidad, potencial y perspectivas de yacimientos tanto metálicos como no metálicos. Se tomaron 48 muestras para análisis químicos. Se delimitaron 2 provincias mineralizadas con sus respectivas características, además de 3 áreas nuevas prospectivas.

La tercer y última etapa consistió en la integración, interpretación y validación de la información obtenida, la cual se realizó sistemáticamente durante el desarrollo de la cartografía y se concluyó en los dos últimos meses del año, con la culminación del presente informe final. Para la edición de las cartas finales se utilizó un Sistema de Información Geográfica (ARC/INFO), el que permite la posibilidad de ofrecer al público la combinación de varias disciplinas para la impresión de Cartas Temáticas.

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II.- GEOGRAFIA

II.1.- LOCALIZACION Y EXTENSION DEL AREA

El área se localiza al noroeste del Estado de Baja California Sur a 380 km en línea recta a partir de la Ciudad de La Paz, BCS. Geográficamente se ubica entre los paralelos de

2600' a 2700' de Latitud Norte y los meridianos 11200' y 11400' de Longitud Oeste

localizada dentro de la jurisdicción de los municipios de Mulegé y Comondú. El área cubre

una superficie de 10,710 km2. (Figura No. 2).

II.2.- ACCESO Y VIAS DE COMUNICACION

El acceso a la porción sureste del área de estudio se realiza por la Carretera Federal No 1, La Paz-Tijuana en el tramo Ciudad Constitución-Loreto, hasta el kilómetro 240 donde se ubica Ciudad Insurgentes, de esta localidad parte una carretera estatal con dirección al noroeste hasta llegar al poblado de La Purísima con recorrido de 110 km.

Del poblado de La Purísima ubicado en la porción sureste de la carta parte una terracería hacia el noroeste paralela a la línea de costa del Pacífico, hasta la Laguna San Ignacio, que comunica los diversos poblados, rancherías y campos pesqueros de la región entre los más importantes están: El Mezquital, San Juanico, Cadeje, La Ballena, San José de Gracia, El Cuarenta, Batequi de San Juan, El Dátil, El Delgadito y Laguna San Ignacio.

También se puede tener acceso a la carta en su extremo oriental por terracerías que parten de la carretera transpeninsular tramo Loreto-Santa Rosalía, entre los más importantes están: la que parte del km 63.5 con dirección al suroeste que comunica el poblado de San Isidro con recorrido de 66 km, localizado en la parte sureste del área de estudio.

Otra terracería de importancia parte del poblado de Mulegé que atraviesa la carta con dirección suroeste, comunicando las rancherías localizadas en la Sierra de La Giganta, entre las que destacan las Tinajitas, San Estanislao, Los Caballos y La Ballena.

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Otro acceso a la carta hacia su porción noroeste es por terracería que parte del km 98 con dirección suroeste de la carretera transpeninsular tramo Santa Rosalía-Guerrero Negro hasta el poblado de Punta Abreojos con recorrido de 88 km. De este poblado se continúa por terracería con dirección al noroeste bordeando la costa del Pacífico para comunicar las poblaciones de La Bocana y San Hipólito en la porción nor-occidental de la carta. Asimismo el área cuenta con varias terracerías y brechas en regulares condiciones que parten de las principales y que comunican las diversas rancherías de la región.

El acceso a la carta en la porción poniente también se puede realizar por vía marítima desde cualquier punto de la Margen del Pacífico de la Península de Baja California en lancha con motor fuera de borda.

II.3.- CLIMA Y VEGETACION

De acuerdo a la clasificación de climas en el Estado de Baja California Sur (INEGI, 1996), en la región predominan dos tipos de clima, el primero de tipo muy seco con lluvias en invierno y verano, pero escasas todo el año, con precipitación menor de 300 mm anuales, este clima se distribuye en las partes bajas en una franja costera en el Océano Pacífico hasta las elevaciones no mayores a los 500 m.s.n.m., y por la vertiente del Golfo de California en la región noreste de la carta en el Valle de San Patricio, en las inmediaciones al poblado de Mulegé.

Dentro de la franja orientada noroeste-sureste se localizan diversas rancherías y poblados, entre los más importantes se tienen: El Mezquital, San Juanico, La Ballena, Cadeje, San José de Gracia, El Dátil, Laguna San Ignacio, Punta Abreojos, La Bocana y San

Hipólito. La temperatura media anual es de 22 a 24.

Hacia la porción noreste de la carta en la franja montañosa de la Sierra La Giganta, el clima que prevalece es de tipo seco con elevaciones superiores a los 700 m.s.n.m. La

temperatura promedio anual en esta región oscila entre 18 y 16 C con media mensual más

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anual varía de 200 a 400 mm.

La vegetación es escasa y está en función del clima y la topografía, predominando en su mayoría la de tipo desértico, entre las especies más representativas se tienen: Matorral Sarcocaule, Matorral Sarco-crasicaule, vegetación Halófila, vegetación de desierto arenoso y selva baja caducifolia.

II.4.- FISIOGRAFIA E HIDROGRAFIA

Fisiográficamente la Carta San Isidro (G12-4) se ubica en la Provincia de Baja California (INEGI,1995); en las subprovincias Sierra de La Giganta, Discontinuidad Desierto de San Sebastián Vizcaíno y Discontinuidad Llanos de La Magdalena. (Figura No. 3).

La primera está caracterizada por topoformas distintivas que pertenecen a las serranías altas que constituyen la Sierra de La Giganta, estas sierras se distribuyen hacia la porción noreste de la carta y localmente está constituida por las sierras de San Pedro, Agua Verde, El Buey y San Bernardino. En conjunto las elevaciones varían de 250 a 1710 m.s.n.m., en la Sierra de San Pedro.

El carácter volcanoclástico de las rocas que constituyen las serranías infieren al terreno una topografía caracterizada hacia su porción central por mesas alargadas con cantiles verticales disectadas por la erosión de los arroyos, hacia el flanco nororiental presenta una topografía abrupta con cantiles verticales mayores a los 200 m, con arroyos que drenan hacia la Vertiente del Golfo, y hacia su flanco sur-occidental una topografía más suave conformada por mesas alargadas cortadas abruptamente por los arroyos que drenan hacia la Vertiente de el Pacífico.

La subprovincia Discontinuidad del Desierto de Vizcaíno se distribuye hacia la porción noroeste de la carta; está caracterizada por una extensa planicie que ocupa parte del Desierto de Vizcaíno y en parte la Sierra de Santa Clara, en conjunto las elevaciones varían desde el nivel del mar hasta los 550 m en la Mesa de Santa Clara, esta subprovincia es

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limitada al sur-sureste por el Océano Pacífico y La Laguna San Ignacio, la topografía que predomina en esta región es de mesas alargadas orientadas este-oeste, formas producidas

por la composición volcánica de las rocas que las conforman.

Para la subprovincia Discontinuidad Llanos de La Magdalena que se distribuye en la porción sureste de la carta, las topoformas más sobresalientes consisten de llanuras comúnmente con desarrollo de dunas y suelos residuales, conforme la topografía aumenta hacia el noreste varía la topografía hacia la frontera con la Subprovincia de la Sierra de La Giganta, predominando lomeríos y mesetas, en una etapa de erosión avanzada.

La hidrografía en esta carta es densa en su mayoría de tipo dendrítico hacia sus porciones altas y hacia las porciones bajas donde la topografía adquiere forma de mesas, predomina un drenaje rectangular bajando su densidad. En algunas ocasiones se presenta radial como ocurre en las sierras Agua Verde y El Buey, con orientación general en dirección noreste-suroeste hacia la porción sur-occidental de las serranías drenando sus aguas al Pacífico, entre los principales arroyos se tienen el de San Raymundo, San Martín, El Mezquital, El Patrocinio, La Purísima y San Gregorio. Para el flanco nor-occidental el patrón de drenaje muestra una dirección noreste-este que drena sus aguas a la Vertiente del Golfo de California.

En la región los procesos marinos fluviales y eólicos han depositados una gran cantidad de sedimentos que forman barreras y depósitos de dunas, además se tiene un sistema de dunas antiguas, las cuales en la actualidad se encuentran estabilizadas por una cubierta vegetal distribuyéndose estos depósitos principalmente en la margen costera del Pacífico y en la Laguna San Ignacio.

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III.- GEOLOGIA

III.1.- ESTRATIGRAFIA

Geológicamente dentro de la Carta San Isidro se distinguen tres grupos litológicos de diferentes orígenes y edades; en la porción noroeste de la carta en la región de Santa Clara, se presentan rocas volcanosedimentarias y sedimentarias del Mesozoico en afloramientos paralelos a la línea de costa del Pacífico, al oriente de la Laguna San Ignacio.

En la parte central de la carta se tiene una franja de rocas sedimentarias y volcanoclásticas del Terciario y Cuaternario con orientación NW-SE paralela a la línea de costa del Pacífico desde las inmediaciones al norte de la Laguna San Ignacio hasta el límite sureste del área de estudio y para la porción noreste de la carta predominan rocas volcánicas y subvolcánicas del Terciario y Cuaternario que conforman la Sierra de La Giganta.

Dentro del área de estudio no se observaron afloramientos de rocas cristalinas que forman parte del basamento, sin embargo en el sitio de la Presa San Isidro a 4 km al noroeste del poblado del mismo nombre, se encontraron xenolitos de diorita y gneises dentro de las coladas de basaltos que rellenan los cañones (McLean y colaboradores, 1987), el diámetro máximo de estos xenolitos es de 10 cm (Fotografía No.1).

Afloramientos restringidos de rocas graníticas cretácicas afloran en la porción este de la Sierra de La Giganta, el más cercano al área de estudio se ubica a 55 km al sureste del poblado de San Isidro (94 ± 2.9 m.a; Mc Lean, 1988), otros afloramientos de rocas granitoides se presentan en la porción central de la Península de Concepción (78.4 ± 2.9 m.a. Mc Fall, 1968), en el arroyo Las Palmas al noroeste de Santa Rosalía y en diferentes islas sobre el Golfo de California desde el norte de La Paz. Los xenolitos encontrados en el área al norte de San Isidro y los afloramientos descritos indican que las rocas cristalinas constituyen el basamento de la Sierra de la Giganta en el área de estudio.

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Foto No. 1- Xenolito de diorita de hornblenda en basalto. Afloramiento a 4 km al noroeste del poblado de San Isidro, al SE de la carta.

Debido a que la estratigrafía de la Carta San Isidro está caracterizada por rocas sedimentarias, volcanosedimentarias, intrusivas y extrusivas de diferentes orígenes y edades que varían del Triásico Superior al Reciente (Figura No. 4), son agrupadas en diversas formaciones. A continuación se hace una descripción de las unidades litológicas, las cuales se representan en la Figura No. 5, en donde se muestra su distribución espacial y las relaciones estratigráficas, en esta figura se infiere en las secciones A-A’ y B-B’ a las rocas de basamento cristalino.

III.1.a.- FORMACION SAN HIPOLITO (Triásico Superior-Jurásico Inferior TRs-Ji-Cz-Ar)

Definición.- La Formación San Hipólito fue definida por Mina (1956), para rocas que

afloran en la región de Punta San Hipólito al poniente de la Laguna San Ignacio en una secuencia de 1800 m de sedimentos, que dividió en dos miembros: el inferior compuesto por capas de pedernal y areniscas con un espesor de 800 m, y el miembro superior compuesto de 1,000 m de rocas calcáreas, asignándolas al Jurásico Superior.

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24 Qeo E ólico QC gp S I M B O L O G I A C U A T E R N A R I O T E R C I A R I O

Limolita- A renisca (Fm. A lmejas)

A renisca-limolita (Fm. S an Isidro)

Lutita-A renisca (Fm. S an Gregorio)

C R E T A C I C O A renisca-Lutita (Fm. V alle) C onglomerado polimíctico Tpl Lm -A r Tm A r Lm P L E I S T O C E N O

A renisca - Limolita (Fm. B ateque)

H O L O C E N O

K s A r -Lu

TRIASICO-JURASICO C aliza-A renisca ( Fm. S an H ipólito) T s -J iCz -ArR B asalto P órfido D iorítico P órfido A ndesítico R OC A S IGN EA S IN TR U SIV A S F m C o m o n d ú C oquina Qpt C q A renisca-Limolita P órfido D acítico

FIGURA No.4.- COLUMNA ESTRATIGRAFICA CARTA SAN ISIDRO G12-4

D acita A renisca (Fm. S an Ignacio) F m C o m o n d ú P órfido C uarzo-Monzonítico A ndesita PLIOCENO MI OCENO

OLI GOCENO-MI OCENO

PALEOCENO-EOCENO

SUPERI OR

B recha volcánica andesítica A renisca-C onglomerado polimíctico

B recha volcánica-Toba D acítica

Tom Lu-A r TpaeA r -L m Qpt A r -Lm Qli Litoral Qal A luvión QptB B asalto

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Distribución.- En la Carta San Isidro los afloramientos de la Formación San Hipólito

se restringen a la porción noroeste de la carta, en las inmediaciones del campo pesquero San Hipólito en donde se presenta su localidad tipo.

Litología y Espesor.- La Formación San Hipólito fue estudiada por Finch y Abbot

(1977), considerándola como la cobertura sedimentaria de la Ofiolita San Andrés, que aflora en la Península de Vizcaíno, dividiéndola en cuatro miembros informales a los que denominaron: Miembro de Pedernal, Miembro de Caliza, Miembro de Brecha y Miembro de Areniscas, con un total de 1400 m.

En el área de estudio afloran estos cuatro miembros constituido el primero por capas tobáceas de color verde y rojizo ambas pedernalozas y/o silíceas conteniendo capas de areniscas volcanoclásticas de color grisáceo y limolitas presentando abundantes nódulos de sulfuros de fierro concordantes a la estratificación (Fotografía No. 2).

El comportamiento estructural de los estratos es de rumbo NW 34°SE con 35° al SW, el espesor de la estratificación varía de 1 cm a 4 m de espesor, localmente la secuencia muestra deformación compresiva con pliegues de amplio radio. En esta zona no se observa la parte basal del Miembro de Pedernal, sin embargo al noroeste del área, el contacto inferior de la formación es con lavas almohadilladas del Complejo Ofiolítico de Vizcaíno (Dávila y Pessagno, 1986), marcado por un horizonte de dolomita de color rosa.

En análisis petrográfico de un horizonte de toba dacítica de origen piroclástico se presentan como minerales principales; oligoclasa diseminada y formando aglomerado, cuarzo-calcedonia en la matriz y diseminada y fragmentos de roca de tipo dacítico formando parte de la roca, como minerales secundarios hematita y limolita.

El Miembro de Calizas consiste de una interestratificación de calizas recristalizadas, areniscas volcanoclásticas y pedernal (Barnes, 1982). Localmente se encuentran pliegues de arrastre rotos y en los bordes de los estratos brechados producidos por esfuerzos compresivos y/o por deslizamientos y asentamientos en el período de depositación en

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pendientes (Finch y Abbott, op cit), este miembro contiene abundantes radiolarios mal conservados y su contacto inferior con el Miembro de Pedernal es transicional.

Foto No. 2.- Rocas del Miembro de Pedernal de la parte inferior de la Formación San Hipólito. Afloramiento en Punta San Hipólito al noroeste de la Carta San Isidro.

En análisis petrográfico de una caliza micrítica los minerales principales consisten de calcita y/o micrita en oolitos escasos y pequeñas zonas recristalizadas y cuarzo-pedernal diseminado en la calcita (120 µm), como mineral secundario hematita en pequeñas manchas diseminada en el cementante calcáreo.

El Miembro de Brechas sobreyace al Miembro de Caliza y presenta localmente una superficie erosional, las brechas consisten de bloques de calizas fosilíferas mal distribuidas y clásticos volcánicos en una matriz volcanoclástica arenosa brechada, con menor proporción de areniscas volcanoclásticas estratificadas y conglomerados (Barnes, op cit).

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El rumbo general de los estratos en el Miembro de Calizas es de N20°W con 72° al SW, además presenta los siguientes sistemas de fracturamiento N68°E con 85° al SE, N85°W con 60° al NE y N70°E con 78° al NW.

El Miembro de Areniscas sobreyace depositacionalmente a las brechas, las areniscas son volcanoclásticas mal clasificadas con intercalaciones de limos y tobas con menores cantidades de estratos delgados calcáreos y concreciones de limos.

Los espesores en esta unidad son: 245 m para el Miembro de Pedernal, 95 a 210 m para el Miembro de Calizas, 105 m para el Miembro de Brechas y para el Miembro de Areniscas de 1840 m aproximadamente (Whalen y Pessagno, 1984). En conjunto los estratos de la Formación San Hipólito representan un Homoclinal orientado al noroeste con capas buzantes al suroeste entre 30° y 75°.

Relaciones Estratigráficas.- En el área de estudio la base de la Formación San

Hipólito no se observa sin embargo Aparicio y Avalos (1997) reportan que su base está expuesta a 38 km al noroeste dentro de la Carta Guerrero Negro sobreyaciendo al complejo ofiolítico fuertemente plegado. Su contacto superior es por falla con la Formación Valle del Cretácico Superior.

Edad y Correlación.- De acuerdo a estudios bioestratigráficos realizados en la

Formación San Hipólito (Whalen y Pessagno, 1984) se reporta a los fósiles Halobia sp y Monotis cf. M. subcircularis (Gabb) en sedimentos intercalados con lavas almohadilladas y los miembros de pedernal y caliza respectivamente, por lo que les asigna una edad del Triásico Superior (Noriano Tardío). Por otra parte Kimbrough (1982) reporta haber encontrado una amonita mal conservada, asignándola tentativamente al Triásico Medio a Superior.

Basándose en la ocurrencia de radiolarios reportados en la cima del Miembro de Areniscas de la Formación San Hipólito, de los géneros Canoptum, Droltus, Bagatum,

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Canutus, Hsuum, Lupheriun, Pseudeoheliodiscus, Gorgansium morganense y Canoptum anulatum, (Whalen y Pessagno, op cit) se les asigna una edad del Jurásico Inferior (Pliensbaquiano y/o Toarciano).

Esta unidad es correlacionable por similitud faunística con la Formación Kunga del Grupo Vancouver en la Columbia Británica de Canadá y por amonitas asociadas a radiolarios del Pleisbaquiano Superior con la Formación Nicely del área este-central de Oregon, E.U. Además de las faunas descritas para Turquía (Sutherland, 1968, Imlay, 1968, 1980, Blome 1980, Pessagno y Poisson 1981, De Wever, 1981a, 1981b, 1982, en Whalen y Pessagno, op cit).

Ambiente de Depósito.- De acuerdo a las características petrológicas de la

Formación San Hipólito se considera que fue depositada directamente en la corteza oceánica en una cuenca profunda, con rasgos de sedimentación de talud y deslizamientos e influencia de un arco volcánico, esta unidad es considerada por algunos autores como la cubierta pelítica de una ofiolita (Barnes, op cit) que fue posteriormente deformada por procesos tectónicos en una margen continental activa.

Condiciones Geológico Mineras.- Dentro de esta formación no se presentan

minerales de interés económico, aunque posiblemente el pedernal en la parte inferior de la unidad pudiera ser utilizado en la industria como abrasivo.

III.1.b.- FORMACION VALLE (Cretácico Superior KsAr-Lu)

Definición.- La Formación Valle fue descrita por Mina (1956), tomando como

referencia los afloramientos ubicados al oriente de Bahía Tortugas, en el sitio conocido como Valle Salitral con restos escasos de amonitas.

Distribución.- La Formación Valle se distribuye hacia la porción noroeste de la Carta

San Isidro, al poniente de la Laguna San Ignacio, en una franja orientada al noroeste paralela a la línea de costa del Pacífico, desde el norte en las inmediaciones del poblado San Hipólito hasta el sur en el poblado de Punta Abreojos. Se tienen otros afloramientos distribuidos de

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forma irregular y ocupando las partes topográficamente bajas, ocurriendo éstos en el Llano El Coyote, y hacia las márgenes de la terracería que comunica el poblado de Punta Abreojos con la Carretera Transpeninsular.

Litología y Espesor.- Litológicamente ha sido estudiada por varios autores, debido a

la gran extensión que cubre en la Península de Vizcaíno, (Mina 1956, 1957, Robinson 1975, Rangin 1979, Kilmer 1979, en Boles 1976, Patterson 1984a, Barnes 1984). Originalmente Mina (1957) divide a esta formación en tres partes: la inferior compuesta por lutitas y limolitas, la parte media por lutitas, limolitas, areniscas y lentes de comglomerados y la parte superior por areniscas masivas interestratificadas con lutitas y areniscas con concreciones arenosas.

Más recientemente Patterson (1984a) realiza un estudio de petrofacies en las rocas de la Formación Valle, en la Cuenca de Vizcaíno, por medio del cual, la separa en dos nuevas formaciones: Formación Los Chapunes compuesta por una intercalación de limolitas y areniscas y la Formación Valle compuesta por un intervalo basal conglomerático cubierto por intercalaciones de areniscas y limolitas, asignándoles una edad del Albiano y Cenomaniano-Santoniano, respectivamente.

En el área de estudio no aflora su base, además de que sus afloramientos se distribuyen de forma irregular, sin embargo en algunos lugares aledaños al campo pesquero Puerto Nuevo, 40 km al noroeste de San Hipólito en la Carta Guerrero Negro, Aparicio y Avalos (1997), reportan que la base de la Formación Valle está constituida por capas de calcita de color rosado, que en ocasiones presenta algunos horizontes de calizas recristalizadas con alternancia de lutitas y areniscas arcillosas.

Los afloramientos de la Formación Valle en la Carta San Isidro se restringen a la porción poniente de la Laguna San Ignacio; la litología de su parte inferior está constituida por delgadas capas bien estratificadas de lutitas arenosas y limolitas de color café claro a oscuro alternando con bandas de areniscas ferruginosas bastante micáceas de color café oscuro.

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Se ha observado regionalmente que la base de la formación está constituida principalmente de lutitas en estratos de 4 a 8 m parcialmente alternadas por limolitas, a medida que se asciende estratigráficamente los espesores de lutitas y limolitas son menos persistentes, continuando una secuencia de areniscas con potentes espesores de hasta 30 m, con estratos individuales de 4 m de potencia en ocasiones masivos. Hacia la parte superior de la unidad los horizontes de areniscas se intercalan con delgados horizontes de lutitas y conglomerados masivos de 10 m de potencia que en ocasiones llegan a medir más de 40 m de espesor, como los conglomerados que se ubican en las lomas inmediatas al arroyo Batequito al norte del poblado de Punta Abreojos.

La Formación Valle en general presenta colores amarillo grisáceo a gris oscuro en las limolitas y lutitas, en las areniscas color amarillo claro a café claro y los conglomerados son de café oscuro debido a los fragmentos que los contituyen.

Sobre el arroyo la Pitaya al sur de la Sierra Santa Clara se presenta una alternancia de limolitas, areniscas y lutitas con estratificación delgada a laminar con abundantes fósiles de amonitas, en ocasiones se presentan nódulos calcáreo-arenosos en los horizontes de areniscas.

En este sitio se midió una sección de 14 m de la secuencia interestratificada que está cubierta por un conglomerado intraformacional, en este lugar se realizó el análisis petrográfico de un horizonte de areniscas, presentando como minerales principales: del 50 a 75% de cuarzo subredondeado (90-130 µm) en microcristales rotos con bordes irregulares de origen detrítico, albita-oligoclasa en proporción de 5-25% subhedral (50-140 µm) en microcristales rotos con bordes corroidos, algunos con macla polisintética; menos del 5% de biotita subhedral con hábito lamenar, alterados en sus planos de clivaje por hematita, apatita en menos del 5%, euhedral (8-20µm) incluida en la plagioclasa, como minerales accesorios calcita como cementante y hematita dispersa en la roca y como producto de alteración de biotita, la roca se clasifica como arenisca calcárea.

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Otra muestra colectada en una arenisca calcárea aguas abajo en el mismo arroyo presenta la misma mineralogía, aunque se observa un incremento en el contenido de calcita anhedral (micrita) predominando sobre los demás componentes, decreciendo el contenido de cuarzo y albita-oligoclasa.

Hacia la desembocadura del arroyo Batequitos se colectó otra muestra sobre un horizonte arenoso; presenta como minerales principales del 5 a 25% de plagioclasa euhedral (60-150 µm) formando la roca calcita-sericita en proporción de 5 a 25% como cementante, y menos del 10% de cuarzo-calcedonia anhedral (60-150µm) como constituyente de la roca, los minerales secundarios clorita alterando a toda la roca y hematita y/o magnetita en pequeños cristales diseminados en la roca, la microtextura que presenta es epiclástica psammítica, los fragmentos son de grano fino angulosos a sub-angulosos, se les clasifica como una arenisca feldespática.

Los conglomerados presentan gran resistencia a la erosión, este hecho permite encontrar a las rocas clásticas en las cimas de los altos topográficos, constituyendo formas abruptas, caprichosas o mesetas elevadas. Los conglomerados son polimícticos, constituidos por materiales clásticos subarredondados, del tamaño de los guijarros, gravas, cantos rodados hasta de 20 cm de diámetro. Comúnmente estos conglomerados están dominados por un 75% de materiales de origen volcánico a hipabisal (rocas afaníticas y porfiríticas), aunque también se encuentran rodados derivados de rocas graníticas, pedernal y terrígenos. La Formación Valle no presenta ningún material del complejo ofiolítico. El espesor para esta formación (Barnes, 1984) se ha calculado entre 8 y 10 km, representando una sedimentación marina turbidítica.

Estructuralmente las rocas de la Formación Valle presentan una deformación suave con pliegues de amplio radio con tendencia NW-SE, la etapa de deformación es posible que haya alcanzado la parte inferior del Paleoceno ya que se presenta un contacto discordante erosivo y en ocasiones angular con la Formación Bateque, además de que se presentan pequeñas fallas inversas con rumbo general N30°-60°W y buzamientos de 30° a 50° al oriente y poniente que dislocan algunos estratos interrumpidos bruscamente en su

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distribución horizontal por lo que se denota la inestabilidad tectónica durante el período de depósito.

Relaciones Estratigráficas.- Las relaciones de campo para la Formación Valle en la

Carta San Isidro son las siguientes: sobreyace por contacto de falla a las rocas de la Formación San Hipólito, infrayace en contacto discordante con la Formación Bateque, además la Formación Valle es cubierta en parte por una coquina cuaternaria y en otras ocasiones está cubierta por gran cantidad de depósitos recientes del tipo de terrazas conglomeráticas, conglomerados, suelos, depósitos litorales, depósitos aluviales y arenas del desierto. (Foto No. 3).

Foto No. 3.- Afloramiento sobre el arroyo La Pitaya al noroeste de la carta, cubierta en discordancia angular para la Formación Bateque del Plioceno-Eoceno que a su vez es sobreyacida en discordancia erosional por una coquina pleistocénica.

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(1975, en Barnes 1984), asigna una edad del Albiano tardío a Cenomaniano (?) para el Miembro inferior; Cenomaniano-Turoniano para el Mioceno Medio y Campaniano a Maestritchiano para el Miembro Superior.

De acuerdo a estudios más recientes, el Miembro inferior de la Valle (Patterson 1984a) es denominado como Formación Chapunes asignándole una edad del Albiano. En base a esta publicación para los sedimentos en el área de estudio sobre el Arroyo La Pitaya y San Lorenzo al sur de la Sierra Santa Clara se les asigna una edad del Cenomaniano y del Turoniano, respectivamente, considerándolos parte de la Formación Valle.

Aguas arriba sobre el arroyo La Pitaya se localiza un afloramiento aislado de la Formación Valle, constituido por una interestratificación delgada de areniscas, lutitas y limolitas, con alto contenido de fósiles de amonitas entre las que se determinaron las siguientes especies: Subprionocyclus cf. S. Condoni (Anderson), subprionocyclus cf.S. siskiyouensen (Anderson) y subprionocyclus c.f. S. Orogenense (Anderson) de edad probable Cretácico Superior temprano (Turoniano Superior), (Gómez L. M.E., comunicación escrita, 1999) que corresponden a una edad del Turoniano. Esta edad es similar a la asignada por Robinson (op cit), para el Miembro inferior y la parte inferior de la Formación Valle de Patterson (op cit) y a la parte media de Mina (1956).

Basándose en estudios bioestratigráficos (Berry y otros 1984) de los afloramientos de rocas sedimentarias de la Formación Valle en el área de Punta Abreojos-San Hipólito, obtuvieron datos bioestratigráficos para correlacionar a estos estratos con los del sur de la Alta California, encontrando gran similitud entre las faunas, concluyendo que las localidades citadas son partes de una misma provincia faunística que pertenecieron a depósitos en cuencas contemporáneas intercomunicadas entre sí a lo largo de la costa del Pacífico durante el Cretácico.

Ambiente de Depósito.- La Formación Valle fue depositada en un abanico complejo

submarino, el cual se originó en una posición antearco, esta unidad cretácica fue constituida durante el tercer episodio de subducción que generó el Arco Magmático Alisitos iniciado en el Aptiano-Albiano. De acuerdo a datos paleomagnéticos, estratigráficos y de paleocorrientes

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(Patterson, 1984a y 1984b) indican que la Formación Valle fue derivada en parte de un terreno cristalino distal, de un arco continental denominado Arco San Andrés-Cedros ubicado al este de la Cuenca de Vizcaíno durante el Cenomaniano y Santoniano y otra fuente proveniente del terreno del Arco Alisitos cercana a 100 km al este de la cuenca de depósito.

Condiciones Geológicos Mineras.- En esta formación a la fecha no se ha detectado

ninguna sustancia de rendimiento económico.

III.1.c.- FORMACION BATEQUE (Paleoceno Inferior-Eoceno Superior Tpae Ar-Lm)

Definición.- El nombre de Formación Bateque fue propuesto por Mina (1957),

tomando como referencia los afloramientos que ocurren en el Arroyo San Ramón en las proximidades del rancho El Bateque, localizado a 20 Km en línea recta al sur del poblado de San Ignacio, (Carta Santa Rosalía).

Distribución.- En el área de estudio los afloramientos de la Formación Bateque se

presentan en la porción noroeste de la carta en la región de San Hipólito-Punta Abreojos aflorando en una franja este-oeste conformando la Mesa Santa Clara, además de tenerse otros afloramientos esporádicos hacia el noroeste de la Laguna San Ignacio.

Otros afloramientos de la Formación Bateque se presentan desde la porción oriente de la Laguna San Ignacio al noroeste hasta el arroyo El Mezquital al sureste en una franja orientada noroeste-sureste en la porción central de la carta con un ancho promedio de 14 kilómetros, paralela a la línea de costa del Océano Pacífico. Esta unidad constituye la base de las mesas Santa Clara, El Bule, La Cordillera y Los Dolores. Los afloramientos más al sur de la Formación Bateque se presentan en las desembocaduras de los arroyos hacia la línea de costa como ocurre en el arroyo al sureste de la Mesa El Aguaje y arroyo El Mezquital, en donde es parcialmente cubierta por las formaciones más jóvenes y depósitos recientes.

Otros afloramientos de la Formación Bateque se presentan de forma aislada en las lomas bajas en los alrededores de la Laguna San Ignacio y en los pequeños islotes dentro de

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la laguna conocidos como islas El Pelícano, en donde se encuentran cubiertas parcialmente por rocas del Cuaternario.

Litología y Espesor.- La Formación Bateque fue primeramente descrita por Mina

(1956, 1957) separándola en tres miembros asignándola al Eoceno, además reconoció en el subsuelo de la cuenca La Purísima-Iray (Pozo Iray Num. 4) debajo de la Formación Bateque, una secuencia de 150 m de espesor de conglomerados, areniscas y arcillas que denominó Formación Malarrimo, sobreyacida por un paquete de 2,136 metros de lutitas, y areniscas con fósiles característicos del Paleoceno nombrándola Formación Santo Domingo, que descansa discordantemente a sedimentos cretácicos.

En el área de estudio los afloramientos de la Formación Bateque conforman la base de la mesa Santa Clara y El Carrizo en la porción noroeste de la carta, está constituida por un paquete de aproximadamente 250 m de una interestrarificación de areniscas y limolitas con esporádicos horizontes delgados de lutitas de color café claro a gris verdoso.

La estratificación es paralela planar, con estructuras de flama y convolutas en la base de las areniscas, el espesor de esta estratificación varía de delgada en los limos de 2 cm a 30 cm y de mediana en las areniscas alcanzando hasta 1 m de espesor (Fotografía No. 4). Las limolitas presentan fuerte intemperismo esferoidal son de color verde olivo, los megafósiles en esta secuencia son escasos, encontrándose bioturbación en la base de los limos.

Hacia la base de esta formación la litología es más arenosa hasta el contacto con la Formación Valle en donde en ocasiones se delimitan ambas por la presencia de un conglomerado intraformacional constituido por fragmentos de rocas volcánicas, metamórficas y pedernal, los clastos tienen un diámetro máximo de 30 cm y están cementados en matriz arenosa. Esto se observa en un afloramiento restringido a la margen norte del arroyo La Pitaya al noroeste de la carta al poniente de la Laguna San Ignacio.

En una muestra colectada en un arroyo al sur de la mesa Santa Clara, sobre un horizonte de areniscas (wacka) se reporta como minerales principales: del 5 a 25% de cuarzo

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anhedral (150-300 µm), plagioclasas del 5 a 25% euhedral (150-300µm), menos del 10% de fragmentos líticos angulosos (300 µm), biotita y muscovita tabular diseminada abundante y como cementante (240 a 300 µm) y menos del 5% de calcita euhedral (150 -300 µm), como minerales secundarios hematita diseminada alterando la roca y minerales arcillosos como cementante entre la roca. La granulometría es de grano fino, con granos de angulosos a subangulosos.

Debido a la composición litológica de la Formación Bateque es fácilmente erosionable por lo que los espesores expuestos no sobrepasan los 300 m, estando su parte superior parcialmente erosionada y en otras ocasiones es cubierta por derrames de basaltos terciarios y formaciones sedimentarias más jóvenes. Hacia la porción sureste de la Laguna San Ignacio los afloramientos de esta unidad conservan su actitud estructural aunque varía la litología siendo el medio ambiente de depósito de plataforma somero a nerítico.

La Formación Bateque constituye la base de las mesas paralelas a línea de costa, en esta región la litología consiste de una interestratificación de areniscas de grano fino, limolitas y más escasamente lutitas, el color varía de amarillo oscuro a gris claro en los finos, hacia el sureste los horizontes de areniscas se van haciendo más potentes incrementándose también la cantidad de fósiles en algunos horizontes limosos. Además se presentan horizontes irregulares de conglomerados hasta de 30 m.

En el arroyo al sureste de la mesa El Aguaje, al este de San Juanico se colectaron 2 muestras en la cercanía al contacto superior con la Formación San Isidro, la primera sobre un horizonte de limolita color verde olivo, contienen minerales principales albita-oligoclasa en un 25 a 50% de forma subhedral (8-40 µm) en microcristales formando parte de la matriz alterándose a montmorillonita, de 5 a 25% de cuarzo anhedral (20-60 µm) en microcristales rotos y fracturados, relacionados con los feldespatos dispersos en la matriz de la roca y menos del 5% de ortoclasa subhedral (de 10 a 50 µm) en microcristales alterando a illita a través de sus planos de clivaje y como minerales secundarios montmorillonita, clorita, illita, calcita, hematita y yeso en fracturas.

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Foto No. 4.- Alternancia de areniscas, limolitas y lutitas de la Formación Bateque. Afloramiento al suroeste de la Sierra Santa Clara, en la porción noroeste de la carta.

Para una muestra de arenisca en esta misma secuencia se obtuvieron como minerales esenciales cuarzo con 5-25% de forma anhedral de (10 a 40 µm), en microcristales con bordes angulosos y corroidos dispersos en la roca, 5-25% de feldespatos anhedrales (albita, oligoclasa 20-130 µm) rotos y fracturados, menos del 5% de biotita subhedral (10-150

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