152.ª SESIÓN DEL COMITÉ EJECUTIVO
Washington, D.C., EUA, del 17 al 21 de junio del 2013
Punto 4.1 del orden del día provisional CE152/10, Rev. 1 (Esp.) 11 de junio del 2013 ORIGINAL: INGLÉS
PROYECTO DE PLAN ESTRATÉGICO DE LA ORGANIZACIÓN PANAMERICANA DE LA SALUD
VERSIÓN PRELIMINAR
PLAN ESTRATÉGICO DE LA
ORGANIZACIÓN PANAMERICANA DE
LA SALUD 2014-2019
“En pro de la salud: Desarrollo sostenible y equidad”
VERSIÓN PRELIMNAR PARA EL COMITÉ EJECUTIVO
Y LAS CONSULTAS NACIONALES
Nota introductoria para el Comité Ejecutivo
1. De conformidad con la hoja de ruta para la elaboración del Plan Estratégico 2014-2019 y del Programa y Presupuesto 2014-2015 de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), aprobada por el Comité Ejecutivo de la OPS en su 151.ª sesión en septiembre del 2012, el Plan Estratégico 2019-2019 se está elaborando en tres fases, conforme al ciclo de los Cuerpos Directivos de la OPS correspondiente al 2013, de la siguiente manera:
a) Fase 1: Presentación de un esbozo al Subcomité de Programa, Presupuesto y Administración en su séptima sesión en marzo del 2013, teniendo en cuenta las decisiones tomadas por el Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en enero del 2013 con respecto al proyecto de Duodécimo Programa General de Trabajo 2014-2019.
b) Fase 2: Redacción del Plan Estratégico 2014-2019 y presentación del documento para la consideración del Comité Ejecutivo de la OPS en su 152.ª sesión de junio del 2013, en cuyo momento ya se lo habrá fortalecido con los aportes de la versión final del Duodécimo Programa General de Trabajo y del presupuesto por programas 2014-2015 de la OMS, según sean aprobados por la Asamblea Mundial de la Salud en mayo del 2013.
c) Fase 3: Presentación del proyecto definitivo de Plan Estratégico 2014-2019 al 52.º Consejo Directivo de la OPS en septiembre del 2013 para su aprobación. 2. A fin de garantizar que los Estados Miembros de la OPS participen en la formulación del Plan Estratégico 2014-2019 y que lo consideren como propio, además de los mecanismos establecidos por los Cuerpos Directivos, el Comité Ejecutivo de la OPS nombró un Grupo Consultivo de los Estados Miembros (CCG), al que se le confirió la responsabilidad de efectuar aportes estratégicos y técnicos para la elaboración del Plan Estratégico 2019 y de su primer programa y presupuesto correspondiente al 2014-2015.
3. En vista del diálogo constante con los Estados Miembros sobre la reforma programática de la OMS —en particular el Duodécimo Programa General de Trabajo y el presupuesto por programas 2014-2015— y de su influencia sobre los marcos y procesos de planificación de la OPS, se presenta este proyecto al Comité Ejecutivo como documento de trabajo. Esta versión preliminar puede necesitar algunos ajustes sobre la base de la versión final del Programa General de Trabajo y del presupuesto por programas de la OMS que apruebe la 66.ª Asamblea Mundial de la Salud en mayo del 2013.
4. Este documento ha mejorado gracias al examen y los aportes del CCG. La Oficina Sanitaria Panamericana (la Oficina) continuará elaborando el Plan Estratégico 2014-2019 con la plena participación de los Estados Miembros de la OPS, así como del personal de todos los niveles de la Oficina, a fin de presentar un documento integral al 52.º Consejo Directivo de la OPS en septiembre del 2013 para su aprobación.
La Oficina recibirá con agrado los aportes y las recomendaciones de los Estados Miembros que integran el Comité Ejecutivo sobre este proyecto de documento, lo que le permitirá avanzar en la elaboración de la versión final del Plan Estratégico 2014-2019.
PROYECTO DE PLAN ESTRATÉGICO DE LA
ORGANIZACIÓN PANAMERICANA DE LA
SALUD 2014-2019
“En pro de la salud: Desarrollo sostenible y equidad”
Organización Panamericana de la Salud
Oficina Regional de la Organización Mundial de la Salud
ÍNDICE
Página
I.
PREFACIO DE LA DIRECTORA
... 8
II.
RESUMEN
... 9
III.
INTRODUCCIÓN
... 10
IV.
EXAMEN DE LA SITUACIÓN Y CAMINO POR DELANTE
... 16
Contexto político, económico, social y ambiental ... 16
Determinantes sociales de la salud ... 18
Tendencias demográficas ... 21
Medio ambiente y salud ... 22
Salud en la Región ... 24
Respuesta de los sistemas de salud ... 30
V.
AGENDA ESTRATÉGICA
... 34
Panorama estratégico ... 34
Metas con respecto al impacto y enfoque estratégico ... 38
Organización del Plan ... 43
Establecimiento de prioridades ... 44
VI.
CATEGORÍAS, ÁREAS PROGRAMÁTICAS Y RESULTADOS
INTERMEDIOS
... 46
CATEGORÍA 1. ENFERMEDADES TRANSMISIBLES
... 47
Alcance ... 47
Contexto ... 47
Análisis de los interesados directos clave ... 54
Estrategias de cooperación técnica... 55
Temas transversales y enfoques estratégicos de la salud ... 56
Áreas programáticas y resultados intermedios ... 59
1.1 Infección por el VIH/sida e infecciones de transmisión sexual ... 59
1.2 Tuberculosis ... 60
1.3 Malaria y otras enfermedades transmitidas por vectores ... 60
1.4 Enfermedades desatendidas, tropicales y zoonóticas ... 61
1.5 Enfermedades prevenibles mediante vacunación... 62 _Toc358822217
CATEGORÍA 2: ENFERMEDADES NO TRANSMISIBLES Y
FACTORES DE RIESGO
... 63
Alcance ... 63
Contexto ... 63
Análisis de los interesados directos clave ... 67
Estrategias de cooperación técnica... 68
Temas transversales y enfoques estratégicos de la salud ... 69
Áreas programáticas y resultados intermedios ... 70
2.1 Enfermedades no transmisibles y factores de riesgo... 70
2.2 Salud mental y trastornos debidos al consumo de sustancias psicoactivas ... 71
2.3 Violencia y traumatismos ... 71
2.4 Discapacidades y rehabilitación ... 72
2.5 Nutrición ... 72
CATEGORÍA 3. DETERMINANTES DE LA SALUD Y PROMOCIÓN
DE LA SALUD A LO LARGO DE TODO EL CICLO DE VIDA
... 73
Alcance ... 73
Contexto ... 74
Análisis de los interesados directos clave ... 80
Estrategias de cooperación técnica... 81
Temas transversales y enfoques estratégicos de la salud ... 83
Áreas programáticas y resultados intermedios ... 84
3.1 Salud de la mujer, la madre, el recién nacido, el niño y el adolescente, y salud sexual y reproductiva ... 84
3.2 Envejecimiento y salud ... 85
3.3 Incorporación de la equidad de género, la equidad en torno a la salud, los derechos humanos y la etnicidad ... 85
3.4 Determinantes sociales de la salud ... 85
3.5 Salud y medio ambiente ... 86
CATEGORÍA 4. SISTEMAS DE SALUD
... 87
Alcance ... 87
Contexto ... 88
Análisis de los interesados directos clave ... 92
Estrategias de cooperación técnica... 93
Temas transversales y enfoques estratégicos de la salud ... 95
Áreas programáticas y resultados intermedios ... 96
4.1 Gobernanza y financiamiento en el ámbito de la salud; políticas, estrategias y planes nacionales en materia de salud ... 96
4.2 Servicios de salud integrados, centrados en la persona y de buena calidad ... 96
4.3 Acceso a productos médicos y fortalecimiento de la
capacidad regulatoria ... 97
4.4 Información y evidencia sobre los sistemas de salud... 97
4.5 Recursos humanos para la salud ... 98
CATEGORÍA 5. PREPARACIÓN, VIGILANCIA Y RESPUESTA
... 99
Alcance ... 99
Contexto ... 99
Análisis de los interesados directos clave ... 103
Estrategias de cooperación técnica... 104
Temas transversales y enfoques estratégicos de la salud ... 105
Áreas programáticas y resultados intermedios ... 108
5.1 Capacidad de alerta y respuesta ... 108
5.2 Enfermedades epidémicas y pandémicas ... 108
5.3 Gestión de las emergencias, los riesgos y las crisis ... 109
5.4 Inocuidad de los alimentos ... 109
5.5 Respuesta a los brotes y las crisis ... 110
CATEGORÍA 6. SERVICIOS CORPORATIVOS Y FUNCIONES
HABILITADORAS ... 111
Alcance ... 111
Contexto ... 111
Estrategias para prestar los servicios corporativos y las funciones habilitadoras ... 118
Temas transversales ... 119
Áreas programáticas y resultados intermedios ... 120
6.1 Liderazgo y gobernanza ... 120
6.2 Transparencia, rendición de cuentas y gestión de riesgos... 121
6.3 Planificación estratégica, coordinación de recursos y presentación de informes... 121 6.4 Gestión y administración... 121 6.5 Comunicaciones estratégicas ... 122
SIGLAS Y ABREVIATURAS ... 127
REFERENCIAS [A PREPARARSE] ... 130
ANEXOS ... 131
Anexo I. Enseñanzas clave extraídas de los planes anteriores ... 131
Anexo II. Marco de establecimiento de prioridades programáticas ... 135
Anexo III. Lista de países y territorios con su sigla correspondiente ... 140
PLAN ESTRATÉGICO DE LA
ORGANIZACIÓN PANAMERICANA DE LA SALUD 2014-2019
I.
Prefacio de la Directora
II.
Resumen
III. Introducción
1. El Plan Estratégico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) es el instrumento de planificación de más alto nivel de la Organización aprobado por los Cuerpos Directivos. En este Plan se determina la orientación estratégica de la Organización, sobre la base de las prioridades colectivas de los Estados Miembros, y se establecen los resultados que deberán alcanzarse durante el período que abarca este plan. En el Plan también se establece el compromiso asumido por los Estados Miembros de la OPS y la Oficina Sanitaria Panamericana (la Oficina), por lo que sirve de base para la elaboración de los programas y presupuestos bienales necesarios para ejecutarlo. El Plan es resultado de la colaboración y las consultas con los Estados Miembros, y en él se incorporan los aportes del personal de todos los niveles de la Oficina.
2. El Plan Estratégico de la OPS 2014-2019 responde tanto a los mandatos regionales como los mundiales. En consecuencia, la agenda estratégica del Plan representa un equilibrio entre la respuesta de la OPS a las prioridades regionales definidas en la Agenda de Salud para las Américas 2008-2017, otros mandatos regionales establecidos por los Estados Miembros de la OPS y las prioridades nacionales colectivas determinadas en los análisis de las Estrategias de Cooperación en los Países de la OPS (ECP), además de la convergencia programática con el Programa General de Trabajo de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El Plan también concuerda con los parámetros de los principales acuerdos intergubernamentales para las operaciones en materia de desarrollo del sistema de las Naciones Unidas. La formulación y la ejecución del Plan se guían por la visión, la misión, los valores y las funciones básicas de la Organización. Además, en el Plan se establecerá el marco para abogar por la salud, el desarrollo sostenible y la equidad. El Plan procura lograr la cobertura sanitaria universal e incorporar los determinantes de la salud como un tema de alcance general que deberá abordarse de manera transversal en todos sus componentes.
3. El Plan Estratégico 2014-2019 permitirá a la OPS seguir fortaleciendo los avances logrados hasta ahora en el campo de la salud pública en la Región de las Américas. También permitirá que la OPS pueda orientar las intervenciones a fin de abordar tanto los retos actuales que existen en la Región como los que puedan surgir. El Plan Estratégico 2014-2019 aprovechará la rica experiencia de la OPS y las enseñanzas obtenidas en los períodos de planificación anteriores. Este Plan permitirá continuar con los esfuerzos para aumentar la rendición de cuentas, la transparencia y la eficacia del trabajo de la Organización, de acuerdo con el marco de gestión basada en resultados y la nueva política presupuestaria de la OPS.
4. El Plan Estratégico de la OPS 2014-2019 representa un hito importante para mejorar la armonización y la sincronización con los procesos de planificación, programación y presupuestación de la OMS en vista de que, por primera vez, se está formulando el Programa General de Trabajo de la OMS antes que el Plan Estratégico de la
OPS. En el Plan también se aprovecharon los aportes de la evaluación de mitad de período de la Agenda de Salud para las Américas realizada en el 2012. Además, el Plan Estratégico 2014-2019 está determinado por la visión de la nueva Directora de la Oficina (“En pro de la salud: Desarrollo sostenible y equidad”), el impulso para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio y la salud en la agenda para el desarrollo después del 2015. Otros aportes clave incluyen el examen de las estrategias y los planes de acción regionales en materia de salud pública. El Plan también contribuirá al fortalecimiento del sistema de desarrollo de las Naciones Unidas de conformidad con la revisión cuadrienal amplia. 5. En la figura 1 se muestran los elementos principales de los marcos de planificación de la OPS y su armonización con la Agenda de Salud para las Américas 2008-2017, al igual que con los marcos de planificación de la OMS. El Plan Estratégico 2014-2019 se ejecutará a lo largo de tres programas y presupuestos consecutivos (2014-2015, 2016-2017 y 2018-2019). Un aspecto importante de la formulación y ejecución del Plan es lograr una mayor vinculación y armonización entre el Plan Estratégico y la estrategia de cooperación en los países. Los planes de trabajo bienales son los planes operativos que elaboran las entidades de la Oficina para ejecutar el programa y presupuesto y, por extensión, el Plan Estratégico de la OPS.
6. Cadena de resultados: En el Plan se adapta la cadena de resultados de la OMS, en la que se señala claramente la relación entre los diferentes niveles de los instrumentos de planificación, así como la rendición de cuentas y las respectivas responsabilidades de los Estados Miembros de la OPS y de la Oficina. Dado que el Plan es un compromiso conjunto de los Estados Miembros de la OPS y de la Oficina, los resultados previstos se derivan de la aplicación de los planes o estrategias de cada país (a nivel nacional o subnacional), los planes operativos de la Oficina y los esfuerzos colectivos de la Organización, como se muestra en la figura 2. En la sección VIII se brindan detalles sobre el seguimiento, la presentación de informes, la rendición de cuentas y la transparencia con respecto al Plan. 7. El Plan Estratégico y el Programa y Presupuesto abarcarán de manera conjunta la cadena completa de resultados. En el Plan Estratégico se señalarán los resultados en el nivel de impacto y los resultados intermedios, con sus respectivos indicadores, en tanto que en el Programa y Presupuesto se describirán los productos que los Estados Miembros y la Oficina han acordado alcanzar de manera conjunta en un bienio particular, así como las metas bienales para los indicadores de los resultados intermedios.
8. El impacto son los cambios sostenibles con respecto a la salud de la población a los cuales contribuyen los Estados Miembros de la OPS, la Oficina y otros asociados. Estos cambios se evaluarán por medio de indicadores con respecto al impacto que muestren una reducción de la morbilidad o la mortalidad, o mejoras en el bienestar de la población (es decir, aumento de la esperanza de vida sana de las personas). En consecuencia, la ejecución del Plan Estratégico de la OPS también contribuirá a la salud y el desarrollo a escala regional y mundial.
9. Los resultados intermedios son los cambios colectivos o individuales en los factores que afectan a la salud de la población, a los cuales contribuirá el trabajo de los Estados Miembros y la Oficina. Estos cambios incluyen, aunque sin limitarse a ellos, el aumento de la capacidad, de la cobertura o del acceso a los servicios, o la reducción de los riesgos relacionados con la salud. Los Estados Miembros son responsables de lograr los resultados intermedios, en colaboración con la Oficina y otros asociados de la OPS. Los resultados intermedios contribuyen a lograr las metas con respecto al impacto establecidas en el Plan. El progreso realizado hacia el logro de los resultados intermedios se evaluará mediante los indicadores correspondientes que miden los cambios a nivel nacional o regional.
10. Los resultados inmediatos son los cambios en los sistemas, los servicios y los instrumentos a escala nacional, producto de la colaboración entre la Oficina y los Estados Miembros de la OPS, de los cuales son responsables de manera conjunta. Los resultados inmediatos incluyen, aunque sin limitarse a ellos, cambios en las políticas nacionales, las estrategias, los planes, las leyes, los programas, los servicios, las normas, las regulaciones o las directrices. Los resultados inmediatos se definirán en el programa y presupuesto respectivo, y se evaluarán mediante un conjunto definido de indicadores de resultados inmediatos que medirán la capacidad de la Oficina de influir en dichos cambios.
11. Cabe señalar que para la categoría 6 (servicios corporativos y funciones habilitadoras), los resultados inmediatos y los resultados intermedios mostrarán los cambios institucionales que brindan apoyo a la prestación eficiente y eficaz de la cooperación técnica de la Organización en las otras cinco categorías programáticas.
12. Los planes operativos de la Oficina constan de los siguientes componentes: a) Productos y servicios: productos y servicios a entregarse con respecto a un
presupuesto acordado, de los cuales la Oficina es responsable directamente durante el bienio. Los productos y servicios son tangibles y observables.
b) Actividades: acciones que convierten los insumos en productos o servicios.
c) Insumos: recursos (humanos, económicos, materiales y de otro tipo) que la Oficina asignará a las actividades y que generarán productos o servicios.
13. Los componentes de la planificación operativa son necesarios para lograr los resultados inmediatos y contribuir a los resultados intermedios y el impacto. Los componentes de la planificación operativa de la Oficina no están incluidos en el programa y presupuesto de la Organización; forman parte de los planes operativos de las distintas entidades de la Oficina (oficinas, departamentos o unidades). Los Estados Miembros participan directamente en el proceso de planificación operativa de la Oficina por intermedio de las representaciones de la OPS/OMS en los países.
14. Riesgos y supuestos: La cadena de resultados completa se basa en una serie de riesgos y supuestos, como el supuesto de que se cuenta con los recursos y la colaboración de los países para asegurar que las intervenciones contribuyan a lograr los resultados inmediatos e intermedios descritos en el Plan. Esto contribuirá a la consecución de los resultados con respecto al impacto y, por extensión, de la visión estratégica del Plan. 15. Enseñanzas extraídas: El Plan Estratégico de la OPS 2014-2019 tiene como base las experiencias y las enseñanzas extraídas de planes, programas y presupuestos anteriores, y otros instrumentos y procesos de planificación de alto nivel, incluidos los procesos de la OMS. Se ha dado especial atención a las enseñanzas extraídas del Plan Estratégico de la OPS 2008-2013 en vista de que este fue el primer plan que se ejecutó usando el enfoque de gestión basada en resultados y que estuvo en consonancia con los procesos de planificación y presupuestación de la OMS. La aplicación de estas enseñanzas será fundamental para la ejecución eficaz del Plan y para seguir aumentando la eficiencia y la eficacia de la gestión de la Organización. A continuación se describen las enseñanzas extraídas clave y en el anexo I se brindan más detalles al respecto.
a) Es fundamental para la ejecución exitosa del Plan que haya un mayor sentido de propiedad y participación de los Estados Miembros en la formulación y la ejecución del Plan, en particular en cuanto a la fijación de prioridades y metas. b) Es fundamental aplicar todos los aspectos del marco de gestión basada en
resultados y debe ir acompañada de una simplificación de procesos, mejoras en la calidad de los indicadores, delegación de autoridad y mecanismos para la rendición de cuentas.
c) Una mayor convergencia programática con la OMS facilitará una mejor gestión de los programas, optimizará los recursos, y mejorará los procesos de seguimiento y presentación de informes.
d) Se necesita una mayor coherencia entre los distintos marcos de planificación y el Plan Estratégico, incluidas las ECP, los planes y las estrategias regionales.
e) Se debe mejorar la asignación de los recursos de acuerdo con las prioridades programáticas y con una metodología y criterios objetivos de asignación de prioridades.
f) Se debe asegurar un nivel básico de financiamiento de la presencia en cada país, como se indica en la nueva política presupuestaria, a fin de ejecutar eficazmente los programas de cooperación técnica con los Estados Miembros.
g) Se deben incorporar las contribuciones voluntarias nacionales en el Programa y Presupuesto a fin de que se pueda apreciar cabalmente la contribución de los Estados Miembros al trabajo de la Organización.
h) Se deben continuar los esfuerzos por aumentar la eficiencia, por medio de medidas de contención de costos, el uso de tecnologías y la innovación, y nuevas modalidades de cooperación técnica.
IV. Examen de la situación y camino por delante
16. En el último decenio, la Región de las Américas ha logrado un avance sostenido en cuanto a la mejora de la salud de la población, aunque todavía enfrenta importantes deficiencias y problemas emergentes que los países están intentando resolver en forma tanto individual como conjunta. En este análisis se destacan los principales logros, brechas y tendencias en cuanto a la salud en la Región como la base para definir la agenda estratégica y las intervenciones correspondientes descritas en el Plan Estratégico 2014-2019. En este análisis se tiene en cuenta la información reciente publicada en Salud en las Américas 2012, la evaluación de mitad de período de la Agenda de Salud para las Américas 2008-2017, el examen de las estrategias de cooperación en los países (ECP) y de los informes sobre las estrategias y los planes de acción de la OPS, entre otras fuentes. Contexto político, económico, social y ambiental
17. La Región sigue avanzando hacia una mayor democracia, con un avance notable en varias esferas. Los países están emprendiendo exámenes de sus marcos constitucionales y poniendo en marcha procesos electorales más transparentes y participativos. Hay una tendencia gradual a pasar de la democracia electoral hacia la democracia participativa, con una creciente descentralización, un mayor poder de decisión de la comunidad, una redistribución del poder y nuevos conceptos de ciudadanía.
18. Los países de la Región están integrándose cada vez más en la economía mundial, un proceso que se cree que resultará beneficioso para América Latina.
19. Los países de la Región están participando en diversas alianzas, iniciativas y bloques basados en la proximidad geográfica o en los intereses comerciales, culturales o políticos en común. También se está tornando más importante la presencia de los países de la Región en bloques estratégicos mundiales como la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), el Grupo de los 20 (G20), el foro para la Cooperación Económica en Asia y el Pacífico (OPEP) y el grupo BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). Además, recientemente han surgido asociaciones y foros nuevos en la Región como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que coexisten con otras entidades regionales y subregionales más antiguas.
20. Con la rápida expansión de los servicios de Internet, el aumento del uso de las comunicaciones móviles y el mayor acceso a la información y los servicios en línea, se está dando un cambio en el funcionamiento de las redes sociales en la Región. Aunque estas tendencias representan nuevas oportunidades para comunicarse, aprender e intercambiar información, están también influenciando cambios en la cultura, el modo de vida, el
comportamiento y las modalidades de consumo, todos los cuales tienen un impacto directo sobre la salud de la población. Si bien la Región de las Américas representa más de 13% del total de minutos dedicados a contactos en las redes sociales a nivel mundial, se calcula que aproximadamente 115 millones de personas en América Latina solamente visitan el sitio de alguna red social cada día, lo que equivale a 96% del total de la población en línea en la Región. La proporción de hombres y de mujeres entre los usuarios latinoamericanos de las redes sociales son casi iguales, pero las mujeres presentan una proporción mayor del tiempo dedicado a contactos en las redes sociales.
21. Las redes sociales están redefiniendo la manera en que vemos la comunicación en el área de la salud y los riesgos para la salud. Los métodos nuevos y emergentes de comunicación hacen hincapié en las plataformas interactivas, la comunicación en dos sentidos y el intercambio de información, noticias y retroalimentación.
22. Desde los años noventa, los países de América Latina y el Caribe han llevado adelante cambios estructurales que incluyeron ajustes en los programas de seguridad social, comercio, impuestos y financiamiento, e incluso, en algunos casos, llevaron a privatizaciones masivas. Estos cambios no necesariamente estuvieron acompañados por inversiones públicas en la salud, la educación, la infraestructura y la protección del medio ambiente, lo que pone de relieve la necesidad de realizar cambios estructurales para aumentar el apoyo a estos sectores vitales y la armonización entre ellos. Si bien son aún motivo de polémicas, los datos indican que las inversiones públicas en el capital humano y la salud de los pobres han contribuido sustancialmente a reducir la pobreza en muchos países latinoamericanos.
23. Si bien los países latinoamericanos no se libraron de los efectos de la recesión mundial económica y financiera, han logrado resistir la crisis con más éxito que otras regiones del mundo y han mostrando signos más rápidos de recuperación. Entre el 2008 y el 2010, la mayoría de los países de la Región aplicaron políticas económicas anticíclicas a fin de contrarrestar y mitigar este ciclo. Estas medidas protegieron, y en algunos casos incluso ampliaron, el gasto público social. En especial, cabe destacar los programas de transferencias condicionadas de efectivo que, para el 2010, ascendían a 3% de producto interno bruto (PIB) total en algunos países latinoamericanos.
24. Debido al contexto internacional desfavorable, el crecimiento económico en América Latina y el Caribe se desaceleró durante el 2012, si bien continúa la tendencia positiva. El crecimiento del PIB regional fue de alrededor de 3,1% en el 2012, cerca de un punto porcentual inferior al del año anterior. La desaceleración afectó a la mayoría de los países sudamericanos, cuya tasa de crecimiento del PIB se calculó en 2,7% en el 2012 (1,8 puntos porcentuales menos que el 4,5% registrado en el 2011). En cambio, en los países de Centroamérica se registró una tasa de crecimiento similar a la del año anterior, mientras que en el Caribe se observó un crecimiento algo mayor. Este desempeño inferior de las
principales economías en América del Sur influyó decididamente en la tendencia regional. A pesar de la desaceleración del crecimiento del PIB en la Región, la mayoría de los países mantuvieron una tasa positiva de crecimiento, que se explica principalmente por la dinámica de la demanda interna y, en cierta medida, por el desempeño relativamente favorable de las inversiones y las exportaciones en algunos países.
25. Algunas estimaciones recientes indican que en el 2012 el crecimiento del PIB superará el 5% en cuatro países de la Región: Panamá (10,5%), Perú (6,2%), Chile (5,5%) y Venezuela (5,3%).En otro grupo de países, que incluye a Bolivia, Colombia, Costa Rica, Ecuador y Nicaragua, el crecimiento estaría entre 4% y 5%. En un tercer grupo de países, el PIB aumentaría entre 1% y 4%: Argentina, Brasil, Canadá, Cuba, Estados Unidos, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, República Dominicana y Uruguay. En los países del Caribe se estima que el aumento sería de 1,1%, tras un débil desempeño en el 2011. Paraguay es el único país donde se prevé que el PIB disminuirá un 1,8% en el 2012. Determinantes sociales de la salud
26. Los ingresos, el empleo, la educación y la vivienda son algunos de los determinantes sociales de la salud más importantes, que influyen sobre otros determinantes intermedios y proximales de la salud.
27. Los indicadores con respecto al desarrollo humano están mejorando en la Región. Entre el 2000 y el 2012 el índice de desarrollo humano (IDH) aumentó de 0,683 a 0,741 en América Latina, de 0,632 a 0,687 en el Caribe y de 0,906 a 0,935 en América del Norte. América Latina ha alcanzado lo que el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) considera un nivel alto de desarrollo humano (0,711). Sin embargo, todavía subsisten diferencias entre los países y dentro de ellos, como lo muestran las cifras del IDH más bajas en los países del Caribe.
28. A pesar de estos indicadores favorables, la pobreza y las inequidades siguen siendo un reto para la Región. Algunos datos recientes todavía califican a América Latina y el Caribe como la región más desigual del mundo, con 29% de la población por debajo del umbral de pobreza y 40% de la población más pobre que recibe menos de 15% del total de los ingresos. Por otra parte, hay datos que apuntan a una reducción general de la desigualdad en los ingresos. En la primera década de este siglo, la desigualdad en cuanto al ingreso descendió en la mayoría de los países latinoamericanos y se registraron disminuciones importantes en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, El Salvador, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Venezuela. Sin embargo, se produjeron algunos aumentos con respecto a la desigualdad del ingreso en Guatemala, Honduras, Nicaragua y Uruguay. A pesar del grado de estabilización macroeconómica que se ha alcanzado, sigue el debate sobre la necesidad de intensificar las reformas en ciertos
ámbitos fundamentales, como el área fiscal, laboral, judicial y de protección social, entre otros.
29. El aumento de los ingresos laborales, y el efecto de las políticas de redistribución de los ingresos aplicadas mediante programas que brindan transferencias condicionales de efectivo más progresivas y sostenidas a los grupos más vulnerables, han tenido una repercusión positiva sobre los niveles de pobreza y desigualdad en la Región.
30. En cuanto al empleo, los principales indicadores del mercado laboral en América Latina y el Caribe siguieron mejorando durante el 2012, a pesar de la desaceleración económica que se produjo como resultado de la situación internacional, especialmente en los países desarrollados. La tasa de desempleo en zonas urbanas (6,5% de la población económicamente activa) siguió descendiendo hasta el tercer trimestre del 2012, momento en el que era cuatro décimos de un punto porcentual inferior a la del mismo período del 2011.
31. A fines del 2012, se calculó que la tasa regional de desempleo en zonas urbanas era de 6,4%, 0,3% por debajo de la tasa de desempleo registrada en el 2011. En este período, el desempleo en zonas urbanas presentó una disminución de unas 400.000 personas.
32. La tasa general de desempleo descendió en las mujeres y los hombres en la mayoría de los países de América Latina y el Caribe en el 2012. Sin embargo, persisten disparidades entre ambos sexos en cuanto al desempleo, dado que el desempleo en las mujeres sigue siendo 1,4 veces superior al desempleo en los hombres. En el tercer trimestre del 2012, la tasa regional de desempleo era de 7,7% en las mujeres y 5,6% en los hombres. Además se observó una disminución en la tasa de desempleo de la población joven, que pasó de 15,2% a 14,3%. A pesar de este progreso, persisten aun muchas inquietudes por la exclusión de la población joven del mercado de trabajo, ya que la tasa de desempleo correspondiente a este grupo triplica la de la población adulta.
33. El empleo asalariado siguió creciendo más vigorosamente que el trabajo por cuenta propia en algunos de los países, lo cual es un indicio de la modernización de los mercados laborales y del aumento del empleo formal en estos países. El empleo asalariado creció en Brasil (2,3%), Chile (4,0%), Colombia (4,4%), Panamá (5,5%) y Venezuela (3%). En cambio, en Argentina el empleo asalariado experimentó una disminución (-2,2%). El trabajo por cuenta propia en Ecuador y México sufrió un aumento similar al de la tasa general de empleo (3,3% y 4,0%, respectivamente). Dado que el empleo informal persiste, se debe analizar la calidad del empleo y las condiciones del lugar de trabajo.
34. La educación y la salud son piedras angulares del desarrollo. hay una clara relación sinérgica entre las dos. Un aumento del nivel de escolaridad se asocia con mejoras en la salud de la población y en la productividad, la movilidad social, la reducción de la pobreza
y el fortalecimiento de la ciudadanía. En América Latina y el Caribe, se han hecho importantes adelantos para lograr la enseñanza primaria universal. En 1990, el acceso a la enseñanza primaria estaba al alcance de 88% del total de niños y niñas; para el 2010, esta cobertura llegaba a 95% y, en algunos países, hasta 99%. El rezago educativo —medido por el número de niñas y niños que abandonan la escuela primaria o no finalizan el último año del ciclo primario en el período asignado— es muy importante para el sector de la salud. La mayoría de los embarazos en adolescentes se concentran en las adolescentes que han abandonado los estudios y, posteriormente, en este grupo se observan las tasas más altas de mortalidad y morbilidad infantiles.
35. El capital educativo se transmite de una generación a la siguiente dentro de la familia. Por ejemplo, es menos probable que los niños cuyos padres no completaron su educación básica terminen la educación secundaria. Alrededor de la mitad de la población de América Latina y el Caribe ha terminado la escuela secundaria; sin embargo, en seis países este porcentaje no supera el 38%. Varias investigaciones sostienen que los estudios secundarios completos constituyen la escolaridad mínima que necesita una persona para mejorar sus condiciones de vida.
36. La equidad de género y la equidad étnica son un tema que está cada vez más presente en la agenda política de muchos de países de la Región, a medida que las mujeres ocupan cada vez más puestos de liderazgo. Si bien el número de mujeres que ocupan esos puestos es todavía insuficiente, la participación y representación de las mujeres en la vida política y los procesos electorales en América Latina y el Caribe rondó en alrededor de 20% en el 2010. En el 2011, cinco países de la Región estaban gobernados por mujeres. También ha habido un mayor empoderamiento y reconocimiento de los derechos y las contribuciones de las mujeres, y de las poblaciones indígenas y de afrodescendientes, así como de los grupos de orientación sexual diversa, como las lesbianas, los homosexuales y las personas transgénero.
37. En América Latina y el Caribe, las mujeres son mayormente (90%) quienes cuidan a los adultos mayores, y asumen una carga física y económica sin remuneración ni reconocimiento. Los datos disponibles indican que, dado el envejecimiento de la población, el aumento epidémico de las enfermedades crónicas y la discapacidad, y la respuesta institucional limitada, el volumen de trabajo no remunerado de las mujeres que cuidan de los ancianos seguirá en aumento.
38. Los programas de reducción de la pobreza han promovido que las mujeres tengan un mayor control sobre sus recursos, lo que incluye el acceso a la atención de salud y la educación. En la Región de las Américas, las mujeres como grupo han sobrepasado a los hombres en cuanto a la escolaridad, aunque esta mayor escolaridad no se traduce plenamente en un mayor bienestar económico, en especial en lo que hace a los salarios, un aspecto en el que las muyeres siguen estando a la zaga de los hombres.
39. En la Región viven unos 1.100 grupos indígenas, que representan 10% de la población total en América Latina y el Caribe, 4% en Canadá y 1,6% en Estados Unidos. Independientemente de su país de residencia, los grupos indígenas y otros grupos étnicos, al igual que los afrodescendientes, sufren distintos grados de vulnerabilidad y exclusión social. Según el Banco Mundial, algunas de estas poblaciones perciben remuneraciones que solo equivalen a entre 46% y 60% de lo que ganan las personas que no son de ascendencia indígenas. Dados los niveles actuales de pobreza y exclusión social en los grupos étnicos discriminados, se prevé que las repercusiones negativas sobre la salud persistirán a través de las generaciones.
Tendencias demográficas
40. Entre el 2005 y el 2012, la población total de la Región aumentó de 886 millones a 954 millones de habitantes. Sin embargo, se está observando una desaceleración relativa del crecimiento demográfico: entre el período 1995-2000 y el 2005-2012, el crecimiento promedio anual de la población a nivel regional descendió de 1,3% a 1%.
41. Entre el 2005 y el 2012, la tasa total de mortalidad de la Región descendió de 6,9 a 5,9 por 1.000 habitantes. La tasa total de fecundidad durante el mismo período bajó de 2,3 a 2,1 hijos por mujer. Los cambios demográficos muestran gradientes evolutivos distintos de un país a otro: por ejemplo, mientras que Cuba informa una tasa de 1,5 hijos por mujer (considerablemente inferior al nivel de reemplazo de la población), Guatemala y Bolivia registran tasas de 4,0 y 3,3, respectivamente. Entre el 2005 y el 2012, se estima que la esperanza de vida para ambos sexos en la Región de las Américas ha ascendido de 72,2 a 76,4 años —un aumento de cuatro años en un decenio— y se prevé otro aumento de 6,5 años para el 2050. Sin embargo, persisten las diferencias entre los países.
42. En el 2012, había más de 100 millones de personas de más de 60 años de edad en la Región. Se prevé que esta cifra se duplicará para el 2020 y que más de la mitad de esas personas vivirán en América Latina y el Caribe. Un total de 69% de las personas nacidas en América del Norte y 50% de las nacidas en América Latina y el Caribe llegarán a más de los 80 años de edad. Están aumentando la razón de dependencia total. En el 2010, la razón de dependencia total en América Latina y el Caribe fue de 53,3, mientras en América del Norte fue de 49,0. Para el 2050, se prevé que estas cifras aumenten a 57,0 y 67,1, respectivamente. En el 2010, la mayor proporción de dependencia en la Región se observaba en los grupos de población con menores ingresos, hecho que, en un escenario pesimista, podría contribuir a perpetuar el ciclo de la pobreza.
43. Todos países latinoamericanos sin excepción tienen una situación demográfica ventajosa para el desarrollo económico, el llamado “bono demográfico”. La primera fase de este proceso se caracteriza por una razón de más de dos personas dependientes por cada tres personas económicamente activas. En la segunda fase, considerada la más favorable, la razón de dependencia alcanza un nivel bajo, de menos de dos personas dependientes por
cada tres personas activas, y permanece constante en ese nivel. En la tercera fase la razón es todavía favorable, con menos de dos personas dependientes por cada tres personas activas, pero está en proceso de cambio debido al que está en aumento el número de adultos mayores. En términos generales, América Latina está en la segunda fase del bono demográfico. Esta fase comenzó a principios del siglo XXI y se prevé que se prolongue hasta fines de la década 2011-2020, momento en que se prevé que comenzará la tercera fase (que se extenderá hasta los primeros años de la década 2041-2050). Ocho países se encuentran en la primera fase del bono demográfico: Bolivia, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Nicaragua, República Dominicana y Paraguay. Otros ocho están en la segunda fase: Argentina, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Panamá, Perú y Venezuela; y solamente tres países están en la tercera fase: Brasil, Cuba y Chile.
Medio ambiente y salud
44. El crecimiento de la población, el bono demográfico y el envejecimiento son tendencias demográficas que, junto con la urbanización, influyen de manera directa en el medio ambiente y su sostenibilidad. Casi 80% de la población de América Latina y el Caribe vive en zonas urbanas, pero hay considerables variaciones dentro de la Región, entre las distintas subregiones y en los países. Los países y territorios con una proporción alta de población urbana (más de 77%) son Anguila, Argentina, Bermudas, Brasil, Canadá, Estados Unidos, Islas Caimán, Islas Vírgenes de los Estados Unidos, Chile, Guadalupe, México, Perú, Puerto Rico, Uruguay y Venezuela. Los países con una proporción baja de población urbana (menos de 50%) son Antigua y Barbuda, Aruba, Barbados, Islas Vírgenes Británicas, Granada, Guatemala, Guyana, Montserrat, Saint Kitts y Nevis, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, y Trinidad y Tabago.
45. Si bien la Región de las Américas ya ha alcanzado el Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM) relativo al acceso a fuentes mejoradas de agua potable y saneamiento básico y se encamina a alcanzar la meta de saneamiento para el 2015, también persisten marcadas desigualdades entre los países y dentro de ellos. En el 2010, 36 millones de personas en la Región no tenían acceso a agua potable para consumo humano y aproximadamente 120 millones carecían de servicios mejorados de eliminación de aguas residuales y cloacales; casi 25 millones de personas en América Latina y el Caribe defecan al aire libre. En general se observa una baja cobertura de servicios de agua potable y saneamiento en las personas que se encuentran en los quintiles de ingresos más bajos. El abastecimiento de agua y las condiciones adecuadas de saneamiento e higiene, en particular para la población más vulnerable, siguen siendo temas que requieren de un apoyo constante.
46. América Latina produce aproximadamente 436.000 toneladas diarias de residuos sólidos urbanos y más de 600 toneladas diarias de desechos peligrosos generados por los establecimientos de salud. Más de la mitad de la población urbana en América Latina
cuenta con servicios de eliminación de desechos en vertederos sanitarios adecuados. Sin embargo, a pesar de la legislación ambiental vigente que prohíbe la eliminación de desechos especiales y peligrosos sin tratamiento previo, este tipo de desechos con frecuencia se eliminan junto con los desechos comunes en muchos países de América Latina y el Caribe.
47. Alrededor de un cuarto de millón de muertes prematuras por año en la Región se atribuyen a la contaminación ambiental del aire; de estas muertes, 110.000 se producen en Canadá y Estados Unidos, y 140.000 en América Latina y el Caribe. La carga media de morbilidad atribuible a la contaminación del aire representa entre 0,8% de años de vida sana perdidos en el grupo de países del Cono Sur (Argentina, Chile y Uruguay) y 3% de años de vida sana perdidos en el grupo de países andinos (Bolivia, Ecuador y Perú). Las enfermedades respiratorias, que son uno de los efectos más documentados de la contaminación de aire, constituyen la principal causa de muerte en menores de 5 años en Centroamérica y se encuentran entre las tres causas principales de muerte en todos los países, a excepción de Estados Unidos y Canadá. Esta situación no ha sufrido ningún cambio significativo entre 1990 y el 2010. Se calcula que más de 100 millones de personas en la Región están expuestas a concentraciones de contaminantes ambientales que exceden el nivel recomendado en las directrices de la OMS sobre la calidad del aire. La contaminación del aire en locales cerrados causada por la quema de combustibles sólidos es el riesgo ambiental que registra la mayor carga de morbilidad en América Latina y el Caribe.
48. La contaminación por plaguicidas es un problema prevalente en la Región, documentado principalmente en Centroamérica, donde se importaron 33 millones de kilogramos anuales de principios activos entre 1977 y el 2006, de los cuales 77% pertenecían al grupo de contaminantes orgánicos persistentes que deben eliminarse, de acuerdo con lo que establece el Convenio de Estocolmo.
49. Los problemas con respecto al control y la gestión de los riesgos químicos han adquirido particular relevancia debido al crecimiento de la minería. En América Latina, la minería aumentó de 4,3% de PIB regional en el 2001 a 6,1% en el 2011; en diversos países, esta actividad se duplicó y triplicó durante ese período, hasta llegar a representar entre 11% y 27% de PIB nacional. Si bien la expansión de las actividades de minería es positiva desde el punto de vista económico, tiene repercusiones directas e indirectas sobre la salud y el medio ambiente que pueden generar costos mayores para la salud pública y, lo que significa que es esencial realizar evaluaciones de las repercusiones.
50. La vulnerabilidad ante los desastres naturales es un problema mundial. De las 63 ciudades de América Latina y el Caribe con un millón o más de habitantes, 38 están en zonas de mayor riesgo de sufrir al menos un tipo de desastre natural, seis están en zonas de mayor riesgo de sufrir dos tipos de desastres, y dos se encuentran en zonas de mayor riesgo
de sufrir tres tipos de desastres o más. Muchos grupos poblacionales en situaciones de vulnerabilidad socioeconómica están establecidos en terrenos que posiblemente se vean afectados por el cambio climático; sin embargo, estos grupos tienen menos capacidad de afrontar los riesgos ambientales. Las precipitaciones más elevadas causadas por fenómenos climáticos extremos vinculados con el cambio climático conducen a mayores depósitos de contaminantes químicos como nutrientes y fertilizantes en las zonas costeras, lo que favorece la proliferación de algas tóxicas que causan intoxicaciones alimentarias. Este fenómeno ha aumentado en todas las costas, especialmente en el Caribe. Estos cambios tienen implicaciones para la seguridad alimentaria y nutricional, la inocuidad de los alimentos y el agua segura para el consumo, así como para la prevalencia de las enfermedades transmitidas por vectores.
Salud en la Región
51. Cuando ya ha transcurrido 84% del tiempo previsto para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio en el 2015, la Región ha logrado avances, aunque aún subsisten muchos retos, que se describen a continuación.
52. La mortalidad infantil sigue descendiendo en la Región. En América Latina y el Caribe, la tasa de mortalidad infantil fue de 42 defunciones por 1.000 nacidos vivos en 1990 y de 16 por 1.000 en el 2011, lo que representa una disminución de 62,0%. En el 2011 se registraron aproximadamente 170.000 defunciones de niños en la Región de las Américas. Nueve de los 34 países de América Latina y el Caribe sobre los cuales se cuenta con información alcanzaron el ODM correspondiente en el 2000, 17 podrían alcanzarlo para el 2015 y ocho no alcanzarán este objetivo. Se observan tasas más bajas de mortalidad infantil en Barbados Canadá, Chile, Costa Rica, Cuba, Estados Unidos y Uruguay (entre 5 y 12 defunciones por 1.000 nacidos vivos), mientras que Bolivia y Haití tienen las tasas más altas (entre 40 y 45 defunciones por 1.000 nacidos vivos). En los países del Caribe, las tasas de mortalidad infantil son más inestables porque se trata de poblaciones pequeñas; la situación es más homogénea que en los países latinoamericanos. Los departamentos franceses en el continente americano (Guayana Francesa, Guadalupe y Martinica) y Anguila tienen la tasa de mortalidad infantil más baja en el Caribe (menos de 12 defunciones por 1.000 nacidos vivos), mientras que Guyana y Suriname presentan las tasas más elevadas, con 39 y 26 defunciones por 1.000 nacidos vivos, respectivamente. Las medidas de salud pública que han contribuido a la disminución general incluyen el avance de la atención primaria de salud, los programas ampliados de vacunación, la rehidratación oral, mejores servicios de salud maternoinfantil, la planificación familiar y la mayor cobertura de los servicios básicos (principalmente agua y saneamiento). El mayor nivel de escolaridad de la población y la reducción de la pobreza también contribuyeron a la reducción de la mortalidad infantil.
53. La mortalidad materna sigue siendo un reto no resuelto y muchos países de la Región no lograrán alcanzar la meta correspondiente de los ODM para el 2015. Aunque ha habido una reducción general en la razón de mortalidad materna en la Región, las tendencias difieren entre los países. Según estimaciones del Grupo Interinstitucional de las Naciones Unidas para la Estimación de la Mortalidad Materna, la razón de mortalidad materna en 1990 era de 140 defunciones por 100.000 nacidos vivos en América Latina y el Caribe, y de 80 defunciones por 100.000 nacidos vivos en el 2010, lo que representa una reducción de 41%, con una disminución promedio de 2,6% al año. En América Latina, la razón de mortalidad materna disminuyó de 130 a 72 muertes en el 2010, lo que representa una reducción de 43%, con una disminución anual promedio de 2,8%; mientras en el Caribe esta razón disminuyó de 280 a 190, una reducción de 30%, con una disminución anual promedio de 1,8%. En el 2010, se estima que hubo un total de 9.726 defunciones maternas en la Región de las Américas.
54. Un análisis de los datos para el período 1990-2011 correspondientes a 33 países y territorios de la Región muestra que se registraron disminuciones de la razón de mortalidad materna en 25 países. Entre las distintas subregiones, América del Norte tiene las tasas más bajas. En los países de Centroamérica, se observaron reducciones de la razón de mortalidad materna de entre 8,0% y 54,5%. En los países latinos del Caribe se registraron disminuciones que varían entre 9,6% y 57,5%, y aumentos de entre 15,9% y 86,4%. En casi todos los países andinos y del Cono Sur se produjeron disminuciones de entre 2,1% y 66,5%. Es importante observar que en varios países la ampliación de la cobertura de la atención prenatal, la atención obstétrica prestada por personal capacitado y la disponibilidad y el uso de anticonceptivos son estrategias que están contribuyendo a la disminución de la razón de mortalidad materna. Los aumentos de la razón de mortalidad materna que se registran en algunos contextos pueden obedecer a una mejor vigilancia y notificación, y no necesariamente a un aumento real de la mortalidad.
55. Durante el período 2009-2011, hubo una reducción del número de nuevas infecciones por el VIH calculado para los países de la Región, así como una disminución en la morbilidad y la mortalidad relacionadas con el VIH. En el 2011, cerca de 6% del total mundial de nuevas infecciones por el VIH se registraron en la Región de las Américas (147.000 casos), de las cuales 83.000 correspondieron a América Latina, 51.000 a América del Norte y 13.000 al Caribe. El Caribe ha sido una de las subregiones con la mayor disminución del número de nuevas infecciones (42% menos). Además, la cantidad de niños que contrajeron la infección por el VIH se redujo 24% en América Latina y 32% en el Caribe en el transcurso de dos años (2009-2011). Si continúan estas tendencias, la mayoría de los países alcanzarán la meta de los ODM de haber detenido y comenzado a reducir la propagación del VIH/sida. Sin embargo, ciertos segmentos de la población afrontan mayores repercusiones negativas, aunque hay datos limitados que indican una reversión (por ejemplo, en hombres que tienen relaciones con hombres, profesionales del sexo y los grupos poblacionales itinerantes). Para fines del 2011, el porcentaje de personas
en América Latina y el Caribe infectadas por el VIH que necesitan tratamiento y que lo reciben era de 68%, un porcentaje superior al promedio mundial de 54%. En cuanto a las embarazadas seropositivas, el porcentaje que recibió antirretrovíricos en América Latina y el Caribe aumentó de 36% en el 2005 a 70% en el 2011.
56. En el período 2000-2011, el número de casos de malaria en la Región confirmados mediante microscopia disminuyó de 1,18 millones a 490.000, una reducción de 58% de la morbilidad, que estuvo acompañada por una disminución de 70% en la mortalidad en el mismo período. De los 21 países de la Región de las Américas donde la malaria es endémica, 13 habían logrado una reducción de la tasa de incidencia de la malaria de ≥75% entre el 2000 y el 2011 (Argentina, Belice, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guayana Francesa, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Paraguay y Suriname),mientras que tres países están en camino de lograr una reducción de 75% para el 2012 (Colombia, Panamá y Perú) y se prevé que Brasil reducirá la tasa de incidencia entre 50% y 75%.
57. Alrededor de 30% de la población de los 21 países donde la malaria es endémica está expuesta a algún grado de riesgo, y para aproximadamente 8% de la población este riesgo es alto. Argentina, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, México y Paraguay están en la fase previa a la eliminación. Los otros 15 países donde la enfermedad es endémica están todos en la fase de control. El vínculo entre la disminución de los casos de malaria y la ejecución de medidas de control de vectores no siempre es claro. En cinco países (Costa Rica, Ecuador, Nicaragua, República Dominicana y Venezuela) fue superior a 50% la cobertura de las poblaciones expuestas a un alto riesgo con mosquiteros tratados con insecticidas o rociamientos en el interior de las viviendas con insecticidas de acción residual, pero solo en tres de esos países (Costa Rica, Ecuador y Nicaragua) hubo una disminución de más de 50% de los casos de malaria. Los informes sobre la disponibilidad del tratamiento combinado con artemisinina estaban completos solo en 3 de los 8 países donde existe resistencia a la cloroquina y que, por consiguiente, usan el tratamiento combinado. En consecuencia, conforme a la información disponible, no se ha establecido claramente la asociación entre la prevención o el tratamiento (con medicamentos antimaláricos) y las tendencias de la malaria en todos los países con endemicidad de la Región de las Américas, y se requiere una evaluación más exhaustiva.
58. Los 35 Estados Miembros han logrado avances en cuanto al control de la tuberculosis, con una tasa de detección de casos de 84% para la Región en el 2011. Sin embargo, la tuberculosis multirresistente y la coinfección por la tuberculosis y el VIH siguen siendo un reto, a pesar de los adelantos en su control, como se señala en la evaluación de mitad de período de la Agenda de Salud para las Américas realizada en el 2012. El informe de la OMS del 2012 sobre el control de la tuberculosis indica una disminución anual de 4% en la incidencia de la tuberculosis en la Región de las Américas, lo que representa la mayor disminución regional registrada a escala mundial. La Región de
las Américas ha alcanzado y sobrepasado las metas fijadas para el 2015 de un 50% de reducción de la prevalencia y la mortalidad por tuberculosis.
59. Unos 250 millones de personas en la Región sufren una o varias enfermedades no transmisibles (ENT). En el 2007, 3,9 millones de personas en la Región de las Américas murieron a causa de alguna de estas enfermedades y 37% de esas defunciones correspondieron a personas menores de 70 años. Los factores de riesgo comunes de las ENT son el tabaquismo, el consumo nocivo de bebidas alcohólicas, un régimen alimentario poco saludable y la inactividad física. Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte por enfermedades no transmisibles. La hipertensión arterial tiene factores de riesgo en común con otras enfermedades crónicas. El 30% de las muertes prematuras por enfermedades cardiovasculares se produce en el quintil más pobre de la población, mientras que sólo el 13% corresponde al quintil más próspero. Las defunciones prematuras por enfermedades cardiovasculares son más frecuentes en los hombres que en las mujeres y ocurren a las edades de mayor productividad, por lo que causan un importante daño económico y social. La reciente evaluación de mitad de período de la Agenda de Salud para las Américas puso de relieve el incremento de la obesidad en la población adulta, especialmente en las mujeres, como un importante factor de riesgo de sufrir enfermedades no transmisibles.
60. Entre el 2000 y el 2007, la mortalidad por enfermedades cardiovasculares en la Región descendió 19%, de 207,8 a 167,9 defunciones por 100.000 habitantes. En el mismo período, mientras América del Norte experimentó una disminución de 25%, y pasó de 192,3 a 144,2 defunciones por 100.000 habitantes, el Caribe no latino experimentó una disminución de 14%, de 296,4 a 254,9 defunciones por 100.000 habitantes. América Latina también experimentó una disminución de 14% entre el 2000 y el 2009, de 229,9 a 191,4 defunciones por 100.000 habitantes. Si bien las reducciones observadas en América del Norte y América Latina fueron tanto lineales como estadísticamente significativas, la disminución en el Caribe no latino fue estadísticamente significativa, pero no lineal. 61. Las neoplasias malignas constituyen la segunda causa principal de muerte en los países de la Región de las Américas, las más comunes de las cuales son los cánceres de pulmón, de estómago, de colon y de mama. La incidencia del cáncer —incluidas la incidencia del cáncer cervicouterino en las mujeres y del cáncer de próstata en los hombres— es más alta en los países de ingresos bajos y medianos. La incidencia de las neoplasias malignas depende de complejas interrelaciones entre factores biológicos, genéticos y del modo de vida; también influyen los determinantes sociales como la pobreza, la educación, el empleo, la vivienda, el transporte, la contaminación y la nutrición. Un aspecto clave de la prevención del cáncer son las medidas orientadas a determinar la exposición de la población y a protegerla contra los carcinógenos humanos reconocidos o presuntos, de los cuales existen por lo menos 245. Otro factor importante que hay que tener en cuenta es si la exposición a los factores de riesgo fue voluntaria (por
ejemplo, exposición al humo del tabaco por fumar) o involuntaria. El peso de cada uno de estos factores varía según el grado y la intensidad de la exposición y los gradientes sociales, lo que genera una carga de morbilidad desigual. Estos factores no siempre están suficientemente caracterizados ni tampoco se han establecido con claridad las interconexiones entre ellos. En la Región está disminuyendo el número de muertes por tumores malignos. Del 2000 al 2007, la mortalidad por neoplasias malignas ajustada por la edad descendió 8%, de 131,3 a 121,3 defunciones por 100.000 habitantes. Se estima que se puede evitar entre 50% y 60% del total de defunciones por cáncer, pero para lograrlo se deberían poner en marcha muchas medidas normativas, así como promover cambios del modo de vida. La detección temprana y el tratamiento eficaz también son fundamentales para mejorar la calidad de vida de los pacientes con cáncer.
62. La diabetes causa anualmente alrededor de 242.000 defunciones en la Región; se estima que 22.000 (8%) de esas muertes son evitables dado que se producen en personas menores de 50 años de edad. Las características de mortalidad de esta enfermedad varían según los países. Mientras que la tasa de incidencia de la diabetes tiende a disminuir en algunos países (por ejemplo, Argentina, Canadá y Estados Unidos), en otros está aumentando (por ejemplo, Cuba, Ecuador, El Salvador y México). Es importante tener presente que, en muchas defunciones de personas diabéticas, no se registra la enfermedad como causa básica de la defunción; más bien, estas defunciones se registran como provocadas por otras enfermedades o complicaciones crónicas asociadas, como alguna enfermedad cardiovascular o renal. Las proyecciones indican que el número de personas con diabetes en la Región de las Américas se incrementará de 62,8 millones en el 2011 a más de 91 millones en el 2030. No obstante, este aumento podría ser menor si se fortalecieran las medidas de prevención, se redujera la epidemia de obesidad y se obtuviesen mejores resultados en la atención sanitaria de las personas que ya padecen la enfermedad.
63. La enfermedad renal crónica, causada principalmente por las complicaciones de la diabetes y la hipertensión, es otra enfermedad que ha aumentado en la Región. De 1990 al 2010, los años de vida ajustados en función de la discapacidad (AVAD) por enfermedad renal crónica aumentaron 20% en Estados Unidos y 58% en América Latina y el Caribe. Muchos países centroamericanos han reconocido la necesidad de comprender mejor la magnitud y las causas de un tipo grave de enfermedad renal crónica, que no está relacionada con la diabetes ni la hipertensión, y de elaborar estrategias para controlarla. Esta enfermedad grave afecta principalmente a hombres jóvenes que trabajan en el sector agropecuario, una situación que está teniendo notables repercusiones sociales y económicas en las familias, las comunidades y los servicios de salud. Recientemente, el proyecto carga mundial de morbilidad de la OMS calculó que en Centroamérica hubo un aumento de 99% y 127% de 1990 al 2010 en los AVAD y los años de vida perdidos, respectivamente, a causa de la enfermedad renal crónica.
64. Los informes indican que, en la Región de las Américas, una reducción de 20% en el tabaquismo y de 15% en el consumo de sal, aunada al tratamiento de las personas con alto riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares con una combinación de drogas apropiadas, podrían prevenir hasta 3,4 millones de defunciones con un costo razonable en el lapso de 10 años. Estos datos fortalecen el argumento de que los países, bajo la rectoría bien informada ejercida por los ministerios de salud, deben continuar promoviendo políticas multisectoriales que estimulen la prevención basada en el autocuidado individual responsable y mejoren la disponibilidad de medicamentos esenciales.
65. A nivel regional, se están produciendo rápidamente cambios nocivos en cuanto al consumo de alimentos y los hábitos alimentarios; estos cambios afectan a sectores amplios de la población, especialmente los segmentos de ingresos bajos y de menor nivel de escolaridad. Una epidemia alarmante de sobrepeso y obesidad ha sido causada por el consumo de alimentos procesados de alto valor calórico, con un contenido elevado de grasas y azúcar y sal, unido a una disminución significativa del consumo de frutas y verduras, y a una reducción de la actividad física. Se estima que, en la Región, entre 50% y 60% de los adultos, más de un tercio de los adolescentes, y entre 7% y 12% de los menores de cinco años tienen sobrepeso o son obesos. Peor aun, las previsiones indican que esta cifra aumentará rápidamente y alcanzará los 289 millones de personas (o 39% de la población total) para el 2015. En casi todos los países, el problema es mayor en las mujeres. Un análisis de 57 estudios prospectivos señala que cada exceso de 5 kg/m2 en el índice de masa corporal (IMC) se asocia con un aumento de la mortalidad de casi 30% (40% por enfermedades cardiovasculares, 60% a 120% por complicaciones relacionadas con la diabetes, 10% por cáncer y 20% por enfermedades respiratorias crónicas).
66. Los trastornos mentales en América Latina y el Caribe, si bien tienen bajas tasas de mortalidad, son responsables de cerca de 22% de la carga total de morbilidad expresada en años de vida ajustados en función de la discapacidad (AVAD). La depresión y los trastornos relacionados con el consumo de alcohol ocupan el primero y el segundo lugar, respectivamente, en cuanto a la carga de morbilidad. A pesar de que la mayoría de los países han logrado grandes avances en cuanto a la reforma de los servicios y la protección los derechos humanos de las personas con trastornos mentales, persisten retos, en particular la subnotificación de casos y la brecha en el acceso al tratamiento y la calidad de este. Los países asignan menos de 2% de su presupuesto sanitario a la salud mental y 67% de ese porcentaje se destina específicamente a los hospitales psiquiátricos.
67. La mortalidad debida a causas externas (distintas de las causas naturales y que se consideran evitables, como los homicidios, los accidentes y los suicidios) continúan siendo un problema importante de salud pública en la Región. Se calcula que más de 5,5 millones de personas murieron por estas causas entre 1999 y el 2009. En la población joven y adulta (de 10 a 49 años de edad) se produjeron 3,5 millones de defunciones (64%), con un promedio de 319.000 defunciones por año; 84% de las defunciones correspondieron a