La mente humana, ¿por
qué tan inmensamente
superior al cerebro animal?
Lección 19
Herbert W. Armstrong college
Curso Bíblico
acerca de la portada La investigación del cerebro revela que algunos animales poseen cerebros solo ligeramente de menor tamaño y calidad que el hombre. Sin embargo, ¡hay una
gran diferencia entre el cerebro de los animales
y la mente humana! ¿Qué es lo que separa a la humanidad del reino animal? ¿Qué hace posible la inteligencia humana? ¡Prepárese para las res-puestas sorprendentes, y tal vez impactantes que se encuentran en esta lección! foto: PhotoDisc
“E
n el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios” (Juan 1:1). Aquí se discute acerca de dos seres. Dios y el Verbo. Como Herbert W. Armstrong lo aclaró en su libro maes-tro El Misterio de los Siglos, estos dos hacían un Dios, una Familia. Ambos eran Dios en el mismo sentido que dos miembros de la misma familia pueden ser Pérez.Este solo versículo cuenta la historia de una eternidad pasada. Este era un “tiempo” donde solo estaban Dios y el Verbo. Nada había sido creado aún, ni siquiera un ángel.
¿Podría haber una introducción más poderosa en toda la Biblia? Juan era uno de los “hijos del trueno” (ver Marcos 3:17), y qué introducción tan estruendosa
a este Evangelio, llevando al lector hacia atrás, más allá del plan angelical a cuando solo estaban Dios y el Verbo. ¿Por qué? ¿Por qué se va atrás incluso antes del plan an-gelical? Probablemente debido a lo que le pasó a Lucifer y un tercio de los ángeles. Ese plan, que podríamos llamar-lo el “Plan A”, había fallado. Lucifer, un nombre que sig-nifica literalmente portador de luz, trajo la luz, pero luego sucedió algo trágico. Él perdió la luz. Dios y el Verbo ha-bían vivido juntos por toda la eternidad en unidad y en amor. Después que los ángeles fueron creados, Lucifer y un tercio de los ángeles se rebelaron. Y por primera vez en el universo, hubo rebelión, desunión y una falta de amor. Dios no inspiró a Juan a hablar acerca de esa rebe-lión en Juan 1:1, ¡porque Dios ahora tenía otro plan, un mejor plan!
Los ángeles, que fueron enviados a embellecer la Tierra, que debieron entonces haber calificado para
ha-cer lo mismo al universo entero, fallaron. Así que Dios tuvo que promulgar otro plan. Él tenía un “Plan B”, sólo por si algo como esto pudiera suceder. El Plan B era realmente un plan de familia. Dios había decidido que si no podía conseguir que los ángeles hicieran ese trabajo, Él se reproduciría a Sí mismo en el hombre, y expandiría Su familia.
¡Este era un plan del que sólo la humanidad podía ser parte! Esto no le fue ofrecido a Lucifer ni a los ángeles. Pero ahora el hombre, ¡es invitado a la Familia de Dios!
¡Pero el Plan B involucraba un riesgo tremendo! Ahora Dios estaba arriesgándose a perder al Verbo, quien más tarde se convirtió en Su Hijo, al haber sido engendrado
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por correspondencia
Lección 18
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el libro de instrucciones de dios
La Santa Biblia revela el asombroso propósito de Dios para la humanidad.
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¿Qué hace al
hombre un ser único?
El hombre es la creación especial física de Dios. Pero, ¿por qué es diferente? ¿Qué lo hace
totalmente distinto a cualquier otro ser vivo? Más importante aún, ¿por qué es único?
E
l hombre es una creación compleja, ver-daderamente única, diseñada y hecha con una mente y un cuerpo maravillosos.Con tal creación tan compleja, era natural que nuestro Hacedor enviara un “Manual de Instrucciones”—al igual que un fabricante envía, jun-to con el instrumenjun-to o dispositivo que produce, un libro de instrucciones que describe para qué está dise-ñado su producto, y con todas las instrucciones para el cumplimiento de su propósito.
Fuente del
conocimiento perdido
Ese Manual de Instrucciones enviado por Dios que usted ha estado estudiando con la ayuda de estas lecciones, es la Santa Biblia.
¡Ésta revela la dimensión perdida en el conocimiento que está fuera del ámbito de la ciencia, la religión o la educación actual! Ese importante y vital conocimiento se revela y se hace en claro para aquellos a quienes Dios llama, y que lo leen, estudian y creen lo que dice.
¡El Libro de Instrucciones de Dios nos dice qué so-mos, por qué existiso-mos, a dónde vaso-mos, y la manera de llegar allí!
Revela, como lo hemos visto en las lecciones an-teriores, que Dios es una Familia divina compuesta actualmente de dos Seres Espirituales supremos (Juan 1:1). Dios, la Cabeza de esa Familia, ha existido eter-namente. Con Él coexiste, también desde la eterni-dad, el Verbo, un segundo Personaje que también es Dios. Dios creó todas las cosas por y a través de este ser espiritual con el que coexiste (versículos 2-3).
El Verbo primero creó a los ángeles, compuestos de espíritu, aunque
seres menores que Dios
HW ACB
contrastes en la creaciÓn La flora y la fauna fueron creados antes que el primer hombre. Pero solamente
el hombre fue hecho con una mente que piensa y razona, como lo tipifica la famosa escultura de Rodin “El pensador”.
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4 LECCIÓN 19 IN D EX O PE N ( 2) / D RE AM ST IM E
y carentes del máximo poder creativo. A continuación llegó a existir el universo físico, incluyendo nuestro pla-neta. Un tercio de los ángeles fueron luego puestos aquí en la Tierra, bajo el dominio del gobierno de Dios, el que era administrado en la Tierra por el gran arcángel Lucifer. Bajo el gobierno de Dios —que es la administración del camino de Dios del amor desinteresado, como se resume en los Diez Mandamientos— la Tierra esta-ba inicialmente llena de paz, felicidad, alegría y logros maravillosos. Pero finalmente, Lucifer llevó sus ángeles a la rebelión. El gobierno de Dios fue rechazado; ya no se hacía cumplir. Como resultado, la Tierra se volvió inútil y vacía, en confusión y oscuridad total.
Más tarde, en seis días Dios renovó la faz de la Tie-rra (Salmos 104:30). Durante esta semana de creación de Génesis capítulo 1, Dios primero formó la vida ve-getal, la flora. Ésta era materia viva reproduciéndose a
sí misma, pero sin conciencia de sí, sin cerebro. Luego Dios creó la fauna, la vida animal, en la cual puso un cerebro, con cierta conciencia, pero sin el proceso del pensamiento, del razonamiento, y de la toma de deci-siones. Pero el hombre, creado para ulteriormente na-cer en la Familia Dios, fue diseñado con una mente del tipo de la de Dios, con la capacidad de pensar, razo-nar, tomar decisiones y elecciones; en resumen, con la capacidad de desarrollar un carácter como el de Dios. ¡Lo que hace que estos atributos de nivel Divino sean posibles en el hombre, es el fascinante tema de esta lección!
Pero antes de comenzar este estudio, asegúrese de tener su Biblia a la mano, para que pueda buscar cada escritura dada en respuesta a las preguntas. Siempre lea estos versículos y, para beneficiarse plenamente de su estudio, escríbalos.
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Lección 19
El hombre es un “alma” mortal
En el Libro de Instrucciones de Dios para el hombre, la Biblia, la cual es la base del conocimiento, Dios el Creador revela mucho conocimiento que está total-mente más allá de la capacidad del hombre para des-cubrir por sí mismo, incluyendo el conocimiento y la comprensión de qué es el hombre, por qué fue hecho de esa manera, así como en qué se va a convertir.
Dios creó al primer hombre, y Él nos dice cómo lo hizo para que no hubiera ninguna duda acerca de lo que realmente somos.
1. ¿De qué formó Dios al hombre? Génesis 2:7. ¿Era
el hombre entero —“eres”— el que estaba compuesto
de polvo? Génesis 3:19.
comentario: Adán fue hecho a partir de, y por lo
tanto compuesto de, tierra, ¡del polvo del suelo!
2. Después que Dios había formado al hombre, de haber hecho todas las células de su cuerpo, ¿qué hizo para darle vida física? Génesis 2:7.
comentario: Dios sopló en los pulmones del
hom-bre a través de las fosas nasales aire que contenía oxíge-no, “el aliento de vida”, ¡y el hombre comenzó a vivir! Fíjese que el versículo no dice que Dios sopló un alma inmortal en el hombre.
3. ¿Es este mismo “aliento de vida” el que pasa por las fosas nasales de los animales? Génesis 7:21-22. ¿Es por lo tanto, el aliento de vida lo que cesa cuando un ser humano o un animal mueren? Versículo 23.
comentario: la fuente de la vida física en el hombre
y los animales es la misma. Ni una sola vez el “aliento de vida” se refiere remotamente a un “alma inmortal” o vida aparte del cuerpo físico. Si lo hiciera, los ani-males, aves e incluso insectos (moscas, pulgas y zancu-dos) tendrían almas inmortales, ¡porque todos tienen el mismo “aliento de vida”!
4. Después que Dios sopló el aliento de vida en la nariz de Adán, ¿en qué se convirtió él? Génesis 2:7, última parte.
comentario: el hombre no tiene un alma, ¡el
hom-bre ES un alma! La palabra hehom-brea original para “alma” es nefesh. El Léxico Analítico Hebreo y Caldeo de Bagster lo define como “todo lo que respira; un ani-mal”. También se puede referir a una “persona”, o in-cluso a “un muerto, un cadáver”. En Génesis 1:21, 24; 2:19; 9:10, 12, 15-16 y Levítico 11:46, nefesh se tradu-ce como “criatura” cuando se refiere a los animales. Y
nefesh se traduce como “cadáver” o “muerto” en
Leví-tico 19:28; 21:1; 22:4; Números 5:2; 6:11 y 9:6-7, 10. Así que el hombre es un alma. ¡Los animales son almas también! El “alma” no es más que la vida fí-sica que está sujeta a la muerte y la decadencia. ¡No es inmortal!
El alma está compuesta por el “polvo de la tierra”, es material, no espiritual. Es materia. Cuando el hombre respira, es un “alma viviente”. Cuando el hombre deja de respirar, se convierte en un alma no viviente o muerta.
5. ¿Se dice claramente que el hombre es “mortal”? Job 4:17. ¿Y se nos dijo enfáticamente que las “almas” pueden morir? Ezequiel 18:4, 20.
comentario: puesto que el hombre es un alma, y el
alma es mortal, entonces el hombre es mortal, sujeto a la muerte. Por eso las Escrituras se refieren al ser hu-mano como “hombre mortal”.
6. ¿Estaba Adán sujeto a la pena de muerte si peca-ba? Génesis 2:17, última parte. ¿En qué se iba a con-vertir después de la muerte? Génesis 3:19. ¿Era solo el cuerpo el que moriría, o era todo el hombre consciente —“tú”— el que iba a morir? Mismo versículo.
7. ¿Le acontece lo mismo tanto al hombre como a la bestia? Eclesiastés 3:19. ¿Es porque ambos tienen el mis-mo origen temporal de la vida, el aire que respiramis-mos? Mismo versículo.
8. ¿Van todos los hombres y animales por igual al mismo lugar al morir? Versículo 20.
comentario: cuando un animal muere, está muerto.
Cuando el hombre muere, también está completamen-te muerto. Ambos van a la tumba. Y todos los hombres y animales se convierten en polvo una vez más.
9. Ahora, ¿qué pregunta Eclesiastés 3:21?
comentario: la palabra hebrea ruajh, traducida
como “espíritu” en este versículo, también significa aire, viento, aliento. Está traducida 27 veces como “aliento” en la versión King James. Tres ejemplos son Génesis 6:17; 7:15 y Lamentaciones 4:20. También está traducida 82 veces como “viento”. Así, podemos ver que ruajh tiene un significado muy amplio, y pue-de aplicarse a una gran variedad pue-de cosas cuyo pue- deno-minador común es la invisibilidad. Puede significar “actitud” tanto como “espíritu”, y con la palabra “santo”
precediéndola, significa el Espíritu Santo de Dios. Por lo tanto Salomón pregunta, a partir del mismo suceso, la muerte, qué le ocurre tanto al hombre como
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a la bestia, “¿Quién sabe si el ruajh de un hombre sube o si el de un animal baja?”.
Aunque la misma muerte le acontece a ambos, la Bi-blia revela que hay una gran diferencia entre el hombre y la bestia, como veremos en breve, y que esa diferencia
no tiene nada que ver con ninguna “alma inmortal”.
10. Después que una persona muere, después que queda sin vida, ¿aún tiene una existencia consciente fuera del cuerpo a causa de un “alma inmortal” que existía dentro de él? Eclesiastés 9:5; Salmos 146:4.
11. ¿Pueden los muertos alabar a Dios? Salmos 115:17. ¿Hay algún recuerdo de Dios en la muerte? Salmos 6:5.
12. ¿Es el “alma” algo que puede ser destruido? Mateo 10:28. ¿Entonces no demostró Jesús clara-mente que el alma del hombre no es inmortal? Vamos a entender exactamente de qué estaba hablando Jesús.
comentario: hay personas que usan este texto para
apoyar la creencia común de la inmortalidad del alma. Sin embargo, ¡este versículo dice claramente que el alma es algo que puede ser destruido en el infierno! Por lo tanto, cualquier cosa que sea esta “alma”, ¡no puede ser inmortal!
La palabra griega del Nuevo Testamento traducida aquí como “alma” es psuche. La psuche griega significa simplemente “vida” o “existencia”, tal como lo hace en el Antiguo Testamento la palabra hebrea nefesh.
En Mateo 10:28, la palabra alma se refiere a la vida que el hombre no puede destruir permanentemente, pero que Dios sí puede. ¿Qué tipo de vida podría ser esa? Obviamente, ¡la vida que Dios restaura mediante una resurrección!
El hombre no puede destruir permanentemente una vida que Dios puede renovar por una resurrección. Aun-que los hombres pueden dar muerte a sus cuerpos físi-cos, dijo Jesús, los verdaderos cristianos saben que los hombres no les pueden quitar la vida eterna que Dios ha prometido darles, en la resurrección. Pero Dios sí puede destruir permanentemente toda posibilidad de vida eterna. ¿Cómo? Al echar a una persona resucitada físicamente al “lago de fuego” para ser completamente consumida, y que nunca sea resucitada nuevamente. Esta es la pena máxima del pecado (Romanos 6:23), ¡la muerte eterna!
El libro de Lucas deja más claro el significado: “Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno...” (Lucas 12:5). Dios no solo tiene el poder de tomar nuestra vida físi-ca presente, pero también tiene el poder de resuci-tarnos y, si hemos demostrado ser desobedientes e incorregibles, lanzarnos al lago de fuego, ¡del cual
no habrá resurrección futura! (Apocalipsis 20:14-15; 21:8).
¡Esta posibilidad de la destrucción eterna es una razón clave por la que Dios hizo a la humanidad mortal!
¿Por qué fue creado mortal?
Recuerde de nuestros estudios anteriores que el gobier-no de Dios dejó de ser administrado en la Tierra des-pués de la rebelión del arcángel Lucifer (ahora llamado Satanás) y un tercio de los ángeles. Más tarde, Dios creó al primer ser humano, Adán, con el potencial de cali-ficar para reemplazar a Satanás como gobernante de la Tierra y así restaurar el gobierno y el camino de Dios. Sin embargo, para calificar como su sucesor, el sucesor humano tenía que rechazar el camino del obtener del diablo, que era el fundamento del mal gobierno de Sa-tanás, y elegir el camino de la Ley de Dios, el camino del amor (del “dar”); la base del gobierno de Dios.
El plan maestro de Dios para llevar a cabo Su pro-pósito en la raza humana requería que el hombre fuera hecho primero de materia para que, si tomara el camino de Satanás del “obtener”, pudiera ser cambiado, con-vertido al camino del amor de Dios. O, si se negaba a cambiar, a arrepentirse de su pecado, su vida sería borra-da sin más sufrimientos como si nunca hubiera existido.
1. ¿Se despojó el Verbo voluntariamente de antema-no, temporalmente del poder supremo y la gloria que había poseído desde la eternidad, para ser engendrado por Dios y nacer de la carne humana, con el propósito de
morir para pagar el castigo por los pecados de los
hom-bres mortales? Juan 1:1, 14; 17:5; Hebreos 2:9; Filipenses 2:5-8; Romanos 5:6-9; 1 Pedro 1:19-21; Apocalipsis 13:8.
comentario: Dios delegó la creación actual del
hom-bre al Verbo (Juan 1:3). El Verbo fue el Creador de toda la humanidad. Sin embargo, era necesario que Él lle-gara a ser un ser humano. Cuando Jesús nació, Su vida como nuestro Creador era de mayor valor que la suma total de todas las vidas humanas. Puesto que los seres humanos habían pecado y están bajo la pena de muerte (Romanos 3:23; 6:23), la ley de Dios requería la muerte humana como la pena por el pecado humano. Como nuestro Creador, Jesús, quien evitó el pecar a través de la plenitud del Espíritu Santo que Él poseía (Hebreos 4:15; Juan 3:34), fue el único ser humano cuya muerte podría pagar la pena por los pecados de todos los seres humanos. Dios el Creador no podría haber redimido nin-guna otra manera, a una humanidad tan inmensa condenada a la pena de muerte. Y, ya que Dios el Padre tiene el poder de la vida y la muerte, resucitó a Cristo de la muerte a la vida inmortal, haciendo así
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posible para la humanidad la resurrección a una vida inmortal compuesta de Espíritu (Romanos 5:10).
2. ¿Entonces, manda Dios a todos los hombres a arrepentirse? Marcos 1:14-15, Hechos 17:30; 2:38. ¿Qué estamos escogiendo en realidad cuando nos
arrepentimos? Deuteronomio 30:19.
comentario: el arrepentimiento es volverse del
ca-mino de Satanás hacia el gobierno de Dios. Es aceptar el gobierno de Dios sobre nuestras vidas a través de Su ley de amor. Se trata de aceptar a Jesucristo como Salvador y venidero Rey, el “segundo Adán”, quien calificó (considerando que el primer Adán falló) para restablecer el gobierno de Dios en la Tierra al vencer a Satanás. Los que van a reinar con Cristo también de-ben calificar en esta vida mortal volviéndose y recha-zando el camino de Satanás, venciendo ese camino día a día, y viviendo en realidad por la ley de amor de Dios.
3. Aquellos que escogen la vida, que se arrepien-ten del pecado y obedecen a Dios, ¿nacerán de espí-ritu inmortal en la primera resurrección? 1 Corintios 15:42-54; Juan 3:3-8.
4. Pero, ¿qué pasa con aquellos que no se arrepenti-rán ni aceptaarrepenti-rán el sacrificio de Cristo en pago por sus pecados, aquellos que se niegan a volverse del camino de Satanás y a someterse al gobierno de Dios en sus vi-das? ¿Qué pasará finalmente con ellos? Romanos 6:23, Apocalipsis 20:14-15; Malaquías 4:1-3.
comentario: Dios quiere que cada ser humano que
haya vivido tenga la oportunidad de arrepentirse y vi-vir para siempre (2 Pedro 3:9, 1 Timoteo 2:3-4). Pero Dios no obligará a nadie a escoger la vida. Para aque-llos que se niegan a seguir el camino de Dios a la vida eterna estará la “segunda muerte”, el destino de todos los pecadores no arrepentidos. Ellos dejarán de existir para siempre. ¡Serán como si nunca hubieran existido!
Ahora podemos ver que Dios escogió hacer al hombre primero de materia física en vez de espíritu por una ra-zón importante. Antes de la creación del hombre, Él ha-bía creado a los ángeles de espíritu inmortal, no de carne y sangre sujetos a la muerte. Y un tercio de estos ángeles pecaron al rebelarse contra el gobierno de Dios. Pero el castigo por el pecado de los ángeles no es la muerte física. Los ángeles están compuestos de espíritu y por lo tanto no pueden morir. Aquellos que pecaron seguirán teniendo su castigo por siempre. Su castigo es la pér-dida de la gloriosa oportunidad que Dios les dio para llevar a cabo Su propósito en la Tierra. Y sus pecados han dado lugar a la desesperanza y la frustración eter-na, sus mentes están llenas de resentimiento, amargura y rebelión. Una vez que pervirtieron su propia mente,
se hizo imposible para ellos recuperar el equilibrio. ¡La felicidad y la alegría los abandonaron para siempre!
Dios planeó de antemano que si el hombre, com-puesto de materia, pecaba y rehusaba arrepentirse, moriría, que sería como si nunca hubiera existido. Dios no permitirá que ningún ser humano incorre-gible viva para siempre en la angustia mental y el tor-mento que sufren los ángeles caídos. ¡Este plan refleja la gran misericordia de Dios hacia el hombre mortal!
Cuando el hombre es llamado por Dios y se da cuenta que ha pecado, puede arrepentirse, apartarse
de su pecado y volverse al camino de Dios. Y una vez
que cambia su rumbo, con la ayuda de Dios puede seguir una vida de obediencia a Dios. Puede crecer en el conocimiento espiritual y desarrollar el carácter de Dios, superar malos hábitos, debilidades y fallas. (Más sobre esto más adelante). Y todo esto se hace a través del libre albedrío y la elección de cada mente humana. ¡Y eso nos lleva a lo esencial de esta lección!
De todas las criaturas físicas de Dios, solo el hombre tiene la aparentemente milagrosa capacidad de pensar, razonar, planear, diseñar, y llegar a conclusiones basa-das en los conocimientos adquiridos. Los animales no pueden comprender los conceptos del bien y del mal. Ellos no se arrepienten.
¿Se ha preguntado alguna vez por qué? ¿Ha pensado alguna vez en la gran diferencia entre el cerebro de los animales y la mente humana, y qué podría explicarlo?
Cerebro animal
versus mente humana
Hay un gran abismo infranqueable entre el cerebro animal y la mente humana. La teoría de la evolución asume que los seres humanos son animales. Pero una cosa que la evolución no puede explicar es la gran dife-rencia entre el cerebro animal, equipado con el instinto, y la mente humana, con sus poderes de razonamiento creativo del intelecto, carente del instinto en el estricto sentido que los animales que lo poseen.
Algunos animales tienen cerebros físicamente tan grandes o mayores que el cerebro del hombre, y con si-milar complejidad de la corteza cerebral, pero ninguno tiene el poder del intelecto, la lógica, la autoconciencia y la creatividad que el hombre posee.
El cerebro físico de un delfín, una ballena o un elefante es más grande que el cerebro humano, mien-tras que el de un chimpancé es un poco más pequeño. Cualitativamente el cerebro humano puede ser muy ligeramente superior, pero no lo suficiente como para explicar ni remotamente su inteligencia tan superior
En la creación, todas las formas de vida inferiores fueron “programadas” con instinto. Por eso los gansos migran cumplidamente en el tiempo previsto, los castores cortan árboles con sus dientes y construyen diques, los terneros recién nacidos logran en pocos minutos ponerse de pie y encontrar alimento. Los osos continúan hibernando durante los meses de invierno, y miles de generaciones de abejas nunca han “olvidado” cómo construir colmenas.
instinto animal
IN D EX O PE N ( 2) / D RE AM ST IM E ( 2) / I ST O C KP H O TOAl hombre se le dio una mente modelada según la propia mente de Dios. Él puede idear, planificar y llevar a buen término a diferencia incluso del animal más superior. El hombre puede componer y producir música hermosa, construir robots para realizar tareas repetitivas, y llevar a cabo la tarea increíblemente compleja de lanzar al hombre a la luna. También puede producir bellas obras artesanales, o reunir su experiencia para construir rascacielos que desafían las nubes.
inteligencia humana
EY EW IR E / R EU TE RS ( 2) / D RE AM ST IM E ( 2)Curso Bíblico Por Correspondencia Herbert W. Armstrong College
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y su potencial. El potencial del cerebro humano es indescriptiblemente mayor. Entendamos por qué.
1. ¿Fueron los animales creados a la imagen de Dios, o cada uno fue creado a partir de su propia especie? Gé-nesis 1:21, 24-25. ¿Quién fue creado a “imagen” y “se-mejanza” de Dios? Génesis 1:26-27. ¿Iba a gobernar el hombre sobre todas las demás criaturas? Versículo 26.
comentario: estos versículos revelan el gran plan
de Dios; Su objetivo último para la humanidad. Cuan-do Dios moldeó a Adán del polvo de la tierra, fue he-cho a la “imagen”, ¡la forma exterior y molde de Dios mismo! Dios no hizo a ninguna de las otras criaturas una réplica de barro de Sí mismo. Esta forma única se
le dio solo al hombre. ¡Esto se debe a que el hombre fue
creado con el potencial de convertirse en Dios!
Cada animal fue creado con un cerebro adecuado para su especie animal en particular. Pero los animales no tienen el potencial de la mente y el carácter que Dios dio solamente al hombre. A ningún animal se le dio jamás el don del poder de la mente, la capacidad de pensar, de razonar, de tomar decisiones y elegir, ¡como se le dio al hombre!
¡Es precisamente este atributo especial de mente y
carácter lo que separa al hombre de los animales! Los animales no tienen razonamiento, ni mente consciente. Poseen lo que llamamos instinto. Dios ha “programado” sus cerebros, por así decirlo, con particu-lares aptitudes instintivas para vivir y actuar de cierta manera. Siguen patrones instintivos de hábitos en su alimentación, nidación y reproducción. Así, los casto-res construyen diques, las aves construyen nidos, etc. Estas aptitudes son heredadas, no son el resultado de procesos lógicos, cognitivos o de pensamiento.
Por ejemplo, millones de aves acuden al sur cada año al acercarse el invierno en el hemisferio norte. Ellos no se detienen a “razonar” por qué lo hacen, ni se preguntan si deberían, tampoco “planean” un itinerario para el viaje. A una determinada señal interna, como la alarma
pro-gramada de un reloj, salen de sus zonas de alimentación de verano en el norte y viajan cientos, a veces miles de kilómetros al sur. Los científicos no entienden completa-mente cómo ni por qué sucede, simplecompleta-mente se limitan a observar la operación de este increíble instinto animal.
Cada especie, o clase de pájaro construye un tipo de nido diferente, se alimenta de diferentes alimentos, y muchos emigran en diferentes momentos a diferentes lugares. Pero ninguna de estas acciones es planificada por las aves. Éstas sencillamente tienen la capacidad y la tendencia a hacer lo que Dios Todopoderoso incorporó en el instinto de cada uno en su creación.
Pero la mente del hombre es enormemente diferente al instinto animal. El hombre es capaz de idear varias formas de hacer una cosa o alcanzar una meta predeter-minada. El hombre puede adquirir conocimiento y ra-zonar a partir de éste. Puede sacar conclusiones, tomar decisiones y actuar de acuerdo a un plan pensado.
Cada hombre puede diseñar y construir un tipo diferente de casa, con un diseño diferente y diferen-tes materiales de construcción que otros hombres. Los hombres también comen alimentos diferentes, prepa-rados de diferentes maneras. Pueden vivir un estilo de vida completamente diferente de otros. Y si un hombre quiere cambiar su actual forma de vida, ¡puede hacerlo! El hombre no está sujeto al instinto. No se rige por un conjunto predeterminado de patrones de hábito como lo hacen los animales.
El hombre puede elegir, pues tiene libre albedrío moral. Puede elaborar códigos de conducta y poner en práctica la autodisciplina. El hombre puede produ-cir ideas y evaluar el conocimiento ¡porque tiene una mente diseñada a la imagen de la propia mente de Dios! El hombre puede elaborar, planificar y llevar sus planes a buen término, ¡porque le han sido dado algunos de los propios poderes creativos de Dios!
Sólo el hombre puede preguntarse, “¿Por qué nací? ¿Qué es la vida? ¿Qué es la muerte? ¿Hay un propósito en la existencia humana?”. El hombre, a diferencia de los animales, no solo “sabe” cómo hacer ciertas cosas, sino que también sabe que sabe, es decir, es consciente de que tiene “conocimiento”. Es consciente del hecho. Él es consciente de sí mismo, consciente de su propia existencia como un ser único.
Estos atributos de la mente y el carácter hacen del hombre la creación física única de Dios. Dios ha com-partido con el hombre algunas de Sus propias cualida-des. Y Dios espera que el hombre se desarrolle y se con-forme a la “imagen” espiritual de Su mente perfecta y carácter santo (Mateo 5:48), tal como el hombre ahora está formado a la “imagen” física de Dios.
¡El espíritu “humano”
hace la diferencia!
El hombre fue creado para tener una relación muy es-pecial con Dios, una que es totalmente inexistente con los animales. El hombre fue hecho a semejanza de la especie Dios. ¡Fue hecho a imagen de Dios para que algún día pueda nacer en la Familia divina de Dios!
El propósito de Dios en hacer mortal al hombre, se-gún Su propia imagen, exigió la presencia de un poder de la mente en el hombre, modelado según la propia
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mente de Dios. Por eso lo más extraordinario acerca del
hombre es su mente.
¿Qué es entonces lo que separa a la humanidad del reino animal? ¿Qué es lo que le da al hombre el poder del intelecto congruente con el de Dios?
Todo se reduce a un componente no físico en el cere-bro humano que no existe en el cerecere-bro de los anima-les. Es este componente no físico el que hace al hombre tan inmensamente diferente de los animales. ¡Es lo que hace al hombre verdaderamente único!
1. Ya que el hombre no tiene un alma inmortal dentro de él, que le permitiera vivir fuera de su cuerpo después de la muerte (recuerde que el hombre es un alma
mor-tal), ¿habla sin embargo la Biblia de un “espíritu en el
hombre”? Job 32:8, 18; Zacarías 12:1; 1 Corintios 2:11.
comentario: ¡muchos pasajes de las Escrituras
mues-tran que hay un “espíritu” en el hombre! Este espíritu no
es el hombre en sí; es una esencia espiritual que está EN el
hombre. Unida con el cerebro físico del hombre, forma la mente humana. Ésta imparte al cerebro del hombre sus poderes del intelecto y la personalidad únicos, la ca-pacidad de pensar racionalmente y tomar decisiones con libre albedrío. Le confiere la capacidad de aprender ma-temáticas, idiomas u otros tipos de conocimiento, tales como música, arte, carpintería, poder volar, etc.
Pero eso es todo. El espíritu que está en el hombre no tiene conciencia de sí mismo. No es un “alma inmortal”.
2. ¿Se distingue claramente este “espíritu en el hom-bre” del Espíritu Santo de Dios? 1 Corintios 2:11.
comentario: el espíritu que está en el hombre pue-de ser llamado espíritu “humano”, porque está en cada ser humano, a pesar de que es esencia espiritual y no materia. No es un “fantasma”, o un ser espiritual, o el Espíritu Santo. No es el hombre en sí, sino una esencia espiritual en el hombre. No es un alma; el ser humano físico es un alma.
El espíritu humano entra en cada ser humano (y co-mienza la vida) en la concepción, así como la vida
di-vina comienza por una concepción espiritual cuando el
Espíritu Santo entra por primera vez en un ser huma-no (más sobre esto más adelante). Pero el espíritu hu-mano no proporciona la vida humana, la vida humana está en la sangre física, oxidada por el aliento de vida (Levítico 17:11). Sin embargo, el espíritu en el hombre imparte el poder del intelecto al cerebro humano. Este componente no físico en el cerebro humano no existe en el cerebro de los animales.
El espíritu en el hombre es esencia espiritual, al igual que en el mundo material el aire es una esencia gaseosa. Pero este espíritu “humano” no puede ver. El
cerebro físico ve a través de los ojos. El espíritu huma-no en una persona huma-no puede oír. El cerebro escucha a través de los oídos. Este espíritu humano no puede pensar. El cerebro piensa, aunque el espíritu humano imparte el poder de pensar muy por encima del nivel de la función cerebral de los animales irracionales.
Este espíritu actúa, entre otras cosas, como un com-putador, añadiendo al cerebro poder psíquico e inte-lectual. El conocimiento recibido en el cerebro a través de los ojos, los oídos y los sentidos es de inmediato “programado” en el computador espiritual. Toda la me-moria se almacena en este ordenador espiritual. Este “computador” le da al cerebro el recuerdo instantáneo de cualquier porción de millones de bits del conoci-miento que pueda ser necesario en el proceso de razo-namiento. Es decir que la memoria es registrada en el espíritu humano, ya sea que se registre o no en la “materia gris” del cerebro.
El espíritu humano también es el medio que Dios ha inculcado para hacer posible una relación personal entre el hombre y el Dios divino. (Más sobre esto en breve).
Los animales también ven, oyen, huelen, gustan y sienten, pero lo que ellos perciben a través de sus senti-dos no es almacenado como en el espíritu humano. No tienen un espíritu que haga que el cerebro físico fun-cione en el proceso del pensamiento, el razonamiento y la adquisición de conocimientos.
3. ¿Por qué la verdad sobre este espíritu “humano” en el hombre no ha sido entendida por el mundo de hoy? Apocalipsis 12:9.
comentario: ¡el diablo ha engañado a todo el
mun-do en casi tomun-dos los puntos de la verdad de Dios! Y la maravillosa verdad sobre el “espíritu en el hombre” es tan importante que Satanás la ha torcido y pervertido desde hace mucho tiempo. Él nubló la mente de los hombres y los engañó, haciéndoles creer una mentira monstruosa ya en la época de Adán y Eva.
4. ¿Qué gran mentira le dijo Satanás a Eva? Génesis 3:4.
comentario: ¡este es el origen de la actual
enseñan-za tan predominante sobre la “inmortalidad del alma”! Satanás le dijo a Eva “no moriréis”, en otras palabras, que ella tenía un “alma inmortal” que viviría por siem-pre. Eva se tragó esta mentira, ¡con todo y anzuelo! ¡Y la mayor parte del mundo hoy sigue creyendo alguna variación de esa antigua mentira!
Se necesita un segundo espíritu
El hombre tiene la capacidad intelectual para diseñar na-ves espaciales que lo llevan a la luna y lo traen de regreso,
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12 LECCIÓN 19
de inventar la computadora y de realizar otras hazañas maravillosas en el mundo físico (el reino material). Sin embargo, durante los 6.000 años del hombre en la Tierra, éste ha demostrado que no puede resolver los problemas y males del mundo. ¿Por qué ha sido así? Porque los pro-blemas de este mundo son de naturaleza espiritual, y el hombre natural simplemente no puede enfrentarse a los problemas espirituales. Al producir el computador o al volar a la luna, el hombre está tratando con la materia fí-sica que él puede comprender debido al espíritu humano dentro de sí. ¡Pero no puede resolver los problemas con los demás seres humanos, porque se trata del conocimiento, comprensión y aplicación de principios espirituales que él no puede realmente comprender, ni poner en práctica, sin la adición de otro elemento espiritual en su mente!
1. ¿Puede la mente humana, teniendo solo el espíritu humano, entender las cosas espirituales de Dios? 1 Corin-tios 2:9-11. ¿Qué debe ser añadido antes de que una per-sona pueda realmente comprender el conocimiento espi-ritual revelado? Versículo 11 (última parte), versículo 14.
comentario: el hombre fue hecho para necesitar
otro espíritu: ¡el Espíritu Santo de Dios! Al igual que un ser humano no puede conocer las cosas del cono-cimiento humano excepto por el espíritu humano en su interior, así mismo no puede saber las cosas de Dios —el conocimiento espiritual— excepto por la adición
del Espíritu de Dios.
Tan cierto como que ningún cerebro animal, como el de una vaca por ejemplo, puede comprender o en-tender los asuntos humanos sin el espíritu humano, así también ninguna mente humana puede tener la com-prensión de las verdades espirituales en el plano divino, ¡sin el Espíritu Santo!
Incluso las mentes científicas y filosóficas más gran-des no pueden llegar a conocer y entender las verdagran-des espirituales con sus mentes naturales. La verdad de Dios es “locura” para ellos. El hombre natural con su espíritu humano está limitado al conocimiento material. Las cosas espirituales no pueden verse con los ojos, ser escuchadas con el oído, ni sentidas con las manos. La mente humana, que puede recibir conocimiento solo a través de los sentidos físicos, nunca puede realmente comprender los conceptos y principios espirituales sin el Espíritu Santo de Dios.
2. ¿Revela Dios que hay dualidad en la creación del hombre? 1 Corintios 15:45-49. ¿Debe el hombre
na-cer de nuevo para entrar al Reino, o Familia, de Dios?
Juan 3:3-8.
comentario: el hombre mortal fue creado
incomple-to. La creación completa del hombre va a ser cumplida
en dos etapas: 1) la fase física, que se completó con el primer hombre, Adán, y 2) la fase espiritual, que co-menzó con el segundo Adán, Jesucristo. Y para llevar a cabo la fase espiritual, el hombre fue hecho con la necesidad de otro Espíritu, el Espíritu Santo de Dios.
3. ¿Cómo se puede recibir el Espíritu Santo? Hechos 2:38; Juan 7:37-39.
comentario: por medio de Cristo, el segundo
Adán, podemos recibir el don de Dios, Su Espíritu Santo. Con base en el arrepentimiento y la fe en Je-sucristo, cuya muerte pagó el castigo por el pecado en nuestro lugar, podemos ser reconciliados con Dios y recibir el Espíritu Santo de Dios, el cual se añade a nuestro espíritu humano.
4. ¿Nos convertimos entonces en hijos engendrados de Dios? 1 Pedro 1:3, Romanos 8:14-17. (Recuerde que estudiamos esta maravillosa verdad en la Lección 8).
comentario: espiritualmente hablando, cada ser
humano adulto es un “huevo” u “óvulo”. En este óvulo espiritual hay un núcleo, la mente humana con su espíritu humano. La vida espiritual, inmortal y divina puede ser impartida al “óvulo” por el ingre-so del Espíritu Santo, el que viene de la Peringre-sona misma de Dios Padre. Este divino Espíritu de Dios se une con el núcleo del óvulo humano, que es el espíritu y la mente humana, y nos imparte la natu-raleza divina (2 Pedro 1:4). Hasta ahora, solo hemos tenido la naturaleza humana y carnal.
Ahora bien, así como el esperma masculino físico encuentra su camino hacia el óvulo y se une con su núcleo, ¡igualmente el Espíritu de Dios entra y se com-bina con el espíritu y la mente humana! El Espíritu de Dios se une y testifica con nuestro espíritu que somos, ahora, ¡los hijos engendrados de Dios! (Romanos 8:16).
El Espíritu Santo de Dios, cuando se combina con el espíritu humano en la mente humana, hace dos co-sas: 1) imparte a la mente la capacidad de comprender el conocimiento espiritual, para entender las cosas de Dios que la mente carnal no puede comprender; 2) engendra al ser humano con la vida eterna y divina —vida de Dios— la que hace posible que más tarde pueda nacer en la Familia Dios como un ser divino, entonces compuesto totalmente de espíritu.
5. ¿Podrían Adán y Eva haber sido engendrados por el Espíritu Santo de Dios? Génesis 2:9, 16-17.
comentario: como bien se explicó en la lección
an-terior, a los primeros seres humanos les fue ofrecido li-bremente este segundo y muy necesario Espíritu. De los dos árboles simbólicos en el Jardín del Edén, el “árbol de la vida” representaba el Espíritu Santo de Dios. El haber
Curso Bíblico Por Correspondencia Herbert W. Armstrong College 13 LECCIÓN 19
tomado del fruto de ese árbol habría significado recibir el Espíritu Santo de Dios, el cual se habría unido con sus espíritus humanos, impregnándolos como hijos de Dios engendrados espiritualmente (pero no nacidos aún).
Pero al tomar del fruto del “árbol del conocimiento del bien y del mal”, nuestros primeros padres rechaza-ron el Espíritu de Dios, el cual les habría engendrado la vida misma de Dios en ellos, y les habría permiti-do entender el conocimiento espiritual revelapermiti-do. Así, ellos y sus descendientes fueron cortados del acceso al Espíritu de Dios. Desde entonces, la raza humana ha estado limitada al conocimiento y al entendimiento material, con excepción de los relativamente pocos que Dios llamaría (Juan 6:44) para servir a Su propósito.
6. ¿Cuándo nacerán los cristianos engendrados por el Espíritu en la Familia espiritual de Dios? 1 Corintios 15:50-53, 1 Tesalonicenses 4:16-17.
comentario: el cristiano engendrado por el
Espí-ritu tiene ahora, condicionalmente, la presencia de la vida eterna dentro de él (o ella) a través de una porción del Espíritu del Padre. Pero esto no quiere decir que es un ser espiritual inmortal. Él [o ella] todavía no está
compuesto del Espíritu de Dios. Ahora es solo un
“be-neficiario” de Dios (Romanos 8:16-17), pero aún no un heredero poseedor, todavía no ha “nacido de nue-vo”. Mas, si el Espíritu Santo mora en nosotros, Dios, al regreso de Cristo a la Tierra como Rey de reyes, nos dará la inmortalidad mediante Su Espíritu que mora en nosotros (Romanos 8:11).
Ahora, al igual que en la reproducción humana, el embrión fecundado que más tarde se convierte en feto, no ha nacido todavía sino que debe ser nutrido por un período de tiempo, a través de la madre humana; así, el cristiano engendrado aún no ha nacido en la Familia de Dios pues debe ser nutrido espiritualmente a través de la madre espiritual, la verdadera Iglesia de Dios. La vida divina meramente ha sido engendrada. ¡Ahora tiene que crecer antes de que sea posible el nacimiento!
Porqué debemos
crecer espiritualmente
Incluido en el propósito de Dios para la creación del hombre, ¡está el desarrollo del carácter justo y
espiri-tual dentro de él! Dios quería que el hombre (a quien le
diera el don del pensar y el razonar), ¡tuviera a final de cuentas la mente y el carácter de Dios!
El propósito de Dios al crear al hombre es reprodu-cirse a Sí mismo con el carácter espiritual perfecto que Dios mismo posee. Por lo tanto, el hombre fue creado a la propia imagen y semejanza de Dios (a Su misma forma
con una mente similar a la de Él), para que así Dios pudiera comenzar a desarrollar Su propio carácter en él.
1. ¿Son entonces los cristianos engendrados espiri-tualmente, amonestados a crecer espiritualmente? 2 Pedro 3:18; 1 Pedro 2:1-2. ¿Cómo quién entonces lle-garemos a ser? Mateo 5:48, Efesios 4:15; 1 Juan 3:2, 9.
comentario: así como el cuerpo humano y el
ce-rebro poco a poco comienzan a formarse durante el período de gestación en la reproducción humana, el carácter justo y santo de Dios debe comenzar a for-marse y crecer una vez que uno es engendrado por el Espíritu de Dios.
Obviamente, no podemos ser absolutamente perfec-tos en carácter en esta vida. Este proceso estará com-pleto solo cuando hayamos nacido de Dios en la re-surrección, porque solo entonces podremos realmente
ser perfectos como el Padre y Cristo lo son ahora. Pero
mientras tanto, Dios quiere que crezcamos diariamen-te en Su carácdiariamen-ter espiritual, obedeciendo Sus manda-mientos y venciendo, desarraigando el pecado de nues-tras vidas, ¡y creciendo hacia esa perfección espiritual mientras todavía somos seres mortales!
Tal carácter perfecto y santo no se puede crear por de-creto. Debe ser desarrollado, y eso requiere tiempo y ex-periencia. Dios nos da tiempo para aprender que solo Su camino de vida trae verdadera paz, felicidad y una vida feliz y abundante. Nosotros habremos aprendido que el pecado solo causa dolor, miseria, sufrimiento y muerte.
2. ¿Cuál es una de las formas importantes en la que debemos crecer espiritualmente, una vez que somos engendrados por Dios? Mateo 4:4, 2 Timoteo 3:16-17.
comentario: nos convertimos en “embriones” espi-rituales cuando, al recibir el Espíritu Santo, somos en-gendrados por Dios. Y para crecer espiritualmente, de-bemos tomar el alimento espiritual. Así como el embrión en el vientre de la madre debe ser nutrido con alimentos que dan vida a través de la placenta, así debemos ser nu-tridos y alimentados nosotros por la Palabra de Dios. “... Las palabras que yo os he hablado”, dijo Jesús, “son espí-ritu y son vida” (Juan 6:63). Esas palabras están registra-das en la Biblia, y Jesús dijo que debemos vivir de toda palabra de Dios (Mateo 4:4). Absorbemos estas palabras vivificantes de la Biblia a través de la lectura, el estudio y la meditación (reflexión) acerca de lo que leemos.
El desarrollo del carácter espiritual requiere tiempo, y viene en gran medida por la experiencia, poniendo la Palabra de Dios en práctica en nuestra vida diaria. Uno construye el carácter justo de Dios al llegar a discernir, a través de la revelación de Dios en la Santa Biblia, el bien del mal, los valores verdaderos de los falsos, la
ver-Curso Bíblico Por Correspondencia Herbert W. Armstrong College
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dad del error; y entonces, elige lo correcto, rechaza el mal y, con la ayuda de Espíritu Santo de Dios, resiste el mal y ¡hace lo correcto! Crecer en el conocimiento y el carácter espiritual es un proceso gradual que continúa por el resto de la vida.
3. ¿Es también esencial la oración para nuestro crecimiento espiritual y superación? Mateo 6:5-15; Efesios 6:18.
comentario: además de estudiar la Biblia, la
ora-ción ferviente es absolutamente necesaria. También absorbemos el alimento espiritual a través del contacto personal a diario con Dios. Cuando usted estudia la Biblia, Dios le está hablando. Cuando usted ora, usted le está hablando a Él. Usted realmente llega a conocer a Dios de esta manera, del mismo modo que uno conoce mejor a la gente a través de la conversación.
4. ¿Es el amor que compartimos en comunión cristia-na con otras persocristia-nas engendradas espiritualmente en la Iglesia de Dios otra manera importante en la que crece-mos en el carácter de Dios? 1 Juan 1:3, 7; Hebreos 10:25.
5. Exactamente ¿qué papel juega la Iglesia de Dios en el crecimiento espiritual de cada cristiano? Gála-tas 4:26 junto con Hebreos 12:22-23; Hechos 20:28; Efesios 4:11-15.
comentario: la Iglesia de Dios es la “madre”
espiri-tual de todos los que han sido engendrados por el Es-píritu Santo de Dios. Dios ha escogido y puesto a Sus ministros en Su Iglesia para “alimentar al rebaño” para que así los miembros individuales puedan crecer
espiri-tualmente. Cristo ha dado a Sus ministros la
responsa-bilidad de instruir, enseñar y aconsejar a los miembros de la Iglesia. Así como una madre humana alimenta a su hijo engendrado en su vientre a través de la placenta y el cordón umbilical, los hijos de Dios son alimentados con alimento espiritual dentro de la verdadera Iglesia.
Y al igual que la madre humana lleva a su bebé por nacer en esa parte de su cuerpo donde mejor puede protegerlo del daño físico, también la Iglesia de Dios tiene la función de proteger del daño a los hijos en-gendrados por Dios, ya sea de las falsas doctrinas o de falsos ministros que aparecen como representantes de Cristo, pero que en realidad (ya sea consciente o in-conscientemente) representan a Satanás y sus caminos (2 Corintios 11:13-15).
6. Si somos cristianos engendrados por el Espíritu, ¿cuándo seremos completamente maduros, plenamente
miembros desarrollados de la Familia divina de Dios? 1 Tesalonicenses 4:16-17; Filipenses 3:20-21; 1 Juan 3:2.
comentario: al resucitar de entre los muertos o ser
cambiados de carne mortal a espíritu inmortal al regreso
de Cristo, finalmente se convertirá en realidad el in-creíble potencial humano. ¡Habremos nacido en la Fa-milia divina de Dios poseyendo la plenitud del propio carácter de Dios!
Pero dado que los cuerpos mortales de aquellos que van a resucitar ya habrán vuelto al polvo de la tierra, ¿cómo restaurará Dios su antigua apariencia y fondo de
conocimiento acumulado? ¿Y qué pasa con el carácter justo de Dios edificado dentro de ellos en vida? ¡La res-puesta a estas preguntas intrigantes tiene que ver con el “espíritu en el hombre”!
El “registro” del espíritu hace
posible la resurrección
Los hombres de Dios como Abraham, Moisés, David y Daniel murieron hace miles de años. Pero ellos volve-rán a la vida al regreso de Cristo. Ya que ellos estaban compuestos de carne y sangre corruptibles, sus cuerpos hace mucho tiempo ya se descompusieron y regresa-ron al polvo. Entonces, ¿cómo pueden volver a existir como personalidades individuales? Dios tuvo que de alguna manera preservar su forma, apariencia, mente y carácter.
Recuerde que cada persona tiene un espíritu “huma-no” independiente desde el momento de la concepción. Como se ha señalado antes, este espíritu no imparte vida, no puede ver, oír, sentir o pensar. Pero sí imparte poder mental al cerebro. Y este espíritu registra cada bit de conocimiento recibido a través de los cinco sentidos y registra cualquier carácter que se haya desarrollado durante la vida. ¡El “espíritu en el hombre” también
registra la personalidad del individuo y la composición
física de todo el cuerpo!
Compárelo con el molde de un escultor. El escul-tor puede querer producir una estatua de bronce de un hombre. El escultor puede usar arcilla o yeso blanco para formar un molde. A continuación, hace un mol -de del modelo que se ha formado. El molde está
hue-co, hecho a partir del modelo terminado. Dentro del molde se vacía el bronce fundido líquido, que luego se solidifica. Se retira el molde, y la figura de bronce es una copiaexactadel modelo original.
Obviamente el espíritu humano no es algo hueco, sino que responde al mismo propósito que un molde.
preservalamemoriadel ser humano, su carácter y
su formayconfiguración.
1. Pero ¿qué pasa con el espíritu en el hombre al morir? Eclesiastés 12:7.
comentario: cuando morimos, cesa toda la con-ciencia (Eclesiastés 9:5; Salmos 146:4). El cerebro físico
molde Como un molde, el “espíritu” humano es
usado para registrar los rasgos, carácter, memoria y personalidad de un individuo.
Curso Bíblico Por Correspondencia Herbert W. Armstrong College 15 LECCIÓN 19 DR EAM ST IM E
decae. Pero el espíritu humano, que no es consciente de nada porque se ha separado del cerebro humano que hace posible la conciencia, vuelve a Dios. ¡Es con-servado intacto por Dios hasta la resurrección! Ese in-grediente que estaba en el ser humano, es lo que hace
posible que las personas vuelvan a existir. Por tanto, la Biblia habla de los muertos como “dormidos” por el momento (Daniel 12:2).
2. ¿Qué tipo de cuerpo recibirán en la resurrección los muertos en Cristo? Filipenses 3:20-21; 1 Corintios 15:42-44, 52.
comentario: si uno ha recibido el Espíritu Santo, entonces en la resurrección Dios le proveerá un cuer-po espiritual, formado y modelado de acuerdo al molde espiritual. El ser resucitado estará compuesto de espíritu, no de materia como lo estaba el modelo humano. En la forma espiritual resucitada, el nue-vo ser de pronto cobrará vida. Le parecerá como que solo una fracción de segundo ha pasado desde su pér-dida de conciencia al momento de morir. Tendrá toda su memoria intacta. Y se verá como se veía en la vida humana en su forma y apariencia. Incluso sus huellas digitales serán las mismas.
El carácter que le haya permitido a Dios edificar en él [o ella] estará allí. ¡Vivirá por siempre! Y, al igual que Dios el Padre, por su propia voluntad, habrá sido hecho de manera que no podrá pecar (1 Juan 3:9).
El cuerpo que surge en la resurrección no es el mis-mo cuerpo que era de carne y hueso en esta vida hu-mana. Dios no convierte la materia de carne y hueso en espíritu. El cuerpo de carne y hueso físico, después de la muerte, se descompone y se desintegra, pero el espíritu que había en ese cuerpo, como el molde del es-cultor, preserva toda la forma y la apariencia, la memo-ria y el carácter intactos. Y ese molde siendo espíritu no cambia, aun cuando la resurrección tomara lugar miles de años después de la muerte.
3. ¿Qué hay de aquellos que no son llamados en esta vida, que no reciben el Espíritu Santo antes de morir? Apocalipsis 20:11-12.
comentario: aquellos que murieron (y los que es-tén vivos a la Segunda Venida) con el Espíritu Santo de Dios, estarán en la primera resurrección (Apocalipsis 20:4-5), ¡gobernando por siempre como la esposa misma
de Jesucristo! (Apocalipsis 19:7). Como ya lo hemos
visto, surgirán inmortales, en un glorioso cuerpo de composición espiritual, con el rostro radiante como el sol.
Sin embargo, todos los demás que no hayan sido llamados por Dios durante su vida humana serán
re-sucitados, después del reinado de mil años del Reino de Dios, en el Juicio ante el Gran Trono Blanco (Apoca-lipsis 20:11-12). Los de esta segunda resurrección serán resucitados mortales, una vez más en un cuerpo de carne y hueso, igual que antes. En este período de gran juicio ellos serán “llamados”, y sus ojos se abrirán a la verdad de Dios.
Por último, habrá una tercera resurrección (Apoca-lipsis 20:13-15) de los que fueron llamados por Dios en su vida humana mortal, pero que rechazaron o se alejaron de la verdad. Ellos, junto con aquellos que la rechacen en el Gran Trono Blanco, irán al lago de fuego (2 Pedro 3:10-11), el cual es la segunda, y
per-manente, muerte. Todos los demás, para este tiempo,
¡habrán sido transformados a espíritu y serán para siempre inmortales!
Ahora vemos con claridad el gran propósito de Dios el Creador, en hacer al hombre un ser único entre toda Su creación física. El hombre mortal tiene a su alcance la realidad gloriosa de lograr la resurrección de la muer-te y recibir la inmortalidad, ¡y de ser un miembro de la Familia de Dios para siempre gobernante del universo!
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16 LECCIÓN 19
en la virgen María. El Verbo tendría que despojarse de Su gloria eterna y vivir una vida perfecta, como un ser humano mortal, para calificar como el cordero de sacri-ficio sin mancha para pagar el precio tremendo por los pecados de toda la humanidad (Juan 1:14). ¿Qué habría pasado si el Verbo hubiese pecado? Su muerte sólo habría pagado por Sus propios pecados, y no hubiese sido posi-ble resucitarlo. Eso habría dejado sólo a un Dios y nin-gún Salvador, ni familia, ¡ni futuro para la humanidad!
Esta pudiera ser la razón del porqué Dios lo hizo el Plan
B, ¡porque era muy arriesgado! Imagine a Dios, el que se
convirtió en el Padre, estando solo por toda la eternidad en el vasto universo, con dos tercios de los ángeles por su-puesto; sin embargo, sin el Verbo, Su único compañero eterno. Sólo Dios y el Verbo no tienen comienzo de días.
Por supuesto, eso no fue lo que pasó. El Verbo (Je-sucristo) vino a la Tierra y tuvo éxito. Sí, los hombres lo
mataron, pero Él lo planeó de esa manera. Él fue el
Crea-dor de toda la humanidad, y debido a que la vida del Creador es más valiosa que toda Su creación, Su muerte podía pagar la pena por los pecados de toda la humani-dad (luego de arrepentirse de ellos). ¡Eso fue lo que se necesitó para conseguir que uno, o un millón, o cientos de miles de millones de personas estén en la Familia de Dios! No había ninguna otra manera. Había una ley, y
Dios tenía que morir, no un hombre, ni un macho cabrío,
ni un toro, como dice en Hebreos 10:1-4, sino Dios. ¡Dese cuenta que todo esto fue hecho para hacer po-sible que usted sea un miembro de la Familia de Dios!
Ahora capte el significado de Juan 1:18: “A Dios na-die le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer”.
El Thayer’s Lexicon dice que Cristo estaba en “la re-lación más cercana y más íntima con el Padre”. ¡Qué grandiosa relación! Cristo estaba en el seno del Padre, ¡la relación más íntima jamás! Por toda la eternidad, ellos habían trabajado de acuerdo, en armonía, paz, gozo y amor. Sólo el amor de Dios puede explicar esa cercanía. ¡Ahí es donde el Padre lo quiere a usted! Él lo quiere en Su
seno, para tener la misma relación que Él y Cristo tienen. Note la última parte del versículo 18. Dice que cuando Jesucristo vino a la Tierra, Él declaró al Padre. Ese fue Su mensaje para la humanidad; ¡era acerca del Padre! Nuestro Padre es la Cabeza de la maravillosa y majestuosa Familia Dios. Y Cristo no era un Hijo rebelde que vino a declararse a Sí mismo, ¡aun-que eso es lo ¡aun-que las religiones de este mundo enseñan!
La falsa cristiandad construye su obra alre-dedor de la persona de Cristo, ¡no en Su mensaje de declarar al Padre! Cristo guió el camino para declarar al Padre. ¡Ahora se nos ordena seguir Su ejem-plo! ¡Nuestra pasión número uno debe ser decla-rar al Padre y Su Familia! Estar declarando al Padre es lo que separa a los muy elegidos de Dios, ¡de Su propia Iglesia laodicena y del mundo!
Esta es la verdad fundamental de la Biblia. ¡Las per-sonas que no declaran al Padre están engañadas! No en-tienden que nuestro llamamiento es acerca de terminar naciendo en la Familia de Dios, encabezada por el Padre.
Lectura adicional
para esta lección.
La literatura mencionada se relaciona con el tema de esta lección y está recomendada muy especialmente