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ALBORADAS VIDA DEL R. P.

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(1)

JOAQUIN MARQUEZ MONTIEL,

S. J.

ALBORADAS

VIDA DEL R. P.

ANTONIO REPISO 8. J.

(2)

BX 4705 .R443 M3 1963 M arquez Montiel, Joaqu in,

1895-

Alboradas

(3)

Al

(4)

Digitized by the Internet Archive

in

2014

https://archive.org/details/alboradasvidadelOOmarq

(5)

Pastor de¡asalmaseres, y,porsalvarles lavida, noobstante tu cruel herida, tuespalda sangrienta hieres.

(6)

El1\ Repiso, cU Misionero.

(7)

JOAQUIN MARQUEZ MONTIEL, S. J.

ALBORADAS

VIDA DEL R. P.

ANTONIO REPISO S.

J.

-ALIOS-VIDI-

•UNTOS-ALIASQIT-

•l'HOCELLAS-

EDITORIAL JUS, S. A. MEXICO, 1963

(8)

Derechos Reservados

©

porelautor

PRIMERA

EDICION Septiembre de 1963.-3,000 ejemplares.

EDITORIALJUS,S.A.

PlazadeAbasólo14, Col.Guerrero,México3,D.F.

Nihil obstat.

Wifredo Guinea,S. J., Cens. Eccles.

Imprimípotest.

Raphael Gó- mez Pérez, S. J., Praep. Prov. Mexic. Merid.

Mexicopoli, die 3 maii an. D.

1963.

Imprimatur.

f Miguel Darío Miranda, Arz. Primado.

México, D. F., 11deseptiembre,1963.

(9)

INTRODUCCION

El muy ilustre

señor

Canónigo don

Jesús García Gutiérrez, li- terato y notable historiador, escribió en 1956

una

Biografía del R. P. Antonio Repiso, valiéndose para ello del Archivo puesto a su disposiciónporlas

RR. MM.

"EsclavasdelDivino Pastor"

que

pacientementelo

han

ido

formando

para que por

medio

de él, se

dé uno

cuenta de loque fue verdadera y realmentesu santo fun- dador.

Pero,

como

quiera que se necesita hacer resaltar

más

las virtu- des heroicas del

Padre

y dartodoslos datos y

mencionar

todaslas circunstancias de su vida para quesirvan de

"Guía"

en la intro- ducción desucausadebeatificación,lasSuperiorasde lasEsclavas del Divino Pastor

han

puesto a

mi

disposición los

documentos

de

que

se sirvió el

muy

ilustre señor García Gutiérrez,

más

otrosnue- vos,para hacer otra Biografía, si se

puede más

completa y

más

orientada al fin que se pretende,

aunque

diste

mucho

del valor literario ehistórico de laprimeraBiografía.

Para que esta nueva Biografía sirva de "guía", al

mencionar

hechosy dichos del

Padre

Repiso

pondremos un número pequeño

paraque, al fin de la obra,se conozca la fuente o

documento

de los que fueron tomados. Así tendremos

una

lista detodoslos tes- tigosque

pueden

abonar,enelproceso debeatificación

que

sesiga, lasantidad de nuestro biografiado.

Claro está que al

mencionar

sus hechos y dichos en orden a mostrarsusantidad,en ninguna

manera queremos

prevenireljui- cio de la Iglesia al cual nos atendremos por entero, pues sólo la Iglesia por su cabeza que es el Vicario de Cristo sobre la tierra,

5

(10)

puede

darsujuiciodefinitivosobrelaautenticidaddelos milagros y elevaral honor delos altares alque juzgue tiene derecho a ser llamadoSanto.Perolos

que

van aabrirelprocesode beatificación tienenquepresentartestigos

que

certifiquenlascausasporlascua- les lo

han

tenidoporsanto.

Así,pues,para trazar suvidaseguiremos

un

orden cronológico, encuantosepueda, yluegoprocuraremos resaltarsus virtudespor

medio

desusescritosy sus hechossegúnel testimonio de personas quelo trataron y conocieron.

Puédese, sí, pedir al P. Repiso alcance favores para que Dios, porsu medio,se digneotorgarlos.

¡Que

esta biografía sirva para hacer conocer a este

hombre

de Dios que novivió sino para El y para las almas, y para

amarlo

eimitarlo, pues amarlo e imitarlo es

amar

e imitar a Cristo Nuestro Señor ya que él fue su siervo fiela quien esperamos

haya

galardonado para siempre.

6

(11)

PRIMERA ALBORADA

(12)
(13)

DonFrancisco Repiso Membrillo. Repiso.

(14)

Antonio Repiso deaño ymedio.

(15)
(16)
(17)
(18)

NoviciadodeSan Simón,Mich

Capilla del Noviciado.

(19)

R.P.Provincial José Alzóla,S.J.

(20)

Patio del Noviciado.

Comedor del Noviciado.

(21)

Venta

de

Córdoba

Camino

de Puebla yVeracruzse encontraban todavía a media- dos del siglopasado,y de trecho en trecho, unas llamadas

"Ven-

tas"

más

o

menos

grandes

que

servían de "postas"

donde remu- daban

los caballos de las "diligencias", pues tenían

que

recorrer largas distancias.

En

esas "Ventas"

también

solían encontrar los arrieros y viajeros lugar de descansoy alimento

que

tomar.

Por

aquel entonces

acababa

de triunfar la revolución de

Ayu- da que

dioal traste con la dictadura santanista, pero

que

desen-

cadenó

laanarquía.

Por

todas partes

merodeaban

partidasde ban- doleros, ávidas de pillaje y de atentados. Sin contar con los

mu-

chos "pronunciamientos" contra el régimenliberalimperante. Por eso, por todas partes, reinaba la zozobra y

no

eran

muchos

los viajeros. Los

que

por necesidad tenían

que

salirde la capital,ha- cían antes su testamento.

Pues enese tiempo y en

una

de esas "Ventas", llamada

"Venta

de Córdoba", perteneciente a la jurisdicción de Chalco. y a cosa de45kilómetros de lacapital,nacióelniño Antonio Repiso

Mar-

tínez,héroe de nuestrahistoria.

La

casa habíasufrido varios ata- ques delos revolucionarios, y

aun

delos bandidos;pero entonces estaba resguardada por lasfuerzas liberales del general Parrodi.

El

mismo Padre

Repiso nos cuenta en unos apuntes autobiográ- ficosde su niñez,elpor

qué

nacióenesa

"Venta

de

Córdoba"

ac- cidentalmente, puessu familia vivía enMiraflores, del Estado de México.Por gravecircunstancia, estoes,porhallarseencinta,tuvo laseñoraRepiso

que

ira

México

paraesperaralniño. Pero estan-

do

enlacapital recibióla visitadesu

hermana María

deJesús

Mar-

9

(22)

tínez y de su

cuñado

Antonio Colín y al verla tan

demacrada

y débillainvitarona pasara la

"Venta

de

Córdoba" donde

vivían.

La enferma

aceptóysefueconellos al

campo.

1

A

poco dellegada a la

"Venta"

la

madre

sintió los dolores del parto

cuando

se preparaba para salirde

compras

a Chalco, pues era día de "plaza" o de mercado. El

Padre

certifica que, según sus padresy

también

suspadrinos

don

Antonio Colíny

Ma.

deJe- súsMartínez deColín,nació

un

viernes,festividadde

San Juan

de

Mata que

fueel8 de febrerode 1856. Sirepasamos la fe de Bau- tismo encontramos algunas discrepancias.

En

efecto: el acta dice

que

naciócinco días antesdesubautismo celebrado enelpueblo de Ayotla (curatode Ixtapalapa) eltresdel

mes

defebrerode 1856.2 Quieredecirentonces

que

nacióel 29de enero deese año.Pero

no

es así: enprimerlugarporlo

que

asientaelPadre Repiso ensus

Apuntes

yensegundo lugar

porque

ese

número

tres

no

parecetres puestiene

un

rasguito

que

debe hacer aparecer el

número como

trece.

Y

estafecha esexacta.

Por

tanto,elnacimiento fueel 8 y elbautismoel13.

Hay

otra diferencia: lafirmaenlapartidaorigi- nal dice Jesús González y la fe de bautismo o copia certificada asienta Jesús

Ma.

Pliego.

Puede

suceder

que

el apellidoPliego sea el segundo de Jesús González.

En

todo caso

nunca

se objetó la dualidad delos apellidos.2

Para ratificaro rectificar lafecha del nacimiento

no

esposible acudiralregistrocivil,

que

en aqueltiempo

no

existía, ya

que

fue establecidoporleyde 28 de juliode 1859. Pero

hay que

atenerse altestimoniodelospadrinosyalrasgo

que

sigueala"s"de"tres"

y

que muy

bien

puede

ser

una

"e" para

que

diga "tres e".

Conforme

a los

Apuntes

autobiográficos delP. Repiso,asistió al bautizo celebrado en Ayotla el general Parrodi; y la

madre

del recién nacido,

doña

Carlota, todavíapermaneció por algún tiempo en

"Venta

de

Córdoba"

consu

hermana,

mientrassu esposo

don

Francisco iba a

México

a ultimar algunos asuntos.

Terminados

éstospasóala

Venta

pararecoger a su esposa yalniñoyllevarlos a Miraflores, lugardesu residencia.

10

(23)

Su

FAMILIA

Los padres denuestrobiografiado fueron

don

Francisco Repiso y

Membrilla

y

doña

Carlota Martínez Orbe, loscuales secasaron en Santo

Domingo Chimalhuacán,

Ateneo, el2deagostode 1845.3 Los antepasadosdel

Padre

Repiso eran nativos de Montilla de Andalucía, enEspaña, puesallínacióelabuelodel

Padre

el 16de septiembre de 1847.4

Podemos

dar el siguiente árbol genealógico en cuantosirva para conocer

un

poco a los ascendientes denues- tro biografiado.

José Repiso - Leonor Solano Diego Repiso Solano - Manuela delToro

Diego RepisodelToro-FranciscaMembrilla (yManuela Sánchez)

J. Feo.

Ramón-Soledady Francisco Repiso Membrilla-Carlota MartínezO. (yEulogiaOrtiz)

Ma. del Carmen-Asunción-Zeferina Ignacia y Antonio Repiso y Martínez.

Don Diego

Repisoy del

Toro —

el abuelo paterno del

Padre

nació,

como queda

dicho, en Montilla, y de

España

pasó a radi- carsea

La Habana, donde

contrajo

matrimonio

con

doña

Francis- ca Membrilla.

De La Habana don Diego

setrasladó a

México

don- de,

muerta

su primera mujer, contrajo en 1848 segundas nupcias en Tlalmanalco,

donde

vivía,con

Manuela Sánchez

viuda de

Juan

Rosales,el 26 de octubre de 1856.5

Don Diego murió

en

Miraf

lo- res el 8 de febrero de 1958 y fue sepultado en el cementerio de Tlalmanalco.6

Estudios

Nada

ciertose sabe delos primeros estudios del

Padre

Repiso.

A

poco de haber nacidose lo llevaron a Miraflores

donde

vivían suspadres. Allícreció y recibió las primeraslecciones.

A México

11

(24)

llegóen 1868,

año

en

que murió

sumadre, yes

muy

probableque, habiéndose

quedado

allí su padre para

que

sus hijos se instruye- ran, el niñoAntonio se inscribiera en alguna escuela para termi- nar su instrucción primaria. Tenía entonces doce años.

Ciertamente consta

que

se inscribió en el Seminario Conciliar de

San Camilo

de

México

(hoy4a. deRegina) en el

año

de 1870;

supadre entonces radicaba consus hijosen

México una

vez

muer-

tasu esposa. Así,mientrasvivió supadre en México,su hijoAnto- nio concurría

como alumno

externo al Seminario. Pero

una

vez

que

setrasladóa Ixtacalcoen 1873,eljovenseminarista

quedó

co-

mo alumno medio

interno y tenía

que

hacer

una

larga caminata

muy

de

mañana

desde Ixtacalcopara llegara tiempo asus clases.

Y

lacaminataera apie, lo

mismo que

lavuelta del Seminario a sucasa.Estolocertifica

una

religiosade Ixtacalco: "el Padre

An-

toniohizo sus estudiosen México...

Todos

losdíasiba porla

ma- ñana

yvenía enla tarde. Entonces

no

había tranvías,únicamente cochesy carretelasparalas familias

que

iban de paseo. ElP.

An-

toniose iba a pie".7

Cuando don

Franciscose fue avivira lahacienda de la

Com-

pañía, eljovenAntoniose

quedó

en el Seminario de interno pues ya

no

podíahacersurecorrido a pie ni tenía

modo

de hacerelvia- je en coche;

además

de

que

ya para entonces cursaba la Teología (1878-1880).

Así pues, cursólasclases delatinidad y

demás

materias de Pre- paratoria

que

seestudiaban enel Seminario

Menor,

de 1870a 75;

en 1876elprimer

año

de Teología

Moral;

en 1877elsegundoaño, yde 1878 a 1880lostres añosde Teología

Dogmática además

de los dos de

Sagrada

Escritura.

Pararecibir lassagradas

Ordenes

tuvo

que

serconfirmado, pues

no

loestaba, porcualquier circunstancia.Porlotanto,el 10desep- tiembre de 1876fue confirmado porel

Excmo.

Sr. Arzobispo Dr.

don

PelagioAntonio de Labastiday Dávalos.8

Una

vez confirma-

do pudo

solicitarla recepción de las cuatro órdenes

menores

y el

subdiaconado.

Las

órdenes

menores

lasrecibióel 23 defebrerode 1877;elsubdiaconadoel24 defebrero delpropio año;y,posterior-

12

(25)

mente

recibióeldiaconadoel6 de febrerode 1878 yelpresbitera-

do

el20 de

marzo

de 1881.9

Todas

estas órdenes se lasconfirióel

Excmo.

Sr. D. Antonio Labastida y Dávalos en el templo de la Concepción.

Débese

advertir,para conocerlavirtud delP.Repisoque,alpe- dir el diaconado, el Pbro.

don

José

Román Terán

informa: "es digno de él por su

humildad

y por ayudar alP. Prefecto de gra- máticosy filósofos" (6-II-78). Y, al otorgárseleel Presbiterado se dice

que

"está suficientemente instruido con calificación de pri-

mera

clase" y firma lacertificación

Domingo

de Berínaga Rente-

ría.10

Todas

lasinformaciones acercadelcandidato alsacerdocio, tan- topúblicas

como

secretas, le fueronfavorables, ylaspublicaciones respectode sus pretensiones, hechas durante tres

domingos

conse- cutivos en las Parroquias de Ixtacalco y

San Miguel

de México,

no

pusieron óbice alguno a su conducta ejemplar.11

13

(26)
(27)

SEGUNDA ALBORADA

(28)
(29)

Primicias

Apostólicas

Una

vez

ordenado

sacerdote del Altísimo,cantósu primera

Mi-

saen Ixtacalcoel25de

marzo

de1881,puesallísehallabasuher-

mana

casada yhabía vivido varios años.

1) Susministerios apostólicos los principió

como

Vicario de la Parroquia de Santa

María

de

Guadalupe,

de la

que

fue tan de- voto,y bajoladirección del señor

Cura don

Luis G. Sierray

Va-

llejo.AllíenlaVilla vivióconsu

hermana María

deJesúsysu so- brina Encarnación

Hidalgo

Repiso

que

cuenta

que

su tío

no

dor-

mía

enla

cama

sinoenelsuelosobre

una

tarima. Ellacuenta

tam-

bién

que

vieron el

cometa que

apareció en 1882. Susministerios iniciales

deben

dehabersido,apartedelacelebración cotidianade laSanta Misa,confesiones, bautizosyhastamatrimonios,

amén

de todoel ajetreo

que

llevan consigolasParroquias.

Y como

erajo- veny fervoroso, sus ministerios

deben

de haberfructificado.

Como

vemos, ya desde entoncesse

daba

alapenitencia

que

es la

que

hace, juntoconlaoración, florecerlosministerios.12a

2) El26 de

mayo

de 1883 fuetrasladado ala Parroquia dela Asunción en Pachuca, Hgo.,

donde permaneció

hasta

mayo

de1884 en

que

fue

nombrado.

12*5

3) Vicario fijo delaParroquia de Villa Victoria, enel Estado deMéxico,

más

alláde

Toluca

(1884-89).12c

4)

De

allípasó alaParroquia de

San Andrés

Chiautla,por

Tex-

coco,

donde

trabajóincansablemente desdeel 20 dejuliode 1889 al 28 de septiembre de 1891.

En

esta Parroquia preparó

muchos

17

A2

(30)

niños para la Primera

Comunión

y estableció

una

Escuela Parro- quial

donde

asistía de niño quien ahora es

un

ancianito

que

esto atestigua.12*1

5)

De San Andrés

Chiautlapasó

como Cura

coadjutorala Pa- rroquiade

Xochimilco

yallíejercitósu celo apostólicodesdeel 30 de septiembre de 1891al2deagostode1893,puesentróenla

Com-

pañíadeJesúsel 14deesemes.12e

En

Xochimilco

también

fundó

una

Escuela Parroquial

deca-

pital importancia

, pues

comprendió que

erael

mejor modo

de educar cristianamentealosniños ydeprepararles

un

decentepor- venir, atento al laicismo delas escuelas públicas.

En

esa Escuela enseñabala tíay

madrina

del

Padre doña Ma.

deJesús Martínez

Vda.

de Colín; pero al morir ésta allí

mismo

en Xochimilco, su

ama

de llaves la Sra. Gaitán, la reemplazó. Igualmente en esta Parroquia,

que

fue la última de su apostolado secular, estableció

un

internadoparaniñas

donde

estuvola Srita.EstherValencia

que da

testimoniodelasantidaddelPadre.13

En

el Noviciado

de la Compañía

de

Jesús

El Sr.

Cura

de Xochimilco, antes de dejar su puesto, trató se- cretamente conel R.P. Provincialdelos jesuítas, acercadesu vo- cación religiosa a la

Compañía

deJesús, y

una

vez admitido en

ella, dejósucuratoeldos deagostode 1893, previoel permiso de suArzobispo, y entróenelNoviciado de

San

Simón, Mich., el 14 del

mismo mes

yaño.

Allíen

San

Simón, hacienda delos

hermanos

Avalos, cercanaa

Zamora,

hizo su noviciado en

medio

de

muchas

incomodidades puesla casa

no

estababien acondicionada para el objeto y había

el peligroconstante del paludismo porlosmiles de mosquitos

que

allí se multiplicaban. Algunos jesuítas fueron presas de la enfer-

medad.

ElP.

Fermín

Chanal, S.J.

que

fueconnoviciodelP. Repiso,es-

18

(31)

cribe

que

ni lasventanasteníancristalesnilas

camas

mosquiteros, y así estaban a

merced

de enjambres de mosquitos por lo

que

sepasabanlosnovicioslasnoches deturbio enturbio ylosdías de claro en claro y por eso ese Noviciado era

una

verdadera "casa de probación".

Y

enesa

Casa

de Probación tuvo

que

pasar por todaslas "probaciones" porlas

que

pasantodos losnovicios de la

Compañía

de Jesús:

mes

de Ejercicios,

mes

de oficios humildes,

mes

de peregrinación;

amén

de los ejercicios diarios de piedad:

meditación, Misa,

Comunión,

lectura espiritual, rosario,

exámenes

deconciencia y conferencias sobre las Reglas dadas porel

Padre

Maestro.

Para

un

chico,la"murria" otristezaproviene de

que ha

dejado su casa,su familiaysus diversiones

que

echa de menos, perola vi-

da

dura delnoviciado

no

le hace

mucha

mella.

En

cambio, para

una

personamayor,para

un

sacerdote,para

un

señorCura, tantas menudencias, tantopedirpermisopara todo,tanta reglamentación enel horario,es

más

difícily penoso.

Y

si a eso

agregamos

las in-

comodidades

de lacasa yel clima malsano,

como

locuenta el P.

Chanal,se

aumenta

la

pesadumbre;

con todo,el P. Repisolo llevó todoa bien. El

mismo

P.

Chanal

seencargadedecirnosacercadel P. Repiso

que

"eraaccesible a todos envirtuddesu trato

amable

ysencillo,con

una

paciencia atoda

prueba

y

que

todolodejó por seguir a Cristo".

Que

a

una

pregunta

que

lehicieron susconnovi- cios para

que

lesdijese

qué

le impulsóa entrar enla

Compañía,

contestó:

"ningún

otro motivo

más que

el dela

mayor

gloría de Dios" y

"que

habíaescogidola

Compañía

por el singular

empeño

con

que

losjesuítas seesforzabanpor procurar elculto del Sacratí- simo Corazón, y avivarladevoción,harto

apagada

duranteelsiglo

XIX,

a nuestra Santísima

Madre

de Guadalupe", pues "durante todasuvidaestosdos

amores que

leabrasabanel corazónlossupo fundiren

una

sola llama".14

Por

su lado, otroconnoviciosuyo, el

H.

José

Jurado

(despuésel

famoso

"tío

Pepe"

recientementefallecido) escribe: "bajolasanta y sabia dirección delR. P. Luis

Morandi,

S. J.

hacíamos

nuestro

19

(32)

Noviciado

como 46

novicios, jovencitos en sumayoría. Entreellos estaba el P.Antonio Repiso,

que

ya se acercaba a los

40

años, y

puedo

decir con toda verdad, que, a pesar de esta circunstancia yde habersidocura párroco,y, portanto,destacado

miembro

del clero secular,

no

veíamos en él los

demás

novicios sino sencillez, humildad, observancia regular,

impregnada

de fervorosa devo- ción".15 El 18 de septiembre de 1895 hizo los votos, pasadas las pruebas delosdos.años de Noviciado;y,al

año

siguiente,fuepues- toa repasarlaTeología Moral.16

En Oaxaca

En

1897elR. P. Provinciallodestinóa laResidencia de

Oaxa-

cadelacual eraSuperiorelP. Paderne, S.J.

Ambos

padresse es- forzaron cuanto pudieron por levantar el culto apenas esbozado porel fundador deesa ResidenciaP. Piñán.

Cuando

el P. Pader- nefue substituidoporelP.NatalBulnes,S.J.,elP. Repiso

ayudó

incansablemente asu

nuevo

Superior.

Una

desus principales

Obras

fue la colaboración

muy

eficaz

que

prestó a la fundadora de la Congregación delas"EsclavasdelDivinoPastor",laorizabeñado-

ña Concepción

Grandison

Vda.

de

Morán,

pues él dirigió a la fundadoray escribió las Reglas dela

nueva

Congregación

toman- do como modelo

las de la

Compañía

de Jesús (1899).

De

esta

Obra

del P. Repiso ya hablaremos

más

adelante.

ElP.

Decorme,

S. J. escribeque,alllegara

Oaxaca

elP. Repi- so

fomentó

las dos Congregaciones

que

allí había: el Apostolado de la

Oración

y las Hijas de

María;

fundó la Congregación de niñosy jóvenes de

San

Luis

Gonzaga

ala

que

pertenecieronel Sr.

Núñez, luego Arzobispo de

Oaxaca,

y el Sr.Gracida, Vicario

Ge-

neral (1898);logrólafrecuentación de Sacramentosbastante des- cuidada; ycelebró con

pompa

los meses del

Sagrado Corazón

y de la Virgen.17 Allí

comenzó

su calvario del confesonario al

que

20

(33)

+

Fórmula delosvotosescritaporelP.Repiso.

(34)

TemplodelaCompañíaen Oaxaca, Oax.

(35)

Interior deltemplodela CompañíadeOaxaca, Oax.

(36)

Patio de la Residenciade losPadres Jesuítas en Oaxaca.

(37)

había deser

muy

asiduo y

también

lallaga

que

había decorroerle todala espaldayhabía de hacer

más

terriblesucruz (1902).

En Puebla

Como

los Superiores tenían la experiencia de las dificultades

que

se originaronconlaparticipación del P.

Mir

enla fundación delas religiosas del Oasis,

no

pudieron ver sin algún

temor

alP.

Repiso lanzado en semejante empresa, ya

que

sus ligas con los

miembros

de esa

nueva

Congregación tenían

que

ser

muy

estre- chas.18

Por

eso, y después decinco añosde fructífera labor apostólica, fueenviadoalaResidencia de Puebla

donde

duró

un año

(1902).

Allí sededicóalas Misionesrurales,

amén

de

ayudar

a los

demás

Padres en la Residencia de la

Compañía,

o templo del Espíritu Santo.

En una

desus correríasseadentró en Veracruz,conlosPP.

Labrador,S.J. y Bustos, S.J.; sus1otrasMisiones fueron enel Es- tado de Puebla.

En San Simón

De

Puebla pasóa

San Simón

en 1903

como

Ministrodela

Casa

y Operario. Esetrasladofue

muy

útilpara elPadre,tanto

porque

ya conocía la casa

donde

hizo su Noviciado cuanto

porque

allí

mismo

pasósuTercera Probación,o,

como

sidijéramos, susegundo Noviciado, a fin de hacer los últimosvotos, pueslos primeros los emitió al terminar su Noviciado. Esos últimos votos, o Profesión religiosa, loshizo el 15 deagosto de 1903. El P.

De

la Canal,S.

J.encartade 19de

marzo

de 1956 escribe

que

después delosvo- tos del bienio (delNoviciado) el P. Provincial lo

mandó

a ense- ñar matemáticas al Colegio de

San

Francisco de Borja de

Méxi-

co, osea, "Mascarones", y

que

lohizo con

mucho

tino ypruden- cia, captándose la voluntad de todos los alumnos.

Como no

fija

21

(38)

fecha,pareceser

que

fue antesdeira

Oaxaca,

perodice

que

deahí pasó,porsúplica

que

hizoalR. P. Ipiña,a

San Simón

para hacer la Tercera Probación.

Y

esto fue después de

Oaxaca.

Como

quiera

que

sea, el

mismo

P.

De

la

Canal

refiere: "yo era novicioentonces deprimer

año

y lovi llegarcon

una

especie de

nimbo donde

resplandecían todas las virtudes de

un

perfecto re- ligioso. El sabía

que

iba a ser criadodetodos.

No

a

mandar

sino aservir...

Todo

estofuehace

más

de

un

siglo.

Y

todavíanosacor-

damos

los

que

vivimosdela

buena

gracia con

que

nosregía,

como

Ministro de la Casa,sin

amargar

a nadie.

Más

parecía

una

cari- ñosa

madre que

aconsejaba con dulzura a sushijos,

que un

Supe- rior

mandón

al estilo militar... Sobre todo en la cocina vigilaba con toda solicitud de

que

todo estuviera limpio,bien preparado y perfectamente sazonado; con ese habitual gracejo para todo, se hizoelP. Repiso

muy

simpático con todoel

mundo. Todos

losdías

comía

en segunda

mesa porque

durante la primera se pasaba el

tiempo enirdel refectorioa lacocinay delacocinaal refectorio para ver

que

todo procediera

como

Dios

manda. En

la segunda

mesa

élse hacía el corrector y decía: 'repitausted,

no

digausted aún, sino áun;

porque áun

significa también y

aún

significa toda- vía'. .. Estando el P. Repiso de Ministro del Noviciado se hizo el

cambio

del Noviciado de

San

Simón, al Llano. El fue el

alma

de todo aquel barullo y de toda aquella trifulca. Pero con aquel

modo

tansuavey cariñoso

que

él tenía dedisponerlo todo, el tra- bajo se nos suavizaba en gran manera".19

En Chihuahua

Una

vez incorporadodefinitivamenteen la

Compañía

deJesús, fuedestinado a fundarla Residencia delaciudad de

Chihuahua.

Allíllegóa principiosde 1904ydesde luegosededicóa atenderel

Santuario de Ntra. Sra. de

Guadalupe que

el limo. Sr. Dr.

don

Nicolás Pérez Gavilán, primer

Obispo

de

Chihuahua,

había en-

comendado

a la

Compañía.

El Santuario se encontraba en

muy mal

estado de

abandono

22

(39)

material yespiritual, y elP.Repiso

empezó

por hacerlasmejoras

más

importantes en el templo.

Luego

reconstruyó, enfrente,

una

casita para

que

sirviera de Residencia a los Padres.

Y

principió sulabor misionera.

Una

verdaderalabor misionera,porque en aquel entonces reinaba la indiferencia religiosa. Los chihuahuenses son francos,leales,limpios, hospitalarios, generosos,peroen aqueltiem-

po

carecían deinstrucción religiosa.

No

había escuelas católicasy eran pocos los sacerdotes encargadosde atenderlos.

¿Qué mucho que

hubiera pocas comuniones,

que

apenasunas cuantas personas asistierana

Misa

los domingos?

Y

eso

que

la

mayor

partede esas pocas personas eran mujeres, pues los

hombres

tenían

como

falta de

hombría

acercarseal altar.

Pero los desvelos del Sr.

Obispo

y, sobre todo, los trabajos

em-

prendidosporla

Compañía

de Jesús, hicieron que, poco a poco, sefuesen todosacercandoa la Iglesia,

que

frecuentasenlos Sacra- mentos,

que

los

mismos hombres

oyesen con beneplácito los ser- mones,

que

seviviesecada vez

más una

intensavidacristiana.

Mu-

choselogróa raízde

que

losjesuítasfundaron

un

colegio católico

que

vino a disputarla supremacía a

un

colegio protestante.

Al

P.Repisose le

deben

lasprimiciasdeesa

abundante

cosecha espirituallogradaenlasalmas delosahorafervorososchihuahuen-

ses. Sus sermones gustaban

mucho;

era asiduo al confesonario, a pesardesu llaga

que cada

día

aumentaba

;visitabaalosenfermos

;

hacía

muchas

caridades;

daba

Ejercicios a señoras (ese

año

tam- bién losdio el P. Ipiña);etc. Para

que

hubiera Ejercicios deen- cierrotratódelevantar

una Casa

deEjercicios

— que

ahora ya es- táconstruida

,pero

no pudo

sinoconseguirunosterrenos

no muy

lejosdel Santuario,

que

cedióla

Madre

Sor

Ma.

deJesúsMartí- nez,junto al Asilo.

Mientras reconstruía la casa habitación vivió en la del Sr. J.

María

Travizón,y siguiendo lasreparaciones deltemplo, enoctu- bre deese

año

sepudieron bendecirlasobras, entre ellas los cua- drosdelascuatroaparicionespintadasporel

hermano

Fríasenlas pechinasdelacúpula.

Mucho

deelloselogró gracias alaslimos- nas delos chihuahuenses, especialmente de la Sra.

Dña. Martha

23

(40)

Zuloaga de Luján.

Y no pudo

hacer

más

nien el orden material ni en el espiritual, porque al

año

fue enviado de

Cura

Párroco a

Nonoava.

En Nonoava

Es esta

una

bella población situada en el Sur de

Chihuahua, muy

cerca del ríoConchos, con cuatro mil almas

cuando

llegó el P. Repiso.

Al

principio perteneció ala Misiónjesuítica de la

Ta- rahumara

y fueatendida desde Norogachi en 1902 ydesde Cari- chíen1905.

Como

alláibaelP.Mir,seencontróconelP.Repiso,

que

llegó el 27 de juniode 1905. Allí se encontraron los dos fun- dadoresjesuítas: eldelOasisyel delDivinoPastor. Poresosolía decirse con

mucho

gracejo: "no temetas a fundador porqueirás a parara la

Tarahumara".

Con

elP. Repiso,

Nonoava

se convirtióen Residencia indepen- diente, pueselSr.

Obispo

pidió

un Cura

fijoporlanecesidad

que

tenía ese pueblo, habitado principalmente porblancos. Así esco-

mo

llegó de

Cura

el P. Repiso

acompañado

por el

Hno.

Aguilar.

Además

de

Nonoava

le tocaba atender alpueblo de

Humariza.

Como

acostumbraba, desde luego se dio a su tarea apostólica.

Hizo

grandesmejorasmateriales enel templo y en la casa; pero sobre todo,

como

diceel

Padre Ocampo,

"enlos templosvivos del EspírituSanto",20estoes,enlas almas.

Como

en

Oaxaca,

dioim- pulsoen

Nonoava

alApostolado de la

Oración

ya las Congrega- cionesdeseñoritasfundadas porel P.

Mir

y de lascuales salieron

muchas

vocaciones religiosas, prueba inequívoca del fervor

que

supo infundirles; logró llevar a las "Siervas del

Sagrado Corazón

deJesús y de los Pobres" para

que

lo ayudasen enla escuela (ya la había en Carichí);

fomentó

los Ejercicios Espirituales de

San

Ignacio,

aun

losdeencierro,para blancos y tarahumaras; fue cons- tante,

como

siempre, al confesonario y consiguió la frecuencia de la

Sagrada Comunión,

algrado de

que

a poco tiemposubieronlas

Comuniones

a 35 milalaño,en 1913a

40

milyel

año

1914a 45 mil.

¡Un

milagro de santidad!

24

(41)

Y no

sóloconsiguió de la Congregación y de la Escuela delas

Madres

vocaciones para religiosas, sino

también

candidatos para

hermanos

coadjutores de la

Compañía

deJesús.

Y

si al principio los

hombres

seretraían deltemplo, y,por tanto,delossermonesy delosSacramentos, debido a

que no

sedecidían a dejar sus bailes ysusembriagueces, a lapostre consiguió

que también

ellosprocu- rasen

una

vidacristiana y práctica. ¡

Con

razónlas Siervas del Sa- grado

Corazón

y

muchas

personas de

Nonoava

se desatan enala- banzas alamisiónapostólica del

Padre

Repiso!21

"¡Quince

años de fecundo apostolado ejerció el P. Repiso en plena Sierra

Tarahumara,

escribe el P.

Ocampo,

y

cuán

cierto aparece aquí

que

el

alma

de todo apostoladoes la vida interior y

el

amor

sólidoa Jesucristo

que

inflamabaalPadre!"20

Por ese fervor el

Padre

llegó a ser

un

gran director espiritual

que no

sólo sabía conducir poratajos a DiosNuestro Señor, sino

que

incendiaba alasalmas en

amor

hacia El. ElP.

Decorme,

ha- blandodelP.Repiso

cuando

estuvoen

Nonoava,

escribe

que

"fuesin

duda

enestetiempo en

que

resplandecieronenélsusgrandescuali- dades paralaformación delasalmas enlapiedad ysólidasvirtudes y por eso fue su Parroquia

un modelo

de Parroquias fervorosasy ordenadasa la

manera

mexicana".

Y

prosigue: "larga sería, aun-

que

conocida, la

enumeración

de sus ministerios: puntualidad y solemnidad en todas las Misas diarias y fiestas de la Iglesia con susacostumbradas novenas, meses de

mayo,

junioy de ánimas;co-

muniones

mensuales de los Primeros Viernes; consagración delas familias al Sacratísimo

Corazón

de Jesús;

comuniones

mensuales y

aun

diarias;Congregación de Hijas de

María;

Apostolado dela

Oración

para mujeresy

aun hombres;

doctrinas ocatecismos;pri-

meras

comuniones; Ejercicios de

San

Ignacioen lacuaresma, so- bre todo, y

aun

de encierropara ciertos grupos escogidos". Des- pués hablael P.

Decorme

de lospeligrosdela revolución:

"Tuvo

generalmente a

un Padre

por

compañero,

pero estuvo solo en la revolución carrancista yvillistay enla civilde 19 a 20, corriendo todos los peligros y privaciones

que

trajo consigo la revolución y la persecución religiosa.

En

todoese tiempo

no

descuidó

un mo-

25

(42)

mentó

sus prácticas del culto,

no

disminuyó la frecuencia de Sa- cramentos, sujetándose al trabajo

abrumador

de las confesiones apesardelcáncer

que

llevabaenlaespalda.

A

finesde20,

cuando

laMisión dela

Tarahumara empezaba

a reorganizarse, sedetermi-

nó abandonar

elpueblo de

Nonoava

alcleroseculary daral

buen

P. Repiso,ya de64años,

un

bienmerecido,

aunque

relativo des- canso" (A. E. D. P.).

Por

eso, a fines del

año

20 pasó

como

Pá- rroco aTepotzotlán.

Pero

no

terminaremos de exponerlas actividades del P. Repiso en

Nonoava

sin

mencionar

sus largascorrerías por la sierra, tan- to

más

pesadasy dolorosascuantotenía

que

hacerlas a caballolle-

vando

él

una

llaga cruel. ElseñorVicenteVillalobos certifica, en

un

testimoniojuramentado,lo siguienteaestepropósito: "Traba- jaba sindescansotodo eldíaporelbiende lasalmas.

Me

acuerdo bien

que

ibaa

Norogachi

a caballoen

un

día, y

hoy

para ir allá

hacen

dos días de descanso.

Cuando

el P. llevaba elViático a al-

gún enfermo

sebarría todoel trayecto

que

seiba a recorrer,aun-

que

fuera a

Agua

Caliente

que queda como

a cuatrokilómetros,y se

hacen

allá dos horas".223

Por su parteel señor Silvestre

Carmona —

padre de dos jesuí- tas

dice:

"una

vezle

acompañé

a

una

Misión

que

fue adaraCiu-

dad

Guerrero,Chih.,nos fuimosa caballo;elprimerdíanosqueda-

mos

en Bachiaqui, allí

pasamos

la

noche

y al otro díadespués de la

Misa

nosfuimosparallegara

dormir

alahaciendadelRosario, delMunicipio de Guerrero. Allí seencontró conel P. Delgado, S.

J.; estuvimos en laMisión

ocho

días yloscuatrodel

camino

y to-

do

ese tiemposincuración yélsin quejarse.

De

ahí sefue a Chi-

huahua

en tren; después regresó a

Nonoava

a caballo otra vez.

Nunca me

fijé

cómo

dormía; si parecía

que no

estaba enfermo;

alguna vez nos

quedamos

en pleno

campo

sobrelascobijas...

Cuan- do

se lollevaronde

Nonoava no

dijo

nada

hastala horadesalir;

nos fuimos con él el

Hno.

Aguilary yo

un

sábado de gloria des- puésdel

medio

día,a caballo. Ese

mismo

díallegamosa

Río

Azul;

la siguiente jornada fuea

San

Francisco deBorja; después de la

Misa

salimos para quedarnos en

San

Bernardino esa noche, y al día siguiente a

Chihuahua.

Tres jornadas bien hechasy él sincu-

26

(43)

ración; y son pesadashasta para

un hombre

sano.

Nadie

hubiera dicho

que

estaba enfermo".226

Podríamos amontonar

las citas,pero

no hay

paraqué. Basta de- cir

que

la Sierra

Tarahumara

tiene altísimos picachos y profun- das hondonadas.

Hay que

subirpor

empinadas

yescabrosas

monta-

ñas,avecespor

una

angostísimavereda en

que

apenas cabelacabal-

gadura

y en cuyos bordesseabreelprecipicio

que

espantaalos

más

bravos.

Y

luego

hay que

atravesar

bajando

y subiendo

peligro-

sosbarrancos

que

en tiempos delluvia es imposible pasarsinexpo- nerse alamuerte.

Y

elmisionerotiene

que

pasarportodas esasdifi- cultades

cuando

tiene

que

iravisitaralosenfermos deotros pueblos,

si es

que

pueblos

pueden

llamarse a unas cuantas cabanas o cue- vasdiseminadaspor toda

una

región, para locual

deben

caminar- selargashorasenelcalurosoveranoo en el frígidoinvierno.

Y

si

para

un hombre

sano yfuerte

como

dice elSr.

Carmona

todo este

caminar

estanpenoso¿

cómo no

loseríapara

un hombre

débil yllagado

como

el

buen

P.Repiso?

Tepotzotlán

A

finesde 1920llegó

como

curaaTepotzotlán,

donde

losjesuítas tenían su

Casa

de Tercera Probación.

Duró como

cura de esaPa- rroquia,alladodela

hermosa

iglesiabarroca

que

tanta

fama

tieney

escasostresaños.

Susministerios

no

fueron tan

abrumadores

y pesados

como

en- tre lostarahumaras y chaboches de

Chihuahua,

pero,

animoso

co-

mo

era,

no

obstante su llaga cancerosa,

no

diotreguaaltrabajo,

y amén

delos bautizos,matrimonios y asistenciaa los enfermos

que

lepedíasuministerio pastoral,sedio alatarea de catequizar alos niños y visitar los

numerosos

pueblos

que comprendía

su juris- dicción parroquial en el Estado de México.

Es verdad que

aquí habíamejorescaminos

que

enlaSierra,pero detodasformastenía

que montar

a caballo, lo

que

hacía

más

dolorosa su

cada

vez

más

abierta llaga.

27

(44)

Además

aquí en Tepotzotlán

no

se libró de la persecución re- volucionaria; con todo, lo

más

álgido de la revolución ya había pasado.Parecía

que

había

una

treguacon elgobiernodeObregón.

Sin

embargo

sebarruntaban nubarrones de tormenta.

En León

En

juniode 1923

tomó

posesión del superiorato del Santuario

de

Ntra. Sra. de

Guadalupe

de la floreciente ciudad de León, Gto.

León

es

una

ciudad

que ha

idocreciendocada vez más.

Su

indus- triazapatera y peletera, debida a maestros poblanos,

ha

sido

una

delasprincipales fuentes deriquezade laciudad.Allí entrearte- sanos y obreros, tenía

que

pasarel P.Repisolos años restantes de suvidatrabajaday dolorosa.

En

la Residenciadel Santuario

no

fuepárroco pero Superior de cuatroo cinco sujetos

que

lo ayudaban. Perola Residencia

no

tenía

mucho

movimiento.

Desde

el primer

momento

el incansable

Padre

sedioaltrabajo del confesonario, del pulpito, de dar tandas deEjercicios enla casa adjunta destinadapara elloya dirigir a variasCongregaciones.

Y no

contentoconlaborardentrodelaciu- dad,salía con algunos

compañeros

a misionarpor algunos puntos delaregión.

Como

Superior mostró las grandes prendas de

que

estaba do- tado: prudencia,caridad,celo,dulzura.

La

Presidenta delApostolado dela Oración, en su tiempo, nos refierealgunas delasactividadesdesuPadreDirector:

"Elpro-

movió que

el Apostolado emprendiera la ardua

empresa

de obse- quiar para el Congreso Eucarístico

una monumental

custodia, en la

que

seofrendarona JesúsSacramentado,lasjoyasque

más

esti-

maba

cada persona yresultó

una

obra digna para

Quien

se desti- naba. Seinvirtieron enla construcción 10 kilosde plata,

que

fal- taban para completarelpeso; circuíanelrelicario 33rubíes,reme-

morando

la

edad

de NuestroSeñor.

La

Cruz, de esmalte yplatino, estabaguarnecida por 30brillantes, 106 diamantes, 26 esmeraldas,

28

(45)
(46)

Iglesia fie Nonoava, Chih.

(47)

ElP.Repiso enNonoava.

(48)

EntradaalaParroquia de Tepotzotlán, Estado deMéxico.

(49)

Interiorde la Parroquiade Tepolzotlán.

(50)

Escultura de la Preciosa Sangre, y urna que encierra los restos del P. Repiso.

(51)

2 perlas finísimas y6 rubíesorientales. El relicario contenía ensu interior 14brillantesy

uno

deellospesaba

un

kilate. Alpie estaba elescudodelApostoladoy6corderitosdeplata,cincelados,viendo la

Sagrada

Hostia.

Fue

valorizada en 33 milpesos. El, oculto por laenfermedad; peroserealizaban susobras" (A.E.D.P.).

Y

prosigue:

"Las

fiestasdelas

Bodas

de

Oro

delApostoladofue- ron tanextraordinarias

que

dijo

Mons.

PascualDíaz: 'sólo al

Con-

greso EucarísticoNacional

puedo comparar

estasolemnidad'.Nues- tro P.Directorapenas senotaba, porque,en su humildad, casi se ocultabapara pasar desapercibido" (id).

Como

enotras partes, en

León también fomentó mucho

la fre- cuenciade Sacramentos, entronizóla

imagen

del

Sagrado Corazón

en

muchos

hogares

—él que

fue tan

amante

suyo

y visitaba a los pobres, enfermos ypresos.

Muchas

obras buenas hizoel P.Repiso

dado

su celo apostólico, sin cuidarse para

nada

de su terrible

enfermedad

y gracias tam- bién alapaz desepulcro

que

concedía

Obregón

a la Iglesia. Pero vinoelgobiernodeCalles; la tempestad

que

se presagiabase des- ató conviolencia. Si

Obregón

hipócritamente

daba

permisopara celebraralgunosactosdeculto,

como

losdelCongresoEucarístico, yluegolos

mandaba

boycotearpor

medio

de

Morones

ysu

CROM,

Calles atacó a la Iglesia directamente.

Mejor:

así se conocía al enemigo.

Y

el

enemigo mandó

fijar el

número

desacerdotes

que

debían ejercer sus ministerios, en

cada

Estado, para lo cual ha- bían de registrarse.

Y no

contento con esto,

promulgó un

llama-

do Código

Penal

que

incluíalosllamadosdelitosdeReligión.

Como

silaIglesia fuera

un

delito;

como

si elEstadotuviera jurisdicción en materia eclesiástica;

como

siCallesfueraomnipotente.

El Episcopado mexicano, con la autorización papal, suspendió loscultosel31 deagostode1926,

un mes

despuésdehaber entrado envigorla aborrecida

"Ley

Calles".

Y

la persecución

que

desató el"turco"fue

mucho más

sangrienta y cruel

que

lofueralade

Ca-

rranza,ladeVillaylade

Obregón.

ElP. Repiso, en León, aguantólatormenta.

Desde

luego todos losPadressedispersaronparairaviviracasasamigas,para

no

ser

29

(52)

apresados, y procuraban administrar en secreto los Sacramentos, pero siempre exponiéndosea ser detenidos. Alprincipio el P. Re- pisose

quedó

soloen el Santuario,aligual

que

el P. Garcidueñas en el SantuariodeNtra. Sra. delosAngeles en México.

Y

ya

que mencionamos

al P. Garcidueñas, cuya causa de beatificación va

muy

adelante, nos

complace

consignar algunas otras semejanzas entre

ambos

santospadresjesuítas. Los dos eranasiduosal confe- sonario,losdostenían

un

granceloporlasalmas,losdos

no

letuvie- ron

miedo

alapersecución,losdos, enfin,tenían llagascancerosas enlaespalda

que

hacían

más

difícil,

aunque más

meritorio, sutra- bajoapostólico.

Con

todo,

no

siempre

pudo permanecer

ensu Residencia; tuvo

que

esconderse algunasveces, encasas conocidas,

mandado

porla obediencia.

En

la de la Presidenta del Apostolado de la Oración estuvo retirado por espacio de diezmeses.

Por

lo cual esa señora

puede

darnosvaliososdatosacercadelavidadelP. Repiso.

"Nunca

manifestó

temor —

escribe

a los

que

perseguían a los sacerdotes.

Por

lo

mismo nunca negó

los servicios de sacerdote a quienlos solicitara. Si algo le decían respecto a

que tomara

pre- cauciones, contestabacon esa paz

que nada

perturbaba: 'estamos en las

manos

deDios'." (id.)

La Hermana

Consuelo Martínez Cantú, nacida en

Monterrey

y Esclava del Divino Pastor, atestigua: "El día 20 de enero de 1928salía

rumbo

a

León acompañando

a la

M.R.M.

General.

Ya

el

Padre

tenía algún tiempo de residir en esa ciudad, donde,

no

obstante su

mala

salud y la terriblepersecución religiosa desenca-

denada

en todala República,

no abandonaba

a las almas, repar- tiendopor

medio

de honorables

damas

milesde

comuniones

aldía, esforzando, de la

manera que

lo pedían las circunstancias, a los valientesjóvenes que,algritode'Viva Cristo Rey',selanzabanal

campo

debatallaa defenderlosderechos de Dios conculcados por

el tirano Calles".

La misma Hermana

en su relación citada nos regala con

muy

minuciososdetalles acercadelavidaordinaria del Padre,tanhumilde, escondiday

dada

alaoración.23

En

lanotanecrológicaescritaporla

Compañía

deJesúsconoca-

30

(53)

sióndela

muerte

delP. Repisose lee: "Padeció innumerables

mo-

lestias durante la revolución,

muchas

vecessolo, hasta el

año

de 1921 en

que

estuvo errantedecasaen casa, ya en Tepotzotlán, ya en León, sindejarporesodedistribuiravecesdesde suescondite hastacincomilcomuniones;ytodo aquel tiemposólodejóde decir

Misa

tres veces por

no

tener lo necesario para el Santo Sacri- ficio".24

Ultima enfermedad y muerte

Claro

que

su

muerte

se la había de ocasionarel terriblecáncer

que

padecía enespalda,brazoypierna;peroa

más

delcáncer pa- decióotras diversasenfermedades:

una

hernia

que

aveces se es- trangulaba,

una

inflamacióndelapróstataydoloresenlosríñones.

Al

hablar de su paciencia nos referiremos especialmente a su

enfermedad

delcáncer

que

lollevóalsepulcro.

Aquí

sólo diremos

que

de esa enfermedad,

que

los

más

ignoraban

porque

se dio el

Padre maña

paraello, sólosabíanel

H.

Filoteo

que

limpiabadia- riamentela llaga, el Dr.

Lozano que

lo atendió y sus Superiores.

Si acasoalguna persona

más

llegó a saber el secreto, el

Padre

al

punto

le prohibíarevelarlo.

Acerca

delos últimos días del

Padre

sobrela tierra, la

Madre Ma.

Francisca deJesús Crucificado, religiosa deJesús

Sacramen-

tadoencuya casa

murió

el Padre,nos refiere:

"nunca

omitiósus visitas al SantísimoSacramento, y

cuando

porsus intensos dolores

no

podíallegarhastaelSagrario,

pegaba

sucabezaalapuerta

que comunicaba

su cuartitoconsu oratorioen

que

estabael Santísimo, para hacersu última visita... El jueves 25 de julio de 1929 rezó laPiísima,pues ya

no pudo

rezarelOficioDivino

que

antes

nunca

omitió.ElP.Repisocelebró suúltima

Misa

el miércoles24 deju- lio; elviernes 26 ya

no

selevantó.

Lo

curaron en la tarde; perdió lanoción delashoras yse estaba

preparando

paradecirMisa. El sábado 27pidió la

Sagrada Comunión

yse la llevó elP.

Tamariz

S. J. ala

cama;

todoel díalo pasó

muy

grave, pero ensu entero

31

(54)

conocimiento.

A

lasdiez y

media

delanochepidiólaSagrada

Co- munión

yse la llevóelP.

Tamariz como

Viático;seincorporópara

comulgar

y al

momento

dehaber

comulgado quedó muerto

sobre elladoizquierdo. Presenciaronsu

muerte

elP.Tamariz, S. J.y el

H.

Filoteo (suenfermero).

Toda

lanoche velaron sucadáverlas religiosasadoratrices. El

domingo

28 estuvo en su

mismo

cuarto y fuenotablelaaglomeración de gente

que

tocabaobjetospiadosos a sucuerpo;lovelaronlosobreros delApostolado de la

Oración

y ese

domingo

celebraronmisas en eloratorio

que

estabajuntoa su cuartito, el

Canónigo

Larrines yel P. Tamariz, S. J. El entierro fueellunes29alasdiezdela

mañana".

25

"Es

de notar

que

lallagadespedíafuerte

mal

olory, sin

embar-

go, después de

muerto

seacabóel

mal

olor; estabatendido en

una

piezachica ysólo sepercibía olor aflor.

Desde

laprimera vez

que

vinoa nosotraséldijo: yo

vengo

amoriraquí, conustedes".

La Madre no

habladelo

que

dicenlosPadres

Decorme

y

Ocam- po

yel

H.

Filoteo yseleeenlanotanecrológica

que

la

Compañía

lededicó después de su muerte, a saber:

que

el P. Repiso

murió

recitando las oraciones

"Anima

Cristi" y "Suscipe"

que

acostum- brabarezar,

como

todojesuíta,a ejemplode

San

Ignacio.26

Elcortejosaliódelacasa 66 delaAv. Hidalgo yse dirigió al cementerio de

San

Nicolás

donde

fue sepultado.

Años más

tardese

exhumaron

susrestosya estepropósitolaPresidenta delApostola-

do

dela

Oración

Sra.

Mercedes

P. deTorres, escribe: "llegadoel

término parala

exhumación

del cadáver, sehicieron las gestiones necesariaspara

exhumar

losrestosyllevarlos alSantuario de

Gua-

dalupe. Pidiópermisoel P.Candás, S.J., Superior dela Residen- cia, para

que

el Apostolado regalara la urna de cedro, forrada interiormentecon lámina de plomo, yel 14 de agostode 1934, al mediodía, fueronal

Panteón

la Presidenta,el P. Candás, dos

mo-

zosy Esther Barbosa, y

hecha

la

exhumación

a las 3p.m. regresa- ronal Santuarioconla urna. El día25 fuedepositadala urna al pie del altar mayor, junto a los restos del P. Zeferino Martínez, S.J."

27

Tiempo

después la

M.R.M.

General

María San Juan

E.D.P.,

32

(55)

consiguió del

M.R.P.

Provincial de los jesuítas

don

José de Jesús MartínezAguirre,se

donaran

los restosdel

Padre

Repisoa la

Con-

gregacióndelasEsclavasdelDivinoPastor,yalefectofuerontraí- dos de

León

el 31 deagosto de 1948 y desde entonces descansan enla Capilladela

Casa

Generalicia enMéxico, D.F. bajola es- cultura delSeñor flagelado

que

fue el

modelo

ylainspiración del pacientey dolorido portantosaños

Padre

Antonio Repiso y

Mar-

tínez, S.J.

33

Ai

(56)
(57)

ElCristo Flagelado, el espejo en que se miraba el P. Repiso.

(58)

mentóalP. Repiso enla Casa Generaliciade las Esclavas del Divino Pastor.

(59)

TERCERA ALBORADA

(60)
(61)

Después de muerto el

P.Repiso, era forzoso

que

loecharan de

menos

laspersonas

que

loconocieron ytrataron,

porque

sabían

que

sehabía idoalgo

muy

íntimo de ellas,

como que

él las

compren-

día,consolaba, aconsejaba y quería.Entoncessefueron

acordando

desus virtudes, algunashasta degradoheroico,y decían: "senos

ha

ido

un

Santo,sí,

un

verdadero Santo".

Y

nosotrosrepetimos lo

mismo:

era

un

santo, sin

que

por ello

pretendamos

prevenir el juiciodela Iglesia

que

es laúnica

que

tienelainspiración del Es- píritu Santo para poder declarar

que una

persona

ha muerto

en olor de santidad y

puede

recibir culto de dulía. Entonces y sólo entoncesse le

puede

colocarenlos altares.

Pero antes

que

eso suceda, y para

que

suceda precisamente, es menester introducir el proceso de beatificación

que

contiene tres partes: probarsus virtudes heroicas,

que no ha

recibido culto al-

guno

en vida nidespués de muerto, y

que no

seencuentra

ningún

errorensusescritos.

Y como

necesitamos

comprobar

susvirtudes heroicas,deahí

que

setengan

que

presentartestigos, loscuales,bajojuramento,certifi-

quen que

sedieron cuenta cabal deesas virtudes.

Por

eso

vamos

a

comenzar

ahora a

alumbrar

a las almas conlasradiantes virtudes del

Padre

para

que

a su luzlasimiteny copien.

Su

PACIENCIA

Y

sealaprimera,porser la

más

heroica,en concepto detodos,la virtuddelapaciencia.

Los que hayan

leídoatentamente laslíneas hasta estepunto escritas, se

podrán

haber

dado

cuenta de los su-

37

(62)

frimientos del Padre, sobre todo de los causados por la amplia llagacancerosa

que

raíacasitoda suespalda ycuyosdolores acer- bos y constantes sobrellevó con invicta paciencia y conformidad conlasagradavoluntad divina

que

lapermitióparasu gloria mis-

ma

y también para méritosdelpaciente.

Esallagaseabrió

como una

sangrienta rosapurpurina porqueél pidiósufrirasemejanza deCristo flagelado,cuya

imagen

enescul- turatuvoala vista

mucho

tiempo.

Le comenzó

por

una

verruguita que, al arrancarla, se le fue

enconando

y

agrandando

cada vez

más

debido principalmente a sus largas horas de confesonario, a sus dilatadas caminatas a caballoy a su constante y prolongado trabajo apostólico.

Que

élpidiósufriralgodelaPasióndeCristolosabemos porél

mismo,

puesasílocontóalDr. Lozano, del

que no

sedejaba aten- derprecisamente para podersufrir lo

que

pedía.28

Cuando

le co-

menzó

lallagadebe haberse acordado dela escultura guatemalte- cadelSeñor enlaflagelación

que

teníaensucasa yahorasehalla

encima

de laurna de sus restos enla capilla deljuniorado delas Esclavas delDivinoPastor.

Además,

por

mucho

tiempo enlos úl- timosañosdesu enfermedad,

también

tuvo ala vista

una

pintura de la Flagelación

como

lo asegurala

madre

adoratriz

Ma.

de Je- sús Crucificado.25Así que, anteesasdos representaciones,elPadre aceptabagustosolo

que

había pedido: sufrira imitacióndesu Se- ñor atormentado.

Y

sufrió díapor día a pesar de

que

sus dolores se

aumentaban

con elcrecimiento de la llaga sin exhalar

jamás una

queja,

como

lo atestiguanlas personas

que

lo vieron,le hablarony trataron.

Y

deesta suerte la

madre Ma.

Luisa Vega, de la Congregación de Siervas del

Sagrado Corazón

deJesús y de los Pobres, corrobora lodichoporelDr.

Lozano

28

cuando

dice: "al P.Repisole

empezó

lallagaenel

año

de 1902,

no

recuerdoelmes. El

me

contóquese rascó

un

granito

como un

frijol y le salió

mucha

sangre; aquella llaguita rápidamente creció".27

La

Presidenta del Apostolado en

León

escribe:

"un

díayoletratéde atención

médica

y

me

contestó:

"ustedse lo calla.

Yo

lepedíaDios

que me

concediera

una

llagapa-

38

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