MANUALES TECNICOS PARA VIVERISTAS
MANUAL PARA LA PRODUCCION DISTRIBUCION Y DISTRIBUCION DE MATERIAL DE PROPAGACION DE SOLANACEAS (uchuva Physalis peruviana L, tomate de
árbol Cyphomandra betacea (Cav.) Sendtn, lulo Solanum quitoense Lam ) DOCUMENTO EN REVISIÓN
Señor viverista: De acuerdo con el numeral 11 del artículo 6 de la Resolución 003180 de 26 de agosto de 2009 “Por medio de la cual se establecen los requisitos y procedimientos para la producción y distribución de material de propagación de frutales en el territorio nacional y se dictan otras disposiciones”, es su obligación, como titular del registro de viveros productores distribuidores y distribuidores de material de propagación de solanáceas cumplir con los puntos mencionados en este manual.
Planificación y establecimiento del vivero
Es importante que usted planifique la constitución de su vivero a partir de la selección del lugar en el que va a ubicarle, teniendo en cuenta:
Vías de acceso al vivero
Disponibilidad de espacio: El terreno para implementar cada una de las áreas necesarias para su establecimiento debe ser suficiente para llevar a cabo el proceso de producción distribución y distribución de plantas
Suministro de agua
Riesgo de contaminación química y biológica
Presencia de hospederos de plagas que pueden afectar las plantas presentes en el vivero
El uso del predio debe ser acorde a lo establecido en el Plan de ordenamiento territorial (POT) del municipio.
Generalidades
UCHUVA (Physalis peruviana L)
La uchuva es una planta perenne, herbácea, originaria de los Andes Suramericanos. En Colombia, crece entre los 1.500 y los 3.000 m.s.n.m, pero los mejores cultivos se ubican a una altura entre los 1.800 y los 2.800 m.s.n.m. Se caracteriza por tener frutos encerrados en un cáliz acrescente, azucarados, con altos contenidos de vitamina A y C, además de hierro y fósforo.
Ecotipos de Uchuva:
Ecotipo Kenia.
Ecotipo Suráfrica
Ecotipo Colombia
LULO (Solanum quitoense Lam)
El lulo o naranjilla, es una fruta tropical y exótica de clima frio moderado originaria de las zonas interandinas de Suramérica, bosques húmedos subtropicales de
Colombia, Ecuador y Perú; se encuentra distribuido entre los 1.200 y los 2.500 m.s.n.m.
Variedades de Lulo:
Variedad Quitoense o Castilla
Variedad Septentrionale
Variedad la Selva
TOMATE DE ARBOL (Cyphomandra betacea (Cav.) Sendtn)
Arbusto de 3 a 4 mts de altura, fruto de color rojo o amarillo, produce una fruta azucarada, acidulada de forma ovalada, de cascara lisa y brillante, con mas de 300 semillas. El Tomate de árbol es originario de América del sur, Colombia, Ecuador y Perú son los países de los cuales se cree se ha difundido su cultivo a otros países de América y Europa, se encuentra distribuido entre los 1.700 y los 2400 m.s.n.m.
Variedades de Tomate de árbol
Rojo común
Amarillo común
Amarillo redondo
Partenocárpico
Rojo morado
PRODUCCIÓN DE MATERIAL DE POPAGACIÓN 1. Extracción, limpieza y selección de la semilla
La semilla a utilizar, debe provenir de un productor registrado de semilla seleccionada. Es un huerto conformado por las plantas madre adultas, con estabilización de producción, con registro (datos) individual, plenamente identificadas de las cuales se podrá sacar el material de propagación. El huerto básico debe ubicarse en una zona aislada, donde el paso sea restringido, para evitar contaminación de las plantas con patógenos que pueden ser traídos de cultivos o de la zona de vitrina; esto con el fin de garantizar la obtención de un material de propagación que genere plántulas sanas. Para uchuva se recomienda obtener semilla después del decimo mes de plantada. Para lulo y tomate de árbol se recomienda la obtención de semilla desde el vigésimo mes; se recomienda dejarlos en la planta por diez días más a partir del índice de cosecha para fines comerciales.
Plantas madre
Son plantas que por sus buenas características han sido seleccionadas para multiplicarse en forma masiva. Deben tener fidelidad genética, con producción de frutas en cantidad, calidad y sanidad comprobada, esto último se logra con ayuda de los registros individuales de producción y manejo. Las plantas madre deben:
Ser vigorosas, sanas y que estén sujetas a un buen manejo para asegurar la producción de semilla de buena calidad.
Tener un manejo técnico excelente, ser fertilizadas con regularidad para que pueda cumplir con todos sus procesos fisiológicos y obtener frutos y por ende semillas de excelente calidad.
Tener un excelente estado sanitario, estar libres de lesiones, ataques de insectos y enfermedades.
La planta madre debe tener excelentes condiciones sanitarias, vigor e historial de producción.
Encontrarse en un estado fenológico ideal; no deben ser plantas ni muy jóvenes muy viejas; deben tener un estado de madurez adulto.
Ser plantas con buenas características morfológicas externas, plantas con buena estructura en tronco, ramas, hojas, flores y frutos.
Ser plantas que se destaquen por su potente crecimiento y rápida productividad.
Ser plantas adaptadas a las condiciones climáticas de la zona de cultivo.
El lote donde se desarrolle nuestro huerto de plantas madres debe estar identificado, de manera que se sepa exactamente qué ecotipo o variedad es y cuando se sembró. Para este huerto se debe llevar un registro de manejo sobre todas labores desarrolladas como fecha de siembra, épocas ideales de cosecha, producción, labores culturales desarrolladas, manejo fitosanitario, etc.
Extracción de semillas
Para las especies que se trabajan en este documento, la propagación sexual es la forma más utilizada por la mayoría de los cultivadores de estos frutales, por esta
razón es importante tener en cuenta los siguientes criterios para la extracción de semillas de estos materiales:
Los frutos de los cuales se obtendrán las semillas se tomaran del tercio medio de la planta madre producida para tal fin.
Los frutos ya colectados se deben lavar con agua y detergente con el fin de evitar contaminación bacteriana y fungosa.
Las semillas se deben extraer de frutos de buena calidad sanitaria, uniformes en su tamaño y color, con el grado de madurez ideal.
No se deben obtener semillas de una sola planta. (en construcción)
La semilla es el material de partida para la producción de un cultivo, por lo tanto se debe tener materiales con las siguientes características: Genuidad: el lote de semillas debe responder a la especie y el cultivar deseado. Pureza: estar libres de semillas extrañas, de semillas de malezas u otras especies. Limpieza: las semillas deben estar libres de materias extrañas como palillos o tierra. Sanidad: estar libre de plagas y enfermedades. Viabilidad: las semillas deben ser capaces de germinar y desarrollar una plántula normal en condiciones óptimas de siembra.
Vigor: las semillas deben germinar y desarrollar una plántula normal en situaciones de siembra desfavorables.
Una vez los frutos cumplan con las condiciones ya descritas se procede a extraer la semilla, así:
Se coloca en un recipiente plástico cerrado para someterlas a fermentación por 24 a 48 horas.
Posteriormente la semilla se lava con agua limpia y abundante, se descartan aquellas semillas que floten, se hace selección por tamaño y forma de semilla, procedimiento de importancia ya que aquí se descartan semillas anormales y que no cumplen con parámetros de calidad. Posterior al lavado se deben desinfectar nuevamente.
Una vez están secas y seleccionadas se almacenan en los recipientes herméticos, opacos o bolsas de papel que no sea muy abrasivo, preferiblemente en refrigeración (no congelación), los cuales deben llevar una etiqueta con información sobre la especie, la fecha de recolección, el lugar de recolección y el nombre del recolector. Se recomienda en la medida de las posibilidades utilizar de inmediato la semilla, conservarla en un medio de almacenamiento inadecuado (alta humedad y temperatura) deteriora o termina la capacidad germinativa de la semilla. Para este tipo de frutales no se recomienda almacenar la semilla por más de tres meses; es deseable una temperatura no menor de 7 grados centígrados y no mayor a 17 grados centígrados.
2. Preparación del sustrato
Es pertinente utilizar sustratos inertes, y por tal razón si se utilizan es necesario adicionar soluciones nutritivas. Los sustratos tanto para el germinador como para
el trasplante, deben tener una consistencia adecuada para mantener la semilla en su sitio, un volumen que no se altere con los cambios de humedad, una buena retención de humedad, pero debe ser suficientemente porosa para favorecer un drenaje eficiente y una aireación adecuada, los organismos vivos como malezas, hongos, nemátodos y otros organismos patógenos deben estar ausentes.
Una vez definido el sustrato a utilizar, se debe realizar una desinfección que puede ser física, en donde las altas temperatura (método por calor) o las variaciones de temperatura día/noche (método de solarización) rompen los ciclos biológicos de los patógenos y la más conocida, la desinfección química.
3. Siembra en semilleros
La etapa de semillero es importante debido a que es el primer paso de selección de material. Es una cama de sustrato desinfestado que debe colocarse levantada a un metro del suelo para evitar contaminación de plántulas y sustrato por salpique, semillas de malezas diseminadas por el viento o insectos rastreros, con un ancho de un metro y longitud variable, según la disponibilidad de espacio, de 10 cm de espesor. Antes del trasplante a bolsa se seleccionan las plántulas descartando aquellas débiles, con tallos o raíz deformados, con síntomas de enfermedades, con tallos elongados o muy pequeños, clorosis severas. Cuando la semilla no se ha desinfectado es recomendable la aplicación de fungicida para evitar problemas causados por hongos patógenos habitantes del suelo.
La semilla se debe sembrar en surcos de 1.5 * 1.5 cm, la profundidad no debe ser más de tres veces el grosor de la semilla, se debe cubrir con un plástico, hojas grandes o latas de guadua para que la temperatura influya sobre la germinación de la semilla y esta sea uniforme; una vez las semillas han germinado y se encuentran en estado de fósforo se retira la cubierta. La emergencia de las plántulas, de acuerdo con la calidad de la semilla y el tipo de sustrato varía entre 10 y 15 días.
4. Trasplante (en construcción)
El tiempo desde la siembra hasta el trasplante a bolsa está alrededor de un mes, cuando la planta tenga mínimo dos pares de hojas completamente extendidas. El tiempo de semillero para tomate de árbol y lulo suele ser unos cuantos días más largo que para uchuva. Este tiempo puede variar, trasplantar en el momento justo es más una tarea de observación, hay que asegurarse que la plántula tenga tal desarrollo que la haga capaz de soportar el nuevo sustrato, que podrá ser más compacto pero que no se haya alterado su sistema radicular, que exhiba una raíz principal definida, erecta y sana.
El llenado de bolsas es sencillo pero, a la vez, es uno de los errores más frecuentes en vivero. El sustrato debe estar seco y suelto para facilitar la operación; durante el proceso debe compactarse con un pequeño golpe tomando la bolsa por los extremos para evitar las bolsas de aire y la deformación de la bolsa. Por lo general, un mal llenado de bolsas va acompañado de un encarrado deficiente, especialmente sin la debida compactación entre bolsa y bolsa, lo cual ocasiona volcamientos de las bolsas, plantas arqueadas y dificultades de manejo.
Es necesario que en el trasplante se asegure a la raíz una posición en la que siga desarrollándose erecta.
La bolsa
Los frutales tratados son de corta duración en vivero, no deben superar los 90 días. Por lo general se trasplanta a bolsas pequeñas de 4 x 4.5, 4x6 o 5x7 cm. En caso de que vayan a estar más de 60 días en esta etapa, es recomendable su trasplante a una bolsa más grande para evitar malformaciones de la raíz. Una vez las plantas han alcanzado los 90 días si aún no han sido trasplantadas a sitio definitivo, se recomienda descartarlas ya que a esta edad son inminentes los daños que pueden sufrir la raíz y los riesgos fitosanitarios que hacen de su mantenimiento una labor costosa.
Germinador
El área de germinación debe ser una zona aislada, confinada, para impedir el ingreso de patógenos, de animales o personas ajenas al mismo que puedan afectar las plantas. El uso de malla antiáfidos en esta zona de producción es ideal y necesaria, evitando el riesgo de tener vectores de virus que harían de las plantas material de descarte inmediato. Los aspectos básicos para los semilleros son el drenaje y la ventilación, para evitar el desarrollo de problemas sanitarios.
Zona de mezcla
Es la zona destinada únicamente a la mezcla de los fertilizantes, fungicidas, insecticidas o herbicidas.
Zona de embolsado
Por lo regular esta área está dentro de la zona de mezcla de sustrato o sino muy cerca de ella para evitar transporte de sustrato. Desde ésta área hasta la zona de siembra y vitrina se llevan las bolsas en carretas o canastillas. Allí puede almacenar la tierra en montones y otros sustratos en costales, debe estar techado.
Zona de producción
En esta zona se realiza la siembra de plántulas y todos los cuidados de fase de vivero. Es aquí donde se organizan las bolsas para su humedecimiento antes de ahoyar y sembrar las plantitas. Es una zona donde se facilita el chequeo de las plantas, su reacción al trasplante y ocurrencia de problemas fitosanitarios, principalmente de pudrición de cuello.
Almacén
Este lugar debe ser cerrado, con buena ventilación, donde se eviten temperaturas y humedad altas. Es importante que aquí se encuentren discriminadas y señalizadas las subáreas destinadas a fungicidas e insecticidas, herbicidas, fertilizantes y herramientas. Estos productos tienen diferentes grados de toxicidad y deben ser manejados con responsabilidad, destinando un área para su mezcla y para el desecho de empaques.
Zona de vitrina
En la zona de vitrina se ubican las bolsas con material listo para la venta. Todas las plantas exhibidas deben estar en excelentes condiciones sanitarias, ser vigorosas y estar organizadas en eras o camas. Se recomiendan camas levantadas ya que el suelo es hábitat de muchos patógenos que encuentran en el salpique de agua, raíces por fuera de la bolsa o la acción del viento los mejores medios para establecerse en la planta e ingresar a los tejidos vegetales causando daño.
Las bolsas deben acomodarse en forma ordenada en eras de no más de un metro de ancho, la organización de las plantas en vitrina no solo es importante para exhibirlas al cliente de manera agradable y de fácil observación, sino para facilitar las labores del vivero como aplicaciones, desyerbas, observación de estado sanitario, para evitar que el sustrato se salga de la bolsa. Un piso de cemento o unas eras levantadas disminuirán riesgos de infección por salpique.
Oficina
Éste lugar, a pesar de no albergar material vegetal ni insumos es importante ya que es donde se archivan todos los registros y facturas que facilitarán la trazabilidad del proceso productivo. Es muy importante que en cada una de estas áreas se pongan los avisos de seguridad y de información. Estos incluyen desde el letrero del vivero, éste junto con la organización de la vitrina y la sanidad de las plántulas son la carta de presentación del establecimiento; hasta los avisos de “no fumar”, “herbicidas”, fungicidas”, “fertilizantes” en la bodega, (para la disposición
de productos y equipos de protección existe la norma ISO 14000, que se refiere a la gestión ambiental aplicada a la empresa. Si hay varios módulos o invernaderos, que estos lleven un letrero de reconocimiento como “modulo 1” o “semillero 1” o
“plantas madre”. En el huerto básico todas las plantas deben estar identificadas, con su respectiva especie y variedad y fecha de siembra. Identificar “área de mezcla”, “área de mezcla de suelo”, área de injertación”.
PRÁCTICAS DE MANEJO EN VIVERO
Estas especies, a diferencia de otras en su mayoría e clima cálido, como aguacate, cítricos y mango, no son injertadas y no requieren podas en vivero por lo que las labores de manejo en vivero consisten en riego, desyerba de bolsas, fertilización y manejo fitosanitario.
Riego y fertilización. El riego es una labor que no se debe descuidar, plantas en invernaderos deben regarse diariamente, plantas expuestas al sol y a la lluvia se riegan de acuerdo a la necesidad. (en construcciòn)
La fertilización en vivero es recomendable porque lleva a producir plantas vigorosas, con buen follaje, sobre todo cuando se utilizan sustratos estériles, sin adición de materia orgánica, pero una fertilización exagerada puede llevar a plantas demasiado suculentas, susceptibles a daño por insectos, con tallos quebradizos, desarrollo acelerado, raíces por fuera de la bolsa y un vigor aparente que puede desaparecer rápidamente cuando las plantas son llevadas a campo. En fase de vivero son aplicables tanto la fertilización edáfica como la foliar…(en construcciòn).
La desyerba de las bolsas debe ser manual y con una frecuencia que depende de ocurrencia de lluvias.
MANEJO FITOSANITARIO …(en construcciòn).
Las plagas más relevantes de estas especies en la etapa de vivero son:
Comedores de follaje
Mosca blanca (Trialeurodes sp.)
Babosas y caracoles
Damping off
Gotera
Xanthomonas spp.
Nematodos
Erwinia spp.
Potivirus
Es importante destacar que durante esta etapa deben existir los soportes de diagnósticos por laboratorios Ica, autorizados o reconocidos, para plantear los planes de manejo. Así mismo deben existir los soportes escritos de las recomendaciones y seguimiento a las mismas, realizadas por el asistente técnico del vivero.
CONDICIONES DE MATERIALES EN VITRINA O APTOS PARA VENTA:
Un material en vitrina debe cumplir con características que lo hagan deseable para el cliente y que garanticen que una vez llevado el material a campo, éste se comporte bien, presente calidad sanitaria y vigor. Es claro que la materia prima de la fruticultura son las plántulas, y las que determinan en gran porcentaje el éxito del establecimiento y posterior producción de un cultivo. De esta manera hay puntos básicos para tener en cuenta al escoger un material en vivero:
Ausencia de manchas en hojas y tallos
Plantas de altura proporcional a la cantidad de hojas, los tallos elongados no son convenientes pues generan plantas débiles y crecimiento retrasado.
Bolsas en buen estado.
Que al levantar la bolsa no se observen raíces por fuera de la misma.
Un color verde acorde a la variedad, el tomate de árbol suele ser más oscuro que la uchuva, y el lulo más que el tomate de árbol.
Que no tengan síntomas de daño por insectos: comeduras en las hojas, hojas encrespadas y deformes.
Se buscan tallos erectos, el tomate de árbol y el lulo pueden mostrar esta característica en vivero, la uchuva en esta etapa muestra un tallo flexible.
Los tallos deformes y torcidos presentan riesgo de volcamiento en campo, una arquitectura que dificultará las labores culturales y posiblemente provocará baja producción.
Es conveniente al comprar tomar plántulas al azar y romper la bolsa para verificar el buen estado de las raíces, que no estén entorchadas, que se observen suculentas, de color claro. Cuando se pueden ver claramente los pelos radiculares es un indicio de la buena calidad del material.