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CAPÍTULO I
EL PROBLEMA
1. Planteamiento del Problema
Las organizaciones sindicales poseen en Venezuela un importante y cambiante papel en el sistema de relaciones laborales tanto en el sector público como en el privado y en el sistema político. Sin embargo, desde las concepciones hegemónicas, se encuentran permanentes omisiones y estigmatizaciones de los sindicatos realmente existentes, más allá de los modelos teóricos en debate.
Debido a lo anterior, Morán (2004) considera que el análisis del movimiento sindical en la actualidad, requiere de al menos un triple enfoque donde lo definirá como actor social del proceso histórico, como institución del sistema político, jurídico y finalmente como sujeto económico del mercado de trabajo y de la distribución del ingreso.
Bajo esa premisa, el autor citado plantea que en su rol de actor social el movimiento sindical se destaca como el eje principal de la organización y construcción de los instrumentos a través de los cuales se intenta
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4 representar lo que Melgar Bao (2000), llama la historia de una clase subalterna dentro de la dinámica de las sociedades latinoamericanas. Desde el punto de vista institucional, se trata de lo que Zapata (2001) denomina, en relación con los demás actores, la historia de su autonomía y subordinación y su relación con factores externos, o sea otros componentes del sistema de relaciones laborales, del sistema político y del sistema jurídico laboral.
Desde esta perspectiva, tiene que ver con los conflictos con los otros actores y con la negociación social, cuyo mecanismo típico, al menos hasta ahora, es la negociación colectiva en la que juega un papel fundamental aunque no exclusivo y que lo vincula directamente a su función económica.
Parra (2005).
En lo que respecta a la economía, según Chen (2001) y Valecillos (2003), este movimiento posee la capacidad de influir en la determinación del precio de la fuerza de trabajo y, por ende, en forma directa en la distribución del ingreso nacional, en la conformación del ahorro, la inversión, la demanda agregada y, en forma indirecta, en las opciones tecnológicas, la factibilidad y localización de las inversiones.
Esta multiplicidad de funciones, roles o ámbitos de acción, atribuye al movimiento sindicalista venezolano una gran complejidad que se ve afectada además por dos dilemas fundamentales. En primer lugar, es necesario aclarar que el sindicato no es la clase trabajadora, sino un movimiento social que intenta organizarla, representar sus intereses económico - sociales y,
5 generalmente, pero no siempre, políticos, y a la vez, trata de controlarla y encauzarla, en el marco de los conflictos sociales.
El cuadro de la situación se complica cuando los sindicatos y partidos, interactúan en el sistema político y normalmente solamente los primeros, participan del sistema de relaciones laborales. Estas relaciones en ambos sistemas, implican un tejido histórico de conflictos y consensos, así como una creciente institucionalización de los actores.
Como consecuencia de lo anterior, los mecanismos político - constitucionales y las leyes laborales institucionalizan a los sindicatos, los hacen formar parte del juego político y económico (sea para asociarlos a determinados proyectos de desarrollo que implican la ampliación del mercado interno y la participación, por ejemplo, o para minimizarlos o quitarles poder si se imponen ajustes que requieran un redimensionamiento del Estado y del mercado) y los convierten en un mecanismo permanente e institucional de control de los trabajadores, llevando la conflictividad social por canales y marcos regulados.
Este desarrollo institucionalizado de las acciones sindicales, les ha llevado a compartir áreas importantes de poder, a disponer de estructuras, medios financieros y en ocasiones, a integrarse formal o informalmente al cuerpo del Estado. Cuando este Estado es dirigido por el mismo (o los mismos) partido que controla los sindicatos, aparecen los fenómenos corporativos o neocorporativos, esos sindicatos que, a pesar del discurso de representar a los trabajadores, en realidad representan a un ente mayor
6 frente a los trabajadores así como intereses no relacionados directamente con el beneficio de estos.
Las situaciones planteadas, han contribuido a la crisis del movimiento sindical en Venezuela, como consecuencia del desmembramiento de los sujetos colectivos y los cambios de los actores individuales y colectivos con el avance del individualismo por las transformaciones culturales, tecnológicas y sociales, lo cual presenta desafíos impresionantes.
Ante el nuevo arquetipo del ser social, el cual posee amplia conciencia y conoce el funcionamiento actual de las economías y los sistemas laborales, se presentan desafíos muy importantes no solamente a la organización y programas sindicales, sino, mucho más allá a la familia, a los partidos políticos y otras instituciones que comienzan a ser vistas como obsoletas.
En este sentido, los trabajadores que tradicionalmente se organizaban como sujetos colectivos y asumían la conciencia de pertenecer a determinada categoría profesional, hoy en día, con mercados de trabajo como el venezolano, con una informalidad que abarca la mayoría de la fuerza laboral y altas tasas de desempleo, se concentran, a los ojos de gran parte de la sociedad, en una pugna corporativa por privilegios.
Los actores sociales pierden influencia frente al mercado que, en las actuales condiciones de la oferta y la demanda locales, tienden a aumentar los efectos negativos sobre la equidad social. Se enfatiza la brecha entre los sectores sociales privilegiados y los marginados, generándose una potenciación de las desigualdades heredadas de los períodos anteriores.
7 Nuevamente en este caso, las desigualdades sociales que se agudizan cada vez más permiten un reagrupamiento de los actores sociales, nuevas formas de articulación entre los antiguos y emergentes protagonistas, así como la preocupación creciente frente al nuevo argumento social por parte de diversos sectores preocupados por las políticas laborales del Estado.
Es así como el movimiento sindicalista venezolano se ve afectado por la crisis del Estado en el doble orden de sus relaciones con sus trabajadores (antes servidores sujetos a rígidas normas estatutarias y ahora permeado por la convención colectiva y la organización sindical) y con sus ciudadanos.
Estos entes, demuestran estar cada vez más atentos a sus derechos y prerrogativas frente al aparato estatal, gracias a una formidable toma de conciencia sobre los derechos humanos y la defensa del ambiente; así como por una notable revolución de las expectativas crecientes de la población con respecto a las nuevas formas de organización social.
Cabe destacar que en el caso específico del movimiento sindicalista de la Industria petrolera venezolana, el cual ha ocupado desde su surgimiento un papel preponderante en el devenir histórico, social, económico y político del país, los factores mencionados se combinan con una serie de vicios o debilidades entre las cuales es posible mencionar la poca o nula transparencia en la captación (cobros indebidos, agresión, chantaje) del personal que ocuparía los puestos de trabajo, la existencia de intermediarios para la asignación de empleos, la falta de objetividad, la selección en base a
8 quien puede pagar el cupo de empleo y la contratación de personas que no viven en el área geográfica.
En ese contexto, Roberti (2006), señala que nacen nuevas formas de organización de la fuerza laboral como las cooperativas, el sistema de democratización de empleo (SISDEM), la cogestión y la autogestión, como resultado de las debilidades y limitaciones de las organizaciones previamente indicadas para esta labor, como el caso de los sindicatos, los cuales, a pesar de su relevancia histórica, parecieran no estar dando respuesta a las necesidades de los trabajadores.
Otra tendencia laboral son las Empresas de Producción Social (EPS) que nacen en los linderos del socialismo del siglo XXI, teniendo como principal objeto superar, paso a paso los problemas que ha llevado consigo el capitalismo. Las EPS en PDVSA, de acuerdo a Calleja (2008), son aquellas unidades de producción de bienes, obras y servicios, constituidas bajo figura jurídica que corresponda con la particularidad de destinar sus ganancias a un reparto igualitario entre sus asociados.
En este sentido se da la oportunidad al trabajador de percibir directamente de los ingresos, de la Empresa de Producción Social con el fin de alcanzar mayores ingresos teniendo una relación directa con la empresa ya que este tiene la figura de asociado.
Las mencionadas formas de organización, han sido creadas con la finalidad de proporcionar a los trabajadores diversas vías para procurar su inserción en el dispositivo de producción nacional, y más aún, ser participes
9 del fruto de su esfuerzo, no sólo mediante el salario, sino también a través de la intervención directa en la repartición de las ganancias obtenidas mediante la producción y comercialización de bienes y servicios.
Es importante señalar que desde otra perspectiva, la creación de las organizaciones mencionadas, ha creado descontento e irregularidades en las funciones, así como incumplimiento de la legislación inherente a los asuntos laborales. Según Roberti (2006), sobre el papel y la introducción de estas, han pretendido desplazar la figura del sindicato como forma de representación del trabajador petrolero, garante de su adecuada selección y empleo, pues en la actualidad, lo realiza el Estado a través de la figura de Petróleos de Venezuela, S.A.
Además amplía, que el movimiento cooperativista, así como los diversos mecanismos de autogestión e inserción laboral, presentan serias debilidades entre las cuales menciona problemas de corrupción, tráfico de influencias, así como incumplimiento de diversas disposiciones contenidas en la Ley del Trabajo y la Constitución Nacional, concluyendo que tanto en el movimiento sindicalista del sector petrolero venezolano, como en las nuevas formas de organización de la fuerza laboral, existen debilidades graves cuyas repercusiones menoscaban los derechos de los trabajadores desempleados, limitando las oportunidades que pudiesen tener estos trabajadores de ingresar a la industria petrolera, de una forma honesta y que les permita permanecer mas tiempo de lo que en ocasiones puede durar por haber pagado, para obtener dicho trabajo.
10 Cabe destacar, que los derechos de los trabajadores activos van quedando en el olvido, debido a que la figura sindical va siendo desplazada por las nuevas tendencias laborales que aunque buscan presentar una solución al gran problema existente como son los cobros indebidos, la agresión y el chantaje para ingresar a la industria petrolera a los trabajadores desempleados, por parte de los sindicalistas aprovechándose de su puesto, para obtener beneficios inescrupulosos de los puestos de trabajos solicitados, en su a fan de obtener un trabajo en la industria petrolera, ya sea por un mes o un lapso más prolongado.
Si bien es cierto que los sindicatos y la figura sindical presentan una grave problemática, en cuanto al lucro deshonesto de su posición, para lograr obtener beneficios los cuales no les son dados por las compañías, también es cierto que estas nuevas tendencias laborales dejan a un lado las principales necesidades de los trabajadores, permaneciendo sus derechos en una situación excesivamente neutral, el cual no beneficia a los trabajadores, ya que la función principal de los sindicatos, es la protección y defensa de los intereses profesionales y gremiales, la creación de formas de mejorar económicamente a los asociados como por ejemplo la caja de ahorro, entre otros.
En virtud de lo planteado, esta investigación propone las implicaciones de las nuevas tendencias en la organización laboral en el ejercicio de la acción sindical en el sector petrolero venezolano, lo cual constituye su propósito precisar los aspectos que se puede derivar la situación que esta
11 presente en el sector petrolero buscando entender el mismo y buscar mecanismo que permitan la protección de los derechos sindicales de los trabajadores del aludido sector.
2. Formulación del Problema
Sobre la base de las ideas antes expuestas, la investigación ha generado la siguiente interrogante para su investigación: ¿Cuáles son las implicaciones de las nuevas tendencias de organización laboral frente a las organizaciones sindicales en el sector petrolero venezolano?
3. Objetivos de la Investigación
3.1. Objetivo General
Analizar las implicaciones de las nuevas tendencias de organización laboral frente a las organizaciones sindicales en el sector petrolero venezolano.
3.2. Objetivos Específicos
Identificar las nuevas formas de organización laboral en el contexto laboral Venezolano.
Explicar el fundamento de la acción sindical en Venezuela.
Examinar las repercusiones de las nuevas formas de organización en el ejercicio de la acción sindical en el sector petrolero en Venezuela
12 4. Justificación de la Investigación
La investigación planteada, basada en factores sociales, busca mediante la utilización de fuentes de información primarias y secundarias, la recolección de datos que permitan dar explicación lógica a situaciones internas en el desarrollo de las actividades de los sindicatos, las asociaciones cooperativas, los mecanismos de autogestión y cogestión, las empresas de producción social en el contexto de la industria petrolera venezolana; lo que permitirá inferir algunas conclusiones acerca de la medida en que estas organizaciones se han destacado como fuente de empleo para muchos venezolanos de cara al siglo XXI, mejorando su calidad de vida e integrando a la sociedad a trabajadores que de mantener su situación de desocupación, intensificarían el grave problema de desempleo que hoy tanto preocupa.
Cabe destacar que para el logro de los objetivos del estudio, se hará necesario acudir a técnicas y fuentes de información basadas en la observación para analizar cada una de las figuras mencionadas, así como su dinámica, ventajas, desventajas, virtudes y limitaciones para las relaciones laborales del sector petrolero venezolano. En este sentido se diseñó la metodología pertinente para la obtención de información valida y confiable, la cual una vez analizada, sirvió para caracterizar claramente las variables a estudiar.
En ese orden de ideas, la metodología desarrollada en aras de la recolección de los datos pertinentes, servirá para orientar futuras investigaciones relacionadas con las variables, con respecto a las cuales,
13 cabe destacar que en Venezuela, y particularmente en la industria petrolera, no existe información objetiva, pues mucho de lo escrito está influenciado por parcialidades políticas o carece de validez científica.
Asimismo, la presente investigación se perfila como un aporte teórico práctico que sirve como instrumento para la valoración de las nuevas
formas de organización laboral y los sindicatos petroleros, una vez conocidas y divulgadas sus características, sociales, políticas y jurídicas, de modo que los mismos sean instrumentados como mecanismo generador de empleos, no sólo en el seno de la industria petrolera venezolana, sino también en otras áreas de interés nacional.
5. Delimitación de la Investigación
La realización de toda investigación requiere el establecimiento de una delimitación conceptual, temporal y espacial que permita establecer con exactitud el campo de aplicación de la misma.
5.1. Delimitación Teórica
En ese contexto, la investigación se centra en el estudio de los aspectos teóricos relacionados con las nuevas formas de organización laboral, es decir, las cooperativas, el sistema de democratización de empleos, la autogestión, la cogestión y los sindicatos petroleros en Venezuela; asimismo, se concreta al análisis de las implicaciones sociales, políticas y jurídicas de la
14 implementación de estas en las relaciones laborales de la industria petrolera venezolana.
5.2. Delimitación Temporal
El estudio se llevará a cabo en un período comprendido entre Noviembre de 2007 y Febrero de 2011.