COMPOSICIÓN DE LA INTENSIDAD
INNOVADORA DE LA INDUSTRIA
AGROALIMENTARIA:
FUENTES INTERNAS Y EXTERNAS
TERESA LÓPEZ-GARCÍA USACH
(*)
JOSÉ MARÍA GARCÍA ÁLVAREZ-COQUE
Universitat Politècnica de València
MARTÍN FEDERICO ALBA
CREDA – UPC - IRTA
Este trabajo estima la composición de la intensidad de innovación generada por los
sub-sectores de la industria alimentaria definida como ratio entre el gasto directo e indirecto en
actividades innovadoras generado, de forma indirecta, por este sector y su volumen de
ne-gocio. En particular se centra en los flujos de innovación relacionados con el gasto que genera
un sector. Éste puede ser originado en el propio sec-tor o en otros secsec-tores y proceder de la propia región o ser importados de otras regiones de España o del exterior.
Toda actividad productiva genera un esfuerzo direc-to en innovación que puede ser aproximado me-diante su gasto directo en actividades innovadoras. Sin embargo, la literatura ha demostrado la impor-tancia tanto de las fuentes externas (Freeman, 1991; Veugelers y Cassiman, 1999; Lechner y Dowling, 2003; Caloghirou et al., 2004; Laursen, 2006) como del en-torno –ya sea en sistemas de innovación (Lundvall, 1988, 1992), en distritos industriales (Beccatini, 1989, 1990) o en clusters(Porter, 1998)- en el propio des-empeño innovador de una empresa.
Además del esfuerzo directo previamente mencio-nado, las empresas (y sectores) realizan también un esfuerzo indirecto de innovación cuya intensidad es-tá incorporada en los insumos y bienes de capital que adquieren para su proceso productivo. Así, las empresas de un sector pueden no manifestar un com-portamiento innovador por sí mismas pero podrían ser adoptantes de innovación a través de la
adqui-sición de productos intensivos en I+D+i producidos por otras empresas, sectores o territorios.
Es una hipótesis que examinaremos para el caso de la industria agroalimentaria de la Comunidad Valen cia -na. Para ello estimaremos el impacto de la innova-ción generada en otras regiones y en otros países en la intensidad total de innovación de los sectores de la agricultura y la alimentación valencianos. En con-creto, nos preocupa la contribución de la innovación incorporada en los inputsprocedente de fuera de la región en la intensidad total de innovación en los sec-tores de la agricultura y la industria alimentaria.
La literatura clasifica habitualmente la industria de ali-mentos como de baja intensidad en I+D (Connor y Schiek, 1997), lo que se ha manifestado también en el caso de España (García y Briz, 2000). Ello no ha im-pedido, según López et al. (2003), que el sector apa-rezca como «usuario gratuito» en la adopción de avances generados en otros. Trabajos realizados so-bre el sector primario español apuntan resultados si-milares, con una creciente dependencia de tecno-logía importada (Rivas y Herruzo, 2002). La magnitud de esta dependencia puede determinarse
median-te el cálculo de la inmedian-tensidad de innovación incorpo-rada en los insumos importados en el territorio anali-zado.
Los datos de la Encuesta sobre Innovación Tecno -lógica en Empresas (INE, varios años) vienen indican-do la reducida intensidad de innovación (1) tanto en el sector primario (sectores 01 a 05, CNAE 1993) como en las actividades de la industria alimentaria (secto-res 15 y 16, CNAE 1993) en relación a las intensida-des estimadas en otros sectores. A este respecto surgen dos preguntas que están relacionadas con la ge -neración de innovación por parte del sector agroa-limentario considerado estratégico por su función de suministro de alimentos y ocupación del territorio.
La primera pregunta es si esa escasa intensidad de innovación que sugieren las estadísticas también se manifiesta en la innovación incorporada por el siste-ma agroalimentario a través de sus relaciones con otros sectores y territorios. El sistema agroalimentario es demandante de insumos que representan una fuente significativa de incorporación de I+D+i. Así, García-Martínez y Burns (1999) indican la significativa contribución de suministradores nacionales e interna-cionales de maquinaria y equipo al nivel tecnológi-co de la industria española de alimentos y bebidas. De este modo, una manera de innovar sería a través de las mejoras en los insumos que un sector utiliza procedentes de otros sectores. El sistema agroali-mentario actúa como «absorbente» de innovacio-nes a través de los flujos que mantiene con otros sec-tores que innovan (2).
La segunda pregunta es si las tecnologías incorpora-das se producen dentro del territorio en el que radi-can las empresas objeto de estudio o si, más bien, son importadas de otros territorios de España y del resto del mundo. Esta cuestión adquiere especial re-levancia en tanto que la industria agroalimentaria se presenta como un sector vinculado al territorio con lo que, idealmente, su crecimiento debería promo-ver el desarrollo de la región.
El marco input-outputha sido empleado para la me-dición del conocimiento incorporado en los flujos in-tersectoriales desde trabajos como los de Terleckyj (1974) y Scherer (1982), donde se combinan datos ma -croeconómicos con resultados de encuestas de I+D. Papaconstantinou et al.(1998) desarrollaron un mé-todo para estimar los flujos tecnológicos intersecto-riales que ha sido aplicado a países de la OCDE (Knell, 2008; Hauknes y Knell, 2009) y a España (Cama -cho y Rodríguez, 2005).
En el trabajo de García Álvarez-Coque et al. (2012) nos planteamos la generación de efectos indirectos de innovación en ámbitos sub-nacionales y se esti-maron los flujos de innovación incorporada en la Comunidad Valenciana procedentes del resto de España. Sin embargo no se llegó a estimar el com-ponente de la innovación incorporada relacionado con las importaciones de insumos procedentes del
resto del mundo, aspecto que debe ser tenido en cuenta en una industria integrada en un entorno in-ternacional. Tampoco se realizó un análisis comparati-vo de la intensidad de innovación entre el sistema agro-alimentario valenciano y el del conjunto del Estado que permita determinar su posición competitiva.
En síntesis, los elementos de valor añadido de este trabajo con respecto a la literatura sobre la materia corresponden a:
La distribución de las intensidades de innovación del sistema agroalimentario y de sus distintas subsec-tores, distinguiendo no sólo los esfuerzos directos de innovación sino además aquéllos que representan in-novaciones incorporadas a los consumos interme-dios según su fuente de procedencia sea regional, del resto de España o del resto del mundo.
La posición, en este ámbito, de la Comunidad Va -lenciana en relación a España.
La estructura del artículo es la siguiente: primero se presenta la metodología empleada para el cálculo de las intensidades de innovación directa e incorpo-rada del sistema agroalimentario, distinguiendo en-tre la innovación incorporada en productos adquiri-dos de la propia región y la innovación incorporada correspondiente a productos importados del resto de España y del resto del mundo. Seguidamente se dis-cuten las fuentes de datos utilizadas, sus limitaciones y los ajustes necesarios para estimar el esfuerzo de innovación a nivel de una región. A continuación se presentan los resultados y se realiza una compara-ción entre las intensidades de innovacompara-ción estimadas para la Comunidad Valenciana con las estimadas para el conjunto de España. Finalmente, se desta-can las principales conclusiones del trabajo.
METODOLOGÍA
Existe una literatura abundante sobre las bases me-todológicas para medir el esfuerzo de innovación (Terleckyj 1974; Scherer 1982; Papaconstantinou et al., 1998; Hauknes y Knell 2009). Estos trabajos parten de la hipótesis de que las transacciones intersectoriales son portadoras de conocimiento entre los distintos sec-tores. Los flujos de innovación se aproximan median-te los gastos en innovación combinados con el aná-lisis input-output. El procedimiento permite medir el grado en el que la innovación se plasma en los in-sumos intermedios, procedentes de distintos oríge-nes, de la propia región, del resto de España y del resto del mundo, desde la propia industria o a través de las compras de insumos intermedios y de bienes de capital. La innovación incorporada en la salida de un determinado sector aparece como la suma de su propio gasto en innovación y del incorporado a los insumos adquiridos de otros sectores.
Más concretamente, siguiendo el trabajo de García Álvarez-Coque et al., 2012, se identifican dos vías de transmisión de la innovación incorporada:
La compra de insumos regionales.
La compra de insumos desde fuera de la región. El análisis se lleva a cabo mediante la normalización de los flujos de innovación para expresarlos en térmi-nos de unidad de producto o de valor añadido. Además de las adquisiciones de insumos nacionales, de fue-ra y dentro de la Comunidad Valenciana, el presen-te artículo incluye los flujos de innovación proceden-tes de fuera de España, lo que contribuye a deter-minar el grado y el origen de la dependencia tec-nológica de los subsectores del sistema agroalimen-tario. Los cálculos permiten así la comparación de los resultados de una región concreta con los obte-nidos para el conjunto del Estado.
La intensidad total de innovación del sector j(rt j) re-sulta de la suma de sus componentes: la propia inten-sidad de innovación del sector estudiado (rj), la inno-vación incorporada a nivel regional (tr
j), más la innova-ción incorporada en sus importaciones de insumos procedentes de España y del resto del mundo (tE
jy tRM j) rt j= rj+ t r j+ t E j+ t RM j (1)
La metodología, desarrollada en el Anexo 1, permi-te estimar las inpermi-tensidades de innovación a partir de las intensidades innovadoras directas, para la prime-ra componente, y de las intensidades de innovación incorporada de manera indirecta a través de las ne-cesidades internas de insumos intermedios de cada rama de actividad por unidad de producción de la industria j. Para ello se emplea la matriz de multipli-cadores input-output del modelo abierto de Leontief. Las aplicaciones de este modelo al sistema agroali-mentario español son numerosas (Enciso y Sabaté, 1995; López, 1995; Titos et al., 1996). A escala regio-nal, los multiplicadores de la matriz inversa de Leontief han sido utilizados para analizar los impactos produc-tivos de cambios exógenos en la demanda de pro-ductos agroalimentarios (De la Grana y Azaceta, 1990; Pérez y Feijoo, 1993; Artis et al., 1994; Iraizoz y Rapún, 2001). En la Comunidad Valenciana existen algunos precedentes sobre el análisis detallado de las relaciones intersectoriales en el sistema agroali-mentario (García Álvarez-Coque y Enguídanos, 1999).
En el ámbito de la innovación, Camacho y Rodríguez (2005) estiman los esfuerzos tecnológicos indirectos generados en los sectores productivos de la econo-mía española clasificados por su contenido tecnoló-gico, aunque su aproximación es nacional y no re-gional como la que se propone en este trabajo.
La relación entre la intensidad total y la intensidad di-recta de innovación produce el multiplicador tecno-lógico. Cuando este multiplicador muestra un valor cercano a 2, significa que la intensidad total se com-pone a partes iguales de innovación directa e inno-vación incorporada. Si es mayor a 2, la innoinno-vación incorporada será mayor a la directa y viceversa. Las
variaciones en estos valores reflejan las distintas es-tructuras productivas de la región o de los sectores analizados, así como la manera en que se crea y se utiliza el conocimiento tecnológico. Cuando el sec-tor (o la región) objeto de análisis tiene un multiplica-dor bajo, indica que se trata de un sector (o región) generador de conocimiento. En cambio, cuando el multiplicador tiene un valor alto, se trata de un sec-tor (o región) usuario de conocimiento. La considera-ción de las importaciones puede conllevar un dife-rencial entre un efecto multiplicador tecnológico in-terior (dentro de la región concreta) y un multiplica-dor tecnológico total que incluye los efectos induci-dos fuera de la región.
Fuentes de información y limitaciones
Las fuentes de información utilizadas han sido: por un lado, el marco input-outputde la Comunidad Valen -ciana del último año disponible (IVE, 2008) y el de España para el mismo año (INE, 2009) y por otro la-do, la Encuesta sobre Innovación Tecnológica en las Empresas (3), considerando los datos para la Comu -nidad Valenciana (IVE, 2006), para España (INE, 2006) y para Europa (Eurostat, 2006). Los valores considera-dos han sido los de 2006, el primer año en que se publican datos del sector primario (4). Conviene se-ñalar que la encuesta de innovación contempla em-presas con un mínimo de 10 trabajadores lo que cons-tituye una limitación a considerar en un territorio con predominio de pymes y micro-pymes.
El esfuerzo tecnológico se expresa en términos de in-tensidad innovadora, es decir, el gasto total (directo e indirecto) en actividades innovadoras sobre el va-lor de la producción de cada sector. Además del esfuerzo tecnológico directo de los sectores de la Co munidad Valenciana (en adelante CV), se conside-ra el esfuerzo incorpoconside-rado a tconside-ravés de la compconside-ra de insumos de la región, del resto de España y del res-to del mundo. Adviértase que el esfuerzo innovador total obtenido no considera otras fuentes de innova-ción, en particular el conocimiento incorporado en los bienes de capital fijo. Dicha incorporación será abordada en próximos trabajos por lo que los resul-tados aquí obtenidos se consideran una aproxima-ción a la capacidad del sistema agroalimentario pa-ra genepa-rar innovación a tpa-ravés de vínculos intersec-toriales relacionados con las transacciones de con-sumos intermedios, incluidos los importados de fue-ra de la región (España y resto del mundo).
Se utilizaron las tablas input-outputde la CV y de la economía española con 84 y 73 ramas de actividad respectivamente, para realizar los cálculos. En cuan-to a la estructura de los dacuan-tos de las intensidades de innovación, para la Comunidad Valenciana se divi-de en 15 grupos divi-de actividadivi-des económicas que se muestran en el cuadro 1 del anexo 2 (IVE, 2006) mien-tras que para España se dispone de información pa-ra 54 grupos de actividades (INE, 2009). La asigna-ción de intensidades a cada rama de actividad
dis-ponible en las tablas input output se realizó según la correspondencia con los sectores CNAE 1993. A efec-tos del análisis se considera que la media de cada grupo, tanto de las intensidades reseñadas por el IVE para la Comunidad Valenciana, como de las rese-ñadas por el INE para España, son representativas de la intensidad de innovación de las ramas de activi-dad que integran en las correspondientes tablas in-put-output. Este supuesto implica una limitación en la precisión de la intensidad innovadora de cada ra-ma, siendo el problema más evidente en el caso de la Comunidad Valenciana que en el conjunto de España dado el mayor grado de desagregación en las tablas de intensidad de innovación del INE.
Para determinar el esfuerzo innovador incorporado procedente de fuera de la región se ha estimado la matriz de importaciones de consumos intermedios procedentes del resto de España y de fuera de ella, operación posible a partir del marco input-output de la Comunidad Valenciana (matriz simétrica total me-nos la matriz simétrica interior). De este modo se pue-de estimar, para cada sector j, la proporción de las importaciones totales que procede del resto de España y las que proceden del resto del mundo. Esa proporción, aplicada a los consumos intermedios ori-ginados en cada sector idirigidos a cada sector j, permite estimar la matriz de importaciones del sec-tor jde la Comunidad Valenciana según su origen. Luego, los elementos de cada fila se dividen por la producción total de cada sector j, lo que permite ob-tener las importaciones por unidad producida de j.
En la presentación de resultados se muestran los va-lores obtenidos agrupados por:
a) Sistema agroalimentario (SA), que incluye agricul-tura, ganadería, pesca –AGP– y la industria de alimen-tos y bebidas –IAB–.
b) AGP e IAB.
c) Los datos desagregados para las 5 ramas de ac-tividad disponibles en la CV de la industria de alimen-tos y bebidas.
Además se utilizará también la clasificación sectorial tecnológica empleada por Hauknes y Knell (2009), agrupando los datos sectoriales obtenidos de la CV en 7 grupos de sectores, lo cual permite sintetizar los resultados en grupos de sectores tecnológicamente homogénos. Cabe mencionar que esta clasifica-ción, que se muestra en el cuadro 2 del Anexo, mo-difica la original de Pavitt de 1984.
RESULTADOS
En primer lugar se muestran los resultados para el sis-tema agroalimentario, es decir: agricultura, ganade-ría, pesca, e industria de alimentación y bebidas, comparando el valor obtenido para la región con la media nacional. El cuadro 1, en la página siguiente,
muestra las intensidades de innovación totales, con sus correspondientes multiplicadores interior y total, y los porcentajes de cada uno de los componentes de la ecuación (1) en la intensidad total de innova-ción.
Los resultados revelan que el SA de la Comunidad Valenciana tiene una intensidad tecnológica menor a la media española (3,2 por ciento y 5,1 por cien-to del valor añadido seccien-torial respectivamente). Sin embargo, esta menor intensidad no debería atribuir-se a un comportamiento menos innovador del SA va-lenciano comparado con el estimado para el con-junto de los sectores de la misma región, dado que la economía valenciana muestra, en promedio, un valor de intensidad tecnológica que es la mitad de la media española (2,7 por ciento y 5,3 por ciento respectivamente). Ello indica que el SA de la Comunidad Valenciana se posiciona relativamente mejor que el resto de sectores de la región en térmi-nos de innovación en comparación con España y que la menor intensidad relativa del SA valenciano podría estar relacionada con factores estructurales de la propia economía valenciana. Estos resultados se encuentran en línea con la caracterización que algunos autores realizan de la economía valenciana como región de «baja capacidad de absorción» de conocimiento (Azagra et al.,2006). Los multiplicado-res tecnológicos interiomultiplicado-res del sistema agroalimenta-rio de la CV y de España son supeagroalimenta-riores a los multipli-cadores tecnológicos interiores en el conjunto de la economía, siendo lógicamente inferiores los multipli-cadores a nivel regional que los estimados a nivel na-cional debido a los insumos que la región adquiere de la economía española.
El sector agroalimentario es capaz tanto de generar (intensidad directa) como de inducir (intensidad in-corporada) innovación en la propia región, compa-rativamente al conjunto de la economía valenciana. Así, el porcentaje de la intensidad total de innova-ción originada en el propio sistema agroalimentario valenciano es del 47,8 por ciento y del 14,4 por cien-to como innovación indirecta originada en la propia región, siendo ambos porcentajes superiores a los re-gistrados para el conjunto de la economía valencia-na (40,7 por ciento y 11,3 por ciento, respectivamen-te). Desde esta perspectiva, el sistema agroalimen-tario aparece como estratégico en la generación y en la incorporación de innovación procedente del propio territorio. Sin embargo, estas capacidades son inferiores en el sector agroalimentario valenciano a las observadas en el conjunto del Estado español, lo cual es lógico desde la perspectiva de la capacidad de una región (aproximadamente un 10 por ciento del PIB nacional) que mantiene intercambios con el con-junto del Estado, además de con el exterior.
Cabe destacar, en relación con los flujos de innova-ción generados del exterior de España, que la de-pendencia de los mismos es superior en el SA valen-ciano (14 por ciento) que en el conjunto de España (9,1 por ciento). La dependencia tecnológica
exte-rior del SA valenciano se atribuye sobre todo al sec-tor primario (AGP) que muestra una intensidad incor-porada del exterior de más del 25 por ciento de la intensidad total, frente al 10,3% de la economía es-pañola . Se trata, en el caso de la CV, de un sector dependiente de insumos importados debido a un modelo regional de agricultura intensiva.
La IAB de la CV muestra un esfuerzo tecnológico des-tacado (6,4%) aunque inferior al de la IAB del Estado Español (9,3). Las fuentes internas y externas tienen en el primer caso aproximadamente el mismo peso, mientras que para España son más importantes las externas (63,4%). Las importaciones por su parte son levemente superiores en la CV (10,6% frente al 8,7% de España) .
Al comparar la AGP e IAB de la CV con otros grupos de sectores de la región (ver cuadro 2), encontramos que los resultados no resultan alentadores para el sector primario, el cual representa un 3,3% del valor añadido de la economía valenciana. Se observa que el sector AGP muestra un bajo esfuerzo tecnológico
total que es únicamente comparable al del sector servicios y muy inferior al 4,2% de otros sectores tra-dicionales. En cuanto a su composición, la intensi-dad de innovación del sector AGP se basa principal-mente en las fuentes indirectas (multiplicador de 2,6). En estas fuentes indirectas se destacan, como se ha mencionado previamente, las procedentes del res-to del mundo.
En cambio, la industria de alimentos y bebidas mues-tra una intensidad de innovación significativa (6,4 por ciento), superior tanto a la estimada en el resto de sectores tradicionales (4,2 por ciento) como en sec-tores que a prioritendrían una mayor intensidad de innovación (por ejemplo materiales, con 4,4). Su mul-tiplicador se encuentra en torno a 2, lo que implica que su intensidad directa es similar a la incorporada. Destaca que el sector tiene un significativo arrastre tecnológico en el territorio, con un multiplicador inte-rior incluso mayor al generado por los sectores basa-dos en ciencias (ver cuadro 2). Así, el sector de IAB realiza un esfuerzo innovador en el territorio de un 66,2 por ciento de su intensidad total de innovación,
sien-CUADRO 1
DISTRIBUCIÓN DE INTENSIDADES DE INNOVACIÓN (%)
FUENTE: Elaboración propia a partir de marco Input-Output CV y España (IVE, 2008; INE, 2008) y Encuesta Innovación (IVE, INE, Eurostat)
Componentes de la innovación (%)
Sistema Agroalimentario AGP IAB Total Economía CV España CV España CV España CV España
Contribuciones a la intensidad de innovación total (%)
Directa (r) 47,8 41,4 37,9 51,9 50,9 36,6 40,7 48,8
Incorporada (t) por origen: 52,2 58,6 62,1 48,1 49,1 63,4 59,3 51,2 Dentro de la región (tr) 14,4 49,3 11,6 37,8 15,3 54,7 11,3 36,3
Importada (tE+tRM) 37,8 9,2 50,5 10,3 33,8 8,7 47,9 14,9
De España (tE) 23,7 25,2 23,2 27,1
Del Resto del Mundo (tRM) 14,1 9,2 25,4 10,3 10,6 8,7 20,9 14,9
Intensidad de innovación total
(en % del VAB total) 3,2 5,1 1,2 2,6 6,4 9,3 2,7 5,3
Multiplicadores tecnológicos
Multiplicador interior 1,3 2,2 1,3 1,7 1,3 2,5 1,3 1,7
Multiplicador total 2,1 2,4 2,6 1,9 2,0 2,7 2,5 2,0
CUADRO 2
DISTRIBUCION DE LA INTENSIDAD DE INNOVACIÓN DE LOS SECTORES EN LA CV (%). APORTACIÓN SECTORIAL AL VAB REGIONAL
FUENTE: Elaboración propia a partir de marco Input-Outputde la CV (IVE, 2008), Encuesta Innovación (IVE, INE, Eurostat).
Sector % Directa (r) % Incorporada Intensidad de innovación Total (% VAB) Multiplicador interior Multiplicador total Porcentaje en el valor añadido bruto regional tr tE tRM SA CV 47,8 14,4 23,7 14,1 3,2 1,3 2,1 5,3 AGP 37,9 11,6 25,2 25,4 1,2 1,3 2,6 3,3 IAB 50,9 15,3 23,2 10,6 6,4 1,3 2,0 2,0 Otros tradicionales 33,3 13,0 34,0 19,5 4,2 1,4 3,0 17,3 Energía 6,9 2,6 13,3 77,2 7,8 1,4 14,4 1,3 Materiales 58,4 14,2 13,0 14,2 4,4 1,2 1,7 6,1 Escala intensiva 39,3 3,6 25,7 31,4 12,3 1,1 2,6 4,0 Proveedores especializados 70,8 9,0 12,4 7,9 6,5 1,1 1,4 1,6 Basados en ciencia 55,6 3,6 18,9 21,9 26,4 1,1 1,8 0,2 Servicios 40,5 15,5 31,9 12,9 1,2 1,4 2,5 64,1
do la innovación importada de fuera de España de sólo un 10,6 por ciento.
La relativamente elevada intensidad tecnológica del sector de IAB podría cuestionar su clasificación co-mo sector tradicional (tal coco-mo encontraco-mos en Hauknes y Knell; 2009 y en clasificaciones de Eurostat) puesto que su comportamiento se asemeja al de otros sectores más intensivos en innovación, como el sector proveedores especializados (cuadro 4). En es-te sentido cabe destacar el trabajo de Robinson et al.(2003), que realiza una taxonomía de innovación y considera la IAB como industria de escala-intensi-va.
En lo que respecta a los subsectores que componen la IAB (cuadro 3), se observa un porcentaje de inno-vación directa relativamente elevado y superior al 50 por ciento en las industrias cárnicas, preparados de frutas y hortalizas y molinería. La fabricación de pro-ductos de molinería, que tiene el mayor peso en va-lor añadido, presenta la menor intensidad de inno-vación total de toda la industria (2,6 por ciento). Analizando su composición se observa que la mayor parte de la misma procede del esfuerzo directo (59,1 por ciento de la intensidad total). El sector con ma-yor esfuerzo innovador es la industria láctea (7,7 por ciento) seguido por la industria cárnica (7,1 por cien-to), y en ambos es importante la componente inno-vación incorporada, pero con escaso peso de la in-novación importada del exterior de España.
Los datos de innovación incorporada (cuadro 3) in-dican que los sectores de la IAB con mayor innova-ción incorporada originaria en la región son la indus-tria láctea (18,3 por ciento) y la indusindus-tria cárnica (19,3 por ciento). El sector con mayor innovación incorpo-rada desde España es la industria láctea (25,5 por ciento de la intensidad total). El sector de la IAB con mayor innovación incorporada desde fuera de España es la elaboración de bebidas (13,5 por cien-to). En líneas generales, la dependencia tecnológi-ca del exterior, en forma de insumos importados es reducida, siendo inferior al 10 por ciento en las indus-trias cárnica y láctea. Estos resultados corroboran la
importancia estratégica del sector de IAB en el es-fuerzo innovador inducido dentro de España, con un componente territorial acusado.
CONCLUSIONES
Este trabajo estima los flujos de conocimiento que se generan entre distintos sectores de la economía. Se ha puesto de manifiesto la contribución del sector agroalimentario a la generación de conocimiento a través de los vínculos intersectoriales establecidos con otros sectores de la economía regional, de la economía española y de la economía mundial. La aplicación a la Comunidad Valenciana de un mar-co input-output, combinado con datos de esfuerzo tecnológico en los distintos sectores, ha permitido di-ferenciar entre intensidad de innovación directa e in-corporada. Además se ha podido distinguir entre la que procede de la Comunidad Valenciana, del res-to de España y del resres-to del mundo.
Los resultados indican que el SA de la CV posee una menor intensidad innovadora que el de España que podría estar más asociada a factores estructurales de la propia economía valenciana, caracterizada por una baja capacidad de absorción tecnológica, que a carac terísticas intrínsecas del sector. Esta con-clusión se fundamenta en el hecho de que la inten-sidad innovadora del SA valenciano es superior a la media de toda la economía de la región.
Los sectores AGP e IAB pueden inducir conocimien-to a través de los consumos intermedios que adquie-ren a otros sectores de la economía. Sin embargo, el sector de IAB ejerce un mayor esfuerzo tecnológi-co sobre la etecnológi-conomía regional toda vez que su mul-tiplicador interior es del 61 por ciento del multiplica-dor total, mientras que en el sector AGP el porcen-taje baja al 50 por ciento.
El sector IAB destaca por tener intensidades tecnoló-gicas superiores a las estimadas para el sector AGP y también para la mayoría de los sectores tradicio-nales de la industria valenciana. Además, la
impor-CUADRO 3
DISTRIBUCIÓN DE LA INTENSIDAD DE INNOVACIÓN ENTRE LOS SUBSECTORES ALIMENTARIOS (%). MULTIPLICADORES
Sectores
Contribución a la intensidad
de innovación total en % Intensidad deinnovación total (% VAB)
Multiplicadores Porcentaje en el valor añadido bruto del sector
de IAB r tr tE tRM Interior Total
Industria cárnica 57,2 19,3 19,5 4,1 7,1 1,3 1,8 12,8%
Elaboración y conservación de
pescados, frutas y hortalizas 50,1 16,0 22,0 11,7 6,9 1,3 2,0 7,7%
Industrias lácteas 46,8 18,3 25,5 9,5 7,7 1,4 2,1 10,3%
Fabricación de productos de molinería,
panadería y pastelería 59,1 11,7 19,1 10,1 2,6 1,2 1,7 41,0%
Elaboración de bebidas 49,0 14,7 22,6 13,5 7,3 1,3 2,0 17,9%
Nota: El sector «otros productos» no se analiza por ser muy heterogéneo y tener una relación valor añadido/producción tan reducida que dis-torsiona los resultados.
tancia de las fuentes indirectas de innovación son más marcadas en el sector primario que en el sec-tor de la industria alimentaria. En el secsec-tor primario valenciano el 81 por ciento de la innovación indirec-ta incorporada se origina fuera del territorio, lo que muestra el reducido impacto del sector en la gene-ración de conocimiento en la región, así como una mayor dependencia tecnológica del exterior, propia de un modelo de agricultura intensiva como la va-lenciana. En el sector IAB, este porcentaje ya se re-duce al 30 por ciento, lo que revela el carácter es-tratégico de la industria alimentaria en la generación de conocimiento vinculado al territorio. La mayor de-pendencia tecnológica del sector AGP valenciano se refleja también en una mayor intensidad incorpo-rada del exterior (25,4 por ciento de la intensidad to-tal, frente al 10,3 por ciento en España). En el sector IAB los flujos incorporados del exterior son más simi-lares (10,6% en la CV frente al 8,7% de España).
Las limitaciones del estudio son las propias del mo-delo input-output y las relacionadas con las encues-tas sobre innovación cuyos datos sirven de referen-cia. En el caso particular del sector primario, con pre-sencia mayoritaria de micro y pequeñas empresas, los resultados pueden sobreestimar las intensidades directas de innovación dado el sesgo de la Encuesta de Innovación hacia medianas y grandes empresas. De este modo, la capacidad innovadora del sector primario en la región podría mostrar un esfuerzo tec-nológico en la región incluso inferior a lo que sugie-ren los resultados de este estudio.
La aproximación utilizada en este artículo puede re-sultar útil para plantear líneas de políticas públicas de promoción de la innovación en el sector agroalimen-tario. En este sentido es fundamental que haya con-vergencia entre las medidas para el fomento de la innovación y los instrumentos de política agroalimen-taria para un crecimiento sostenible. A este respec-to, la Comisión Europea ha reconocido la importan-cia de la innovación como tema transversal en las seis prioridades para la política de desarrollo rural 2014-2020. El sector agroalimentario ha mantenido
un buen comportamiento exportador en los últimos años, a pesar del estancamiento general de la eco-nomía, y su competitividad, tal como se ha mostra-do en el presente artículo, depende no sólo del es-fuerzo innovador del sector sino también del de aquellos con los que está más vinculado. Así, el sec-tor de la industria alimentaria presenta una depen-dencia tecnológica, medida en forma de innova-ción importada del resto del mundo, relativamente reducida. Su desarrollo puede suponer un impulso de la innovación directa y de la innovación incorpora-da de origen nacional con el consecuente impacto que genera a nivel territorial.
(*) Los autores agradecen el apoyo financiero del minis-terio de economía y competitividad (proyecto formas de organizacion de la innovacion en el sistema agroalimen-tario referencia: agl2012-39793-c03-02).
NOTAS
[1] La Encuesta de innovación define la intensidad de
innova-ción como la relainnova-ción entre el gasto en innovainnova-ción y el vo-lumen de negocios.
[2] Aunque en sus inicios el concepto de «capacidad de
ab-sorción» se limitaba al ámbito empresarial, más recienmente su uso se ha extendido a otros ámbitos como al te-rritorial (Doring y Schnellenbach, 2006, Azagra et al., 2006).
[3] Específicamente se han utilizado los datos de intensidades
de innovación para el total de las empresas.
[4] Eurostat no ha publicado datos del sector primario en ese
año, por lo que se ha considerado la media española co-mo representativa de las importaciones procedentes de fuera de España.
[5] Ver fuentes estadísticas y limitaciones.
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La metodología se basa en la matriz de multiplicadoresinput-outputpropuesta por Leontief que miden los efectos
di-rectos e indidi-rectos sobre el sistema productivo generados un cambio en una unidad de demanda final. El enfoque em-pleado en este artículo parar introducir la transmisión de los flujos de innovación se basa en la metodología propuesta por Haukness and Knell (2009).
El sistema de Leontief parte de la ecuación de equilibrio del sistema productivo siguiente:
X = Ax + y (1)
Donde xes el vector de output, Aes la matriz regional de coeficientes técnicos e yes el vector de demanda final.
Suponiendo que la matriz inversa de (1 – A) existe, el sistema se resuelve en la expresión siguiente:
X = (1 – A)-1y ⭤By
(2)
Donde B es la matriz inversa de Leontief. Los elementos de la matriz Bindican el efecto directo e indirecto sobre la
pro-ducción del sector icuando se incrementa en una unidad la demanda final del sector j(i, j=1…N, con N sectores).
ANEXO 1
ANEXO 1 (continuación)
Metodología para estimar la innovación incorporada
El contenido de innovación del sector jincluye su propio gasto en actividades innovadoras y también el gasto en
inno-vación incorporado en los inputs que adquiere ya sean de la misma región o importados desde España o desde otros
países. Definimos entonces la intensidad de innovación directa del sector ia nivel regional ricomo su gasto directo en
actividades innovadoras (Ri) (por unidad de producción (output) (Xi):
ri= Ri/ Xi (3)
Multiplicando las intensidades directas de innovación de los sectores ipor los elementos ti jde la matriz B, obtendremos
la matriz Tcuyos elementos ti jindican la innovación regional total incorporada por unidad de demanda final del sector j:
T = ^r B (4)
Siendo ^r una matriz diagonal cuyos elementos son las correspondientes intensidades directas de innovación ri. Sin
em-bargo, esta matriz Tpresenta un problema de doble contabilización cuando medimos la intensidad de innovación por
unidad de producción y no por unidad de demanda final. Para corregir este problema y siguiendo a Hauknes y Knell
(2009), utilizamos una matriz Bmodificada (B*), cuyos elementos se dividen por los elementos de la diagonal principal
y luego se extraen los elementos de su diagonal para eliminar el efecto directo de la propia intensidad innovadora:
Tr= ^r B* (5)
Así se obtiene una matriz Tr, cuyos elementos Tr
jmiden la intensidad de innovación incorporada en insumos adquiridos
por el sector jen la propia región en relación a su propia producción. Entonces, la intensidad de innovación
incorpora-da en los inputs regionales del sector jserá:
(6)
De este modo se obtiene que la intensidad total regional de innovación del sector j(Tr
j) puede definirse como la suma
de la intensidad innovadora del propio sector j(rj) más la intensidad innovadora incorporada en los inputsregionales
que adquiere (tr
j), de la siguiente manera:
(7)
Ahora bien, a los flujos de innovación generados en la propia región pueden añadirse los flujos de innovación incor-porada en los inputs importados, ya sean del resto de España o del resto del mundo. Cuando se consideran los insu-mos importados de otros territorios es necesario conocer las intensidades de innovación de cada sector y territorio de origen de los inputs de que se trate. En este trabajo analizaremos separadamente los inputs que provienen del resto de España y los que provienen del resto del mundo. En ambos casos se considera el contenido en innovación directa que estos inputs llevan incorporado pero no la innovación indirecta que podrían generar cuyos efectos para la Comunidad Valenciana pueden considerarse como de segundo orden.
Así, la innovación incorporada en los inputs importados desde España es:
(8) La innovación incorporada en los inputs importados del resto del mundo es:
(9)
Donde (tE
j) y (t RN
j) son las intensidades de innovación del sector jque proceden de los inputs importados desde el resto
de España y desde el resto del mundo respectivamente. Por su parte (rE
i) y (r RM
i ) son las intensidades directas de
inno-vación del sector i en España y fuera de España respectivamente. En este último caso se toma la media europea co-mo representativa, porque la mayor parte de la importaciones que realiza España, y por tanto la Comunidad Valenciana,
proceden de la UE. Finalmente mE
ij y m RM
ij son los coeficientes de importaciones que el sector j de la Comunidad
Valenciana adquiere desde España y desde fuera de España, expresado en unidades de output del sector j (5).
De este modo, la intensidad total de innovación del sector j(rt
j) resulta de la suma de sus componentes expresadas en
las ecuaciones 7, 8 y 9. Es decir, (rt
j) es igual a la suma de su propia intensidad de innovación (rj), más la innovación
in-corporada a nivel regional (tr
j), más la innovación incorporada en sus importaciones de insumos procedentes de España
(TE
j) y del resto del mundo (tRMj ).
¨
= © « ª ª ¹ » º º = | t r b b j r i ij jj i i j N 1,¨
= + © « ª ª ¹ » º º = r r t r b b * j r j j r i ij jj i N 1¨
= = t r m j E i E i N ij E 1¨
= = tRMj riRMm i N ij RM 1¨
= + + + == © + + « ª ª ¹ » º º = r r t t t r b b r r m j t j j r j E j RM i ij jj i E i RM ij RM i N 1BECATTINI, G. (1989): Sectors and/or districts: Some remarks on the conceptual foundations of industrial economics, in: Goodman, E., Bamford, J., Saynor, P. (Eds.), Small Firms and Industrial Districts in Italy. Routledge, London.
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ANEXO 2
CUADRO 1
INTENSIDADES DE INNOVACIÓN DISPONIBLES EN LA CV POR SECTORES SEGÚN CNAE-93 (AÑO 2006)
FUENTE: Fuente: IVE. Encuesta de innovación tecnológica en empresas 2006
Sector Denominación CNAE-93
1 Agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca 01, 02, 05
2 Energía y agua; extractivas. 10-14 , 23 , 40, 41
3 Alimentación, bebidas y tabaco. 15-16
4 Textil, confección, cuero y calzado. 17, 18 , 19
5 Madera; papel y cartón; artes gráficas y edición. 20 , 21 , 22
6 Química. 24
7 Caucho y plástico. 25
8 Productos minerales no metálicos. 26
9 Metalurgia y productos metálicos. 27 , 28
10 Maquinaria y equipo mecánico. 29
11 Material y equipo eléctrico, electrónico y óptico. 30 , 31 , 32 , 33
12 Material de transporte. 34, 35
13 Manufacturas diversas. 36 , 37
14 Construcción 45
15 Servicios 50 , 51, 52, 55, 60-67, 70-75, 80, 85, 90-93
CUADRO 2
EQUIVALENCIA CLASIFICACIÓN ADAPTADA DE PAVITT CON CNAE-93)
Sector Denominación CNAE-93
1 Agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca. 01, 02, 05
2 Alimentación, bebidas y tabaco. 15, 16
3 Otros tradicionales. 17-22, 36, 37, 45 4 Energía 10-12, 23, 40 5 Materiales. 13, 14, 25,26,27, 41 6 Intensivos de escala. 24, 28, 34, 35 7 Suministradores especializados. 29, 31 8 Basados en ciencia. 30, 32, 33 9 Servicios. 50-52, 55, 60-67, 70-75, 80, 85, 90-93
Nota: La clasificación original identifica al sector de servicios intensivos en conocimiento. Por falta de información de la intensidad directa de innovación en la CV de este sector, se ha optado por incluirlo en el sector servicios.
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