Tema 4 Ampliación - Cambio climático.pdf
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(2) I.E.S. “LA JARA”- Vva. de Córdoba. DTO. BIOLOGÍA Y GEOLOGÍA. CIENCIAS DE LA TIERRA Y DEL MEDIO AMBIENTE. más suaves que los del hemisferio sur, donde la menor distancia entre el Sol y la Tierra intensifican los rigores de las estaciones. Pero no siempre ha sido así, ni lo será en el futuro, porque las constantes astronómicas de la Tierra cambian de manera cíclica: Precesión de los equinoccios. El eje de rotación de la Tierra tiene un movimiento de «bamboleo» semejante al giro que describe el eje de una peonza, denominado precesión axial. Este movimiento del eje produce en sentido contrario al de rotación del planeta y determina la posición de las estaciones en la órbita terrestre, es decir, de los solsticios y equinoccios. Las posiciones se repiten de manera cíclica cada 22.000 años y a este ciclo se le denomina precesión de los equinoccios. La precesión de los equinoccios determina si el verano de un hemisferio coincide en una zona de la órbita alejada o próxima al Solo, dicho de otra forma, si la inclinación del eje y la distancia TierraSol colaboran entre sí para reforzar los rigores estacionales en un hemisferio y suavizarlos en el otro. La excentricidad de la órbita terrestre. A causa de las Interacciones gravitatorias entre los planetas del Sistema Solar, la forma de la órbita terrestre, definida por su excentricidad, cambia de manera continua, oscilando entre casi circular (excentricidad = 0,005) Y bastante elíptica (excentricidad = 0,06), con un período de alrededor de 100.000 años. El valor de la excentricidad determina la variación en la energía recibida por la Tierra a lo largo del año. Cuando la órbita es muy elíptica, la diferencia de la radiación solar puede llegar a ser grande entre el afelio y el perihelio, lo que, a su vez, hace que en un hemisferio (aquel para el cual el perihelio y el solsticio de verano estén más próximos) se entre sí para reforzar los rigores estacionales en un hemisferio y suavizarlos en el otro hemisferio se suavicen. En la actualidad, la órbita de la Tierra tiene una excentricidad baja, de 0,0167, y está disminuyendo; aun así, los veranos en el hemisferio sur son más cálidos y los inviernos más fríos que en el hemisferio norte.. EL CAMBIO CLIMÁTICO (Ampliación del Tema 4). Página 2 de 10.
(3) I.E.S. “LA JARA”- Vva. de Córdoba. DTO. BIOLOGÍA Y GEOLOGÍA. CIENCIAS DE LA TIERRA Y DEL MEDIO AMBIENTE. Oblicuidad del eje de rotación de la Tierra. El ángulo de inclinación del eje de rotación de la Tierra varía entre 21,6° y 24,5°, con una periodicidad de 41.000 años, En la actualidad está desviado 23,5° con respecto a la perpendicular a la eclíptica y estamos en fase de disminución. Cuanto más inclinado está el eje, mayor es el contraste entre el verano y el invierno en las latitudes altas de ambos hemisferios y más insolación reciben los polos en verano, mientras que en el ecuador no se nota este efecto.. Figura: Precesión de los equinoccios. La línea gruesa indica la latitud intertropical en donde en alguno de los últimos 22.000 años, coinciden la época en la que el Sol pasa por el zénit (verano local) con el perihelio (época de mayor proximidad de la Tierra y el Sol) (nota: el mapa de fondo sirve únicamente de referencia geográfica para situar los paralelos).. La combinación de estos tres parámetros orbitales controla la cantidad de radiación solar recibida en cualquier latitud de la Tierra en períodos de tiempo de miles a cientos de miles de años.. Teoría astronómica de las glaciaciones. Teoría de Milankovitch De todos los cambios climáticos ocurridos, los que primero se descubrieron y más interés generaron fueron las glaciaciones del Cuaternario. La teoría astronómica de las glaciaciones o teoría de Milankovitch, llamada así en honor del astrónomo serbio Milutin Milankovitch, trata de relacionar esas glaciaciones con los ciclos de las tres constantes orbitales terrestres mencionadas Parte de una idea: lo que conduce a una glaciación es una reducción de la insolación en verano y no una sucesión de inviernos rigurosos, ya que la causa de que se extienda la cobertura de hielo sobre el planeta es la reducción de la fusión estival y, de esta forma, en el invierno siguiente el crecimiento de los hielos compensa y supera las pérdidas estivales. Según esta idea, el verano es la estación clave: cuando el verano coincide con el perihelio y la inclinación del eje de rotación de la Tierra es superior a 23,8° se produce la máxima insolación estival y comienza un período interglacial. Sin el perihelio en verano (junio), el efecto de la inclinación del eje por sí solo no basta para producir una retirada importante de hielo; de la misma manera, sin el efecto de la inclinación del eje, aún con el perihelio en junio, el calor estival tampoco es suficiente. Sin embargo, cuando la inclinación es pronunciada, de modo que la diferencia entre estaciones es grande, y el perihelio tiene lugar en junio, produciéndose veranos muy cálidos e inviernos muy fríos, ambos efectos juntos son capaces de fundir suficiente hielo como para suavizar de manera temporal las condiciones de una glaciación. Mantos de hielo Laurentino y Finoescandinavo en el hemisferio norte durante el Ultimo Máximo Glacial, hace 22.000 años. Circulación marina superficial en el Atlántico (líneas blancas) y frente oceánico polar (línea roja), hasta la cual llegaban los icebergs antes de derretirse. Es posible que al comienzo de la glaciación hubiese existido un manto de hielo sobre los mares de Barents y Kara. EL CAMBIO CLIMÁTICO (Ampliación del Tema 4). Página 3 de 10.
(4) I.E.S. “LA JARA”- Vva. de Córdoba. DTO. BIOLOGÍA Y GEOLOGÍA. CIENCIAS DE LA TIERRA Y DEL MEDIO AMBIENTE. Distintas técnicas, especialmente mediante el análisis isotópico del oxígeno demostraron que los grandes cambios climáticos ocurridos en los últimos 500.000 años se habían producido, con un período dominante de 100.000 años, gracias al cambio de la excentricidad de la órbita terrestre. Además, en segundo término, pero claramente, aparecían ciclos en torno a 43.000 y 20.000 años, que debieron ser responsables de cambios menores en la extensión de los hielos glaciares.. La teoría de Milankovitch es hoy aceptada mayoritariamente. Sin embargo, aún queda una cuestión fundamental por dilucidar: se sabe el origen de todo el proceso, que son las variaciones en la insolación producidas por los ciclos orbitales, y se conoce el efecto final, que son los cambios climáticos, pero no sabemos casi nada sobre los mecanismos que determinan que las pequeñas modificaciones en el balance energético producidas por ligeros cambios en la insolación provoquen, en ocasiones, cambios climáticos tan bruscos como las glaciaciones. Esos mecanismos deben comprender procesos de realimentación positiva que amplifiquen la respuesta del sistema climático global. Los mecanismos que actuarían pueden ser numerosos y parece que dependen de la configuración del sistema terrestre en cada período de tiempo. En el Cuaternario, los tres elementos determinantes para poder explicar el papel preponderante de los cambios de excentricidad en la alternancia de períodos fríos (glaciaciones) y cálidos (períodos interglaciales) parece que son: La distribución de los continentes y océanos La configuración de las corrientes oceánicas El comportamiento inestable del hielo cuando alcanza grandes acumulaciones. Sin embargo, durante el Terciario, etapa en la que no existieron épocas glaciales, el ciclo orbital que más influencia tuvo en el clima fue el de oblicuidad. Y en el Mesozoico, la etapa más cálida de la Tierra, el papel preponderante en las fluctuaciones climáticas parece que correspondió a la precesión de los equinoccios.. EL CAMBIO CLIMÁTICO (Ampliación del Tema 4). Página 4 de 10.
(5) I.E.S. “LA JARA”- Vva. de Córdoba. DTO. BIOLOGÍA Y GEOLOGÍA. CIENCIAS DE LA TIERRA Y DEL MEDIO AMBIENTE. ¿Cuándo empezará la próxima glaciación? Por el momento estamos aprovechando los beneficios acumulados del último óptimo climático del actual período interglacial, y nos aproximamos a una configuración orbital propicia para desencadenar una intensa glaciación: el ángulo de inclinación del eje de rotación de la Tierra ha llegado ya a 23,5° y sigue disminuyendo, la diferencia entre las estaciones se está reduciendo y, además, el afelio actual se da en julio, con lo que los veranos del hemisferio norte son ya lo bastante frescos como para que las capas de hielo permanezcan. En términos de geometría orbital, el período interglacial ha terminado ya. Lo que tendría que ocurrir, por tanto, es que la temperatura descienda notablemente desde ahora hasta la próxima glaciación, que tendrá lugar aproximadamente dentro de 4.000 años, quedando el planeta quedará inmerso en una glaciación durante otros 100.000 años hasta el siguiente período interglacial.. Influencia de la configuración de continentes y océanos por los movimientos de las placas litosféricas. La dinámica de la litosfera, según la teoría de la tectónica global, explica por qué la distribución de los continentes y océanos ha variado a lo largo del tiempo geológico. Esta distribución de los continentes y océanos afecta al clima global en un doble aspecto. Por un lado, determina la cantidad de radiación solar que puede ser absorbida por la superficie terrestre, ya que el albedo de los> océanos, no así el de los continentes, varía notablemente en función del ángulo con que inciden los rayos solares: a menor ángulo de incidencia, mayor albedo (se comprueba fácilmente al observar una superficie de agua al amanecer o al atardecer: se reflejan los rayos solares mucho más que en las horas centrales del día). Con los océanos en latitudes altas (ángulo de incidencia pequeño) su albedo provoca que el 25 % de la radiación incidente se refleje, absorbiéndose el 75 % restante. Contrariamente, con la mayor parte de la hidrosfera en latitudes bajas (ángulo de incidencia próximo a 90°), se refleja sólo un 5 %, absorbiéndose un 95 % de la radiación solar incidente. Por otro lado, la presencia de masas continentales sobre los polos o en latitudes altas impide la llegada de las aguas cálidas ecuatoriales a los polos, provocando la acumulación de nieve durante los inviernos que no se fundirá con la llegada de los veranos. Esa acumulación incrementará el albedo de esas zonas que, a su vez, favorecerá más acumulación de nieve, y así sucesivamente. En poco tiempo se pueden formar gruesas y extensas capas de hielo sobre los polos, lo que podría ser el inicio de una glaciación. En parte, ésta es la situación actual: en el hemisferio norte, en latitudes altas, se encuentran Islandia y Groenlandia cubiertas de hielo que, además, rodean a un mar polar, el Ártico, que está helado porque el agua cálida de la Corriente del Golfo no puede llegar hasta él. En el polo sur se encuentra otro continente helado, la Antártida. De esta forma, en la época actual, por primera vez en la historia de nuestro planeta tenemos dos casquetes de hielo en los polos. 2.4 Crisis climáticas por eventos catastróficos La influencia de la actividad volcánica sobre el clima es un hecho comprobado con las erupciones ocurridas durante las últimas décadas. En una erupción volcánica, especialmente si presenta un carácter explosivo, se emiten a la atmósfera importantes cantidades de gases y polvo que ascienden hasta la estratosfera, donde las fuertes corrientes horizontales los dispersan por todo el planeta y los mantienen en suspensión durante largo tiempo, aumentando el albedo y reduciendo, por lo tanto, la radiación que llega al suelo. En 1883, el volcán Krakatoa lanzó a la atmósfera 54 km3 de polvo y gases que provocaron una disminución de un 10% en la radiación que llegaba al suelo durante años. Sin embargo, hay que tener en cuenta el efecto contrario de estos productos emitidos a la atmósfera: el calentamiento del propio polvo por absorción de la radiación solar y el incremento del efecto invernadero provocado por el aumento del CO2 y de otros gases con efecto invernadero. Por lo tanto, parece que las erupciones volcánicas pueden producir un enfriamiento transitorio, pero no es probable que lleguen a provocar una prolongada crisis climática y, menos aún, un período glacial. EL CAMBIO CLIMÁTICO (Ampliación del Tema 4). Página 5 de 10.
(6) I.E.S. “LA JARA”- Vva. de Córdoba. DTO. BIOLOGÍA Y GEOLOGÍA. CIENCIAS DE LA TIERRA Y DEL MEDIO AMBIENTE. El impacto de cuerpos extraterrestres es uno de los sucesos que más llama la atención de la gente, no sólo por sus implicaciones climáticas, sino, sobre todo, por sus efectos catastróficos sobre la biosfera, ya que pueden provocar la extinción de numerosas especies. El impacto de un objeto celeste que tenga entre 0,5 y 5 km de diámetro provocaría un cambio drástico y global en las condiciones climáticas del planeta que podría acabar, incluso, con la humanidad. La capa de polvo que cubriría el planeta durante mucho tiempo reduciría notablemente la radiación solar que llega a la superficie, afectando a la fotosíntesis y, consecuentemente, a todas la cadenas tróficas. Estos cálculos indican que las posibilidades de que un cuerpo celeste de esas dimensiones colisione con la Tierra en el siglo XXI son muy bajas, pero no desestimables: 1 entre 10.000. Actualmente, la NASA tiene establecido un servicio de vigilancia espacial mediante satélites, en conexión con una red de misiles nucleares para desviar la trayectoria del posible cuerpo celeste que se acerque a nuestro planeta.. 1.4 Cambios en la intensidad del efecto invernadero El Sol en sus comienzos tenía que ser más frío y emitir una radiación mucho menor que en la actualidad, como ocurre con todas las estrellas; en consecuencia, toda la hidrosfera y toda la superficie terrestre debería de haber estado helada hasta hace 2.000 m.a. y, sin embargo, no fue así. Este problema teórico se conoce como «la paradoja del Sol joven frío». ¿Por qué, entonces, no hay indicios de glaciaciones muy antiguas? La mejor explicación disponible es que la Tierra primitiva tenía en su atmósfera una cantidad de CO2 mucho mayor que la actual, que retenía el poco calor que el Sol enviaba gracias a un intenso efecto invernadero. Existen evidencias de que a finales de la Era Primaria, hace 250 millones de años, al océano le faltaba oxígeno y estaba repleto de bacterias amantes del sulfuro. Este hallazgo sería la consecuencia de erupciones volcánicas que podrían haber propagado gases de efecto invernadero por el aire, lo que habría elevado las temperaturas de una atmósfera envenenada por emisiones volcánicas calientes y sulfúricas. Puede que este hecho tuviera alguna incidencia en la extinción masiva de especies que tuvo lugar en este periodo como consecuencia de la formación del supercontinente Pangea II. Se sabe que en los últimos miles de años la concentración de CO2 atmosférico se mantuvo alrededor de 280 ppm, pero a partir de la Revolución industrial, con la quema de combustibles fósiles y la deforestación de los bosques, comenzó un vertiginoso ascenso hasta las 366,7 ppm en 1998. Existen otros gases de invernadero (metano, óxido nitroso, CFC,... ) mucho más potentes que el CO2, pero su incidencia en el efecto no es tanta, dada su menor concentración en la atmósfera. Las previsiones realizadas si el incremento del efecto invernadero continúa son: • Subida del nivel del mar por el deshielo, de 15 a 95 cm., durante los próximos 100 años, con inundaciones en las zonas costeras. • Disminución del albedo, con lo que se elevarían aún más las temperaturas. • El océano Ártico se descongelaría y el agua sería menos densa, lo que originaría problemas en la cinta transportadora oceánica. • Aumento generalizado de las temperaturas de la troposfera, sobre todo en los continentes del hemisferio norte: las temperaturas subirían entre 1 y 3,5 oC. • Cambios en la distribución de las precipitaciones según las regiones, lo que traería inundaciones, sequías, huracanes y avance de los desiertos subtropicales. • Problemas de salud a causa del hambre y las enfermedades derivadas de una disminución de las cosechas. • Reactivación de ciertas enfermedades producidas por mosquitos y otros vectores de transmisión, debido a la expansión de las zonas calientes. Por ejemplo, la reintroducción de la malaria en Europa.. EL CAMBIO CLIMÁTICO (Ampliación del Tema 4). Página 6 de 10.
(7) I.E.S. “LA JARA”- Vva. de Córdoba. DTO. BIOLOGÍA Y GEOLOGÍA. CIENCIAS DE LA TIERRA Y DEL MEDIO AMBIENTE. 3. Grandes crisis en la historia de la Tierra La distribución de los continentes ha sufrido grandes modificaciones a lo largo de los tiempos geológicos. Este hecho influyó en el clima y, como consecuencia en las extinciones de las especies. A continuación veremos los cambios más relevantes: 3.1. Conjunción continental en el Paleozoico Superior. Desde el Devónico (385 m.a.) los continentes comenzaron a aproximarse hasta que formaron, a finales del Pérmico (alrededor de 240 m.a) un supercontinente sobre el polo Sur que hemos llamado Pangea II. La presencia de este supercontinente frenó y modificó las corrientes atmosféricas y oceánicas, impidiendo el transporte de calor hasta los polos, lo que significó que las zonas polares estuvieron más frías de lo habitual: fue el periodo de la glaciación carbonífera que ha quedado registrada con tillitas en África del sur, Suramérica, India y Australia. El nivel del mar alcanzó niveles muy bajos y las tierras emergidas fueron las más numerosas de la historia del planeta La presencia de un continente fomenta, cuando hace frio, que se forme un anticiclón persistente sobre él. Eso le ocurrió a Pangea II, existiendo grandes contrastes de temperatura entre las zonas ecuatoriales y polares. El viento frío y seco que saldría del centro de este anticiclón, acabaría originando un clima árido y desértico cuando la unión de los continentes se completó. Esta desertización comenzó en el Pérmico, último periodo del Paleozoico, y se prolongó hasta el Triásico medio (primer periodo de la Era secundaria), momento en el que Pangea comenzó su fragmentación. Este gran cambio climático tuvo el mayor impacto sobre la biodivesidad que conocemos pues supuso la extinción del 52 % de las especies. 3.2 Evento catastrófico del final del Cretácico Durante el Jurásico los océanos eran 15°C más cálidos que hoy; las latitudes templadas se prolongaban hasta los polos, impidiendo la formación de casquetes de hielo. Parece que esta situación se mantuvo así hasta bien entrado el Terciario (hace 40 millones de años aproximadamente). Por este motivo resulta difícil demostrar las extinciones de los dinosaurios a partir de glaciaciones u otros cambios climáticos. En los estratos del final del cretácico de todo el mundo aparece una capa de arcilla gris de unos cuantos milímetros de espesor, haciéndose más espesa en el mar Caribe y la península de Yucatán. Algún acontecimiento repentino depositó esa extraña capa de sedimentos en el lapso de menos de un año. En los estratos que quedan encima de esta capa hay fósiles muy distintos. La banda gris marca la gran extinción que dio lugar a nuevas especies y permitió la diversificación de los mamíferos. En esa capa de arcilla gris se encontraron elementos químicos que son poco abundantes en la Tierra. La composición química del material que la compone no se parece a la de ninguna roca terrestre, pero en cambio es casi idéntica a la de muchos meteoritos y asteroides, especialmente por su contenido de iridio. Entre la arcilla iridiada hay trozos de cuarzo con huellas de haber sufrido un golpe muy violento. En 1980 Walter Álvarez elaboró una hipótesis que reconstruyo los hechos de la siguiente manera: hace 65 millones de años, en lo que sería el final del periodo cretácico, un asteroide de unos 10 kilómetros de diámetro chocó con la Tierra. La colisión lanzó tanto calor y polvo a la atmósfera, que produjo incendios por todo el planeta e impidió el paso de la luz del Sol durante muchos meses. Con la falta de sol, la mayoría de las plantas murieron. Como las Límite K-T plantas son la base de la cadena alimenticia, su exterminio casi total desencadenó la ola de extinciones de ese periodo, entre ellas, las de todos los dinosaurios.. EL CAMBIO CLIMÁTICO (Ampliación del Tema 4). Página 7 de 10.
(8) I.E.S. “LA JARA”- Vva. de Córdoba. DTO. BIOLOGÍA Y GEOLOGÍA. CIENCIAS DE LA TIERRA Y DEL MEDIO AMBIENTE. Con el paso de los años se fueron acumulando pruebas: • La capa rica en iridio contiene también hollín, señal de incendios forestales por todo el planeta. • Hay indicios, asimismo, de acidificación repentina de los mares (otra posible consecuencia del impacto), • Se encontraron minerales que se forman sólo en condiciones de grandes presiones y altísimas temperaturas, como las que acompañarían al supuesto impacto. Pero a fines de los años 80 faltaba aún la prueba mayor, el rastro inequívoco de un impacto: un cráter del tamaño y la antigüedad adecuados. En 1990, se localizó un cráter semisumergido de la península de Yucatán, (cráter de Chicxulub) que no estaba a la vista pues se encontraba enterrado bajo cientos de metros de sedimentos depositados a lo largo de 65 millones de años. El diámetro -más de 20 kilómetroscoincidía bien con lo que se esperaba de un impacto capaz de producir semejante catástrofe.. La influencia de la actividad humana en el cambio climático El aumento de la concentración de gases invernadero en la atmósfera es realmente algo científicamente comprobado, pero no se puede asegurar científicamente, con total evidencia, por ahora, que se esté produciendo un calentamiento global y un cambio climático como consecuencia del aumento de gases emitidos por la actividad del hombre a la atmósfera. Pero como hay importantes sospechas de que sea así, y las consecuencias pueden ser muy graves, lo lógico y prudente es tomar las medidas oportunas para impedir que las emisiones de dióxido de carbono sigan creciendo mientras se sigue estudiando este efecto con gran atención. En el Convenio sobre el Cambio Climático de la Conferencia de Río de 1992, se concluyó que si los países en vías de desarrollo siguen nuestro modelo de explotación incontrolada en cuanto al consumo de los recursos, las emisiones de gases de efecto invernadero se dispararán. La solución que se propuso fue la de propiciar su desarrollo económico mediante el uso de energías renovables, limpias y sostenibles, siendo ésta una labor global que habrían de subvencionar los países ricos. El primer intento de poner un límite a las emisiones de gases de efecto invernadero lo supone el Protocolo de Kioto, de diciembre de 1997. Su objetivo es reducir en los países desarrollados una media de un 5,2 por 100 hasta el año 2012, respecto a las emisiones correspondientes a 1990, con el fin de estabilizar su concentración en la atmósfera. Sin embargo, no se impone ningún límite a las emisiones de los países pobres. Pronto se comenzó a hablar de los mecanismos de flexibilidad con la finalidad de que las reducciones no fueran tan drásticas: • El primero de dichos mecanismos se basa en la compraventa de emisiones (un país puede comprar a otro los derechos de las emisiones, de forma que pueda alcanzar sus objetivos). • El segundo se denomina Mecanismo de Desarrollo Limpio (invita a los países desarrollados a invertir en proyectos de desarrollo del Sur) • El tercero consiste en la inclusión de sumideros de carbono (aumentar las emisiones a cambio de plantar árboles y otros vegetales).. EL CAMBIO CLIMÁTICO (Ampliación del Tema 4). Página 8 de 10.
(9) I.E.S. “LA JARA”- Vva. de Córdoba. DTO. BIOLOGÍA Y GEOLOGÍA. CIENCIAS DE LA TIERRA Y DEL MEDIO AMBIENTE. El sistema de compraventa de emisiones de gases de efecto invernadero debatido en la Cumbre de Buenos Aires [1998) y en la Cumbre de la Haya (2000) se basó en que los países ricos podrían aumentar su cuota de emisiones en función de sus inversiones en tecnologías limpias, llevadas a cabo en los países pobres. Este mecanismo se podría aplicar también a los países ricos que lograsen rebajar sus emisiones más allá de las establecidas en Kioto y podrían vender las sobrantes para que otros países lograsen sus objetivos. Los datos de que disponemos en la actualidad nos hacen ser pesimistas respecto al control propuesto: Estados Unidos se ha negado a reducir sus emisiones y en la Comunidad Europea, las emisiones de los gases de efecto invernadero presentan una tendencia ascendente. De seguir así, no se podría alcanzar los objetivos de la Cumbre de Kioto y para el año 2012 podrían incrementarse entre un 6 y un 8 por 100 en vez de reducirse el 8% previsto.. Medidas de corrección de la contaminación atmosférica Tienen por objeto reducir o eliminar la emisión de contaminantes en el foco de emisión. Esto se puede conseguir de dos maneras, o bien captando los gases contaminantes en este foco, o bien modificando el proceso industrial, transformando los productos peligrosos en otros menos perjudiciales. Algunas medidas correctoras que se utilizan con frecuencia son: . . . Chimeneas de gran altura. Estas chimeneas favorecen la buena dispersión de los contaminantes emitidos diluyendo la contaminación local. Pero hay que recordar que la emisión global no disminuye. Filtros. La utilización de filtros es efectiva para el caso de partículas sólidas (99,9 % de efectividad). Se fabrican de diferentes materiales. Precipitadores. Hay de muchos tipos. Según el sistema que se use para conseguir la precipitación de los contaminantes tenemos: Precipitadores electrostáticos. Cargan a las partículas con un voltaje alto para luego atraerlas sobre unas placas cargadas eléctricamente. Precipitadores electrostáticos húmedos. Iguales que los anteriores pero pasando el aire contaminado a través de una niebla de agua. Así se capturan más eficazmente las partículas sólidas y, además, se disuelven algunos gases. Precipitadores electrostáticos húmedos con soluciones limpiadoras. Se utilizan soluciones de cal (CaO) o caliza (CaCO3) que reaccionan con los gases de azufre. Es la mejor solución en chimeneas de centrales térmicas, aunque generan residuos líquidos contaminados. Procesos de combustión. Los contaminantes se queman en quemadores especiales. Utilización de vehículos eléctricos. Es una buena solución para evitar la contaminación en zonas urbanas. Convertidores catalíticos (catalizadores). Su empleo en los motores de los vehículos limita la cantidad de contaminantes emitidos por los tubos de escape (CO, COVs), transformándolos en vapor de agua Y CO2. Por desgracia también favorecen la oxidación de las trazas de azufre y nitrógeno presentes en la gasolina, produciendo óxidos de azufre y de nitrógeno.. EL CAMBIO CLIMÁTICO (Ampliación del Tema 4). Página 9 de 10.
(10) I.E.S. “LA JARA”- Vva. de Córdoba. DTO. BIOLOGÍA Y GEOLOGÍA. CIENCIAS DE LA TIERRA Y DEL MEDIO AMBIENTE. Medidas preventivas a la contaminación atmosférica: Medidas individuales. Cambiar las bombillas incandescentes por las de bajo consumo (CFL) ya que consumen 60% menos electricidad que una bombilla tradicional, con lo que este simple cambio reducirá la emisión de 140 kilos de CO2 al año. Regular la temperatura de calefactores y aire acondicionado a 22 0 23 ºC se podrían ahorrar unos 900 kilos de dióxido de carbono al año. No usar la bañera, una ducha de 5 minutos es suficiente, ahorrando gran cantidad de combustible. Tender la ropa en vez de la usar una secadora eléctrica. Si se seca la ropa al aire libre la mitad del año, se reduce en 320 kilos la emisión de dióxido de carbono al año. Comprar productos de papel reciclado. La fabricación de papel reciclado consume entre 70% y 90% menos de energía y evita que continúe la deforestación mundial. Comprar alimentos frescos. Producir comida congelada consume 10 veces más energía. Se evita el transporte que también consume energía. Evitar comprar productos envasados. Si se reduce en un 10% la basura personal se puede ahorrar 540 kilos de dióxido de carbono al año. Reciclar, se pueden ahorrar hasta 1000 kilos de residuos en un año reciclando la mitad de los residuos de una familia. Elegir un vehículo de menor consumo. Un vehículo nuevo puede ahorrar 1.360 kilos de dióxido de carbono al año si este rinde dos kilómetros más por litro de combustible (lo mejor sería comprar un vehículo híbrido o con biocombustible) Usar menos el vehículo. Caminar, ir en bicicleta, compartir el vehículo y usar el transporte público. Además es saludable para el sistema circulatorio. Reducir el uso del vehículo propio en 15 kilómetros semanales evita emitir 230 kilos de dióxido de carbono al año. Revisar frecuentemente los neumáticos. Una presión correcta de los neumáticos mejora la tasa de consumo de combustible en hasta un 3%. Cada litro de gasolina ahorrado evita la emisión de tres kilos de dióxido de carbono. Plantar árboles. Una hectárea de árboles, elimina a lo largo de un año, la misma cantidad de dióxido de carbono que producen cuatro familias en ese mismo tiempo. Un solo árbol elimina una tonelada de dióxido de carbono a lo largo de su vida.. EL CAMBIO CLIMÁTICO (Ampliación del Tema 4). Página 10 de 10.
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