LOS TEJANOS LEALES A MEXICO
DEL ESTE DE TEXAS
?1838-1839
P a u l D . L A C K
ÁdcÁduTry Unwersity
E N EL, I RANSCURSO DEL SIGLO X.IX, la r e g i ó n conocida como este de Texas llegó a ser controlada por la cultura s u r e ñ a de Es-tados U n i d o s . L a e c o n o m í a de la zona se basaba en la agri-c u l t u r a de haagri-cienda; la polítiagri-ca se agri-cifraba en la defensa de la h e g e m o n í a racial " a n g l o " , y el aumento de la p o b l a c i ó n p r o v e n í a de lugares que c o m p a r t í a n estos atributos. Sin embargo, la historia temprana de esta zona fue e s p a ñ o l a e i n dia, no angloamericana, y la lucha de los téjanos* por m a n -tener su herencia cultural, no ha sido explicada por los historiadores.
L a cultura e s p a ñ o l a en el este de Texas siempre e n f r e n t ó retos por parte de otras naciones. M u y alejada de la sede de las autoridades coloniales, la r e g i ó n fue originalmente colo-nizada para contrarrestar la amenaza que representaba la
presencia francesa en Luisiana. D u r a n t e todo el siglo X V I I I ,
misiones y poblados surgieron y declinaron debido al serio desafío que significaba su permanencia. Sólo u n grupo cen-t r a l de colonizadores p e r s e v e r ó no obscen-tancen-te las concen-troversias generadas por las rivalidades internacionales. Nacogdoches, u n a entre varias localidades de misiones y presidios de surgi-m i e n t o tesurgi-mprano, creció hasta convertirse en u n centro polí-tico de importancia por su localización en la ruta de B é x a r
L a p a l a b r a t é j a n o s se u t i l i z a y se u t i l i z ó p a r a referirse a los de o r i g e n m e x i c a n o ; p a r a los anglos se u t i l i z ó texians o texans.
a Natchitoches, Luisiana. E c o n ó m i c a m e n t e , la r e g i ó n t e n í a v í n c u l o s m á s estrechos con los comerciantes franceses veci-nos que con los compatriotas e s p a ñ o l e s situados en la lejana
ciudad de M é x i c o , y la p o b l a c i ó n se mantuvo reducida.1
D u r a n t e el siglo X I X se registraron cambios geopolíticas repentinos y fundamentales. L a venta del territorio de L u i -siana por los franceses, en 1803, estableció la presencia de una n a c i ó n y u n pueblo expansionistas al otro lado de una frontera m a l definida, pocas millas al este de Nacogdoches. D e s p u é s de 1810, el m o v i m i e n t o de independencia de M é x i -co a b r i ó paso a la guerra y al desorden políti-co. Este trastor-no atrajo t a m b i é n a muchos aventureros estadounidenses soberbios y codiciosos. E l decenio de guerra p a r e c í a haber concluido con el triunfo de la independencia nacional en 1821, pero durante el siguiente, sin embargo, continuaron los cambios. Por lo que respecta a la c u e s t i ó n que a q u í se trata, interesan especialmente aquellos relativos a los pro-gramas d e m o g r á f i c o s , pues las leyes mexicanas de
coloniza-ción p r o m o v í a n la m i g r a c i ó n de extranjeros hacia Texas.2
Las interrelaciones é t n i c a s vertebraron, a partir de enton-ces, el nuevo estilo de v i d a en Texas. C o n una marcada con-ciencia racial, los colonizadores anglos generalmente v e í a n a los mexicanos con suspicacia. L a fricción entre los dos gru-pos no era permanente; en ocasiones, los líderes étnicos coo-peraban y los inmigrantes estadounidenses actuaban con prudencia mientras Texas formaba parte del territorio m e x i -cano. Pero los mexicanos nacidos en Texas c o m p e t í a n direc-tamente con los no hispanoparlantes en la lucha por el poder y l a propiedad. L a m a y o r í a de los t é j a n o s en la región v i v í a dentro de Nacogdoches y sus alrededores. Eran aproxima-damente 600 hasta 1834 y d o m i n a b a n o, en ú l t i m a instan-cia, c o m p a r t í a n los puestos gubernamentales. D e s p u é s de ese a ñ o , cuando los votantes empezaron a definirse s e g ú n su filiación é t n i c a de manera tajante, los candidatos anglos gan a r o gan casi todos los comicios. C o m o los beganeficios e c o gan ó m i -cos frecuentemente eran precedidos de victorias políticas,
1 C A L V E R T Y L E Ó N , 1 9 9 0 , p p . 1 7 - 2 0 , 4 0 - 4 1 , 4 3 . 2 W E B E R , 1 9 8 2 , p p . 1 4 1 , 1 6 2 - 1 6 3 , 1 6 6 - 1 6 7 , 1 7 6 - 1 7 8 .
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tanto los t é j a n o s como los anglos temieron ser estafados cuando las autoridades empezaron a regularizar la enorme cantidad conflictiva de reclamaciones de tierras. T a l proble-m á t i c a era, a su vez, resultado de diversos factores: con fre-cuencia las familias antiguas no t e n í a n regularizadas las es-crituras de sus tierras; algunos de los nuevos colonizadores se instalaban como paracaidistas, a p o d e r á n d o s e de terrenos desocupados sin reparar en la ilegalidad de sus actos; varios empresarios se disputaban las tierras y especulaban con ellas. E l resultado fue una situación casi c a ó t i c a .
Los t é j a n o s de Nacogdoches se alejaron cada vez m á s de l a sociedad en general, para formar una c o m u n i d a d separa-da. U n viajero estadounidense o b s e r v ó : " n o existe relación
social alguna entre [los angloamericanos] y los mexicanos".3
L a r e v o l u c i ó n de Texas en 1835-1836 p r e s e n t ó a la pobla-c i ó n mexipobla-cana d ü e m a s a ú n mayores que los de pobla-cualquier o t r a crisis política previa. Los eventos se desarrollaron de m a n e r a confusa. E l levantamiento se inició como u n m o v i m i e n t o preventivo para proteger el sistema de gobierno l i -m i t a d o y la a u t o n o -m í a local que h a b í a n gozado en la zona desde el inicio de la colonización de los anglos. Bajo la cons-t i cons-t u c i ó n federaliscons-ta mexicana de 1824, Texas h a b í a defendi-do sus intereses ante los retos presentadefendi-dos por el gobierno mexicano con gran éxito; por lo mismo, en la zona se m a n -t u v i e r o n cier-tas polí-ticas, -tales como la a p l i c a c i ó n de leyes liberales sobre i n m i g r a c i ó n y la tolerancia de jacto de la escla-v i t u d . Los centralistas que accedieran al poder en 1834 durante la gestión presidencial de A n t o n i o L ó p e z de Santa A n -na, prometieron impulsar u n tipo de gobierno m á s firme que amenazaba tanto los intereses materiales de la sociedad tejana como la t r a d i c i ó n de contar con u n gobierno local casi
a u t ó n o m o .4
E n el nivel local, en el este de Texas, esta controversia po-lítica funcionaba a la inversa. Para los t é j a n o s , el
centralis-3 L A C K , 1 9 9 1 , p p . 1 4 1 - 1 4 5 ; M C R E Y N O L D S , 1 9 7 8 , p p . 2 2 9 - 2 3 4 , 2 5 6 ¬
2 6 1 ; G R A Y , 1 9 6 5 , p . 9 2 .
mo proporcionaba una promesa de p r o t e c c i ó n externa con-tra la m a y o r í a angloamericana. Sin embargo, en la p r á c t i c a , los mexicanos de Nacogdoches eran una m i n o r í a desolado-ra, pues el m u y necesario apoyo centralista era poco accesi-ble debido a la distancia de 400 millas a B é x a r , el p u n t o m á s cercano del bando mexicano. A d e m á s , las opciones políticas de los téjanos nunca fueron del todo claras.
E n esa é p o c a , varios individuos luchaban por obtener el poder en la zona; entre éstos se encontraban líderes que ha-b í a n sido nomha-brados o elegidos por las autoridades mexica-nas y encargados de los comités de vigilancia y seguridad que surgieron durante el verano. Este ú l t i m o grupo i n c l u í a muchos inmigrantes recientes, que casi siempre se mostra-ban impacientes con las instituciones mexicanas, a las cuales consideraban e x t r a ñ a s y atrasadas. Por consiguiente, aun-que los anglos controlaran la mayor parte del aparato guber-namental, cuando la resistencia contra el gobierno de Santa A n n a s u r g i ó en Nacogdoches a fines del verano de 1835, és-ta t o m ó la forma de reuniones populares de c a r á c t e r extrale-gal. Los grupos rebeldes amenazaban con confiscar las pro-piedades de residentes que se negaran a cooperar con las medidas del c o m i t é de vigilancia, las cuales i n c l u í a n c l á u s u
-las que d i s o l v í a n la filiación política con M é x i c o .5
L a p o b l a c i ó n te ¡ana local p e r c i b i ó el cambio amenazador
en el ambiente y se n e g ó a participar en los eventos.6 L a
disyuntiva consistía en que los téjanos trataran de intercep-tar el m o v i m i e n t o de r e b e l i ó n , o que se conformaran con mantener una neutralidad azarosa y ambigua. Los intentos de los mexicanos de Nacogdoches por conseguir ayuda de fuera fracasaron rotundamente. El síndico procurador, A n -tonio Menchaca, i n f o r m ó al gobernador que los anglos ha-b í a n tomado la ley en sus propias manos para oponerse a Santa A n n a y que planeaban "desarmar a los mexicanos
pa-5 L A C K , 1 9 9 2 , p p . 1 3 , 2 9 - 3 0 , 3 2 , 6 4 - 6 6 .
6 L i b r o de elecciones, pueblo de Nacogdoches, 1 3 de d i c i e m b r e de
1 8 3 5 . T r a n s c r i p c i o n e s de los A N , 8 6 v o l ú m e n e s ; T S L A , v o l . 8 5 , p p . 5¬ 2 8 ; Pedro Ellis Bean a D o m i n g o de Ugartechea, 1 8 de agosto de 1 8 3 5 ;
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r a que éstos no defendieran al g o b i e r n o " . C o n c l u í a su infor-m e con una petición de p r o t e c c i ó n para los "ciudadanos mexicanos que aman a su p a í s " ; pero las autoridades cen-tralistas solamente prometieron que la alta traición sería
eventualmente castigada y.que el orden sería restituido.7
Esta respuesta dejó en manos de los téjanos u n solo recur-so significativo del cual p o d í a n disponer: la milicia local, en-cabezada por el c a p i t á n Vicente C ó r d o v a ; ¿estaría él dis-puesto a involucrar a la milicia en la lucha política? Como lo demuestra u n discurso que p r e s e n t ó a su c o m p a ñ í a a fines de agosto, C ó r d o v a se inclinaba por la defensa del gobierno m e x i c a n o . Estaba a favor de continuar la t r a d i c i ó n de obediencia a "las ó r d e n e s de nuestras autoridades" y de " m a n -tener las leyes" en vez de escuchar las voces de descontento. Sus evocaciones retóricas a Dios, la ley, la t r a d i c i ó n , la tran-q u i l i d a d y la p r e s e r v a c i ó n de la propiedad reflejaban su
ideario conservador.8
A u n cuando sus convicciones eran sólidas, C ó r d o v a se encontraba lejos de contar con el apoyo centralista y le fue imposible defender el orden, cuando otros oficiales se unie-r o n a la unie-r e b e l i ó n . E l t a m a ñ o de la milicia de C ó unie-r d o v a dismi-n u y ó , y si biedismi-n se dismi-negaba a participar edismi-n reudismi-niodismi-nes públicas c o n t r a el gobierno centralista, nunca estableció u n compro-miso político abierto, aunque s u r g i ó cierto entendimiento i n f o r m a l que c o n v i r t i ó a los miembros de la m i l i c i a mexica-na en guardianes permanentes para preservar la seguridad de las familias del pueblo, así como el orden local. E n esen-cia, C ó r d o v a estuvo de acuerdo en no resistirse a la revolu-c i ó n de Texas, revolu-cuyos l í d e r e s , a su vez, no insistieron en la
7 A n t o n i o M e n c h a c a a ¡ J u a n F . M i c h a m p s ] , 2 de j u n i o de 1835,
B L A K E 93 vols., Special C o l l e c t i o n s , R a l p h W . Steen L i b r a r y , S F A , v o l . 9, p p . 79-80; D o m i n g o de U g a r t e c h e a a P e d r o E . Bean, 30 de j u l i o de 1835, las dos en los A r c h i v o s de B é x a r ( m i c r o f i l m de los originales en los a r c h i v o s de la U n i v e r s i d a d de T e x a s , A u s t i n , r o l l o de p e l í c u l a 166, cuadro 135, c u a d r o 432 (citas).
8 V i c e n t e C ó r d o v a al alcalde de su p u e b l o , 30 de agosto de 1835, N A ,
v o l . 83, p . 2 3 1 ; V i c e n t e C ó r d o v a d i r i g i d a a la c o m p a ñ í a de m i l i c i a de N a -cogdoches, 31 de agosto de 1835, B L A K E , v o l . 53, p . 251 (citas).
p a r t i c i p a c i ó n de los mexicanos en una guerra contra sus
compatriotas.9
L a u n i d a d de la comunidad tejana le p e r m i t i ó mantenerse al m a r g e n de la guerra, pero a u m e n t ó la posibilidad de esta-llido de u n conflicto entre anglos y t é j a n o s . E n noviembre, los portavoces de la r e b e l i ó n empezaron a expresar su des-contento porque los téjanos s e g u í a n , s e g ú n palabras de u n líder de Nacogdoches a Sam Houston, " c o m o siempre, re-nuentes a proporcionar a y u d a " . E l 10 de noviembre, Cor-dova o r d e n ó la d e s i n t e g r a c i ó n de su c o m p a ñ í a , acto que de-mostraba la desobediencia silenciosa de los téjanos de
Nacogdoches.1 0 A principios de 1836, los líderes rebeldes
abandonaron la defensa del federalismo mexicano y se pro-n u pro-n c i a r o pro-n a favor de la ipro-ndepepro-ndepro-ncia total.
E l pueblo de Nacogdoches se vio amargamente dividido. Los ciudadanos de ascendencia mexicana volvieron a entrar en el m u n d o de los asuntos públicos para expresarse contra la lucha por la independencia, volvieron a perder (debido a u n proceso electoral dudoso) y cayeron nuevamente en u n hosco descontento. Los resultados de las elecciones de Na-cogdoches del 1? de febrero de 1836 (para elegir delegados a la c o n v e n c i ó n que t r a t a r í a el asunto de la independencia) fue decidida por los votos de una u n i d a d m i l i t a r estadouni-dense. Estos soldados amenazaron con utilizar la fuerza pa-ra poder votar; logpa-raron su cometido y votaron en favor de los candidatos independentistas.
Los t é j a n o s h a b í a n dependido habitualmente de procesos constitucionales; éstos fueron descartados y remplazados por m é t o d o s m á s burdos. Su oposición abierta al m o v i m i e n -to de independencia y el deterioro de la s i t u a c i ó n m i l i t a r en Texas hacia el mes de marzo atizaban la suspicacia de la ma-y o r í a angloamericana. Cuando las fuerzas centralistas avan-zaron hacia el este en abril, s u r g i ó el p á n i c o entre la comuni-dad, pues se sospechaba que los mexicanos de Nacogdoches
9 L A C K , 1992, p . 169.
1 0 V i c e n t e C ó r d o v a al alcalde de su p u e b l o , 20 de octubre y 10 de
no-v i e m b r e de 1835, N A , no-v o l . 84, p p . 57, 69; J o h n M . D o r a Sam H o u s t o n , 29 de n o v i e m b r e de 1835, J E N K I N S , 1973, v o l . 3, p . 22 (cita).
LOS TEJANOS LEALES A MÉXICO 895
conspiraban asociados con Santa A n n a y con los indios che-rokees. Estos rumores circulaban desde diciembre de 1835. L o s detalles variaban, pero en casi todas las versiones el le-vantamiento c u l m i n a r í a con u n ataque conjunto, programa-do para la llegada__del ejército mexicano.
Las tensiones ascendieron casi a u n conflicto armado d u -rante la semana que sucedió al 9 de abril de 1836. E n esa fecha, el alcalde D a v i d A . H o f f m a n e m i t i ó una proclama que cancelaba abruptamente el acuerdo verbal de neutrali-d a neutrali-d neutrali-de los t é j a n o s . O r neutrali-d e n ó a toneutrali-dos los ciuneutrali-daneutrali-danos mexica-nos que se incorporaran al ejército de Texas. " T o d o s los que no cumplan con esta orden — a ñ a d i ó — o que de a l g ú n m o d o colaboren con los indios para atentar contra nuestra causa, s e r á n tratados como enemigos en los t é r m i n o s que
es-tablecen las costumbres en tiempo de g u e r r a " .1 1 Los
tejanos formaron una m i l i c i a activa bajo las ó r d e n e s de C ó r d o -va, pero su p r o p ó s i t o era la defensa propia, no el combate contra M é x i c o . Fueron reclutados 250 angloamericanos vo-luntarios por el c o m i t é de vigilancia.
Las fuerzas armadas de los dos grupos étnicos tomaban medidas que el bando opuesto p e r c i b í a como provocaciones. L o s reclutas anglos se prepararon para desarmar a los teja-nos. E n respuesta, los hombres de C ó r d o v a contrapusieron su temor a que los anglos intentaran incendiar la ciudad, acontecimiento que estaban decididos a prevenir. E l 12 de a b r i l , C ó r d o v a e n v i ó exploradores a Nacogdoches; este gru-po "desbordando de p a s i ó n " —como su comandante lo des-c r i b i ó — , porque t e n í a la i m p r e s i ó n de que el pueblo se esta-ba quemando, a r r e s t ó a u n angloamericano a c u s á n d o l o de incendio premeditado. Varios enfrentamientos m á s estuvie-r o n a punto de pestuvie-roduciestuvie-rse cuando soldados anglos
efectua-r o n una i n s p e c c i ó n en el campo de C ó efectua-r d o v a .1 2
A pesar de estos incidentes, C ó r d o v a y sus opositores del
1 1 H o f f m a n , D . A . , N o t i c i a entregada en m i oficina en el p u e b l o de
Nacogdoches, 9 de a b r i l de 1836, A J H , T S L A .
1 2 I r i o n , R . A . , a S a m H o u s t o n , 17 de a b r i l de 1836, A J H ; H e n r y
R a g u e t a Sam H o u s t o n , 17 de a b r i l de 1836; V i c e n t e C ó r d o v a al d o c t o r I r i o n , 14 de a b r i l de 1836 (cita), A J H .
bando anglo negociaron una tregua inicial y d e s p u é s llega-r o n a u n acuellega-rdo. E l 14 de a b llega-r i l , C ó llega-r d o v a explicó que las acciones de sus hombres en defensa de la propiedad en N a -cogdoches no p o d í a n ser consideradas como actos de desleal-tad y e x p r e s ó su deseo de encontrar el camino para "recon-ciliar a nuestro p u e b l o " . Sin embargo, el líder tejano aclaraba que las armas confiscadas d e b í a n ser regresadas co-mo acto de buena fe. De lo contrario, " s i los mexicanos van a ser tratados de ese modo y puestos bajo sospecha, ruego que sea recordado que tienen la capacidad si así lo disponen,
para causar muchos d a ñ o s " .1 3 Ese mismo d í a , el
comandante m i l i t a r local a c e p t ó las condiciones de C ó r d o v a y le p i -d i ó a la milicia mexicana que se presentara para proteger al pueblo. " N o es nuestra i n t e n c i ó n " — e s c r i b i ó el comandan-te, en contraste con la orden del alcalde anterior— "que sus responsabilidades los lleven fuera del m u n i c i p i o " . Estos
acuerdos propiciaron la i n s t a u r a c i ó n de una paz precaria.1 4
E l 17 de abril, el comandante local escribió u n informe optimista sobre la s i t u a c i ó n para enviarlo al general Houst o n , en el que d e s c r i b í a los deHoustalles del acuerdo con C ó r d o -va: " L o s mexicanos se han organizado y parecen estar dis-puestos a defender todo lo posible al país, en contra de los indios que e s t á n saqueando la z o n a . " Pero, a ñ a d í a , los me-xicanos de Nacogdoches " n o t o m a r á n las armas en contra de sus compatriotas en esta i n s t a n c i a " . H o u s t o n siguió per-cibiendo a los téjanos como una amenaza, y en el verano de 1836 se opuso a reel litarlos para el ejército o a desarmarlos
nuevamente.1 5 A pesar de que los mexicanos del este de
Texas no se l e v a n t a r í a n contra la causa de Texas en 1836, sí se nesríiron 3. 3,pov£ir uno. ST-ierrti contrs. el sfobierno central de M é x i c o .
Esta neutralidad v i r t u a l m e n t e armada de los téjanos, en-tre í 8 3 5 y 1836, t á c t i c a m e n t e h a b í a preservado cierta
auto-1 3 V i c e n t e C ó r d o v a a R . A . I r i o n , 14 de a b r i l de 1836, A J H . 1 4 R . A . I r i o n a V . C ó r d o v a , 14 de a b r i l de 1836, A J H .
1 5 R . A . I r i o n a Sam H o u s t o n , 17 de a b r i l de 1836, A J H ; Sam H o u s
t o n a H e n r y R a g u e t , 4 de j u l i o de 1836, los Records del C o m i t é de V i g i -l a n c i a y S e g u r i d a d de Nacogdoches, B T H C .
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n o m í a a su favor. E s t r a t é g i c a m e n t e , el resultado de la gue-r gue-r a los colocó en posición de debilidad y —entonces m á s que nunca—, en condiciones desventajosas, a saber: geográficamente, aislados; d e m o g r á f i c a m e n t e , agobiados; m i l i t a r m e n -te, debilitados, y p o l í t i c a m e n t e , enajenados. Hasta el 10 de agosto de 1838, cuando proclamaron su r e b e l i ó n , C ó r d o v a y sus colaboradores h a b í a n mantenido u n silencio estudiado de disidencia latente. E n ese momento, los t é j a n o s de N a -cogdoches declararon que nunca h a b í a n aceptado la legiti-m i d a d de la r e p ú b l i c a de Texas.
Por su parte, el nuevo gobierno no i n t e n t ó iniciar una r e c o n c i l i a c i ó n con los asentamientos del este de Texas dis-tintos de los anglos. A ú n m á s , los traspasos de tierras que tradicionalmente p e r t e n e c í a n a los téjanos se hicieron m á s frecuentes y formales. L a preeminencia de sus privilegios políticos se resquebrajaba, y p e r s i s t í a n los rumores de la c o n s p i r a c i ó n de t é j a n o s , unidos a los indios y a los mexica-nos. L a historia que se puede descifrar por medio de los tes-timonios que dejaron los mexicanos de Nacogdoches cuenta u n a vida llena de temor: sufrían ataques sobre sus hogares y familias, nunca r e c i b í a n respuestas satisfactorias a sus re-clamaciones y p a d e c í a n la p r e s i ó n intolerable de v i v i r como gente sospechosa. A fin de cuentas, la a c u m u l a c i ó n de tensiones se m e z c l ó con la deslealtad política pasiva para p r o d u -cir exactamente el tipo de r e b e l i ó n que los anglos profetiza-r o n tprofetiza-res a ñ o s antes.
A la c o n c l u s i ó n de la fase m i l i t a r de la r e v o l u c i ó n de T e -xas sucedió una tregua m u y breve en las tensiones entre an-glos y t é j a n o s de Nacogdoches. E n j u n i o de 1836, las autori-dades militares volvieron a considerar la posibilidad de reclutar mexicanos, y el grupo de vigilancia local h a b l ó de hacerlos unirse a la causa de los anglos por la fuerza. Poco d e s p u é s , ese mismo mes, H o u s t o n escribió al dirigente del c o m i t é r o g á n d o l e que " n o adoptara medidas crueles contra los mexicanos en la zona de Nacogdoches. T r á t e l o s bonda-dosamente y véalos como si no existiera n i n g u n a dificultad o divergencia de opiniones. De n i n g u n a manera los vaya a tratar con violencia". Este consejo contuvo el conflicto masi-vo; pero en el nivel i n d i v i d u a l , los téjanos sufrían ante la ley
local. Ciudadanos privados los d e t e n í a n ü e g a l m e n t e y los castigaban a latigazos o con trabajos forzados por
infraccio-nes menores.1 6
Desde el inicio de la r e p ú b l i c a de Texas, los derechos polí-ticos básicos de los mexicanos de Nacogdoches fueron cuestionados. E n septiembre de 1836, u n grupo de 82 " c i u d a d a -nos norteamerica-nos" p r e s e n t ó una p e t i c i ó n ante el Congreso exigiendo la p r i v a c i ó n de los derechos civiles a " l a p o b l a c i ó n mexicana que habita en la municipalidad de N a -cogdoches". C o m o pretexto para hacer tal p e t i c i ó n , el gru-po e s g r i m í a que los téjanos se h a b í a n negado a servir en el ejército, lo que significaba alta t r a i c i ó n , por lo que p e r d í a n
el derecho a la c i u d a d a n í a .1 7 Funcionarios del gobierno de
Texas devolvieron (ignoraron) una petición presentada por los mexicanos en 1836 y, aparentemente, les negaron el de-recho a votar durante dos a ñ o s .
Indirectamente, el orden político t a m b i é n amenazaba el bienestar e c o n ó m i c o de los téjanos de Nacogdoches. Los an¬ glos utilizaban el sistema legal para entablar juicios por deu-das, de los que o b t e n í a n sentencias que dictaminaban pagos en efectivo y confiscación de bienes muebles o de
propieda-des reales.1 8 A n d r é s A . T i j e r i n a ha demostrado que, en
to-da la nueva r e p ú b l i c a , los téjanos perdieron sus propieto-dades por medio de juicios a m a ñ a d o s , de subastas fraudulentas d i -rigidas por los comisarios y padecieron transferencias de escri-turas injustas o forzadas. Fuera del distrito de R í o Grande, pocas personas de origen mexicano pudieron obtener con-cesiones de tierras nuevas. E n la región de Nacogdoches,
1 6 R o b e r t s o n , S t e r l i n g C , a T . J . R u s k , 18 de j u n i o de 1836, J E N K I N S ,
1973, v o l . 7, p . 198; Sam H o u s t o n a H . R a g u e t , 30 de j u n i o de 1836, A J H (citas); Records de l a O f i c i n a del A l c a l d e , A r c h i v o s de Nacogdoches, B L A K E , v o l . 15, p p . 12, 1 1 1 .
1 7 P e t i c i ó n de Nacogdoches al Senado y a l a C á m a r a de R e p r e s e n t a n
-tes, septiembre de 1836, M e m o r i a l s a n d P e t i t i o n s , T S L A .
1 8 V é a n s e los casos n u m e r a d o s 2, 10/2, 11 y 13/2 en el R e g i s t r o de
Ejecuciones p a r a l a C o r t e del D i s t r i t o en el C o n d a d o de Nacogdoches, l i -b r o A , S F A [traspaso o e s c r i t u r a ] , 25 de m a y o de 1837, T h o m a s J . R u s k Papers, B T H C .
LOS TEJANOS LEALES A MÉXICO 8 9 9
solamente 18% de la p o b l a c i ó n tejana logró legalizar sus t í t u l o s .1 9
Los rumores de u n complot s e g u í a n envenenando las relaciones entre anglos y t é j a n o s ; igualmente, durante la p r i -mavera de 1837, volvió a emerger el p á n i c o ante la posibili-d a posibili-d posibili-de u n a nueva i n s u r r e c c i ó n . L a no posibili-disposición posibili-del presi-dente H o u s t o n para promover el reconocimiento del tratado que garantizaba las tierras cherokees en la zona, r e a v i v ó el descontento de la p o b l a c i ó n india; circularon reportes sobre l a presencia de delegaciones provenientes del noreste de T e -xas que se r e u n í a n con miembros del gobierno mexicano en M a t a m o r o s y sobre " u n grupo de e s p a ñ o l e s " que estaba
fo-mentando los ataques indios contra familias de anglos.2 0
U n o de estos reportes p r o v e n í a del ejército estadounidense en Luisiana y proporcionaba los nombres de supuestos
cons-piradores, entre los cuales se mencionaba a C ó r d o v a .2 1
Las autoridades locales reaccionaron e n é r g i c a m e n t e , co-m u n i c á n d o s e con los indios cherokees y con su defensor, el presidente H o u s t o n . E l 11 de marzo, una j u n t a de ciudada-nos obtuvo la c o r r o b o r a c i ó n por informadores mexicaciudada-nos lo-cales y estableció u n nuevo c o m i t é de vigilancia y una com-p a ñ í a m i l i t a r de emergencia. Nadie inició c o m u n i c a c i ó n directa con los t é j a n o s , aunque fuera evidente que uno de los
informadores era enemigo personal de C ó r d o v a .2 2
A u n q u e este incidente se produjo sin que cundiera el p á -nico, las tensiones continuaron, debido, en parte, al hecho de que la violencia se h a b í a integrado ya al conjunto de las relaciones raciales y é t n i c a s . Casos de robos de caballos, disputas sobre posesión y escrituras de tierras y otros inci-dentes parecidos s u r g í a n continuamente en la r e g i ó n norte y oeste del pueblo y con frecuencia terminaban en
matan-1 9 T I J E R I N A , 1 9 7 7 , p p . 3 1 9 - 3 2 5 .
2 0 U . S. Senate, Executive Papers, X I V , X X X I I Congreso, segunda
se-s i ó n , n ú m . 1 4 (de a q u í en adelante citado c o m o Senate D o c . 1 4 ) , p p . 3 7 ¬ 4 1 ; P . L . C h o u t e a u a W m . A r m s t r o n g , 1 9 de m a r z o de 1 8 3 7 (cita), A J H .
2 1 J . B o n n e l l a las autoridades de Nacogdoches, 7 de m a r z o de 1 8 3 7 ,
A J H .
2 2 T h o m a s J . R u s k a Sam H o u s t o n , 1 1 de m a r z o de 1 8 3 7 (dos
zas. Algunos aliados del presidente de Texas, defensor de los cherokees, a t r i b u í a n estas "dificultades" a " l a manera en-g a ñ o s a a t r a v é s de la c u a l " los blancos provocaban disputas con los indios. E l hecho de que esclavos fugitivos se refugia-r a n entrefugia-re los indios, quienes con frefugia-recuencia m a n t e n í a n anti-guas amistades con téjanos de la zona, t a m b i é n amenazaba
la h e g e m o n í a racial de los anglos.2 3 A raíz de uno de estos
conflictos que involucraba a anglos, t é j a n o s e indios, 150 hombres de Nacogdoches se reunieron para pedir al C o n -greso que adoptara medidas militares. E l gobierno no res-p o n d i ó a esta res-petición, res-pero los habitantes t o m a r o n sus res- pro-pias medidas e integraron " u n a brigada independiente de v o l u n t a r i o s " .2 4
A principios de la primavera de 1838, los líderes de la co-m u n i d a d tejana estaban exasperados por la interco-minable at-m ó s f e r a de t e n s i ó n . C ó r d o v a , A n t o n i o Menchaca y otros tres líderes escribieron una carta en la cual p e d í a n g a r a n t í a s para que "podamos retirarnos y atender nuestros asuntos p r i v a d o s " . A u n q u e de este documento queda solamente u n a t r a d u c c i ó n confusa, presenta u n resumen básico del tor-mento que vivieron los mexicanos de Nacogdoches. Busca-ban la " t r a n q u i l i d a d " , " u n a mayor seguridad para sus pro-piedades" y el fin de la actitud que se sostenía con la idea de " q u e d e b í a n ser considerados como enemigos". L a carta expresaba una profunda m o r t i f i c a c i ó n por la a n t i p a t í a que se les profesaba aun a pesar de su comportamiento pacifista. Renovaba la promesa de " n o causar n i n g ú n d a ñ o a las personas que nos han tratado de buena m a n e r a " , aunque c r i t i -caba la actitud prevaleciente de los anglos. E l tono de la car-ta era de súplica: p e d í a n alguna g a r a n t í a oficial; pero en vez de lograrlo, debieron encarar nuevos conflictos violentos, y en consecuencia, se inició la m o v i l i z a c i ó n descrita anterior-mente. H o u s t o n a g r e g ó al documento una nota
describien-2 3 H e n r y M i l l a r d a Sam H o u s t o n , 23 de m a r z o de 1837 (citas), A J H ;
W I N K L E R , 1 9 1 1 , p . 75.
2 4 P e t i c i ó n de 115 ciudadanos de Nacogdoches [sin fecha, establecida
p o r el C o n g r e s o 28 de a b r i l de 1838]; James R e l l y et al., p e t i c i ó n al C o n -greso [ s i n fecha, recibida 15 de m a y o de 1838] (cita), las dos se encuen-t r a n en M e m o r i a l s a n d P e encuen-t i encuen-t i o n s , T S L A .
LOS TEJANOS LEALES A MÉXICO 901
do la suerte que éste tuvo: " E l general Rusk p r o m e t i ó entre-gar la t r a d u c c i ó n adjunta durante el mes de marzo [. . . ] pero no fue enviada sino hasta el 30 de agosto [ d e s p u é s de que se iniciara la r e b e l i ó n de C ó r d o v a ] . Si los hechos se le h u b i e r a n comunicado al presidente, tal vez él hubiera impe-d i impe-d o los males que han resultaimpe-do tan impe-destructivos para ese
sector del p a í s . "2 5 A l no recibir una respuesta oficial a su
carta, los líderes se movilizaron contra el gobierno de Texas. L a e v a l u a c i ó n de los anglos sobre las motivaciones de los t é j a n o s generalmente reflejaba la o p i n i ó n de dos líderes. U n o , el general Thomas J . Rusk, a t r i b u í a el conflicto a los malditos mexicanos. D e s c r i b í a a los rebeldes como " m a l h e -chores temerarios" y "villanos infernales que han premedi-tado la muerte de mujeres y n i ñ o s " , que nunca han hecho nada para defender a su país mientras que ahora lo atacan
" s i n mediar p r o v o c a c i ó n " .2 6 E l otro, el presidente Hous¬
t o n , t a m b i é n consideraba que la causa de los téjanos era i n -j u s t a . Su proclama oficial ridiculizaba el " p r e t e x t o de que
p e r c i b í a n peligro sobre sus hogares". E n otros lugares, atri-b u í a el levantamiento tanto a causas menores (roatri-bos de ca-ballos) como a factores de c o n s p i r a c i ó n (la perversa política mexicana de " a b o l i c i ó n de la esclavitud"). A l mismo t i e m -po, cuando i n f o r m ó a A n d r e w Jackson sobre el levanta-m i e n t o , H o u s t o n a d levanta-m i t i ó que " l a violencia del c a r á c t e r
americano era una de las causas".2 7
L a explicación que ofrecían los rebeldes que apoyaban a C ó r d o v a enfatizaba el derecho a preservar sus tradiciones familiares y políticas. Quienes tuvieron los primeros contac-tos violencontac-tos con los anglos, explicaron que actuaban en
de-fensa propia: " l o s americanos se llevaban a su g e n t e . "2 8 L a
2 5 V i c e n t e C ó r d o v a et al, al s e ñ o r R o z e , 26 de febrero de 1838, A J H . 2 6 T h o m a s J . R u s k a Sam H o u s t o n , 14 de agosto (la segunda cita) y
24 de agosto ( l a p r i m e r a cita), 1838, A J H .
2 7 Sam H o u s t o n , P r o c l a m a c i ó n , 8 de agosto de 1838 ( p r i m e r a c i t a ) ,
A J H ; Sam H o u s t o n a J n . H . D y e r , 13 de agosto de 1838, Sam H o u s t o n a S. B . M a r c y , 25 de agosto de 1838 (segunda cita) A J H ; Sam H o u s t o n a A n d r e w J a c k s o n , 11 de agosto de 1838; W I L L I A M S y B A R R E R , 1939, v o l . 2, p . 2 7 1 .
p r o c l a m a c i ó n oficial de la r e b e l i ó n , firmada el 10 de agoste por C ó r d o v a y 18 líderes m á s , asentaba:
El Vesindario de Nacogdoches Conrado yá de sufrir injusias e insurpaciones de sus derechos, no puede menos que tener y de-cir: Que hallándose reunido con los armas en la mano para sos-tener sus derechos individuales y los de la Nación a que perte-neren están dispuestos á redamar la ultima gota de sangre q. tienen y confiesan como lo han conterado yá, no conocen á nin-gunas de las actuales leyes por las quales ser les ofreren garan-tías a sus vidas y propriedages; y solo suplican no se les haga ninguna defacion a sus familias, prometiendo de buena fe la
buena comportacion con las de vds.2 9
Las palabras de otro de los rebeldes captaban el senti-miento compartido entre los soldados. G u i l l e r m o C r u z res-p o n d i ó a las res-preguntas de uno de sus anteriores res-patrones ex-plicando que " i b a n a luchar por sus derechos; ya h a b í a n
sido perros durante mucho t i e m p o " .3 0
Las condiciones para alcanzar el triunfo deben haber pa-recido a los t é j a n o s tan favorables como en cualquier otro m o m e n t o . E l aislamiento de los rebeldes de Nacogdoches era irremediable; cada d í a que pasaba se acentuaba su condición de m i n o r í a puesto que continuaban llegando m á s i n -migrantes de Estados U n i d o s . El momento p a r e c í a propicio, desde la perspectiva local; la primavera de 1838 t r a n s c u r r i ó sin la alarma usual por la c o n s p i r a c i ó n y sin el llamado a la p r e p a r a c i ó n m i l i t a r . Los cherokees y otros indios h a b í a n perdido recientemente toda esperanza de que el gobierno de Texas respetara los compromisos derivados del tratado sobre las tierras. Agentes de M é x i c o t r a í a n esperanzas, m u n i -ciones e instruc-ciones militares. " E n v í e n noticias de que los t é j a n o s y los indios han tomado las armas y una e s t i m a c i ó n de la fuerza con la que cuentan — e s c r i b i ó Vicente Filisola desde M a t a m o r o s — [para] que yo pueda d i r i g i r las fuerzas
2 9 C ó r d o v a R e b e l l i o n Papers, 1838, A r c h i v o s de la C o r t e del C o n d a
-d o -de Nacog-doches, Casos civiles, caja 26, folio 15, S F A .
3 0 C i t a d o en H a r r i e t M a t i l d a J a m i s o n D u r s t , " E a r l y D a y s i n T e
LOS TEJANOS LEALES A MÉXICO 9 0 3
que d e b e r á n salir de este lugar a apoyar a los que o p e r a r á n en esa z o n a . " Su mensaje p r o m e t í a u n "avance forzado" a l a r e g i ó n en el caso de que ocurriera " u n r e v é s r e p e n t i n o " de la fortuna militar.
E l m e m o r á n d u m de Filisola llegó por medio de una pe-q u e ñ a tropa mal abastecida, dirigida por Pedro J u l i á n M i ¬ racle, q u i e n viajó a t r a v é s de la frontera mexicana con Texas durante el mes de j u n i o de 1838. E l grupo llegó al territorio de los indios choctaw al este del río T r i n i t y , donde se le u n i ó C ó r d o v a , quien el 5 de j u l i o leería el comunicado. Éste espe-r ó a que se espe-reunieespe-ran todos los jefes indios. Los emisaespe-rios mexicanos y los de Nacogdoches conversaron con varios i n -d i v i -d u o s , pero como r e g i s t r ó M i r a c l e en su -diario, " n o se l o g r ó n a d a " . E l grupo se dirigió al pueblo del jefe Bowl de los indios cherokees y e s p e r ó , hasta que finalmente, el 20 de j u l i o , se reunieron suficientes representantes para realizar
u n a e v a l u a c i ó n precisa de las opciones. N i n g u n o de los i n -dios a h í presentes e x p r e s ó u n compromiso firme que involu-crara a toda su t r i b u , por lo que las fuerzas disponibles se l i m i t a b a n a 540 hombres, incluyendo a los de Nacogdoches. L a m a y o r í a de los líderes indios p r e f e r í a n permanecer en es-tado de alerta hasta que llegara u n ejército de M é x i c o . D e s p u é s de solicitar algunos refuerzos, C ó r d o v a se r e t i r ó , alegando que los jefes indios h a b í a n prometido " u n i r s e lo m á s pronto posible para la g u e r r a " ; pero la estrategia tam-b i é n programatam-ba que " e n el caso de que nuestros planes sean descubiertos, ellos e s t a r á n dispuestos a iniciar la opera-c i ó n opera-con las fuerzas que tengamos a nuestra d i s p o s i opera-c i ó n " . M i r a c l e t r a t ó de reclutar a m á s gente en los pueblos K i c k a -poo y Chickasaw; e s p e r ó en vano a los kichis, wacos y ta-huacanos- lueeu en agosto c o n t i n u ó su viaie hacia los pueblos ckddo E l d í a 20 de ése mes fue asesinado en el río R o j o v el d i a r i o acusador con otros documentos cavó en
manos del gobierno de Texas.3' '
3 1 I n s t r u c c i o n e s p r i v a d a s . . . p o r V i c e n t e F i l i s o l a , Pedro J u l i á n M i r a
cle, l i b r o de m e m o r a n d o s , los dos en Senate D o c . 1 4 , p p . 1 3 , 1 4 1 5 ( c i -tas), 1 6 - 1 7 ; V i c e n t e C ó r d o v a a M a n u e l Flores, en W I N F R E Y y D A Y , 1 9 6 6 , v o l . 1 , p . 8 . F u n c i o n a r i o s del g o b i e r n o de T e x a s d e s c r i b i e r o n en 1 8 3 8 el
C ó r d o v a pudo haber sospechado que no llegaría ayuda de M é x i c o , pero es probable que no supiera realmente c u á n re-mota era esa posibilidad. Por su parte, el gobierno de Texas se s e n t í a m u y seguro porque debido a la r e a n u d a c i ó n de la guerra c i v i l en Sonora y Tamaulipas, el ejército mexicano se encontraba d i s t r a í d o y alejado de la n é m e s i s de Texas. Realmente, no importaba que los téjanos de Nacogdoches hubieran tomado la firme decisión de iniciar la r e b e l i ó n en j u l i o , pues para ese entonces la a t m ó s f e r a de los eventos era demasiado envolvente como para volver a t r á s . L a discusión abierta que tuviera el grupo de Miracle durante su viaje por la frontera, a l e r t ó al gobierno de Texas sobre el complot, dos semanas antes de tener contacto con C ó r d o v a . H o u s t o n se dirigió hacia Nacogdoches, pero antes i n f o r m ó por escrito a su agente cherokee que las hostilidades se p o d r í a n iniciar en cualquier momento. A d e m á s , o r d e n ó que la noticia se man-tuviera " c o n f i d e n c i a l " e i n f o r m ó solamente al general Tho¬ mas J . Rusk y a otro i n d i v i d u o . H o u s t o n p i d i ó a su espía que actuara con prudencia, pero que descubriera si mexica-nos de Nacogdoches h a b í a n dejado sus hogares sin explica-ción alguna. Rusk t a m b i é n t e n í a sus informadores, entre los
que figuraba u n espía tejano.3 2
N o se sabe con exactitud q u i é n inició la batalla porque to-dos los relatos disponibles provienen de fuentes anglos. E n el p r i m e r incidente de violencia estuvo involucrado u n gru-po de ocho o diez anglos, los cuales salieron de Nacogdoches el 4 de agosto para recuperar unos caballos robados que se encontraban en u n poblado mexicano. U n grupo de téjanos
d i a r i o de M i r a c l e c o m o " e s c r i t o a l á p i z y t a n m a l t r a t a d o que los t r a d u c t o -res, el s e ñ o r N e w l a n d s y el m a y o r Z a v a l a , t u v i e r o n g r a n d i f i c u l t a d al des-c i f r a r l o " . Esto i n d i des-c a que el d o des-c u m e n t o era g e n u i n o , pero ya no existe. R . A . I r i o n al presidente de la R e p ú b l i c a de T e x a s , 14 de n o v i e m b r e de 1838, L i b r o de Cartas del D e p a r t a m e n t o de Estado en E x e c u t i v e R e c o r d Books ( m i c r o f i l m ) , T S L A .
3 2 R . A . I r i o n a M . H u n t , m a r z o [ m a l la fecha] de 1838, L i b r o de
Cartas d e l D e p a r t a m e n t o de Estado; V . R . P a l m e r a Sam H o u s t o n , 18 de j u n i o de 1838; Sam H o u s t o n a J e f f W r i g h t , 23 de j u n i o de 1838 (cita), los dos en A J H ; Telegraph and Texas Register (27 m a r . 1839).
LOS TEJANOS LEALES A MÉXICO 905
a caballo d i s p a r ó al contingente anglo matando a uno de sus integrantes. Algunos alguaciles del pueblo iniciaron la b ú s q u e d a que finalmente abandonaron al descubrir que se
encontraban en franca desventaja n u m é r i c a .3 3 E l siguiente
incidente parece indicar que cada bando actuaba en represa-l i a por ataques previamente recibidos. E represa-l 6 de agosto, una p a r t i d a de 18 mexicanos de Nacogdoches cabalgaron hasta l a casa de una familia de anglos ubicada a 14 millas escasas del pueblo, obligando a sus habitantes a entregarse " p o r q u e los americanos estaban secuestrando a su gente", y mataron a dos de los rehenes. L a v i u d a de uno de los muertos a f i r m ó que los téjanos " h a b í a n dicho que su i n t e n c i ó n era quitar-les el país a los 'americanos' y mandarlos m á s alia del río S a b i n e " .3 4
Para ese entonces, Rusk empezaba a atacar en el campo y h a b í a llegado a u n lugar ubicado a cinco millas de Nacog-doches a c o m p a ñ a d o por u n i n t é r p r e t e y u n emisario para los rebeldes. Se dice "que el emisario, A n t o n i o Menchaca, estaba de acuerdo en que "los mexicanos estaban actuando m a l y que i n t e n t a r í a convencer a todos los que pudiera para que abandonaran a C ó r d o v a y regresaran a sus hogares". Se supone que Menchaca r e g r e s ó al pueblo el d í a 7 para asegurar al gobierno de Texas que todo iría bien; pero otros informes indicaban el inicio de u n levantamiento general de
los t é j a n o s .3 5
A l llegar a Nacogdoches, el presidente de Texas t a m b i é n e n v i ó u n mensajero para hablar con C ó r d o v a ; pero, extra-ñ a m e n t e , escogió a u n conocido enemigo del líder tejano. H o u s t o n o r d e n ó a su enviado que "saludara [a los rebeldes] en n o m b r e m í o " y que les advirtiera que haberse " r e u n i d o con las armas en la m a n o " iba en " c o n t r a de las ó r d e n e s del g o b i e r n o " . Su carta ofrecía u n armisticio: los rebeldes po-d r í a n "regresar a sus hogares como buenos ciupo-dapo-danos, donde s e r í a n protegidos por la c o n s t i t u c i ó n de la r e p ú b l i '
3 3 Telegraph and Texas Register (29 sep. 1838).
3 4 Telegraph and Texas Register (27 m a r . 1839).
c a . " A d e m á s p r o m e t í a enmendar los agravios sufridos. " E l presidente ha sido informado de todas las causas que existen y asegura a los ciudadanos del condado que las e x a m i n a r á cuidadosamente y se h a r á justicia para aquellos que han sido o p r i m i d o s y maltratados." A los que i g n o r a r a n su oferta, H o u s t o n enviaba la amenaza de imponer ' ' l a condena mere-cida por el crimen de alta t r a i c i ó n , la p é r d i d a de la vida y las propiedades". Su bando oficial, publicado en inglés y en e s p a ñ o l , t e n d í a a presentar lincamientos de fuerza. Se refe-r í a a la " e q u i v o c a c i ó n y timidez m a l fundada" de los teja-nos armados y reiteraba la o p o r t u n i d a d que se les ofrecía de ser perdonados por el gobierno c i v i l , si se a r r e p e n t í a n ; po-d r í a n , a po-d e m á s , regresar y " g o z a r á n sus po-domicilios sin mo-lestias". Sin embargo, reprobaba en tono duro: " e l crimen v i l y monstruoso de la t r a i c i ó n " . H o u s t o n p r o h i b í a " t o d a asamblea ilegal de personas o asociaciones de hombres ar-mados sin a u t o r i z a c i ó n de la c o n s t i t u c i ó n " y amenazaba con castigar a todos los " q u e se mantengan en estado
hos-t i l " aunque sea por u n d í a , d e s p u é s del 8 de agoshos-to.3 6
M i e n t r a s los dirigentes d é Texas h a c í a n los ú l t i m o s inten-tos de lograr la paz por medio de la diplomacia, t a m b i é n se preparaban para la guerra. E l p r i m e r paso sería lograr la d i -v i s i ó n de l a c o n f e d e r a c i ó n enemiga, ad-virtiendo a los
chero-kees que no apoyaran a los rebeldes t é j a n o s .3 7 M i e n t r a s
tanto, Rusk m o v i l i z ó a la m i l i c i a de Nacogdoches el 8 de agosto y se dirigió al campo de C ó r d o v a , situado a 32 millas del r í o A n g e l i n a . T a n t o H o u s t o n como Rusk giraron ó r d e -nes de enviar otras milicias provenientes de diversas partes del este de Texas, y el presidente p i d i ó armamento al
ejérci-to de Estados U n i d o s .3 8 Los anglos se mostraban m u y
preocupados por la capacidad b é l i c a de los mexicanos. " U n a gran m u l t i t u d " , en n ú m e r o de m á s de 100 (como
3 6 S a m H o u s t o n a J o s é M a r í a M e d r a n o , 8 de agosto de 1838, A J H ;
S a m H o u s t o n , P r o c l a m a , 8 de agosto de 1838, A J H .
3 7 S a m H o u s t o n a B i g M u s h , 10 de agosto de 1838, M B L , T S L A . 3 8 S a m H o u s t o n a T J . R u s k , 10 de agosto de 1838, A J H ; Sam
H o u s t o n a R . D . M a n e y , 11 de agosto de 1838, A J H [ T h o m a s J . R u s k ] a las personas de l a T e r c e r a B r i g a d a de l a M i l i c i a de Texas, 10 de agosto de 1838, T h o m a s J . R u s k Papers, B T H C .
LOS TEJANOS LEALES A MÉXICO 9 0 7
d e c í a d e s p u é s el auto de a c u s a c i ó n formulado por el gran j u -rado), los rebeldes estaban "armados y colocados en orden de batalla; es decir, con pistolas, rifles, escopetas, espadas, sables, navajas y otras armas de g u e r r a " . E n una carta fe-chada el 9 de agosto, u n amigo del presidente le explicó: ' ' y o he luchado al lado de estos mexicanos. Son valerosos y
tie-nen buena p u n t e r í a " .3 9
Las medidas que t o m ó el gobierno de Texas sirvieron pa-r a l i m i t a pa-r la fuepa-rza de la pa-r e b e l i ó n . C ó pa-r d o v a obtuvo pa-reclutas entre los indios, pero sólo individuales, no de tribus. L a i n -mediata m a n i f e s t a c i ó n de fuerza que llevó a cabo Rusk inte-r inte-r u m p i ó el difícil pinte-roceso pointe-r medio del cual los cheinte-rokees t e n í a n que generar el consenso necesario para participar
co-lectivamente en el levantamiento.4 0 Enfrentado con el alto
n i v e l de p r e p a r a c i ó n que presentaba el gobierno de Texas y con las medidas tomadas por éste para separar a los indios de los mexicanos, C ó r d o v a se encontraba aislado en el río
A n g e l i n a .4 1 Los días siguientes al 9 de a b r i l , los t é j a n o s
lo-g r a r o n esquivar a los exploradores y al p r i m e r continlo-gente de tropas de Rusk, mientras se d i r i g í a n hacia el pueblo che¬ rokee. Sin embargo, los mexicanos de Nacogdoches eran i n -feriores en n ú m e r o ; las tropas del gobierno los superaban a r a z ó n de cuatro u ocho a u n o , cifras que indican el éxito que t u v i e r o n los mensajeros que e n v i ó H o u s t o n a los líderes i n -dios: jefe Bowl y jefe B i g M u s h . E l gobierno de Texas ofre-cía la a m n i s t í a a los cherokees. Los téjanos no t u v i e r o n otra alternativa que levantar el campamento y escaparse de las
garras de la m i l i c i a de R u s k .4 2
Los desacuerdos que existían entre los líderes de Texas
fa-3 9 L a t r a n s c r i p c i ó n del j u i c i o e s t á impresa en Blake; v é a s e el v o l . L U I ,
p . 3 1 5 , p a r a este auto de a c u s a c i ó n f o r m u l a d o p o r el g r a n j u r a d o ; P. A . Sublett a S a m H o u s t o n , 9 de agosto de 1 8 3 8 , B T H C .
40 E V E R E T T , 1 9 9 0 , cap. 4 y p p . 1 1 6 - 1 1 7 .
4 1 T h o m a s J . R u s k a Sam H o u s t o n , 1 1 , 1 2 y 1 3 de agosto de 1 8 3 8
[tres cartas diferentes], A J H .
4 2 Sam H o u s t o n a C o l B O W L , 1 4 de agosto de 1 8 3 8 , T h o m a s J . R u s k
a C o l B o w l , 1 5 de agosto de 1 8 3 8 , R u s k Papers; D . S . K a u f m a n a Sam H o u s t o n , 1 4 de agosto de 1 8 3 8 , A J H ; T . J . R u s k a Sam H o u s t o n , 1 5 de agosto de 1 8 3 8 , A J H .
cilitaron los actos escapistas de C ó r d o v a . El presidente H o u s t o n prefería adoptar una actitud defensiva para garan-tizar la seguridad de Nacogdoches. Rusk se inconformaba con estas restricciones, pero las ejecutó tan bien que l o g r ó . . ¿ l o q u e a r al e j é r c i t o i n d i o t e j a n o . D e todas formas, le p a r e c í a
imposible doblegar a C ó r d o v a ,4 3 quien dividió a sus h o m
-bres (los cuales h a b í a n aumentado a 200) en grupos peque-ñ o s , para eludir los ataques mientras se retiraban de las tierras cherokees. Algunos regresaron a sus hogares j u n t o a sus familias, pero C ó r d o v a r e u n i ó al resto en el noreste de Texas, esquivando de nuevo la p e r s e c u c i ó n de Rusk por me-dio de marchas forzadas sobre terrenos escabrosos. El 20 de agosto, y d e s p u é s de asegurarle a H o u s t o n que los t é j a n o s no h a b í a n logrado reclutar cherokees, kickapoos, delawares o shawnees en unidades tribales, el comandante del ejército
de Texas a b a n d o n ó la p e r s e c u c i ó n .4 4
A pesar de sus triunfos, C ó r d o v a se encontraba sin alia-dos y sin condiciones propicias para continuar la lucha; pero durante la ú l t i m a semana de agosto y todo septiembre pudo mantener u n i d a y escondida a la mayor parte de su ejército. Sus enemigos propusieron varias estrategias militares falli-das; realmente no s a b í a n d ó n d e se encontraban los t é j a n o s
rebeldes.4 5 Por ú l t i m o , C ó r d o v a no tuvo otra alternativa
que forzar el ataque, por lo que en el o t o ñ o de 1838 la rebe-lión llegó a su climax m i l i t a r . E l hambre obligó a C ó r d o v a a iniciar el enfrentamiento armado. El 27 de septiembre ata-có varias granjas localizadas a 14 millas del Fuerte Houston
4 3 S a m H o u s t o n a T h o m a s J . R u s k , 10 y 15 de agosto de 1838, A J H ;
T . J . R u s k a Sam H o u s t o n , 14 de agosto de 1838, A J H ; S a m H o u s t o n a G . W . H o c k l e y , 14 de agosto de 1838, A J H ; T . J . R u s k a S a m H o u s t o n , 14 de agosto de 1838, R u s k Papers.
4 4 T h o s . J . R u s k a S a m H o u s t o n , 16 de agosto de 1838, R u s k
Pa-pers; J . M . H e n r i e a M . B . L á m a r , 17 de agosto de 1838, G U L I C K , 1921¬ 1927, v o l . 2, p . 205; T . J . R u s k a S a m H o u s t o n , 19 de agosto de 1838, A J H .
4 5 S a m H o u s t o n , P r o c l a m a c i ó n , 19 de agosto de 1838, A J H ; T . J .
R u s k a S a m H o u s t o n , 22 y 24 de agosto de 1838, A J H ; S a m H o u s t o n a J . B . M a r c y , 27 de agosto de 1838, A J H ; J . W . B u r t o n a M . B . L á m a r , 25 de agosto de 1838, M B L ; T . J . R u s k al coronel BOWLES, 28 de agosto de 1838, R u s k Papers.
LOS TEJANOS LEALES A MÉXICO 909
p a r a conseguir m a í z . Su ejército, formado por téjanos e i n -dios, d e s p i s t ó a una c o m p a ñ í a de 50 anglos montados, quie-nes lo siguieron durante dos d í a s antes de darse por venci-dos, y o b l i g ó a otro comando de 40 hombres a tomar medidas defensivas. Este incidente volvió a preocupar a los dirigentes de Texas, quienes t e m í a n que los rebeldes inten-t a r a n rescainten-tar a las familias mexicanas, ainten-tacar Nacogdoches y reiniciar la alianza con los cherokees. A principios de octu-b r e , Rusk inició la m o v i l i z a c i ó n de u n ejército a ú n m á s
grande contra C ó r d o v a .4 6
E l 5 de octubre, parte del ejército de C ó r d o v a l a n z ó otra e x p e d i c i ó n de abastecimiento contra una familia, cerca del r í o Neches. Los atacantes confiscaron m a í z , ganado, caba-llos, carretas y utensilios d o m é s t i c o s por u n valor de 20 650 d ó l a r e s . D u r a n t e este ataque m u r i e r o n 15 anglos. Mientras tanto, C ó r d o v a realizó otro contra el grupo de voluntarios
que Rusk h a b í a organizado recientemente.4 7 El
comandan-te de la m i l i c i a , con u n grupo de 230 hombres, a b a n d o n ó la estrategia defensiva y se p r e p a r ó para " e x t e r m i n a r de la faz
de la t i e r r a a estos bandidos cobardes".4 8
E l 15 de octubre, el ejército de Rusk m a r c h ó 20 millas fuera de su fortaleza con la idea de sorprender a C ó r d o v a , quien a su vez p a s ó a la ofensiva. A las diez de la noche, los hombres de C ó r d o v a incendiaron el bosque que rodeaba el campo de Rusk. C o n la p r o t e c c i ó n de la neblina m a t i n a l , es-c o n d i ó fusileros en tres de los flanes-cos del es-campo. L a estrate-gia de C ó r d o v a p a r e c í a haber sido d i s e ñ a d a para forzar al grupo de Rusk a una desbandada que sería despistada por u n a c a b a l l e r í a de indios y téjanos que se encontraba en re-serva. Los disparos que p r o v e n í a n del bosque, mezclados
4 6 L . H . M a b b i t t a T . J . R u s k , Io- de o c t u b r e de 1839, A J H ; T . J .
R u s k a S a m H o u s t o n , 4 de octubre de 1838, A J H ; E l i s h a C l a p p a T . í . R u s k , 5 de o c t u b r e de 1838, R u s k Papers.
4 7 J . W . B u r t o n a Sam H o u s t o n , 16 de o c t u b r e de 1838, A J H ; D . H .
C a m p b e l l a M . B . L a r , 22 de octubre de 1838, M B L ; p e t i c i ó n de N a t h a -n i e l K i l l o g h , 2 de m a r z o de 1839, A r c h i v o s de la C o r t e del C o -n d a d o de Nacogdoches, caja 1, folio 7, S F A .
4 8 T . J . R u s k al c o r o n e l BOWLES [. . . ] de o c t u b r e de 1838. R u s k
con una tormenta, c o n f u n d í a n a los soldados de Rusk, quienes inmediatamente formaron u n cuadro defensivo. D u r a n -te los siguen-tes minutos se registraron las primeras bajas; entonces, el comandante de Texas r e t o m ó febrilmente la i n i -ciativa con u n ataque encabezado por él m i s m o , que c u b r i ó solamente media m i l l a , pero le dio suficiente espacio para retirarse organizadamente a Nacogdoches con 11 heridos. Esta victoria le p e r m i t i ó a C ó r d o v a permanecer en el noreste de Texas hasta la primavera. Rusk se mantuvo activo, ya fuera tratando de obtener reclutas o en el campo de batalla. Pero todas sus estrategias de ofensiva terminaban en acción defensiva."
E l tiempo no a y u d ó a mejorar la fortuna de los téjanos re-beldes. Aislado de cualquier apoyo real, ya fuera indio o le-j a n o , C ó r d o v a recibió otro golpe en marzo de 1839, con la
noticia, desde M a t a m o r o s , de que la ayuda que se le h a b í a prometido no llegaría. V a l e n t í n Canalizo, sucesor de Filiso¬ la como general a cargo de la D i v i s i ó n del N o r t e , m a n d ó excusas e instrucciones al este de Texas, ordenando que se llevaran a cabo ataques guerrilleros sin cesar contra los codi-ciosos aventureros anglos. " Q u e m e n sus casas [. . . ] destru-yan sus c u l t i v o s " , escribió Canalizo, quien t a m b i é n o r d e n ó que todas las operaciones se llevaran a cabo sobre una l í n e a al noroeste de San A n t o n i o de B é x a r , donde solamente tend r í a n a M é x i c o a sus espaltendas. E l mensaje tende Canalizo n o m -braba a C ó r d o v a comandante de las fuerzas mexicanas en Texas y terminaba con la promesa de que pronto todo el
te-r te-r i t o te-r i o nacional sete-ría te-recupete-rado.5 0
Esta m o v i l i z a c i ó n sacó a las p e q u e ñ a s fuerzas de C ó r d o v a del terreno del bosque en el cual siempre se h a b í a refugiado
4 9 C h a r l e s S. T a y l o r a R . A . I r i o n , 2 8 de octubre de 1 8 3 8 ; W I N F R E Y y
D A Y , 1 9 6 6 , p p . 5 4 - 5 5 ; Telegraph and Texas Register ( 1 0 y 1 4 n o v . 1 8 3 8 ) ; H . M c L e o d a M . B . L a m a r , 1 6 y 2 0 de n o v i e m b r e de 1 8 3 8 , M B L ; T J . R u s k a M . B . L a m a r , 1 7 de n o v i e m b r e de 1 8 3 8 , M B L .
5 0 V a l e n t í n C a n a l i z o a M a n u e l Flores, 2 7 de febrero de 1 8 3 9 , Senate
D o c . 1 4 , p p . 3 1 - 3 2 ; V a l e n t í n C a n a l i z o a jefes de las t r i b u s , 2 7 de febrero de 1 8 3 9 , Senate D o c . 1 4 , p . 3 5 ; V a l e n t í n C a n a l i z o a V i c e n t e C ó r d o v a , 1 ? de m a r z o de 1 8 3 9 , A J H .
LOS TEJANOS LEALES A MÉXICO 911
y las colocó en una zona abierta y desconocida a cientos de millas de cualquier apoyo m i l i t a r mexicano. E l cambio t a m -b i é n redujo el n ú m e r o de hom-bres dispuestos a seguirlo; so-lamente 75 lo hicieron en marzo de 1839, casi todos téjanos
o negros.5 1 L a e x p e d i c i ó n t e n d r í a u n mal fin. C ó r d o v a
en-c o n t r ó difien-cultades a fines de marzo, antes de llegar a la re-g i ó n de B é x a r . A l acercarse demasiado a los poblados anre-glos e n la parte superior del Colorado, su presencia alertó a las c o m p a ñ í a s de guardabosques de Texas. Casi la m i t a d de su g r u p o de 53 hombres cayeron heridos en u n ataque sorpresa mientras descansaban en su campamento cerca del río Guadalupe. Dos c o m p a ñ í a s frescas, con u n total de 130 h o m -bres, persiguieron a los sobrevivientes. L a ú l t i m a vez que lo v i e r o n , C ó r d o v a , t a m b a l e á n d o s e en su silla por la p é r d i d a de sangre y con u n brazo roto, d i v i d i ó al resto de sus h o m -bres, e v a d i ó a las dos unidades y llegó a M a t a m o r o s . A l po-co t i e m p o , los habitantes de Texas oyeron que p r o m e t í a vol-ver. L a r e b e l i ó n de C ó r d o v a h a b í a fracasado, pero no por
falta de v a l e n t í a de su l í d e r .5 2
M i e n t r a s casi todos los que a c o m p a ñ a r o n a C ó r d o v a en la r e b e l i ó n m u r i e r o n durante los ocho meses que siguieron, aquellos que se negaron a participar, lo mismo que quienes aceptaron la oferta de a m n i s t í a , t a m b i é n fueron destruidos por el conflicto. Las mujeres, los n i ñ o s , los ancianos y los no
5 1 Estas desventajas sugieren otra p o s i b i l i d a d : la m o v i l i z a c i ó n de C ó r
-d o v a p u -d o n o haber si-do t o t a l m e n t e v o l u n t a r i a . E l jefe B o w l , enfrenta-do a l a presencia persistente de R u s k , i n s i s t i ó en que todos los indios aliados a los t é j a n o s h a b í a n d e c i d i d o efectuar u n a conferencia de paz. D e acuerdo c o n esta v e r s i ó n , " C ó r d o v a , el renegado y t r a i d o r m e x i c a n o , deseaba asistir a la j u n t a , pero fue rechazado. D e s p u é s de este rechazo se r e t i r ó h a c i a el O e s t e " . A l g u n o s de los capturados del g r u p o de C ó r d o v a sugirier o n u n a tesugiriercesugiriera e x p l i c a c i ó n : la e x p e d i c i ó n buscaba m u n i c i o n e s en M a t a m o r o s p a r a r e a r m a r u n a n u e v a r e b e l i ó n de t é j a n o s e indios en "east T e -x a s " . V a l e n t í n C a n a l i z o a V i c e n t e C ó r d o v a , 27 de febrero de 1838 [ 1 8 3 9 ] , Senate D o c . 14, p p . 33-34; Teiegraph and Texas Register (10 y 17 abr. 1839).
5 2 Teiegraph and Texas Register ( 1 0 , 17 y 24 a b r . , 1° m a y . 1839); E w d .
B u r l e s o n a M . B . L á m a r , 4 de a b r i l de 1838 [ 1 8 3 9 ] , G u l i c k , Papers ojLa-mar, v o l . 2, p . 50; E d w a r d B u r l e s o n a A . Sidney J o h n s t o n , 22 de m a y o
rebeldes se volvieron rehenes defacto del gobierno de Texas. H o u s t o n reconocía la i m p o r t a n c i a m i l i t a r de estos civiles; esperaba que los téjanos beligerantes que faltaban, regresa-r í a n a sus hogaregresa-res paregresa-ra cuidaregresa-r de sus familias y paregresa-ra no mo-r i mo-r de hambmo-re. E l 11 de agosto, el pmo-residente publicó una omo-r- or-den general sobre el trato a los civiles. L a oror-den decía que los civiles pacíficos no d e b í a n ser molestados; m á s a ú n , de-b í a n ser "tratados con el mayor sentido de humanidad y bondad, y los soldados d e b e r á n cuidarlos y protegerlos espe-c i a l m e n t e " . Cinespe-co días d e s p u é s , o r d e n ó la d e v o l u espe-c i ó n de las
propiedades confiscadas.5 3
H o u s t o n le explicó a Rusk que una política disfrazada de humanitarismo m i n a r í a subrepticiamente la rebelión. Si fueran otorgados permisos " a los mexicanos delincuentes para regresar a sus hogares y cuidar de su ganado y de sus p e q u e ñ a s granjas — e s c r i b i ó el presidente—, p o d r í a n ser arrestados y puestos a disposición de la ley. [ L o contrario, una política abiertamente revanchista] llevará a los mexica-nos miserables a la d e s e s p e r a c i ó n , y mientras que los serviles sufren, los m á s culpables se m a n t e n d r á n lejos de la mano de
la j u s t i c i a " .5 4 Durante las primeras dos semanas de la
rebe-lión, la política de " p r u d e n c i a " del presidente no fue acatada. Mujeres y n i ñ o s h u y e r o n hacia los bosques a cuatro m i -llas del pueblo. E l mensajero de H o u s t o n los e n c o n t r ó finalmente y les p r e g u n t ó ' ' l a r a z ó n por la cual h a b í a n aban-donado sus hogares. Dicen que fue por miedo. Los invité a regresar a sus casas, h a c i é n d o l e s saber que t e n í a ó r d e n e s su-yas de protegerlos —reportaba el mensajero—, pero se nie-gan a regresar".
U n a vez de regreso a Nacogdoches, Rusk c u m p l i ó las ór-denes de su presidente. E l 22 de agosto publicó una orden general en e s p a ñ o l , proclamando que mujeres y niños des-amparados que " n o tengan hombres para protegerlos" reci-b i r í a n provisiones de las tiendas p ú reci-b l i c a s . Para entonces, el
5 3 Sam H o u s t o n a T h o m a s J . R u s k , 10 de agosto de 1838, A J H ; Sam
H o u s t o n , G e n e r a l O r d e r s , 11 y 16 de agosto de 1838, A J H .
5 4 Sam H o u s t o n a T h o m a s J . R u s k , 22 y 23 de agosto de 1838, A J H ;
LOS TEJANOS LEALES A MÉXICO 913
comandante de Nacogdoches r e c o n o c i ó , en privado, que la propiedad de los téjanos h a b í a sido saqueada. Rusk t a m b i é n ofreció salvoconductos a aquellos que renunciaran a la rebe-l i ó n . L a ejecución derebe-l prebe-lan derebe-l gobierno viorebe-ló rebe-la i n t e n c i ó n que profesaba. E l comisario a cargo de alimentar y proteger a los dependientes téjanos, en vez de hacer su trabajo, i n s p e c c i o n ó las existencias de ganado y caballos de los ran-chos de C ó r d o v a y de sus vecinos; a d e m á s , decidió "dispo-ner de la parte perteneciente a los líderes de la r e b e l i ó n " pa-ra beneficio del gobierno. N o t o m ó medidas papa-ra cosechar las tierras de los téjanos, anotando solamente que pronto
se-r í a n agotadas.5 5
El sentimiento de que los mexicanos sobrevivientes en el este de Texas d e b í a n ser expulsados, creció. H a c i a finales de septiembre, el presidente p u b l i c ó una proclama que otorga-ba " p e r m i s o a todos los mexicanos con sus familias que de-seen abandonar el país, de retirarse con aquella propiedad personal que sea necesaria para su bienestar''. Aquellos des-amparados que dependieran de traidores t a m b i é n r e c i b i r í a n v í v e r e s a expensas del erario p ú b l i c o . R e p i t i ó la orden de que la propiedad personal que se hubiera robado a los "de-lincuentes" d e b í a ser reintegrada, pero no hizo promesas
sobre la d e v o l u c i ó n de bienes r a í c e s .5 6
D u r a n t e estos primeros meses de la r e b e l i ó n , los líderes de Texas t a m b i é n hicieron promesas e n g a ñ o s a s de protec-ción a todos los participantes excepto a los líderes principa-les. E n la p r á c t i c a , las autoridades arrestaron, encarcelaron y j u z g a r o n a casi todos los hombres téjanos que p u d i e r o n lo-calizar, sin t o m a r en cuenta su lealtad o su comportamiento. Para el 26 de agosto, de acuerdo con los ayudantes de Rusk, " l a cárcel y la casa de los guardias en el pueblo e s t á n repletas de prisioneros —varios de ellos importantes— pero n i n
-5 -5 J o h n A p p l e g a t e a Sam H o u s t o n , 15 de agosto de 1838, A J H ; T i l o
-mas J . R u s k , G e n e r a l O r d e r s , 22 de agosto de 1838, T h o m a s J . R u s k a Sam H o u s t o n , 25 de agosto de 1838, A J H ; T h o m a s J . R u s k a J o h n M . D o r , 27 de agosto de 1838, A J H ; J o h n S. R o b e r t s a Sam H o u s t o n , 7 de septiembre de 1838, A J H .
5 6 B e r n a r d Bee a D a v i d G . B u r n e t , 6 de septiembre de 1838, M B L ;
guno de los instigadores del asunto ha sido c a p t u r a d o " . » E l 10 de octubre, el gobierno a c u s ó sumariamente de alta t r a i c i ó n a 36 t é j a n o s . E l j u i c i o se llevó a cabo en el cercano pueblo de San Augustine en enero de 1839. L a causa del go-- b i e r n o era débil porque ninguno de los acusados p o d í a ser
identificado como alguien que hubiera tomado las armas d u rante la r e b e l i ó n o que la hubiera apoyado verbalmente. I n -clusive, algunos de los acusados h a b í a n sido enviados al campo de C ó r d o v a como infiltrados o como agentes del go-bierno. U n o de ellos, A n t o n i o Menchaca, tuvo una coartada de u n testigo del estado. E l j u r a d o d e l i b e r ó exhaustivamente antes de dictar el veredicto absurdo de que todos eran ino-centes con e x c e p c i ó n de Menchaca, a quien se a p l i c a r í a la pena de muerte, la cual fue posteriormente anulada por
dis-pensa del E j e c u t i v o .5 8
Juicios extensos, apelaciones y actos de clemencia h a b í a n liberado a todos los arrestados; pero el proceso j u d i c i a l dejó a los téjanos derrotados, pobres y físicamente aislados en el este de Texas. Se llevaron a cabo ventas forzadas de tierras, d i s m i n u y ó la tenencia de propiedades y los costos de los pro-cedimientos j u r í d i c o s eran agobiantes. Los sobrevivientes persistieron en u n tipo de segregación defensiva en sus
pe-q u e ñ a s comunidades cerca del pueblo.5 9 A u n q u e todas las
naciones indias se h a b í a n negado a apoyar la r e b e l i ó n , fue-r o n sacadas de la zona pofue-r la fuefue-rza dufue-rante el vefue-rano de
1839. Desde M é x i c o , C ó r d o v a c o n t i n u ó implacable en su lucha contra el gobierno de Texas.
D u r a n t e el i n v i e r n o de 1839 y la primavera de 1840, C ó r
-5 7 H . M c L e o d a M . B . L á m a r , 26 de agosto de 1838, M B L ; H o u s t o n ,
Telegraph and Texas Register, 29 de septiembre de 1838.
5 8 E . W . C u r i e n a M . B . L á m a r , 10 de febrero de 1839, M B L ;
Proclam a c i ó n p o r M i r a b e a u B . L á Proclam a r al coProclamisario del C o n d a d o de San A u g u s -t i n e , 18 de febrero de 1839, B L A K E , v o l . 53, p . 344.
5 9 M c R e y n o l d s , " N a c o g d o c h e s " , p p . 3840, 123128, 266267; R e
-becca F i n l e y vs. V i c e n t e C ó r d o v a , 17 de septiembre de 1840, R e g i s t r o E j e c u t i v o p a r a l a C o r t e del D i s t r i t o en el C o n d a d o de Nacogdoches, l i b r o A , S F A ; Casos c i v ü e s , lista de propiedades a las que se les puede i m p o n e r i m p u e s t o , 1838 y 1839, caja 30, Nacogdoches C o u n t y C o u r t h o u s e R e -cords, S F A .
LOS TEJANOS LEALES A MÉXICO 915
dova, con u n grupo de entre 50 y 100 hombres que incluía i n d i o s , mexicanos, negros y hasta anglos, a t a c ó a algunas unidades militares y acosó negocios ubicados al sur de T e -xas. E n septiembre de 1842, r e g r e s ó como m i e m b r o de la
e x p e d i c i ó n W o l l y m u r i ó en la batalla de Salado.6 0
Para los t é j a n o s , la r e b e l i ó n fue el ú l t i m o recurso del es-fuerzo por conservar su c o n d i c i ó n social y su herencia cultu-r a l . D u cultu-r a n t e los decenios de 1820 y 1830 h a b í a n actuado conservadoramente en u n terreno político siempre cambian-te. Diferentes a los mexicanos de B é x a r , los de Nacogdoches n u n c a se incorporaron sustancialmente a las iniciativas mer-cantiles que a c o m p a ñ a b a n a la m i g r a c i ó n de anglos. Sufrie-r o n las intSufrie-rigas de aventuSufrie-reSufrie-ros fSufrie-ronteSufrie-rizos y apSufrie-rendieSufrie-ron a reflexionar antes de decidirse a ondear nuevamente otra bandera de r e v o l u c i ó n abortada. E n 1835-1836 los téjanos se negaron a apoyar la r e v o l u c i ó n de Texas, lo que fue el verdadero punto crucial de su historia. Esta actitud puso en m o v i m i e n t o el ciclo de sospechas que e m p e o r ó su situación, hasta que, finalmente, impulsado por la d e s e s p e r a c i ó n , C ó r -dova inició la r e b e l i ó n y a p r e s u r ó el destino fatal de su pueblo.
T r a d u c c i ó n de Sergio NEGRETE
S I G L A S Y R E F E R E N C I A S
A J H A . J . H o u s t o n Papers, Texas State L i b r a r y . A N A r c h i v o s de Nacogdoches, A u s t i n .
B L A K E R o b e r t B r u c e Blake Research C o l l e c t i o n .
B T H C B a r k e r Texas H i s t o r y C e n t e r , U n i v e r s i t y o f Texas. M B L M i r a b e a u B . L a m a r Papers.
S F A Stephen F . , A u s t i n U n i v e r s i t y L i b r a r y . T S L A Texas State L i b r a r y , A u s t i n .
6 0 " P r o c e d i m i e n t o s y resoluciones de las j u n t a s de ciudadanos de T e
-xas O c c i d e n t a l " , en G u l i c k , 2 3 de a b r ü de 1 8 4 0 , v o l . 3 , p p . 3 7 6 - 3 7 7 ;