• No se han encontrado resultados

Emociones y Política - Posverdad, elecciones y discurso - MPL nº 32

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2020

Share "Emociones y Política - Posverdad, elecciones y discurso - MPL nº 32"

Copied!
66
0
0

Texto completo

(1)

JU

LIO

20

17

. N

ÚM

ER

O 3

2

EL MITO COMO ILUMINACIÓN DE VALORES PARA DIFERENCIARSE O INTEGRARSE.

TIEMPOS DE POSVERDAD: ¿QUÉ VERDADES SON POSIBLES EN POLÍTICA?

Y MÁS...

ENTREVISTA A RAMÓN COTARELO. CONSULTORÍA PARA EL ÁMBITO LOCAL.

INVESTIGACIÓN SOBRE ELECCIONES, EMOCIONES Y JUEGOS DE LENGUAJE.

(2)

2

Elecciones Primarias en Chile y el efecto postverdad.

Argentina 2017: Compitiendo por el futuro.

4

EDITORIAL

6

EN PORTADA

El mito como iluminación de valores para diferenciarse o

integrarse.

Tiempos de posverdad: ¿Qué verdades son posibles en

política?

6

10

EDICIÓN JULIO 2017

SUMARIO

MPL Nº3

2

13

PERISCOPIO ELECTORAL

18

EL CONSULTOR

Tips sobre marca personal en redes sociales para candidatos en

elecciones locales.

Ciudadanos empoderados, ayuntamientos fortalecidos.

Principios del nuevo discurso político local.

La audiencia creativa. La interacción a través del

infoentreteni-miento.

¿Cómo superar con éxito el Índice de Transparencia de los

Ayuntamientos (ITA) 2017?

Entrevista: Hablamos con el profesor Ramón Cotarelo sobre

discurso, verdad y política.

18

20

22

24

26

(3)

MÁS PDDER LOCAL.

Pedro Abellán Artacho Jesús Esteban Cárcar Benito

Fran Carrillo Andrés Elías Alejandro Espí Hernández

Giselle García Hípola Yixin Guan

Mateo Javier Hernández Tristán Daniel Ivoskus Javier del Rey Morató Carlos Rodríguez Pérez

José Luis Ros Medina Alejandro Sánchez Donoso

Felipe Vergara Maldonado

PERIODICIDAD: Trimestral DIRECTOR: Ismael Crespo EDITOR: Alberto Mora COMITÉ CIENTÍFICO

Jorge Alcocer (V. Voz Y Voto, México); Luis Benaven-te (Vox Populi Consultoría); Agrivalca Canelon (Uni-versidad de la Sabana, Colombia); Virginia García Beaudoux (Universidad de Belgrano, Buenos Aires); Antoni Gutiérrez Rubí (Asesor de comunicación y consultor político); Carlos Manhanelli (Presidente de Associação Brasileira de Consultores Políticos); Pa-blo Mieres (Universidad Católica de Uruguay); Car-los Muñiz (Universidad Autónoma de Nuevo León); Xavier Peytibi (Asesor de comunicación y consultor político); Javier del Rey Morató (Universidad Com-plutense de Madrid); Omar Rincón (Universidad de los Andes); Mario Riorda (Asesor de comunicación y consultor político); José Manuel Rivera Otero (Uni-versidad de Santiago de Compostela); Hélder Rocha Prior (Universidade da Beira Interior); Marcelo Serpa (Universidade Federal do Rio de Janeiro); y Gina Si-baja Quesada (Universidad de Costa Rica). CONSEJO DE REDACCIÓN

Conformado por un grupo mixto de trabajo entre co-laboradores del Labcom y de ALICE.

ALICE: Ana Leal Ramos; Cristina Moreno; Francisco Ramón Villaplana; Antonia González Salcedo. Labcom: Mónica Belinchón Alonso; Inmaculada Me-lero López.

DISEÑO Y MAQUETACIÓN: Ana Leal MÁS PODER LOCAL. MAGAZINE Ronda de Levante, 10. Murcia, España [email protected] www.maspoderlocal.es ANUNCIANTES

[email protected] COLABORADORES

[email protected]

Depósito Legal: MU 1092-2010 / ISSN: 2172-0223 ©2017 Más Poder Local.

EDITA:

ALICE, Asociación Latinoamericana de Investigado-res en Campañas electorales.

Asociación Laboratorio de Comunicación Política.

34

INVESTIGACIÓN

El perfil del votante joven en un contexto

de crisis. Un estudio de caso de las

elec-ciones autonómicas andaluzas de 2008,

2012 y 2015.

Una propuesta de medición de emociones

en las elecciones Generales 2016 en

Espa-ña.

Los juegos de lenguaje de Perón. Un

enfo-que conceptual sobre el populismo

latino-americano.

34

42

52

(4)

4

El discurso político como práctica social con capaci-dad performativa sobre la realicapaci-dad ha sido amplia-mente estudiado desde numerosas disciplinas, gene-rando debates en torno a sus fines y características. Su naturaleza persuasiva suscita también gran interés entre quienes se dedican profesionalmente a asesorar a políticos y partidos para lograr la conquista y/o per-manencia en diferentes ámbitos de poder.

En este número de Más Poder Local se ha querido dar protagonismo a las prácticas discursivas, tan antiguas como la retórica clásica y empleadas por políticos de todo el mundo, que recientemente han vuelto a abrir interrogantes sobre el papel de las emociones y el uso de la manipulación como estrategia política. La popu-larización del término posverdad –o postverdad–, parece indicar que las nuevas formas de comunicación y la creciente desafección política, están generando cada vez mayor incertidumbre en torno a representantes e instituciones que han sido tradicionalmente reconoci-das como encargareconoci-das de la verificación de hechos ob-jetivos o al menos con cierto grado de verosimilitud. Estos elementos obligan a repensar no solo el papel del discurso político actual, sino también sobre los lí-mites, cada vez más difusos, de todos los componen-tes del antiguo esquema de comunicación como son el emisor, el canal, el mensaje y el receptor.

Así, en este número contamos, En Portada, con dos ar-tículos dedicados a la relevancia de la retórica en la acción política. En primer lugar, Jesús Carcar nos pre-senta un artículo titulado “El mito como iluminación de valores para diferenciarse o integrarse”; y Pedro Abellán nos habla de posverdad, reflexionando acerca de qué verdades son posibles en política.

Como es habitual en Más Poder Local, en el apartado del Periscopio electoral hacemos un recorrido por los principales procesos electorales que tendrán lugar en los próximos meses. Así, Daniel Ivoskus nos habla de la primera instancia de las elecciones de medio térmi-no, las PASO (Primarias abiertas, simultáneas y obli-gatorias) de Argentina, como antesala de las generales que se desarrollarán en octubre. Por su parte, Felipe Vergara nos acerca al estado de la competición en las elecciones primarias en Chile.

La sección de El Consultor viene cargada de artículos de interés y contenido aplicado. Javier Mateo y Carlos Rodríguez nos hablan de la importancia de las tecno-logías para fomentar la participación en los asuntos locales. También, Andrés Elías, nos presenta una se-rie de tips sobre marca personal en redes sociales para candidatos en elecciones locales. Por otro lado, Fran Carillo sintetiza una serie de principios del nuevo dis-curso político en el ámbito municipal; y Giselle Gar-cía nos habla de la interacción a través del infoentre-tenimiento. Para finalizar con esta sección, José Luis Ros enumera los indicadores clave para superar con éxito los requisitos del Índice de Transparencia de los Ayuntamientos 2017, en España.

También contamos en este número con una interesan-tísima entrevista al Catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, Ramón Cotarelo. Con él hemos charlado acerca de la situación de la izquierda españo-la, el conflicto catalán, arte y muchas otras cosas.

Finalmente, en este número se incluyen tres artículos en la sección de Investigación: Alejandro Donoso nos acerca a conocer “El perfil del votante joven en un con-texto de crisis”; Alejandro Espí nos trae una “Una pro-puesta de medición de emociones en las elecciones Generales 2016 en España”; y, para cerrar este número, el profesor Javier del Rey y Yixin Guan nos presentan un artícu-lo titulado, “Los juegos de lenguaje de Perón. Un enfoque conceptual sobre el populismo latinoamericano”.

Aprovechamos estas líneas para agradecer a los auto-res su estimable colaboración, así como a patrocina-dores y lectores su compromiso con Más Poder Local.

Esperamos que disfruten de su lectura.

EDITORIAL

MPL

(5)
(6)

6 Fecha de recepción: 25/11/2016 :: Fecha de aceptación: 07/05/2017

6

Resumen

En el relato hay una apelación a la construcción de relatos me-diante la técnica de narraciones de historias. El mito en política, una de ellas, ha sido utilizado preferentemente como herra-mienta de retórica discursiva. Este trabajo hace una propuesta de aplicación del mito como elemento de comunicación política, que define el proceso de alterar el significado atribuido a una situación cambiando el contexto o marco a través del cual se la presenta y se le experimenta.

Palabras clave: Mito; integración; diferenciación.

Abstract

In account there is an appeal to the construction of stories through storytelling technique. Myth in politics, one of them, has been preferentially used as a tool of discursive rhetoric. This work makes a proposal for the application of myth as an element of political communication, which defines the process of altering the meaning attributed to a situation by changing the context or frame throug wich it is resented and experienced.

Keywords: Myth; integration; differentiation.

Jesús Esteban Cárcar Benito

EL MITO COMO

ILUMINACIÓN

DE VALORES PARA

(7)

MÁS PDDER LOCAL.

EN PORTADA

Uno de los retos en comunicación política es el de con-solidar un discurso unificado de un proyecto político. Ese mensaje debe contar con cualidades como motiva-ción, evocamotiva-ción, persuasión y otros componentes que faciliten su permanencia. En este escenario, es donde surge la consciencia mítica aunque, en ningún caso, ni siquiera en las sociedades más racionalistas, se po-dría hablar de su ausencia de mitos (García Pelayo, 1981). Hay culturas políticas plenamente míticas, que son aquéllas en que sólo tiene fuerza el ámbito de lo sagrado y donde lo real es una representación de una instancia superior; y de culturas en las que la rigidez, u oposición, entre mito y razón es indiscutible y en la que, igualmente, son perceptibles rasgos y actitudes míticas, como podría ser, por ejemplo, la idea de ca-risma.

El concepto de mito ha navegado, pues, por aguas agitadas, y parte con los griegos con el muthos y su acepción de relato, que desfigura lo que es una cosa, y le da apariencia de ser más valioso o más atractivo, “lo que se ha dicho” en la más amplia gama de sentidos (Kirk, 1985: 25). El símbolo empuja al mito, y éste a las instituciones y a los rituales. Los mitos son historias ejemplares o eventos, reales o imaginarios, que ilumi-nan ciertos valores claves de una sociedad o grupo. Revelan preferencias de una cultura, al tiempo que la ratifican. En el mundo mítico nada es incorporado por otra cosa, la imagen es la cosa, no la representación de la cosa (Cassirer, 1963). En este sentido, en el mito hay la tendencia a interpretar la parte por el todo, en la medida en que se le atribuyen a esas partes las cua-lidades conferidas a ese todo (Tudor, 1972).

Se vuelven atractivos en la medida en que aportan nuevos valores como la belleza, el amor, la libertad, etc. (May, 1992: 22). Principalmente en su aplicación al uso político, el mito es un mundo autosuficiente de formas simbólicas. En la “conciencia mítica” no se puede distinguir entre el símbolo y la cosa simboliza-da (Tudor, 1972: 31-32).

El mito, fábula o ficción alegórica, entendido como un discurso de creencias y valores que corresponden a la memoria colectiva de una sociedad, es utilizado con la intención de motivar. Sin embargo, poco se ha explo-rado la capacidad de su utilidad como elemento es-tratégico. El discurso del mito constituye, también, la oportunidad de resumir un proyecto de gobierno con-vertido en aptitud de comunicación política que resul-ta con éxito porque permite mantener una línea, un eje transversal (D’Adamo y García Beaudoux, 1995).

Inventar historias –mitomanía– es algo que se da prácticamente desde la infancia y en todos los lugares. En España, hoy en día, este tipo de planteamientos y

modificaciones del pasado adquiere un especial vigor en las comunidades autónomas históricamente más diferenciadas, esto es, Cataluña, País Vasco y Galicia; mitos, actitudes y creencias que aluden tanto a sus respectivos orígenes como a diversos avatares produ-cidos en el transcurso del tiempo. Si bien incorporan fantasía a determinados hechos del pasado, otras efe-mérides pueden ser ocultadas, silenciadas o simple-mente dejadas de lado.

Las mitomanías individuales son algo que constitu-ye ya parte de una manera de ser, las privativas de un país interesan más bien a su pasado, a su historia. Aunque eso sí, siempre en menor grado, comparativa-mente, que aquellas que dentro de cada país afectan a determinadas regiones que en virtud de ciertas par-ticularidades intentan diferenciarse del todo. Es decir, conexiones míticas, en tanto, que son imágenes que forman parte de la retentiva colectiva y son utilizadas en el campo de la política (Malamud, 2010). El objeti-vo es hacerlas repercutir en el presente.

Los mitos se enlazan con relatos,

alegorías, ideales, historias

comuni-tarias, leyendas, gestas individuales,

personajes y objetivos, sirviendo

de fundamento en las

reconstrucciones sociales.

El mito puede ser la auto interpretación de una identi-dad en relación con el mundo exterior; es el relato que unifica la sociedad. En otras ocasiones, el mito es un significante de un segundo proceso semiológico que llena de un nuevo significado, asociado a un proyec-to gubernativo. En el caso ecuaproyec-toriano se identifica la imagen de Eloy Alfaro, héroe de la revolución liberal de fines del siglo XIX, rodeado de extraordinaria esti-ma, como un componente consistente en el discurso del presidente Rafael Correa; dado que aprovecha di-ferentes elementos agregados con el mito construido, que facilitan su permanencia en el largo plazo (Ávila, 2012). Un uso similar se encuentra en la asociación que el presidente venezolano Hugo Chávez hizo con el libertador Simón Bolívar.

(8)

8

MÁS PDDER LOCAL.

Más Poder Local. ISSN: 2172-0223. Número 32, Julio 2017, pp.

Son significaciones dentro de los imaginarios socia-les, que son propias de cada sociedad determinada (Tudor, 1972: 52). Todo esto nos lleva, una vez más, al territorio del mito, que al igual que el poder, procura una idea. Es decir, una épica asignada a una historia. Ésta no aparece bajo la forma de conceptos sino como imágenes y teatralizaciones que la simbolizan de lo que es y será la sociedad. Igualmente, nos encontra-mos con el individuo en el poder que, en principio, no es más que el mediador entre el concepto y la imagen, la idea y la promesa.

Los mitos tienen que ser valorados

respecto a su capacidad de unir a una

determinada población que de otra

manera estaría disociada.

En las campañas postmodernas, el mito se ha reinven-tado como un argumento para construir identidades nacionales o mayorías populares (Crespo, 2011). El nuevo mito político constituye una sucesión de imá-genes y de datos capaces de evocar de manera instinti-va todos los argumentos y sentimientos que engloban los principios de las mitologías políticas tradicionales. Los mitos tienen que ser valorados con respecto a su capacidad de unir en torno a ellos a una determinada población que de otra manera estaría disociada y se-ría heterogénea, sirviendo para erigir una nueva línea interna. Ahora bien, si la política sustituye programas concretos por mitos, no es cuestión de acciones acci-dentales, sino del propósito de orientarse a la parte no racional de las personas, a lo esencialmente moviliza-dor que son los sentimientos.

Por ello, más allá de cuál sea el mito político, lo más significativo es la incorporación y la preeminencia que le otorguen, en la que gana, sin duda, también la praxis

política, porque aun cuando su llamada suponga el riesgo de su mistificación, de un uso fanático y cega-do; sin el mito, la política se merma a mera gestión,

pierde la fe, la pasión por transformar colectivamente el orden social. Sin embargo, el mito conserva, al igual que la ideología, la identidad, pero también aspira a guardar lo que ya existe y, por lo tanto, es ya una con-sistencia, una resistencia.

Algo se hace ideológico en el sentido más negativo del término, cuando la función integradora se petrifica, cuando prevalece la esquematización y la racionaliza-ción (Ricouer, 2008).

. . .

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Ávila Nieto, C. (2012): “El mito como elemento estratégico de comunica-ción política: aplicacomunica-ción del modelo de Barthes al caso ecuatoriano”, Cua-dernos de información nº 31 / diciembre 2012.

D’Adamo, O. y García Beaudoux, V. (1995): El Argentino Feo. Una aproxi-mación psicosocial al estudio de nuestra identidad nacional. Buenos Aires: Losada.

_____(2013): “Storytelling y comunicación política: el valor de un relato bien contado”. En I. Crespo, J. del Rey: Comunicación Política y Campañas elec-torales en América Latina. Biblos-Politeia, Buenos Aires, Argentina. Crespo Martínez, I.y Anduiza Perea,E. (2011): Metodología de la Ciencia política. Madrid: Centro de Investigaciones Sociológicas.

Cassirer, E. (1963): The Myth of the State. New Haven y London: Yale Uni-versity Press.

García Pelayo, M. ( 1981): Los mitos politicos. Madrid: Alianza editorial. Cisneros Torres, M. J. (2012): “De la crítica al mito político al mito político como crítica", Fragmentos de Filosofía, 10: 53-67.

Crespo I., (2011): Manual de Comunicación Política y Estrategias de Campa-ña. Buenos Aires: Biblos, Politeia.

Ibarra L. (1995): "El pensamiento mítico y las formas de concebir el poder",

Espiral, Estudios sobre estado y sociedad,vol. II, 9 (sep-dic, 1995): 69-ss. Malamud, C. (2010): Populismos latinoamericanos: Los tópicos de ayer, de hoy y de siempre. Oviedo: Ediciones Nobel.

May, R. (1992): La necesidad del mito: La influencia de los modelos cultura-les en el mundo contemporáneo. Barcelona: Ediciones Paidos.

Ricoeur, P. (2008): Ideología y utopía. Barcelona, Gedisa. Tudor, H. (1972): Political myth. London: Preager Publisher.

6-8

Jesús Esteban Cárcar Benito

Profesor Asociado de Ciencia Política y de la Administra-ción de la Universidad de Murcia.

[email protected]

. . .

. . .

Escena central de la obra de Jacques Louis David "Serment du Jeu de Paume" (El juramento del juego de pelota).

(9)
(10)

10

Resumen

Este artículo analiza la popularizada idea de “posverdad” como un régimen de discurso en el que la naturaleza verdadera o falsa de los hechos deviene irrelevante en favor de otras dimensiones emociona-les o políticas. Con este propósito, se contextualiza la cuestión como parte del problema, perenne en la historia de las ideas políticas, para delimitar las posibilidades de verdad en los discursos políticos. Se rescatan algunas reflexiones clave al respecto, como la crítica so-crática al sofismo, la “objetividad” posible en Ciencias Sociales, la diferencia entre hechos y juicios de valor o las peculiares cualidades del pensamiento político. Además, se proponen diversas causas que han podido contribuir a los recientes avances hacia la posverdad: la radicalización del conflicto social, la expansión del principio igua-litario democrático, la revolución tecnológica digital o el impulso neoliberal al individualismo desentendido y a la invasión de la ra-cionalidad instrumental en el mundo de la vida.

Palabras clave: Posverdad; ideologías; discurso; pensamiento polí-tico.

Abstract

This article analyses the popular idea of “post–truth” as a discourse regime in which the true or false nature of facts becomes irrelevant in favour of emotional or political factors. Here, this issue is contex-tualized as part of one of the perennial problems in the History of Political Ideas: that on the delimitation of the possibilities of truth in political discourse. In this sense, it recovers some key reflections on the matter, such as the Socratic critic to sofism, the kind of objecti-vity that is possible in Social Science or the difference between facts and value judgements o the particularities of political thought. Mo-reover, several causes are suggested to explain the recent advances of post-truth: the radicalization of social conflict, the expansion of the democratic egalitarian principle, the digital technological revolution or the neoliberal boost to uncompromised individualism and the in-vasion of instrumental rationality into the lifeworld.

Keywords: Post-truth; ideologies; discourse; political thought. Pedro Abellán Artacho

TIEMPOS DE POSVERDAD:

¿QUÉ VERDADES SON

POSIBLES EN POLÍTICA?

(11)

MÁS PDDER LOCAL.

EN PORTADA

Y es que en el mundo traidor nada hay verdad ni mentira: «todo es según el color del cristal con que se mira» (Ramón de Campoamor, 1817-1901).

Aunque el término se puede rastrear al menos hasta 20041, la “posverdad” está de moda, convirtiéndose para el Diccionario Oxford en la palabra de 2016. Los picos de uso coincidieron con el referéndum del Brexit

y la elección de Donald Trump como presidente de los EE.UU. de América, lo que podría sugerir que se tra-ta de una expresión para descalificar las decisiones, equivocadas según las cabezas bien pensantes, del po-pulacho ignorante e influenciable. Aunque este uso ha podido contribuir a su difusión, nos encontramos ante un fenómeno bastante más profundo.

Conviene distinguir la posverdad de la mentira. Uno no puede decir “una” posverdad como se dice “una” mentira. Se encuentran pues a distinto nivel lógico. La mentira se aprovecha de un entorno en el que la ver-dad cuenta y trata de hacer pasar como tal lo que no lo es. Sin embargo, la posverdad supone un cambio de ese entorno o régimen de discurso; un mundo en el que ya no importa si los discursos son verdad o no, ficticios o no. Así, el diccionario arriba citado definía el adjetivo post-truth como “relativo a o que denota cir-cunstancias en las que los hechos objetivos influyen menos en la formación de la opinión pública que los llamamientos a la emoción y a la creencia personal”2. Añadiría: o menos que el interés político o que la pereza o el orgullo.

Una de las cuestiones que esta crisis de la verdad sus-cita, sin embargo, es si realmente hay verdades en política. Para empezar, si pueden conocerse “hechos objetivos”. En otras palabras: si la ciencia, como ám-bito en el que se institucionaliza la razón en busca de verdad, es capaz de realizar este trabajo y, como resul-tado, poner límites a la discusión política. No en vano, uno de los primeros usos periodísticos del adjetivo fue criticar a los políticos negacionistas del cambio climá-tico.

Los nuevos alumnos de primero de Ciencias Políti-cas lo repiten rápido: “el conocimiento es subjetivo”. A este prejuicio posmoderno han contribuido ciertos malentendidos en torno a algunas limitaciones de la ciencia como que, según Popper, la ciencia no estable-ce verdades salvaguardadas de revisiones (Chalmers, 2000: 66). También, como nos enseñó Max Weber (2009), que en Ciencias Sociales siempre se parte de una perspectiva configurada en torno a los valores de nuestra época y que determina a qué prestamos

aten-1 El trabajo de Ralph Keyes (2004) es el primer análisis encontrado so-bre la cuestión.

2 Véase https://en.oxforddictionaries.com/word-of-the-year/word-of-the-year-2016. Mi énfasis.

ción. Pero que los hechos estén entremezclados con nuestras estructuras simbólicas (principalmente con-ceptos) y no puedan ser conocidos sin ellas no impli-ca que estos no existan “fuera”. Lo que fue, fue, y no puede cambiarse. El árbol hace ruido al caer, aunque nadie lo oiga. Pregunte a su alrededor y encontrará numerosos cuestionamientos de estas premisas en la cultura popular al calor de tendencias orientalistas.

Estudiar la política implica hurgar en multitud de ám-bitos opacos, muchos alejados del ciudadano, donde la verdad no es siempre el primer valor. Por ejemplo: para imputar las respectivas responsabilidades de la fallida investidura de Pedro Sánchez como Presidente del Gobierno el año pasado, ¿no necesitaríamos cono-cer las intenciones y estrategias de los distintos líderes implicados? Pero, ¿cómo conocerlas, si sus intereses son contrarios a desvelarlas y hasta cabe el autoenga-ño? La verdad de la verdad es que no podemos cono-cerla por completo. ¿Alternativas?: la ciega militancia.

Los políticos saben, como decía Maquiavelo en el ca-pítulo XVIII de El Príncipe, que “cada uno ve lo que pa-reces, pero pocos palpan lo que eres (…) el vulgo se deja seducir por las apariencias (…)”. La posverdad, sin em-bargo, no se manifiesta en que los políticos mientan o en que les apoyemos aun si mienten para favorecer ciertos valores. La posverdad consiste en que no im-porte si mienten o no; en negar públicamente haber sacrificado ninguna verdad a cambio de un beneficio político. En que los ciudadanos, como pequeños polí-ticos, tapemos maquiavélicamente (contra Maquiave-lo) la tensión entre política y moral.

Esta actitud tenderá a expandirse cuando se intensifi-ca el conflicto social, como ocurre en periodos de crisis económica o revolucionarios. No es nada que los ob-servadores del devenir de Venezuela, un caso límite, no conozcan: al estudiar dicho país cuesta encontrar versiones fiables, incontrovertidas, de los hechos. Ni siquiera estadísticas. Toda opinión es sospechosa de responder al interés y la posibilidad de verdad, senci-llamente, se disuelve.

(12)

li-12

MÁS PDDER LOCAL.

Más Poder Local. ISSN: 2172-0223. Número 32, Julio 2017, pp. 10-12

derazgos, engaños y secretos en una asamblea! Como si las noticias fuesen intrínsecamente noticias.

No quiero descalificar en bloque estas esperanzas frente al continuado simulacro. Pero la promesa tec-nológica de convertirnos a todos en periodistas ha mostrado con bastante celeridad que debilitar las es-tructuras especializadas dedicadas a la verdad infor-mativa sin desarrollar normas sociales que regulen la nueva situación nos inunda de información basura – un proceso además acelerado por la crisis del sector y la penetración de intereses ajenos, que desacreditan a los medios clásicos a diario–. Un titular provocador produce más plusvalía que la verdad, especialmente si favorece a quien paga la publicidad. Parecido ocu-rriría con una democracia directa digital despreveni-da de sus riesgos y debilidespreveni-dades.

Volviendo a los límites científicos, Max Weber (2010) también nos enseñó que establecer hechos y valorar-los son cuestiones diferentes, y que la razón instru-mental no puede decirnos qué valores, de tantos que encontramos en conflicto, deben primar. ¿Hicieron bien o mal Pedro Sánchez y demás líderes al tomar las decisiones que tomaron? Hay juicios más incómo-dos: ¿mayor crecimiento económico o frenar el cambio climático? La ciencia no puede (no debe) hacer estas elecciones en nombre de la política, a riesgo de caer en la autoritaria tecnocracia. Sin embargo, la razón sí puede ayudar a sistematizar los dilemas, presentar los hechos que limitan sus términos y proveer alternati-vas mediante la tecnología. Que no es poco.

El pensamiento político, además, conlleva algunos fa-llos endémicos. Michael Freeden (2013: 250–272) seña-la varios. Primero, el discurso político propone futu-ros alternativos, con el inconveniente de que el futuro resulta en gran parte imprevisible. Es más, la política pretende cambiar mediante la acción colectiva dicho futuro, hacer posible lo hoy imposible, por lo que al-gunas mentiras pueden ser, más que engaños volunta-rios, estrepitosos fracasos. Segundo: los conceptos que usamos en política para designar lo que queremos son parte de la misma lucha política que pretenden regu-lar. Su significado es disputado entre los adversarios y controvertido entre los aliados, cuando no volunta-riamente difuso.

Las verdades políticas tienen que entenderse dentro de todas estas limitaciones, que precisamente justi-fican la democracia como espacio donde comparar nuestras (limitadas) verdades. Sin embargo, como ya notaran los socráticos en una Atenas dominada por los sofistas –los spin doctors del pasado, entonces sin encuestas como brújula–, el expansivo igualitarismo del principio democrático amenaza con hacer todas

las opiniones respetables. “Esa será su opinión” y “no me juzgue” como lemas, sin posible contraste inter-subjetivo. Si a esto se suma la versión radical y light de liberalismo que hoy lo acompaña (“déjeme hacer lo que yo quiera mientras no me salte la ley”, con-fundiendo legalidad y moralidad), todo aderezado de mercado como distribuidor de valor, tenemos un cóctel ciertamente explosivo. En términos Haberma-sianos: la racionalidad instrumental, impulsada por el neoliberalismo, ha contaminado ámbitos del mun-do de la vida mun-donde no deberían estar. En lugar de proveer al “vulgo” de herramientas para pensar con mayor libertad, muchos se han plegado a las (cons-truidas) “demandas”. Así, cuesta hoy criticar la te-lebasura. La privación de criterios de verdad, como los sofistas defendieron, nos abandona a la ley del más fuerte, lo sea por demagoga, por guapo o por su manejo de las redes sociales (digitales o no, legales o no). Por ello merece recordar la respuesta de Sócrates –siguiendo la interpretación de Arendt (2008)–, bien distinta del autoritarismo platónico: que no todas las opiniones son igual de verdaderas. Que debemos construir la propia verdad con esfuerzo, alternando soledad y diálogo para descubrir no sólo el mundo en común, sino también nuestra mirada particular ante el mundo, que constituye en sí una valiosa verdad. De ahí, la famosa (y vaciada) frase “conócete a ti mismo”.

La posverdad es tramposa, pues no todo es verdad. Y cuando todo el mundo hace trampas minando toda confianza lo que ocurre es que se acaba el juego. Es de-cir, nuestras sociedades y su democracia. Incluso para quien quiere reformarlas, y limitaciones en mente, es momento de defender la verdad.

. . . .

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Arendt, H. (2008): La promesa de la política. Barcelona: Paidós.

Campoamor, R. (2000): Doloras y Humoradas. Alicante: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2000. Disponible en: http://www.cervantesvirtual. com/nd/ark:/59851/bmcpk0v3

Chalmers, A. (2000): ¿Qué es esa cosa llamada ciencia?. Madrid: Siglo XXI. Freeden, M. (2013): The political theory of political thinking. The anatomy of a practice. Croydon: Oxford University Press.

Keyes, R. (2004): The Post-Truth Era: Dishonesty and Deception in Contem-porary Life. New York: St. Martin’s Press.

Weber, M. (2009): La “objetividad” del conocimiento en la ciencia social y en la política social. Edición de Joaquín Abellán. Madrid: Alianza Editorial. Weber, M. (2010): Por qué no se deben hacer juicios de valor en la sociolo-gía y en la economía. Edición de Joaquín Abellán. Madrid: Alianza Editorial.

Pedro Abellán Artacho

Investigador doctorando en Teoría Política y colabora-dor honorífico del Departamento de Ciencias Políticas III (Teorías y Formas Políticas y Geografía Humana) de la Universidad Complutense de Madrid.

[email protected]

. . .

. . .

(13)

MÁS PDDER LOCAL. PERISCOPIO ELECTORAL PE RISCO PIO ELEC TO RAL

En este número, El Periscopio reali-zará un análisis sobre las elecciones primarias en Chile que se celebra-ron el pasado 2 de julio y las próxi-mas elecciones en la Argentina.

Respecto a las primarias del 2 de julio en Chile, se contaron con dos coaliciones y sus respectivos can-didatos para las posteriores elec-ciones presidenciales del 19 de noviembre. Es decir, en la agrupa-ción izquierdista Frente Amplio se postulan Beatriz Sánchez y Alberto Mayol, mientras que los predidatos que presentaron sus can-didaturas para las primarias en la agrupación centroderechista Chile Vamos son Sebastián Piñera, Ma-nuel Ossandón y Felipe Kast.

Sin embargo, no solo estas coali-ciones participan en las eleccoali-ciones presidenciales y parlamentarias convocadas el próximo noviembre. La coalición Nueva Mayoría cuyos candidatos son Alejandro Guillier y Carolina Goic, participaran úni-camente en la primera vuelta de las elecciones presidenciales decli-nando su participación en las pri-marias presidenciales. Además, en las presidenciales también se pos-tularán partidos que no se encuen-tran integrados en coaliciones así como candidatos independientes. Al mismo tiempo que las presiden-ciales, se emplazarán elecciones parlamentarias y de consejeros re-gionales.

En este periscopio se incluye, ade-más, un análisis de las PASO, elec-ciones primarias, abiertas, simultá-neas y obligatorias, previstas el 13

de agosto en Argentina. En estas elecciones los candidatos han de superar el 1,5% de los votos para poder competir en las elecciones legislativas generales de octubre. Asimismo, el 22 de octubre se ele-girá a los integrantes del Congreso con el que Mauricio Macri deberá gobernar, al menos hasta el fin de su mandato.

Además de los procesos electora-les sobre los que Más Poder Local ha puesto la lupa, el próximo 30 de julio también se celebrarán las elecciones a la Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela, con objeto de proceder a una modifica-ción o sustitumodifica-ción de la Carta Mag-na, lo que ha creado innumerables controversias en el país. En dicha Asamblea se elegirán 500 constitu-yentistas mediante el voto directo del pueblo.

Entre las citas electorales en los próximos meses también se en-cuentran las elecciones generales de Honduras y las jurisdiccionales de Bolivia.

Respecto a las elecciones genera-les en Honduras, en ellas se ele-girá al presidente de Honduras, a 128 diputados del congreso, a 20 diputados del Parlamento Cen-troamericano, así como alcaldes, vicealcaldes y regidores. Las en-cuestas le otorgan una gran ventaja al presidente actual, Juan Orlando Hernández perteneciente al Parti-do Nacional, frente al resto de for-maciones.

En cuanto a las elecciones juris-diccionales de Bolivia sucederán, al igual que las de Honduras, el 26 de noviembre, y se elegirá a los nuevos miembros del Tribunal Constitucional Plurinacional, del Tribunal Supremo de Justicia, del Tribunal Agroambiental y del con-sejo de la Magistratura.

Inmaculada Melero

LA QUE SE AVECINA

Chile

19 de noviembre de 2017 Elecciones parlamentarias y presidenciales.

Argentina

13 de agosto de 2017 Elecciones Legislativas primarias.

Argentina

22 de octubre de 2017 Elecciones Legislativas generales.

Bolivia

26 de noviembre de 2017 Elecciones jurisdiccionales.

Honduras

(14)

14

Las primarias del domingo 2 de julio deben ser con-sideradas por muchos como un verdadero éxito y en gran parte podría decirse que sí. Al menos hay dos aspectos que vale la pena destacar. El primero y a mi modo de ver el más relevante, fue que por fin los chilenos en el extranjero pudiesen votar. Desde el retorno a la democracia que se estaba luchando por este derecho y siempre la muralla de los sectores de-rechistas vinculados a la dictadura militar se oponían tenazmente. Recordemos que Pinochet exilió a más de 200.000 chilenos, lo que asustaba a sus seguidores de que al momento de votar los perjudicara. Una mirada miope de sacar ventaja obviando principios democrá-ticos. 30 años después se hace justicia para los expa-triados chilenos.

Dos aspectos relevantes: que los

chilenos en el extranjero pudieran

votar y una participación de 2 millones

de votantes.

El segundo aspecto relevante fue la activa participa-ción, que se acercó a los dos millones de personas, cuando los vaticinios más optimistas hablaban de bordear el millón de votantes. No es para nada des-preciable de cara a las expectativas del futuro esce-nario electoral, pero claramente bajo si se considera que sólo equivale al 15% del padrón total de electores;

asumiendo eso sí, que el sector de la Nueva Mayoría que incluye a los partidos que representa la actual pre-sidenta Bachelet no participó de estas primarias e irán directo a la cartilla de noviembre, divididos, enfrenta-dos y sin diálogo, como es habitual.

Por momentos parecía que

estuviéramos viendo las primarias

republicanas en la era Trump.

Lo que sí es muy relevante es el duro aterrizaje de las estrategias postverdad. La política chilena, tal como la conocíamos, definitivamente cambió con esta elec-ción. Se acabó el guante blanco entre integrantes de una misma coalición. Por momentos parecía que estu-viéramos viendo las primarias republicanas en la era Trump; el lenguaje y las descalificaciones lograron po-ner en segundo plano cualquier propuesta, resurgie-ron las historias personales y críticas despiadadas. Le-jos de esa autoimagen del político chileno cuidadoso de los límites y que evita entrar en terrenos peligrosos.

Pero además pudimos constatar cómo los candidatos prometían cambios imposibles de cumplir. Escuchar-los en sus compromisos era casi observar una refun-dación de Chile, nuevamente la postverdad se apode-raba del discurso y en este caso la manipulación del contexto fue su mejor arma.

PERI SCOP

IO

ELEC TORA

L

Felipe Vergara Maldonado

ELECCIONES PRIMARIAS EN CHILE Y

EL EFECTO POSTVERDAD

Resumen

De cara a las elecciones de noviembre próximo, Chile tuvo el 2 de julio pasado las elecciones primarias internas de los diferen-tes conglomerados para definir a su candidato presidencial. En el caso de la derecha resultó el ex presidente Piñera ganador y en la izquierda fue triunfadora la periodista Beatriz Sánchez. La “Nueva Mayoría” que lidera la presidenta Bachelet decidió no participar en lo que será recordado como una de las peores estrategias de campaña. Más allá de los elegidos -que eran los lógicos- hay que destacar que se duplicó el número de electores esperados y que por primera vez los chilenos en el extranjero pudieron votar, un triunfo añorado por décadas para la demo-cracia.

Palabras clave: Elecciones primarias; electores; Chile.

Abstract

Waiting in Chile for the next presidential elections, on November’s 2017. This July 2º, Primary elections took place in that country to define their presidential candidate. In the case of the right parties was the former president Piñera the winner and on the left party, it was the journalist, Beatriz Sánchez. The “Nueva Mayoría”, led by President Bachelet, decided not to participate in what it will be remembered as one of the worst campaign strategies. Beyond the ones -who were the obvious one- it is necessary to emphasize that the number of the ex-pected voters was doubled and for the first time, the Chileans abroad were able to vote, a triumph longed for decades for the democracy.

Keywords: Primary elections; Chile.

(15)

MÁS PDDER LOCAL.

Finalmente hay otro hecho que vale la pena conside-rar y que al menos en el caso chileno es primera vez que se usa de esta forma en una elección. Durante la dictadura, la campaña del terror que se vivió fue muy dura y logró atemorizar a muchos que hoy reconocen se equivocaron al votar por Pinochet. En esa época eran los medios de comunicación quienes trasmitían el tradicional “yo o el caos”.

En esta oportunidad los medios utilizados eran distin-tos: las redes sociales, en especial Facebook y Whats-App, que empezaron una semana antes a alarmar del riesgo de que pierda Piñera y con ello triunfe Ossan-dón –también candidato de derecha, pero de perfil ne-tamente populista– y como Chile quedaría al “borde del colapso” como las redes auguraban. Esta demo-nización de su aliado político fue algo novedoso y es muy probable que el temor haya influido en la mayor votación.

Chile tendrá un antes y un después con estas pri-marias. Las ideas quedaron para los programas que

nadie lee y se instaló como la principal herramienta de campaña la descalificación, las promesas irreales, el maquillaje y el show mediático. Ese modelo repu-blicano del que pregonábamos en Chile se acabó y es el circo la mejor expresión propagandística que nos acompañará en el mediano y largo plazo.

CH ILE

PERISCOPIO ELECTORAL

La demonización fue algo novedoso y

es muy probable que el temor

haya influido en la mayor votación.

Felipe Vergara Maldonado

Académico, investigador y periodista chileno, Doctor en Comunicación Organizacional, Máster en Recursos Huma-nos y Máster en Marketing y Comunicación.

@felipevergaram

. . .

. . .

(16)

16 PERI

SCOP IO

ELEC TORA

L

Fecha de recpeción: 08/07/2017 :: Fecha de aceptación: 14/07/2017

Los momentos electorales son una gran oportunidad para hacer un alto en el camino, observar el trabajo realizado y de paso fortalecer el vínculo entre la agen-da ciuagen-daagen-dana y la gubernamental. El próximo 22 de octubre Argentina celebra sus elecciones de medio tér-mino en la cual se renovará un tercio de la cámara de Senadores y casi la mitad de la Cámara de Diputados. Será una elección importante para el país y sobre todo para el proyecto político del oficialismo. Los ciudada-nos asistirán a las urnas para consolidar el cambio o volver al pasado.

Las elecciones de medio término en Iberoamérica se caracterizan por representar un punto de inflexión para los gobiernos de turno, ya que tienen la capaci-dad de plebiscitar la gestión gubernamental o buscar opciones en la oposición. Además, abren el juego de cara a las próximas elecciones ejecutivas consolidando gobiernos o, por el contrario, fortaleciendo a otros sec-tores. El clima electoral comenzó con el cierre de listas que definió el escenario electoral. En el marco de esta lógica, se tejieron nuevas alianzas, emergieron nuevas figuras políticas, y también vimos reaparecer a rostros del pasado con ansias de reinvención.

Se realizarán 24 elecciones en todo el país, se reno-varán en las cámaras nacionales 24 senadores y 127 diputados. Sin embargo “La madre de todas las bata-llas” volverá a ser la Provincia de Buenos Aires, que marcará el ritmo y pulso de esta elección. En este

bas-tión electoral se dibujan y desdibujan las estrategias tanto del oficialismo como de los sectores opositores y nacen nuevas alianzas convirtiéndose en punto de referencia para el resto de las provincias.

El primer candidato de la boleta a senadores naciona-les por la coalición gobernante es Esteban Bullrich, se-guido por Gladys González; la lista de diputados esta-rá encabezada por Graciela Ocaña. El Peronismo, una de las fuerzas históricas del conurbano Bonaerense, llegó fragmentado dividiendo a la sociedad; su lista de senadores está encabezada por el regreso de Cris-tina Fernández de Kirchner, que abandonó el Partido Justicialista (PJ) para consolidar una nueva fuerza pro-pia. Florencio Randazzo, ex funcionario de Cristina, sí competirá con el tradicional sello del PJ. Completando el abanico, el tigrense Sergio Massa, con 1País, busca-rá, en alianza con Margarita Stolbizer, quedarse con los votos que se escapen de esa polarización.

Este es el escenario de las PASO (Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias) para el mes de agosto, escenario que no será muy diferente a las decisivas elecciones de octubre. Porque si bien en esta primera vuelta se van a medir las fuerzas de cada candidato, el tablero político seguirá intacto, ya que estos mismos candidatos participarán de las PASO en octubre. En este punto, conviene abrir un interrogante: ¿es real-mente necesaria la figura de las PASO para aportar un diferencial de valor en el proceso democrático?

Resumen

En el mes de agosto, Argentina celebra la primera instancia de sus elecciones de medio término las PASO (Primarias abiertas, simultaneas y obligatorias). Las elecciones generales serán en el mes de octubre donde se desarrollarán 24 elecciones para ele-gir a 24 senadores y 127 diputados en las cámaras de todo el país. Las elecciones Legislativas en el actual escenario político y social argentino se resignifican al nuclear decisivamente la continuidad del oficialismo con el apoyo del poder legislativo o cooptado por sectores de la oposición. A continuación, se esboza el tablero político para este escenario electoral, el cierre de listas consagró el inicio de esta carrera política y de esta manera las estrategias empiezan a tejerse.

Palabras clave: Argentina; elecciones; legislativas; campaña; estrategia, PASO.

Abstract

In August, Argentina will, for the first time, have open, obliga-tory primaries for its mid-term legislative elections. The general election will take place in October for which there’ll be 24 di-fferent ballots to vote for 24 senators and 127 deputies into the Houses of Parliament across the entire country. The legislative elections in the current political and social climate in Argentina are extremely important in order to entrench support for the President who could then count on the legislative wing or it will be co-opted by sectors of the opposition. Next, the political scene will begin to be sketched for the electoral cycle, the final ballots will ensure the start of this political route and from there the strategies will begin to unfold.

Keywords: Argentina; elections; legislative campaign strategy; PASO.

Daniel Ivoskus

(17)

MÁS PDDER LOCAL.

En el 2015 los argentinos le dieron su voto de confian-za al frente Cambiemos, una propuesta diferente que apeló al diálogo antes que la confrontación. Luego de un primer año difícil, en relación a las medidas y con-flictividad que tuvo que afrontar el gobierno, Mauri-cio Macri comienza el año electoral fortalecido desde su alianza junto a la Unión Cívica Radical, el partido Fe, la Coalición Cívica de Lilita Carrió y los diferentes partidos provinciales que llegan con una buena per-formance a las Legislativas 2017.

Cambiemos no empieza con la campaña ahora, viene con un trabajo sostenido y de impacto de estructura-ción territorial desde el 2015, pero sobre todo se legiti-mó bajo la reivindicación de valores sociales y demo-cráticos que refuerzan los lazos colectivos y devuel-ven el valor a lo público fidelizando a su electorado.

La estrategia de campaña de Cambiemos es clara: mostrar su trabajo de gestión, obras concretas que me-joran la calidad de vida de todos los argentinos. El rol de Macri será acompañar a todos sus candidatos de

campaña a senadores y diputados en las 24 provin-cias. Sin lugar a dudas una de las figuras claves en me-dio de la campaña será la Gobernadora María Eugenia Vidal, quien goza de un alto nivel de imagen positi-va. Ella tendrá la tarea de acompañar en el territorio Bonaerense a todos los candidatos en campaña. Para el oficialismo esta elección es clave porque ratifica la continuidad y el crecimiento del país; no es lo mismo ganar o perder.

El cambio comenzó en el 2015, los ciudadanos votan hacia adelante y en esta elección de medio término se está jugando el futuro de nuestro país, la opción será la continuidad del cambio o volver al kirchnerismo.

PERISCOPIO ELECTORAL

AR GENT

INA

Daniel Ivoskus

Presidente del Comité Organizador de la Cumbre Mundial.

[email protected]

. . .

. . .

(18)

18 Fecha de recepción: 04/07/2017 :: Fecha de aceptación: 10/07/2017

Resumen

Considera que para tener éxito en redes sociales es necesario que tengas una men-talidad 3.0. La manera en que consumimos la información ha cambiado. La comuni-cación es bidireccional, es decir la natu-raleza de las redes sociales es interactuar con nuestros seguidores. Debemos ser muy visuales, nuestro cerebro procesa 60.000 veces más las imágenes que el texto. El principal error a evitar es no tener un plan digital. La marca personal se trabaja con disciplina, paciencia y perseverancia.

Palabras clave: Marca personal; candida-tos; digital; local.

Abstract

In order to be succesful in social networks, consider you need to have a 3.0 mindset. The way we consume information has changed. Communication is bidirectional, that is the nature of social networks is to interact with our followers. We must be very visual, our brain processes 60.000 times more images than text. Main mis-take to avoid is not having a digital plan. Personal brand is worked with discipline, patience and perseverance.

Keyworkds: Personal brand; candidates; digital; local.

18

TIPS SOBRE MARCA PERSONAL

EN REDES SOCIALES PARA

CANDIDATOS EN ELECCIONES

LOCALES

Andrés Elías

(19)

MÁS PDDER LOCAL.

Tu marca personal tiene que ser consistente. Necesitas ser consciente de que vas a tener que invertir tiempo y presupuesto, tal y como lo haría una empresa con la marca de un producto. La disciplina y la paciencia que tengas durante todo este proceso te va a servir para comenzar a ser reconocido en el segmento de electores que persigues convencer.

Los canales digitales que definas para promocionar tu marca son importantes para que tu estrategia de posi-cionamiento funcione. Las redes sociales son esencia-les para darte a conocer ante un público segmentado y generar conocimiento de tu persona ante líderes de opinión y personajes influyentes.

Para que no camines a ciegas durante todo este pro-ceso te voy a compartir el fruto de mi experiencia en la construcción de Social Personal Branding. Estos con-sejos te ayudarán a construir y promocionar tu marca personal, dándote a conocer como líder social, acti-vista ciudadano o político comprometido con alguna causa específica.

Tu marca personal comienza mucho tiempo antes de la elección. Considera que para te-ner éxito en redes sociales es necesario que compren-das que la manera en que consumimos la información ha cambiado. La comunicación es bidireccional, es decir la naturaleza de las redes sociales es interactuar con nuestros seguidores.Tu mentalidad debe ser 3.0. Si tu comunicación es encorsetada y anquilosada en los medios de comunicación tradicionales, lo más se-guro es que fracases en el intento. Meses antes de la elección, con esto en mente, debes comenzar a generar información, saber cuál es el punto principal que quie-res dar a conocer ante tu público objetivo, enfocarte en conectar con tu target y posicionarte o adueñarte de ciertos temas que quieras liderar.

Las redes sociales son de segmentación. Tal y como lo hacen las agencias de publicidad cuan-do quieren posicionar una marca comercial en redes sociales, debes definir una estrategia de comunicación dónde especifiques cuál es el segmento al que vas a atacar. Con base a esta información debes definir una imagen corporativa que sea consecuente con tu seg-mento. Busca expertos en diseño que te ayuden a crear y elaborar una imagen que represente tus ideas y per-sonalidad. Dentro de tu manual de imagen debes in-cluir papelería, plantillas para presentaciones, tarjetas de presentación, layouts para redes sociales. Definir qué tipo de imágenes y elementos gráficos van a defi-nirte tanto en tus redes sociales como en tu sitio web. Todo esto basado en el segmento al que quieres llegar.

Tu comunicación tiene que ser disruptiva.

Construir tu marca personal implica diferen-ciarte del resto de políticos. Es necesario que manten-gas tu reputación de la mejor manera posible pero eso no implica que tu comunicación debe ser enmarcada en lo tradicional. Existe una nueva corriente de comu-nicación digital donde Macron, Obama y Justin Tru-deau llevan la delantera. Han perfeccionado su marca personal y han conservado la atención de sus segui-dores de una manera poco convencional pero que ha mantenido la manera de cómo quieren que los ciu-dadanos los perciban. Sus cuentas son muy visuales, integran videos en vivo, memes, gifs. En sus cuentas de Instagram, la técnica de la cámara cándida es vital para su estrategia de comunicación.

En digital la narrativa alcanza su mayor fuer-za. Si aún no tienes una marca personal conso-lidada. No es tarde, las marcas políticas deben evo-lucionar y con ello sus líderes. Las personas ya no creemos en siglas, ni en logos, creemos en las perso-nas. Con el descrédito de la política no se vota al mejor partido, sino al menos malo. Los ciudadanos de a pie, jamás leen los programas electorales, y las promesas de campaña no encajan al 100% con sus necesidades. En consecuencia las personas votan por la persona. Es por ello que en redes sociales debes explotar tu storyte-lling.

Tu narrativa debe ser consecuente. La microsegmenta-ción que puedes lograr por medio de la pauta en redes sociales te ayudará a enfatizar ciertos mensajes de tu historia personal sobre algún segmento de la pobla-ción en particular.

Gracias por posicionarte. Las encuestas elec-torales que se realizan en Iberoamérica miden la popularidad y el grado de aceptación de los líderes electorales. La popularidad se refiere a qué porcentaje de la población votante conoce al candidato, acepta-ción se refiere a la valoraacepta-ción o preferencia sobre ese candidato. Es por ello, que es fundamental que posi-ciones tu imagen desde ahora, si lo haces utilizando métodos modernos como el marketing político 3.0, tus votantes lo agradecerán.

El principal error a evitar es no tener una estrategia de imagen.

EL CONSULTOR

1

. . .

Andrés Elías

AE Comunicación Política Digital.

(20)

20

Resumen

Los ayuntamientos, como administración más cercana a los ciudadanos, deben fomentar los cauces de participación en los asuntos locales. En esta tarea, las nuevas tecnologías de la información están jugando un papel fundamental. Facilitan la implicación de los ciudadanos en los asuntos públicos y consiguen hacer partícipes a los ciudadanos de las políticas públicas que ellos mismos han podido decidir.

Palabras clave: Participación ciudadana; Ayuntamiento; sector público; internet.

Abstract

City councils are the closest public administration to the citizens and have to implement channels for citizen parti-cipation in local issues. Throughout this process, TICs play a key role. These tools make easier the citizen’s involve-ment in public issues.because of citizens will be part of the decided public pólices and the achieved results.

Keywords: Citizen participation; city councils; public sec-tor; internet.

Fecha de recepción: 22/02/2017 :: Fecha de aceptación: 01/07/2017 20

CIUDADANOS EMPODERADOS,

AYUNTAMIENTOS FORTALECIDOS

(21)

MÁS PDDER LOCAL.

El escrutinio ciudadano sobre la política y las políti-cas públipolíti-cas creció a raíz de los años de tribulación política vividos durante la crisis económica. Esta vi-gilancia surge por la desconfianza hacia la gestión de las administraciones públicas acrecentada en este periodo por escándalos de amplia índole. Lo acuñado como nueva política no es sinónimo de nuevos rostros o partidos sino de nuevas formas de hacer y aplicar políticas. Nuevas herramientas de comunicación que permiten acercar las instituciones a los ciudadanos y buscar su compromiso y su colaboración en la gestión. Los ayuntamientos, como instituciones más cercanas, tienen aquí un potencial para reenganchar a sus veci-nos con sus políticas, para legitimar sus acciones, ser transparentes y rendir cuentas durante su mandato.

Los ciudadanos no sólo reclaman saber y conocer to-dos los detalles de la gestión municipal (la ley 19/2013 de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno garantiza el derecho de acceso a la información de la actividad pública también en los ayuntamientos), sino que además quieren decidir, ser copartícipes del desarrollo del municipio. En esta ta-rea, las entidades locales juegan un papel fundamen-tal en la generación de canales de participación que involucren a los vecinos. La participación ciudadana no es un fenómeno novedoso, sino que ha estado liga-do a los sistemas políticos democráticos al ser la parti-cipación política un derecho.

Los mecanismos de participación ciudadana impulsa-dos desde los ayuntamientos siempre han partido des-de el axioma des-de que el gobierno municipal no resides-de exclusivamente en el Equipo de Gobierno municipal, sino que la toma de decisiones debe tener en cuenta la opinión de los vecinos mediante los cauces de partici-pación. En España, a partir de la segunda legislatura municipal 1983-1987, se empieza a realizar una transi-ción desde un carácter exclusivamente administrativo y burocrático de la participación ciudadana hacia una proyección real de intervención social mediante la in-terlocución con las asociaciones y entidades represen-tativas.

Actualmente vivimos una eclosión y universalización de herramientas de participación surgidas a través de las TIC e internet (el 82% de los ciudadanos que usaron internet en el último año se conecta todos los días). Su aplicación en las administraciones públicas abre una nueva y determinante ventana de oportuni-dad para fomentar la participación política de los ciu-dadanos: la participación directa también en el ámbito local, la coparticipación de la gestión.

Estas herramientas permiten una

rela-ción fluida con los vecinos,

monitori-zan el “pulso ciudadano” sobre la

ges-tión municipal y permiten segmentar

los mensajes por issues.

Las aplicaciones móviles, consultas y tramitaciones online, son ejemplos que superan las limitaciones temporales, espaciales y burocráticas que ofrecían los formatos convencionales de participación (foros, re-unión con colectivos, etc.). Ahora un ciudadano con las herramientas de participación que ofrecen las nue-vas tecnologías de comunicación puede elegir cuándo y de qué forma hace llegar su posición sobre un de-terminado asunto. Estas herramientas han roto con el corsé característico de los formatos de participación tradicionales. Los ayuntamientos deben atreverse a implementar este cambio. Dar voz al ciudadano y es-cuchar para comprender.

Estas herramientas permiten mantener una relación constante y fluida con los vecinos, a la postre electo-res, permite monitorizar el “pulso ciudadano” sobre la gestión municipal y permite segmentar los mensa-jes al electorado por issues. Sin lugar a dudas, la im-plementación de estas herramientas de participación (apps, webs participativas, etc.) por los ayuntamien-tos permite mejorar los procesos de gestión.

La confianza ciudadana sobre una institución es vo-látil y depende tanto de los resultados de la gestión como de los procesos (Whiteley, et al., 2016). Estas he-rramientas de participación canalizan procesos e in-volucra a la sociedad civil para hacerles coparticipes de los resultados.

. . . .

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Whiteley, P.; Clarke, H. D.;Sanders, D. y Stewart, M. (2016): "Why Do Vo-ters Lose Trust in Governments? Public Perceptions of Government Hones-ty and Trustworthiness in Britain 2000–2013". The British Journal of Politics and International Relations, 18(1): 234-254.

EL CONSULTOR

Mateo Javier Hernández Tristán

Doctorando en Ciencia Política en la Universidad de Gra-nada. Politólogo y consultor de comunicación política e institucional.

@MateoJHernandez

Carlos Rodríguez Pérez

Doctorando en Comunicación Política en la Universidad Complutense. Periodista especializado en comunicación política y comunicación corporativa.

@CarlosRguezPrez

. . .

(22)

22 Fecha de recepción: 10/07/2017 :: Fecha de aceptación: 16/07/2017 22

Resumen

Todo político necesita de un discurso para definir sus políticas y definirse como servidor de la cosa pública. Con el cambio de milenio, la representación de los gobernantes adquiere una nueva impronta en la que los métodos de antaño devienen insuficientes para poder granjearse el cariño y la confianza de los ciudadanos. La comunicación sigue siendo la herra-mienta imprescindible para acortar las distancias entre unos y otros y el discurso, la pata que sostiene la silla política de la credibilidad. He aquí algunos consejos y recomendaciones para construir un discurso político local eficiente, persuasivo y ganador, dirigido a nuestros representantes públicos.

Palabras clave: Discurso; persuasión; políticos.

Abstract

Every politician needs a speech to define their policies and defined as a public server. With the turn of the Millennium, the representation of the rulers acquires a new idea in which ancient methods are insufficient to be able to win the affection and trust of the citizens. The communication remains the es-sential tool to shorten the distances between each other and the speech, and to win credibility. This article proposesome tips and recommendations to build a local political discourse efficient, persuasive and winner directed our public represen-tatives.

Keywords: Speech; persuasion; politicians.

PRINCIPIOS DEL NUEVO DISCURSO

POLÍTICO LOCAL

(23)

MÁS PDDER LOCAL.

No hables desde la sede. Baja a la calle. Un polí-tico (y su partido) que se quiera parecer a la ciu-dad en la que reside debe entenderla en su pluraliciu-dad, enmarcada en diferentes contextos y peculiaridades. Un discurso para cada momento, un relato de ciudad que nutra cada calle, cada plaza y cada barrio que la conforma. Los políticos que conversan y dialogan a pie de calle obtienen más réditos que los políticos que prefieren la calidez de una sede y su comunicación con el ciudadano la dejan para el flyer o folleto de campaña habitual. Para no llegar tarde a la conexión con el representado, es preciso activar la escucha para entender y la empatía para resolver. Para poder com-prenderte, primero tienen que verte.

Escucha antes de hablar, observa antes de actuar.

La fotopolítica de un municipio es relevante para interiorizar los sonidos de una ciudad, por donde re-suena la música de necesidades de su gente. Observar lo que sucede a través de los ojos que dibujan un cua-dro preciso de cada rincón del municipio. Explicación y relato antes que el eslogan fácil de persuasión. Se trata de que el elector se adhiera a una serie de repre-sentaciones simbólicas de lo que el político es y de-sea. El mapa discursivo de una ciudad empieza por el retrato pictórico costumbrista previo. El pincel de un buen discurso empieza por crear mensajes hetero-géneos de apego común: mitos, canciones, leyendas, historias, etcétera.

Una ciudad es ecléctica. Tu discurso debe serlo también. Discurso adaptado a todos los perfiles de votantes, situaciones y contextos. No vulgarizando el contenido, ni flexibilizando la firmeza de tus ideas y valores, sino comprendiendo las diferentes sensi-bilidades. Esa adaptación a las nuevas formas de in-teractuar con el ciudadano-votante requiere primero entender los roles y canales por los que éste actúa y se informa, es decir, dominar el contexto en el que se va a pronunciar. Un lenguaje sencillo para necesidades cotidianas. Un relato que explique y posicione quién eres y qué quieres para tu ciudad. Esculpe palabras que provoquen gramos de ilusión y centígrados de pasión por vivir en un entorno realizable.

Mensajes segmentados, pero discurso unificado.

Miremos el mapa de una ciudad. Sus calles y ba-rrios, sus plazas y avenidas. Cada zona con sus parti-cularidades y necesidades. más un acentuado senti-miento de pertenencia. A ello hay que añadir mensajes de concreta persuasión sobre lo que te une y aproxima al ciudadano: deseos, motivaciones, intereses, sueños e ilusiones. Si me haces formar parte de un proyecto, si tienes en cuenta mi opinión, tendré en cuenta mi voto hacia ti. Esa es la idea que yo como ciudadano pido

de un político. Éste, debe crear una estructura potente donde las palabras seleccionadas y el orden elegido para disponerlas sea el adecuado, no el aproximado. Cada palabra tiene su lugar, su momento, su tono y su reflexión.

Comunicación multicanal para una ciudad abierta.

Un discurso transversal requiere de un formato particularizado a todos los canales por el cual el políti-co se políti-comunica. Las redes sociales ayudan, impulsan, posicionan y multiplican el efecto de los canales tra-dicionales. Generan un espacio de conversación que aumenta la cercanía, transparencia y claridad para un mejor debate y discusión. El poder alternativo de las nuevas aplicaciones digitales debe verse como herra-mienta de discurso en sí mismo, generadoras de cam-bio y avance, modernidad y progreso, posicionamien-to y claridad. A este respecposicionamien-to destaco la necesidad de construir el discurso en dos sentidos:

a) Un discurso que compromete y no que promete. Que ofrezca un relato de identificación entre el ciudadano y el político, donde el primero se adhiera al proyec-to que el segundo ofrece a través de mecanismos de participación o encuentro mutuos. Promesas unidi-reccionales solo sirven para hipotecar el crédito y cre-dibilidad del gobernante o candidato a medio plazo, hipoteca con intereses altos que, en ocasiones, cuestan gobiernos. Por ello, para hacerlo compartible, recorda-ble, sostenible se necesita un relato creíble detrás y un orador auténtico narrándolo.

b) Un discurso cadente (de ritmos, de tonos y tonalidades, de matices guturales y cromáticos) y no carente (de chispa, de lógica, de fuerza y pasión). Toda narrativa posee su música, la melodía de un político son sus palabras acompañadas de las voces que le rodean: equipo, pro-grama, acciones y circunstancias. Dotarle de la música precisa al relato es imprescindible para que esos men-sajes bailen al son de una percepción y concepción determinada, que aproxime los intereses de emisor y receptor. Y transmitir dichas palabras con el ritmo ade-cuado para que llegue a la velocidad justa al cerebro del oyente y este interprete la idea tal y como desea el orador. Hablar desde la tarima del mitin en la plaza si-gue siendo vigente en algunas ciudades. Las historias contadas en encuentros más reducidos y segmentados es ahora el elemento definitorio, para encadenar a la audiencia en torno a un objetivo, para inspirarla y mo-vilizarla en pos de un sueño o una meta común. EL CONSULTOR 1 2 3 4 5 . . . Fran Carrillo

Consultor político y asesor de comunicación. Director de La Fábrica de Discursos.

@francarrillog

(24)

24 Fecha de recepción: 07/03/2017 :: Fecha de aceptación: 01/07/2017 24

Resumen

Las constantes transformaciones de los mass media ponen de manifiesto la rapidez con la que éstos tratan de adaptarse a los gustos y preferencias de los consumidores de información política. Dicha audiencia queda seducida por la inmediatez informativa que encuentra en internet y en determinadas re-des sociales, y entra en el juego de la interacción donde las fronteras entre los emisores y receptores no quedan del todo establecidas. Por ello, otros medios de comunicación como la televisión necesitan de esa interacción para atraer a la au-diencia y el único vehículo que parecen encontrar es el infoen-tretenimiento. En este artículo se reflexiona sobre dicha idea tratando de arrojar luz sobre la consolidación de las dinámi-cas del espectáculo y las consecuencias que esto tiene en el desarrollo de los mass media.

Palabras clave: Mass media; interacción; infoentretenimiento; espectacularización e internet.

Abstract

The constant transformations of the mass media reveal how quickly to what the media try to adapt to the tastes and pre-ferences of consumers of political information. The audience is seduced by the immediacy of information found on the Inter-net and Social Media. And also enters the interaction game where the boundaries between the emitters and receivers are not completely established. For this reason, other media such as television need that interaction. To attract the audience and the only vehicle they seem to find is infotainment. In this paper we reflect or think on this idea. We try to shed light on the consolidation of the dynamics of the spectacle and the consequences that this has on the development of mass media.

Keywords: Mass media; interaction; infotainment; spectacu-larisation and internet.

LA AUDIENCIA CREATIVA.

LA INTERACCIÓN A TRAVÉS DEL

INFOENTRETENIMIENTO

Referencias

Documento similar

Gastos derivados de la recaudación de los derechos económicos de la entidad local o de sus organis- mos autónomos cuando aquélla se efectúe por otras enti- dades locales o

Volviendo a la jurisprudencia del Tribunal de Justicia, conviene recor- dar que, con el tiempo, este órgano se vio en la necesidad de determinar si los actos de los Estados

Así, por ejemplo, Cerezo Mir aceptaba que con esa última concepción de Welzel lo determinante seguía siendo la producción causal de un resultado -es decir, algo que quedaba fuera

Dichas sospechas se fundamentan en la percepción del fondo y la forma en el contenido de los mensajes, referentes a cómo el diario presentó la información de

Fuente de emisión secundaria que afecta a la estación: Combustión en sector residencial y comercial Distancia a la primera vía de tráfico: 3 metros (15 m de ancho)..

Tras establecer un programa de trabajo (en el que se fijaban pre- visiones para las reuniones que se pretendían celebrar los posteriores 10 de julio —actual papel de los

En cuarto lugar, se establecen unos medios para la actuación de re- fuerzo de la Cohesión (conducción y coordinación de las políticas eco- nómicas nacionales, políticas y acciones

D) El equipamiento constitucional para la recepción de las Comisiones Reguladoras: a) La estructura de la administración nacional, b) La su- prema autoridad administrativa