Oseas
El profeta abandonado
9 de diciembre de 2019.
Introducción
El Profeta de quien hablaremos hoy, es de esos a los que nunca invitaríamos a predicar en nuestras iglesias. No es para menos. Su esposa le era notoriamente infiel y el profeta la había cuidando a pesar de que estaba en otros brazos. ¿Y qué decir de sus hijos?
Como poco, podemos decir, que su paternidad no estaba clara.
¿Podría predicar en nuestras iglesias? Seguramente que no. Pero, si no lo escucháramos, estoy seguro de que perderíamos de escuchar una de las más hermosas y poderosas predicaciones de nuestras vidas.
Su persona
Su nombre proviene de la misma raíz gramatical que los nombres de Josué y Jesús, relacionados con el término “salvación”. Todo indica que era oriundo de Israel. Su amplio y profundo
conocimiento de esta región así parece indicarlo. Hay quien piensa que pertenecía a la clase privilegiada pues su estilo de escritura a veces delata un más alto nivel social. Fuera de esto, es poco lo sabemos sobre él. Nada más, excepto sobre la situación trágica de su matrimonio.
Tragedia profética. Sin duda el aspecto más llamativo del profeta Oseas y de su libro es la relación con su esposa Gomer. La
situación misma y la identidad de la mujer han provocado
innumerables reacciones entre lectores y eruditos. ¿Ordenó Dios al profeta a casarse con una mujer claramente inmoral? ¿Era Gomer
durante el matrimonio? De cualquier manera, ¿Cómo es posible que Dios le ordene casarse con una mujer así?
No son fáciles estas preguntas. Pero sí muy importantes. La tragedia de Oseas es uno de esos casos, ya adelantado en otro programa, en que el profeta no sólo lleva el mensaje sino que él mismo es el mensaje. La reflexión sobre esto, así como algunas determinaciones sobre la moralidad de Gomer, las dejaremos para más adelante.
Su tiempo
El ministerio de Oseas se desarrolla cuando Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías reinaban en Judá y Jeroboam II en Israel. Dura
aproximadamente desde el año 750 al 722 AC. siendo contemporáneo de Amós y de Isaías, ambos de Judá.
Al principio éste fue un tiempo de prosperidad para Israel en lo económico y militar. Pero también un tiempo de declive moral. Pero más adelante, con la muerte de Jeroboam II y el ascenso al poder asirio del importante Tiglat Pileser III el año siguiente (746 y 745 AC respectivamente), las cosas cambiaron. Una rápida sucesión de reyes en Israel (6 en 25 años) confirma la dificultad de estos
tiempos (Ver II Rey. 15; Oseas 10:7). Los conflictos entre Israel y Judá se agudizaron y el primero, con el respaldo de la pagana Siria (y esperando en vano la ayuda de Egipto), invadió Judá. Ésta a su vez consiguió la ayuda de los asirios (paganos también; 5:13) quienes ayudaron a derrotar a Israel.
La suerte estaba echada.
El peor deterioro, sin embargo, vino en la vida espiritual de la nación. Los pecados iban en aumento. Los sacerdotes eran cómplices, beneficiándose económicamente del aumento en los pecados de la gente. La sensualidad campeaba rampante (7:4).
No se ponen a pensar
que yo tomo en cuenta todas sus maldades.
Sus malas acciones los tienen cercados, y las tengo muy presentes.
El cuadro que pinta Oseas es tétrico (4:1-2).
Escuchen, israelitas, la palabra del Señor,
porque el Señor va a entrar en juicio contra los habitantes del país:
«Ya no hay entre mi pueblo fidelidad ni amor, ni conocimiento de Dios.
2 Cunden, más bien, el perjurio y la mentira.
Abundan el robo, el adulterio y el asesinato.
¡Un homicidio sigue a otro!
Poco tiempo después del final de las profecías de Oseas, Israel pereció como nación, siendo llevado cautivo por Sargón a Asiria en
el año 722 AC (II Rey. 17). Con esto Samaria fue destruida y el Reino del norte desapareció para siempre.
Su libro
Encontrar una estructura que unifique el libro de Oseas no parece posible. El texto al parecer representa extractos de sus sermones sin proveernos el contexto específico para cada uno. A pesar de esto es fácil identificar dos grandes divisiones.
1. El mensajero (1-3) - Su vida familiar, su dolor y su amor por Gomer.
2. El mensaje (4-14) - Estos capítulos constituyen una serie poco coordinada de pronunciamientos, amenazas y promesas para Israel. Cualquier esquema de divisiones en estos capítulos parecería artificial. A pesar de esto, nuevamente, sí es fácil discernir un dúo de temas que sirven de infraestructura al
desarrollo del libro: El amor de Dios y el Juicio de Dios. Como en otros profetas, pero de una forma más emotiva y personal.
Como dos hebras íntimamente entrelazadas, estos aparentemente contradictorios conceptos viajan a través del libro, uniéndolo en un todo poderoso y dramático.
Adicional a esto, como señala el erudito del Antiguo Testamento La Sor, se puede distinguir una serie de ideas que se repiten a lo largo
del libro y que nos servirán de esquema organizativo. Algunos de estas ideas ya aparecieron en nuestro estudio de Amós.
Recordemos que el tiempo de Oseas fue uno de prosperidad económica, irresponsabilidad social y decadencia espiritual. La abierta y triste realidad moral de Gomer, la esposa de Oseas, es el reflejo evidente de la crítica condición del Reino del Norte, Israel.
Veamos estas ideas.
1. Conocimiento de Dios - La carencia de éste es la raíz de todo mal (4:1,6; 5:4; 6:6; 2:20). El conocimiento va ligado a la
obediencia.
pues por falta de conocimiento mi pueblo ha sido destruido. (4:6)
porque ellos mismos se van con rameras, y con malas mujeres sacrifican; por tanto, el pueblo sin entendimiento caerá. (4.14)
No les permiten sus malas obras volverse a su Dios;
su tendencia a prostituirse
les impide conocer al Señor. (5:4)
Lo que pido de ustedes es amor y no sacrificios,
conocimiento de Dios y no holocaustos. (6:6)
APLICACIÓN
Dios desea ser conocido.
Éxodo 5:22 - 6:8
Eze 20:5 Diles que así ha dicho el Señor Jehovah: ‘El día que escogí a Israel, alcé mi mano jurando a la descendencia de la casa de Jacob, y me di a conocer a ellos en la tierra de Egipto. Entonces alcé mi mano jurando y dije: Yo soy Jehovah vuestro Dios.
Eze 39:7 Daré a conocer mi santo nombre en medio de mi pueblo Israel, y nunca más permitiré que mi santo nombre sea profanado. Y sabrán las naciones que yo soy Jehovah, el Santo de Israel
Isa 43:10 “Vosotros sois mis testigos, dice Jehovah; mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y me creáis, a fin de que entendáis que Yo Soy.
Jer 4:22 Porque mi pueblo es insensato; no me conocen.
Son hijos ignorantes y carentes de entendimiento.
Jer 9:3 Dispusieron su lengua como arco; se hicieron fuertes en la tierra para el engaño, no para la fidelidad. “Procedieron de mal en mal y no me han conocido, dice Jehovah.
Jer 9:24 Más bien, alábese en esto el que se alabe: en entenderme y conocerme que yo soy Jehovah, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra. Porque estas cosas me agradan, dice Jehovah.
Ho 6:3 Conozcamos y persistamos en conocer a Jehovah.
Segura como el alba será su salida; vendrá a nosotros como la lluvia; como la lluvia tardía, regará la tierra.
Ho 6:6 Porque misericordia quiero yo, y no sacrificios; y conocimiento de Dios, más que holocaustos.
Ho 8:2 Israel clamará a mí: ‘¡Dios mío, te conocemos!’
Jeremías 9:23-24
23 Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. 24 Mas alábese en esto el que se hubiere de
alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová.
Filipenses 1:9-11
9 ¶ Y ésta es mi oración: que vuestro amor abunde aun más y más en conocimiento y en todo discernimiento,
10 para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros e irreprensibles en el día de Cristo,
11 llenos del fruto de justicia, fruto que viene por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios.
Para el apóstol Pablo, mucho de la vida cristiana viene determinado por el conocimiento que de Dios y de esta vida tenemos. No es un énfasis único en Filipenses. En Efesios, por ejemplo, la mismo nota es evidente cuando observamos que el ministerio de los principales dones mostrados en 4:11 ss. tiene que ver principalmente con el conocimiento espiritual y que el llamado a la renovación del
corazón (entendimiento) en Efesios 4:23 toma un importante cariz en la carta. En Colosenses, donde este aspecto es más importante que en Filipenses, se aprecia un paralelo muy directo (Col. 1:9-11;
ver Silva). Aquí mismo en Filipenses es un tema importante que ya veremos nuevamente (ej. 4:8-9).
Todos estamos de acuerdo en la necesidad de reformar la conducta equivocada. Pero con frecuencia nos acercamos al problema con una estrategia fallida. El apóstol, igual que Jesús, va al meollo del asunto. Un cambio interno es la clave. Los cambios genuinos y duraderos en nuestra conducta tienen su origen en cambios
sobrenaturales en el corazón (entendimiento). Toda una cadena de eventos tienen que darse en nuestro interior antes de que el
cambio sobrenatural se manifieste en nuestro exterior. La correcta instrucción lleva al conocimiento, la que a su vez permite un
correcto discernimiento y la aprobación de lo realmente valedero.
Finalmente ésta nos conduce a la formación del carácter cristiano maduro. Este carácter es un testimonio público de Dios: Puros e irreprensibles, testificamos, aun sin hablar, del poder de Dios.
El deseo del apóstol es que los hermanos en Filipos tengan el conocimiento y el discernimiento que les capacite para escoger lo mejor y para tener un estilo de vida que, tras el exhaustivo
escrutinio de los hombres ahora y de Dios después, sea hallado como valioso y resulte en la gloria de Dios, finalidad y propósito de todo creyente.
Para meditar: ¿Importa el conocimiento?
Todos estamos de acuerdo en la necesidad de corregir la conducta equivocada, pero nos acercamos al problema con una estrategia fallida. Queremos reformar desde afuera hacia adentro.
El Apóstol, igual que Jesús, va al meollo del asunto. Un cambio interno es la clave. Tenemos que comenzar con el entendimiento (mente, conocimiento) para que éste afecte todo nuestro ser. Los cambios genuinos y duraderos en la acción tienen su origen en cambios sobrenaturales en el corazón. El primer paso en lograr estos cambios se da como resultado del conocimiento espiritual.
Sin querer –como buen occidental– enfatizar de forma exagerada el aspecto intelectual de la fe, es obvio que para el apóstol Pablo mucho de la vida cristiana viene determinado por el conocimiento que tenemos de Dios. Esta enseñanza es un énfasis que encontramos también en otras cartas de Pablo.
En Efesios, por ejemplo, Pablo ora por la iluminación del
entendimiento de los hermanos “para que sepan” (o “conozcan”).
Observamos también que el ministerio de los principales dones mostrados en Efesios 4:11 (y siguientes) tiene que ver
principalmente con el conocimiento espiritual, y que el llamado a la
renovación del corazón (entendimiento) en Efesios 4:23 toma un importante cariz en la carta (comparar con Romanos 12:2). En Colosenses, donde este aspecto es más importante que en Filipenses, se aprecia un paralelo muy claro con nuestro pasaje (1:9-11; 2:2).
La sana instrucción espiritual lleva al conocimiento, que a su vez produce un discernimiento maduro y conduce a la aprobación de lo realmente valedero. Finalmente se produce el resultado inevitable: el verdadero carácter cristiano maduro; una correcta
“actitud de vida”.
¡El conocimiento bíblico es muy importante! Con dolor observamos que el “analfabetismo bíblico” es tan común, como extraño se ha hecho el estudio bíblico serio en los creyentes. La carencia se observa de igual manera en los programas tradicionales de Escuela Dominical donde las mismas historias, con aplicaciones
“prácticas” pero sin profundidad, se repiten en ciclos previsibles.
Tristemente, el mismo problema existe en una buena parte de los púlpitos cristianos. Y quizá es de ahí de donde surge el problema.
Una predicación vagamente cimentada en las Escrituras, con una exégesis (interpretación) débil que refleja el poco tiempo que se ha dedicado a ésta, provee alimento inadecuado. Una constante dieta de leche espiritual (en el mejor de los casos) no puede
producir salud espiritual y estabilidad ante las falsas doctrinas (Efesios 4:14). Peor aun, esta actitud negligente en nosotros los que tenemos el privilegio de enseñar la Palabra de Dios, modela al creyente una contagiosa falta de disciplina y seriedad en el estudio de la Palabra de Dios.
“Ya deberían ser ustedes maestros, sin embargo noto que ustedes aún necesitan a alguien que se siente con ustedes y que les repase otra vez las enseñanzas básicas sobre Dios, comenzando desde el principio—leche para bebés, ¡cuando ya hace mucho
tiempo que ustedes deberían estar tomando comida sólida! La leche es para principiantes inexpertos en los caminos de Dios; la comida sólida es para los maduros, quienes tienen alguna práctica en distinguir entre el bien y el mal”.
(Hebreos 5:12-14, The Message, traducción del autor)
2. Ingratitud de Israel - la idolatría es la respuesta del pueblo al amor de Dios (2:8; 10:1)
Ella no ha querido reconocer que soy yo
quien le da el grano, el vino nuevo y el aceite.
Yo le he multiplicado la plata y el oro,
¿y que hizo con ellos? ¡Falsos dioses! (2:8)
Israel era una vid frondosa que daba fruto a su antojo.
Pero cuanto más aumentaba su fruto, más altares se construía;
cuanto más prosperaba su país,
más hermosas hacía sus piedras sagradas. (10:1)
3. Religiosidad externa (5:6; 6:6) Con sus ovejas y sus vacas irán en busca del Señor,
pero no lo encontrarán
porque él se ha apartado de ellos. (5:6)
Lo que pido de ustedes es amor y no sacrificios, conocimiento de Dios y no holocaustos. (6:6)
a. Sacerdotes (4:4-9; 5:1 ss.)
5:1 Sacerdotes, oíd esto, y estad atentos, casa de Israel, y casa del rey, escuchad; porque para vosotros es el juicio, pues habéis sido lazo en Mizpa, y red
tendida sobre Tabor. 2Y haciendo víctimas han bajado hasta lo profundo; por tanto, yo castigaré a todos ellos.
b. Prácticas pecaminosas, perversas y paganas (2:11 ss; 4:12-14; 7.14; 4:2,11; 6:7-9; 7:1; 13:2)
4:2 Cunden, más bien, el perjurio y la mentira.
Abundan el robo, el adulterio y el asesinato.
¡Un homicidio sigue a otro!
4:10 Comerán, pero no quedarán satisfechos;
se prostituirán, pero no se saciarán;
porque han abandonado al Señor para entregarse
11 a la prostitución y al vino,
¡al mosto que hace perder la razón!
12 Mi pueblo consulta a su ídolo de madera, y ese pedazo de palo le responde;
su tendencia a prostituirse los descarría;
se prostituyen en abierto desafío a su Dios.
13 En la cumbre de montes y colinas queman ofrendas y ofrecen sacrificios, bajo la agradable sombra
de robles, álamos y encinas.
Por eso se prostituyen sus hijas y cometen adulterio sus nueras.
14 Pero no las castigaré
por sus prostituciones y adulterios, porque sus propios maridos
se juntan con prostitutas
y celebran banquetes paganos con las sacerdotisas del templo.
¡Es así como acaba por hundirse un pueblo falto de entendimiento!
6:7 Son como Adán:
han quebrantado el pacto,
¡me han traicionado!
8 Galaad es una ciudad de malhechores;
sus pisadas dejan huellas de sangre.
9 Una pandilla de sacerdotes
está al acecho en el camino a Siquén, y como banda de salteadores,
comete toda clase de infamias.
13:2 Sin embargo, siguen pecando, pues se fabrican, según su ingenio, imágenes de fundición e ídolos de plata que no son más que obra de artesanos.
De ellos se dice:
«Ofrecen sacrificios humanos
y besan ídolos en forma de becerros.»
4. Inmutable compasión y amor de Dios (11:1-9)
a. Contraste con el carácter erótico de culto cananita (La Sor 345A)
b. Relación con la vida personal de Oseas
c. Relación personal entre Dios e Israel (4:6ss; 8:12ss)??
d. Amor que va más allá del sentimiento (9:15; 4:4; 11:8)??
e. Hesed = amor; misericordia; bondad; gracia. esta importante y bella palabra es usada 6 veces por Oseas
(2:19; 4:1; 6:4,6; 10:12; 12:6). En 5 de ellas se refiere a la conducta de misericordia que Dios espera del pueblo, pero la sexta es diferente:
2:19 Y te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia, juicio, benignidad y
misericordia. 20Y te desposaré conmigo en fidelidad, y conocerás a Jehová.
Hesed es una importante palabra hebrea del Antiguo Testamento. En nuestra versión castellana casi siempre se traduce como “misericordia.” Pero su significado es, a la vez, más profundo y más elevado. Representa un cuidado
desinteresado y amoroso. Hasta cierto punto, su equivalente en el Nuevo Testamento lo sería la palabra “gracia”. A pesar del pecado, Dios ama a Israel. Y este amor trae el único rayo de esperanza posible en una situación trágica por demás.
Esta actitud de gracia de parte de Dios se aprecia en otros pasajes.
11:1 «Desde que Israel era niño, yo lo amé;
de Egipto llamé a mi hijo.
2 Pero cuanto más lo llamaba, más se alejaba de mí.
Ofrecía sacrificios a sus falsos dioses y quemaba incienso a las imágenes.
3 Yo fui quien enseñó a caminar a Efraín;
yo fui quien lo tomó de la mano.
Pero él no quiso reconocer que era yo quien lo sanaba.
4 Lo atraje con cuerdas de ternura, lo atraje con lazos de amor.
Le quité de la cerviz el yugo,
y con ternura me acerqué para alimentarlo.
5 »No volverán a Egipto,
sino que Asiria reinará sobre ellos, porque no quisieron volverse a mí.
6 En sus ciudades se blandirán espadas, que destrozarán los barrotes de sus puertas y acabarán con sus planes.
7 Mi pueblo está resuelto a renegar de mi nombre;
por eso, aunque me invoquen, no los exaltaré.
8 »¿Cómo podría yo entregarte, Efraín?
¿Cómo podría abandonarte, Israel?
¡Yo no podría entregarte como entregué a Admá!
¡Yo no podría abandonarte como a Zeboyín!
(dos de las ciudades destruidas junto a Sodoma y Gomorra)
Dentro de mí, el corazón me da vuelcos, y se me conmueven las entrañas.
9 Pero no daré rienda suelta a mi ira, ni volveré a destruir a Efraín.
Porque en medio de ti no está un hombre, sino estoy yo, el Dios santo,
y no atacaré la ciudad.»
Su mensaje - Dirigido a Israel.
Así como Amós (que, repetimos, fue contemporáneo de Oseas) habló contra la injusticia social, Oseas lo hizo contra la degradación espiritual. Amós habló contra la conducta equivocada de la nación,
sus fallos éticos. Oseas se manifestó contra la raíz del problema, su fallo espiritual y anunció la consecuencia: El juicio de Dios.
Como ya hemos dicho, el mensaje de Oseas está enmarcado y representado en su vida familiar. De un lado, una esposa de reputación más que dudosa. De otro, unos hijos cuyos nombres constituyen el veredicto de Dios para Israel. Como protagonista, un padre y esposo que sufre, pero que no deja de amar a su infiel esposa. Su amor, reflejo del amor de Dios, persiste en amar a pesar de las infidelidades. Es un amor de corazón desgarrado y de acciones imposibles.
Su esposa. ¿Qué hacer con una mujer así? Oseas la rescata comprándola por 15 monedas y una cantidad de cereal. Luego la cuida y la protege de sí misma. Aún cuando sus favores son
recibidos por ella como si provinieran de sus amantes, Oseas persiste en sus fieles cuidados. Una fidelidad siempre presente es su estrategia de amor cuyo único propósito no lo es satisfacer su propio amor, sino el bienestar de la persona amada.
Oseas. Él no es sólo profeta en este libro, sino también
protagonista. Aunque tendríamos que admitir que el protagonista no lo es Oseas, sino Jehová. Pero en el drama humano que se
desarrolla delante de nuestros ojos es Oseas quien se enfrenta a la difícil situación de qué hacer con una esposa absolutamente infiel.
¿Qué hacer? Oseas decide manifestar hesed .
Bosquejo Expositivo
El mensajero (Caps. 1-3)
1: 1-9 Un extraño llamado. Una tragedia familiar en medio del descalabro nacional.
¿Era Gomer inmoral antes de casarse? La dificultad del pasaje lo demuestra la polarización en la historia de la interpretación de este pasaje. Las palabras de Dios parecen indicar lo primero (3:1).
Ve, ama a una mujer amada de su compañero,
aunque adúltera, como el amor de Jehová para con los hijos de Israel, los cuales miran a dioses ajenos, y aman tortas de pasas.
Algunos sugieren la posibilidad, que concuerda fuertemente con el texto bíblico, de que ella fuera una prostituta vinculada al culto de Baal y Asera, pues la palabra para “prostituta” y para “mujer santa”
es la misma en Hebreo. Entonces Gomer podría haber sido una mujer entregada a una vida sexual desordenada en aras de un culto idólatra. Esto haría el simbolismo profético aún más poderoso y contundente.
Los hijos. Los hijos de Oseas son parte de su drama y de su mensaje. En sus nombres está escrita la historia de Dios en su persecución de un pueblo infiel. Sus nacimientos y nombres
presentan la trayectoria de la justicia divina finalmente “vencida”
por el amor de Dios.
1. Jezreel (venganza). Jezreel fue el lugar donde Jehú terminó con la (mala) dinastía de Omri en Israel (II Rey. 10:11). Al hacerlo, se completó la venganza divina sobre unos reyes perversos y se abre la posibilidad de un futuro mejor. La realidad fue otra sin embargo.
La dinastía de Jehú no fue demasiado diferente a la de Omri,
excepto porque duró más. Culmina nada menos que con Jeroboam II.
2. Lo-ruhama (no compadecida) 3. Lo-ammi (no mi pueblo)
En los nombres de los hijos, nacidos cada uno inmediatamente después del otro, se puede notar una interesante progresión. Al principio, Dios es activo en su juicio. Al final, es más bien pasivo.
En lugar de enviar sus juicios, retira su bendición. Pero, como en otros lugares del libro, hay una nota de esperanza.
1:10-11 Esperanza
»Con todo, los israelitas serán tan numerosos como la arena del mar, que no se puede medir ni contar. Y en el mismo lugar donde se les llamó: “Pueblo ajeno”, se les llamará:
“Hijos del Dios viviente”. 11 El pueblo de Judá se reunirá con el pueblo de Israel, y nombrarán un solo jefe y resurgirán en su país, porque grande será el día de Jezrel.
Un cambio de nombre.
2:1 »Llamen a sus hermanos: “Pueblo mío” ( Lit. Amí), y a sus hermanas: “Compadecidas” (Lit. Rujama).
Como ya había dicho, el juicio no es el final del mensaje de Oseas, ni del plan de Dios con su pueblo. Esta idea
reaparecerá varias veces a lo largo del libro.
Una interesante nota de aplicación corresponde en este lugar.
APLICACIÓN. Considera la importancia que tienen los
nombres de los hijos de Oseas para nosotros los cristianos según el uso de ellos en Romanos 9:24-26 y I Pedro 2:10.
Romanos 9:24-26
24 Ésos somos nosotros, a quienes Dios llamó no sólo de entre los judíos sino también de entre los gentiles.
25 Así lo dice Dios en el libro de Oseas:
«Llamaré “mi pueblo” a los que no son mi pueblo;
y llamaré “mi amada” a la que no es mi amada»,v 26 «Y sucederá que en el mismo lugar donde se les dijo:
Ustedes no son mi pueblo”,
serán llamados “hijos del Dios viviente”.»
I Pedro 2:10
10 Ustedes antes ni siquiera eran pueblo, pero ahora son pueblo de Dios; antes no habían recibido
misericordia, pero ahora ya la han recibido
Cuando leemos Oseas, el “cambio de nombre” refleja el cambio de la condición del pueblo de Israel de haber dejado de ser considerado como pueblo de Dios, para luego volver a serlo (pueblo de Dios).
En ambos pasajes del Nuevo Testamento, sin embargo (Romanos y I Pedro), el cambio de nombre ese refiere al pueblo gentil, los no judíos, que pasamos de “no ser pueblo de Dios” a ser “pueblo de Dios.
Aquí vemos cómo profecías del Antiguo Testamento referentes a Israel tienen su cumplimiento en el nuevo
Israel, el “Israel de Dios”, esa “Nueva Humanidad” de la cual habla Pablo en Efesios que resulta de que se haya derribado el muro de separación y que de dos pueblos se haga solo uno; realidad concretada en la Iglesia de Cristo.
Efesios 2:11 Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne. 12En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. 13Pero ahora en
Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.
14Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, 15aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, 16y
mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades. 17Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca; 18porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre.
19Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, 20edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, 21en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; 22en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.
Volvemos a Oseas
2-15 ¿Divorcio? Si aceptamos algún orden cronológico, este pasaje se refiere a un período posterior, en el que el proceso por un divorcio (?) o separación está abierto. De ahí las palabras de Oseas: “Ella no es mi mujer ni yo su marido.”
Problemas cronológicos aparte, es claro que el paralelismo entre la situación Oseas-Gomer y Jehová-Israel es total.
4-5a El carácter disoluto de Gomer lleva a Oseas a dudar de la paternidad de sus hijos.
Ni tendré misericordia de sus hijos, porque son hijos de prostitución
5b-6 La “confusión” Gomer/Israel es total. No
reconociendo la procedencia de las bendiciones que recibe, Gomer se las atribuye a sus amantes, ignorando que
provienen de su Amado (Oseas/Jehová).
5Porque su madre se prostituyó; la que los dio a luz se deshonró, porque dijo: Iré tras mis amantes, que me dan mi pan y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mi bebida. 6Por tanto, he aquí yo rodearé de
espinos su camino, y la cercaré con seto, y no hallará sus caminos. 7Seguirá a sus amantes, y no los
alcanzará; los buscará, y no los hallará
6-15 En consecuencia, tres condenaciones, precedidas por la frase “por tanto,” son pronunciadas. De manera
esquemática podemos representar el triste proceso:
Gomer/Israel Oseas/Jehová 6-8 Prostituyó Protección y provisión
9-12 Ignoró Quita protección y provisión 13-15 Olvidó Atraer... Hablar... Restituir!!!!!!
6-8 Prostituyó Protección y provisión 2: 6 Por tanto, he aquí yo rodearé de espinos su camino, y la cercaré con seto, y no hallará sus
caminos. 7Seguirá a sus amantes, y no los alcanzará;
los buscará, y no los hallará. Entonces dirá: Iré y me volveré a mi primer marido; porque mejor me iba entonces que ahora.
9-13 Ignoró Quita protección y provisión 2: 9 Por tanto, yo volveré y tomaré mi trigo a su tiempo, y mi vino a su sazón, y quitaré mi lana y mi lino que había dado para cubrir su desnudez. 10Y ahora descubriré yo su locura delante de los ojos de sus amantes, y nadie la librará de mi mano. 11Haré cesar todo su gozo, sus fiestas, sus nuevas lunas y sus días de reposo,* y todas sus festividades. 12Y haré talar sus vides y sus higueras, de las cuales dijo:
Mi salario son, salario que me han dado mis amantes.
Y las reduciré a un matorral, y las comerán las bestias del campo. 13Y la castigaré por los días en que
incensaba a los baales, y se adornaba de sus zarcillos
y de sus joyeles, y se iba tras sus amantes y se olvidaba de mí, dice Jehová.
14-17 Olvidó Atraer... Hablar... Restituir!!!!!!
2: 14Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al
desierto, y hablaré a su corazón. 15Y le daré sus viñas desde allí, y el valle de Acora por puerta de
esperanza; y allí cantará como en los tiempos de su juventud, y como en el día de su subida de la tierra de Egipto. 16En aquel tiempo, dice Jehová, me llamarás Ishi, y nunca más me llamarás Baali. 17Porque
quitaré de su boca los nombres de los baales, y nunca más se mencionarán sus nombres.
2: 18-23 Restauración anunciada. El final de este capítulo vuelve a reflejar una nota de optimismo para el futuro. En este caso, el futuro nos parece algo indefinido.
Identificado como “en aquel tiempo...”, nos deja algo
confusos en cuanto a cuándo será. Algunos de los elementos profetizados me sugieren un tiempo más distante que el de una cercana restauración de Israel. Esto lo apreciamos aún mejor al considerar en qué consiste la obra que Dios hará con Israel…
1. Restauración de la relación. En los versos 16-17 se juega con las palabras hebreas baali e ishi . Ambas pueden ser usadas para referirse al marido, pero una (la primera)
tiene no sólo connotaciones de señorío sino también de paganismo.
2. Restauración de la unión. La creación parece volver a un estado original y la paz vuelve a reinar, mientras se celebran nuevo desposorio en el que Israel “conocerá a Jehová.”
3. Restauración del pueblo. Los castigos divinos
representados por los nombres de los hijos de Oseas son revertidos a las bendiciones de un pacto renovado: Provisión, misericordia y elección.
Jezreel (venganza)----> Jezreel (“Dios siembra”) Lo-ruhama----> Misericordia
Lo-ammi---> Pueblo mío A esto Israel dice: “Dios mío”
3: 1-5 Dios habla de nuevo. Por segunda vez Dios habla a Oseas y sus palabras no son muy diferentes a las de la primera ocasión (1:2): “Ve, ama a una mujer... adúltera...” Ahora se hace claro que la situación matrimonial del profeta es un ejemplo de la de Dios con Israel. A Oseas se le dice que ame a Gomer (aunque su nombre no se menciona, se sobreentiende que se habla de ella)
“...como el amor de Jehová para con los hijos de Israel.”
A pesar de sus inclinaciones fornicarias, Oseas rescata a su mujer, comprándola de la esclavitud en que había vuelto a caer
seguramente como participante de los ritos religiosos-sexuales relacionados a Baal.
El mensaje (Caps. 4-14) (Restauración “en el fin de los días.”) 4: 1-19 Palabras para Israel. Esta segunda parte comienza como
la primera: “palabra de Jehová...” Ahora el drama familiar de Oseas se mantiene en el trasfondo mientras Dios comienza a hablar
directamente al pueblo de Israel. Son diferentes mensajes
seguramente dados en momentos diferentes, por lo que se observa alguna repetición. Sin embargo, como un pesado martillo, cada golpe llega más profundo y derriba los muros de falsas esperanzas que el pueblo, de espaldas a Dios “sin saberlo,” ha construido.
1,6,14 Base del problema: “No hay conocimiento de Dios”.
El conocimiento de Dios y de su Ley han sido desechados. Las consecuencias son obvias (ver por ejemplo el v. 3).
4-19 Fallo de los sacerdotes. El tono directo contra los sacerdotes se pierde en nuestra traducción. “”Mi pleito es sólo contra ti, sacerdote” es como los presenta la versión Dios Habla Hoy. Los sacerdotes fallaron en enseñar al pueblo. Tampoco reprendieron al pueblo, beneficiándose económicamente de la
situación (8). Incluso ellos participaron de los pecados del pueblo.
Los pecados son los de siempre: Inmoralidad, idolatría y desobediencia.
El castigo vendrá tanto para los sacerdotes como para el pueblo.
Efraín es otra manera de referirse a Israel. Ocurre un total de 32 veces en Oseas.
5: 1-14 Dios habla contra los líderes. Las palabras de Dios son ahora dirigidas contra los líderes “religiosos y seculares” de Israel:
los sacerdotes, la casa real y los demás líderes. Los lugares
mencionados de Israel seguro tendrían algún significado claro para los oyentes de Oseas, aunque hoy no es muy claro para nosotros.
4-7 La respuesta de Oseas a la reacción de los acusados.
Algunos puntos a resaltar. Judá es implicada por primera vez aquí en los pecados de Israel... Y también en el juicio. (v. 5. Esto se repetirá en 5:10,12-14; 6:4,11; 8:14; 10:11-12; 12:2)
Dios se ha alejado. Ellos seguían practicando su religión sin
enterarse que ¡Dios ya NO estaba! (6). Jehová se había apartado y no era encontrado. ¡Ni siquiera con sacrificios! Y las cosas no
cambiarán “...Hasta que busquen mi rostro... En su angustia me buscarán.” (15).
8-14 Aquí se inicia una serie de exhortaciones que no culmina hasta el final del Cap. 7. El trasfondo histórico de estas palabras lo encontramos en II Rey. 15-17 y ya lo comenté
brevemente en la Introducción. La alarma de guerra suena en el sur (Judá), desde donde Israel esperaba, equivocadamente, que vendría el ataque. Es Jehová quien ataca (12,14). Noten que Judá es incluida en esta profecía.
14 Lejos pero cerca. Dios se ha “alejado” de su pueblo. Pero está tan cerca como una plegaria de arrepentimiento. La invitación sigue en pie. “...Hasta que busquen mi rostro... En su angustia me buscarán.” (15)
6: 1-11 Es Israel quien debe volver. El dolor (“enfermedad”) lo ha causado Dios. La alternativa está en acercarse a Él. “Venid y volvamos a Jehová ... Nos curará... vendará... dará vida... Y
conoceremos y proseguiremos en conocer...”
4-11a
4 ¿Qué voy a hacer contigo, Efraín?
¿Qué voy a hacer contigo, Judá?
¡Su amor es como nube mañanera, como rocío matinal, que pasa!
6 Porque yo quiero amor, no sacrificio,
conocimiento de Dios, más que holocaustos*.
Pero al arrepentimiento de Israel, si es verdad que existe en el mero repetir de las palabras de los versos 1-3, no es sincero en
realidad. Su amor por Dios (piedad religiosa) es efímera (4), y su adoración sólo de formas pero sin un fondo de obediencia (6).
1 Venid y volvamos a Jehová; porque él arrebató, y nos
curará; hirió, y nos vendará. 2 Nos dará vida después de dos días; en el tercer día nos resucitará, y viviremos delante de él. 3 Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová;
como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra
4 ¿Qué voy a hacer contigo, Efraín?
¿Qué voy a hacer contigo, Judá?
¡Su amor es como nube mañanera, como rocío matinal, que pasa!
Los pecados se van sumando (7-9) y hay que castigar.
7: 1-16 Rebelión... ¡Y destrucción! Tanto el profeta como Dios explican la actitud de Israel: “No lo buscaron” (10); “Se
apartaron de mí” (13); “No clamaron a mí con sus corazones” (14);
“Volvieron, pero no al Altísimo” (16)
1 Mientras curaba yo a Israel, se descubrió la iniquidad de Efraín, y las maldades de Samaria; porque hicieron engaño;
y entra el ladrón, y el salteador despoja por fuera. 2 Y no consideran en su corazón que tengo en memoria toda su maldad; ahora les rodearán sus obras; delante de mí están.
3 Con su maldad alegran al rey, y a los príncipes con sus mentiras.
8 Efraín se ha mezclado con los demás pueblos; Efraín fue torta no volteada. 9 Devoraron extraños su fuerza, y él no lo supo; y aun canas le han cubierto, y él no lo supo.
Estos versos describen una triste condición, que es del deterioro espiritual que ni siquiera notan.
APLICACIÓN
Así nosotros corremos un peligro semejante. El peligro de
habituarnos al pecado, de hacer del pecado un estilo de vida. El corazón humano tiene la capacidad de desensibilizarse, de que lo que antes era obviamente pecado, lo redefinamos como una falta menor sin importancia. No nos mueve, no nos inquieta, no nos mueve al arrepentimiento y menos aun nos mueve a las lágrimas.
9 Devoraron extraños su fuerza, y él no lo supo; y aun canas le han cubierto, y él no lo supo.10 Y la soberbia de Israel testificará contra él en su cara; y no se volvieron a Jehová su Dios, ni lo buscaron con todo esto. 11 Efraín fue como
paloma incauta, sin entendimiento;
A esto le sigue el lamento del profeta, ¡y de Dios!
13 ¡Ay de ellos! porque se apartaron de mí; destrucción vendrá sobre ellos, porque contra mí se rebelaron; yo los redimí, y ellos hablaron mentiras contra mí. 14 Y no
clamaron a mí con su corazón cuando gritaban sobre sus camas; para el trigo y el mosto se congregaron, se rebelaron
contra mí. 15 Y aunque yo los enseñé y fortalecí sus brazos, contra mí pensaron mal. 16 Volvieron, pero no al Altísimo;
….
16 Volvieron, pero no al Altísimo; ….
APLICACIÓN
Israel, que es pueblo de Dios, se comporta como gente que no conoce a Dios… El comportamiento de los no creyentes queda
representado claramente, sea en el Israel de hace 28 siglos o en el de nosotros de hoy.
Uno como otros se pasan por la vida heridos y sedientos, buscando dónde no hay,; abiertos a las religiones, pero no a Dios. Igual que decía Isaías al reino del sur para esta misma época
55:1 A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche. 2¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan, y vuestro trabajo en lo que no sacia?
Oídme atentamente, y comed del bien, y se deleitará vuestra alma con grosura. 3Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma…
Igual que Jeremías dirá a Judá casi 200 años después.
2:13 Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas,
cisternas rotas que no retienen agua.
Y, por supuesto, igual que Jesús.
39 Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí; 40 y no queréis venir a mí para que tengáis vida.
El único y verdadero Dios, revelado en la naturaleza, en las Escrituras y en Jesús, es el Dios que busca.
Luc. 19:10 Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.
Pero la condición de Israel es la peor, pues, como dice Oseas 8:14:
Israel “olvidó a Dios”.
8:1-14 Idolatría. Israel “olvidó a Dios” (14), y manifestó diferentes formas de idolatría. Diciendo conocer a Dios (2),
menospreció “las grandezas de mi ley” (12) y puso su confianza más bien en sus:
1. Reyes (4)
2. ídolos (5-6, 13-14)
3. Alianzas políticas (8-10)
Israel (antes del reino dividido) pidió rey y rey les dio el Señor. La esperanza de una mejor vida nacional se deshizo con la repetida rebelión de sus reyes. Ya para el tiempo de Oseas, como he
explicado, el pecado ha llegado a su colmo y el castigo se hace inevitable.
Y aun en estos tiempos extremos, Israel se rehusa a buscar a Dios.
Sigue buscando dónde no hay.
v. 7 Resultado: “Sembraron viento y torbellino segarán.”
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9: 1 “No los amaré más...” (15). Son días de la Fiesta de la cosecha. En medio de ellos, Oseas anuncia que no deberían
alegrarse. Los días de fiesta se tornarán en días de castigo (7).
Israel se apartó de Dios; y fornicó: “Amaste salario de ramera” (1), corrupción (9), idolatría (10). Sus pecados son semejantes a los de Gabaa (9:9, cf. Jueces 19:1-30, la historia de la profunda
humillación de la esposa del levita) y a los de Gilgal ( 9:15; cf. I Sam. 11:15: 15:10-11, el lugar de la investidura y desobediencia de Saúl).
Resultado: Castigo (7) - Carencia (3); exilio (4-6, 17); aniquilación (11-16)
Final: “No los amaré más...” (15); desechados por Dios (17). Estas terrible palabras, indicativas de la rotura definitiva del Pacto, son
aterradoras en sí mismas. El amante abandonado parece cansado de dar “últimas oportunidades” y está dispuesto a cesar en su empeño de amar.
10: 1-4 Calma antes de la tormenta. El tiempo de crisis parece haber pasado y un sentido de falsa seguridad vuelve a crecer.
Ahora, el mensaje directamente profético parece dar paso a la reflexión histórica. Oseas no se está dirigiendo a Israel en sus
palabras directamente, pero sí está hablando de ella, analizando los hechos pasados y por venir. Al hacerlo utiliza una conocida imagen del Antiguo Testamento, la de la viña. “Israel es una frondosa viña que da abundante fruto para sí mismo.”
Nuevamente salen a relucir los pecados de Israel: Idolatría, un corazón dividido (o falso) y su incumplimiento del Pacto.
5-10 Los elementos que provocan en Efraín un sentimiento de seguridad, el rey y el becerro de oro, serán ambos llevados fuera de Israel.
11-15 La comparación es ahora con el proceso de arar (para sembrar) y el tiempo de la cosecha. Se hace un claro contraste entre lo que debió ser y lo que será. Israel debió sembrar justicia y cosechar misericordia. En su lugar ha sembrado impiedad y segará iniquidad.
11: 1-12 Un Padre que padece. “Cuando Israel era
muchacho, yo lo amé…” Aquí la imagen deja de ser matrimonial, para convertirse en paternal. Jehová es ahora el padre que sufre por el hijo rebelde.
Sus muestras de amor no son correspondidas como deberían: (v. 1
“Yo lo amé... llamé...”; v. 3 “enseñaba a andar”; v. 4 “...los atraje... con cuerdas de amor...”; v. 8 “¿Cómo podré
abandonarte...? ... Mi corazón se conmueve dentro de mí, se inflama toda mi compasión...”).
En su lugar, la reacción de Israel causa dolor al Padre que espera (v. 2 “... tanto más se alejaban de mí”; v. 3 “... y no conoció que yo le cuidaba”; v. 5b “... y no se quisieron convertir.”; v. 7 “Aunque me llamen el Altísimo, ninguno absolutamente me quiere
enaltecer”).
¿Qué hacer?. El Padre (Jehová) que es ambos, amoroso y santo, parece debatirse en el dilema de ejecutar o no su castigo. Por un lado dice “¿Cómo podré abandonarte...? (8), “No ejecutaré...
porque Dios soy y no hombre” (9). Por otro admite la inevitabilidad del juicio: “El asirio mismo será su rey... Caerá espada sobre sus ciudades (5-6).
Como siempre, hay una nota de esperanza. Un regreso anunciado en los versos 10-11.
10En pos de Jehová caminarán; él rugirá como león; rugirá, y los hijos vendrán temblando desde el occidente. 11Como ave acudirán velozmente de Egipto, y de la tierra de Asiria como paloma; y los haré habitar en sus casas, dice Jehová.
12: 1-14 Un Dios que castiga la falsedad. Tomando como trasfondo la historia de Israel y especialmente lo concerniente a Jacob (Israel), Dios habla al pueblo y les asegura el merecido castigo (12:14). La trayectoria de falsedad que comienza en el personaje de Jacob (Israel), cuyo nombre incluso significa
“suplantador,” culmina en un pueblo que hace mentira (12:1), que usa la medida falsa en el comercio (12:5)
13: 1-16 La idolatría: Su historia y su castigo. Las palabras de los capítulos 13 y 14 con toda probabilidad fueron escritas en los años finales, antes de la destrucción de Samaria, seguramente durante los años 724 y 723AC.
De nuevo el pasado histórico de Israel sirve como base y
explicación para el presente castigo. Ahora el pecado enfatizado es la idolatría, reflejada en el mismo principio de la relación con Dios en el desierto, cuando Aarón construyo el becerro, que ahora
“reaparece” por duplicado bajo Jeroboam II (2,4). Los reyes
humanos, que el pueblo solicitó, nada pueden hacer por el pueblo (10-11).
Por lo tanto, es tiempo de un castigo severo. Dios mismo lo ejecutará. El esposo-padre pasa ahora a ser una “bestia
salvaje” (león, osa) que despedaza. La cruel matanza vendrá.
Sin embargo, de nuevo, la esperanza aún no se ha perdido (9,14).
9 Te perdiste, oh Israel, mas en mí está tu ayuda.
14De la mano del Seol los redimiré, los libraré de la muerte.
Oh muerte, yo seré tu muerte; y seré tu destrucción, oh Seol; la compasión será escondida de mi vista.
14: 1-9 Oportunidad y anuncio de restauración
1-3 En la antesala de un juicio terrible, la invitación al arrepentimiento aún sigue en pie. Todavía hay tiempo. El arrepentimiento y la vuelta a Jehová son la oportunidad de un futuro diferente.
4-9 Abandonada la confianza en la alianzas políticas (asirios), en la fuerza militar (caballos) y en los ídolos, la Gracia de Dios vuelve a aparecer en esta hermosa promesa de restauración nacional (futura).
4Yo sanaré su rebelión, los amaré de pura gracia; porque mi ira se apartó de ellos. 5Yo seré a Israel como rocío; él
florecerá como lirio, y extenderá sus raíces como el Líbano.
6Se extenderán sus ramas, y será su gloria como la del olivo, y perfumará como el Líbano. 7Volverán y se sentarán
bajo su sombra; serán vivificados como trigo, y florecerán como la vid; su olor será como de vino del Líbano. 8Efraín dirá: ¿Qué más tendré ya con los ídolos? Yo lo oiré, y
miraré; yo seré a él como la haya verde; de mí será hallado tu fruto.
Y con esta hermosa nota termina el libro de Oseas.
Versos importantes... O simplemente hermosos Estas frases resumen muy bien el drama en Oseas.
2:14 - “Yo la llevaré al desierto y hablaré a su corazón...”
6:1-3 - 1Venid y volvamos a Jehová; porque él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará. 2Nos dará vida después de dos días;
en el tercer día nos resucitará, y viviremos delante de él. 3Y
conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra.
6:6 - “Misericordia quiero y no sacrificio...”
8:7 - “Sembraron viento y torbellino segarán.”
11:4 - “Los atraje... concuerdas de amor...”
11:5b “... y no se quisieron convertir.”
11:7 - “Aunque me llamen el Altísimo, ninguno absolutamente me quiere enaltecer”
11:8 - “Mi corazón se conmueve dentro de mí, se inflama toda mi compasión.”
12:6 - “Tú, pues, vuélvete a tu Dios; guarda misericordia y juicio, y en tu Dios confía siempre.”
13:9 - “Te perdiste Israel, más en mí está tu ayuda.”
14:4 - “Los amaré de pura gracia.”
Citas importantes en el Nuevo Testamento 2:23 - Pe. 2:10. Pueblo de Dios.
6:2 - Usado como referencia a la resurrección de Jesús (Lc.
24:46; I Cor. 15:4)
6:6 - Mat. 9:13; 12:7
6Porque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos.
10:8 - Lc. 23:30
Y dirán a los montes: Cubridnos; y a los collados: Caed sobre nosotros.b
11:1 - Mat. 2:15
1Cuando Israel era muchacho, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo
13:14 - I Cor. 15:55
14De la mano del Seol los redimiré, los libraré de la muerte.
Oh muerte, yo seré tu muerte; y seré tu destrucción, oh Seol; la compasión será escondida de mi vista.
Aplicaciones
1. ¿Qué importancia tiene en el mensaje de Oseas la condición de Gomer? ¿Compromete en algo la “moralidad divina”? ¿Es Dios
“blando” como esposo?
2. Considera la importancia que tienen los nombres de los hijos de Oseas para nosotros los cristianos según el uso de ellos en
Romanos 9:24-26 y I Pedro 2:10.
3. Considera Cap. 4:1,6,14 y contesta: ¿Qué importancia le da Dios al conocimiento de su ley? ¿Tiene esto algún paralelismo en la
enseñanza del Nuevo Testamento sobre la “mente” y el
“conocimiento” del cristiano en su crecimiento espiritual?
4. Las acusaciones de Dios a los sacerdotes nos recuerda lo que ocurre en otros lugares de la Escrituras. Los fariseos eran “ciegos
guías de ciegos” y los falsos apóstoles rondaban las iglesias
fundadas por Pablo. ¿Hay algún sentido en decir que los líderes que fallan en su llamado de dirigir correctamente tendrán que hacer frente a un más duro juicio? ¿En que basas tu respuesta?
5. Examina las siguientes frases halladas en boca de Dios. ¿No son contradictorias? ¿Cómo explicarlo?
9:1 - “No los amaré más...”
11:4 - “Los atraje... concuerdas de amor...”
¿Ayudan el algo las siguientes citas?
11:8 - “Mi corazón se conmueve dentro de mí, se inflama toda mi compasión.”
14:4 - “Los amaré de pura gracia.”
6. Ya que Dios ama de esta manera, ¿existen atajos en el proceso de restauración? Dicho de otra manera, ya que Dios nos ama tanto y de manera inmerecida (“pura gracia”), ¿es posible una
restauración sin pasar por el arrepentimiento? Considera las siguientes citas en tu contestación.
11:5b “... y no se quisieron convertir.”
11:7 - “Aunque me llamen el Altísimo, ninguno absolutamente me quiere enaltecer”
12:6 - “Tú, pues, vuélvete a tu Dios; guarda misericordia y juicio, y en tu Dios confía siempre.”
14:8 - “Por que los caminos de Jehová son rectos, y los justos andarán por ellos; mas los rebeldes caerán en ellos.”
Jose R. Martinez-Villamil MD. MDiv.