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Introducción. Un breve resumen

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Academic year: 2021

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Introducción

La cuenca alta del Guadiana esta situada en una de las zonas más secas de España. Se caracteriza hidrológicamente por una significativa interrelación entre las aguas superficiales y las aguas subterráneas, debido a la presencia de numerosas formaciones geológicas permeables y a su relieve poco accidentado. Estas características propiciaban una de las principales singularidades de esta zona semiárida: la presencia de más de un centenar de humedales.

Muchos de estos humedales, permanentes o estacionales, se formaban con la aportación conjunta de aguas superficiales y subterráneas, produciendo unos ecosistemas acuáticos de gran diversidad y riqueza.

La percepción social sobre estos humedales ha cambiado durante las últimas décadas, basta con recordad que hace 30 o 40 años estos humedales eran percibidos como un foco de infecciones, malos olores, focos de suciedad… cuya desecación solía ser la mejor solución además de ser unas tierras muy buenas para el cultivo.

Como queda patente en la cuenca alta del Guadiana se produjeron una serie de factores: la existencia de un importante potencial de aguas subterráneas en sus acuíferos, la singularidad de la zona y riqueza de sus numerosas zonas húmedas y el espectacular desarrollo de la extracción de las aguas subterráneas para el regadío.

Este gran desarrollo de las aguas subterráneas produjo en el contexto de los años 70 y 80, un notable progreso económico y social en la región, junto a estos beneficios se produjeron cambios muy importantes en la hidrología general de la cuenca. La principal consecuencia negativa de estos cambios fue el grave impacto ecológico sufrido por muchas de las zonas húmedas.

Un breve resumen

En 1956 se promulga la Ley de Desecación de Márgenes del Cigüela, Záncara y Guadiana, una ley que se mantiene en vigor hasta 1973, fecha en que se declaran Parque Nacional las Tablas de Daimiel. Durante todos esos años, se construyen canales y desecan hectáreas de humedales. Sin embargo, la desecación de estas zonas húmedas en las márgenes de estos ríos tuvo una nefasta consecuencia para toda la zona: la amenaza de la desecación definitiva planeaba sobre lugares tan característicos aguas abajo como los Ojos del Guadiana o las propias Tablas.

Pero es a partir de los años 60 cuando comienzan los malos tiempos para las Tablas. Por un lado se aceleran las obras de canalización de los ríos manchegos desecando la zona y, por otro lado ya a comienzos de los 70, una extensión muy importante de regadíos acaba con los recursos hídricos del subsuelo.

La especial riqueza ecológica de las Tablas de Daimiel viene, en opinión del conservador del parque Jesús Casas, del hecho de que los dos ríos que confluían en el mismo tenían distinta salinidad. Mientras que el agua del acuífero 23 o lo que es lo mismo, la del Guadiana, es completamente dulce, la del Cigüela es salina, lo que creaba un paraíso para diferentes tipos de fauna y flora.

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En pocos años el río Guadiana queda definitivamente seco produciéndose un desastre ecológico y geológico de graves consecuencias. La turba, que había estado sumergida bajo el agua, comienza a quemarse, bien de forma espontánea o inducida por incendios en tierras colindantes. La turba arde sin llama, internamente, con profusión de vapores que salen a través de las grietas del terreno.

El Cigüela

El Cigüela o Cigüela, aguas arriba de Las Tablas, incluido todo el tramo comprendido en el término de Villar rubia, también fue canalizado, con una profundidad de unos 12 ó 30 metros sobre la cota 0'0, talando y arrancando la excelente arboleda que se había creado en sus "civancas", transformando así el paisaje, quedando desoladas las riberas al bajar apreciablemente los niveles hídricos, por lo que paulatinamente quedó devastada tanto su fauna como su flora.

Además, las aguas del Cigüela desaparecieron a causa de la creación de lagunas artificiales en lo alto de su cauce. Son espacios dedicados a la caza que atraen a las aves migratorias. Los propietarios de dichas lagunas han utilizado todos los métodos posibles para sustraer el agua, como pequeños agujeros laterales tapados por carrizo que han ido drenando el caudal del río.

Caracterización Hidrológica

La Reserva de la Biosfera de la Mancha Húmeda constituye un espacio físico cuyos límites de contorno han sido definidos oficialmente de forma poco precisa. Se reconoce como tal una porción del territorio situada dentro de la cuenca alta del río Guadiana, formada por más de un centenar de humedales de variadas tipologías y características (humedales cársticos, fluviales, endorreicos, ribereños…). Existen unos 113 humedales dentro de los límites de la cuenca alta del río Guadiana drenante al embalse de El Vicario, la mayor parte de ellos de carácter temporal.

Los datos de que se dispone parecen indicar que estos humedales, en la primera mitad del siglo XX, no habían sufrido apenas cambios antrópicos. El área que se atribuía a la extensión total de la superficie inundada ocupada por estos humedales entre los años 60 y 80 era de 25000 hectáreas. La extensión total de la cuenca alta del Guadiana hasta el embalse de El Vicario es del orden de 16130 kilómetros cuadrados, por tanto, la extensión de esta Reserva de la Biosfera, representaba un 1’5 % de la extensión total de la cuenca. Sin embargo actualmente, sólo persisten inundadas unas 7000 hectáreas, de las que aproximadamente una quinta parte corresponde al Parque Nacional de las Tablas de Daimiel y las 4/5 partes restantes, se encuentran en distinto estado, algunas de ellas, en proceso de degradación.

A partir de los años 80, o incluso antes, la Reserva de la Biosfera de la Mancha Húmeda ha experimentado diversos cambios que han afectado a la evolución de los humedales. No todos los humedales han evolucionado del mismo modo. Distintos factores que han intervenido en su dinámica han provocado un tipo de respuesta diferente en cada caso. La ubicación de cada humedal dentro de la cuenca y el tipo de impacto al que se ha

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visto sometido, son los principales factores que han conducido a los humedales a su situación actual.

Las causas que han provocado estos cambios, pueden clasificarse en los dos grupos siguientes: 1) naturales, por efecto de la secuencia climática seca del periodo 1980-1995 y 2) antrópicas, por efecto de la inadecuada gestión del agua, tanto superficial como subterránea, que se ha realizado en este territorio. Nos referimos esencialmente a las segundas. Por lo que respecta a las aguas superficiales, la principal acción negativa se debe a las obras de drenaje, rectificación o profundización de los ríos Cigüela, Záncara y Guadiana. Estas obras se llevaron a cabo esencialmente en los años 60 y 70, con el objetivo de transformar en zonas arables o cultivables, las zonas pantanosas de las llanuras de inundación de los ríos. Por lo que respecta a las aguas subterráneas, su explotación intensiva, unida a la sequía, llevó a provocar un notable descenso de la superficie freática en algunas áreas de la cuenca. Estos descensos del nivel freático afectaron a los caudales de base de los ríos y a las descargas de agua a los humedales, provocando cambios en algunos casos irreversibles, como ha sido, por ejemplo, la combustión de las turberas del valle del río Guadiana.

La distribución de los humedales en la cuenca alta del Guadiana muestra que la mayor parte de ellos se localizan en zonas de confluencia fluvial, y sobre terrenos acuíferos que constituyen el 90% de la cuenca. Hay un total de 5 unidades hidrogeológicas, comunicadas entre sí, de manera que existe una transferencia hidráulica de los acuíferos del Norte y del Sur hacia el centro de la Llanura Manchega, donde se localizan las principales zonas de descarga del sistema: ríos y humedales. La unidad hidrogeológica de la Mancha Occidental puede describirse como un gran embalse subterráneo cerrado por materiales impermeables en su extremo sudoeste. El afloramiento del zócalo rocoso en la zona de El Vicario, cierra el paso a las aguas que circulan por el acuífero, forzándolas a aflorar en los lugares topográficamente más bajos, donde la superficie freática corta a la topografía, en forma de manantiales cársticos, lagunas y humedales.

En los 70, cuando la situación representaba las condiciones naturales del sistema, el nivel freático solía estar bastante somero en la mayoría de la zona. El aspecto de los campos de La mancha era normalmente seco, dedicados a cultivos de secano. Las únicas excepciones eran los lugares topográficamente más bajos, donde las aguas superficiales o las aguas subterráneas, o ambas, permitían mantener zonas encharcadas permanentes o estacionales. La descarga principal del acuífero se producía, bien de forma concentrada, en los Ojos del Guadiana y en las Tablas de Daimiel, o distribuida a lo largo de los cauces de los ríos y zonas húmedas. El relieve, muy llano, permitía que el acuífero y las zonas húmedas conectadas, actuasen como un mecanismo natural de autorregulación. Hay que hacer notar además, que la gran variabilidad de la extensión de las zonas encharcadas, permitía al acuífero una descarga natural por evapotranspiración, muy variable de unos años a otros, según la posición relativa de los niveles, en el acuífero y en las zonas húmedas. Así por ejemplo, las Tablas de Daimiel, podían tener una extensión variable entre 1000 y 2000 hectáreas. El mínimo valor registrado fue en 1990 con sólo 75 hectáreas, si bien no en condiciones naturales sino ya perturbadas. Un período húmedo de varios años, producía una subida de los niveles freáticos en el acuífero, incrementando el flujo de base a los ríos y la extensión del área inundada y, por consiguiente, la evapotranspiración. La conjunción de estos efectos, contribuía a mantener los niveles del acuífero, próximos a sus valores medios. Por el

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contrario, una serie de años secos producía el efecto contrario. La reducción de zonas húmedas le permitía al acuífero reducir sus pérdidas por evapotranspiración y el descenso de los niveles freáticos también reducía la aportación a los ríos, favoreciendo la infiltración de los mismos en aquellos tramos que quedaban por encima del nivel freático. En conjunto, la reducción de las zonas húmedas permitía al acuífero mantener sus niveles, al mismo tiempo que sus aportaciones a la mayoría de lagunas y zonas húmedas.

Situación Actual

Como consecuencia de la desaparición de los flujos subterráneos que existían en el enclave de Daimiel, el único representante que pervive en esta área es el humedal del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel que se comporta como una gigantesca balsa de recarga artificial y es inundada por las aportaciones del río Cigüela en las secuencias húmedas, o por los caudales derivados artificialmente del acueducto Tajo- Segura, en algunos años secos. Sin embargo, la supervivencia del parque peligra debido a la superexplotación de los acuíferos que hace necesario un aporte artificial de aguas para que esta reserva natural no sufra sequías.

Esta superexplotación de aguas comenzó en la década de los años 70, cuando se transformaros los tradicionales cultivos de secano en cultivos de regadío.

Es evidente que el equilibrio ecológico de esta zona se ha roto y ello ha obligado a distintas Administraciones a poner en marcha medidas para solucionar esta situación, como por ejemplo transvases de agua desde el río Tajo a través del Cigüela.

Ante esta situación extrema, el Consejo Científico de la UNESCO recomendó retirar la denominación de este Parque Natural. La decisión final fue ofrecer al gobierno de España y a la Junta de Castilla- La Mancha un plazo de tres años para la recuperación del parque. De esta manera, de no haber logrado dicha recuperación a partir de 2015 el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel perdería la denominación otorgada por la UNESCO.

Además de los transvases, llevados a cabo como medida de urgencia desde 1986 debido a la intensa sequía que se venía padeciendo desde 1980, se probaron 2 medidas más acompañadas al llamado “Plan de Regeneración Hídrica del PNTD”: el bombeo de agua subterránea del acuífero y la construcción de la presa de Puente Navarro, aguas abajo del PNTD, con el fin de retener los caudales que recibía el humedal y favorecer la inundación.

A pesar de las pequeñas recuperaciones que ofrecen los transvases de agua mencionados anteriormente, la eficiencia que dichos transvases han podido tener en la conservación del Parque Natural de las Tablas de Daimiel ha sido muy discutida ya que estas medidas están destinadas a paliar la situación del humedal pero no son en sí mismas una solución al problema.

El estado actual de PNTD ha sido catalogado por algunos autores como “coma ecológico”.

A pesar de la deficiencia del recurso hídrico, éste no es el único factor negativo que afecta al Parque ya que cuando las precipitaciones son fuertes, y los cauces fluviales que

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abastecen las Tablas adquieren caudal, éstos pueden aportar al humedal importantes cantidades de contaminantes, principalmente materia orgánica y compuestos de nitrógeno y fósforo, procedentes de aguas residuales en poblaciones existentes aguas arriba, dando lugar al fenómeno de eutrofización.

La solución para el PNTD exigiría una reducción considerable de los bombeos o extracciones del acuífero de la Mancha Occidental, y un nuevo cambio en la política agraria dirigida al retorno de secano tradicionales de esta región o a cultivos de regadío que exigieran menos agua.

Actualmente existe una gran controversia en torno a las perspectivas de futuro del PNTD ya que por un lado hay sectores que defienden el manejo artificial de este ecosistema para mantenerlo vivo y por otro lado hay quien se pregunta si realmente es posible destinar recursos económicos importantes para mantener un enclave de manera artificial, cuyos valores más importantes se pueden perder a pesar de todo de manera irreversible.

Bibliografía del Informe

Libros consultados:

 “Historia de los Parques Nacionales Españoles: Doñana, Tablas de Daimiel, Cabrera y Cabañeros”, Joaquín Fernández y Rosa Pradas Regel.

 “Conflictos entre el desarrollo de las aguas subterráneas y la conservación de los humedales: la cuenca alta del Guadiana”, Carmen Coleto, Luis Martínez Cortina y M. Ramón Llamas.

Páginas web consultadas:

Referencias

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