LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA
Jorge Lahoz Lisbona
Antecedentes: Contexto Europeo
Europa tras la I Guerra Mundial
Antes de la “Gran Guerra” en Europa el número de gobiernos que se podían considerar democracias no llegaba a la decena de países. Sin embargo tras la contienda mundial el modelo político de la democracia liberal se extenderá por todo el continente, el hecho de que los dos países protagonistas de la victoria, Estados Unidos e Inglaterra, junto con Francia, principal damnificado de la misma, representasen ese modelo de estado impulso una extensión del mismo por todo el continente. Así pues en la Europa de 1919 lo que predominan son estados con gobiernos democráticos que coexisten con menos de 10 estados autoritarios (sin sistemas de representación plenamente democráticos) y, por primera vez en la historia, con un estados socialista encarnado en la URSS. España será, sin embargo, uno de aquellos pocos regímenes autoritarios.
Desgraciadamente esta “euforia democrática” post guerra mundial durará poco y a lo largo de los años 20, y sobre todo a partir de 1929, numerosos estados europeos dejaron de ser democracias y se convirtieron en regímenes no democráticos dictatoriales. Ese fue el caso de los regímenes fascistas en Italia y Alemania o de los regímenes autoritarios como el de Polonia y Portugal.
La desaparición de las democracias liberales en Europa fue tan grande que en 1939, en vísperas de la II Guerra Mundial solo 10 estados podían considerarse como regímenes democráticos, el resto se habían convertido en regímenes dictatoriales o fascistas; y solo uno, la URSS, continuaba siendo un régimen socialista.
Situación de España en los años 30
Por raro que pueda parecer en España el proceso fue el contrario. Al no haber participado de manera directa en la I Guerra Mundial los efectos “democratizadores” de esta no tuvieron ningún efecto en el país y este siguió una senda propia hacia la democratización. Durante los años 20 las fuertes tensiones sociales y políticas que se vivían en el país hicieron que el sistema monárquico autoritario de Alfonso XIII acabara por convertirse en una dictadura militar, se evoluciona por tanto de un régimen autoritario a otro más autoritario aún.
Sin embargo el régimen dictatorial contaba con pocos apoyos políticos y económicos, y además carecía de una verdadera base social que lo sustentara, lo que conllevaría su fin. En 1931 había vuelto al poder el rey Alfonso XIII pero en las elecciones municipales de abril de ese mismo años se alzaron con la victoria por mayoría absoluta los partidos republicanos; el rey entendió el mensaje y abandono el país de inmediato proclamándose el 14 de abril de 1931 la II República Española. Al contrario de lo que había pasado en Europa en España se optaba por un régimen democrático.
España se constituyó en una “República de Trabajadores” y aprobó una constitución en ese mismo 1931. Era la primera vez que existía una democracia real en el país, donde además se garantizaban los derechos de los ciudadanos y las libertades básicas como la de asociación, expresión, movimiento, etc. sin embargo la II República nació también con muchos problemas a los que enfrentarse, el reto de transformar España era grande y eso significaba llevar a cabo profundos cambios en la estructura social, política y económica de un país que históricamente había sido reacio a los cambios. Como en tantas otras ocasiones el país se encontró dividido en dos mitades irreconciliables y enfrentadas la una a la otra. Una parte quería cambios profundos y reales en las estructuras de poder político y económico y la otra parte quería que nada cambiase, la historia de la II República fue la historia de las luchas entre esas dos visiones de España y de su incapacidad para llegar a acuerdos. El punto álgido de ese enfrentamiento llegó cuando una de las partes, la conservadora, decidió romper con la vía democrática y dio un golpe de estado, el golpe fracasó y como consecuencia de ello comenzó lo que hoy conocemos como “Guerra Civil Española”.
Antecedentes y causas de la guerra
Dentro de los antecedentes y causas de la guerra tenemos que destacar en primer lugar la polarización política de la sociedad. La división social de la población española que se encontraba enfrentada en dos mitades irreconciliables.
Las izquierdas: Formadas por las clases trabajadoras, tanto el proletariado industrial como los jornaleros del campo, y una parte de la burguesía. No era un grupo homogéneo y estaba formado por partidos de izquierdas como el PSOE (Partido Socialista Obrero Español) mayoritario en el país, el PCE (Partido Comunista de España) minoritario, partidos de izquierda republicana, izquierda radical, etc. A los partidos había que sumar las organizaciones sindicales, y sobre todo los dos grandes sindicatos españoles, socialista y anarquista, la UGT y la CNT respectivamente. Para hacerse una idea de como era esa sociedad hay que entender que el número aproximados de afiliados al sindicato anarquista CNT estaba próximo al millón en las vísperas de la guerra, lo que equivalía a que más del 4% de la población del país militaba en las filas del anarquismo, a eso había que sumar las otras opciones sindicales de izquierda. En definitiva una clase trabajadora fuertemente ideologizada y decididamente comprometida con la lucha de clases.
Las derechas: Formadas como es lógico por las élites económicas, los banqueros,
industriales, los grandes terratenientes; pero también por los pequeños y medianos propietarios agrícolas, parte de la burguesía, la mayor parte de los mandos del ejército y sobre todo por la Iglesia Católica de España. Si bien tampoco era un grupo homogeneo si que lo era en mucho mayor grado que las izquierdas, y al igual que estas estaban representados en partidos políticos; estos eran de corte conservador y tradicional, aunque desde los años 20 habían empezado a crecer también los partidos de derecha radical de ideología fascista como “Falange”.
A esta profunda división social también contribuía la existencia de unas enormes
desigualdades sociales en el país que eran percibidas por toda la ciudadanía. La mayor
parte de la población era pobre, analfabeta y no tenía ni siquiera cubiertas sus necesidades básicas para la subsistencia. La tasa de mortalidad infantil era muy elevada y el acceso a algún tipo de sanidad era muy restringido y caso limitado a la élite del país. Estas desigualdades también se manifestaban en el reparto de la propiedad de la tierra, dónde la realidad era que una minoría terrateniente poseía la mayor parte de las tierras y
campos de cultivo del país y una masa de jornaleros y campesinos se tenían que conformar con trabajar en esos inmensos latifundios durante largas jornadas por salarios muy escasos. En resumen podemos afirmar que las clases desfavorecidas eran una mayoría que además era consciente de su situación y quería cambiarla.
De este modo la crisis económica mundial que se originó a raíz del crack de 1929 contribuyó a empeorar todavía más las condiciones de vida de las clases trabajadoras y amplificó sus reivindicaciones y luchas.
Junto con las causas de tipo social también debemos de nombrar las de tipo político, y entre estas el problema del nacionalismo. En el último tercio del siglo XIX nacieron en
España los movimientos de tipo nacionalista a imitación de sus homólogos europeos. Los dos focos principales de nacionalismo se situaban en Cataluña y el País Vasco, los dos centros industriales del país y auténticos motores de la economía de la nación. En Cataluña el sujeto político del nacionalismo era un partido republicano de izquierdas ERC, Esquerra Republicana de Cataluña; sin embargo en el País Vasco el nacionalismo era de derechas, conservador y católico. Ambos dos movimientos aspiraban a la independencia o grandes cuotas de autonomía dentro de una república federal. El movimiento nacionalista supuso una amenaza a la unidad territorial del país y era visto como un gran peligro porque podía desencadenar el desmembramiento de todo el país.
Otro desafío al que se tuvo que enfrentar la II República fue el de la Iglesia Católica. En España que era y había sido un país muy religioso la fuerte penetración de las ideas socialistas, comunistas y anarquistas estaba empezando a desplazar a la Iglesia Católica del centro de poder que había tenido hasta ese momento. Aún así la Iglesia seguía teniendo un enorme poder mediático sobre gran parte de la población, ejerciendo una fuerte y notable influencia sobre amplias capas de la sociedad. En manos de la Iglesia estaban las principales instituciones de enseñanza del país y en esas escuelas se adoctrinaba a la pequeña parte de la población que podía acceder a ellas. Una de las reivindicaciones de las clases trabajadoras fue la de una educación pública y laica, algo que atentaba contra la hegemonía de la Iglesia en este sector. A parte de la educación la Iglesia también se dedicaba a determinadas actividades económicas, algo que era visto por los trabajadores como una competencia desleal.
El ejército español, y sobre todo aquel que estaba destinado en África, en el protectorado de Marruecos, fue una fuente continua de conflictos. Se trataba de una estructura militar profundamente corrupta, que poseía un gran número de privilegios y que además tenía un grave problema de “macrocefalia”, esto es, tenia un número excesivo de oficiales. Además sus oficiales eran en su mayoría muy conservadores y observaban con preocupación la evolución política del país y el auge de las clases trabajadoras.
Toda esta situación socio-política estuvo presente en la historia de España desde el inicio del siglo XX, a la que hay que añadir una creciente violencia callejera. La manifestación
física de la fractura social será una continua demostración de lucha y violencia callejera, tanto por parte de los movimientos de izquierdas como por parte de la derecha. Todos y cada uno de los ataques, atentados, asesinatos de un lado eran respondidos automáticamente por el otro; se vivía en un ambiente de violencia continua.
Reformas de la II República
Se puede considerar que las reformas que se llevaron a cabo los distintos gobiernos de la II República fueron una de las causas directas de la guerra civil. Sin extendernos demasiado diremos que una gran parte de esas reformas intentará por un lado solucionar los problemas de la nación y por otro dar respuesta a las demandas de las clases populares. Es cierto que durante la II República hubo también un gobierno durante dos años de partidos de derechas, pero durante esos dos años lejos de aprobarse nuevas reformas lo que se hizo básicamente fue parar las que ya se habían puesto en marcha. Así mismo lo que también queda claro es que con cada una de estas reformas la II República se fue ganando nuevos y poderosos enemigos, que a la postre se unirían para dar un golpe de estado e intentar acabar con la primera democracia real en España.
Reforma agraria: que establecía la expropiación de parte de las tierras de los
grandes latifundios del sur de España y su reparto posterior entre los jornaleros y campesinos pobres. Esto provocó la oposición, como era de esperar, de los grandes terratenientes pero también la de los pequeños propietarios de tierras que temieron quedarse sin sus propiedades.
Reforma laboral: donde se establecían mejores condiciones laborales para los
obreros, prohibición de despedir sin motivo, indemnizaciones por despido, un salario mínimo, obligación de asistencia sanitaria, mayores tiempos de descanso y días de vacaciones pagadas. Evidentemente la patronal, los dueños de las fábricas estaban en contra.
Reforma de la Iglesia: El objetivo era separar definitivamente la institución de la
Iglesia de la del estado. Además se buscaba limitar la influencia que esta poseía sobre una gran parte de la población. Para ello prohibieron a la Iglesia ejercer la educación, los centros educativos católicos dejaron de serlo y se prohibió la enseñanza de la religión católica en las escuelas, la religión se debía enseñar en las iglesias. También se prohibió a la Iglesia que desarrollara cualquier actividad económica que no estuviera relacionada con la religión, sobre todo aquellas de carácter industrial. De esta forma la II República acabó por enfrentarse contra un enemigo muy poderoso y con mucha capacidad de influencia todavía en la población.
Reforma del ejército: El objetivo era el de organizar y modernizar toda la estructura militar española. Para acabar con la “macrocefalia” se ofrece la jubilación voluntaria a muchos oficiales. También se anulan una gran parte de los ascensos que se habían llevado a cabo en los últimos años, sobre todo en el ejército de áfrica. Se intenta luchar contra la corrupción de la oligarquía militar. El ejército africanista se posicionará en contra del gobierno de la República y esperara una buena oportunidad para dar un golpe de estado.
Golpe de Estado
El 17 de julio de 1936 una parte del ejército con los generales Mola, Sanjurjo y Franco se levantaron en armas contra el gobierno legítimo y democrático de la II República. Este golpe de estado estuvo protagonizado sobre todo por la parte del ejercito situado en África, el conocido como africanista y fue apoyado por amplios grupos de la derecha política y de la élite económica el país.
El objetivo era tomar el poder, cambiar de régimen y acabar con el sistema democrático de manera rápida y directa; no hay que olvidar que hasta ese momento en la España de los últimos 100 años el recurso a los pronunciamientos militares era algo muy corriente.
Sin embargo el golpe de estado va a fracasar. Una gran parte de la población del país se va a posicionar en contra del levantamiento y se va a oponer a las intenciones de los militares sublevados. El pueblo, que por primera vez en la historia ha alcanzado la democracia, se va a resistir a perder todo lo alcanzado hasta ese momento.
Aquí radica otra de las diferencias del caso español con el resto de los países europeos, ya que al contrario de lo que paso en la mayor parte de Europa, cuando los regímenes democráticos fueron derribados, en España la población, una gran parte del pueblo, salió a defender la II República con las armas, provocando el fracaso del golpe de estado y el inicio de la Guerra Civil en consecuencia.
Guerra Civil
Motivos
Si bien los podemos deducir de lo anterior , de las causas, vamos a exponer los que fueron los motivos para la guerra:
Las reformas republicanas, que atacaban los intereses y privilegios de las élites
económicas del país. Fue el principal motivo pero no el único.
El miedo a la revolución, latente en la sociedad burguesa de los países
occidentales sobre todo a raíz del triunfo de la Revolución Bolchevique en Rusia.
Una cruzada religiosa, expresado así por la propia Iglesia Española que hizo un
llamamiento nacional e internacional para luchar por la fe católica amenazada por una supuesta revolución en España.
El odio visceral que se había acumulado en la sociedad española, un odio de
clase que ninguna de las dos partes intentaba mitigar alimentó un deseo de venganza propiciada por la atmósfera de continua lucha y violencia en la calle.
Y el último de los motivos y detonante del golpe de estado y posterior guerra fue la
victoria en las elecciones y de una coalición electoral formada por todos los
partidos de izquierda, el conocido como “frente popular” , y cuyas primeras
Bandos enfrentados
Aunque ya se ha hablado de ello cabe recordar quienes formaban cada uno de los bandos.
Sublevados
Una parte importante de la oficialidad del ejército y sobre todo del africanista. Al frente del golpe de estado se situaron los generales Mola y Sanjurjo, ambos murieron en extrañas circunstancias dejando vía libre al general Francisco Franco para hacerse con el poder. Curiosamente Franco no estaba destinado a ser el “líder” de la sublevación.
Las élites económicas del país, banqueros, industriales, terratenientes, la patronal.
Una gran parte de la derecha política democrática, que vieron una posibilidad de obtener de nuevo el poder político.
La derecha tradicional no democrática y el movimiento fascista español, encarnado en el partido “Falange”.
La Iglesia Católica Española, que declarará que se trata de una “cruzada santa” contra el enemigo rojo.
Parte de la pequeña y mediana burguesía y de los pequeños propietarios agrícolas que veían con recelo los gobiernos de izquierdas del Frente Popular.
Leales a la II República
Los partidos y sindicatos de izquierdas presentes en el Frente Popular: socialistas, comunistas, anarquistas y partidos democráticos y republicanos de las clases medias.
La mayor parte del ejército peninsular, si bien esta era la parte peor equipada y preparada de las fuerzas armadas españolas.
La mayoría de los barcos de la armada de guerra española.
Los campesinos y jornaleros sin tierras y los obreros de las fábricas.
Con todo lo que pueda parecer los apoyos a uno y otro bando estarían repartidos casi en un 50%, si bien es cierto que aquellos que apoyaron el golpe eran los que contaban con mejores recursos económicos y vías de financiación.
Apoyos internacionales
Hoy en día hay un consenso casi unánime en la idea de la importancia de los apoyos internacionales de ambos bandos para el desarrollo de la guerra. Sin la intervención extranjera en la guerra esta ni hubiera podido desarrollarse de la manera que lo hizo ni hubiera podido durar el tiempo que lo hizo. Para exponerlo de una manera gráfica podemos decir que sin el apoyo exterior ambos bandos se hubieran quedado sin balas en menos de un año.
En este punto hay que destacar la posición que tomaron las potencias democráticas europeas, Francia e Inglaterra. Como ya hemos dicho los regímenes democráticos estaban en retroceso, la Alemania Nazi de Hitler estaba en pleno proceso de autoafirmación y Mussolini hacia lo mismo en Italia. Los gobiernos francés e inglés optaron por llevar a cabo lo que se denominó como “política de apaciguamiento” en Europa y evitar cualquier tipo de enfrentamiento con Alemania e Italia que pudiera conducir a una nueva guerra mundial.
En el caso de España las potencias europeas, Francia, Inglaterra, Alemania, Italia y la URSS acordaron un pacto de “no intervención” por el cual se comprometían a no asistir ni dar ayuda de ningún tipo a ninguno de los dos bandos enfrentados. Inglaterra y Francia no solo cumplieron el pacto, sino que incluso bloquearon la recepción de ayuda y material del bando leal a la República dejando a esta completamente aislada. Por su parte Alemania e Italia, que también habían firmado el pacto, desde el primer momento dieron ayuda de tipo militar, material y económica al bando sublevado enviando incluso unidades militares y soldados a combatir en España. Esta ayuda directa de las potencias del eje a la sublevación provocaron que la URSS de Stalin se decidiera a apoyar material y económicamente al bando leal a la II República.
Apoyos a la República:
La URSS de Stalin
México, aunque debido a la distancia y situación del país no pudo hacer mucho.
Los partidos y sindicatos de izquierdas de Europa y América que enviaron ayuda.
Las brigadas internacionales, jóvenes voluntarios pertenecientes a partidos y sindicatos de izquierda (socialistas, comunistas, anarquistas) que se alistaron como voluntarios para luchar contra el fascismo en España. Una de esas brigadas estaba formada por voluntarios polacos, la brigada “Dabrowskiego”. Entre sus combatientes más famosos estuvieron el escritor inglés George Orwell, quien a raíz de sus experiencias en la Guerra Civil escribió su libro: “Homenaje a Cataluña”.
Apoyos a los sulevados:
La Alemania Nazi de Hitler.
La Italia Fascista de Mussolini.
Desarrollo de la guerra
No nos vamos a extender mucho en este aspecto, simplemente enumerar las tres fases en las que se suele dividir la evolución de la guerra
Fase I Julio de 1936 a mayo de 1937
Al principio habrá un equilibrio entre los dos bandos, pero pronto comenzará un rápido avance de los sublevados por el sur de España.
Fase II Mayo de 1937 a noviembre de 1938
Comienza el dominio rebelde de la guerra, conquistan el norte peninsular y consiguen dividir el territorio de la república en dos mitades. En esta fase se producen dos de las batallas más importantes y decisivas de la guerra, la batalla de Teruel y la batalla del Ebro.
Fase III Noviembre de 1938 a abril de 1939
En esta última etapa habrá una escasa actividad bélica, en enero de 1939 se producirá la caída de Barcelona y en marzo de ese mismo año la caída de la capital Madrid.
El 1 de abril de 1939 se dió por concluida la Guerra civil Española, siendo proclamado ese día como “Día de la Victoria” por parte del bando ganador.
Fin de la guerra
Lamentablemente el fin de la guerra no trajo la paz como consecuencia inmediata. El bando vencedor se impuso sobre los derrotados en todos y cada uno de los aspectos de la vida diaria. Lejos de haber una política de reconciliación nacional que acabase con tantos años de violencia y sufrimiento Franco impuso un régimen dictatorial que durante 40 años estuvo recordando cada día quienes eran los vencedores y quienes eran los perdedores, perpetuando la memoria de la guerra para las generaciones futuras.
Una parte de los perdedores se exilió de España, y tristemente muchos de ellos acabaron en campos de refugiados de Francia. Los que se quedaron porque no pudieron huir, o porque no pensaban que les fuera a pasar nada malo, se enfrentaron a una represión brutal; muchos de ellos y ellas fueron condenados a muerte, otros tantos encarcelados y obligados a trabajar gratis, también perdieron sus posesiones e incluso sus profesiones, se puede decir que pasaron a ser ciudadanos de segunda clase.
Consecuencias de la guerra
Las perdidas humanas fueron muy elevadas, y aunque no hay un acuerdo en la cifra total todas las estimaciones situan el numero de muertos entre los 500,000 y 1,000,000 de fallecedidos durante la contienda.
Se inicio una cruel y violenta represion de la sociedad española a manos de los vencedores de la guerra, creandose un entramado juridico para culpabilizar de la guerra y sus consecuencias a los perdedores de la misma.
Se impuso una dictadura nacional catolica que durante 40 años dirigio con puño de hierro los destinos de los españoles y españolas. Se suprimieron todos los derechos y libertades de los hombres.
Toda la sociedad se supedito a la doctrina moral y espiritual de la Iglesia Catolica. La Iglesia paso a ser uno de los pilares basicos de la dictadura y a ella se le dejo al cargo de la educacion de la poblacion.
La situacion de las mujeres emeporo significativamente ya que pasaron a ser ciudadanos de segunda, su unico papel en esta nueva sociedad nacional catolica era el de madre y esposa, y su ambito de actuacion el hogar.
Aislamiento internacional durante mucho tiempo. La dictadura intento llevar a cabo una politica economica autarquica que fue un fracaso. Donde si tuvo exito fue en aislar a toda la poblacion española del resto del mundo.
Durante toda la dictadura se mantuva la division social entre vencedores y vencidos, persistiendo un odio visceral entre ambos. Parte de esa division social esta to\davia latente en la sociedad de hoy en dia.
Conclusion
La Guera Civil Española fue una lucha fratricida de su sociedad; entre dos maneras totalmente opuestas de entender el mundo y plantear soluciones a los problemas. Lejos de ser un hecho aislado y particular se inscribe en la tonica general europea de enfrentamientos de las democracias representativas contra los regimenes autoritarios o fascistas. La principal diferencia estriba en que la fuerza y la capacidad del movimiento obrero de izquierdas en España se opuso al golpe de estado de julio de 1936 precipitando el incio de la guerra. Las consecuencias de la guerra se sufrieron durante la larga dictadura que durante 40 años tuvo secuestrada la libertad en España.