UNIVERSIDAD NACIONAL ENRIQUE GUZMÁN Y VALLE, LIMA EDITOR GENERAL VOL. 1, No 2 (AGOSTO - DICIEMBRE 2019)
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La Seguridad Alimentaria Nutricional en el Perú: Disponibilidad Agroalimentaria
René Antonio Hinojosa Benavides / Rebeca Vitor Flores
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Academic pluralism
Gutiérrez, E. (2019). Editorial. Puriq, 01, 07.
Galindo, J. (16 de 08 de 2018). El precio del pluralismo. El País.
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pediatría, 6(73), 563-565. Referencias bibliográficas
https://doi.org/10.37073/puriq.1.02.33
La Seguridad Alimentaria Nutricional en el Perú: Disponibilidad Agroalimentaria
Nutritional Food Security in Peru: Agrifood Availability
Perfecto Chagua Rodríguez
Universidad Nacional Autónoma Altoandina de Tarma, Perú [email protected]
http://orcid.org/0000-0002-2668-9737 Rafael Julián Malpartida Yapias
Universidad Nacional Autónoma Altoandina de Tarma, Perú [email protected]
Elmer Robert Torres Gutiérrez
Universidad Nacional Autónoma Altoandina de Tarma, Perú [email protected]
Jimmy Pablo Echevarría Victorio
Universidad Nacional Autónoma Altoandina de Tarma, Perú [email protected]
Roberto Carlos Chuquilin Goicochea Universidad Nacional de Huancavelica, Perú
Recibido: 09/11/2019 Aprobado: 01/12/2019
Resumen
Es preciso conocer la definición de Seguridad Alimentaria Nutricional, bajo un enfoque de derecho a la alimentación. La FAO y políticas nacionales la definen como: “Seguridad alimentaria nutricional es el acceso físico, económico y socio cultural de todas las personas en todo momento a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos, de manera que puedan ser utilizados adecuadamente para satisfacer sus necesidades nutricionales, a fin de llevar una vida activa y sana”. El presente estudio expone resultados del análisis descriptivo sobre la Seguridad Alimentaria Nutricional en el Perú, enfocada al análisis del componente Disponibilidad Agroalimentaria y su aporte nutricional hacia la persona.
Jimmy Pablo Echevarría Victorio / Roberto Carlos Chuquilin Goicochea
Abstract
It is necessary to know the definition of Nutritional Food Security, under a right to food approach. FAO and national policies define it as: “Nutritional food security is the physical, economic and socio-cultural access of all people at all times to sufficient, safe and nutritious food, so that they can be used properly to meet their nutritional needs, in order to lead an active and healthy life”. This study presents the results of the descriptive analysis on Nutritional Food Security in Peru, focused on the analysis of the Agro-Food Availability component and its nutritional contribution towards the person.
Key words: Food security, nutrition, agrifood availability.
Introducción
El concepto de Seguridad Alimentaria comprende el derecho a la alimentación de todas las personas en todo momento, el mismo que se encuentra ente los más problemas más dificultosos confrontados por la humanidad que involucra no solo la escasez de alimentos, sino también las dietas alimenticias deficitarias. A nivel mundial la producción de alimentos ha tenido notable incremento; no obstante, el número de personas hambrientas ha aumentado debido al rápido crecimiento poblacional y la deficiente distribución de alimentos (Jiménez, 1994).
La situación de salud de las personas, específicamente el estado nutricional de los mismos depende la Seguridad Alimentaria en sus hogares, así como también los conocimientos alimenticios nutricionales, las condiciones de higiene en los hogares y la atención brindada por las instituciones y organizaciones involucradas en su vigilancia. La situación nutricional se ve influenciada por factores físicos, sociales y mentales que determinan la adecuada digestión, absorción y utilización biológica de los alimentos; proceso donde la inocuidad alimentaria desempeña un rol esencial y decisivo (Figueroa, 2005).
El derecho a una alimentación adecuada es claramente puntualizado por normativas nacionales e internacionales contemporáneas como la Declaración Internacional de Derechos Humanos de las Naciones Unidas; así mismo es expresamente precisado en la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948, previsto dentro del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de 1966, así como en otros documentos como en de la Convención de los Derechos del Niño de 1989. La Seguridad Alimentaria Nutricional analizada desde una perspectiva de derechos humanos, involucra una observación a las personas y sus hogares a nivel doméstico, comunitario y nacional, con la finalidad de identificar dónde, cómo y, especialmente, a qué nivel la asistencia externa desarrolla alternativas de solución a la inseguridad alimentaria y la desnutrición; y en efecto evaluar la eficiencia de la atención y vigilancia de las entidades y agencias estatales que se ocupan de la alimentación, la salud y la nutrición a nivel local,
regional y nacional (Oshaug et al., 1994).
individuos viven en países en subdesarrollados o en vías desarrollo, donde aproximándote el 15% de la población está desnutrida, donde el derecho a la comida o el acercamiento a él, requieren con suma importancia ser mejoradas. La disponibilidad y el acceso a productos alimenticios es cada vez más escaso para las poblaciones vulnerables, en efecto la ausencia de alimentos en los hogares, propicia la inseguridad alimentaria en los grupos familiares sensibles al hambre, los mismos que en su mayoría son marginados, como las personas sin tierras, desempleados, pueblos indígenas; así como mujeres, niños y personas con discapacidades (Christine & Claeys, 2014).
Los grupos vulnerables ubicadas principalmente en zonas rurales, siguen siendo perseguidos por la inseguridad alimentaria, donde la pobreza es una de las causas fundamentales, puesto que ella es ocasionada por el desempleo o escaso ingreso e insuficiente que imposibilitan la adecuada adquisición de alimentos necesarios y de forma suficiente; sus implicancias a nivel nacional, familiar e individual está estrechamente relacionada por su entorno socio-económico y político, los mismo que, hacen que sea un problema imposible de solucionar sin el compromiso y las acciones del gobierno nacional, autoridades locales, sociedad civil, grupos e individuos interesados, etc. Los hogares antes mencionados carecen de capacidad de producción y reserva de alimentos que en algunos casos son obtenidos a partir de sus cosechas, sumada a ella la poca diversidad agroalimentaria, el insuficiente acceso a tierra cultivable para los agricultores, el poco nivel educativo de las madres, que dificulta la preparación de dietas equilibradas y en condiciones higiénicas; hace todavía más critica la inseguridad alimentaria dentro sus familias (Fiqueroa, 2003).
La relación entre la Seguridad Alimentaria y llevar una vida sana y activa, involucra factores asociados como el acceso suficiente y oportuno a alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer las necesidades alimentarias de las personas. El bajo consumo de frutas y hortalizas, poco consumo de alimentos ricos en fibra dietaría y nutrientes vitales, escaso alimentación de comida con fuentes proteicas y energéticas, sumadas a ellas las inadecuadas prácticas dietarías en la preparación de alimentos, ocasionan en una alta probabilidad la presencia de inseguridad alimentaria (Pico-Fonseca & Pachón, 2012). Investigaciones refieren que la evaluación de la Seguridad Alimentaria en hogares es de gran importancia, puesto que a partir de ello es posible la medición del estado de salud y de nutrición de sus miembros, el cual incide en el rendimiento académico de los niños, el buen desempeño y excelente capacidad laboral de los adultos, la estabilidad emocional
y dinámica familiar e cada miembro del hogar (Ramsey et al., 2011).
Jimmy Pablo Echevarría Victorio / Roberto Carlos Chuquilin Goicochea
Seguridad alimentaria
La FAO (2019), conceptualiza y refiere que “Seguridad Alimentaria se da cuando todas las personas tienen acceso físico, social y económico permanente a alimentos seguros, nutritivos y en cantidad suficiente para satisfacer sus requerimientos nutricionales y preferencias alimentarias, y así poder llevar una vida activa y saludable”. Así mismo menciona que existe Inseguridad Alimentaria cuando hay insuficiente ingestión de alimentos, que puede ser transitoria (cuando ocurre en épocas de crisis), estacional o crónica (cuando sucede de continuo).
De igual manera la FAO (2019), refiere de las Conclusiones del Foro Mundial sobre Soberanía Alimentaria. La Habana, Cuba, Septiembre 2001, la definición de Soberanía Alimentaria como el derecho de los pueblos a definir sus propias políticas y estrategias sustentables de producción, distribución y consumo de alimentos que garanticen el derecho a la alimentación para toda la población, con base en la pequeña y mediana producción, respetando sus propias culturas y la diversidad de los modos campesinos, pesqueros e indígenas de producción agropecuaria, de comercialización y de gestión de los espacios rurales, en los cuales la mujer desempeña un papel fundamental.
Figura 1. Esquema conceptual de la Seguridad Alimentaria Nutricional a nivel de Hogares Fuente: Gross & Schoeneberger (2003).
Componentes de la Seguridad alimentaria
1. Componente Disponibilidad: A nivel local o nacional tiene en cuenta la producción, las importaciones, el almacenamiento y la ayuda alimentaria. Para sus estimaciones se han de tener en cuenta las pérdidas post-cosecha y las exportaciones de alimentos.
2. Componente Acceso: El acceso a los alimentos puede ser físico y/o económico. La falta de acceso físico se da cuando los alimentos no están disponibles en cantidad suficiente allí donde se necesita consumirlos. El aislamiento de las poblaciones y la falta de infraestructuras pueden incidir en la imposibilidad de contar con alimentos en condiciones adecuadas de manera permanente o transitoria. A menudo, el acceso se analiza desde una perspectiva de ausencia de renta de las personas para alimentarse con regularidad, calidad y dignidad, debido a la imposibilidad de pagar los precios de los alimentos dado el bajo poder adquisitivo de la población.
3. Componente Consumo: Se refiere a que las existencias alimentarias en los hogares respondan a las necesidades nutricionales, a la diversidad, la cultura y las preferencias alimentarias. También tiene en cuenta aspectos como la inocuidad, la dignidad, las condiciones higiénicas de los hogares y la distribución con equidad dentro del hogar.
4. Componente Utilización Biológica: Está relacionada con el estado nutricional, como resultado del uso individual de los alimentos (ingestión, absorción y utilización) y el estado de salud. A continuación, se definen los términos más habituales relativos a la nutrición en el marco de la seguridad alimentaria:
• Subnutrición: Inseguridad alimentaria crónica, en que la ingestión de
alimentos no cubre las necesidades energéticas básicas de forma continua.
• Malnutrición: Estado patológico resultante por lo general de la insuficiencia o
el exceso de uno o varios nutrientes o de una mala asimilación de los alimentos.
• Desnutrición: Estado patológico resultante de una dieta deficiente en uno o
varios nutrientes esenciales o de una mala asimilación de los alimentos. Entre los síntomas se encuentran: emaciación, retraso del crecimiento, insuficiencia ponderal, capacidad de aprendizaje reducida, salud delicada y baja productividad.
5. Componente Estabilidad: Se refiere a solventar las condiciones de inseguridad alimentaria transitoria de carácter cíclico o estacional, a menudo asociadas a las campañas agrícolas, tanto por la falta de producción del alimento en momentos determinados del año, como por el acceso a recursos de las poblaciones asalariadas dependientes de ciertos cultivos. En este componente juega un importante papel la existencia y disponibilidad de infraestructura de almacenamiento a nivel nacional y/o local en condiciones adecuadas, así como la posibilidad de contar con recursos alimenticios e insumos de contingencia para las épocas de déficit alimentario.
Situación de inseguridad alimentaria en el Perú
Jimmy Pablo Echevarría Victorio / Roberto Carlos Chuquilin Goicochea
otros, han creado la Comisión Multisectorial de Seguridad Alimentaria con una clara decisión política para atender la problemática de Seguridad Alimentaria en el Perú. El Comité Técnico detalla algunas precisiones sobre la situación de inseguridad alimentaria en el Perú, que son detalladas a continuación:
• La desnutrición infantil y la deficiencia de micronutrientes siguen siendo los
principales problemas de nutrición. En niños menores de 5 años la desnutrición crónica es del 25%, el 50% padece de anemia y el 11% indica deficiencia de vitamina A. La anemia por deficiencia de hierro afecta principalmente a menores de 2 años, a mujeres en edad fértil la anemia afecta a un 32% y en gestantes al 50%. Los daños por anemia comprometen la salud y nutrición de aproximadamente 800 mil niños menores de 24 meses, 380 mil gestantes y 2 millones de mujeres en edad fértil. La desnutrición crónica compromete a cerca de 700 mil niños menores de 5 años. La desnutrición crónica está asociada a la pobreza. El 35% de los niños menores de 5 años de hogares en pobreza extrema padecen de desnutrición crónica. Estos índices también esconden grandes diferencias entre grupos socioeconómicos tanto en ámbitos urbanos como rurales. La desnutrición crónica está también asociada al bajo nivel de instrucción de la madre, el 50% de niños desnutridos son hijos de madres sin instrucción. Los desórdenes por deficiencia de yodo como problema de salud pública han sido controlados (Fano, 2019; Minagri, 2019).
• La disponibilidad calórica en el año 1998 alcanzó las 2,584 calorías per cápita
día. El trigo y arroz constituyen la principal fuente de energía en el Perú y en el caso del trigo la disponibilidad per cápita de energía depende en un 30% de la importación. La oferta de productos hidrobiológicos destinados al consumo humano directo está constituida solo por el 7% del total de recursos extraídos y aporta solo el 10% de la proteína total que consume la población peruana. En el año 2002, a nivel nacional el 35.8% de los hogares cuenta con un déficit en el acceso calórico, siendo de 29.4% en áreas urbanas y 47.7% en áreas rurales. La desigual distribución del ingreso agrava el problema, acentuando el desigual acceso a los alimentos. (Fano, 2019; Minagri, 2019).
Disponibilidad agroalimentaria
El componente Disponibilidad consiste en garantizar una suficiente y oportuna cantidad de alimentos inocuos y nutritivos para la población. Esta oferta puede provenir de la producción nacional, importación, donaciones o reservas existentes. Para ello se vuelve indispensable contar con instrumentos de fomento a la producción y comercialización eficiente y competitiva de alimentos estratégicos, así como de apoyo a una mejor vinculación de los agricultores familiares y pescadores artesanales con los circuitos comerciales. Asimismo, implica una utilización eficiente de los recursos naturales vinculada a la generación del empleo de sistemas de producción y tecnologías apropiadas para asegurar la sostenibilidad de las prácticas empleadas (CMSAN, 2013).
Componente Disponibilidad, prevalece hasta la actualidad: a) Limitado abastecimiento de alimentos inocuos y nutritivos. b) Débil organización de los productores para la producción agropecuaria (asociatividad). c) Limitado acceso al financiamiento de los productores agrarios y pescadores artesanales. d) Limitada disponibilidad de tierras con aptitud agrícola para producción de alimentos de consumo humano directo. e) Escasa investigación y transferencia tecnológica en actividades agropecuarias y pesquera artesanal. f) Poca valoración y difusión de tecnologías y de buenas prácticas tradicionales amazónicas y andinas. g) Inadecuado uso de los recursos naturales como agua, suelo, biomasa pesquera y biodiversidad. h) Insuficiente promoción de la extracción de los recursos pesqueros para consumo humano directo (CMSAN, 2013).
A través de esta encuesta, para el año 2000 se halló que el arroz y la papa son los alimentos más adquiridos por las familias peruanas y que existe una limitada adquisición de hortalizas y frutas; se estableció además que el mayor porcentaje del gasto en alimentos realizado por las familias está destinado a la compra de vegetales (verduras, frutas, raíces y tubérculos), seguido de los productos de origen animal (leches y derivados, carnes, huevos, pescados y mariscos). Sin embargo, carecemos de información sobre cómo la condición de pobreza afecta el patrón del consumo de los alimentos en la población peruana (Minagri, 2019).
Indicadores del Componente Disponibilidad Agroalimentaria
Respecto a la disponibilidad de los alimentos de origen agropecuario para el año 2012, el valor bruto de la producción agropecuaria (VBPA) fue S/. 22 233 millones (a precios del 1994). Sustentándose en un mayor dinamismo tanto del subsector pecuario (4,9%) como del agrícola (5,2%)”. La disponibilidad de alimentos en el Perú ha crecido en forma sostenida en los últimos años, generándose de esta manera una mejora en la oferta de calorías y proteínas. Según el Ministerio de Agricultura, en el año 2007 cada peruano disponía de 403 kg de alimentos primarios y 176 kg de alimentos derivados compuestos en su mayoría por los derivados de los cereales, de la leche, los aceites y grasas. Esto representa un incremento del 71% con respecto a 1991 y un crecimiento de 3% promedio anual. Teóricamente, cada poblador se ha beneficiado con 3 043 kcal (CMSAN, 2013)..
Jimmy Pablo Echevarría Victorio / Roberto Carlos Chuquilin Goicochea
Grafico 1. Parte del suministro de energía alimentaria derivada de cereales, raíces y tubérculos Fuente: FAO (2019)
Disponible: http://www.fao.org/economic/ess/ess-fs/indicadores-de-la-seguridad-alimentaria/es/
Gráfico 2. Suministro promedio de proteínas Fuente: FAO (2019)
Disponible: http://www.fao.org/economic/ess/ess-fs/indicadores-de-la-seguridad-alimentaria/es/ 58 58
57 57
58 58 58
57 57
56 56 56 55
50 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60
%
Parte del suministro de energía alimentaria derivada
de cereales, raíces y tubérculos
Peru
62.7 63.3 63 62.3 63.7 65
67.3 68.3
69.7 70.7
71.7 72.7 73.3
56 58 60 62 64 66 68 70 72 74 76
(g
r/
p
e
r
cáp
ita/
d
ía)
Suministro promedio de proteínas
Gráfico 3. Suministro medio de proteínas de origen animal Fuente: FAO (2019)
Disponible: http://www.fao.org/economic/ess/ess-fs/indicadores-de-la-seguridad-alimentaria/es/
Gráfico 4. Adecuación media del suministro de energía alimentaria Fuente: FAO (2019)
Disponible: http://www.fao.org/economic/ess/ess-fs/indicadores-de-la-seguridad-alimentaria/es/ 21 21.3 21.7 21.7 22 22.7
23.3 24.3 24.7 25 25.3 26 26.7 0 5 10 15 20 25 30 (g r/ p e r cáp ita/ d ía)
Suministro medio de proteínas de origen animal
Peru 105105 104 103104 106 108109 111 113114 116116116116116117117 95 100 105 110 115 120 1999 -01 2000 -02 2001 -03 2002 -04 2003 -05 2004 -06 2005 -07 2006 -08 2007 -09 2008 -10 2009 -11 2010 -12 2011 -13 2012 -14 2013 -15 2014 -16 2015 -17 2016 -18 %
Adecuación media del suministro de energia
alimentaria
Jimmy Pablo Echevarría Victorio / Roberto Carlos Chuquilin Goicochea
Conclusiones
El Ministerio de Agricultura y Riego (MINAGRI) a partir de informe sobre Estrategia Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional 2015 - 2021, incide en que la Seguridad Alimentaria y Nutricional por ser una estrategia de carácter multisectorial, requiere establecer sinergias intersectoriales en los diferentes niveles de gobierno y con la sociedad civil y sector privado, consensuando objetivos y metas temporales (en el corto, mediano y largo plazo) con el objeto de establecer el alineamiento de una política nacional, que trascienda la temporalidad de los gobiernos; evidenciando escaso compromiso institucional para implementar las políticas de seguridad alimentaria y nutricional.
Para el aseguramiento de la disponibilidad agroalimentaria es importante aumentar sosteniblemente la competitividad alimentaria, mediante el incremento de la productividad, y la calidad de los alimentos inocuos y nutritivos, a fin de que estén disponibles para toda la población en el país. Para ello, resulta clave diseñar programas que promuevan el acceso financiero, que impulsen la asociatividad, así como el mejor acceso a sistemas de información de mercado que fortalezcan el saneamiento físico legal de áreas con potencial productivo de alimentos y que promueva la inversión en ellas, dándole prioridad y apoyo a la agricultura familiar y pesca artesanal bajo un enfoque de la demanda de sus necesidades, con la finalidad de promover un desarrollo empresarial de estos pequeños productores que finalmente les permita articularse ventajosamente a los mercados.
Ante la posibilidad de que en los próximos años prevalecerá un contexto de elevada incertidumbre en la economía nacional y mundial, es importante diseñar e implementar estrategias de Seguridad Alimentaria y Nutricional, dirigido a poblaciones vulnerables como niños menores de 5 años, mujeres gestantes y ancianos de zonas rurales; puesto que, es allí donde prevalecen los problemas de anemia y desnutrición.
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Yony Quispe Rimachi / Romel Ángel Molina Huailla / Jerry Toñito Ricra Ñaupari Edgar Saul Sánchez Montes / Jhon Quispe de la Cruz
https://doi.org/10.37073/puriq.1.02.31
Sustentabilidad de los Sistemas de Producción Agropecuaria Sustainability of agricultural production systems
René Antonio Hinojosa Benavides Universidad Nacional Autónoma de Huanta, Perú
http://orcid.org/ 0000-0002-0452-3162 Rebeca Vitor Flores
Universidad Nacional Autónoma de Huanta, Perú [email protected]
Julio César Gonzales López
Universidad Nacional Autónoma de Huanta, Perú [email protected]
Yony Quispe Rimachi
Universidad Nacional Autónoma de Huanta, Perú Romel Ángel Molina Huailla
Universidad Nacional Autónoma de Huanta, Perú Jerry Toñito Ricra Ñaupari
Universidad Nacional Autónoma de Huanta, Perú Edgar Saul Sánchez Montes
Universidad Nacional Autónoma de Huanta, Perú Jhon Quispe de la Cruz
Universidad Nacional Autónoma de Huanta, Perú
Recibido: 06/11/2019 Aprobado: 29/11/2019
Resumen
El objetivo fue analizar conceptos vinculados a la sustentabilidad de los sistemas de producción agropecuaria, reflejados en sus dimensiones ecológica, social y económica. La sustentabilidad refleja prosperidad económica sostenible en el tiempo, con calidad de vida, protegiendo paralelamente los sistemas naturales del planeta. Se concluyó que el desarrollo sustentable enmarca la capacidad que haya desarrollado el humano para satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las oportunidades para el desarrollo de generaciones futuras y que la actividad agropecuaria constituye un problema ecológico, por lo que se requiere evaluar la eficiencia de sus sistemas en relación con su sustentabilidad.
Abstract
The aim was to analyze concepts related to the sustainability of agricultural production systems, reflected in their ecological, social and economic dimensions. Sustainability reflects sustainable economic prosperity over time with quality of life, while protecting the natural systems of the planet. It was concluded that sustainable development frames the capacity that human has developed to meet the needs of present generations without compromising opportunities for the development of future generations and agricultural activity is an ecological problem, so it is necessary to evaluate the efficiency of their systems in relation to their sustainability.
Key words: Sustainability. Production Systems. Agricultural.
Introducción
Se define a la sustentabilidad como la habilidad de un sistema de mantener la productividad aun cuando sea sometido a “stress o perturbaciones” (Conway, 1994; citado por Bocero, 2002). A esta definición Chiappe y Piñeiro (2000; citados por Bolívar, 2011) agregaron que la agricultura sustentable implica el manejo y conservación de los recursos naturales conjuntamente con la orientación de cambios tecnológicos para asegurar la satisfacción continua de la generación humana presente y futura, puesto que tal desarrollo sustentable conserva el suelo, el agua y los recursos genéticos animales y vegetales; no degrada al medio ambiente; es técnicamente apropiado, económicamente viable y socialmente aceptable; y de esta definición Bautista y Smit (2012) destacan elementos referentes a la temporalidad, contexto global, generaciones futuras de los seres vivos, al agregarle la dimensión cultural integrada por las experiencias y vivencias documentadas en las memorias comunitarias campesinas indígenas cuya cosmovisión se inspira en el respeto a los recursos naturales.
El Análisis de los sistemas de producción agropecuaria en el marco de la sustentabilidad se centra primordialmente a nivel de unidad de producción agropecuaria ya que en este ámbito es donde se manifiesta claramente las debilidades y/o fortalezas de dicha producción, lo que permite una mejor discusión sobre sus barreras tanto técnicas como sociales, y una mejor comprensión de los efectos de la intervención del hombre sobre el ecosistema (Merma y Julca, 2012;
Altieri et al. 2011). La intervención del hombre sobre la naturaleza constituye un
desafío para todos los actores del sistema agropecuario. Hoy se realizan esfuerzos para unir sistemas regionales y nacionales de ciencia y tecnología, con el fin de promover una mejor calidad social y ambiental en los procesos de urbanización. Estos intentos han implicado la formalización y aceleración del aprendizaje individual, colectivo e institucional, mediante redes y espacios de colaboración, en aras de definir acciones dirigidas hacia un mejor desarrollo poblacional y urbano, bajo los principios de la sustentabilidad (Torres y Cruz, 2019).
Intensificación de los sistemas agropecuarios
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actuales sistemas de producción agropecuaria e impulsa cambios tecnológicos para satisfacer las nuevas exigencias productivas. Las actividades agropecuarias producen bienes y servicios indispensables para el ser humano y son una importante fuente de mano de obra (FAO, 2014); sin embargo, estas actividades pueden generar efectos negativos sobre el ambiente y la sociedad, reduciendo la
sustentabilidad del uso del suelo (Vega et al., 2015). La horticultura es una actividad
intensiva que hace un alto uso de pesticidas (Andrade, 2017). La necesidad de obtener ingresos a corto plazo y el uso de tecnologías inapropiadas por los agricultores, viene ocasionando la pérdida de recursos especialmente suelo y vegetación.
Es necesario cuantificar los daños producidos en los ecosistemas (Merma y Julca, 2012), ya que la aplicación de prácticas convencionales de manejo de cultivos que degradan los recursos naturales ha ocasionado múltiples consecuencias, entre ellas: contaminación de recursos naturales (suelo y agua), efectos nocivos e irreversibles sobre la salud del trabajador rural y su familia, del consumidor, de la población y del ambiente en general (Altieri, 2002 citado por Andrade, 2017). Los análisis convencionales que se utilizan para determinar los resultados de los sistemas agropecuarios (ej. costo/beneficio) no son adecuados para evaluar su funcionamiento a largo plazo, ya que no integran al análisis las dimensiones sociales y ambientales, las cuales adquieren cada día mayor relevancia (Flores y Sarandón, 2004) citados por Albicette et al., 2009)
La producción de alimentos en el campo y el desarrollo sostenible deben coexistir para reducir el deterioro de nuestro planeta. Los sistemas de producción agrícolas, pecuarios o agropecuarios están basados en características específicas, que se derivan de la diversidad existente de los recursos y a las particularidades de los productores (Martínez, 2009). Los sistemas de granjas individuales que en conjunto presentan una base de recursos, patrones empresariales, sistemas de subsistencia y limitaciones. Por tal motivo, sería apropiado formularse estrategias de desarrollo e intervenciones, que permitan a los productores ser eficientes y eco sustentables
(Tamayo et al., 2014).
Agricultura sustentable
Todas las definiciones de agricultura sustentable promueven armonía ambiental, económica y social para cumplir con el significado del concepto de sustentabilidad (Zinck et al., 2005). El concepto de agricultura sustentable es una respuesta relativamente reciente a la declinación en la calidad de la base de los recursos naturales asociada con la agricultura moderna. En la actualidad, la cuestión de la producción agrícola ha evolucionado desde una forma puramente técnica hacia una más compleja, caracterizada por dimensiones sociales, culturales, políticas y económicas (Altieri, 2015).
La agricultura es sustentable cuando proporciona un rendimiento constante a largo plazo, como resultado de la optimización del sistema en su conjunto y el uso
de tecnologías ecológicamente racionales (Toro et al. 2011). En los últimos años, la
hacia un modelo agrícola más sustentable (Gliessman, 2001 citado por Sarandón y Flores, 2009). El enfoque de la sustentabilidad aporta una mirada ecológica sobre los procesos humanos, cuyos criterios permiten establecer que la construcción de los paisajes urbanos se relaciona con el logro de cualidades del propio espacio citadino, vinculadas al bienestar (Caquimbo y Devoto 2010).
Desde la perspectiva de las relaciones que ocurren bajo el marco de las sociedades urbanas-naturaleza, cada vez es más reconocida la importancia de la fuerte conexión entre la resiliencia y la sustentabilidad de los sistemas socioecológicos en las ciudades, muchos de ellos rurales o agroproductivos (Torres y Cedeño 2015). Echeverri (2001), indicó que las causas de la degradación del suelo están asociadas con factores de agotamiento por sobreexplotación, pero también por pérdida de los sistemas de regulación hídrica o de protección eólica.
En estos casos, la permanencia y conservación de la riqueza de los suelos no solo depende de los sistemas de productivos aplicados por los productores usuarios directos de la tierra, sino depende de factores exógenos que normalmente no son cubiertos por mecanismos de protección. Altieri (1999; citado por Garcés, 2011) afirmó que para la visión agroecológica la clave no está en la alta productividad, sino en la base filosófica de los principios de la agricultura sustentable, la cual incluye la concepción integral de los agroecosistemas y el énfasis en la biodiversidad. En este sentido, Altieri (1997; citado por Contreras, 2018) aseveró que la agricultura no solo se orienta a obtener altos rendimientos de algún producto, sino más bien a optimizar el sistema entero, puesto que las metodologías denominadas de “investigación de sistemas prediales o de finca” enfatizan la comprensión de los sistemas agrícolas tradicionales como punto de partida, evalúan los antecedentes de la zona, realizan exámenes en el terreno que incluyen entrevistas a los agricultores respecto a las características del predio y analizan acerca de por qué los agricultores emplean métodos particulares de producción. Los limitados recursos naturales (Ej: agua) no permiten una agricultura apropiada que satisfaga la seguridad alimentaria mundial. El proceso de agricultura sostenible de un país presenta alta demanda de recursos naturales lo que origina conflictos de toda índole: sociales, económicos y ecológicos, para lo cual se debe desarrollar estrategias para cubrir el crecimiento demográfico, la seguridad alimentaria, la protección a la biodiversidad y otros factores necesarios para el crecimiento del
capital humano (Tamayo Manrique et al., 2014). La reducción del hambre y la
pobreza se dará a través de una producción sustentable, basada en minifundio ya que será el responsable de proveer la mayor cantidad de alimentos para una
población creciente (Dixon et al., 2001). El desarrollo sostenible involucra la
generación de alimentos de calidad, manteniendo la fertilidad del suelo, minimizando la erosión, disminuyendo la contaminación del agua, prescindiendo del
uso de agrotóxicos e incentivando los policultivos (Muñoz et al., 2016). De acuerdo
a Bacon et al. (2012) los sistemas agrícolas están integrados a procesos socio
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relacionados con su sostenibilidad (De Molina y Amate, 2010). La evaluación de la sostenibilidad de los sistemas de producción agrícolas, mediante el uso de una metodología y de indicadores, permite observar claras tendencias en el desarrollo de los sistemas productivos. La utilidad y el uso de este procedimiento metodológico se basan en que detecta puntos críticos de la sostenibilidad, establece sus causas y propone soluciones a mediano plazo. Un indicador es un signo, típicamente medible, que puede reflejar una característica cuantitativa o cualitativa, y que es importante para hacer juicios sobre condiciones del sistema actual, pasado o hacia el futuro (Bolívar, 2011).
Sustentabilidad de los sistemas de producción animal
El mejoramiento genético al desarrollar poblaciones adaptadas a las condiciones de los sistemas de producción bovina del trópico (SPBT) y con la capacidad para mejorar la productividad animal al ofrecerles un mejor manejo, puede participar en la sustentabilidad de estos sistemas. Los SPBT son generalmente semi-intensivos con fuertes limitantes para este fin. Su fortaleza se basa en el uso de praderas de gramíneas, que es su principal fuente alimenticia; pero el pastoreo de estas provoca una serie de limitantes bio-ecológicas como el clima y la presencia de parásitos, las cuales se amplifican con los problemas socioeconómicos (Osorio y Segura, 2011). Estos últimos son más limitantes que en los sistemas de zonas templadas (Blake, 2004), que debido a las limitantes del petróleo del cual dependen presentan serios retos (Leng, 2010). Esto hace muy difícil que los SPBT alcancen la sustentabilidad (Osorio y Segura, 2011).
La definición de objetivos del mejoramiento genético, en los trópicos considerando los aspectos bioecológicos, es en sí, un problema complejo (Franklin, 1986 citado por Osorio y Segura, 2011) y al considerar a la vez los aspectos socioeconómicos puede parecer una tarea imposible. Es condición básica e indispensable que la definición de objetivos del mejoramiento genético debe partir del conocimiento de los SPBT para identificar las características a mejorar. La consideración de los avances en la biología moderna y experiencias ganadas en el trópico deben apoyar los planteamientos. Así, el conocimiento de que la sobrevivencia de un animal depende de la capacidad de ajustar su metabolismo a los cambios del ambiente y de presentar reacciones inmunes en contra de organismos patógenos (Burton, 2007 citado por Osorio y Segura, 2011). La producción de los animales se mejora dentro de la potencialidad que la sustentabilidad del sistema permita y deben responder productivamente al mejoramiento de los sistemas de producción bovina tropical (Osorio y Segura, 2011).
Una granja integral se refiere a la combinación de sistemas agrícolas y pecuarios, logrando un eficiente uso de los recursos existentes en un determinado lugar. La producción de estas granjas está destinada principalmente para consumo humano y los excedentes son utilizados para la alimentación animal. Las granjas integrales articulan diversos subsistemas, los que trabajando en conjunto permiten la sustentabilidad de la producción agropecuaria con prácticas más amigables con el medio ambiente, resguardando la soberanía alimentaria de la población y mejorando la calidad de vida de los campesinos. Las tendencias hacia la sostenibilidad de las granjas se deben al mejor uso del suelo. Así como, al implantar sistemas de producción adaptados a cada tipo de suelo para asegurar la rentabilidad y permanencia de los mismos, consiguiendo el mayor rendimiento posible para cada sistema de producción agropecuaria. La urgencia por producir alimentos para una población creciente no debe ser el paradigma que refuerce el imperativo para obtener la máxima rentabilidad por unidad de superficie, y que genera una visión del mundo rural orientada en obtener una mayor rentabilidad a
expensas de los atributos y valores de la vida rural (Muñoz et al., 2016).
Un sistema es sustentable a medida que disminuye el periodo de rotación a lo largo del tiempo. Todas las fincas tienen menos del 10% de la superficie del suelo cubierta. Se considera que un sistema es sustentable a medida que aumenta la cobertura del suelo con algún tipo de cultivo vegetal, disminuyendo de este modo el impacto de las lluvias y el sol en la superficie y, por otro lado, aportando materia orgánica al suelo (Andrade, 2017). Una política del ser inspira el clamor por el reconocimiento de los derechos a calidad de vida y la diversidad cultural de los pueblos, que brinda un valor agregado a cada comunidad para forjar su propio futuro, transformando y reconstruyendo las relaciones sociales y productivas con la naturaleza bajo la perspectiva de la sustentabilidad del desarrollo. Aun en el interior de la globalización se forjan nuevas identidades donde se conjugan diferentes regímenes históricos y epistémicos para que nuevos saberes se articulen con las
ciencias y las tecnologías modernas (Leff et al., 2002 citados por Olmos y González,
2013).
Evaluación de la sustentabilidad
En 1983, la Comisión Mundial de Ambiente y Desarrollo (WCED, World Comisión of Environment and Development) identifica por primera vez la importancia de evaluar cualquier acción o iniciativa humana desde tres enfoques: el económico, el ambiental y el social, expresando las relaciones directas entre la economía y la ecología, con la intención de que gobiernos y sociedades puedan actuar
responsablemente respecto al deterioro ambiental (Calvente, 2007). Masera et al.
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propuesta metodológica de Sarandón y Flores (2009) que, entre otros aspectos establece criterios para la caracterización del sistema, la cuantificación de los indicadores y la determinación de los puntos críticos. La estimación de “indicadores de sustentabilidad” es una manera de evaluar estos efectos y puede ayudar a la formulación de políticas agropecuarias que respeten el ambiente y sean socialmente aceptables (Bell y Morse, 2008); ya anteriormente Zinck y Farshad (1995) indicaron que la sustentabilidad no puede medirse directamente, por ser un concepto, requiriéndose indicadores adecuados para determinar el nivel y la duración de la sustentabilidad.
En general, la mayoría proponen, la evaluación de las dimensiones: ecológica,
económica y social o sociocultural (Blandi et al., 2015). Para evaluar la
sustentabilidad de cada dimensión señalada, hay métodos de análisis multicriterio por medio de la evaluación de un conjunto de indicadores para conocer los puntos críticos de la sustentabilidad de los agroecosistemas (Meza y Julca, 2015). En América Latina existen experiencias de evaluación de la sustentabilidad de las actividades agrícolas o de determinados sistemas de gestión de recursos naturales
(Vega et al., 2015). Los métodos aplicados van desde la evaluación de temas
específicos, tales como la calidad de los suelos (Arzeno, 2006) o el impacto de los pesticidas, hasta sistemas más complejos constituidos por numerosos indicadores, como el MESMIS (Método de Evaluación de la Sustentabilidad Mediante
Indicadores de Sustentabilidad) (Astier et al., 2008).
Si bien muchos de estos métodos se presentan como enfoques integrales para la evaluación agropecuaria, en general se puede observar un claro sesgo hacia la estimación de variables productivas o económicas. En el MESMIS; por ejemplo, alrededor del 80% de los indicadores utilizados se relacionan con cuestiones
biofísicas o económicas del establecimiento (Vega et al., 2015), ya Castaño (2013)
había indicado que el desarrollo sostenible propone tres pilares fundamentales: Lo económico, lo social y lo ambiental; al unir los tres pilares emergen los términos de sostenibilidad, lo equitativo, lo soportable y lo viable. Debido a que las razones de adopción de tecnología están determinadas en gran parte por la conveniencia económica (definida mediante un análisis costo beneficio) que desconoce costos ambientales y sociales, los sistemas de cultivo bajo cubierta son más rentables, pero
menos sustentables (ecológicamente) que los sistemas al aire libre (Blandi et al.,
ecológico y de viabilidad a largo plazo, esto se soporta con cuadros académicos y de investigación, así como de profesionales capacitados, que logren articular el quehacer de las universidades, centros de investigación, colegios de profesionales y asociaciones empresariales con las necesidades de la reconversión de la industria, los servicios y las actividades primarias.
Conclusiones
La etnicidad de los productores asociado al conocimiento y prácticas tradicionales agrícolas, se orientan a la conservación y preservación de los recursos naturales, fundado en el temor y respeto en la utilización y explotación racional de los recursos naturales. Es una urgencia en América Latina, el desarrollo de sistemas de crianza que generen animales con alta resistencia al ambiente y potencial productivo para utilizar con mayor eficiencia los recursos disponibles en los sistemas de producción animal. El uso indiscriminado de los agroquímicos y las tecnologías aplicadas en los sistemas agropecuarios están causando a pasos acelerados el deterioro de los suelos agrícolas; todo ello, trae como consecuencia la contaminación del medio ambiente, en donde la agricultura y la ganadería se están convirtiendo en un problema ecológico, por lo que se requiere evaluar la eficiencia de los sistemas de producción agrícolas en relación con su sustentabilidad. El sistema tradicional campesino es aparentemente insostenible, mientras que las granjas de producción con enfoque integral tienen mejores oportunidades de desarrollo en el tiempo, ya que estas granjas integrales incorporan alternativas productivas, articulan diversos subsistemas, los que trabajando en conjunto permiten una mayor sustentabilidad de la producción agropecuaria y una mejora de la calidad de vida de los campesinos. La intensificación de los sistemas agropecuarios puede ser positiva siempre en cuando se desarrolle de manera sustentable; es decir, atendiendo en el presente las necesidades humanas, pero cuidando los recursos para las generaciones futuras, con rentabilidad económica y respetando el medio ambiente. De lo contrario se excedería los límites de tolerancia, tanto ambiental como social, ello debido a los cambios ecológicos, demográficos, culturales y económicos que una intensificación no planificada puede causar.
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Análisis del cultivo de alcachofa en la zona andina del Perú Analysis of artichoke cultivation in the Andean area of Perú
Juan Quispe Rodríguez
Universidad Nacional Autónoma de Huanta Contacto: [email protected]
https://ORCID_ID: 0000-0003-1767-686X
José Antonio Quispe Medrano Consultor de la empresa CANVIA Contacto: Email: [email protected]
Recibido: 20/11/2019 Aprobado: 03/12/2019
Resumen
La alcachofa (Cynara scolymus L.) es un producto de exportación con muchas expectativas en nuestro País, básicamente en la Costa, también en la sierra tiene gran posibilidad, en los valles interandinos en altitudes que van desde los 2500 msnm hasta los 3450 msnm (franja agroclimática que aparentemente le da una mayor calidad comparativa al producto) para el desarrollo de este cultivo, el Ministerio de Agricultura y algunas instituciones privadas vienen promoviendo su cultivo con buenos resultados sobre todo en el valle del Mantaro, luego se masifico a otras zonas del país (Cajamarca, Trujillo, Cusco, Puno, Arequipa, entre otras zonas) las variedades son: criolla (con espinas), green globe y Lorca (sin espinas), comercializados por los productores directamente a las empresas procesadoras dedicadas a la exportación como Danper, Procesadora SAC, Viru, Agro Mantaro, Talsa, etc., cuyo auge se dio en los años de 2010 a 2015. Cabe resaltar la intervención de instituciones financieras que apoyaron proyectos productivos en las zonas mencionadas como la USAID y el FIP, favoreciendo sobre todo a los pequeños productores de la zona andina del Perú.
Abstract
The artichoke (Cynara scolymus L.) is an export product with high expectations in our country, basically in the Coast, also in the mountains it has great possibility, in the inter-Andean valleys at altitudes that range from 2500msnm to 3450msnm (agroclimatic strip apparent that gives a higher comparative quality to the product) for the development of this crop, the Ministry of Agriculture and some private institutions have been promoting its cultivation with good results, especially in the Mantaro Valley, then it became widespread in other areas of the country ( Cajamarca, Trujillo, Cuzco, Puno, Arequipa among other areas) The varieties are: Creole (with thorns), green globe and Lorca (without thorns), marketed by producers directly to exporting processing companies such as Danper, SAC Processor , Viru, Agro Mantaro, Talsa, etc., whose boom was in the years from 2010 to 2015, the intervention of financial institutions that support yaron productive projects in the mentioned areas such as USAID and the FIP, favoring mainly small producers in the Andean zone of Peru.
Keywords: Artichoke, Andean zone, variety, inter-Andean valleys
Introducción
La alcachofa (Cynara scolymus) en nuestro país es un producto de cualidades nutricionales y medicinales muy importantes, que a partir del año 1997 se promociono su cultivo con las variedades sin espinas como la green globe, imperial star, Lorca, etc. y la de espinas como la “criolla” principalmente para el mercado de exportación, inicialmente con intervención del Ministerio de Agricultura, SENASA, INIA, (DRA Junín, 1998) y luego con la intervención de entidades privadas como IDEA, Caritas, CESEM, etc., lo cual es una oportunidad para nuestras zonas interandinas de nuestro país constituyéndose en una alternativa viable, los valles interandinos ofrecen las mejores condiciones agroecológicas requeridas para el desarrollo de este cultivo (Quispe R., 2006)
Para ser competitivos en el mercado no solo se requiere tener una oferta exportadora que satisfaga la demanda, además se necesita que los agentes que intervienen dentro de la cadena productiva participen de una manera integrada y eficiente a fin de generar productos con valor agregado (Bezzubikoff, P.Y. et al., 2005)
Una de las debilidades para el éxito de este cultivo, es que los productores de la zona de sierra reciben poco apoyo del Estado en la asesoría y capacitación de los pequeños productores, la poca atención ha hecho que no se avance en esta parte del país con oportunidades de un desarrollo económico social, sumándose a ello la poca o escasa organización y la poca responsabilidad en el cumplimiento de contratos y la insuficiente tecnología para el manejo eficiente de este cultivo para la obtención de altos rendimientos, lo que imposibilita aprovechar con éxito en el mercado nacional e internacional como los tratados comerciales (TLC.)
objetivo de orientar, fomentar y promover el cultivo de la alcachofa con el fin de que los agricultores de cultivos tradicionales opten por un cultivo alternativo que les genere mayores ingresos y con un mercado seguro en el ámbito tanto nacional como el internacional
De acuerdo a Vavilov, la alcachofa es un producto de un amplio número de especies cultivadas que tienen como centro de origen el Mediterráneo. Boswell reporta que fue llevada hacia Egipto y el Lejano oriente hace 2 000 a 2 500 años. Es posible que las formas consumidas por los romanos y griegos haya sido el cardo comestible, muy parecido a la alcachofa. También es posible que el cardo haya sido utilizado en un inicio de su estado silvestre y más tarde de una planta cultivada. La porción consumida fue probablemente los tallos tiernos, dado que el cardo fue confundido con el espárrago por los primeros investigadores. Los brotes o yemas del cardo son todos pequeños y espinosos y es probable que no hayan sido consumidos. Actualmente se le considera un alimento de lujo, de buena reputación y de precios en ascenso.
La investigación realizada para la sostenibilidad de la industria, concluye en desarrollar capacidades agrícolas en la población del lugar, cambiando calendarios y adaptándolas a la realidad agrícola del lugar, creando posibilidades de fuentes de trabajo en la población local, de esta manera no solo se desarrolla la competitividad de la cadena productiva de la alcachofa en la región Junín, sino que puede ser un referente para otras cadenas productivas en diferentes regiones del país y de distintos productos, así mismo acota que para garantizar el éxito de la cadena productiva, es necesario contar con infraestructuras adecuadas, impulsada por el gobierno y complementada por el sector privado que mejoren el transporte, tecnología de riego y el procesamiento (BizzuBikoff et. al., 2005)
Difusión de la alcachofa
La alcachofa apenas fue considerada durante el Medioevo, reapareciendo en el siglo XV alrededor de Nápoles, al norte de Venecia y Florencia. Actualmente es descrita en términos modernos. Sin duda fue cultivada para la obtención de las cabezuelas comestibles tal como lo es actualmente. Este cambio pudo haberse dado durante el Medioevo, quizá en las selecciones que se realizaban en los jardines de los Monasterios.
Más tarde fue adoptada por Francia y llegó a Inglaterra en 1548 donde se hizo popular. En los Estados Unidos fue mencionada por primera vez en 1806 en los “Catálogos del Jardinero” de Macmahow, sus semillas se ofrecieron por primera vez en los inicios del siglo XIX, los que fueron de dos tipos: El tipo francés cónico y espinoso, y el tipo globular. Los cultivos modernos varían considerablemente en la forma, tamaño, cantidad de espinas y en el color de las cabezuelas.
central del Perú; que por la buena calidad de agua, suelos y microclima especial se adaptó en la micro cuenca del Río Achamayo.
Se recomienda promover la sustitución de cultivos tradicionales de baja rentabilidad por cultivos como la alcachofa en las regiones del Perú, a través de la difusión y capacitación de los órganos de apoyo técnico del Estado, los cuales tendrán la responsabilidad de exponer los beneficios económicos, nutricionales y medicinal de este cultivo.
La exportación de la alcachofa
Hacia el año 2004 se inició con el incremento notorio de las exportaciones de hortalizas en el Perú, especialmente de la alcachofa que al igual que el esparrago, se vislumbra como uno de los productos de mayor dinamismo en el mercado de exportación (Aduanas, 2004)
Se dice que el Perú a pesar de tener 128.5 millones de hectáreas, solo 17.5 millones de hectáreas se encuentran bajo riego y son aptas para cultivos agrícolas transitorios, existiendo un potencial de crecimiento importante de por lo menos 3.8 millones de hectáreas que actualmente se encuentran en secano.
Debido a que en los países consumidores de Europa demandan de alcachofas frescas en grandes cantidades con relación a su oferta estacional, les queda poco volumen para la producción de conservas destinadas a cubrir la demanda de la época en que no hay cosecha local, lo que nos abre otro mercado que pudiera ser tanto o más grande que el de las alcachofas frescas, especialmente cuando es difícil llegar bien con ellas a los centros de consumo por limitaciones o costo de transporte.
Dado que en nuestro medio es posible obtener cosechas durante amplios períodos del año, pero solo exportar alcachofas frescas durante pocos meses, el mayor volumen de la producción tendrá que ser procesado en conservas y congelado y es aquel mercado donde estará centrado el mayor volumen de nuestras exportaciones, existen solicitudes de España, Italia, Francia y otros países consumidores. Exportaciones relativamente pequeñas de corazones y fondos de alcachofas en salmuera y congelados que van en aumento, teniendo buena acogida en España, que además de consumidora es reexportadora. Italia es también gran importadora de conservas, conociéndose que se abastece comprando un alto porcentaje de la producción española y egipcia, cosa que también hace Francia. Estados Unidos es otro importador, siendo España su principal abastecedora. En todos los casos la mayor demanda es siempre para las conservas en salmuera, debido a que pueden prepararse en distintas formas para su consumo. Por el momento hay varias empresas procesadoras que están instalando plantaciones propias o bajo contrato en diversos puntos del país, destinadas a la exportación de corazones en conserva y congelados.