GACETA
MUNICIPAL
DE
BARCELONA
Desmayo de ramas en el Parque de Montjuich
(Foto Valls)
mmrío
Páginas
El Congreso de Higienistas y
Técnicos
municipales
529Comisión Municipal Permanente 543
Hacienda 543
ObrasPúblicas 545
Gobernación 547
Abastos y Transportes 55°
Proposiciones - 552
Abastecimientos (reporte) 554
Publicaciones y disposiciones oficiales
556
Notas informativas :
El Ministro de Obras Públicas en Barcelona 557
Inauguración de la Exposición Bienal
Hispanoamericana de
Arte.
. 559Homenaje al litre. Sr. D. Emilio Compte Pi •
561
Géneros decomisados 561
Eos Cementerios de la ciudad 561
Ordenación del Mercado de Flores de la Rambla 562
Eos semáforos de la circulación 5^3
Por el alma de los Alcaldes de barrio fallecidos en el Distrito X. . 563
Aparcamientos en el Ensanche
563
Deportivos en el Ayuntamiento
563
Tres nuevos mingitorios
563
Viviendas para Barcelona
563
Ceremonial : Delegaciones y representaciones
municipales
....564
GACETA
MUNICIPAL
DE
BARCELONA
Año XXXIX 17 de marzo de 1952 Núm. 11
El
Congreso de Higienistas
y
Téenieos municipales
PRESENCIA DE LA
REPRESENTACIÓN
BARCELONESA
Preámbulo
La Asociación General de
Higienistas
yTéc¬
nicosMunicipales,
conresidencia
en París, reúneen su seno una gran
cantidad
de técnicos france¬
ses yextranjeros especializados
en lascitadas
ma¬terias. Anualmente celebra un
Congreso,
que,tanto por
intervenir
en éltécnicos
devarios paí¬
ses, como porcelebrarse
a vecesfuera de Francia,
tiene la categoría deinternacional.
Al
Congreso
que tuvoefecto
enBiarritz, bajo
losauspicios de
suAyuntamiento,
porprimera
vez asistieron técnicos del
Ayuntamiento
deBar¬
celona, si bien en
Congresos anteriores
habían
ya asistido otros
especialistas españoles de diver¬
sas provincias, yparticularmente
del Ayunta¬
miento de Madrid.
El programa del
Congreso dedicaba,
losdos
primeros días y parte
del
tercero, ala
exposición
y discusión de los temas a tratar. El resto delprograma se componía
de
unaserie de
visitas
téc¬
nicas.
Los temas a que se
contraía el
programa eranlos
siguientes
:I. Saneamiento de ciudades litorales. II. La lucha contra los insectos
perjudi¬
ciales.
III. Contadores de agua.
IV.
Captaciones
de agua en montaña.Como puede
apreciarse
por susimple
enun¬ciado,
los temas primeroyúltimo
sonlos de
máxi¬
mo interés actual en nuestraciudad, siguiéndoles
el segundo y el tercero.A las tareas del
Congreso asistieron cinco in¬
genieros delAyuntamiento
de
Barcelona.
En
conversaciones
particulares
durante aquellos días,el
ingeniero
Jefe de la villa deParís,
señor Par¬tridge, invitó
a losingenieros
barceloneses a efec¬ tuar una visita a los Serviciosmunicipales
de su Ayuntamiento.En
vista de locual,
terminadoslos
trabajos propios
delCongreso,
sedesplazaron
por unos días a París.
El saneamiento de las ciudades litorales
Los informes
presentados
eran lossiguientes
: A)
Experiencias
y puntosde vista
sobreel
vertido de aguas residuales en el mar y enlos
estuarios de Holanda.
B)
Estudio bacteorológico
yquímico
del agua de lasplayas de Biarritz.
C)
Informe sobre el vertido de las aguas re¬siduales de una serie de localidades agrupadas
bajo la denominación
de «LaBoule»,
de la des¬embocadura del Loira.
Aunque todos estos estudios tienen un mar¬ cado interés, los dos
primeros
se refieren a pro¬ blemas que, como se comprobará a continuación,son una buena
experiencia
paraBarcelona,
por la semejanza de sus características con las nues¬ tras.Informe A. — La facultad
autodepuradora
delagua
del
mar,sin
otra intervenciónadicional,
es la solución ideal cuando es factible, por su senci¬llez y economía ; sin
embargo,
cuando el caudalevacuado es suficientemente
grande,
y,además,
las
playas inmediatas
al punto de desagüe seaprovechan
como estacionesbalnearias,
laFig. i. — Estación de depuración de aguas potables
en Biarritz.
sanitarias que
técnicamente deben exigirse.
Evi¬
dentemente,
el poder
autodepurador del
mar esinagotable,
perola
concentración de
la contamina¬
ción antes de su dilución hace que
el
ciclo
seademasiado lento para ser
aprovechable, formán¬
dose antelacosta «unamancha grasa», que,según
la fuerza de la corriente, tarda a vecesmucho
adiluirse. Éste es el
problema
concretode La
Haya, con
los
800,000habitantes
que entrela
ca¬pital
ylos
pueblos circundantes reúnen
sus aguas residuales en un mismo punto dedescarga,
a am¬ bos lados del cual las playas sonutilizadas du¬
rante latemporada
de verano.El
primer intento
parala
resolución del
pro¬blema se inició en el afío 1934, con
la
instalación
de una Estación
separadora de
materiales
gruesos, que eraneliminados
aparte, yla
construcción de
una conducción submarina quedesembocaba
a 400 m. de la playa, pormedio
de undispositivo
diluidor. El efecto*
práctico del conjunto
110fué
completamentesatisfactorio,
ya quesi bien
los
elementos gruesos desaparecieron, no sesuprimió
ni la contaminación ni la mancha grasa enla
forma debida. La solucióndefinitiva, según el
proyecto queactualmente
seredacta,
es abase de
dos instalaciones dedepuración biológica
com¬pleta,
cuyoafluente,
en vezdedesembocar al
mar, se verterá en canales interiores.Otro
ejemplo citado
esel de la ciudad de
Ber-gen-op-zoom, en el brazo de
escala del
Este,
en cuya desembocadura, además de unaEstación
balnearia, existe montado un
importante criadero
ostrícola. La solución
prevista
en este caso es una conducción que desvíe las aguasresiduales
hacia la escala del Oeste, cuyas condiciones hi¬ dráulicas son mejores y
discurre
por una zonacasi
deshabitada.
El informe se
refiere, también,
a dos casosmás ; pero
ni
por suimportancia
ni
por su seme¬janza con nuestros
problemas,
merecen citarse. Porúltimo,
hace unarelación
de las etapas quesuelen
seguir el vertido de las
aguas enciudades
enteras, al ir tomando medidaspreventivas
suce¬ sivas en la formasiguiente
:i.° Vertido en la
playa
y alnivel
del mar. 2.0Desagüe
submarino alejado de laplaya.
3.0
Trituración previa
deelementos
gruesos.4.0
Depuración.
5.0
Desinfección
del afluente.En la discusión
posterior
a la lecturadel
in¬ formeno seprovocó ninguna cuestión interesante,
limitándose a
pedir aclaraciones
al informante.Informe B. — El estudio de referencia tenía
por
objeto
crear una basedocumental
de datos es¬tadísticos, de los que
pudiera deducirse
la conve¬niencia o 110, y, en su caso, el
procedimiento
másconveniente para evitar la contaminación de las
aguas en
las playas de Biarritz.
En
la actuali¬ dad no existeningún sistema
dedepuración ni
desinfección.El amisario del alcantarillado de la villa
(que
recoge,además, los
dealgunos pueblos inmedia¬
tos) tiene unadesembocadura muy
favorable
enel
mar, ya quelo
hace enla puntaexterior
de la roca de laVirgen,
en uñ punto muyalejado de las
playas
y muybatido
porel
mar.Una vez definidos los- ensayos a
efectuar, la
dificultad
principal estriba
enla
toma de mues¬ tras, puesto que,debiendo
hacerse en marabierto
y endistintos
puntos, una gran partede
año nopuede efectuarse
conlas debidas
garantías
a causa de lostemporales.
Las conclusiones de los técnicos fueron las si¬
guientes
:i.a Las manchas
producidas
porel
agua re¬sidual, y,
consiguientemente, la
contaminación,
no son constantes, sino que
dependen de las
co-Fig. 2. — Vista parcial de la estación de depuración de
rrientes ;
sin
embargo,
tienen
tendencia marcada a estabilizarse en dos zonas a ambos lados deldesagüe.
2.a La
intensidad,
tanto las manchas como lacontaminación,
se difuminanrápidamente,
de talforma,
que si en la desembocadura existen500,000 bacilos coli por
litro,
a 300 m. desciendea la
mitad,
ymás
lejos,
prácticamente
no existen.
Como las
playas
se encuentran a mayordistancia
de 500 m., sus condiciones higiénicas son buenas.A continuación el informe presenta una serie
de cuadros, con el resumen de los análisis efec¬
tuados.
En la discusión posterior a la
lectura,
la in¬tervención de
algunos especialistas,
y una apre¬
ciación que de pasada hizo en su informe el In¬ geniero holandés Mr.
Hopmans,
mostró que si latoma de muestras no se efectuaba sobre la misma superficie del agua (como era el caso de
Biarritz,
en que se hacía a una profundidad
mínima de
medio
metro),
los resultados obtenidospodrían
ser
erróneos,
ya que lasaguas
residuales,
por sumenor
densidad,
flotan sobre las otras. Encon-secuenciá,
las
conclusiones apuntadas anterior¬mente no
podían
tomarse como definitivas. Informe C. — Elgrupo de
Ayuntamientos
situados al sur del estuario del
Loira,
reunidos con la denominación común de «LaBoule»,
for¬ man una unidad deconjunto,
por to que se refierea su sistema de evacuación
de aguas sucias. Por su topografía
plana,
porla longitud
delemisario,
el agua no puede circular porgravedad,
y, con¬
siguientemente,
ha de serpulsada
enalgunas
Pig- 3- — Grupo elevador de aguas
potables en Biarritz.
ÓS!
Fig. 4. — Pozos de captación de aguas de Biarritz.
estaciones de bombeo
dispuestas
al efecto.El
desagüe
se hace en elestuario,
con lo cual seconsigue
aprovechar la corriente del ríoen marea
baja
paradispersar
en el mar las aguas
contaminadas. Ello crea, sin
embargo,
una gran
complicación en el régimen de
explotación,
ya que es necesario tener en cuenta una serie de cir¬ cunstancias que enseguida
pasaremos a tratar,cu3^a
equivalencia
ennúmeros, precisa
unalarga
observación y un gran conjunto de datos esta¬ dísticos.La necesidad de efectuar el vertido únicamen¬
te cuando las aguas salen del
estuario,
obliga
a prever undepósito
de retención de los afluentes durante el resto de horas en que son las aguasdel mar las que penetran en el interior.
Además,
comola onda de marea tiene un vérticeaplanado,
la velocidad del agua en el estuario durante la
primera
hora debajada
es muylenta,
por lo que no conviene lanzar todavía lasaguas para que
queden estacionadas frente a su
desagüe
; ponotrolado,
durante la última hora debajada,
la veloci¬dad también es lenta ; pero,
además,
aunque lasaguas
salgan
del mar, quedan tanpróximas
a lacosta, que durante el
flujo
vuelven a entrar en el río. La parte, pues, aprovechable de la carrera de marea queda muycortada,
y durante esepe¬
ríodo es necesario: lanzar todas las aguas acumu¬ ladas en el semidía en que,
aproximadamente,
viene a durar la onda.
La discusión posterior demostró que en el proyecto habían sido tomadas todas las
precaucio-nes
necesarias,
y que el buen funcionamiento de la instalación era debido a una completa precisión de las característicasque concurrían en ese caso
particular.
La lucha contra los insectos perjudiciales
Fig. 5. — Manantiales de Anglet.
abundaría en
repeticiones,
ya que en este tema no hubodiscusión, limitándose los
informantes
a presentardistintos
aspectosdel problema, hare¬
mos un resumen de cuanto fuéexpuesto a
lo largo
de las sesiones dedicadas a este asunto.La
experiencia adquirida
porlas diferentes
naciones en materia
profiláctica
de las
grandes
enfermedades transportadas por
los insectos, de¬
muestra que es lalucha
contralos
agentesinocu-ladores que constituye,
cuando está
científica¬
mentedirigida,
elremedio
porexcelencia,
ala
vez que
el más
seguro ymás
económico.
Este
antiguo
concepto se haconfirmado
cons¬tantemente ; pero
ha
tomado actualmente
unasig¬
nificaciónespecialísima
cuando el mundo
seha
podido beneficiar
de
nuevosmétodos
de
lucha
contra los insectos nocivos,interesando
ala hi¬
giene
ysalud pública.
Esta lucha no es la
competencia exclusiva
de
entomologistas
omédicos, sino
muyespecialmente
de técnicoshigienistas,
alos
queincumbe la
eje¬
cución de esta lucha, y es por esto queactual¬
mente seatribuye
tan granimportancia
ala
crea¬ ción de cuadros deIngeniero sanitario,
cuyos co¬nocimientos
completan
felizmente
los
médicos
entomologistas.
Los insectos
parasitarios,
tantodel hombre
como de los animales, le sonnocivos,
nosólo di¬
rectamente, sino también como
propagadores de
diversas enfermedades. Desde el
siglo
xv,algu¬
nos médicos y
naturalistas
supusieron
quelos in¬
sectospudieran
ser elvehículo
deenfermedades,
pero
sin
quepudieran probarlo.
No fué hasta
después del descubrimiento del
microscopio
yde
los trabajos de Pasteur(1877),
con susteorías
sobre los
gérmenes
delas enfermedades
infeccio¬
sas, en que
sucesivos descubrimientos
permitieron
darse cuenta del importante papeldesempeñado
por
los antropodos
enla transmisión de enferme¬
dades, en las que
solamente
sonlos insectos
los
portadores de
enfermedades, tales
comoel
paludis-mo,
transportado
porlos
mosquitos
;la peste,
porpulgas
;la enfermedad
del sueño,
porla
moscaTsé-Tsé ; la
fiebre
amarilla,
pormosquitos
Ate-gongia,
etc. ;sino
que,también,
son sus inocula-dores, y se supone queciertas
enfermedades,
cuyosorígenes
sedesconocen,
sondebidas
también
a la intervención de insectos.La forma
particular
de respirar de
las larvas
de los
mosquitos, ha
llevado
a sudestrucción
por
medio de
unadelgada
capade
petróleo
ex¬tendido sobre la
superficie
de
susfocos de
proli¬
feración
(Ohward,
Rose).
Igualmente, el hecho
de que
las larvas de
anofeles suban
ala
superficie
del agua para
alimentarse,
incitó
aRoubaud
apreconizar
la proyección sobre la
misma de
polvos
larvicidas. El saber que
la
reproducción
enlos
anofeles yculisines
sedetiene durante el
invierno,
yla fecha de
reanudación de
susactividades,
fijar
nuestra atención sobre la
época
en quela lucha
contra estos insectos debe efectuarse. En
fin,
lapreferencia de ciertos
mosquitos
porla
sangreanimal ha hecho' introducir en la
práctica
unades¬
viación del hombre a los animales conocida con el nombre de
«Zooprofilaxia».
Los
mosquitos
formanla
familia de los culíci¬
dos, que se
subdividen
en otrasvarias
familias,
de las cuales tres nos interesan : Anofeles,
culisi¬
nes yaudines
;de
los segundos,
enEuropa el más
extendido es el del
género culex.
La destrucción de los anofeles consiste
princi¬
palmente
enla supresión de
los albergues
donde
éstospueden hacer
sus puestas.Las
principales
medidas
contraestos
insectos
consistirán en : acondicionamiento de los arroyos,
drenaje
de pantanos y terrenospantanosos,
y,también,
trabajos de
terreplenado
ycultivo
de
estos terrenos. Seemplea,
también, cuando las
larvas viven en los arroyos,
los
vaciados
perió¬
dicos, afin
de
conseguir la supresión de las larvas
de las orillas mecánicamente. A este efecto seinstalan una serie de presas
provistas de
tas movibles. Este método da buenos resultados
en arroyos no muy
sinuosos.
La destrucción de larvas de anofeles se con¬
sigue,
también,
conel empleo de productos anti¬
larvales, y
el tratamiento
con mazutde los alber¬
guesfué
ycontinúa
siendo (combinado
a vecescon el
empleo de
D.D.T.)
elprocedimiento clásico
de la lucha antianofelina. Otro sistema de trata¬miento de los focos es el
espolvoreamiento
de susuperficie
conpolvos larvicidas,
entrelos cuales el
verde de París y el
stoxal
hansido utilizados
conéxito; el
primero
para eltratamiento'
degrandes
superficies,
yel segundo,
para pequeñascorrien¬
tes de agua,
conservando
actualmente
este proce¬ dimiento todavía tobo su valor.Entre los
procedimientos
naturales
delucha
contra las larvas anofeles sepuede citar el
som¬ brear, mediante laplantación
dearbustos,
los
focos de anofeles
adaptados
acorrientes
de aguasoleadas, y
viceversa, dejar los mismos
cuando se trata deespecies
queprefieren
lasombra,
porlo
que, por
lo general,
unainformación entomológica
essiempre necesaria
antesde adoptar
unmétodo
natural determinado. En ciertos casos en que setrata de
impedir
el desarrollo deanofeles adapta¬
dos al aguaclara
ycorriente,
seprocede
a un estacionamiento artificial de estosalbergues,
ydespués
secontaminan.
Dos arrozales cultivados
pueden,
algunas
ve¬ces,
albergar larvas de anofeles.
Para impedir
su pululación, seprocede
ala
desecación, luego
alas sumersiones
periódicas,
conlo
que seconsigue
una disminución
notable,
y a vecesdesaparición
total de las larvas.La lucha contra las larvas de culex y
aedés,
difiere,
en ciertos puntos,de
la que seemplea
parahacer
desaparecer los anofeles.
La diferencia
ra¬ dica en queel anofeles vive
a menudo endepósitos
de agua artificiales.Es
necesario, pues, empezar por hacer desaparecer losrecipientes
quepuedan
albergar
larvas de estos insectos.l'ig- 7- —Vistaexterior de la tomadel manantial del Laxia.
Fig. 8. — Manantial del Laxia.
Lucha contra las moscas
Los métodos
antiguos
de
lucha
contralas
moscas, y que conservan todavía todo suvalor,
sedirigían
sobre todo contralas
moscas.Varios
procedimientos
hansido utilizados
desde
este puntode vista.
1.°
Alejamiento
de losestercoleros
de las ha¬bitaciones y su utilización inmediata. —
Esta
se¬ gundacondición
debe ser estrictamente observadapara obtener
resultados aceptables.
2.° Incineración. — Tiene el inconveniente
de la
pérdida del estiércol,
tan útil ala agricul¬
tura.3.0
Trampas
alas
larvas. — Se funda enla
particularidad
quetienen
laslarvas viejas
delas
moscas de efectuar susmigraciones
poco antesde
transformarse en ninfas. Para ello seemplean
grandes plataformas de madera,
constituidas
por barrasparalelas ligeramente espaciadas
en formade
rejilla,
soportadas por cuatro patas,las cuales
se colocan sobre una balsa de cemento (6'6 x 3'3metros), ligeramente inclinada
yprovista de
un tubo dedesagüe.
La balsa tiene
unaprofundidad
de 10 metros. El estiércol se transportadirecta¬
mente del establo a la
plataforma,
ylas
moscas hacen en él sus puestas como de costumbre.Siendo
mojado periódicamente,
para asegurar ungrado
dehumedad
constante. Laslarvas,
en pe¬ ríodo dedesplazamiento,
a causa de la gran hu¬ medad ycalor,
buscan abandonar elestiércol,
y caen en el agua de que está parcialmente llena la balsa.4.0
Calor.
—Observaciones hechas durantela guerra 1914-1918 demostraron que
el estiércol
de 24 horas produce de 10,000 a 35,000 moscaspor metro cuadrado. Sólo el estiércol fresco
interviene en esta
producción
; la fermentación al cabo de 24 horassuspende la
puesta. Lasca-Fig. 9. — Presa en construcción para el abastecimiento de aguas de vSan Sebastián.
lientes de la
fermentación,
mueren en 3minu¬
tos a50o,
y en 5segundos,
a60o
C,
porlo que se
puede
utilizar la alta
temperaturaproducida
porel
estiércol
fresco,
porla fermen¬
tación paradestruir
las
larvas
quecontiene.
Removiéndolo frecuentemente, durante los tresprimeros
días,
se puede hacerdesaparecer
el
90 por 100
de
las
larvas.
Vertiendo estiércol
fresco en el interior de un
depósito
enplena fer¬
mentación, evita
enabsoluto la oclusión
delos
huevos, con lo que con este
método
sepuede eli¬
minar
completamente de
unestercolero los
gér¬
menes de moscas (Roubaud).
5.0
Protección
delestercolero.
—Se
puede
evitar la puestade las
moscas enel estercolero
situando en fosasprotegidas
porcubiertas
conchi¬
meneas de
ventilación, provistas
defiltros,
para evitar la salida de las moscas quehubieran hecho
eclosión, y que son de varios
tipos,
del queel
mejor modelo es el sistema Jacotot,
empleado
hasta ahora porel Instituto
Pasteur, deNhatraug
(Annam).
6.°
Empleo
de larvicidas. —•Laaplicación
deproductos químicos, destruyendo las propiedades
fertilizantes del estiércol, en muchos casos, nbs
abstendremos de exponer los
procedimientos
uti¬lizados.
7.0 Trampas a base de cola. — Son eficaces
contra todos los insectos volantes.
Líquidos tóxicos■ — Como el formado por 15 gramos de formol, 25 de leche y 60 de agua azu¬ carada.
Destrucción por humos. — El mejor sistema
es el empleo' de
Cresyl,
cuyos vapores tienen una acción casi inmediata sobre los insectos, siendosu acción prolongada muy eficaz. Además, son
inofensivos para el hombre y los animales domés¬ ticos, y no estropean los objetos de uso casero.
Estos métodos son los
empleados antiguamente
contra las moscas y mosquitos.
Lucha contra los mosquitos y la mosca doméstica
por el empleo del D.D.T.
El
D.D.T., principal
delos insecticidas
hoydía
empleados,
se utilizacomo insecticida aefectos
remanentes,
actuando
sobrelos insectos,
y se con¬ sidera que actúa atacandosobre
el sistema ner¬vioso.
Es un
producto
disoluble,
lo quefacilita
lapenetración en los cuerpos de
los
insectos, que son muchas veces ricos delipides.
La lucha contra las larvas de los mosquitos anofeles con el D.D.T.
La
supresión
de las larvas de los anofeles por el mazut sólo essuficiente,
peío su utilizaciónexige de
56 a 132litros
por metro cuadrado.El
mismo efecto se
consigue
con 5litros
de unasolución de D.D.T. a 1 por 100, y 2 ó 5
litros
solamente de D.D.T. al 5 por 100 en mazut, a condición de que se
disperse bien.
En la lucha contralas larvas de anofeles conel
D.D.T. se
precisa, actualmente,
el uso de solu¬ciones en mazut al 2 por 100, renovando la apli¬ cación del mismo después del control entomoló¬
gico de los focos de
proliferación.
La lucha contra los mosquitos y mosca adulta
en las habitaciones
La destrucción de los insectos adultos por
pul¬
verizaciones de D.D.T. debe ser
practicado
en lashabitaciones,
susdependencias,
locales no' ha¬bitados,
e incluso en la vegetación exterior. Para ello-, pude utilizarsecualquier
forma de D.D.T., salvo enpolvo, siendo
la técnica deempleo la
dedisoluciones o
emulsiones,
idéntica.Opuestamente
a lo que se efectúa contra las larvas, es mediante la proyección sobre muros uobjetos a tratar, de emulsiones o-
disoluciones,
enforma
análoga
ala pintura
apistola,
lo que se re¬comienda. Para,
ello,
se utilizan aparatos pulve¬ rizadores de io a. 13 litros decapacidad,
que per¬ miten obtener una presión de 3
kilos
en las boqui¬llas,
proyectándose
ellíquido
enabanico,
con lo que secubren bandas
de 60 cm. de anchura.Moscas resistentes al D.D.T. y la lucha
contra estos insectos
Es
imposible
presentaraquí una listacompleta
de los insectos que presentan una resistencia de¬terminada al D.D.T.
Contra los insectos
domésticos,
el uso del D.D.T. hasta 1947 dió un resultado extraordina¬ rio, sin que seregistrara ninguna
manifestación de resistencia por parte de moscas y mosquitos.Fué en 1947 que por
Wiesmann,
enSuecia,
después
porSacca,
enItalia,
ymás
tardepor todas partes, que la presencia de moscas resistentes alD.D.T. fué
señalada,
con lo que no cabe duda queen ciertas
regiones
existeuna resistencia natural
de estos insectos contra el D.D.T.
Otros
experimentadores
han demostrado,que
las moscas resistentes al D.D.T. se hacen
igual¬
mente resistentes a la mayoría de los modernosinsecticidas,
con lo que han puesto a los técnicos ante un graveproblema
que estámuy
lejos
de
estar resuelto.El único procedimiento usado actualmente
contra las moscas resistentes consiste enel
empleo
de una mezcla de D.D.T.y un insecticida de
fórmula Cl0 H6
Cl8,
llamado Octa-Clor (obtenido por los italianos Misna ySacc).
Otros insecticidas que han
aparecido última¬
mente, Octa-lox yOcta-lano,
pertenecen al mismo grupo del Octa-Clor.l'ig. il. — Camión de recogida domiciliaria.
Fig. 12. —Camión de recogida domiciliaria, tipo antiguo,
empleadoen París.
Entre los insecticidas modernos destaca el
H.C.H., polvo
que, como elD.D.T.,
es insoluble en el agua, pero soluble en aceites y otros disol¬ventes
orgánicos,
siendo su nombre técnico el deHexa-clorobenceno. Este
producto,
que se com¬ pone de variosisómeros,
del cual el étnico activo es el isómero- gamma, es, como elD.D.T.,
uninsecticida de contacto, además de ser un tó¬
xico
respiratorio,
lo queconstituye
una ventaja.Su utilización práctica se ha reducido última¬
mente a la lucha contra insectos
agrícolas,
perofué utilizado más
ampliamente,
e incluso contramoscas y
mosquitos.
Para terminar, se debe señalar que, aunque
concediendo a los insecticidas y a su
empleo
tan sencillo unaimportancia
primordial,
no haypor esto que abandonar los otros métodos de lucha que tan buenos resultados dieron en el
pasado.
Delempleo
de estosmétodos, junto
al uso delos
insecticidas, podría indudablemente
resultarel
perfecto
saneamientode aglomeraciones rurales yurbanas, bajo
el aspecto de la lucha contra losinsectos domésticos nocivos.
Contadores de agua
Siguiendo
la norma indicada al tratar deltema 11, también en este caso resumiremos breve¬ mente cuanto fué expuesto acerca de este tema.
Eos sistemas de medición del agua suminis¬ trada
pueden clasificarse
en tres grandes grupos :1.° Distribución de agua
mediante
utilización derecipientes
de volumen conocido.2.° Medición del agua
distribuida
por orifi¬ cioscalibrados,
conocidos corrientemente por aforos.3.0 Medición del agua consumida mediante el
Fig. 13. — Camión Ochsner, moderno, de recogida domi¬
ciliaria, empleado en París.
De los documentados estudios
presentados
se deduce, como eslógico,
que enla
actualidad,
ycon
excepción de
contados
yjustificados
casos, todos los suministros se realizan mediante siste¬ mas de contadores, con lo cual no'solamente
seconsigue
unamás
justa
apreciación del
consumo, que setraduce
enel orden
económico de
desarrollo
de las empresasdistribuidoras, sino
que se es¬ timula el ahorro del agua y sesuprime
muyeficaz¬
mente sudespilfarro,
extremo muyinteresante
dado el crecimiento que
sufren las
grandes urbes,
consiguiéndose
una correctautilización del
aguadisponible, y
evitando
quepuedan
crearseproble¬
mas de difícil solución.
La extensión sistemática y
universal
del
usode contadores de agua ha
planteado
el problema
de la construcción de aparatos <le
suficiente
pre¬ sión, para que suutilización resultara
ventajosa
alresponder
a lascondiciones
quedeben cumplir
tales aparatos demedición.
Este
problema
no esprecisamente de
solución
sencilla, pues deben tenerse presentes una
serie
decircunstancias,
como son : lacomposición del
agua, que, no
obstante
tratarse de aguapotable,
puede llevar
gases,sales
u otrassubstancias quí¬
micas en disolución, las cuales pueden atacarlos
materiales del aparato o provocarprecipitaciones,
porejemplo calcáreas,
quedisminuyen la sensi¬
bilidad del aparato;el
gastoocantidad
horaria
o instantánea a medir, del que dependeel
calibre
del contador a utilizary el
tipo
más o* menos sen¬sible ; el
precio del
aguainfluye
igualmente sobre
el calibreytipo
aqueacabamos
de
referirnos,
etc.Todas las circunstancias indicadas, y
algunas
otraslocales,
deben tenerse en cuenta enla elec¬
ción deltipo
ymedida del contador
apropiado,-para que su
precisión
ysensibilidad respondan
alas circunstancias de la instalación.
Los diferentes
tipos
mecánicos
de
contadores
corrientes conocidos en el mercado y, por tanto,
utilizados, son
fundamental
yteóricamente dos,
que son :
i.° Contadores volumétricos, o de
volumen.
2.0 Contadores de velocidad, o deturbina.
Como su nombre indica, los
primeros
registran
la cantidad de agua quelos
atraviesa,
ylos
segun¬ dos,miden,
suvelocidad,
paradar indicación
del
volumen que ha
pasado
pormedición del número
de vueltas de la turbina queacciona la
misma
agua.Dentro los diferentes tipos
principales de
con¬tadores utilizados en las instalaciones domicilia¬
rias, se
considera
quelas
condiciones
característi¬
cas queprecisa
tener en cuenta paradecidir
suutilización son :
Un contador debe ser
elegido
teniendo
encuenta su gasto
característico,
susensibilidad,
suprecisión
y suconstancia (o
seala conservación
de su sensibilidad y suprecisión).
Su
gastoha
de ser
apropiado al caudal
instantáneo
máximo
quepueda
utilizar el
abonado
yel
consumomedio
diario.Se denomina «gasto
característico» de
un con¬ tador el volumen de agua quele
atraviesa
en unahora, con
determinada
perdida
de
carga.Esta
pérdida de
carga seha
establecido,
enmuchos
países,
en 10 m.de columna de
agua para conta¬dores entre 12 y 40 mm.
de
calibre,
queequiva¬
len al 95 por 100 delos
instalados
entodas
las
distribuciones.
Nótese que
el calibre
a que sehace referencia
no coincide
precisamente
conla
costumbre exis¬
tente de
designar los
contadores
porlos diámetros
de los orificios de entrada y
salida,
que erael
sistema hasta ahoraempleado,
sino
queexige
un caudal característico mínimo.Con ellose evitará que sean
considerados
comoequivalentes
dos contadores
porel solo hecho
de
presentar
idénticos diámetros
de
orificios de
Contadores de velocidad
Gastomínimo Precisión± 5°/e Precisión ± 2 •/„ Calibre sensibleen1/h 1/h 1/h
12 . . . .
15 . . . . 30 a 100 100 a 2,000
15 • •
. .
17 . . • • 35 a 150 150 a
3,ooo 20 . . .
. 22 . . .
. 50 a 250 250 a 5,000
25 . . . . 30
. . . . 65 a 350 350 a
7,000 30 . . . .
45 . . . .
90 a 500 500 a 10,000
40 . . . . 70
. . . . 150 a 1,000 1,000 a 20,000
trada y
salida, mientras
que unopuede
dar pasoen
igualdad de circunstancias
a unvolumen
doble queel
otro.En Francia ha sido redactado un proyecto de normas para
contadores
en el que, paralos
gastoshorarios o
instantáneos,
se establecen los que in¬ dicamos acontinuación,
paralos diámetros
de12 a 40 mm.
Diámetronominal
enm/m.
Gastohorario, Gasto instantáneo
con10 mts. depérdida con30 mts. de pérdida
decarga en1/h decarga en1/h
12 . . . .
2,000 . . . • •
3,500 15 . . . 3,000
. . . 5,000
20 . . . .
5,000 . . . 8,500
25 . . . 12,000
30 . . . 10,000
. . . ,. .
17,000
40 . . . ■ •
35,ooo
A pesar de
ello,
se considera que para que un contador tenga unavida normal en buen funciona¬miento no debe
sobrepasar
diariamente los si¬guientes caudales:
Calibre
Mts.3
pordía
La sensibilidad de un contador estriba en el
mínimo
caudal,
o gasto, capaz deponerlo
en mo¬vimiento. Desde
luego
son más sensibles los con¬ tadores volumétricos que los de velocidad.No basta con que un contador sea
muy sensi¬
ble,
debe sertambién«preciso»,
entendiéndoseporprecisión la exactitud de sus indicaciones. El gasto mínimo de precisión o exactitud es aquel gasto honorario a
partir
del cual el contador daFig. 16. —•Estación de incineración de basuras. (Una de
las cuatro existentes en París.)
sus indicaciones con un
porcentaje de
error menor que un límitefijado.
Se propone en el
reglamento
a quehemos alu¬
dido que hasta el
o'05
del gasto característico,el
error de medición de un contador no debe sobre¬ pasar + 5 por 100, y que entre este0*05
yel
gastocaracterístico el error debe ser menor del + 2
por 100.
De acuerdo con estos datos sobre sensibilidad
y
precisión
se establecen dos tablas : una, paracontadores
volumétricos,
y otra, paracontadores
de velocidad.Contadores de volumen
Gastomínimo Precisión ± 5'/„ Precisión± 2 °/Q
Calibremm. sensibleen1/h i/h i/h
12 ... . 5 ... . 15 a 100 100 a 2,000
15 ... . 5 ... . 15 a 150 150 a 3,ooo
20 ... . 7 ... . 20 a 250 250 a 5,ooo
25 ... . 10 ... . 30 a 350 350 a 7,000
30 ... • 12 ... . 35 a 500 LO00 a 10,000
40 ... . 18 ... . 50 a 1,000 1,000 a 20,000
15. — Operación de extendido y apisonado
de las basuras.
Un contador debe conservar durante untiempo
prudencial
sus característicasiniciales,
y a estaFig. 17. —Dispositivo de carga de escorias en la estación de incineración de basuras.
Esta
propiedad
se ensayasometiendo
uncontador
a 200 horas de funcionamiento,
bajo
suscondicio¬
nes de gastocaracterístico,
yverificándolo des¬
pués.
Utilizando cuantas indicaciones acabamos de exponer, y
examinando las
circunstancias peculia¬
res de cada caso, es como sepuede elegir el tipo
de contador más adecuado.Para la medición de un agua
limpia
y poco dura será indicada la utilización de un contadorvolumétrico, mayormente
si
noabunda
y su pre¬cio es alto. E11
semejantes
condiciones podrá in¬
cluso utilizarse un contador con el sistema de
relojería sumergido,
conlo
queaumentará
su sen¬ sibilidad.Si por el
contrario
se tratade medir
un aguaque
contiene impurezas
y ungrado de dureza
ele¬
vado, estará
indicada la utilización
de un contador de velocidad consistema derelojería en seco, sobre todo si elprecio
del agua esbajo.
Hay que teneren cuenta que
los contadores de
volumenregistran el
pasode
volúmenes
de
agua de un 15 a un 20 por 100superiores
alas
lectu¬
ras de los de velocidad, despuésde
uncierto
pe¬ríodo de funcionamiento del contador. En cam¬
bio, el precio de estos
últimos
resulta
bastante
inferior al de los volumétricos.
Como conclusión de esteestudio
podemos decir
que
la experiencia indica
quedurante muchos
años, en gran parte delas
distribuciones,
el
tipo
de contador
preferido
hasido el de
velocidad,
no obstante ser menos exactoque el volumétrico.Al aparecer y
extenderse el
usode
las subs¬
tancias o materiasplásticas
sehan construido
conellas las cajas y partes
móviles de
los contadores
volumétricos de
pistón rotativo, lo
queha
elimi¬
nado las incrustaciones y el desgaste quesufren
y
los ha
convertido
en unode los preferidos
porsu mayor
sensibilidad
yprecisión.
Esto tiene, además, la
ventaja
de quela
den¬
sidad de estas materias es
parecida
a ladel
agua, por lo que sedisminuyen
los
roces einercia de
todas las
piezas
móviles,
lo
queredunda
enel
menor desgaste que
hemos
indicado
antes.Captaciones de agua en montaña
El abastecimiento de agua en
aglomeraciones
urbanas situadas en terrenos montañosos opróxi¬
mos a ellos, tiene características
completamente
distintas de las de
aquellos
otros en quelas
aguassuministradas
proceden
del
llano,
generalmente
inmediato a las urbanizaciones. En
general,
en lasprimeras
esde importancia
fundamental la
obra decaptación, el embalse regulador
yla
con¬ ducción ; en lassegundas, suelen
serprimordial
la elevación o derivación yla depuración.
E11 pequeños
abastecimientos
montañososla
solución ideal es la
captación
de unmanantial,
so¬lución que
puede extrapolarse
aabastecimientos
mayores
multiplicando
las captaciones.En
abas¬
tecimiento de
importancia
es o seráimposible
en¬ contrar suficientes manantiales, y se recurre ala
retención yregulación
anualdel
caudal
pormedio
de una presa con sucorrespondiente embalse.
De cuanto en el
Congreso
setrató referente
al
tema que nos ocupa, merece
especial interés
pri¬
meramente las visitas efectuadas a las instalacio¬ nes de la SociétéEyonnense des
Eaux,
quesumi¬
nistra aguapotable
atodos
los
núcleos urbanos
comprendidos entre la costa del
Cantábrico, desde
la desembocadura del Adour a la del Bidasoa, y en
Fig. 18. — Prototipo de autocamión barredor, regador y
una
profundidad
tierra
adentro de unos 30 Km. En la zona de Biarritz existen cuatro manan¬tiales, con sus correspondientes estaciones eleva¬ doras, situadas en
Anglet,
Mouriscot,
Moura y Bidart (figs. 1, 2, 3, 4 y5).
La estación de An¬glet está
situada
en unbosque
comunal de pinos,proviniendo
el
aguade
diversos pozos, de los cua¬ les se extrae mediante los correspondientes gruposelevadores que la conducen a un
depósito colector,
de donde es
conducida,
mediante bombas de im¬pulsión,
ala
red
general ydepósito de
distribu¬ ción de Tarandelle. El manantial de Le Mouris¬cot, situado en las inmediaciones del lago
del
mismo nombre, en medio de una hermosaregión
forestal de granfrondosidad,
y en las inmediacio¬nes de la célebre «villa» del mismo nombre. Am¬ bas instalaciones tienen en común su
perfecta
con¬servación, tanto de sus elementos mecánicos como
edificios y
jardines
que las circundan ; pero no sontípicas captaciones
de montaña,tal
y como las hemos definido anteriormente.Se
visitó,
asimismo,
la captación delLáxia,
situado en el río del mismo nombre, aguas
arriba
del llamado Paso delRoldán,
manantial que cons¬tituye uno de los
principales
de toda laregión.
El agua de este manantial nace
precisamente
en un punto situado' en el lecho del río, y la obrarealizada es un caso
típico
deescrupulosidad
sani¬taria, y que revela la enorme
riqueza
hidráulicadel país. Para efectuar la toma seha desviado el río para separarlo del
manantial,
que escaptado
y conducido aBayona.
Para ello se han cons¬truido 90 m. de canal
(figs.
6, 7 y8),
y se ha pro¬ cedido a la cobertura del manantialpropiamente
dicho. Como mayor
precaución
seprocede
ala
esterilización del agua mediante cloro gaseoso, en la
proporción
de o'i mg. decloro libre
por litro de agua. El agua recogida diariamente es del orden de 10,000 a 15,000 m3, y es conducida porbig. 19. — Prototipo
de autocamión barredor, regador y baldeador presentado en la Feria Industrial de París.
(Vista posterior.)
I,vig. 20. — Camión especial para la reco¬ gida de los desperdicios de los Mercados
de París. (Puede apreciarse el dispositivo
de elevación de las vagonetas.)
gravedad, mediante una conducción de 400 mm.,
hacia el valle del
Nive,
en el cual alimenta diver¬ sasmunicipalidades, llegando
hastaBayona,
LeBoucau y
Tarnos.
Terminadas las sesiones del
Congreso,
seefec¬
tuaron una serie de visitas en el
país
vasco espa¬ñol, de las cuales merecen destacarse las corres¬
pondientes
a los abastecimientos de SanSebastián,
Vitoria y
Pamplona.
El abastecimiento de San Sebastián se efectúa
captando las aguas superficiales de una finca pro¬
piedad
delAyuntamiento,
situada enplena
mon¬ taña,próxima
al límite de lasprovincias
deGui¬
púzcoa, Navarra y Francia. Esta
magnífica
finca, denominada
Articutza,
estáperfectamente
acotada yvigilada,
paraimpedir
el acceso a ella de personas o animales quepuedan
contaminar sus aguas de escorrentía. La zona fuéelegida,
aparte de sus excelentes condicioneshigiénicas
y depolicía,
por ser el rincón de la Península demáxima
precipitación registrada.
En el momento de la
visita,
las aguas aun sederivaban por medio deun
simple
azud,
peroesta¬ban en curso muy adelantado' de ejecución las obras de la presa
(fig.
9) de embalse que ha de retener el caudal de aguasaltas
de uno de los doscursos
principales
que surcan la finca, mientras que del otro se trasvasarán a aquél las aguaspropias.
El nuevo abastecimiento de aguas
de la ciudad
es gran
inconveniente,
ya quela
depuración
natu¬
ral de las aguas en
el
embalse
yla
artificial
poste¬
rior no ofrecen dificultad. Las aguas se captan en el río Albina pormedio de
unembalse de
5.350,000m3
de
capacidad,
y sonllevadas
aVi¬
toria a través de un canal de 3 Km., y
de
unatubería de 500 mm.
de
diámetro
yio'5
Km.
de
longitud.
El abastecimiento de
Pamplona
se nutrede
una fuente natural situada en el
paraje denomi¬
nado Artela, con un
caudal
muyimportante,
perovariable con las condiciones
pluviométricas de la
estación. Proviniendo las aguas
de
un terrenocalizo muy
agrietado, pueden considerarse
enla
práctica
comosuperficiales,
yasí, las
crecidas
se
presentan con
el mismo
retraso queel
queexperi¬
mentan los torrentes
próximos,
y suturbiedad
ycontaminación es
análoga,
ya que nopuede
con¬ tarse conninguna
filtración
natural.
Como
con¬secuencia de ello, una vez
captadas las
aguas, se conducen a una estación en la queexiste
unains¬
talación de filtración
rápida,
y otrade
esteriliza¬
ción por
cloro.
La
filtración
no>siempre
es nece¬ saria, pues paracaudales
ordinarios las
aguasllegan
claras,
pero enlas
crecidas
llegan
turbias,
y se
precisa
proceder
a suclarificación
; porel
contrario,la
esterilización
essiempre
necesaria,
por
existir
permanentesindicios
de
contaminación,
ysi
enalgún
casopudiera
reducirse,
o aunllegar
a
suprimirse,
es enlas
crecidas, durante
las
cuales
la dilución es mayor.
La larga
conducción de
unos 30Km.
hasta
Pamplona
esexcelente,
pero noofrece
particulari¬
dades dignasde
mención.
Algo
análogo
ocurre con losdepósitos
dela
ciudad,
quetambién
fueron
visitados.
Informe sobre las aguas
de montaña
La más interesante de las
comunicaciones
sobre las
captaciones de
agua enmontaña
fué
pre¬ sentada yleída
porel
ingeniero de
Caminos, Di¬
rector de Obras Sanitarias delAyuntamiento de
Madrid, don José
Paz Maroto.
Su
comunicación,
documentada,
completa
yconcluyente,
recogeel
sentir
general
detodos los técnicos
españoles
en la materia, de forma que ala
personal interven¬
ción del señor Paz Maroto se unió la colaboración
del resto de la
representación española
enel Con¬
greso.
En la comunicación
seexponían
las
carac¬terísticas clásicas del
problema
enEspaña,
limi¬
tado pondos
premisas
esenciales
:la
atormentada
topografía del
terreno yla
irregularidad
típica
de
nuestrorégimen
pluviométrico.
La técnica en
España
de captaciones
de
agua en montaña es,de
unmodo general, totalmente
distinta de la querige
parapaíses
comoFrancia,
Suiza e Italia del Norte, endonde la
mayoruni¬
formidad delrégimen
pluviométrico,
ylas favo¬
rables característicasgeológicas del suelo
ysub¬
suelo, danlugar
adisponer
de ricos
yconstantes
manantiales.
En
España
la
irregularidad del
régimen
de
lluvias es enorme, y
la
difícil
infiltración de
mu¬ chos terrenosimposibilita
la
captación de
caudales
abundantes y constantes en
la
zonainferior
He
las
montañas más o menos cerca de las localidades a abastecer.
La solución que en
España
seadopta,
de
un modo casigeneral, viene
a serla de
construcción
de embalses que
puedan
garantizar la
tendencia
general
afijar
dotaciones
porhabitante
ydía,
siempre
superiores
alos
100litros,
y enocasiones
hasta de 250 a 300litros.
Los sistemas de
captaciones
enmontaña
pue¬ den condensarse en lossiguientes
grupos :a)
Fuentes
ymanantiales.
b)
Aguasfreáticas.
c)
Aguassubálveas.
d)
Aguasde
lagos.
e)
Aguasde
arroyos oríos.
Pero las circunstancias impuestas
dan lugar
aque,
sin
la
construcción de
embalses,
particular¬
mente parala
regulación
yconservación
de los
caudales del último grupo,
los
abastecimientos
nunca son suficientes paracubrir las
dotaciones
fijadas.
Una afirmación que
causó
interés
enla
comu¬nicación fué el hecho observado de que,
desde
el
puntode
vista
técnico
sanitario, el
embalse
no
sólo no altera las condiciones de
potabilidad
de
las aguas,sino
quelas mejora
entodos los
aspec¬tos. Se hicieron notar, como
datos
elementales,
los resultados recentísimos obtenidos porla
Ten¬
nesseeWalley
Auttority, de
EE. UU.,
enlos
experimentos
realizados
enel
aprovechamiento in¬
tegral de aquel
valle,
llegándose
aobtener,
con
elembalse de las aguas, una
mejora
en suscondi¬
ciones no sólo de temperatura,turbiedad
ycolor,
sino en su purezabacteriológica.
Estas afirmaciones echarían por
tierra
el
con¬ ceptorigorista de técnicos
comolos
franceses
y
suizos, para
quienes
el
simple contacto
del
agua
con el aire antesde su ingreso enlas tuberías
de
conducción