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Las Tecnicas Proyectivas y El Proceso Psicodiganostico - Siquier de Ocampo

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Academic year: 2021

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Terapia Familiar

Terapia Familiar

Últimos títulos publicados: Últimos títulos publicados: 16. J. S. Bergman

-16. J. S. Bergman - Pescando barracadas Pescando barracadas 17.

17. B. P. B. P. Keeney -Keeney -Estética del cambioEstética del cambio 18. S. de Shazer

-18. S. de Shazer - Pautas de terapia Pautas de terapia familiar brevefamiliar breve 20

20 .. V.V. Papp - El Papp - El proceso de cambio proceso de cambio 21. M. Selvini Palazzoli y otros

-21. M. Selvini Palazzoli y otros - Paradoja y contraparaParadoja y contraparadojadoja 22. B

22. B..  P. Keeney y O. Silverstein -  P. Keeney y O. Silverstein - La voz terapéutica de Olga Silverstein La voz terapéutica de Olga Silverstein 23. M. Andolfi

-23. M. Andolfi -  Tiempo y mito en la psicoterapia familiar  Tiempo y mito en la psicoterapia familiar 25. W. H. O'Hanlon

-25. W. H. O'Hanlon -  Raices profundas  Raices profundas 27. H. C. Fishman

-27. H. C. Fishman - Tratamiento de adolescentes con Tratamiento de adolescentes con problemasproblemas 28

28 . . M. Selvini M. Selvini PalazzPalazzoli y otros -oli y otros - Los juegos psicóticos en la familia Los juegos psicóticos en la familia 29. T. Goodrich y otras

-29. T. Goodrich y otras -  terapia familiar feminista  terapia familiar feminista 3ü. L. Onnis

-3ü. L. Onnis -  Terapia familiar de los trastornos psicosomáticos  Terapia familiar de los trastornos psicosomáticos 31. A. Ackermans y M. Andolfi

-31. A. Ackermans y M. Andolfi - La creación del sistema terapéutico La creación del sistema terapéutico 32. S. de Shazer

-32. S. de Shazer - Claves para la solución en terapia breve Claves para la solución en terapia breve 33. A. M. Sorrentino - H

33. A. M. Sorrentino - Handicap y rehabilitaciónandicap y rehabilitación 34. L Cancrini

-34. L Cancrini - La psicoterapia: La psicoterapia: gramática gramática y sintaxisy sintaxis 35. W. H. O'Hanlon y M. Weiner-Davis - E

35. W. H. O'Hanlon y M. Weiner-Davis - En busca de solucionesn busca de soluciones 36. C. A. Whitaker y W. M. Bumberry

-36. C. A. Whitaker y W. M. Bumberry -  Danzando con la familia  Danzando con la familia 37. E. S. Pittman III

-37. E. S. Pittman III - Momentos decisivos Momentos decisivos 38. S. Orillo y P. Di Blasio

-38. S. Orillo y P. Di Blasio - Niños maltratados Niños maltratados 39. J. Haley

-39. J. Haley - Las tácticas de poder de Jesucristo Las tácticas de poder de Jesucristo 40.

40. M. M. Bowen -Bowen -  De la familia al individuo  De la familia al individuo 41.

41. C, Whitakcr -C, Whitakcr -  Meditaciones nocturnas de un terapeuta familiar  Meditaciones nocturnas de un terapeuta familiar 42.

42. M. M. Berger - M. M. Berger - MMas allá del doble vinculoas allá del doble vinculo 43.

43. M. Walters, B. Carter, P. Papp M. Walters, B. Carter, P. Papp y Oy O. Silverstein -. Silverstein - La red invisible La red invisible 45.

45. MattMatt eo eo Selvini Selvini -- Crónica de una investigacióCrónica de una investigaciónn 46.

46. O RauscO Rausc h Herscovici h Herscovici y L. y L. Bay Bay --Anorexia nerviosa y bulimiaAnorexia nerviosa y bulimia 48.

48. S. Rosen S. Rosen --  Mi voz irá contigo  Mi voz irá contigo 49.

49. A. CampaniA. Campani ni y ni y E. E. Luppi -Luppi - Servicio social y modelo sistémico Servicio social y modelo sistémico 50. B. P

Keeney-50. B. P Keeney- La improvisación en psicoterapia La improvisación en psicoterapia 51. P.. Caillé - U

51. P.. Caillé - Uno más uno son tresno más uno son tres 52.

52. J. Carpenter y A. Treacher -J. Carpenter y A. Treacher - Problemas y soluciones Problemas y soluciones en terapia familiar y de pareja

en terapia familiar y de pareja 53. M. Zappella

-53. M. Zappella -  No veo, no oigo, no hablo. El autismo infantil  No veo, no oigo, no hablo. El autismo infantil 54.

54. J. NavarJ. Navarro Góngora -ro Góngora -  'Técnicas y programas en terapia familiar  'Técnicas y programas en terapia familiar 55. C. Machines

-55. C. Machines -  Sexo, amor y violencia  Sexo, amor y violencia 56. M. Whitc y D. Epston

-56. M. Whitc y D. Epston - Medios narrativos para fines terapéuticos Medios narrativos para fines terapéuticos 57. W. Robert Beavers y R. B. Hampson - F

57. W. Robert Beavers y R. B. Hampson - Familias exitosasamilias exitosas 58. I. Segal

-58. I. Segal - Soñar la realidad Soñar la realidad 59. S. Cirillo - El

59. S. Cirillo - El cambio en los contextos no terapéuticos cambio en los contextos no terapéuticos 60. S. Minuchin

-60. S. Minuchin -  La recuperación de la familia  La recuperación de la familia 62. J. Navarro Góngora y M. Beyebach

-62. J. Navarro Góngora y M. Beyebach -  Avances en terapia familiar sistémica  Avances en terapia familiar sistémica 63. B. Cade y W. H. OHanlon - Guí 

63. B. Cade y W. H. OHanlon - Guí a breve de terapia brevea breve de terapia breve

Brian Cade

Brian Cade

William Hudson O'Hanlon

William Hudson O'Hanlon

Guía breve

Guía breve

de terapia breve

de terapia breve

ediciones

ediciones

PAIDOS

PAIDOS

Barcelona-B

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SUMARIO SUMARIO Agradecimientos 11 Agradecimientos 11 Prefacio 13 Prefacio 13 Introducción 15 Introducción 15

1. Enfoques breves/estratégicos de la terapia: una visión ge 1. Enfoques breves/estratégicos de la terapia: una visión ge

neral 19

neral 19

Historia

Historia de de los los primeros primeros tiempos: tiempos: algunos algunos hitos hitos imporimpor tantetante s. . s. . 1919

Definiciones 22

Definiciones 22

Los

Los dos dos enfoqueenfoques s principales principales 2323 Intervención

Intervención terapéutica terapéutica 2727

Entrenamiento 33

Entrenamiento 33

Conclusión 34

Conclusión 34

2.

2. ¿Qué ¿Qué es es lo lo que que sucedsuced e e entrentr e e oreja oreja y y oreja? oreja? 3737 La

La operación operación básica básica 3838 Los

Los constructos constructos personales personales 4040 Figura/

Figura/fondofondo: : los los efeefectoctos s de de la la tendentendencia cia dedel l observobservador ador .. .. .. . . 4545 3.

3. La realidLa realid ad de ad de la «realidad» (o la la «realidad» (o la «realidad» de la «realidad» de la realreal idad)idad) :: «¿qué

«¿qué es es lo lo que que está está ocurriocurri endo endo realmente?» realmente?» 4949 4.

4. ¿Cómo ¿Cómo comprcompr endemendem os os las las emociones?emociones? 6611 5.

5. NegocNegoc iandiand o o el el problemproblem a a 6969 6. Neu

6. Neu traltral idad idad y y poder, poder, sugerencias, tareas sugerencias, tareas y y persuapersuasiones siones . . . . . . 8383 Influencia

Influencia y y pericia pericia 8383

La

La neutralineutrali dad dad 8585

Sugerencias,

Sugerencias, tareas tareas y y persuasiones persuasiones 8787 7.

7. Menos Menos de de lo lo mismo mismo 9797 Libertad,

Libertad, ¿para ¿para quién? quién? 104104 8.

8. ExceExce pciopcio nes, nes, soluciosolucio nes nes y y enfoquenfoqu es es al al futuro futuro 111111

Excepciones 114

Excepciones 114

La

La preguntpregunt a a del del milagro milagro 118118 Ubicación

Ubicación en en una una escala escala 122122 Enfocando

Enfocando al al futuro futuro 125125

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10 GUÍA BREVE DE TERAPIA BREVE

9. Intervenc iones de enma rcado : modifican do la visión del pro

blema 127

10. In tervención en la pauta: mo dificand o la acción del proble

ma 139

Intervención en la pauta 142

11. El us o de la analog ía 149

Sobre la analogía 150

Anécdotas, parábolas y relatos 152

Utilizando las aptitudes naturale s del cuerpo 154

La metáfora mediante la acción 156

Tareas metafóricas 157

«He conocido una familia que...» 157

12. Las intervenciones paradójicas 159

La paradoja reconsiderada: empatia, no trampa 168 13. Exceso y defecto de respons abili dad: las dos caras de la mo

neda 171

Tres niveles de responsabilidad 173

Experiencias formativas 174

El  continuumresponsabilidad-irresponsabilidad 176

Sistemas de constructos personales 183

«El que compra un perro no sigue ladrando» 184

Conclusión 189

Una histor ia final 190

Epílogo  192

Bibliografía 195

Indice de nom bres 204

Indice analítico 206

AGRADECIMIENTOS

Nos gustaría reconocer la ayuda de nuestro amigo y colega Michael Durrant, por sus valiosos consejos, su apoyo, su constante exhortación a que no abandonáramos, sus frecuentes y gratas invitaciones a tomar un vaso de vino (ofrecido a Brian, no a Bill, que vivía demasiado lejos) y, finalmente, por su pericia con los ordenadores.

También deseamos expresar nuestro agradecimiento a los directo res de los periódicos que nos autorizaron a reproducir o adaptar la tota lidad o partes de los siguientes artículos:

Cade, B. (1982), «Some uses of metaphor»,  The Australian Journal of Family Tlierapy, 3:  135-140.

Cade, B. (1984), «Paradoxal techniques in therapy»,  Journal of Child Psychology and Psychiatry, 25:  509-516.

Cade, B. (1986), «The reality of "reality" (or the "reality" of reality)», The American Journal of Family Ther apy, 14:  49-56.

Cade, B. (1987), «Brief/strategic approaches to therapy: A commentary», The Australian and New Zealand Journal of Family Therapy, 8:  37-44. Cade, B. (1988), «The art of neglecting children: Passing the

respon-sability back»,  Family Therapy Case Studies, 3:  27-34.

Cade, B. (1989), «Over-responsability and under-responsability: Opposite sides of the coin»,  A celebration of family therapy-10th anniversary issue o f The Journal of Family Therapy,  Primavera, 103-121. Cade, B. (1992), «A response by any other...»,  Journal of Family Therapy,

14:  163-169.

Cade, B. (1992), «I am an unashamed expert»,  Context: A News Magazine of Family Therapy,  Verano, 30-31.

Cade, B. y Seligman, P. (1981), «Nothing is good or bad but thinking makes it so»,  T he Association for Child Psychology and Psychiatry:  Newsletter,  n. 6, Primavera, 4-7.

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12 GUÍA BREVE DE TERAPIA BREVE

Finalmente, queremos agradecerle su infinita paciencia y com prensión, y su buen humor, que seguramente algunas veces se vio afec tado, a Sus an Barrows M unro, de la editorial Norto n. Y a su nueva ayu dante, Margaret Farley, deseamos expresarle nuestra admiración por el rápido desarrollo de sus habilidades para la «compaginación breve».

PREFACIO

Los autores se conocieron en Cardiff, Gales, a principios de la déca-. da de 1980. Bill dirigía unas sesiones de trabajo auspiciadas por The Family Institute, en el que estaba empleado Brian. Descubrimos con-siderabl es afinidades. Los dos tocába mos la guitarr a y habí amos escri-to canciones. Otrora ambos habíamos llevado el pelo largo (aunque en el caso de Brian; ya andaba algo escaso de ese bien), además de cami-sas floreadas y abalorios. Encontramos que nuestras ideas sobre la ten pia breve y el modo en que la practicábamos tenían mucho en común aunque con algunas diferencias de énfasis. Coincidíamos en que la influencia de Milton Erickson había sido de suma importancia en el desarrollo de nuestra práctica y de nuestras ideas acerca de la terapia aunque sólo Bill le había conocido personalmente.

Muy pro nto decidimos colaborar en un libro que resumiría los prin-cipales elementos, las ideas, los principios, las actitudes y las técnicas asociadas con la terapia breve. Cada uno de nosotr os había practica-do y enseñapractica-do este enfoque desde mediapractica-dos de la década de 1970, y nos par ecí a que tenía mos algo significativo que decir. El libro iba a reflejar tanto las semejanzas como las diferencias de nuestro trabajo. Sin emba rgo, escribirlo nos llevó más tiempo del que habíam os pen-sado. Esto se debió, en parte, a que no podíamos seguirle el paso a los desarro llos que se producían en nuestro camp o (y en nosotros); en bue-na medida , la causa fue que los dos somos persobue-na s ocupadas; tambié n a que estábamos escribiendo demasiadas otras cosas; de pronto, Brian emigró a Australia, y etcétera, etcétera. El proyecto finalmente levantó el vuelo cuando, por casualidad, descubrimos que los dos habíamos comprado ordenadores compatibles y programas también compatibles para el proces amient o de textos, y que, además, amb os teníamos fax.

Ento nce s surgió un problema que no habíamos previsto. ¿Qué está-bamos haciendo en terapia, y qué pensáestá-bamos acerca de ello? En los días imp etu oso s de finales de la década del 70 y principi os de la del 80, subido por chofisnay para scribd

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14 GUÍA BRE VE DE TERAPIA BRE VE

nosotros, ju nto con la mayoría de nue stros colegas breves/estratégicos, trabajábamos con relativa certidumbre. Éramos buenos tácticos, nos basábamos en concepciones claras, centradas en los procesos, acerca del modo en que se mantenían y evolucionaban los problemas; ade más, disponíamos de energía y entusiasmo ilimitados, y de una ver dadera cornucopia de ideas perspicaces para las intervenciones.

Ahora somos tácticos con menos certidumbres, menos audaces, menos abrazados a modelos simplistas, y mucho menos impresiona dos por nuestra sagacidad. Nos interesan mucho más los recursos de nuestros clientes y procuramos evitar enfoques que, abierta o encu biertamente, los debiliten. Nos interesa más el desarrollo de un enfo que cooperativo. No obstante, seguimo s siendo un tanto escépticos con respecto al modo santurrón con que algunos colegas niegan la vali dez de la pericia profesional y afirman que es posible y deseable no ejercer ninguna forma de influencia. Nosotros pensamos que es impo sible no influir, pero «...hay un modo de estar abiertos para que los clientes influyan en nosotros como terapeutas. Podemos escucharlos a ellos en lugar de escuchar a nuestras teorías. Podemos validar su expe riencia y permitirles que nos enseñen lo que da y lo que no da resul tado para ellos» (O'Hanlon, 1991, pág. 109).

Sin duda, nos habría resultado mucho más fácil escribir este libro cuando se nos ocurrió la idea y mientras aún disfrutábamos de un gra do considerable de certidumbre acerca de lo que pensábamos y de lo que poníamos en práctica. Pero, con suerte, lo que finalmente hicimos quizá sea más útil.

INTRODUCCIÓN

En las últimas tres décadas, considerablemente influido por la publi cación en 1963 de  Strategies of Psychotherapy, de Jay Haley, y el trabajo ulteri or del Centro d e Terapia Breve de Palo Alto (Watzlawick y otro s, 1974; Weakland y otros, 1974), se produjo un rápido crecimiento del interés en el desarrollo de enfoques terapéuticos breves/estratégicos. En contraste con la mayoría de los modelos que entonces prevalecían, evolucionó un enfoque más activo, directivo, para el cual la terapia con sistía primordialmente en promover el cambio, y ya no el crecimiento, la comprensión o el  insight; el terapeu ta se volvía much o más útil co mo agente generador del cambio.

Gran parte del primer ímpetu del desarrollo de este enfoque refle  ja ba el in te ré s po r l a in no va ci ón y el de sc ub ri mi en to de me jo re s téc

nicas para producir cambios. En los años siguientes, resultó cada vez más claro que la terapia exitosa podía ser mucho más corta que lo que suponían los profesionales que operaban en el marco de principios más tradicionales. Esta perspectiva fascinó a cantidades crecientes de pro fesionales y equipos en todo el mundo, que empezaron a experimen tarla. Les atraía el optimismo y el enfoque pragmático, tanto la creati vidad como la aportación a una terapia eficaz. Siguió una oleada expo nencial de artículos, capítulos y libros; cada vez era mayor la riqueza de ideas y técnicas. Más recientem ente, la posibilidad de realizar inter venciones breves pero eficaces se ha popularizado entre diversas fuen tes de recursos económicos, compañías de seguros, y los muchos orga nismos de ayuda que no pueden proporcionar servicios a cantidades crecientes de clientes, dado que sus presupuestos se reducen rápida mente.

Pero en los últimos años se está empezando a dirigir una mirada más sobria y más crítica al enfoque, a las consecuencias de muchas de las técnicas desarrolladas, y a algunos de los supuestos subyacentes que o rientaron la práctica de la terapia breve que ésta, alternativamen te,

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16 GUÍA BREVE DE TERAPIA BREVE

ha sido acusada de ignorar o pasar por alto. Siempre hubo críticos externos, pero ahora el ca mpo en sí está considerando con mayor deten ción la dirección de su marc ha anterio r y el punt o al que ahora se enca mina.

Entre los principales ámbit os de preocupaci ón parecen estar: • el empleo de técnicas encubiert as y manip ulat ivas (por ejemplo,

las intervenciones paradójicas), en particular cuando éstas supo nen proyectos encubiertos del terapeuta o del equipo y, a veces, diversos grados de engaño deliberado;

• el abus o implíci to o explícito de la pos ici ón de pod er y control del terapeuta para definir la dirección y el resultado, en parti cular cuando éstos quedan fuera de la conciencia del cliente; • el enfoque conduc tual estrecho y, en gran medida, pragmático asumido por esta aproximación, y su aparente desinterés por las variables intrapsíquicas o emocionales de la vida del cliente; • la perspe ctiva un tanto frivola que parec e hab ers e adoptado en

cuanto a la importancia o existencia de una realidad o verdad identificable en los asuntos humanos;

• el hecho de que no se encar aran con seried ad las variables socio-políticas q ue afectan la vida de los clientes, en particu lar las rela cionadas con el género.

A lo largo de este libro tocaremos muchos de estos temas, aunque no prometemos resolver todos los dilemas suscitados. No pretendemos negar que, a veces, los terapeutas breves han apare cido como profe sionales de enfoque estrecho, antagónicos y falaces en su trabajo, en algunos casos impúdica mente. Pero creemos q ue los buenos terapeu tas breves siempre han prestado mucha atención a las preocupaciones de los clientes (lo cual también supone respetar sus sentimientos), han considerado las restricciones contextuales más amplias, y han valora do y respetado los propios recursos del cliente. También creemos que el campo ha evolucionado significativamente desde aquellos días impe tuosos y ofuscados de principios de la década de 1970, cuando los escri tos omitían mencionar estos factores.

Estamos de acuerdo con Steve de Shazer, quien, al ser interrogado acerca de la reputación manipulativa/no ética que los terapeutas bre ves se habían ganado, respondió:

INTRODUCCIÓN 17

Hemos descubierto que no hay ninguna necesidad de inventar esas trampas, esos recursos engañosos que algunos de nosotros solíamos uti lizar en el pasado. Nuestras técnicas preferidas son ahora francas y correc tas, y estamos utilizando el material que nos proporciona la familia. De hecho, retrospectivamente, supongo que todas aquellas técnicas prove nían de las familias con las que trabajábamos. Pienso que las preocu paciones que tienen algunas personas surgen del modo en que nosotros, los autores, escribimos sobre lo que estábamos haciendo, y quizá escri bíamos de un modo que no lo reivindicaba. Si lo hubiéramos escrito de otra ma nera, podríamos haber dicho: «¡Dios mío, vaya si son astutos estos clientes!» (Cade, 1985b, pág. 97).

Nosotros ya no utilizamos el paradigma sistémico como nuestro modelo principal. El  único  que puede actuar y reaccionar ante las circunstancias es el individuo. Preferimos el término  interaccioval  a la palabra  sistémico,  en cuanto el primero lleva a considerar procesos repetitivos y potencialmente observables, en los cuales las personas reaccionan secuencial y recíprocamente. La palabra «sistémico» pue de ser demasiado estática y carente de especificidad, además de pres tarse a la reificación.

Por razones tanto pragmáticas como estéticas, también nos hemos guiado por el principio de economía de Occam. El hermano Guillermo de Occam, un filósofo inglés del siglo XIV, sostenía que para explicar cualquier fenómeno había que partir de la menor cantidad posible de supuestos. Basándose en la idea de que «es vano hacer con más lo que puede lograrse con menos», diseccionó como con una navaja todos los marcos de referencia. Como dijo más tarde Bertrand Russell, «...si en una ciencia todo puede interpretarse sin suponer ésta o aquella enti dad hipotética, no hay ninguna base para suponerla» (Russell, 1979, pág. 462).

Tras una visión histórica general, nuestro plan es llevar al lector a un recorrido razonablemente amplio por los diversos aspectos de este campo tal como lo vemos en la actualidad. (Al principio, Bill quería que el libro se titulara «Una guía de la terapia breve para turistas que hacen auto-stop», pero finalmente prevaleció la reserva británica de Brian.) Por cierto, no será un recorrido exhaustivo ni, esperamos, ago tador. Evitamos plantear las cosas como si fueran recetas de cocina, aunque algunas secciones tengan ese aspecto. Tratamos de no escribir un manual totalmente teórico, aunque intercalamos alguna teoría. Esperamos que este libro refleje la tendencia actual a un enfoque subido por chofisnay para scribd

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18 GUÍA BREVE DE TERAPIA BREVE

que, de manera marcada y transparente, sea más cooperativo y res petuoso. También es peramos habe r logrado comunica r nuestro entu siasmo continuo y nuestro compromiso con el potencial de los enfo ques breves, aunque reduciendo al mínimo o evitando por completo el celo fundamentalista que quizá se habría deslizado si hubiéram os escri to el libro cuando lo planeamos inicialmente.

Deseamos dejar en claro desde el principio que la «terapia breve» de la que hablamos deriva de la tradición de la terapia familiar y de la obra de Milton Erickson. Hay otra rama de la «terapia breve», pro cedente de Freud y de la tradición psicodinámica, que es, por lo gene ral, considerablemente más prolongada que la que describimos aquí. Lo advertimos para que el lector tenga la seguridad de haber dado con el libro correcto, a la manera de las azafatas, que anuncian el destino del vuelo antes de cerrar las puertas del avión. Si no es éste el tipo de terapia breve al que el lector quiere llegar, ahora tiene la oportunidad de bajarse rápidamente del avión.

1. ENFOQUES BREVES/ESTRATÉGICOS DE LA TERAPIA: UNA VISIÓN GENERAL

Si se me pidiera que explicara brevemente la psicoterapia estra tégica... respondería: «Los pacientes intent an domin ar sus pro blemas con una estrategia que el terapeuta cambia, porque no es eficaz. Todo lo demás es comentario».

RABKIN(1977, pág. 5) Milton H. Erickson, doctor en medicina, fue el primer tera peuta estratégico. Se le podría incluso considerar el primer te rapeuta, puesto que fue el primer clínico importante que se con centró en la manera de cambiar a las personas.

HALEY (1985, pág. vii)

HISTORIA DE LOS PRIMEROS TIEMPOS: ALGUNOS HITOS IMPORTANTES La influencia de Milton Erickson sobre el desarrollo de los enfo ques breves/estratégicos ha sido enorme. Sus actitudes y su genio inven tivo ejercieron una influencia considerable durante el desarrollo tem prano de los enfoques de la comunicación, centrados inicialmente en el proyecto de investigación de Gregory Bateson. Éste e mpez ó en 1952 con un estudio de las paradojas de la abstracción en la comunica ción, para lo cual utilizó la teoría de los tipos lógicos (Whitehead y Russell, 1910-1913). Bateson colaboró en este proyecto junt o con John Weakland, Jay Haley y William Fry, Jr. Otras importantes influencias tempranas fueron las de la obra de Norbert Weiner sobre cibernética (la ciencia de la comunicación, aún en desarrollo, y el control de los sistemas) (Weiner, 1948), y el trabajo de Shann on y Weaver, qu e desa rrollaba una matemática del intercambio y el flujo de la información (1949).

Al mism o tiempo, Don Jackson, un psiquiatra, estaba elaborand o sus ideas acerca de la homeostasis familiar (1975). Empezó a

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traba-20 GUÍA BREVE DE TERAPIA BREVE

 ja r e n es tr ec ha co la bo ra ci ón co n el gr up o de in ve st ig ac ió n de Ba te so n y más tarde se incorporó a él. «En la investigación se utilizaron diver sos tipos de datos: hipnosis, ventriloquia, entrenamiento animal, pelí culas populares, la naturaleza del fuego, el humor, la esquizofrenia, la comunicación neurótica, la psicoterapia, los sistemas familiares y la terapia familiar» (Haley, 1963, pág. ix).

A lo largo de los diez años que duró este proyecto, sus miembros consultaron a menudo a Milton Erickson para examinar aspectos de la hipnosis y la terapia, y también en busca de supervisión en sus pro pios casos. Recientemente se han publicado las transcripciones de muchas de esas consultas en tres volúmenes compilados por Jay Haley (1985).

En 1956 apareció el trabajo clásico y seminal titulado  Toward a Theory of Schizophrenia,  en el que se elaboraba la etiología de la esqui zofrenia sobre la base de la teoría del doble vínculo (Bateson y otros, 1956).

Don Jackson fundó en 1958 el Mental Research Institute (MRI) en Palo Alto, California, y se le unieron John Weakland, Jay Haley, Jules Riskin, Virginia Satir y Paul Watzlawick. George Greenberg ha escri to un excelente homenaje a la influencia y las ideas de Don Jackson (Greenberg, 1977).

En 1963, Haley publicó su brillante obra  Strategies of Psychoterapy, que destacaba la naturaleza paradójica de toda terapia y también demos traba la influencia de Milton Erickson en su pensamiento.

En 1966, Richard Fisch iniciaba en el MRI el proyecto de terapia breve que iba a tener un profundo efecto sobre el desarrollo de los enfo ques breves/estratégicos.

Dos obras impor tant es vieron la luz en 1967: el trab ajo de Haley titulado  Toward a Theory of Pathological Systems,  que trataba sobre la influencia de las coaliciones transgeneracionales (el triángulo perver so) en el desarrollo de la patología (Haley, 1967a), y el libro  Pragmatics of Human Communication: A Study of Interactional Patterns, Pathologies, and Paradoxes  (Watzlawick, Beavin y Jackson, 1967).

En 1967, Haley pasó a la Philadelphia Child Guidance Clinic, don de se unió a Salvador Minuch in y Braulio Montalvo, interesándose cada vez más por la estructura y la jerarquía. En 1973 se publicó  Uncommon Therapy: The Psychiatric Techniques of Milton H. Erickson;  allí Haley introdujo la expresión «terapia estratégica» y elaboró sus ideas sobre el enfoque ericksoniano de los problemas que aparecían en las

diver-ENFOQUES BREVES/ESTRATÉGICOS DE LA TERAPIA 21

sas etapas del ciclo vital de la familia. Como observa Lynn Hoffman, este libro representa la culminación de la preocupación inicial de Haley por el proceso. Dice esta autora: «Al escribir sobre la terapia estraté gica, Haley se atiene principalmente al lenguaje de los procesos. Tras su decisión de unirse a Minuchin en Filadelfia... comenzó a restar impor tancia al empleo de las técnicas hipnóticas y las directivas paradójicas (aunque sin dejar de atribuirles importancia), para concentrarse en un modelo más organizacional de la terapia» (Hoffman, 1981, pág. 280). El paso de Haley del interés en los procesos al int erés en la forma resul ta muy claro en sus obras ulteriores,  Problem Solving Therapy  (1976) y  Leaving Home: The Therapy of Disturbed Young People  (1980b).

En 1971, Mara Selvini Palazzoli, Luigi Boscolo, Gianfranco Cecchin y Giuliana Prata empeza ron a trabajar juntos en Milán y en 1974 publi caron un artículo, The Treatment of Children Through the Brief Therapy o Their Parents.  Aunque algunos autores presentaban su enfoque como breve/estratégico (Stanton, 1981), Hoffman ha observado que «los aso ciados de Milán, aunque influidos por el grupo de Palo Alto, evolu cionaron en una dirección totalmente diferente, creando una forma singular y lo bastante distinta como para que se la pueda considerar una escuela por derecho propio» (Hoffman, 1981, pág. 285). Estamos de acuerdo con la observación de esta obra, y no incluimos a los aso ciados de Milán en el campo de los enfoques «breves/estratégicos», si bien reconocemos la brillantez táctica de su trabajo y la influencia que su modo de pensar, su pre ocupaci ón por el contexto, el esti lo de sus intervenciones y su empleo de las intervenciones «paradójicas» sisté-micas han ejercido sobre much os terapeutas breves/estratégicos.

En 1974, miembros del proyecto de terapia breve del MRI publi caron dos obras importantes: el libroChange: Principles of Problem Formation and Problem Resolution  (Wat zlawick y otr os, 1974) y el ar tículo «Brief Therapy: Focused Problem Resolution» (Weakland y otros, 1974). Estos trabajos tuvieron un impacto inmediato y espectacular en el campo de la terapia familiar, y contribuyeron de modo profundo a la ulterior difusión rápida del interés por los enfoques breves/estraté gicos. Este grupo ha continuado perfilando sus ideas sobre la terapia en trabajos posteriores, que se concentraron mucho menos en elabo rar la teoría y más en la práctica de la terapia breve centrada en pro blemas (Fisch y otros, 1982).

Otra figura temprana import ante es Richard Rabkin, quien demos tró su estilo singular en  Strategic Psychotherapy: Brief and Symptomatic subido por chofisnay para scribd

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22 GUÍA BREVE DE TERAPIA BREVE

Treatment   (1977); allí utiliza como analogía el ajedrez, y divide las eta pas del tratamiento en apertura, medio juego y final.

DEFINICIONES

Haley definió la terapia estratégica como sigue:

La terapia puede denominarse estratégica si el clínico inicia lo que sucede durante ella y diseña un enfoque particular para cad a problema... [El terapeuta] debe identificar los problemas resolubles, establecer metas, diseñar intervenciones para alcanzar esas metas, examinar las respues tas que recibe para corregir su enfoque y, en última instanci a, examinar el resultado de su terapia, a fin de ver si ha sido eficaz. El terapeuta debe ser agudamente sensible y receptivo al paciente y a su campo social, pero él mismo tiene que determinar su modo de proceder (Haley, 1973, pág. 17).

Richard Rabkin diferencia los enfoques estratégicos respecto de las terapias que «buscan sabiduría e iluminación», definiéndolos como «usualmente breves» e interesados en «cambiar la perspectiva que tie nen los pacientes de sus problemas y síntomas» (1977, págs. 6-7).

Para describir su enfoque, Weakland y otros prefieren la expresión «terapia breve» a «terapia estratégica» (Weakland y otros, 1974); lo mismo que Peggy Papp (1983), pero Rabkin considera que esa deno minación «no es lo bastante específica» (1977, pág. 7).

Típica del terapeuta breve/estratégico es la evitación de una teoría elaborada de la personalidad o la disfunción, sea en el nivel individual, familiar, o del sistema global. Las formulaciones diagnósticas tienden a representar, en cada caso, la visión más simplificada de la evolución y el manten imiento de los problem as, a fin de perm itir el desarrollo de una in tervenció n eficaz. A los terapeutas bre ves/estratégi cos les inte-resa intervenir del mo do má s rápido y económico posible; realizan una exploración y una elaboración sostenidas de sus propias conductas ó actitudes que tienden a facilitar al máximo la resolución rápida de los problemas.

En los escritos más recientes de Jay Haley y Cloé Madanes, la expre-sión «terapia estratégica» ha pasado a vincularse mucho más a las preo-cupaciones estructurales/jerárquicas/centradas-en-el-poder que apa-recen en el trabajo de estos autores. En consecu encia, en los capítulos

ENFOQUES BREVES/ESTRATÉGICOS DE LA TERAPIA 23

siguientes emplearemos el término «breve», y no «estratégico», para referirnos a los enfoques, primordialmente centrados en los proce sos, que constituyen el interés de la mayor parte de este libro.

La terapia breve se atiene esencialmente a fenómenos observables, es pragmática y se relaciona con la creencia de que los problemas son producidos y mantenidos:

1. por los constructos a través de los cuales se ven las dificultades (Kelly, 1955), y

2. por las secuencias conductuales repetitivas (personales e inter-personales) que rodean a tales constructos; estas secuencias, del de luego, pueden incluir los constructos y los aportes de los tera peutas.

LOS DOS ENFOQUES PRINCIPALES

Aunque en tod os los casos hay acuerdo acerca de la importan cia de identificar las secuencias conductuales repetitivas, los enfoques bre ves/estratégicos pueden dividirse en dos grupos principales, según el modo en que tiende a utilizarse la información:

A. Los enfoques (que definiremos como terapias estratégicas) inte resados en el modo en que las secuencias repetitivas revelan y reflejan la forma. Por lo general, se considera que los síntomas cumplen una función en la familia y aportan información meta fórica sobre la disfunción jerárquica (Haley, 1976; Madanes, 1981a, 1984; Papp, 1983). Se observan las secuencias para tra zar el mapa de la organización familiar.

B. Los enfoques (que definiremos como terapias breves) para los cuales el análisis de las ideas y de las secuencias repetitivas que rodean a los síntomas constituye un nivel de explicación sufi ciente; se consideran innecesarias las inferencias sobre su pro pósito, su función, o la estructura familiar (Cade, 1985; de Shazer, 1982, 1985, 1988; Fisch y otros, 1982; OHanlon, 1982; OHanlon y Weiner-Davis, 1989; Weakland y otros, 1974). Las secuencias se observan para identificar pautas de pensamiento y conduc tas que se autorrefuerzan.

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24

24 GUÍA BREVE DGUÍA BREVE DE TERE TERAPIAPIA BREVA BREVEE

 Los

 Los enfoques enfoques interesados interesados en en la la forma forma y y la la funciónfunción El enfoque de Haley, tal como aparece apuntado en

El enfoque de Haley, tal como aparece apuntado en  Problem Solving  Problem Solving Tlierapy

Tlierapy  (1976), se basa en la creencia de que los síntomas son signos  (1976), se basa en la creencia de que los síntomas son signos de un sistema en el cual el ordenamiento jerárquico es constantemen de un sistema en el cual el ordenamiento jerárquico es constantemen te ambiguo o bien involucra coaliciones reiteradas que cruzan los lími te ambiguo o bien involucra coaliciones reiteradas que cruzan los lími tes generacionales u organizacionales. Esa ambigüedad o confusión se tes generacionales u organizacionales. Esa ambigüedad o confusión se cartografía observando los modos repetitivos en que los miembros del cartografía observando los modos repetitivos en que los miembros del sistema se tratan entre sí, particularmente con respecto a la sistema se tratan entre sí, particularmente con respecto a la conducta-problema. Por ejemplo, un progenitor podría sentirse exasperado por problema. Por ejemplo, un progenitor podría sentirse exasperado por un hijo, expresar cólera o desesperación y pedir ayuda, pero proteger un hijo, expresar cólera o desesperación y pedir ayuda, pero proteger continuamente al jovencito de los intentos del cónyuge tendentes a continuamente al jovencito de los intentos del cónyuge tendentes a imponer disciplina. En otro caso posible, un abuelo actúa constante imponer disciplina. En otro caso posible, un abuelo actúa constante mente en connivencia con un nieto contra sus padres, o lo protege de mente en connivencia con un nieto contra sus padres, o lo protege de ellos, y de tal modo socava los esfuerzos de estos progenitores por alen ellos, y de tal modo socava los esfuerzos de estos progenitores por alen tar o dar vigencia a lo que consideran conductas apropiadas. Al mis tar o dar vigencia a lo que consideran conductas apropiadas. Al mis mo tiempo, ese abuelo o abuela quizá culpe de las conductas pertur mo tiempo, ese abuelo o abuela quizá culpe de las conductas pertur badoras del niño a la incompetencia o indiferencia de los padres. Los badoras del niño a la incompetencia o indiferencia de los padres. Los problemas tienden a ser más graves cuando la confusión jerárquica es problemas tienden a ser más graves cuando la confusión jerárquica es encubierta y/o desmedida. Desde esta perspectiva, la terapia supone encubierta y/o desmedida. Desde esta perspectiva, la terapia supone cambiar esas secuencias, de modo tal que se corrija la jerarquía y se cambiar esas secuencias, de modo tal que se corrija la jerarquía y se reduzca la ambigüedad o confusión.

reduzca la ambigüedad o confusión. Madanes comenta:

Madanes comenta:

Se espera que los progenitores estén a cargo de sus hijos, y las coa Se espera que los progenitores estén a cargo de sus hijos, y las coa licio

liciones transgresionales, como la de un progenitor que tones transgresionales, como la de un progenitor que to ma partido poma partido po rr un niño contra el otro progenitor, estén bloqueadas. Hay también una un niño contra el otro progenitor, estén bloqueadas. Hay también una preocupación cautelosa por el lugar del terapeuta..., de modo que él o preocupación cautelosa por el lugar del terapeuta..., de modo que él o ella no forme coaliciones inadvertidas con los miembros que ocupan ella no forme coaliciones inadvertidas con los miembros que ocupan posiciones inferior

posiciones inferiores en la jerarquía, coes en la jerarquía, co ntra los que están ntra los que están en niveles másen niveles más altos (Madanes, 1981b, pág. 22).

altos (Madanes, 1981b, pág. 22).

Los síntomas se consideran una comunicación metafórica sobre un Los síntomas se consideran una comunicación metafórica sobre un problema más importante, y también una solución disfuncional dé problema más importante, y también una solución disfuncional dé ese problema. Se los analiza como contratos entre personas o como ese problema. Se los analiza como contratos entre personas o como tácticas en las luchas de poder. Dice Madanes:

tácticas en las luchas de poder. Dice Madanes:

En el caso de un hombre deprimido que no hace su trabajo, se supon En el caso de un hombre deprimido que no hace su trabajo, se supon dría que éste es el modo en que ese hombre y su esposa (y/o su madre) dría que éste es el modo en que ese hombre y su esposa (y/o su madre) su padre, sus

su padre, sus hijos y otras personas) se comunican hijos y otras personas) se comunican acerca de ciertas cues-acerca de ciertas

cues-ENFOQUES

ENFOQUES BREVES/ESTRATÉGICOS DE LA TERAPIABREVES/ESTRATÉGICOS DE LA TERAPIA 2S2S

tiones específicas, como la de si la esposa aprecia a su marido y el tra tiones específicas, como la de si la esposa aprecia a su marido y el tra bajo que éste desempeña, o si el esposo tiene que hacer lo que quieren la bajo que éste desempeña, o si el esposo tiene que hacer lo que quieren la mujer o la madre, etcétera. Es posible que la pareja se vuelva inestable mujer o la madre, etcétera. Es posible que la pareja se vuelva inestable en torno al problema presentado, y que entonces un hijo tenga que desa en torno al problema presentado, y que entonces un hijo tenga que desa rrollar un síntoma que obligue al padre a participar activamente en su rrollar un síntoma que obligue al padre a participar activamente en su cuidado, en lugar de mantenerse deprimido o incompetente (Madanes, cuidado, en lugar de mantenerse deprimido o incompetente (Madanes, 1981b, pág. 21).

1981b, pág. 21).

De modo que, para este enfoque, los síntomas tienen funciones de De modo que, para este enfoque, los síntomas tienen funciones de protección o estabilización. Papp habla de tener presentes interrogan protección o estabilización. Papp habla de tener presentes interrogan tes como

tes como «¿Qué función cumple este síntoma en la estabilización de la«¿Qué función cumple este síntoma en la estabilización de la familia?», y «¿Cuál es el tema central en torno al que está centrado el familia?», y «¿Cuál es el tema central en torno al que está centrado el problema?». Esta autora habla de cambios en el ciclo vital de la fami problema?». Esta autora habla de cambios en el ciclo vital de la fami lia que activan «conflictos dormidos, y esos conflictos, en lugar de resol lia que activan «conflictos dormidos, y esos conflictos, en lugar de resol verse, se expresan a través de un síntoma» (Papp, 1983, págs. 18-19). verse, se expresan a través de un síntoma» (Papp, 1983, págs. 18-19). Se considera que el propósito del síntoma es defender a la familia de Se considera que el propósito del síntoma es defender a la familia de los cambios o, alternativamente, ayudar a negociarlos, forzando a la los cambios o, alternativamente, ayudar a negociarlos, forzando a la familia a reorganizarse.

familia a reorganizarse.

 Los

 Los enfoques enfoques que que se se centran centran en en el el procesoproceso  y

 y los los circuitos circuitos dede  feedback  feedback

El modelo de terapia breve del MRI se basa en la creencia de que El modelo de terapia breve del MRI se basa en la creencia de que los problemas se originan y son mantenidos por el modo en que un los problemas se originan y son mantenidos por el modo en que un cliente o las otras personas involucradas perciben y abordan las difi cliente o las otras personas involucradas perciben y abordan las difi cultades normales de la vida. Las soluciones intentadas, que derivan cultades normales de la vida. Las soluciones intentadas, que derivan de un cierto marco de creencias aplicado a la dificultad, quizá no gene de un cierto marco de creencias aplicado a la dificultad, quizá no gene ren ningún cambio o incluso exacerben el problema. Dicho problema ren ningún cambio o incluso exacerben el problema. Dicho problema se agrava mientras

se agrava mientras se aplican de modo repetido y creciente soluciones,se aplican de modo repetido y creciente soluciones, o aparentes soluciones, del tipo «más de lo mismo», que llevan a «más o aparentes soluciones, del tipo «más de lo mismo», que llevan a «más del mismo» problema, lo cual, a su vez, genera «más de las mismas» del mismo» problema, lo cual, a su vez, genera «más de las mismas» soluciones intentadas, y así sucesivamente... (Watzlawick y otros, 1974). soluciones intentadas, y así sucesivamente... (Watzlawick y otros, 1974). Se entiende que lo que mantiene los problemas es la aplicación conti Se entiende que lo que mantiene los problemas es la aplicación conti nuad

nuad a de esos a de esos intentos de solución, «erróneosintentos de solución, «erróneos» o frustrados, » o frustrados, que entonque enton ces se convierten en el problema en sí. Desde luego, el mismo fenómeno ces se convierten en el problema en sí. Desde luego, el mismo fenómeno puede producirse en la terapia, cuando «más del mismo» enfoque tera puede producirse en la terapia, cuando «más del mismo» enfoque tera péutico o «más de las mismas» técnicas derivadas de un cierto marco péutico o «más de las mismas» técnicas derivadas de un cierto marco o modelo generan «más del mismo» problema, etcétera, etcétera... Una o modelo generan «más del mismo» problema, etcétera, etcétera... Una reacción insuficiente a una dificultad, o su negación, pueden reacción insuficiente a una dificultad, o su negación, pueden

tam-subido por chofisnay para scribd subido por chofisnay para scribd

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26 GUÍA GUÍA BREVE BREVE DE DE TERAPIA TERAPIA BREVEBREVE

bién constituir «soluciones intentadas» capaces de perpetuar esa difi bién constituir «soluciones intentadas» capaces de perpetuar esa difi cultad y convertirla en un problema.

cultad y convertirla en un problema.

La aplicación repetida de soluciones «erróneas» o desafortunadas La aplicación repetida de soluciones «erróneas» o desafortunadas conlleva así la dificultad en una pauta de autorrefuerzo que mantiene conlleva así la dificultad en una pauta de autorrefuerzo que mantiene el

el  statu quo.  statu quo. Por ejemplo, los miem broPor ejemplo, los miembro s de s de The Brief The Brief TherTher apy Centerapy Center describen como sigue la pauta común que se desarrolla entre una per describen como sigue la pauta común que se desarrolla entre una per sona deprimida y sus íntimos:

sona deprimida y sus íntimos:

Cuanto más intentan animarlo y hacerle ver los aspectos positivos Cuanto más intentan animarlo y hacerle ver los aspectos positivos de la vida

de la vida, prob, prob ablemente mablemente m ás se deprimirá el paciente: «Ellos ni siquieás se deprimirá el paciente: «Ellos ni siquie ra me comprenden». La acción destinada a

ra me comprenden». La acción destinada a aliviar  aliviar  la conducta del otro, la conducta del otro, en parte la

en parte la agrava; agrava;  la «cura» es peor que la «enfermedad» original.  la «cura» es peor que la «enfermedad» original. Lamentablemente, los involucrados, por lo general, no advierten este Lamentablemente, los involucrados, por lo general, no advierten este hecho, e incluso se niegan a creerlo si cualquier otro intenta señalárse hecho, e incluso se niegan a creerlo si cualquier otro intenta señalárse lo (Weakland y otros, 1974, pág. 149).

lo (Weakland y otros, 1974, pág. 149).

Un progenitor que trata de controlar a un adolescente lo impulsa a Un progenitor que trata de controlar a un adolescente lo impulsa a realizar más actos de rebeldía, que provocarán más intentos de con realizar más actos de rebeldía, que provocarán más intentos de con trol, v así sucesivamente. Un insomne se esfuerza cada vez con más trol, v así sucesivamente. Un insomne se esfuerza cada vez con más empeño en dormir, fenómeno éste que sólo puede producirse de modo empeño en dormir, fenómeno éste que sólo puede producirse de modo espontáneo;

espontáneo; ese esfuerzo frenético por dormir se convierte en la razónese esfuerzo frenético por dormir se convierte en la razón m

miissmma a de que el de que el suesue ño le ño le resuresu lte tan elusivo. En lte tan elusivo. En este enfoqeste enfoq ue, la ue, la cro- cro-nicidad es vista

nicidad es vista como persistencia como persistencia de de una duna dificulificultad tad repetirepeti damendamen te te malmal manejada.

manejada. No se extraen inferencias sobre disfunciones individuales oNo se extraen inferencias sobre disfunciones individuales o familiares subyacentes. Al síntoma no se le atribuye ningún familiares subyacentes. Al síntoma no se le atribuye ningún propósi-to o función. No se considera que sean necesarios o útiles conceppropósi-tos to o función. No se considera que sean necesarios o útiles conceptos tales como los de homeostasis, enfermedad mental o ventaja tales como los de homeostasis, enfermedad mental o ventaja inter-personal de los síntomas.

personal de los síntomas. Fisch y otros comentan: Fisch y otros comentan:

Las personas suelen persistir en acciones que inadvertidamente man Las personas suelen persistir en acciones que inadvertidamente man tienen los problemas, y a menudo lo hacen con la mejor de las tienen los problemas, y a menudo lo hacen con la mejor de las inten-ciones.. Se atienen con mucho cuidado a mapas mal trazados, lo cual ciones.. Se atienen con mucho cuidado a mapas mal trazados, lo cual es de esperar en personas comprensiblemente angustiadas en medio de es de esperar en personas comprensiblemente angustiadas en medio de dificultades. La c

dificultades. La c reencreenc ia en tales mapas tambiia en tales mapas tambi én hace difícil én hace difícil que se veque se veaa que no sirven como guías eficaces... (1982, págs. 16-18).

que no sirven como guías eficaces... (1982, págs. 16-18).

En este enfoque, la terapia se centra en las «soluciones intentadas», En este enfoque, la terapia se centra en las «soluciones intentadas», en detener c incluso invertir el tratamiento usual que ha servido para en detener c incluso invertir el tratamiento usual que ha servido para exacerbar la situación, por más lógico que ese tratamiento parezca. El exacerbar la situación, por más lógico que ese tratamiento parezca. El

ENFOQUES

ENFOQUES BREVES/ESTRATÉBREVES/ESTRATÉGICOS DE LA TERAPIAGICOS DE LA TERAPIA 2727

supuesto de base es que, una vez bloqueado el circuito de realimenta supuesto de base es que, una vez bloqueado el circuito de realimenta ción que mantiene el problema, se tiene acceso a una mayor gama de ción que mantiene el problema, se tiene acceso a una mayor gama de conductas.

conductas.

En contraste con la sabiduría convencional, según la cual «si no tie En contraste con la sabiduría convencional, según la cual «si no tie nes éxito la primera vez, sigue intentándolo», Fisch y otros recomien nes éxito la primera vez, sigue intentándolo», Fisch y otros recomien dan que, «si no tienes éxito la primera vez, puedes intentarlo una segun dan que, «si no tienes éxito la primera vez, puedes intentarlo una segun da, pero si vuelves a fracasar, intenta algo diferente» (pág. 18). Ellos da, pero si vuelves a fracasar, intenta algo diferente» (pág. 18). Ellos resumen su enfoque como sigue:

resumen su enfoque como sigue:

Si la formación y el mantenimiento del problema se ven como par Si la formación y el mantenimiento del problema se ven como par tes de un círculo vicioso, en el cual la bienintencionada conducta-solu tes de un círculo vicioso, en el cual la bienintencionada conducta-solu ción mantiene el problema, entonces alterar esa conducta debe inte ción mantiene el problema, entonces alterar esa conducta debe inte rrumpir el ciclo e iniciar la resolución, es decir, la cesación de la con rrumpir el ciclo e iniciar la resolución, es decir, la cesación de la con ducta-problema, puesto que ya no es provocada por otras conductas del ducta-problema, puesto que ya no es provocada por otras conductas del sistema de interacción (1982, pág. 18).

sistema de interacción (1982, pág. 18).

Entonces «menos de lo mismo» puede llevar a «menos de lo mis Entonces «menos de lo mismo» puede llevar a «menos de lo mis mo», y así sucesivamente.

mo», y así sucesivamente.

INTERVENCIÓN TERAPÉUTICA INTERVENCIÓN TERAPÉUTICA

Aunque los distintos enfoques breves/estratégicos se basan en algu Aunque los distintos enfoques breves/estratégicos se basan en algu nos supuestos diferentes, hay muchos modos de intervención comu nos supuestos diferentes, hay muchos modos de intervención comu nes a todos los terapeutas breves. Está implícito en lo que ya hemos nes a todos los terapeutas breves. Está implícito en lo que ya hemos dicho que los terapeutas breves se identifican más por el modo en que dicho que los terapeutas breves se identifican más por el modo en que actúan que por sus formulaciones teóricas. Milton Erickson parecía actúan que por sus formulaciones teóricas. Milton Erickson parecía trabajar más a partir de una teoría implícita de la intervención que trabajar más a partir de una teoría implícita de la intervención que basándose en una teoría de la personalidad o de la disfunción clara basándose en una teoría de la personalidad o de la disfunción clara mente articulada. Lankton y Lankton han confeccionado una lista de mente articulada. Lankton y Lankton han confeccionado una lista de los principios que sustentan el enfoque idiosincrásico de Erickson. los principios que sustentan el enfoque idiosincrásico de Erickson. Éstos pueden verse como implícitos en el trabajo de la mayoría de los Éstos pueden verse como implícitos en el trabajo de la mayoría de los terapeutas breves.

terapeutas breves.

1. Las personas actúan sobre la base de sus mapas internos, y no de su 1. Las personas actúan sobre la base de sus mapas internos, y no de su

experiencia sensorial. experiencia sensorial. 2.

2. Las personas realizan la mejor Las personas realizan la mejor elección elección para ellas en cualquier mopara ellas en cualquier mo menmen to dado.

to dado. 3.

3. La explicaciLa explicación, la teoría o la metáón, la teoría o la metáfora utilizadas para relacionfora utilizadas para relacion ar hechosar hechos concernientes a una persona no son la persona.

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28

28 GUÍA BREVE GUÍA BREVE DE DE TERAPIA TERAPIA BREVEBREVE 4. Respeta todos los mensajes del cliente. 4. Respeta todos los mensajes del cliente. 5.

5. Enseña a elegiEnseña a elegir; nunr; nun ca excluyas la elecca excluyas la elección.ción. 6.

6. Los recursos que el clieLos recursos que el cliente necesita están en su nte necesita están en su propia historpropia histor ia personal.ia personal. 7. Encuéntrate con el cliente en su propio modelo del mundo.

7. Encuéntrate con el cliente en su propio modelo del mundo. 8.

8. La persona con la mayor La persona con la mayor flexibiflexibilidad o posibilidad de eleccilidad o posibilidad de elección será elón será el elemento que controle el sistema.

elemento que controle el sistema. 9. Una persona no puede no comunicar. 9. Una persona no puede no comunicar. 10. Si es trabajo duro, divídelo en partes. 10. Si es trabajo duro, divídelo en partes. 11.

11. Los resultados se determinan Los resultados se determinan en el nivel psen el nivel psicológiicológico (Lankton y Lankton,co (Lankton y Lankton, 1983, pág. 12).

1983, pág. 12).

El genio de Erickson para construir intervenciones singulares y a El genio de Erickson para construir intervenciones singulares y a menudo brillantes se ha hecho legendario. En nuestra opinión, no menos menudo brillantes se ha hecho legendario. En nuestra opinión, no menos importante era el profundo respeto que tenía por sus pacientes, por importante era el profundo respeto que tenía por sus pacientes, por sus creencias, por su capacidad para cambiar a pesar de sus problemas sus creencias, por su capacidad para cambiar a pesar de sus problemas agudos o crónicos, y la preocupación por proteger su integridad. agudos o crónicos, y la preocupación por proteger su integridad.

La terapia apunta hacia todos o algunos de los objetivos siguientes: La terapia apunta hacia todos o algunos de los objetivos siguientes: A. Modificar los marcos de creencias o constructos del cliente (indi A. Modificar los marcos de creencias o constructos del cliente (indi viduo o familia) que se pueden considerar relacionados con el viduo o familia) que se pueden considerar relacionados con el modo en que se perciben, encaran y mantienen las dificultades. modo en que se perciben, encaran y mantienen las dificultades. B. Modificar las sentencias repetitivas que rodean el problema, B. Modificar las sentencias repetitivas que rodean el problema,

derivadas de aquellos marcos. derivadas de aquellos marcos.

C. Modificar las posiciones y enfoques del terapeuta que se vuelvan C. Modificar las posiciones y enfoques del terapeuta que se vuelvan partes de un patrón que se autorrefuerza entre el terapeuta y el partes de un patrón que se autorrefuerza entre el terapeuta y el cliente.

cliente. D.

D. Modificar la Modificar la relación relación del cliente (y quizá del del cliente (y quizá del terapterap euta) coeuta) co n losn los sistemas globales de la familia, el vecindario o la profesión. sistemas globales de la familia, el vecindario o la profesión.

 Las

 Las pautas pautas como como hábitoshábitos

El enfoque breve asume el supuesto de que las personas hacen lo El enfoque breve asume el supuesto de que las personas hacen lo mejor que está a su alcance en vista de las situaciones y las restriccio mejor que está a su alcance en vista de las situaciones y las restriccio nes de los constructos (Kelly, 1955) a través de los cuales han llegado nes de los constructos (Kelly, 1955) a través de los cuales han llegado a ver sus dificultades (véase el capítulo 2). No se supone que los sín a ver sus dificultades (véase el capítulo 2). No se supone que los sín tomas reflejen hipotéticos problemas subyacentes irresueltos. El enfo tomas reflejen hipotéticos problemas subyacentes irresueltos. El enfo que no se basa en un modelo de déficit. La opinión de los autores que no se basa en un modelo de déficit. La opinión de los autores es que la mayoría de los problemas están insertados en hábitos de reac es que la mayoría de los problemas están insertados en hábitos de reac ción y respuesta, no necesariamente más complejos que, por ción y respuesta, no necesariamente más complejos que, por

ejem-ENFOQUES BREVES/ESTRATÉGICOS DE

ENFOQUES BREVES/ESTRATÉGICOS DE LA TERAPIALA TERAPIA 2299

plo, el hábito de fumar o de comerse las uñas, aunque sus ramifica plo, el hábito de fumar o de comerse las uñas, aunque sus ramifica ciones pueden tener consecuencias de mucho mayor alcance. Y así ciones pueden tener consecuencias de mucho mayor alcance. Y así como una persona puede empezar a fumar mucho como respuesta a como una persona puede empezar a fumar mucho como respuesta a un período particularmente tenso de su vida, y después le resulte difí un período particularmente tenso de su vida, y después le resulte difí cil romper el hábito aunque ese período de tensión haya concluido cil romper el hábito aunque ese período de tensión haya concluido mucho tiempo antes, del mismo modo, decimos, las reacciones y res mucho tiempo antes, del mismo modo, decimos, las reacciones y res puestas emocionales y conductuales habituales que se convierten en puestas emocionales y conductuales habituales que se convierten en partes de los contextos-problema pueden vers

partes de los contextos-problema pueden verse como hábitos qe como hábitos q ue sobreue sobre viven mucho tiempo a los estímulos originales que los han desencade viven mucho tiempo a los estímulos originales que los han desencade nado. Igual que muchos hábitos, éstos suelen ser difíciles de romper, nado. Igual que muchos hábitos, éstos suelen ser difíciles de romper, debido a los ciclos de autorrefuerzo en los que quedan atrapados. A debido a los ciclos de autorrefuerzo en los que quedan atrapados. A nuestro juicio, no es necesario inferir un sustrato más fundamental y nuestro juicio, no es necesario inferir un sustrato más fundamental y profundo de cuestiones irresueltas, motivaciones inconscientes, resis profundo de cuestiones irresueltas, motivaciones inconscientes, resis tencias, etcétera.

tencias, etcétera.

 Etapas

 Etapas de de la la vidavida

Los terapeutas a los que les interesa la forma consideran los sín Los terapeutas a los que les interesa la forma consideran los sín tomas como indicación de que una familia no está pasando de una eta tomas como indicación de que una familia no está pasando de una eta pa a la siguiente del ciclo vital familiar con éxito. Se supone que la tera pa a la siguiente del ciclo vital familiar con éxito. Se supone que la tera pia ayuda a las familias a negociar esa transición y a reorganizarse ade pia ayuda a las familias a negociar esa transición y a reorganizarse ade cuadamente para la etapa siguiente. Pueden ser especialmente difíci cuadamente para la etapa siguiente. Pueden ser especialmente difíci les las etapas en las que alguien se suma al sistema o desaparece de él les las etapas en las que alguien se suma al sistema o desaparece de él —por ejempl

—por ejemplo por nacimientoo por nacimiento , divorcio, muerte, y cuando lo, divorcio, muerte, y cuando lo s hijos cres hijos cre cen y empiezan a irse del hogar (Haley, 1973, 1980b).

cen y empiezan a irse del hogar (Haley, 1973, 1980b). Para los terapeutas a los que les

Para los terapeutas a los que les interesa el interesa el proceso, esoproceso, eso s puns pun tos detos de transición también son importantes. Fisch y otros comentan:

transición también son importantes. Fisch y otros comentan:

Los problemas comienzan en alguna dificultad ordinaria de la vida, Los problemas comienzan en alguna dificultad ordinaria de la vida, de las que nunca faltan. Esa dificultad puede provenir de un aconteci de las que nunca faltan. Esa dificultad puede provenir de un aconteci miento inusual o fortuito

miento inusual o fortuito . Pero, las más de las vec. Pero, las más de las veces, es probabes, es probab le que elle que el origen sea una dificultad común asociada con una de las transiciones origen sea una dificultad común asociada con una de las transiciones que se experimentan regularmente en el curso de la vida (1982, pág. que se experimentan regularmente en el curso de la vida (1982, pág. 13)13).. El proceso que lleva a ver la situación de determinada manera, y El proceso que lleva a ver la situación de determinada manera, y a manejarla mal inadvertidamente, por medio de la aplicación a manejarla mal inadvertidamente, por medio de la aplicación reite-rada de soluciones desafortunadas, puede convertir muy pronto una rada de soluciones desafortunadas, puede convertir muy pronto una dificultad en un problema «cuya dimensión y naturaleza finales qui dificultad en un problema «cuya dimensión y naturaleza finales qui zá tengan poca relación aparent

zá tengan poca relación aparent e con e con el obstáculo original» (pág. el obstáculo original» (pág. 14)14)..

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GUÍA BREVE DE TERAPIA BREVE

Cambio, ¿en qué?

Ya hemos indicado que todos los enfoques breves/estratégicos, sea que se interesen en el pro ceso o en la forma, considera n que el cambio surge de la ruptura de las pautas de pensa mient o y acción, de la inte-rrupción de las secuencias que se repiten.

También interesa directam ente el problema presentad o, aunqu e las distintas opiniones sobre lo que ese probl ema refleja o representa pue-den diferir mucho. Como observa Haley,

... al concentrarse en los síntomas, el terapeuta obtiene el mayor p oder y la mejor oportunidad para generar cambios. Lo que más le interesa al cliente es el problema presentado: cuando el terapeuta trabaja con esto, puede obtener una gran cooperación... La meta no es proporcio-narle a la familia conocimientos sobre su sistema, que funciona mal, sino cambiar las secuencias familiares para que se resuelvan los problemas presentados (1976, pág. 129).

Los terapeutas interesados en el proceso centran su atención en las soluciones intentadas, tratando de bloquearlas o invertirlas. Por ejemplo: Un hombre pidió ayuda porque cada vez era más incapaz de man tener la erección. Esto le provocaba un considerable malestar y genera-ba alguna tensión en sus relaciones con su novia. Hubo una entrevista conjunta y el hombre dijo que necesitaba aprender a controlar mejor la conducta de su pen e. Como primer paso hacia el aprendizaje de este con-trol, se le pidió a la joven que esa noche intentara todo lo que pudiera para excitar al novio. A él se le indicó que tratara de impedir que su pene entra ra en erección o permaneciera erecto. Fracasó (Cade, 1979, pág. 92). Weakland y otros observan:

En general sostenemos que el cambio se puede lograr con más faci lidad si su meta es razonablemente pequeña y está claramente enun ciada. En cuanto el paciente ha experimentado un cambio pequeño pero definido en la naturaleza aparentemente monolítica del problema que es más real para él, esa experiencia conduce a más cambios autoindu-cidos en ese ámbito de su vida, y a menudo también en otros. Es decir, se inician círculos benéficos (1974, pág. 150).

ENFOQUE S BREVES/ESTRATÉGICOS DE LA TERAPIA

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Los terapeutas interesados en la forma tienden a planificar su tera pia en etapas y a concentrarse directamente en la organización dis funcional de la familia. A menudo, como primer paso en el camino a una organización disfuncional, conducen a la familia a una organiza ción disfuncional diferente. Por ejemplo, una pauta que incluye a un progenitor que participa en exceso podría llevar a un patrón en el cual el otro progenitor, más periférico, deba tomar todas las decisiones importantes sobre los hijos. Ése sería el paso inicial, antes de que ambos padres pasen a actuar juntos con mayor eficacia. Los encargos asig nados a las familias con respecto a este tipo de metas tienden a con trolarse con algún vigor en las sesiones ulteriores.

Los terapeutas interesados en el proceso, aunque piensan mucho la planificación de las intervenciones, no operan desde una posición normativa que fije de antemano una organización obligada y, por lo tanto, tienden a tomar cada sesión tal como viene. Si la familia no cum ple con un encargo, el terapeuta tiende a considerar que se trata de un error de cálculo suyo, más bien que de resistencia del cliente (indivi duo o familia).

 Directivas

Los enfoques breves/estratégicos son a menudo directivos, en cu an to al cliente o a la familia se le dan ideas o incluso instrucciones sobre cómo com porta rse en determin adas situaciones. A veces, las directivas requieren cambios específicos en las conductas, y otras, que los cam bios sean evitados o pospuestos. Los terapeutas interesados en el pro ceso tienden a concentrarse en directivas que se deben llevar a cabo entre sesiones; utilizan la entrevista para reunir información y desa rrollar el tipo de rapport   necesario para una relación respetuosa y coo perativa. Los terapeutas interesados en la forma también dan directi vas para el tiempo en tre sesiones, pero también en las entrev istas se le suele indicar a la familia que haga algo diferente de lo habitual. Por ejemplo, a un progenitor se le pide que controle en ese mismo momen to a un niño destructivo, mientras el terapeuta bloqu ea cualquier in tento de intromisión del abuelo o la abuela, o de otro de los hijos. La sesión sirve para ensayar los cambios que la familia tendrá que reali zar en el hogar. Estas sesiones a veces se vuelven muy dramáticas.

Referencias

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