La Respuesta Esta en Las Escrituras

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La respuesta

está en las

Escrituras

P. Flaviano Amatulli Valente, fmap

Apóstoles de la Palabra

México, 2011

http://www.apostolesdelapalabra.org

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2

Título original:

La Iglesia Católica y las Sectas. Preguntas y Respuestas.

Imprimatur:

† Mons. Guillermo Ranzahuer González Obispo de San Andrés Tuxtla

Diseño de Portada:

Hno. Efraín Bragado Del Ángel

efrainb_angel@yahoo.com.mx

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Jorge Luis Zarazúa Campa, fmap

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Presentación

El fenómeno del proselitismo religioso es ya un hecho presente en todas las latitudes. Mientras por un lado se habla de diálogo y comprensión, por el otro la realidad es totalmente diferente. Hay gente que hace todo lo posible para confundir a los católicos y llevarlos a engrosar sus filas: testigos de Jehová, mormones, adventistas del sép-timo día, pentecostales, cristianos, etc.

Sus argumentos son conocidos de sobra: “Los cató-licos adoran las imágenes”, “No vale el bautismo de los niños”, “María no fue virgen, puesto que la Biblia menciona a los hermanos de Jesús”, “Hay que guardar el sábado, como señalan los diez mandamientos que Dios entregó a Moisés en el Monte Sinaí”, etc.

Parecen personas expertas en cuestiones bíblicas y animadas de un verdadero celo apostólicos. Por eso mu-chos les hacen caso y se alejan de la Iglesia, al no contar con una preparación específica al respecto.

Pues bien, lo que pretendemos con este folleto, es ofre-cer al católico una respuesta sencilla a los cuestionamien-tos, que le vienen de los grupos proselitistas, y al mismo tiempo aclararle su identidad como miembros de la Iglesia que fundó Cristo. Una vez aclarado esto, es difícil que un católico se deje convencer a dejar la Iglesia, fundada por Cristo, para adherirse a un grupo particular, fundado por un hombre cualquiera.

Claro que esto no basta para formar a un verdadero católico ni es suficiente para poner un dique ante al avance de los grupos proselitistas. Sencillamente representa un inicio para darle seguridad acerca del camino que está siguiendo, lo que lo llevará a profundizar cada día más su fe y a vivirla con más entrega.

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NOTA:

Para el pueblo en general, es difícil distinguir entre protestantismo histórico y sectas de origen protestante. En este folleto, al utilizar la palabra “protestante”, nos estamos refiriendo a las sectas de origen protestante.

Después será necesario aportar grandes cambios al interior de la Iglesia, de manera que todo bautizado pueda ser debidamente atendido y fortalecido en la fe. Mientras tanto, se hace cada vez más urgente luchar para poner un freno al éxodo constante de los católicos hacia nuevas propuestas religiosas, sustentadas muchas veces en falacias, falsedades y hasta verdaderas calumnias.

Que el Señor bendiga a cuantos están luchando por fortalecer la fe de los hermanos más débiles y les conceda ver coronado por el éxito todo esfuerzo encaminado a realizar una tarea tan noble y merecedora.

México, D.F., a 22 de Noviembre de 2005.

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Capítulo 1

La Verdadera

Iglesia de Cristo

«¿Por qué no te pasas con nosotros? ‑se oye de-cir‑. Nosotros no tomamos ni fumamos. En nues-tro templo hay visiones y revelaciones, se cura, se habla en lenguas... se siente muy bonito. Algunos llegan hasta a desmayarse. Nuestro pastor se-guido ve a Jesús y habla con Él personalmente». De esta manera, muchos tratan de perturbar la fe de la gente sencilla, para llevársela a sus grupos. Pero aquí el problema es otro: Jesús, ¿fundó o no UNA SOLA IGLESIA? Según la Biblia, esta Iglesia ¿tendría que acabarse pronto o duraría HASTA EL FIN DEL MUNDO? Actualmente, entre to-das las agrupaciones que se llaman cristianas, ¿CUAL ES AQUELLA ÚNICA IGLESIA QUE FUNDÓ JESÚS PERSONALMENTE?

Pues bien, en esta Iglesia yo quiero vivir y morir. Nada de que “pásate con nosotros, porque en nuestro templo se prohíben muchas cosas y se siente muy bonito”.

En realidad, Jesús no dijo a sus discípulos: Vayan por todo el mundo y funden muchas Iglesias, para que cada uno pueda escoger la que más le guste”. No. Jesús fundó una sola Iglesia y nada más. Por lo tanto, en esta Iglesia hay que vivir y morir, si se quiere obedecer a Él y ser un verda-dero discípulo suyo.

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1.1. ¿Cuántas Iglesias fundó Jesús? Jesús fundó UNA SOLA IGLESIA.

Y ahora yo te digo: Tú eres Pedro, o sea Piedra, y sobre esta piedra

edificaré MI IGLESIA. (Mt 16, 18a)

1.2. ¿Cuánto tiempo durará la Iglesia que fundó Jesús? La Iglesia que fundó Jesús, durará HASTA EL FIN DEL MUNDO.

Los poderes del infierno

NO LA PODRÁN VENCER. (Mt 16, 18b) Yo estoy con ustedes todos los días

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1.3. Entre todas las Iglesias actuales, ¿cuál es aquella única Iglesia que fundó Jesús?

Entre todas las Iglesias actuales, la Iglesia Católica es aquella única que fundó Jesús.

1.4. ¿Cómo sabemos que la Iglesia católica es la única Iglesia que fundó Jesús?

Lo sabemos por el hecho que la Iglesia Católica es la única Iglesia antigua, que llega hasta Jesús. Mientras que todas las demás iglesias o sectas, salieron de la Iglesia Católica y tienen a hombres como fundadores.

(Véase Apéndice 2: Lista de los principales Iglesias

y grupos proselitistas, con nombre del fundador,

lugar y fecha de fundación: p. 121).

1.5. ¿Cómo sabemos que la Iglesia Católica llega hasta Jesús?

Lo sabemos por los documentos históricos. Por ejemplo, tenemos la lista de todos los Papas, desde San Pedro hasta el Papa actual (véase en el Apéndice 1: Lista de los Papas: p. 115). También tenemos los escritos de los Padres de la Iglesia, que son testigos privilegiados de la Tradición de la Iglesia y nos transmiten, con sus comentarios y escritos, la doctrina viva que predicó Jesucristo, transmitida sin interrupción por los Apóstoles a sus sucesores, los obispos. Son hombres de los primeros siglos que se distinguieron por su santidad de vida, por la ortodoxia de sus escritos, su antigüedad y por la aceptación universal de la Iglesia. Entre ellos tenemos algunos que conocieron a los apósto-les, otros que se dedicaron más a la defensa de la fe y los mayores teólogos y predicadores de la Iglesia. Dentro de ellos podemos citar: San Clemente de Roma (†102), San Ignacio de Antioquía (†110), San Policarpo (†156), San Ire-neo (†202), S. Atanasio (†373), S. Basilio Magno (†369), S. Gregorio Nacianceno (†379), San Juan Crisóstomo (†407), S. Ambrosio (†397), S. Jerónimo (†420), S. Agustín (†430) y S. Gregorio Magno (†604).

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1.6. ¿Es cierto que Jesús dio permiso a ciertas personas para que fundaran OTRAS IGLESIAS, aparte de la que él fundó personalmente?

No es cierto. Según la Biblia, Jesús fundó una sola Iglesia y NO DIO PERMISO a nadie para fundar otras Iglesias. 1.7. ¿Podemos llamar «Iglesia» a todo grupo religioso?

No. Por «Iglesia» entendemos aquellas comunidades que poseen cuatro características: Unidad, santidad, catolici-dad y apostolicicatolici-dad. Siendo así, el nombre «Iglesia» sólo se refiere básicamente a la Iglesia Católica y a las Iglesias Ortodoxas. (Cf IV. Unicidad y unidad de la Iglesia [Do-minus Iesus], nn. 16-17.).

Los otros grupos cristianos, si no poseen esas cuatro no-tas, no pueden ser considerados Iglesia, son comunidades cristianas. Al mismo tiempo, entre ellas es necesario dis-tinguir lo que llamamos protestantismo histórico de los movimientos pentecostales y neo-pentecostales. Todavía es común que todos esos grupos sean conocidos como Iglesias. Por eso, en el Apéndice 2 llamamos «Iglesias» a algunos de los grupos protestantes.

1.8. ¿Cómo llama la Biblia a los que se salen de la Iglesia que fundó Cristo, y enseñan otras doctrinas?

A los que se salen de la Iglesia que fundó Cristo y enseñan otras doctrinas, la Biblia los llama ANTICRISTOS, es decir enemigos de Cristo y PERTUR BADORES. Por lo tanto, quedan MALDITOS.

Hijitos míos, es la última hora, y se les dijo que tendría que llegar EL ANTICRISTO; en realidad, ya han venido VARIOS ANTICRISTOS, por donde comprobamos que ésta es la última hora.

ELLOS SALIERON DE ENTRE NOSOTROS MISMOS, aun‑ que realmente NO ERAN DE LOS NUESTROS. Si hubieran sido de los nuestros se habrían quedado con nosotros. Al salir ellos, vimos claramente que entre nosotros no todos eran de los nuestros. (1 Jn 2, 18‑19)

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En realidad NO HAY OTRO EVANGELIO, sino que hay entre ustedes algunos perturbadores que quieren tras‑ tornar el Evangelio de Cristo. Pero aunque viniéramos nosotros o viniera del cielo algún ángel para anunciarles el Evangelio de otra manera que lo hemos anunciado, ¡sea maldito! (Gál 1, 7‑8)

1.9. ¿Qué quiere Jesús: que haya división o unidad entre sus discípulos?

Jesús quiere que haya UNIDAD entre sus discípulos. Que todos SEAN UNO como tú, Padre, estás en mí, y yo en ti. Sean también ellos uno en nosotros: así el mundo creerá que Tú me has enviado. (Jn 17, 20‑21)

1.10. ¿Desde cuándo empezaron las divisiones entre los discípulos de Cristo?

Las divisiones entre los discípulos de Cristo empezaron desde un principio, viviendo todavía los Apóstoles. Me refiero a que cada uno va proclamando: Yo soy de Pablo, yo soy de Apolo, yo soy de Pedro, yo soy de Cristo. ¿Acaso está dividido Cristo? (1Cor 1, 12‑13)

1.11. ¿Cuál es la causa de las divisiones entre los discípulos de Cristo?

La causa de las divisiones es EL PECADO.

Para ellos la religión es PURO NEGOCIO. (1Tim 6, 5) La raíz de todos los males

es el AMOR AL DINERO (1Tim 6, 10).

1.12. ¿Cómo hay que portarse con los que se salieron de la única Iglesia que fundó Jesús y enseñan doctrinas falsas?

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Hay que respetarlos, pero sin aceptar sus enseñanzas y doctrinas, para no dejarse contaminar por sus errores. Si uno está preparado, puede dialogar con ellos, haciendo notar las riquezas presentes en la Iglesia fundada por Cristo y, al mismo tiempo, señalar los errores en que han caído aquellos que se han alejado. Si uno no está prepa-rado, lo mejor es rechazar sus visitas amablemente, pero con firmeza.

El Espíritu nos dice claramente que en los últimos tiem‑ pos algunos renegarán de la fe para seguir ENSEÑANZAS ENGAÑOSAS Y DOCTRINAS DIABÓLICAS.

Los seducirán hombres mentirosos que tienen su con‑ ciencia marcada al fuego con la señal de su dueño. Rechaza en cambio las LEYENDAS sin fundamento, ver‑ daderos cuentos de viejas. (1Tim 4, 1‑2.7)

Por haberse apartado de esta línea, algunos se han enredado en PALABRERÍAS INÚTILES. Pretenden ser maestros de la Ley, cuando en realidad no entienden ni lo que dicen, ni las teorías de que parecen tan seguros. (1Tim 1, 6‑7)

Esa gente hace progresar más que todo la impiedad, y sus palabras se propagan como la gangrena. (2Tim 2, 17) Si alguien fomenta sectas en la Iglesia, le llamarán la atención una primera y una segunda vez; después, rompe con él, sabiendo que es un descarriado y culpable que se condena a sí mismo. (Tit 3, 10‑11)

1.13. ¿Es conveniente leer libros y revistas protestantes o escuchar sus cassettes o programas de radio?

No; si uno no está preparado, no es conveniente leer o escuchar propaganda no católica, para no dejarse engañar. 1.14. ¿Por qué algunos se salen de la verdadera Iglesia, que

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Generalmente los que se salen de la verdadera Iglesia, que fundó Jesús, para ingresar en las sectas, lo hacen POR IGNORANCIA.

1.15. Según la enseñanza de Jesús, en la verdadera Iglesia, que Él fundó personalmente, ¿hay puros santos o también hay pecadores?

Según la enseñanza de Jesús, en la verdadera Iglesia, que él fundó personalmente, hay SANTOS Y PECADORES. Les propuso otro ejemplo: El Reino de los Cielos es como un hombre que sembró buena semilla en su cam‑ po. Pero, cuando estaban durmiendo, vino su enemigo y sembró maleza en medio del trigo. Cuando el trigo estaba echando espigas, apareció la maleza. Entonces los trabajadores fueron a decirle al patrón: Señor, ¿no sembró buena semilla en su campo?; ¿de dónde, viene pues, esta maleza? Respondió el patrón: Eso es obra de un enemigo. Los obreros le preguntaron: ¿Quieres que la arranquemos?

No, dijo el patrón, no sea que al arrancar la maleza arranquen también el trigo. Dejen crecer juntos el trigo y la maleza. Cuando llegue el momento de la cosecha, yo diré a los segadores: Corten primero la maleza y en atados échenla al fuego, y después guarden el trigo en las bodegas. (Mt 13, 24‑30)

1.16. Según la parábola del trigo y la cizaña, ¿cuándo se hará la separación entre los buenos y los malos?

Según la parábola del trigo y la cizaña, AL FINAL se hará la separación entre los buenos y los malos. En este mundo, todos viven juntos.

El Hijo del Hombre enviará a sus ángeles para que quiten de su Reino todos los escándalos y saquen a los malvados. Y los arrojarán en el horno ardiente. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. Al mismo tiempo, los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. Quien tenga oídos, que entienda. (Mt 13, 41‑43)

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1.17. ¿Es posible que alguien no tenga ningún pecado? No. La Biblia dice que todos somos pecadores.

Si decimos: Nosotros no tenemos pecado, nos engaña‑ mos a nosotros mismos: Y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, Él, por ser fiel y justo, nos perdonará nuestros pecados, y nos limpiará de toda maldad. Decir que no hemos pecado, sería afirmar que Dios miente: entonces su palabra no estaría en nosotros. (1Jn 1, 8‑10)

1.18. ¿Quién tiene el derecho de juzgar a los demás? Nadie tiene el derecho de juzgar a los demás. Solamente Dios.

No juzguen y no serán juzgados. (Lc 6, 37)

¿Y por qué te fijas en la pelusa que tiene tu hermano en un ojo si no eres consciente de la viga que tienes en el tuyo? ¿Cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, deja que te saque la pelusa que tienes en el ojo, siendo que tú no ves la viga en el tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás con claridad y podrás sacar la pelusa del ojo de tu hermano. (Lc 6, 41‑42) 1.19. Al tiempo de Jesús, ¿cómo se llamaban los que se

consideraban santos y juzgaban a los demás? Los que al tiempo de Jesús, se consideraban santos y juz-gaban a los demás, se llamaban FARISEOS.

Puso además esta comparación por algunos que esta‑ ban convencidos de ser justos y que despreciaban a los demás: Dos hombres subieron al templo a orar, uno era fariseo y otro publicano. El fariseo de pie, oraba en su in‑ terior de esta manera: Oh Dios, te doy gracias porque no soy como los demás hombres, que son ladrones, injustos, adúlteros, o como ese publicano que está allí. Ayuno dos veces por semana, doy la décima parte de todo lo que tengo. El publicano, en cambio, se quedaba atrás y no se

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atrevía a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho diciendo: Dios mío, ten piedad de mí que soy un pecador. Yo les digo que este último estaba en gracia de Dios cuando volvió a su casa, pero el fariseo no. Porque todo hombre que se hace grande será humillado, y el que se humille será hecho grande. (Lc 18, 9‑14)

1.20. Actualmente, ¿quiénes se parecen a los fariseos? Actualmente los protestantes se parecen a los fariseos, por sentirse buenos y juzgar a los demás.

1.21. Jesús ¿cómo trató a los fariseos?

Jesús trató a los fariseos con mucha dureza, por ser or-gullosos e hipócritas. Lo mismo haría hoy con muchos protestantes de ahora.

¡Ay de ustedes, maestros de la Ley y fariseos hipócritas! Ustedes llenan el plato y la copa con robos y violencias y, por encima echan una bendición. ¡Fariseo ciego! Haz que sea puro el interior y, después, se purificará también el exterior. ¡Ay de ustedes maestros de la Ley y fariseos hipócritas! Pues ustedes son semejantes a sepulcros bien pintados que tienen buena apariencia, pero por dentro están llenos de huesos y de toda clase de podredumbre. Ustedes también aparecen exteriormente como hombres religiosos, pero en su interior están llenos de hipocresía y de maldad. (Mt 23, 25‑28)

1.22. Según la Biblia, las divisiones, ¿durarán para siempre?

No. Según la Biblia, algún día terminarán las divisiones y habrá un SOLO REBAÑO BAJO UN SOLO PASTOR. Yo soy el buen pastor: conozco las mías y las mías me conocen a mí. Tengo otras ovejas, que no son de este corral. A ellas también las llamaré y oirán mi voz: habrá UN SOLO REBAÑO, como hay UN SOLO PASTOR (Jn 10, 14‑16).

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Testigos de Jehová 1874

Luz del Mundo 1926 Pare de Sufrir

1978 Adventistas del 7° Día 1863 Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús 1914 Mormones 1830 1.23. Según la historia, ¿tenemos ejemplo de sectas que

hayan desaparecido?

Sí. Todas las sectas que surgieron durante el primer mi-lenio del cristianismo, ya desaparecieron. Ha sido el caso de los nicolaítas, docetas, ebionitas, arrianos, etc. Las sectas que existen ahora, son muy recientes. A lo sumo tienen unos cien, doscientos, trescientos o cuatrocientos años de historia. Seguramente como desaparecieron las antiguas sectas, así también van a desaparecer las que existen actualmente.

En efecto, este es el destino de todas las sectas: empezar, desarrollarse y morir. Solamente la Iglesia Católica viene desde Cristo y llegará hasta el fin del mundo.

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LA VERDADERA

IGLESIA DE CRISTO

1. Cristo fundó UNA SOLA IGLESIA.

Mt 16, 18a.

2. La Iglesia que fundó Cristo:

a) Durará HASTA EL FIN DEL MUNDO.

Mt 28, 20.

b) Los poderes del infierno

NO LA PODRÁN VENCER Mt 16, 18b

3. La Iglesia que fundó Cristo

es la IGLESIA CATÓLICA.

¿Cómo lo sabemos? Es la única que viene desde

Cristo y los Apóstoles. Los demás grupos iniciaron

mucho tiempo después y tienen a hombres como

fundadores. De hecho, las sectas del primer

milenio ya desaparecieron.

4. La Iglesia Católica es LA COLUMNA Y EL

FUNDAMENTO DE LA VERDAD.

1Tim 3, 15.

5. En ella está la plenitud del Evangelio y los

medios de salvación.

6. Es, sin embargo, una Iglesia de santos y

pecadores.

Mt 13, 24-30.

7. Jesús quiere la UNIDAD entre sus discípulos.

Jn 17, 20-21.

8. Algún día habrá UN SOLO REBAÑO BAJO

UN SOLO PASTOR.

Jn 10, 14-16.

Resumen

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Capítulo 2

La Jerarquía en la Iglesia

¿Por qué en la Iglesia Católica hay Papa, obispos, sacerdotes y diáconos, que mandan sobre los demás? ‑dicen algunos hermanos separados‑. Entre nosotros, no es así. Todos somos iguales y nos llamamos hermanos, de acuerdo a lo que enseña la Biblia”.

Nos preguntamos: “¿Es cierto que, según la Bi-blia, no tiene que haber ninguna autoridad en la Iglesia, puesto que Jesús nos enseñó a ser todos hermanos? Además, entre los mismos protes-tantes, ¿no hay pastores y un sinfín de jefes que mandan y cobran el diezmo? ¿Qué dice, pues, la Biblia acerca de la autoridad en la Iglesia?”.

2.1. Jesús, ¿dio a todos sus discípulos los mismos poderes? No. Jesús no dio a todos sus discípulos los mismos poderes. 2.2. ¿A quiénes Jesús dio poderes especiales?

Jesús dio poderes especiales a los Doce Apóstoles. 2.3. ¿Cuáles son los poderes que Jesús dio a sus Apóstoles?

Los poderes que Jesús dio a sus Apóstoles son tres: • Anunciar el Evangelio.

Entonces Jesús subió al cerro y llamó a los que Él quiso, y vinieron a Él. Así constituyó a los doce, para que estu‑ vieran con Él y PARA ENVIARLOS A PREDICAR, dándoles poder para echar a los demonios. (Mc 3, 13‑15)

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Entonces Jesús, acercándose les habló en estas palabras: Todo poder se me ha dado en el cielo y en la tierra. Por eso, VAYAN Y HAGAN QUE TODOS LOS PUEBLOS SEAN MIS DISCÍPULOS. Bautícenlos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a cumplir todo lo que les he encomendado. Yo estoy con ustedes todos los días hasta que se termine este mundo. (Mt 28, 18‑20) • Celebrar el Culto de la Nueva Alianza.

Después tomó el pan, dando gracias lo partió y se lo dio, diciendo: Esto es mi cuerpo el que es entregado por ustedes. HAGAN ESTO EN MEMORIA MÍA. Después de la cena, hizo lo mismo con la copa. Dijo: Esta copa es la Alianza Nueva sellada con mi sangre, que va ser derramada por ustedes. (Lc 22, 19‑20)

• Guiar al Pueblo de Dios.

El que los recibe a ustedes, a mí me recibe; el que me recibe a mí, recibe al que me envió. (Mt 10, 40)

Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes. Y sopló sobre ellos y les dijo: Reciban el Espíritu Santo, a quienes ustedes perdonen, queden perdonados, y a quienes no libren de sus pecados queden atados. (Jn 20, 21‑23)

Yo les digo: todo lo que aten en la tierra, el cielo lo con‑ siderará atado, y todo lo que desaten en la tierra, será tenido en el cielo como desatado. (Mt 18, 18)

2.4. ¿Cómo se llama ahora la actualización de la Cena del Señor?

La actualización de la Cena del Señor se llama ahora Santa Misa y Eucaristía.

2.5. ¿Qué quiere decir “atar” y “desatar”?

Atar y desatar quiere decir declarar lo que está permitido y lo que no está permitido.

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2.6. Jesús, ¿dio a todos los apóstoles la misma autoridad? No. Jesús no dio a todos los apóstoles la misma autoridad, sino que dio a san Pedro la autoridad para que fuera el jefe de todos los apóstoles y de toda la Iglesia.

Y ahora yo te digo: Tú eres Pedro, o sea Piedra, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y los poderes del infierno no la podrán vencer. YO TE DARÉ LAS LLAVES DEL REINO DE LOS CIELOS: todo lo que ates en la tierra será atado en el cielo, lo que desates en la tierra será desatado en los cielos. (Mt 16, 18‑19)

Simón, Simón, mira que Satanás ha pedido permiso para sacudirlos a ustedes como se hace con el trigo; pero YO HE ROGADO POR TI para que tu fe no se venga abajo. Tú, entonces, cuando hayas vuelto, TENDRÁS QUE FOR‑ TALECER A TUS HERMANOS. (Lc 22, 31‑32)

Después que comieron, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos? Este contestó: Sí, Señor, tú sabes que te quiero. Jesús dijo: APACIENTA MIS CORDEROS.

Y le preguntó por segunda vez: Simón, hijo de Juan, ¿me amas? Pedro volvió a contestar: Sí, Señor, tú sabes que te quiero. Jesús le dijo: CUIDA MIS OVEJAS.

Insistió Jesús por tercera vez: Simón Pedro, hijo de Juan, ¿me quieres? Pedro se puso triste al ver que Jesús le preguntaba por tercera vez si lo quería. Le contestó: Señor, tú sabes todo, tú sabes que te quiero. Entonces Jesús le dijo: APACIENTA MIS OVEJAS. (Jn 21, 15‑17) 2.7. ¿En qué consiste la misión de San Pedro de “cuidar a

los corderos” y “cuidar a las ovejas”?

“Cuidar a los corderos” y “cuidar a las ovejas” consiste en guiar a todo el pueblo de Dios, como representante de Jesús, el buen pastor (Jn 10, 14-16).

2.8. Los poderes que Jesús dio a los apóstoles, ¿fueron solamente para ellos?

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No. Los poderes que Jesús dio a los apóstoles, fueron para ellos y sus sucesores, hasta su regreso glorioso.

Así, pues, cada vez que USTEDES comen de este pan y beben de la copa, están anunciando la muerte del Señor HASTA QUE VENGA. (1 Cor 11, 26)

Yo estoy con USTEDES todos los días,

HASTA QUE TERMINE ESTE MUNDO. (Mt 28, 20)

CRISTO

SAN

PEDRO

Piedra

Ef 2,20: Piedra angular. Jn 1, 42: (en arameo Kepa) Cefas = Roca, Piedra.

1Pe 2, 8: Roca. Mt 16, 18: Piedra, Roca. Rom 9, 33: Roca. Ef 2, 20: Fundamento. Ap 21, 14: Cimiento.

Toda autoridad

Mt 28, 18: Mt 16, 19:

Todo poder. Entrega de las llaves del Reino. Poder de atar y desatar.

Pastor supremo

Jn 10, 11: Jn 21, 15-17:

Buen pastor. Apacentar el rebaño. Lc 22, 31-32: Fortalecer la fe.

Conclusión

Cristo es Piedra, Pastor supremo de las ovejas, y tiene todo el poder en el cielo y en la tierra. Cuando Jesús asciende al cielo, Simón toma su lugar, constituido por el mismo Cristo como piedra, pastor supremo de las ovejas, dotado de todo poder para apacentar el pueblo de Dios.

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2.9. ¿A quiénes se refiere la palabra “USTEDES”?

La palabra “USTEDES” se refiere a los apóstoles y a sus sucesores. Solamente así, Jesús puede cumplir su promesa de estar con ellos HASTA EL FIN DEL MUNDO.

2.10. Actualmente, ¿quiénes son los encargados para guiar al pueblo de Dios?

Actualmente, los encargados para guiar al pueblo de Dios son los obispos, sucesores de los apóstoles, ayudados por los presbíteros (o sacerdotes) y los diáconos. Ellos cons-tituyen la Jerarquía de la Iglesia.

2.11. ¿Tenemos algún caso en la Biblia, en que se habla de la transmisión de poderes?

Sí. Tenemos el caso de Tito y Timoteo, que recibieron y transmitieron estos poderes mediante la IMPOSICIÓN DE LAS MANOS.

Por esto te invito a que reavives el don espiritual que Dios depositó en ti por medio de LA IMPOSICIÓN DE MIS MANOS. (2Tim 1, 6)

NO IMPONGAS A NADIE LAS MANOS a la ligera, no sea que te hagas cómplice de los pecados de otro. (1Tim 5, 22)

Te dejé en Creta, para que acabaras de organizar todo lo que falta y pusieras presbíteros en todas las ciudades, de acuerdo con mis instrucciones. (Tit 1, 5)

2.12. Los pastores protestantes, ¿cuentan con los mismos poderes con que cuentan los pastores de la Iglesia Católica?

No. Los pastores protestantes no cuentan con ninguno de los poderes que Cristo confirió a los apóstoles. Sola-mente en la Iglesia católica es dan estos poderes en toda su plenitud.

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LA JERARQUÍA EN LA IGLESIA

a) Jesús predicó a MULTITUDES (Mc 3, 7-8; Lc 5, 1ss); b) pero tenía DISCÍPULOS a quienes les explicaba todo

en privado (Mc 4, 33-34).

c) De entre ellos escogió a DOCE (PEDRO y los Once: Mt 10, 2; Hch 2, 14), a los que llamó APÓSTOLES (Mc 3, 13-15), dándoles poder para:

1. Anunciar el Evangelio (Mc 16, 15; Mt 28, 18-20). 2. Celebrar el Culto de la Nueva Alianza (Lc 22, 19). 3. Guiar al Pueblo de Dios. (Mt 18, 18; Jn 20, 21ss). d) Estos poderes se transmiten mediante la imposición

de las manos (= Sacramento del Orden u Orden sa-cerdotal): 2Tim 1, 6; 1Tim 5, 22.

e) A San Pedro, le dio poderes especiales para ser jefe de los Apóstoles y de toda la Iglesia (Mt 16, 18-19; Lc 22, 31-32; Jn 21, 15-17).

Resumen

2.13. ¿Por qué los pastores protestantes no cuentan con los mismos poderes con que cuentan actualmente los pastores de la Iglesia Católica?

Los pastores protestantes no cuentan con los mismos poderes con que cuentan actualmente los pastores de la Iglesia Católica porque sus organizaciones están fundadas por hombres, separados de la Iglesia que fundó Jesús personalmente y a la cual confirió sus poderes.

Se trata, por tanto, de organizaciones religiosas fundadas por hombres, contra la voluntad explícita de Cristo, que quiere la unidad entre sus discípulos (Jn 17, 21).

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Capítulo 3

La Salvación Personal

Muchos protestantes dicen: “Yo creo en Cristo; soy salvo. Solamente nosotros nos vamos a salvar, mientras que todos los demás se van a condenar”.

Nos preguntamos: “¿Basta creer en Cristo para salvarse? ¿No es necesario también OBEDECER a sus órdenes, empezando con la orden de estar todos unidos en la misma Iglesia que Él fundó personalmente? (Jn 17, 21).

¿Y qué pasa con los que no tienen la oportunidad de conocer a Cristo?”.

3.1. Según los protestantes en general, ¿quiénes alcanzan la salvación?

Según los protestantes en general, alcanzan la salvación solamente los que creen en Cristo. Los que no creen en Cristo se condenan.

El que crea y sea bautizado, se salvará;

EL QUE NO CREA, SE CONDENARÁ. (Mc 16, 16b)

3.2. Según la Iglesia Católica, ¿quiénes alcanzan la salvación?

Según la Iglesia Católica, alcanzan la salvación todos los que viven SEGÚN SU CONCIENCIA, aunque no conozcan a Cristo. La FE EN CRISTO es necesaria solamente para los que tienen oportunidad de conocerlo.

(23)

Esto es bueno y agradable a DIOS, nuestro Salvador, que QUIERE QUE TODOS LOS HOMBRES SE SALVEN y lleguen al conocimiento pleno de la verdad. (1Tim 2, 3‑4) Él permitió a las generaciones pasadas que cada nación siguiera su propio camino; aunque nunca ha dejado de manifestarse ni de derramar sus beneficios. Desde el cielo manda la lluvia y las cosechas a su tiempo, dando el alimento y llenando de alegría los corazones. (Hch 14, 16‑17)

LES DEJÓ QUE BUSCARAN POR SÍ MISMOS a Dios, para ver si lo descubrían aunque fuera a tientas y lo encon‑ traran, porque no está lejos de cada uno de nosotros. (Hch 17, 27‑28b)

Cuando los paganos que no tienen Ley, cumplen na‑ turalmente con lo que manda la Ley, se están dando a sí mismos una Ley; pues muestran con su actitud que TIENEN LA LEY EN SU CORAZÓN. Lo demuestra también la CONCIENCIA que habla en ellos, cuando se condenan o se aprueban entre sí mismos. (Rm 2, 14‑15).

3.3. Para los que conocen la palabra de Dios, ¿basta la fe en Cristo para salvarse?

Para los que conocen la palabra de Dios, no basta la fe en Cristo para salvarse. Es necesario también que obedezcan a Cristo, permaneciendo en su Iglesia y respetando a sus representantes (Stgo 2, 14-26).

NO BASTA con que me digan: Señor, Señor, para entrar en el Reino de los cielos, sino que hay que HACER LA VOLUNTAD de mi Padre que está en el cielo. (Mt 7, 21) ¿Por qué me llaman: ¡Señor! ¡Señor!, y no hacen lo que digo? (Lc 6, 46)

En verdad digo que si no comen la carne del hijo del hom‑ bre y no beben su sangre, NO TIENEN VIDA EN USTEDES. El que come mi carne y bebe mi sangre, vive de vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. (Jn 6, 53‑54)

(24)

Después tomó el pan, y dando gracias lo partió y se lo dio, diciendo. Esto es mi cuerpo, el que es entregado por ustedes. HAGAN ESTO EN MEMORIA MÍA. (Lc 22, 19) El que los recibe a ustedes, a mí me recibe, y el que me recibe a mí, recibe al que me envió. (Mt 10, 40)

Dicho esto, sopló sobre ellos: Reciban el Espíritu Santo, a quienes ustedes perdonen, queden perdonados, y a quienes no libren de sus pecados, queden atados. (Jn 20, 22‑23)

3.4. Si alguien se sale de la Iglesia Católica, sabiendo que es la única Iglesia que fundó Cristo, ¿puede salvarse?

Si alguien se sale de la Iglesia Católica, sabiendo que es la única Iglesia que fundó Cristo, no puede salvarse a causa de su obediencia. Tiene que regresar a la Iglesia Católica. 3.5. Y si alguien se sale de la Iglesia Católica, sin saber

que es la única Iglesia que fundó Cristo, ¿comete igualmente pecado?

No. Si alguien se sale de la Iglesia Católica, sin saber que es la única Iglesia que fundó Cristo, no comete pecado, y por lo tanto puede salvarse. Sin embargo, tiene el deber de buscar la verdad (Jn 8, 32).

3.6. ¿Es cierto, lo que dicen muchos protestantes: «Creo en Cristo; soy salvo»?

No es cierto. Se trata solamente de propaganda. De hecho, muchos que antes dijeron: “Creo en Cristo; soy salvo”, ya regresaron al pecado y ahora viven lejos de Dios.

3.7. ¿Qué dice la Biblia acerca de la salvación definitiva o perseverancia final?

Acerca de la salvación definitiva o perseverancia final, la Biblia nos invita a poner en Dios toda nuestra confianza,

(25)

luchando cada día para seguir el camino de Cristo y evi-tando el orgullo que nos puede hacer caer.

El que persevere hasta el fin, ése se salvará. (Mt 24, 13) El Señor tiene poder

para mantener en pie a uno. (Rm 14, 4) Les ruego que sigan procurando su salvación con temor y temblor. (Fil 2, 12a)

El que crea estar firme

tenga cuidado de no caer. (1Cor 10, 12)

Hermanos, en el caso de que alguien caiga en alguna falta, ustedes, que son espirituales, enderécenlo con espíritu de bondad. Cuídate: tú también puedes ser tentado. (Gál 6, 1) No, compadre. Se necesita fe y obediencia. ¡Creo en Cristo! ¡SOY SALVO!

(26)

Perspectiva Católica:

Se necesita fe en Cristo

y obediencia.

Mt 7, 21; Stgo 2, 14-26.

Perspectiva Evangélica:

Basta la fe en Cristo.

(Sola fides)

Mc 16, 16a.

1. Para los que conocen a Cristo.

Perspectiva Católica:

Pueden salvarse si

viven de acuerdo a su

conciencia.

Hch 17, 27-28b;

Rm 2, 14-15.

Perspectiva Evangélica:

Condenación segura.

Mc 16, 16b.

2. Para los que NO conocen a Cristo.

C) Hay que seguir procurando la propia salvación (Fil 2, 12a), pues sólo quien persevere hasta el fin, se salvará (Mt 24, 13).

D) Dios quiere que TODOS lleguen al conocimiento pleno de la verdad (1Tim 2, 4b), por eso envió a la Iglesia a predicar el Evangelio (Mc 16, 15), constituyéndola en columna y fundamento de la verdad (1Tim 3, 15).

Resumen

SALVACIÓN PERSONAL

A) Dios ama A TODOS los hombres (Jon 4,11; Mt 5,45). B) Dios quiere que TODOS LOS HOMBRES se salven

(27)

Capítulo 4

Biblia y Tradición

Se oye decir. «A ver, ¿dónde la Biblia habla del purgatorio? ¿Dónde la Biblia dice que San Pedro fue a Roma.?, etc.». Para los protestantes vale solamente lo que se encuentra en la Biblia. Pues bien, ¿es correcta esta posición? ¿Es cierto que la Biblia contiene todo el Evangelio de Cristo? ¿Qué dice la misma Biblia al respecto?

Además, ¿quién reunió todos los libros inspirados que constituyen la Biblia? ¿Acaso no fue la Igle-sia, que recibió el encargo de predicar el Evange-lio por todo el mundo, hasta el fin de los tiempos? ¿Qué hubo primero: la Biblia o la Iglesia?

4.1. ¿Qué es la Revelación?

La Revelación es la manifestación de Dios y de su voluntad acerca de nuestra salvación. Viene de la palabra “revelar”, que quiere decir quitar el velo, descubrir.

4.2. ¿Cuántos tipos de Revelación hay? Hay dos tipos de Revelación:

a) la Revelación natural

b) y la Revelación sobrenatural o divina. 4.3. ¿Cómo se realiza la Revelación natural?

La Revelación natural se realiza mediante las cosas crea-das.

Todo aquello que podemos conocer de Dios debería ser claro para ellos: Dios mismo se lo manifestó. Pues, si bien

(28)

a Él no lo podemos ver, lo contemplamos, por lo menos, A TRAVÉS DE SUS OBRAS puesto que Él hizo el mundo, y por ellas entendemos que Él es eterno y poderoso, y que es Dios. (Rm 1, 19‑20)

4.4. ¿Cómo se realizó la Revelación sobrenatural o divina? La Revelación sobrenatural o divina se realizó mediante los antiguos profetas y de una manera perfecta y definitiva mediante Cristo mismo, el Hijo de Dios.

En diversas ocasiones y bajo diferentes formas, Dios habló a nuestros padres, por medio de los PROFETAS, hasta que, en estos días, que son los últimos, nos habló a nosotros POR MEDIO DE SU HIJO. (Hb 1, 1‑2)

El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. (Jn 14, 9) 4.5. ¿Cómo Jesús nos reveló a Dios?

Jesús nos reveló a Dios mediante lo que el mismo hizo y enseñó.

Yo escribí en mi primer libro

todo lo que Jesús HIZO Y ENSEÑÓ. (Hch 1, 1) 4.6. ¿Cómo se llama todo lo que Jesús hizo y enseñó?

Todo lo que Jesús hizo y enseñó se llama Evangelio, es decir, Buena Noticia de la salvación.

Arrepiéntanse y crean en el Evangelio (Mc 1, 15). 4.7. ¿Para quiénes está destinado el Evangelio de Jesús?

El Evangelio de Jesús está destinado para todos los hom-bres de todos los tiempos.

Vayan por TODO EL MUNDO y proclamen el Evangelio A TODA LA CREACIÓN (Mc 16, 15).

(29)

4.8. ¿A quiénes encargó Jesús que llevaran el Evangelio por todo el mundo?

Para llevar el Evangelio por todo el mundo, Jesús encargó a los Apóstoles y a sus sucesores, como pastores de la Iglesia que Él fundó personalmente.

Entonces Jesús, acercándose, les habló con estas pala‑ bras: Todo poder se me ha dado en el cielo y en la tierra. Por eso, vayan y hagan QUE TODOS LOS PUEBLOS SEAN MIS DISCÍPULOS. Bautícenlos, en el nombre del Padre y de] Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he encomendado. Yo estoy con us‑ tedes todos los días hasta que se termine este mundo. (Mt 28, 18‑20)

4.9. El Evangelio que Jesús entregó a los Apóstoles, ¿estaba escrito?

No. El Evangelio que Jesús entregó a los Apóstoles no estaba escrito. Era puramente ORAL.

4.10. ¿Cómo sabemos que el Evangelio de Jesús llegará completo y sin errores hasta el fin del mundo?

Sabemos que el Evangelio de Jesús llegará completo y sin errores hasta el fin del mundo, porque Jesús mismo lo asegura, prometiendo su presencia constante en la Iglesia que Él fundó personalmente.

YO ESTOY CON USTEDES todos los días hasta que se termine este mundo (Mt 28, 20).

4.11. ¿Cómo se llamó desde un principio el Evangelio de Jesús, cuando empezó a ser predicado por los Apóstoles con sus colaboradores y sucesores?

Se llamó Tradición.

Yo mismo recibí ESTA TRADICIÓN que, a mi vez, les he transmitido. (1Cor 11, 23)

(30)

Ante todo, les he transmitido lo que yo mismo he reci‑ bido. (1Cor 15, 3)

4.12. ¿Qué quiere decir Tradición?

Tradición quiere decir entrega. Se trata del mismo Evan-gelio que los Apóstoles recibieron de Jesús y que entre-garon a otros, y seguirá siendo entregado (predicado) de generación en generación hasta el fin del mundo.

4.13. Cuando Jesús condena las tradiciones, ¿a cuáles tradiciones se refiere?

Cuando Jesús condena las tradiciones, se refiere a las tra-diciones o enseñanzas de los hombres, y no a su Evangelio que sería transmitido de generación en generación por los Apóstoles con sus colaboradores y sucesores.

Ustedes incluso dispensan del mandamiento de Dios para mantener la tradición de los hombres. (Mc 7, 8)

4.14. Cuando se escribió el Nuevo Testamento, ¿se puso por escrito todo el Evangelio de Jesús?

No. Al escribirse el Nuevo Testamento, no se puso por escrito todo el Evangelio de Jesús (Cfr. Jn 20, 30). Jesús hizo muchas otras cosas. Si se escribieran una por una, creo que no habría lugar en el mundo para tantos libros (Jn 21, 25).

4.15. ¿Qué dice la misma Biblia acerca del valor de la Tradición?

La misma Biblia presenta la Tradición como base de la fe del creyente. En ninguna parte se dice que basta la Biblia para salvarse. Como puede verse, la doctrina luterana de la Sola Scriptura no es bíblica.

Todo lo que han aprendido, recibido y oído de mí, todo lo que me han visto hacer, háganlo (Fil 4, 9).

(31)

Lo que aprendiste de mí, confirmado por numerosos testigos, confíalo a hombres que merezcan confianza, capaces de instruir después a otros (2 Tim 2, 2).

4.16. ¿Qué hay que hacer, entonces, para salvarse? Para salvarse, hay que tener en cuenta la Biblia y la Tra-dición.

Hermanos, manténganse firmes y conserven la Tradición

(= Evangelio, que los Apóstoles recibieron), que han apren‑

dido de nosotros de VIVA VOZ (= Tradición, que se sigue

transmitiendo mediante los sucesores de los Apóstoles) o POR

ESCRITO (Biblia = Tradición puesta por escrito). (2Tes 2, 15) 4.17. ¿Quiénes están encargados de parte de Cristo

para interpretar con autoridad la Palabra de Dios, contenida en la Biblia y la Tradición?

El Papa y los obispos, por ser sucesores de los apóstoles, están encargados de interpretar con autoridad la Palabra de Dios, contenida en la Biblia y en la Tradición.

Pero deben saber ante todo que nadie puede interpre‑ tar por sí mismo una profecía de la Escritura, porque la profecía nunca sucedió por iniciativa humana, sino que los hombres de Dios hablaron movidos por el Espíritu Santo. (2Pe 1, 20‑21)

El oficio de interpretar auténticamente la palabra de Dios escrita o transmitida ha sido confiado únicamente al Magisterio vivo de la Iglesia, cuya autoridad se ejerce en el nombre de Jesucristo. Este Magisterio, evidente‑ mente, no está sobre la palabra de Dios, sino que la sirve, enseñando solamente lo que le ha sido confiado, por mandato divino y con la asistencia del Espíritu Santo la oye con piedad, la guarda con exactitud y la expone con fidelidad, y de este único depósito de la fe saca todo lo que propone como verdad revelada por Dios que se ha de creer. (Dei Verbum 10)

(32)

4.18. ¿Es correcto decir: «Yo creo en la Biblia y nada más»? No. Es un error creer solamente en la Biblia y nada más. En efecto, Jesús no escribió nada y no repartió ninguna Biblia. Lo que hizo, fue fundar su Iglesia y entregarle su Evangelio para que fuera anunciado a todos los hombres, hasta el fin del mundo. Fue en la Iglesia donde se escribió y fue aceptado el Nuevo Testamento, bajo su autoridad. Por lo tanto, es un error aceptar la Biblia y no aceptar la Iglesia que le dio vida y la defendió de los que quisieron añadirle o quitarle algo.

4.19. Los protestantes, ¿aceptan la Biblia y la Tradición como Palabra de Dios?

No. Los protestantes aceptan solamente la Biblia como Palabra de Dios, porque, al separarse de la única Iglesia que fundó Cristo, ya no cuentan con la Tradición que viene desde los Apóstoles y llegará hasta el fin del mundo. 4.20. ¿Tienen también los protestantes el derecho de

predicar la Palabra de Dios?

No. Los protestantes no tienen ningún derecho de predicar la Palabra de Dios.

En efecto, Jesús encomendó esta tarea solamente a su Igle-sia y no a cualquier persona o institución que lo quisiera. Por lo tanto, si lo hacen es por su propia cuenta, sin ningu-na garantía de parte de Dios. Por eso hay tantos errores y tantas divisiones entre ellos. Si predicaran la verdad, todos enseñarían lo mismo y se mantendrían unidos.

4.21. Entonces, ¿cometen pecado los protestantes cuando predican la Palabra de Dios?

No. Los que lo hacen en buena fe, no cometen pecado; al contrario, se hacen siempre más agradables a Dios. Cometen pecado sólo los que predican la Palabra de Dios sabiendo que se encuentran fuera de la Iglesia que fundó

(33)

CRISTO

+ Hechos

+ Palabras (DV 4).

IGLESIA

PARUSÍA

EVANGELIO DE DIOS

LIBROS APÓCRIFOS DOCTRINAS EXTRAÑAS Año 50 Año 100

ENTREGA

DEPÓSIT

O REVELADO

BIBLIA

Resumen

Cristo y no hacen el esfuerzo por arrepentirse y regresar a ella.

Unos proclaman a Cristo por envidia y por polémica, otros lo hacen con buena voluntad. (...) ¡Qué importa! En cualquier caso, sea como pretexto o sinceramente, Cristo es anunciado, y de ello me alegro y me alegraré. (Filip 1, 15.18)

(34)

Capítulo 5

Contenidos Bíblicos

“Está en la Biblia; lo dice la Biblia”… repiten con-tinuamente los protestantes. Y con eso, quieren decir que es cierto, hay que obedecer.

Nos preguntamos: “¿Es correcta esta manera de pensar?” Claro que no. En efecto, no todo lo que se encuentra en la Biblia, es enseñanza y representa una obligación para todos.

5.1. ¿Contiene la Biblia solamente enseñanza y órdenes que valen para todos y para siempre?

No. La Biblia no contiene solamente enseñanzas y órdenes que valen para todos y para siempre.

5.2. Aparte de esto, ¿qué contiene la Biblia? Aparte de esto, la Biblia contiene:

- CREENCIAS POPULARES. + En campo científico y filosófico.

Y el sol se detuvo

y la luna se quedó inmóvil (Jos 10, 13). La vida de un ser natural

está en su sangre (Lv 17, 11).

+ En campo de las antiguas leyendas.

En ese entonces había gigantes sobre la tierra, y también los hubo después, cuando los hijos de Dios se unieron a las hijas de los hombres y tuvieron hijos de ellas. Estos

(35)

fueron los héroes de la antigüedad, hombres famosos (Gn 6, 4).

- COSTUMBRES.

Envolvieron el cuerpo de Jesús con lienzos perfumados con esta mezcla de aromas, según la costumbre de en‑ terrar de los judíos (Jn 19, 40).

- OPINIONES PERSONALES.

Esta voz resonó en toda la tierra y sus palabras se oye‑ ron hasta en el último rincón del mundo. (Rm 10, 18b).

- DISPOSICIONES DISCIPLINARIAS.

Solamente escribirles que no coman de lo que ha sido manchado por los ídolos, que se abstengan de las rela‑ ciones sexuales prohibidas, y que no coman animales sin sangrar ni la sangre (Hch 15, 20).

- ORDENES PROVISIONALES.

Si el que peca es el sumo sacerdote ungido, su pecado mancha al pueblo. Ofrecerá a Yahvéh, por el pecado que cometió, un ternero sin defecto (Lv 4, 3).

- CONSEJOS.

Jesús dijo: Si quieres ser perfecto, anda a vender todo lo que posees y dáselo a los pobres. Así tendrás un tesoro en el Cielo y luego, vuelves y me sigues (Mt 19, 21). Lo que les digo es a modo de consejo, no estoy dando órdenes. Me gustaría que todos fueran como yo; pero cada uno recibe de Dios su propia gracia, unos de una manera y otros de otra. A los solteros y a las viudas les digo que estaría bien que se quedaran como yo. Pero si no logran contenerse, que se casen, pues más vale casarse que estar quemándose por dentro. (1Cor 7, 6‑9)

(36)

5.3. ¿Quién puede aclarar el significado verdadero de algún texto bíblico?

El Magisterio de la Iglesia, es decir, el Papa y los obispos, como sucesores de los Apóstoles, tienen la misión de ex-plicar correctamente el significado de las distintas partes de la Biblia, aclarando si se trata de enseñanza, opiniones, consejos, etc.

5.4. ¿Qué piensan los protestantes sobre este punto? Sobre este punto, entre los protestantes existe una gran confusión. Muchas veces dicen: “Está en la Biblia” y con esto quieren afirmar que se trata de algo cierto y obliga-torio, sin tener en cuenta que la Biblia contiene también opiniones personales, creencias, costumbres, consejos, etc.

3. Opiniones personales, 4. Disposiciones disciplinarias, 5. Órdenes provisionales y 6. Consejos

Pero también contiene 1. Creencias populares a) en campo científico y filosófico b) en campo de las antiguas leyendas 2. Costumbres,

La Biblia contiene,

esencialmente, ENSEÑANZAS.

El Magisterio de la Iglesia tiene la misión de explicar correctamente el significado de las distintas partes

de la Biblia (cfr. Dei Verbum 10).

(37)

Capítulo 6

Antiguo y Nuevo Testamento:

Diferencias fundamentales

Algunos dicen: “La Biblia prohíbe comer carne de cerdo”, “La Biblia dice que el alma muere con el cuerpo”, “La Biblia presenta casos de hombres que tenían varias mujeres”...

“Pues bien, ‑les preguntamos‑ todo esto ¿dón-de se encuentra: en el Nuevo o en el Antiguo Testamento?” “En el Antiguo Testamento” ‑nos contestan‑. “Entonces, no estamos obligados. En efecto, nosotros pertenecemos al Nuevo y no al Antiguo Testamento. Es en el Nuevo Testamento, donde encontramos la plenitud de la verdad y la Ley de Cristo, que es nuestra Ley”

6.1. ¿En cuántas partes se divide la Biblia?

La Biblia se divide en dos partes: Antiguo y Nuevo Tes-tamento.

6.2. ¿Cuándo se estableció el Antiguo Testamento o Alianza?

El Antiguo Testamento o Alianza se estableció unos 1250 años antes de Cristo, en el monte Sinaí, por medio de Moisés.

Entonces Moisés tomó la sangre y la derramó sobre el pueblo, diciendo: Esta es la sangre de la Alianza que Yahvéh ha hecho con ustedes, conforme a todos estos compromisos. (Ex 24, 8)

(38)

6.3. ¿Cuándo se estableció el Nuevo Testamento o Alianza? El Nuevo Testamento o Alianza se estableció al morir Jesús en el monte Calvario.

Después de la Cena hizo lo mismo con la copa. Dijo: Esta copa es la Alianza Nueva y sellada con mi sangre, que va a ser derramada por ustedes. (Lc 22, 20)

6.4. ¿Por qué la primera parte de la Biblia se llama Antiguo Testamento y la segunda parte se llama Nuevo Testamento?

La primera parte de la Biblia se llama Antiguo Testamento, porque relata la historia y los compromisos fundamentales del pueblo de Israel, cuya base fue el Antiguo Testamento, o Alianza, establecido por Moisés en el monte Sinaí (Mal 3, 22).

6.5. ¿Por qué la segunda parte de la Biblia se llama Nuevo Testamento?

La segunda parte de la Biblia se llama Nuevo Testamento porque relata los hechos y los compromisos fundamentales del nuevo pueblo de Dios, cuya base fue la muerte de Cristo en la Cruz (Hb 10, 9).

6.6. ¿Qué diferencia existe entre el Antiguo y el Nuevo Testamento?

Entre el Antiguo y el Nuevo Testamento existe esta diferen-cia: mientras el Antiguo Testamento es una preparación y presenta las sombras, en Nuevo Testamento es el cumpli-miento y presenta la realidad, que es Cristo; mientras el Antiguo Testamento presenta una Ley imperfecta, que es la Ley de Moisés, el Nuevo Testamento presenta una Ley perfecta, que es la Ley de Cristo.

La religión de la Ley contiene una sombra de los bienes por venir, pero no la verdadera figura de las cosas. Por eso no puede llevar a la perfección mediante los sacri‑

(39)

ficios a los que vuelven a ofrecerlos año tras año. (Hb 10, 1)

Ustedes han oído que se dijo: «Ojo por ojo y diente por diente.» Pero yo les digo: No resistan al malvado». (Mt 5, 38‑39a)

6.7. Nosotros, ¿a cuál Testamento pertenecemos? Nosotros pertenecemos al Nuevo Testamento.

6.8. Nosotros, ¿estamos obligados a cumplirla Ley de Moisés, contenida en el Antiguo Testamento?

No. Nosotros no estamos obligados a cumplir la Ley de Moisés, contenida en el Antiguo Testamento. Nosotros estamos obligados a cumplir solamente la Ley de Cristo, contenida en el Nuevo Testamento.

Sin embargo, sabemos que el hombre no llega a ser jus‑ to por la observación de la Ley, sino por su fe en Cristo Jesús. Por eso hemos creído en Cristo Jesús, para ser gratos a Dios mediante la fe en Cristo Jesús, y no con las prácticas de la Ley. El cumplimiento de la Ley no hará nunca de un mortal un amigo de Dios. (Gál 2, 16) Si uno puede llegar a ser justo por el camino de la Ley, sería como decir que Cristo murió inútilmente. (Gál 2, 21) Al contrario, pesa una maldición sobre los que quieren practicar la Ley, pues está escrito: Maldito sea el que no cumple siempre todo lo que está escrito en la Ley. Por el camino de la Ley, nadie llega a ser justo a los ojos de Dios, pues está escrito: El justo vivirá por la fe, y la Ley no da lugar a la fe, pues según ella: El que cumple los mandamientos tendrá vida por medio de ellos. (Gál 3, 10‑12)

Si alguien cumple toda la Ley, pero falta en un solo punto de ella, se hace culpable de todo. (Stgo 2, 10)

Antes de que llegaran los tiempos de la fe, la Ley nos guardaba en espera de la fe que se iba a revelar.

(40)

Para nosotros, ella fue la sirvienta que lleva al niño a su maestro: nos conducía a Cristo, para que al creer en él fuéramos justos y santos por medio de la fe. Al llegar la fe, esa sirvienta no tiene ya autoridad sobre nosotros. (Gál 3, 23‑25)

6.9. ¿Por qué nosotros no estamos obligados a cumplirla Ley de Moisés, si el mismo Cristo la cumplió?

Cristo cumplió la Ley de Moisés, porque pertenecía al pueblo de Israel y vivió en el Antiguo Testamento. En efecto, con su muerte en la Cruz, Cristo estableció el Nuevo Testamento y nos liberó de la Ley de Moisés.

Pero, cuando llegó la plenitud de los tiempos, Dios envió a su Hijo, el cual nació de mujer y fue sometido a la Ley, con el fin de rescatar a los que estaban sometidos a la Ley, para que así llegáramos a ser hijos adoptivos de Dios. (Gál 4, 4‑5)

6.10. Entonces, ¿no sirve para nada el Antiguo Testamento? No. Para nosotros el Antiguo Testamento sirve como medio para poder entender mejor el Nuevo Testamento, que nos presenta a Cristo, nuestro único Señor y Salvador. Además nos ayuda a comprender la pedagogía de Dios, es decir, su manera de tratarnos para educarnos en la fe, y nos presenta experiencias religiosas muy profundas (profetas y salmos), que pueden representar un estímulo muy fuerte para realizar nuestro encuentro con Dios.

6.11. ¿Qué piensan los protestantes acerca del valor del Antiguo Testamento?

Por lo general, entre los protestantes existe una gran confusión acerca del valor del Antiguo Testamento. Para muchos, los dos Testamentos tienen el mismo valor; por eso utilizan indistintamente citas del Antiguo y del Nuevo Testamento para confirmar sus doctrinas, sin fijarse en que muchas veces el Nuevo Testamento enseña algo muy distinto del Antiguo.

(41)

P

Costumbres de los pueblos paganos

A

ntiguo

t

estAmento Alianza entre Dios y el Pueblo de Israel. Mal 3, 22.

A.T.

n

uevo

t

estAmento Alianza entre Dios y la Iglesia de Cristo. Jr 31, 31; Lc 22, 19-20.

N.T.

El cerdo que tiene la pezuña partida en dos mitades, pero no rumia, será impuro para ustedes. De su carne no comerán ni tocarán su cadáver: SERÁN IMPUROS PARA USTEDES. (Lv 11, 7‑8)

Así Jesús declaraba

que TODOS LOS ALIMENTOS SON PUROS. (Mc 7, 20)

(42)

Capítulo 7

Interpretación de la Biblia

La Biblia es un libro antiguo, escrito a lo largo de más de mil años, en cuya formación tomaron parte muchísimas personas con cultura y cos-tumbres muy diferentes. Además, surgió como el fruto más representativo de la fe y la vida del pueblo creyente, antes, durante y después de la actividad de Jesús.

Por todo esto, para entenderla correctamente, se necesita poseer la misma fe de la Iglesia que Cristo fundó y a la cual confió su mensaje, aparte de tener presentes algunos criterios muy impor-tantes de interpretación.

7.1. ¿Qué se necesita para interpretar correctamente la Biblia?

Para interpretar correctamente la Biblia, se necesita tener en cuenta:

- EL TEXTO.

Las palabras tienen un significado distinto, según el tiempo y el lugar. (Véase: Hermanos de Jesús, p. 75‑76).

- EL CONTEXTO.

Para entender el verdadero significado de un texto bíblico hay que ver qué hay antes y después de dicho texto. Por ejemplo, ¿qué quiere decir Jn 5, 39?

Ustedes escudriñan las Escrituras pensando que encon‑ trarán en ellas la vida eterna. (Jn 5, 39a)

(43)

Según los Testigos de Jehová, este versículo quiere decir que también ahora uno puede encontrar la salvación guar-dando solamente el Antiguo Testamento, puesto que así sucedió antes de Cristo. Pues bien, siguiendo en la lectura, vemos que no es así.

Las Escrituras hablan en mi favor; sin embargo, ustedes no quieren venir a mí, con lo cual tendrían la vida. (Jn 5, 39b‑40)

Para encontrar la salvación no basta el Antiguo Testamen-to; es necesario acercarse a Cristo.

- LOS TEXTOS PARALELOS.

Para entender un tema, hay que ver todo lo que dice la Biblia al respecto. No basta tener en cuenta solamente un pasaje bíblico.

- LA ANALOGÍA DE LA FE.

Siendo Dios el autor de toda la Biblia, no puede haber con-tradicción entre una verdad y otra. Por ejemplo, una vez aclarado que Dios quiere la salvación de todos los hombres, no se puede admitir la predestinación, es decir que Dios decida de antemano quiénes se van a salvar y quiénes se van a condenar. Por lo tanto, los textos bíblicos que se refieren a Judas, no se pueden interpretar en el sentido que Dios de antemano haya establecido a Judas para que traicionara a Cristo.

- LA TRADICIÓN VIVA DE LA IGLESIA.

No se puede entender la Biblia como si fuera un libro cual-quiera, desconectado de la Tradición, de la cual es parte. Por ejemplo, ¿qué quiere decir la expresión «llena de gracia» (Lc 1, 28), aplicada a María? La Tradición viva de la Iglesia la interpreta en el sentido de que María no tuvo ningún pecado, ni original ni actual.

(44)

7.2. ¿Qué piensan los protestantes acerca de estos criterios para interpretarla Biblia?

Acerca de estos criterios para interpretar la Biblia, es difícil saber si los protestantes no los conozcan o no los acepten. Lo que sí es fácil notar es cómo no los aplican y, por lo mismo caen en muchos errores, como se verá en el capítulo siguiente, que presenta sus objeciones.

7.3. ¿Cuál es el criterio último y más importante en la interpretación de la Biblia?

El criterio último y más importante en la interpretación de la Biblia es el Magisterio de la Iglesia (el Papa y los Obis-pos), a quien el mismo Cristo confirió su Evangelio para que llegara completo y sin errores hasta el fin del mundo. Entonces Jesús, acercándose, les habló con estas pala‑ bras: Todo poder se me ha dado en el cielo y en la tierra. Por eso, vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he encomendado. Yo estoy con ustedes todos los, días hasta que se termine este mundo (Mt 28, 18‑20). 7.4. ¿Qué hay que pensar acerca del principio de la libre

interpretación de la Biblia, proclamado por Martín Lutero, el fundador del protestantismo?

Que se trata de algo completamente contrario a la Biblia. Sépanlo bien: nadie puede interpretar por sí mismo una profecía de la Escritura (2 Pe 1, 20).

7.5. ¿Qué pasa con los que interpretan mal la Biblia, tergiversando su verdadero sentido?

Los que interpretan mal la Biblia, tergiversando su verda-dero sentido, se perjudican a sí mismos y corren el riesgo de perderse.

(45)

7.6. Por lo general, ¿quiénes son los que se portan de esta manera?

Por lo general, se trata de personas ignorantes y poco firmes en su fe. La misma experiencia nos enseña cómo es difícil encontrar a un católico bien cimentado en su fe, que se deje engañar y se cambie de religión. Los que lo hacen, son casi siempre católicos ignorantes y con una fe muy raquítica.

Hay en ellas algunos puntos difíciles de comprender, que las personas ignorantes y poco firmes en su fe tuercen, lo mismo que las demás Escrituras, para su propia per‑ dición. (2Pe 3, 16) 5. la Tradición viva de la Iglesia 6. y el papel del Magisterio, conformado por el Papa y los Obispos. 1. Estudiar el texto

2. Examinar el contexto 3. Tener en cuenta los

textos paralelos, 4. la analogía de la fe,

Para interpretar correctamente

la Biblia se necesita

Resumen

El oficio de interpretar auténticamente la palabra de Dios escrita o transmitida ha sido confiado únicamente al Magisterio vivo de la Iglesia, cuya autoridad se ejerce en el nombre de Jesucristo (Dei Verbum, 10).

(46)

Capítulo 8

Dudas,

objeciones y ataques

La ignorancia, la astucia y la terquedad repre-sentan la base de todas las herejías. ¿Dónde encontrar algo sencillo, que pueda ayudar para rechazar con éxito los ataques que vienen de parte de los enemigos de la Fe Católica o para contestar a las preguntas que a menudo surgen en el campo religioso?

He aquí un intento de solución, breve e inme-diato, que te ayudará a descubrir que la Iglesia Católica tiene la respuesta bíblica a sus ataques y cuestionamientos.

8.1. 144 MIL

Según los testigos de Jehová, solamente 144 000 irán al cielo; los demás, aunque se porten bien, se quedarán a gozar en la tierra. ¿Es cierto todo esto?

Todo esto es falso. En realidad, lo que encontramos en Ap 7,4-8 y en Ap 14,1, se refiere solamente al Antiguo y al Nue-vo Pueblo de Dios. Además, se trata de número simbólicos: 12 (plenitud) x 12 x 1000 (gran cantidad). Quiere decir que, no obstante todos los problemas y las infidelidades, el plan de Dios tuvo éxito, puesto que muchísima gente alcanzó la salvación en el Antiguo y en el Nuevo Pueblo de Dios. Pero después añade:

Después de esto vi un gentío inmenso, imposible de con‑ tar, de toda nación raza, pueblo y lengua, que estaban de pie delante del trono y del Cordero, vestidos de blanco. Llevaban palmas en las manos. (Ap 7,9)

(47)

Así que no es cierto que solamente 144 mil irán al cielo, mientras los demás se quedarán en la tierra. Habrá mu-chísima gente que, sin pertenecer ni al Antiguo ni al Nuevo pueblo de Dios, alcanzará la salvación, obedeciendo a los dictados de su conciencia (1Tim 2, 4; Hech 14, 16-17; Hech 17, 27; Rom 2, 15).

8.2. 666

¿Qué quiere decir el número 666, que encontramos en el libro del Apocalipsis capítulo 13, versículo 18?

El número 666, que encontramos en el Apocalipsis, se refiere a un personaje conocido por los contemporáneos de san Juan, autor del libro del Apocalipsis. Posiblemente se refiere al emperador Nerón. En efecto, dando el valor numérico a cada letra que compone el nombre Nerón César en hebreo, resulta el número 666.

NRWN QSR.

N = 50

Q = 100

R = 200

S

= 60

W = 6

R = 200

N

=

50

306

= 360

666

Los protestantes dicen que el número 666 se refiere al Papa. ¿Será cierto?

No. Se trata de una calumnia de los enemigos de la Iglesia. En efecto, en aquel tiempo todos los papas, empezando por san Pedro, habían entregado su vida como signo de fidelidad a la Palabra de Dios. Pues bien, sabemos que el libro del Apocalipsis está en favor de la Iglesia que fundó Cristo, y no en contra, y que fue escrito para consolar y ani-mar a los cristianos que se encontraban en la persecución.

(48)

El que tenga oídos, que escuche: Quien está destinado a ir a la cárcel, irá a la cárcel; quien está destinado a muerte de espada, perecerá por la espada. Para los santos, es la hora de la perseverancia y la fe. (Ap 13, 9‑10)

8.3. AGUA BENDITA

¿Por qué los católicos usan el agua bendita?

Los católicos usan el agua bendita para recordar los com-promisos del bautismo, en que recibimos el Espíritu Santo, el Agua viva que purifica y fortalece a los creyentes. Al mis-mo tiempo, mediante el agua bendita queremis-mos expresar nuestra fe en la presencia de Dios y pedir su protección. Derramaré sobre ustedes agua purificadora y serán pu‑ rificados... Derramaré mi Espíritu sobre ustedes, para que vivan según mis mandatos y respeten mis órdenes. (Ez 36, 25‑27)

El que no renace del agua y del Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios. (Jn 3, 5)

8.4. ALMA

Según los testigos de Jehová, el alma muere con el cuerpo. ¿Qué dice la Biblia al respecto?

Como en tantos otros aspectos, se fundan en ciertos textos bíblicos, tomados aisladamente del Antiguo Testamento, cuando todavía la Revelación no había alcanzado la ple-nitud.

Para ver qué dice la Biblia sobre ciertos temas, hay que examinar todos los pasajes bíblicos que se relacionan con dicho tema y no fijarse solamente en uno que otro texto aislado. (Véase: «Interpretación de la Biblia», pp. 42‑ 45). Para aclarar este problema, veamos algunos textos tomados del Antiguo y del Nuevo Testamento:

Dios creó al hombre para que no pereciera y lo hizo in‑ mortal como es Él. (Sab 2, 23)

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