II. DESARROLLOS MACROECONÓMICOS
II.2 E CONOMÍA N ACIONAL EN EL C ORTO Y M EDIANO P LAZO
II.2.4 Balance 2000–2005
El año 2005 será el último año de mandato del Presidente Lagos; por ello resulta pertinente una apreciación de la gestión económica de su gobierno.
Las cifras son elocuentes y hablan por sí solas: en los últimos seis años el desempeño económico de Chile ha ido de menos a más, y actualmente la economía chilena se encuentra plenamente recuperada. Más aún, la economía nacional se apoya sobre bases firmes, imprescindibles para seguir avanzado en el camino hacia el desarrollo.
El indicador por excelencia del éxito de la gestión económica es la tasa de crecimiento.
En 1999, como resultado de un complejo cuadro externo, la economía chilena cayó en recesión y el producto se contrajo en cerca de un 1%. En 2005, Chile exhibirá una tasa de crecimiento en torno al 6,2%, similar al promedio de crecimiento de los 90s (Gráfico N° II.2.13).
Gráfico N° II.2.13 Crecimiento del PIB variación % anual
6,2%
-0,8%
-1%
0%
1%
2%
3%
4%
5%
6%
7%
1999 2005 e
e: estimaciones.
Fuente: Banco Central y Ministerio de Hacienda.
No obstante la magnitud de los choques externos ocurridos, la mantención de una positiva aunque moderada tasa de expansión, que promedió un 4,4% durante los últimos seis años, se tradujo en un alza importante en el bienestar de los chilenos. Así, el producto por habitante medido en dólares corrientes aumentará entre 1999 y el 2005 en casi un 45%, ubicándose cercano a los US$7.000 este último año. El PIB por habitante medido en dólares de igual poder de compra crecerá en dicho período en un 30%, alcanzando los US$11.500 en 2005 (Gráfico N° II.2.14).
Gráfico N° II.2.14 PIB por Habitante US$ corrientes, US$PPC
6.929
11.537
4.803
8.715
0 2.000 4.000 6.000 8.000 10.000 12.000 14.000
US$ corrientes US$ PPC
1999 2005 e
e: estimaciones.
Fuente: Banco Central, FMI, INE y Ministerio de Hacienda.
La normalización de la economía fue acompañada por la recuperación de dos factores claves para el crecimiento de largo plazo o estructural de la misma. En primer lugar, la tasa de inversión, medida como la Formación Bruta de Capital Fijo a PIB real, pasará desde un 22,2% del PIB en 1999 a una cifra superior al 28% del PIB en 2005, el nivel más alto alcanzado en la historia de Chile (Gráfico N° II.2.15). Esta mayor inversión ha ido a la par con un aumento del ahorro nacional, el que de representar un 21% del PIB en 1999 aumentará hasta alcanzar, a su vez, otro máximo histórico en 2005 de casi 25% del PIB (Gráfico N°
II.2.15).
Gráfico N° II.2.15
Tasa de Inversión y Ahorro
FBCF a PIB real; ahorro nacional a PIB nominal
22,2%
21,0%
28,0%
24,7%
16%
18%
20%
22%
24%
26%
28%
30%
32%
FBCF/PIB Ahorro/PIB 1999 2005 e
e: estimaciones.
Fuente: Banco Central y Ministerio de Hacienda.
La creación de empleo, por su parte, ha sido muy dinámica en 2005. Así, tras observarse una disminución anual en el número de empleos de casi 200.000 personas en julio de 1999, a igual fecha en 2005 se crearon casi 270.000 nuevos puestos de trabajos anuales.
Como contraparte de lo anterior, la tasa de desocupación comenzaría un descenso sostenido y se ubicará en 2005 por debajo de la tasa observada en 1999 (Gráfico N°
II.2.16)
Gráfico N° II.2.16 Empleo y Desempleo
Miles de empleos anuales; tasa % 267
-188 -200 -100 0 100 200 300
Jul-99 Jul-05 Empleo
8,3%
9,8%
8%
8%
9%
9%
10%
10%
1999 2005 e Desempleo
e: estimaciones.
Fuente: INE y Ministerio de Hacienda.
Parte importante del desempeño económico en estos años es explicada por la evolución de las exportaciones. La recuperación mundial, un tipo de cambio flexible y los acuerdos comerciales suscritos explican el comportamiento anterior. Así, los envíos hacia el exterior aumentarán desde un 24%
del PIB en 1999 a un 34% en 2005 (Gráfico N° II.2.17).
Gráfico N° II.2.17 Exportaciones
% PIB nominal
34%
24%
20%
22%
24%
26%
28%
30%
32%
34%
36%
1999 2005 e
e: estimación.
Fuente: Banco Central y Ministerio de Hacienda.
Por otra parte, la menor volatilidad de la economía —producto del marco macroeconómico contracíclico—, la solidez del sistema bancario y la mayor profundización del mercado de capitales doméstico fomentó un aumento de la participación del financiamiento interno en las necesidades de endeudamiento de las empresas, reduciendo con ello la vulnerabilidad de la economía (Gráfico N°
II.2.18).
Gráfico N° II.2.18
Participación del Endeudamiento Interno y Externo en el Sector Corporativo (1) Stock
0%
10%
20%
30%
40%50%
60%70%
80%
90%
100%
1999 A abril de 2005 Deuda externa
Deuda interna
(1) El endeudamiento interno incluye las colocaciones comerciales, letras de crédito con fines generales, factoraje, emisiones de bonos y efectos de comercio. El endeudamiento externo corresponde a la deuda externa de las empresas no financieras reportada por el Banco Central.
Fuente: Ministerio de Hacienda en base a información del Banco Central, SBIF y SVS.
El proceso de recuperación de la economía ha ido acompañado de un mejoramiento de las cuentas fiscales. El balance nominal del gobierno central pasará desde un déficit de 2,1% del PIB en 1999 a un superávit de 3,4%
del PIB en 2005. No obstante, es razonable esperar que las cuentas fiscales mejoren cuando la actividad económica se recupera.
Por ello, lo más destacable en estos seis años fue el enorme avance en la consecución de finanzas públicas sostenibles. Un indicador de lo anterior es la evolución observada en el balance estructural del gobierno central, el que pasará desde un déficit de 0,8% del PIB en 1999 a un superávit de 1% del PIB en 2005, en línea con la regla de política fiscal adoptada en el año 2000 (Gráfico N° II.2.19).
Gráfico N° II.2.19
Balance Gobierno Central (1) como % del PIB
-2,1%
-0,8%
3,4%
1,0%
-3%
-2%
-1%
0%
1%
2%
3%
4%
Balance Nominal Balance Estructural 1999 2005 e
(1) Cifras devengadas.
e: estimación.
Fuente: Ministerio de Hacienda.
Cabe destacar que la política fiscal no sólo ha logrado generar cuentas fiscales sólidas, sino que también logró financiar el programa del Presidente Lagos. Así, el gasto total del gobierno central —excluyendo el pago de intereses— crecería en casi un 30% real entre 1999 y 2005.
Finalmente, los logros macroeconómicos en estos seis años no sólo han sido percibidos por los habitantes de Chile, sino que también se han visto reflejados en la buena percepción que los inversionistas tienen sobre la economía chilena. Cabe señalar que la disminución observada en el riesgo soberano de Chile en estos cinco años no se explica solamente por la disminución en la percepción de riesgo con respecto a las economías latinoamericanas en general. En efecto, el riesgo soberano en lo que va de 2005 no sólo promedia un nivel inferior a los 60 puntos base, casi un tercio de lo observado en 1999; sino que además esta disminución ha sido más que proporcional al de las economías de Latinoamérica, para las cuales el riesgo soberano en igual período sólo se redujo a la mitad (Gráfico N° II.2.20).
Gráfico N° II.2.20
Riesgo Soberano de Chile Puntos base
173
59
0 50 100 150 200
1999 A agosto 2005 Fuente: JP Morgan.
II.3 En la Senda hacia el