CAPÍTULO II: LA EMERGENCIA DE LA BURGUESIA RURAL Y LA FORMACIÓN DEL CAMPESINADO
2. GENERALIDADES DE LA ZONA TEMPLADA DE MICHOACÁN
2.1. Las bases de la estructura agraria (Finales del siglo XIX a los años cuarenta del siglo XX)
cuarenta del siglo XX)
La actual conformación agraria de la zona templada tiene añejo origen en las reminiscencias del sistema de haciendas del siglo XVIII y XIX.
Durante este largo periodo de tiempo se va a definir una tradición productiva en cultivos destinados a la exportación, un patrón de poblamiento específicamente creado para proveer de fuerza de trabajo a los centros agroindustriales de la zona templada y algunos antecedentes relacionados a procesos de integración y cooperación intraregional entre los diversos centros capitalistas de este espacio.
La agricultura de exportación en la zona templada nunca ha dejado de ser vanguardia en la estructura productiva, no sólo cuenta con una capacidad instalada de vieja data, como el ferrocarril, carreteras, caminos y las estructuras de riego; lo que han sido variables son los cultivos dominantes: hasta los años cuarenta la zona templada exporta caña y cacao, café, arroz y algodón; estos cultivos desde el siglo XIX cuentan con una importante industria de transformación local destinada a la exportación, canales para el comercio nacional e internacional, incluyendo mercados de productos ilícitos24 y han logrado crear una enorme masa de obreros y trabajadores agrícolas (Pureco,2008).
Poblacionalmente la zona templada tendrá enormes territorios despoblados lo que representará un problema fundacional para la agroindustria de exportación que ahí se desarrolla; de tal suerte que los capitales agroindustriales que ahí se desarrollan hasta la década de los cuarenta, junto con el Estado, diseñan mecanismos de reclutamiento de trabajadores del campo e incluso fijaran fuerza de trabajo a través
24 Adicionalmente es requerido mencionar los mercados ilícitos que se desarrollan alrededor del sistema de haciendas vinculados a la venta fraudulenta de aguardiente, mariguana, maderas preciosas, minerales y otros que junto al desarrollo carretero y ferrocarrilero permitirá la aparición de una gama extensa de intermediarios de productos ilícitos. La especialización en el comercio, así como la posición que los distintos grupos sociales ocupan en éste, definen en buena medida la estructura social de clase de la zona templada (Glantz,1974).
96 de incorporar residencialmente a presos comunes y políticos enemigos del régimen, quienes podían cumplir su condena habitando y laborando en los grandes cultivos25; la misma política de poblamiento, con el tiempo comenzará a agudizar el desempleo propiciando el apoyo de ciertos sectores de trabajadores a los primeros movimientos agrarios de la región a inicios de la década de los años treinta26 (Pureco,2008), (Fujikagui,2004, (Link,1992) (Zepeda,1990).
Otro antecedente fundamental es la conformación urbana de Jiquilpan, un pueblo en la zona de transición entre la región Purhépecha y la Tierra Caliente, de donde es originario en General Lázaro Cárdenas; y de Sahuayo un centro político donde se aglutinan importantes expresiones políticas de la región en el periodo postrevolucionario27.
Las diferencias identitarias y socioeconómicas que derivan de este proceso histórico tendrán importantes efectos ya en la década de los años setenta; por un lado, la búsqueda de autonomía política de determinadas comunidades conducirá a una relativamente baja participación militante de los movimiento agraristas del siglo XX
“[…] aunque en momentos dados encontramos a los rancheros como elementos de oposición en contra de los latifundios […] también se opusieron a las pretensiones del estado central revolucionario. Como resultado de largo plazo, las rancherías de la sierra michoacana principalmente, han quedado mal integradas en el sistema nacional moderno” (Gledhill,1990:118). Serán estos núcleos sociales los que ya en
25 Algunos estudios señalan en este procedimiento la introducción de sentimientos y actitudes derivadas del bandolerismo social de la época, actitudes que posteriormente se convierten en referentes de la identidad calentana. A comienzos del siglo el Gobierno Estatal había cedido a la administración de Cusi 300 presidiarios, para 1920 eran ya 800 trabajadores, junto con sus familias, dotados por el gobierno porfirista, en 1930 y 1935, Cusi hizo el registro de 2 mil 300 personas más (Pureco,2008).
26 Este crecimiento y expansión en palabras de Harvey fue acumulación por despojo: Para fijar la mano de obra la hacienda requería destinar espacios de cultivo autoconsuntivo para el sostenimiento de las familias de jornaleros logrando una suerte de recampesinización pero “[…]posterior a esta primera etapa, las haciendas comenzaron a modificar sus prácticas administrativas, las áreas destinadas a los cultivos de subsistencia fueron reorientadas a la producción de cultivos tropicales y los pequeños valles que estaban inundados y formaban cuerpos de agua, fueron drenados para incrementar la extensión de los cultivos”(Melie,2009:45).
27 Para ampliar las referencias se recomienda consultar: Pérez, 2001. Gledhill,1990 y Knight,1986.
97 el siglo XXI conformarán el más reciente movimiento rural de Michoacán, las llamadas autodefensas.
Las obras hidráulicas que emergen de este periodo son realizadas por los hacendados a comienzos del siglo, aprovechadas después por el Estado en los planes de reforma agraria y en el desarrollo de la Cuenca Tepalcatepec, pero principalmente se tratará de infraestructura física que permitirá muy temprano un aprovechamiento intensivo de la fuerza de trabajo. La mano de obra campesina fijada a estas regiones se ocupaba en los dos ciclos de cultivos anuales de primavera y verano, en el caso del arroz y otros cultivos tropicales, y de otoño e invierno en el caso del maíz y de los cultivos de la zona Purhépecha; los aprendizajes del uso de dos ciclos productivos emerge en años recientes como una estrategia productiva de las unidades campesinas (Ibíd.).
Los mayores flujos de migración intermitente o permanente hacia otros polos de desarrollo de la entidad o de Estados Unidos, tiene relación con la temporalidad de sus cultivos y con la escasez de tierra, con los conflictos entre diversas formas de tenencia y con el minifundio que predomina sobre todo en la forma comunal de la tenencia, es por ello que las zonas que más ofertan fuerza de trabajo son las indígenas28.
Puede señalarse que en la zona templada existe cierta tendencia histórica, de prescindir de flujos de jornaleros agrícolas desde otras entidades debido a que, al interior de estos pueblos se desarrolla un sistema de flujos de fuerza de trabajo entre las comunidades que desarrollan cultivos de temporal y las zonas agroindustriales. Este sistema de flujos de fuerza de trabajo es resultado de un
28 En la zona Purhépecha, pese a que no había haciendas, las tierras de cultivo y los bosques se encontraban acaparadas por propietarios particulares pertenecientes a grupos mestizos y que habían desarrollado un sistema de comercialización de diversos recursos que resultaba ser un sistema complementario al proceso productivo del sistema de haciendas dado que desarrolla canales de comercialización dúctiles y fuertes (Glantz,1974); como consecuencia de las Leyes de Desamortización, la propiedad comunal estaba fragmentada y privatizada por los mismos comuneros pero sobre todo por agentes externos a la comunidad lo que ponía, al igual que en el sistema de haciendas, la fuerza de trabajo campesina al servicio del capital de manera inmediata.
98 elevado nivel de integración comercial y de cooperación entre los capitalistas de origen hacendario, los que sobreviven como tales hasta la llegada de la reforma agraria; este antecedente será fundamental para el desarrollo de un mercado de trabajo intrarregional.
2.2. Antecedentes de la organización caciquil (De la década de los