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Campesinos temporaleros y el uso de las remesas

In document UNIVERSIDAD AUTÓNOMA CHAPINGO (página 188-192)

CAPÍTULO IV: LA REORGANIZACIÓN DE LAS UNIDADES CAMPESINAS EN EL PERIODO DE ASCENSO Y

2. UNA TIPIFICACIÓN DE LA REORGANIZACIÓN DE LA ECONOMÍA CAMPESINA

2.1. Los campesinos del centro

2.1.2. Campesinos temporaleros y el uso de las remesas

Retomando elementos del capítulo anterior se pueden señalar algunas expresiones de la desestructuración de las economías campesinas temporaleras de la zona templada; una primera expresión son las liberaciones de tierra, se trata del proceso en el cual las unidades campesinas de forma mayoritaria pusieron sus tierras en circulación a través de la renta; esto guarda relación con que el neolatifundismo requería expandirse sobre tierras con elevada fertilidad y condiciones adecuadas para la instalación de los cultivos de exportación; en contra parte, las tierras con

188 características de inclinación elevada o alejadas de las estructuras de riego, podían representar costos más altos.

La liberación de las tierras fértiles implica desestructuración de los procesos productivos por cuanto se sacrifica la matriz agronómica alimentaria y se tienen que realizar adecuaciones a cultivos distintos a los que tradicionalmente produce la unidad. Dicho de otra manera, la trayectoria histórica de producción de la unidad campesina se vio profundamente modificada.

Para el capital estas liberaciones fueron un proceso benéfico por cuanto no tuvo que realizar modificaciones de calado legislativo a nivel estatal, incluso no tuvo que crear un mercado de tierras, simplemente el efecto fue poner en circulación las tierras en cada tanto ciclo, lo cual representa cuan fragilizada está la relación del campesino con la tierra debido a la falta de un marco jurídico que la proteja y de un marco económico que impida que ésta entre en circulación cada vez que el capital requiere acapararla o liberarla.

La concentración de tierras por la vía del rentismo para la aplicación de procesos altamente especializados impide un acaparamiento total de las tierras de cultivo; la renta de la tierra expulsa del centro de los valles a los campesinos y, con la renta de su parcela, adquieren otros terrenos para la producción de verduras y granos;

una producción errática pero que tiene una lógica de resistencia importante64. Por otro lado, debe considerarse que Michoacán se ubica entre las entidades federativas que más migración internacional genera; población que se expulsa principalmente de contextos rurales y de localidades específicas en relación a las redes y estrategias de traslado de la población trabajadora.

El Programa Bracero que funcionó de (1942 a 1964) dejó una importante tradición migratoria por no decir un mercado de fuerza de trabajo transnacional bien

64 Testimonios HT, MA, TL, LM, MM

189 establecido en la entidad; Villegas (2007) entrevistó entre 2005 y 2007 a cerca de 300 migrantes michoacanos de la Tierra Caliente con lo cual reveló que las localidades terracalentanas, con intensidad migratoria alta, están relacionadas a redes familiares y de “paisanaje” constituidas a partir del Programa Bracero; de las personas entrevistadas el 12.62% realizó su primer viaje entre 1970 y 1981; el 30.83% lo hizo entre 1982 y 1990; el 34.95% lo hizo entre 1991 y 2000; y el 14.08%

realizó su primer viaje después del 2000.

Este dato corrobora que el periodo de migración estuvo asociado a la liberación de tierras en las décadas de los ochenta y noventa, pero también demuestra que el proceso migratorio tiende a atenuarse a partir del 2000.

Villegas explica que la migración permanente reflejó un proceso de movilidad social a razón de que la producción campesina había alcanzado un límite dentro de su propia racionalidad; que la migración, que explica la descampesinización de espacios agroindustriales, por lo menos en la Tierra Caliente, sucede paulatinamente entre los años cincuenta y los años ochenta.

Para la década de los noventa, en cambio, la migración de la Tierra Caliente comienza a tener un comportamiento circular y a interrelacionarse con la agricultura de temporal. Dado que hemos demostrado que los cuatro centros o regiones agroexportadoras de la zona templada asumen las mismas lógicas económicas y políticas, suponemos que el fenómeno no fue distinto en esencia respecto a la Tierra Caliente.

En la Tierra Caliente, la migración incluso residencial, la realizan los hombres jóvenes o quienes no poseen títulos sobre la tierra; Villegas, destaca que la mayoría de los dueños de las parcelas que entrevistó entre 2005 y 2007, estaban residiendo en ellas. El efecto que se deduce es el envejecimiento de los titulares y derechosos de la tierra, la mayor participación productiva de mujeres y niños.

190 El autor expresa, que adicionalmente hay sistemas culturales, entre ellas las fiestas patronales, en las cuales se ha insertado un elevado componente migratorio; para las fiestas se convoca a un migrante destacado para “apadrinar” la fiesta, con lo que se asegura su retorno.

Villegas coincide en observar un fenómeno que hemos estado definiendo en este trabajo, los campesinos no liberan toda la tierra sino partes de ella; explica que si bien entidades como Zacatecas, Jalisco y Guanajuato tienden a invertir las remesas en la construcción, la compra de automóviles y mejorar la calidad de vida de los receptores a través del consumo, en las comunidades de la Tierra Caliente la tendencia es a la inversión productiva para compensar la falta de fuerza de trabajo65. No obstante, el autor aclara que este fenómeno ocurre en economías campesinas de temporal con orientación a la producción de granos y ubicadas en centros de distribución regionales o centros semiurbanos. Es decir, es un fenómeno con una presencia muy discreta.

La migración, entonces, es un fenómeno que dada su trayectoria histórica no sólo explica la descampesinización; ha permitido la liberación parcial de tierras y ha solventado o subsidiado a un pequeño sector de la economía campesina temporalera productora de granos que se asocia al desarrollo urbano que va de la mano con la creación de riqueza de estas regiones.

65 “Ante la hipótesis de que la migración provoca déficit de trabajadores en la agricultura, llegamos a la conclusión de que la falta de mano de obra no es actualmente una limitante en la producción agrícola del ejido.

La respuesta al decrecimiento de la agricultura y la ganadería encuentra explicación en los altos costos de producción y los bajos precios de la cosecha, los riesgos climatológicos, así como por la ausencia de precios de garantía. Una gran mayoría de los ejidatarios encuestados utilizaron en el ciclo agrícola de temporal, en el 2004, agroquímicos para el control de plagas y limpieza en los cultivos de maíz y sorgo. Esta práctica disminuye la necesidad de mano de obra. De esta forma se requiere la contratación de uno o dos peones (dependiendo de la superficie cultivada) para la aplicación de herbicidas o insecticidas. Los ejidos tienden a utilizar sus recursos de inversión en la contratación de tractores y la adopción de prácticas agrícolas de otras regiones […]

La inversión que se requiere para llevar a cabo estas prácticas provienen del ahorro anual de las remesas familiares” (Villegas,2007:207).

191 También habrá políticas públicas dirigidas a la recuperación de esta producción campesina; según señala un reporte de registro de cosechas y siembras del Gobierno del Estado (SEDRUA,2000) durante estos años comenzó a crecer la producción de maíz para consumo humano y trigo bajo riego y temporal, gracias a un programa de recuperación de la producción de granos basado en la distribución pública de semillas e insumos básicos, principalmente en las comunidades de Jacona (perteneciente a la zona metropolitana de Zamora), las cuales son La Rinconada, Romero de Torres, El Espíritu, La Ladera y Ojo de Agua. Una característica de estas localidades es por supuesto la migración hacia los Estados Unidos. De hecho, según datos del Consejo Nacional de Población y Vivienda (CONAPO,2010) el índice de intensidad migratoria de este municipio está por encima del estimado para todo Michoacán (en Jacona el índice es de 4.83 contra 3.74 de Michoacán).

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