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El boicot a la democracia: junio de 1977- abril 1979

CAPÍTULO I: LOS HEREDEROS DEL FRANQUISMO: LA EXTREMA DERECHA,

2. Falange Española de las JONS y Fuerza Nueva. Inmovilis- mo y violencia de la extrema derecha

2.2. El boicot a la democracia: junio de 1977- abril 1979

diferentes ritmos de democratización que se estaban produciendo según el tamaño de los municipios podría ser una posible interpretación. El mundo rural presentó un voto más conservador, tal y como se ha visto en este mismo apartado y en el de AP, y esto lleva a la idea de que se mantenía una conciencia más arraigada a ciertos elementos del franquis- mo. Al mismo tiempo, las fuerzas democráticas no habían conseguido su propósito de llegar a todos los puntos del país por igual. La presencia de caciques y terratenientes, la dificultad para que llegasen las noticias de los partidos políticos, el menor nivel cultural y el mayor control social por parte del régimen pudieron ser algunos de los elementos que provo- caron que los pequeños municipios tuviesen una concepción anclada en el pasado en algunos momentos168. Además, durante algún tiempo en la dictadura, pertenecer a Falange había otorgado consecuencias positivas para los militantes169.

personas vinculadas a la guerra aunque su actividad no correspondía al resultado electoral que habían tenido. A pesar de haber reunido casi 5.000 votos apenas realizaron actividades y esto lleva a pensar que el sufragio recibido se basó más en la nostalgia franquista que realmente en las actividades que el propio partido había realizado. Entre sus actos destacaron la organización de una junta para conmemorar el aniversario de la Falange donde acudieron unas 800 personas y algunos líderes de otras provincias. Se trató de un evento donde predominó la simbología franquista, pero al mismo tiempo reconocieron la difícil situación en la que se encontraban. Uno de los oradores admitió: “o nos integramos y nos unimos, o acabaremos siendo una minoría que solo sirve para orga- nizar funerales”171. Con estas palabras aceptaban una de sus dificultades pero mantenían un programa anclado en el conflicto bélico y alejado de la sociedad del momento. Esporádicamente realizaron algunos actos en municipios como Caudete, donde vino Raimundo Fernández Cuesta para promover el no a la Constitución. Con el mismo objetivo intervino Antonio Gibello en Albacete172. Mientras en estos actos la protagonista era la palabra, en otras acciones de los más jóvenes la estrella fue la vio- lencia, hasta tal punto que fue uno de los motivos de la desaparición de Vanguardia Falangista173.

Al mismo tiempo que Falange realizaba esos actos, FN aumentó su protagonismo en el panorama social y político. Se fueron expandiendo por algunos pueblos como Madrigueras, Hellín, La Roda y Villarrobledo y aunque predominó un perfil sociológico de jóvenes adolescentes, tam- bién aparecieron simpatizantes entre los grupos de edad más avanzados.

Un ejemplo era Eduardo Grande Puertas, alcalde de La Roda y futuro secretarios de esta organización174. Sin llegar a ser una congregación im-

Alféreces Provisionales partía de otra organización similar fundada en los años cincuenta. AL- CALDE, Ángel, Los Excombatientes franquistas (1936-1965), Universidad de Zaragoza, Zarago- za, 2014, pág. 289.

171 La Verdad, 30 de octubre de 1977.

172 La Verdad, 31 de marzo, 24 de junio, 12 de noviembre de 1978.

173 La Verdad, 18 de octubre de 1977.

174 Los Secretarios que tuvo FN en la transición fuero: Juan Andrés Villena (agricultor), Her-

portante, el gran activismo que desempeñaron provocaba que fueran un grupo a tener en cuenta en todos los temas de orden público. En nin- gún momento fueron un partido político al que prestarle atención como competencia política, sino que su importancia se encontraba en los actos vandálicos y sus enfrentamientos constantes con la izquierda. Se trató de un núcleo que no entró en el juego democrático y pese a agruparse en una estructura dentro de este sistema, muchas de sus acciones se en- contraban fuera del marco de derechos y libertades recién inaugurado.

Es como si actuaran desde dentro para desestabilizar el proceso de tran- sición175. Su combatividad provocó numerosos conflictos en la calle con los grupos de la izquierda radical como fue el día de la tirita en el que la extrema derecha cargó contra la izquierda radical, pero todo ello se trabajará más adelante. Los choques cargados de violencia entre ambos grupos se repetían en la ciudad de Albacete a la hora de manifestarse o pegar carteles. Los pequeños grupos de FN, pese a que no aceptaban la democratización, estaban legalizados y además contaban con ciertos pri- vilegios heredados del franquismo, lo que demuestra que todavía queda- ba mucho trabajo para conseguir la plena instauración de la democracia.

Poseían buenas relaciones con los cuerpos de Seguridad del Estado por lo que no solo no eran detenidos tras el uso de la violencia, sino que les ayudaban a librarse de la justicia. Cuando realizaban algunas pintadas, eran avisados para no ser detenidos. No hay que olvidar que uno de los representantes de la Falange, Ventura Abellán, había sido Guardia Ci- vil. La buena relación con este colectivo llegaba hasta tal punto que “el 12 de octubre [iban] al cuartel de la Guardia Civil con camisa azul allí a [tomarse] unas cervezas”176. El uso de la violencia no solo se reducía

minio Rodríguez (terrateniente), Jesús Muñoz (sin información) y Eduardo Grande (alcalde de La Roda). Entrevista a Raúl Rodríguez García realizada por miembros del SEFT el 12 de diciem- bre de 2016. La información de Eduardo Grande en AHPA, caja 31.094.

175 Otro ejemplo de ello fue su asistencia a la manifestación del 1º de mayor organizada por la izquierda para provocar altercados. Según Ferrando, “la ultraderecha de Albacete sacó las porras y las cadenas”. La Verdad, 3 de mayo de 1979. Los conflictos llegaron incluso a la localidad de Casas Ibáñez, donde estos grupos se enfrentaron a vecinos con otras ideologías. La Verdad, 22 de mayo de 1979.

176 Entrevista a Raúl Rodríguez García realizada por miembros del SEFT el 12 de diciembre

a conflictos callejeros con la izquierda radical, sino que desarrollaron actos premeditados. Todo apunta a que el incendio de las casetas de la feria del libro de 1979 fue un acto perpetuado por estos grupos al igual que había sucedido meses antes con la sede del PSOE177. La manera que tuvieron de defender sus ideas ancladas en el pasado no fue como la gran parte de los partidos políticos, sino que legitimaron el uso de la violencia y pese a ello, no se tiene constancia de que tuvieran que enfrentarse a la justicia ni que pasaran por los calabozos de la ciudad. Esta situación contrasta con lo sucedido con la izquierda radical, que la violencia no fue su método de acción más allá de los enfrentamientos con los grupos de extrema derecha, pasaron numerosas veces por prisión. Con lo expuesto en este apartado y lo tratado en el próximo capítulo de la izquierda ra- dical, se puede llegar a la conclusión de que no es correcto tratar de la misma manera a ambas ideas políticas. La extrema derecha gozó de cier- tos privilegios como herencia del franquismo y además, fueron legales desde un primer momento, lo que les permitió librarse de la justicia pese al uso de la violencia178. Por otro lado, los radicales de izquierda estuvie- ron ilegalizados durante la primera parte de la transición, no utilizaron la violencia como método de acción y sin embargo fueron encarcelados incluso cuando ya estaban legalizados. Al mismo tiempo aparece otra diferencia que singulariza todavía más a estos grupos bunkerianos. Al menos en Albacete, no dedicaron grandes esfuerzos a expandir su ideo- logía más allá de la venta de documentos en el centro de la ciudad. Esta pequeña acción también les servía para recaudar fondos destinados a la financiación del partido. Los otros cauces de solvencia económica eran las cuotas de los pocos militantes que tenían y algunas donaciones179.

de 2016. La relación con los Cuerpos de Seguridad del Estado confirma la tesis de Xavier Casals.

En CASALS, Xavier, op. cit. (2016), pág. 192.

177 El caso de la feria del libro. La Verdad, 1, 3, 8 y 11 de julio de 1979. Al mismo tiempo un miembro de FN da a entender que dicha acción fue llevada a cabo por algunas personas del entorno de FN. Entrevista a Raúl Rodríguez García realizada por miembros del SEFT el 12 de diciembre de 2016.

178 Solo por lo sucedido en el día de la tirita en el bar El Candil tuvieron que declarar en los tribunales. La Verdad, 6 de mayo de 1979.

179 Sobre las donaciones no se tiene ninguna pista de su origen, aunque teniendo en sus filas

Durante estos años los acontecimientos más importantes que realizó la extrema derecha fueron los conmemorativos de la victoria en la Guerra Civil y de la muerte de Franco, muchos de ellos celebrados en la Plaza de Oriente de Madrid180. A la cabeza de estos actos la mayoría de las veces se encontraba Blas Piñar, que fue el gran alentador de toda la extrema dere- cha y sobre todo de FN, organización que dirigió hasta su disolución. La difusión de sus ideas no solo se realizó a través de estos actos en Madrid y de los continuos actos de Blas Piñar por todo el país, sino que contaron con la simpatía de algunos medios de comunicación como El Alcázar y El Imparcial, ambos eran diarios legales de tirada nacional que sirvieron de escaparate de FN181. En medio de la espiral de violencia en la que se encontraban sumergidos, se celebraron las elecciones a Presidente Pro- vincial de Cámaras Agrarias. Los dos aspirantes eran López Cedillo, vin- culado a AP y Manuel Santos García, vecino de Villarrobledo y simpati- zante reconocido de FN. Este último resultó el ganador en las votaciones, por lo que la extrema derecha controlaría los máximos organismos del mundo agrario182. Se trató de la primera victoria en etapa democrática de alguien vinculado a los más nostálgicos, no obstante no era una victoria que se pudiera atribuir el partido, sino un triunfo personal.

Para las elecciones de 1979 la extrema derecha negoció una candida- tura conjunta para reunir todas sus fuerzas. Se agruparon Fuerza Nueva, Falange Española de las JONS, Círculos Doctrinales de José Antonio, Comunión Tradicionalista, Asociación de Jóvenes Tradicionalistas y Confederación Nacional de Combatientes183. Únicamente la Falange Es- pañola de las JONS Auténtica quedó fuera de esta coalición. El objetivo era alcanzar unos resultados mejores y atraer a los votantes de AP. Sin embargo, mantuvieron el mismo programa ideológico sin adaptarse a la extrema derecha europea. El único intento de lograr ciertas conexiones

a personas como Herminio Rodríguez, terrateniente provincial, se puede tener una idea de la procedencia del dinero.

180 RODRÍGUEZ JIMÉNEZ, José Luis, op. cit. (1997), págs. 444-445.

181 Ibíd., pág. 465.

182 La Verdad, 13, 28 y 29 de junio y 7 y 19 de julio de 1978.

183 RODRÍGUEZ JIMÉNEZ, José Luis, op. cit. (1994), págs. 333-334.

con el resto del continente fueron algunos acercamientos al MSI Italiano y con las Forces Nouvelles francesas184. Pese a que se presentaron como una coalición, en Albacete la lista estuvo formada por miembros de FN en su totalidad. El cabeza de lista fue Herminio Rodríguez de Vera, an- tiguo secretario provincial de la formación de Blas Piñar y poseedor de grandes extensiones de tierras. Junto a él aparecieron Celia Hernández, Ricardo Molina y Francisco Ruiz, de los que apenas se tiene informa- ción185. Sobre el desarrollo de esta campaña electoral se tienen muy poca referencias, lo que indica que el despliegue fue austero. Una de las pocas noticias sobre Unión Nacional fue el presunto intento de soborno por parte de AP que se saldó con la dimisión del que hasta ahora era Secre- tario de FN, Jesús Muñoz Almendros. El motivo de dicha renuncia fue que sí que estaba dispuesto a aceptar la proposición de AP en contra del pensamiento de la mayoría de militantes186.

Los resultados electorales de la extrema derecha fueron algo mejores que los de los primeros comicios. En 1977 la suma de todos estos parti- dos no llegó al 1% mientras que en 1979 a través de la Coalición Unión Nacional reunieron el 2.11% de los votos, lo que permitió que Blas Piñar entrara en el parlamento. Los resultados en la provincia de Albacete fue- ron diferentes, pues pese a que se situaron por encima de la media nacio- nal con un 2.22%, en comparación con los obtenidos por Falange Espa- ñola de las JONS en 1977 fueron peores. El análisis de los resultados de cada pueblo ofrece una explicación para comprender esta diferencia. De los pueblos donde Falange obtuvo unos resultados por encima del 7%, solo uno mejoró el porcentaje. Povedilla pasó del 11.98% al 18.99%. El resto no superaron el 3% en el mejor de los casos. El auge de la coalición apareció en algunas localidades en las que la extrema derecha no habían

184 RODRÍGUEZ JIMÉNEZ, José Luis, op. cit. (1991), pág. 279. Sobre el MSI. GALLEGO, Ferrán, “El MSI y el lugar del fascismo en la cultura política italiana”, Studia Historica, 30 (2012), págs. 173-204.

185 Los nombres de las listas en: Fondo Privado de Raúl Rodríguez; ABC, 1 de febrero de 1979 y El País, 23 de enero de 1979.

186 Entrevista a Raúl Rodríguez García realizada por miembros del SEFT el 12 de diciembre de 2016.

tenido unos resultados destacables como podían ser Caudete (7.19%), La Roda187 (3.75%), Madrigueras (5.19%), Villarrobledo (2.93%) o in- cluso Albacete (2.3%)188. ¿Cuál pudo ser la causa de este cambio? Una primera hipótesis apunta a que en 1977 la Falange recogió muchos votos de personas vinculadas al franquismo y que votaron a esta estructura porque sus siglas recordaban al pasado. Por el contrario, Unión Nacional tuvo sus mejores resultados en aquellas localidades donde habían esta- blecido un pequeño grupo, lo que apunta a que los votos se debieron a las actividades del partido y no únicamente a la nostalgia falangista189. Al mismo tiempo, la inercia del avance de la democratización también pudo provocar el cambio de opinión de aquellos que todavía en 1977 defendían el franquismo.

Las listas electorales para las elecciones municipales muestran los municipios en los que el partido logró un núcleo más o menos estable capaz de generar una candidatura. La tabla siguiente recoge todas esas localidades y entre ellas se encuentran aquellas en las que habían obteni- do buenos resultados tan solo un mes antes. De esta manera, la hipótesis de que los resultados cosechados en las generales de 1979 se debían a la actividad del partido en ciertos municipios y no al recuerdo nostálgico como había sucedido en 1977 con Falange cobra más fuerza.

187 Hasta ahora había sido un núcleo con presencia de estos grupos procedentes de la dictadu- ra pero en los comicios anteriores habían tenido unos resultados más discretos.

188 http: //www.infoelectoral.interior.es/ [Consultado el 27/12/2016].

189 En todas las localidades anteriormente nombradas tenían un núcleo formado entre 1977 y 1978.

TABLA 6: CANDIDATURAS Y RESULTADOS DE LAS ELECCIONES MUNICIPALES DE FN (1979)

Localidad Resultados

Albacete 2.54%

Abengibre 11.6% (1 concejal)

Casas de Ves 13.97% (1 concejal)

Hellín 1.32%

Madrigueras 12.71% (1 concejal)

Minaya 10.74% (1 concejal)

Montalvos 3.3%

La Roda 14.39% (2 concejales)

Fuente: http: //www.infoelectoral.interior.es/ [Consultado el 17/12/2016].

FN presentó candidaturas en muy pocos municipios y esto demos- traba la poca transcendencia social del partido en niveles generales. El análisis cambia cuando se estudian los resultados en cada uno de esas localidades pues, de 8 candidaturas consiguieron representación en 5 de ellas, un rédito por encima de provincias similares como Almería donde solo lograron 2 concejales190. Aparentemente puede resultar una contra- dicción que se presenten en tan pocas localidades y al mismo tiempo obtuvieran unos resultados más o menos aceptables. Una de las causas remite de nuevo a la importancia del candidato y a su repercusión so- cial, que puede mejorar o empeorar la imagen que se tiene del partido en líneas generales. Por último, los mejores resultados corresponden a pequeños municipios con la única excepción de La Roda, donde la fi- gura de Eduardo Grande congregó un porcentaje de votos mayor del esperado. En la misma línea que venía actuando el partido, FN no elabo- ró un programa concreto para cada una de las localidades con medidas cercanas a la ciudadanía. Mientras los grandes partidos desarrollaron programas desglosados en numerosos aspectos dependiendo de las ne- cesidades de cada municipio, FN se conformó con acudir a su slogan de

190 LOITE CHECA, Aurora, op. cit., pág. 135.

Dios, Patria y Justicia y a frases fáciles que demostraban que carecían de un verdadero proyecto de futuro191. Sobre el perfil de los candida- tos se tiene muy poca información. La candidatura de Albacete, estaba liderada por Pedro Garví Hernández, un viejo conocido en la política de la capital provincial pues había sido elegido Concejal por el Tercio Sindical en 1966192. En la misma situación se encontraba Juan José To- boso, primer candidato de FN en Montalvos y Concejal por el Tercio de Entidades en 1966193. Pese a que la estructura se nutría principalmente de jóvenes, en las listas electorales en la mayoría de los casos se optaba por personas mayores para encabezar las candidaturas. De este modo, apare- ce más o menos clara una división de las labores del partido. Los jóvenes se dedicaban a las acciones activas en la calle mientras que los mayores eran los que daban la cara.

El hecho de que para los comicios municipales la extrema derecha no repitiese la coalición provocó que cada partido tuviese que organizarse de manera independiente. El estudio y comparación de la expansión que tuvieron las dos fuerzas implantadas en Albacete puede arrojar ciertas conclusiones sobre la importancia que tenía cada una. FN tuvo una re- presentación escasa pero con unos resultados significativos, ¿y Falange Española de las JONS? Su actividad desde las primeras elecciones había ido disminuyendo poco a poco y los motivos no están clarificados. Sus dirigentes eran muy mayores, en el conjunto del país no tenían ningún líder capaz de seguir el rastro de Blas Piñar y la provincia de Albacete no era tan grande como para poder asimilar dos partidos de extrema dere- cha. FN fue ganándole la partida a la Falange aunque, como se ha dicho en más de una ocasión, era difícil distinguir a sus miembros. A niveles generales se repitieron esos resultados, pues FN doblegó a la Falange Es- pañola. En toda la provincia de Albacete solo lograron constituir una candidatura en la pequeña localidad de Fuente-Álamo. El candidato fue Heliodoro García, un profesor de autoescuela vinculado a la Guardia de

191 Propaganda electoral de la candidatura de Albacete. Fondo Privado de Raúl Rodríguez.

192 AHPA, caja 31.082 y ABC, 22 de noviembre de 1966.

193 AHPA, caja 31.082.

Franco y a Falange Española que se presentó por petición del comité pro- vincial194. ¿Qué tipo de campaña podía realizar un partido como este en una localidad de menos de 3.000 habitantes? ¿Por qué fue Fuente-Álamo y no cualquier otro municipio? Heliodoro García había colaborado con Falange durante los primeros años de la década de los setenta. Se recorrió los pueblos cercanos a Fuente-Álamo explicando los puntos de la Falan- ge Española con el objetivo de difundir esta formación. Aunque su vin- culación no transcendió más allá, en 1979 Ventura Abellán y Raimundo Fernández le propusieron constituir unas listas para los comicios muni- cipales. Esta localidad no poseía ninguna excepción política o social con respecto a las demás, sino que simplemente tenía una serie de personas que habían tenido vinculaciones al partido. A todo ello se le debe sumar ciertos favores personales. Según el propio candidato municipal, el líder de Falange Española en Albacete, Ricardo Fernández, aprovechó su po- sición de Presidente de la Caja Rural para colocar a los miembros de Fa- lange de cada municipio en la Cajas Rurales locales y esto provocaba que en cierta medida estuvieran “en deuda”195. El desarrollo de la campaña fue mínimo ya que no contó con ningún tipo de ayuda provincial de tipo logístico y económico. El rendimiento electoral se situó en el 7.37%de los votos revelando de esta manera la poca transcendencia que tuvo.

2.3. El fracaso nostálgico y el triunfo de la democracia. Abril de