DESDE EL SILENCIO DEL CAMPO: EL PARTIDO COMUNISTA DE ESPAÑA
8. Un partido a la deriva en medio de una campaña electoral
Con toda esta situación el PCE se vio completamente desbordado y sin un objetivo claro por el que luchar. Todos los problemas anteriores calaron en la mayoría de estructuras locales del partido y eso impedía su buen funcionamiento. A las alturas de 1982 se puede hablar a grandes rasgos de 3 factores que condujeron al partido a un punto de no retor- no. Desde un punto de vista interno las disputas provocaron la salida de muchos miembros que hasta el momento habían sido cruciales. En Albacete los dirigentes más importantes dejaron la estructura política y en La Roda se produjo una situación similar. Todo ello provocó que se tuviera que producir una renovación en los cargos.
TABLA 5: MIEMBROS DEL NUEVO COMITÉ LOCAL DE ALBACETE
Miembro Edad Trabajo
José Vicente Jiménez 28 Autónomo
Enrique Rada 57 Ferroviario
Francisco Gasol - Administrativo
Juan José Piqueras 42 Obrero
Diego García 59 Metalúrgico
Gabino López 62 Agricultor
Fuente: Elaboración propia a través de los datos ofrecidos por La Verdad, 25 de julio de 1982.
259 El País, 7 de noviembre de 1982.
Este nuevo comité ofrecía una visión completamente diferente para el partido. Su media de edad superaba los 49 años y su perfil laboral era mucho más heterogéneo pero menos cualificado. En el anterior destaca- ban jóvenes profesionales recién llegados de la universidad y formados a través de cursos y circulares del partido, mientras que este nuevo comité recordaba más a los primeros comités de las pequeñas localidades donde predominaba la vieja guardia.
El segundo factor importante fue el fracaso del eurocomunismo.
Esta teoría que adoptaron numerosos partidos comunistas occidentales como una manera de adaptarse a la situación del momento no llegó a cuajar entre la sociedad. Sus programas neutros no consiguieron cap- tar en masa al voto de izquierdas y desde el punto de vista ideológico tampoco se presentaban como una alternativa al sistema capitalista. Uno de sus grandes problemas fue que no existía un corpus teórico cerrado, sino que cada partido lo fue adaptando a su manera generando grandes contradicciones dentro de las propias tesis eurocomunistas que llegaron incluso a ser mal identificadas con la socialdemocracia260.
Por último, todo lo anterior afectó muy negativamente en la visión sobre el partido que tenían los votantes y el ámbito de izquierdas en ge- neral. Las pruebas que muestran esta desconexión con el partido no solo aparecieron en el fracaso de las elecciones andaluzas o en la salida de parte de los puestos de responsabilidad, sino que la propia cultura de esos años ofrecía ese descontento con el PCE.
Lo más triste [fue] este juego de vaivén desde posiciones de obreris- mo trasnochado a posiciones socialdemócratas a la derecha de cual- quier socialdemocracia de lo más acomodatizcia [ ] lo peor no es que quisieran disolver los despachos lo mismo que las Agrupaciones, sino que quisieran convertirnos en oficinistas, y mal pagados miseria más austeridad igual a paraíso comunista261.
260 DONOFRIO, Andrea, op. cit. (2014), págs. 158-163.
261 CAPRARELLA, Marcelo, “El desencanto en el PCE de la transición, analizado a través de la novela y el cine”, en I Congreso de Historia del PCE: 1920-1977, 2007, págs. 625-626.
¿Cómo el partido del antifranquismo había generado esta imagen ne- gativa? La dificultad de responder a esta cuestión obliga a tener varios elementos en cuenta y seguramente otros factores, que hasta ahora no se han identificado. La crisis interna evidentemente fue uno de los motivos que generó un concepto negativo del partido, pero no el único. Parte del electorado que había confiado en ellos gracias a su trabajo en los movimientos sociales observaba cómo algunos de las promesas no se estaban cumpliendo, como por ejemplo el dotar de mayor participación a los movimientos en las actividades municipales. Esta responsabilidad no fue únicamente del PCE, pero fue uno de los partidos que sufrió con- secuencias negativas desde un par de años antes. No fueron pocos los comentarios que aparecieron en los medios de comunicación haciendo referencia a esto:
Hace un año que ilusionados y esperanzados estrenábamos ayun- tamientos democráticos, y en nuestra ciudad, de izquierdas, los que dicen estar cerca de la clase trabajadora, popular, ¡palabras!
Muchas palabras en los programas: atención especial a los barrios periféricos [ ] ¿Dónde está la política de barrios? Los barrios siguen en línea general abandonados262.
Este descontento que azotó sobre todo al PCE no fue único, sino que el marco social generalizado era de apatía social con el nuevo sistema democrático. El desencanto se extendió al observar que las medidas de mejora se observaban a cuenta gotas y no en masa como gran parte de los ciudadanos esperaban.
Todos los indicios a que el PCE había sufrido una desconexión con la sociedad se comprobarían de manera cuantitativa en las elecciones de octubre de 1982. La campaña electoral intentó mostrar cierta estabili- dad en el partido hasta el punto de que algunos de sus líderes confiaban en obtener unos resultados similares a los de 1979263. Las listas electora- les mostraban la nueva situación del partido al igual que anteriormente
262 La Verdad, 4 de abril de 1980.
263 La Verdad, 14 de octubre de 1982.
se ha ilustrado con el comité local de Albacete. Para el Congreso los candidatos fueron: Pedro Bolívar, Venancio Cuenca, Francisco López Almansa y Rubí Sanz y para el Senado José Gómez Urrea, Francisco Morcillo y Enrique López Carrasco264. Los primeros puestos estuvieron compuestos por personas ya conocidas en el partido y el resto fueron ocupados por otras algo menos populares. Su programa continuó cen- trado en la necesidad de crear puestos de trabajo para superar la alta tasa de desempleo, junto a este objetivo principal también incluyeron algunas medidas como la lucha contra las centrales nucleares en busca de los votos de todos aquellos que se encontraban en movimientos eco- logistas y la lucha contra la OTAN265.
Fuente: Elaboración propia a través de http: //www.infoelectoral.interior.es/ [Consultado el 15/10/2016]
Pese a todos los esfuerzos que les llevaron a recorrerse una vez más la gran mayoría de las localidades de la provincia, el entusiasmo hacia el PCE ya no era el mismo, y así quedó reflejado en los resultados electora- les. El partido cosechó los peores resultados de la democracia. En nivel nacional se pasó del 10.77% obtenido en 1979 al 4.02% y en Albacete del 12.39% al 4.6%.
Este descenso fue un hecho generalizado en toda la provincia, desde los pequeños municipios a la capital. El PCE, tal y como afirma Juan An- tonio Andrade, cayó en un descrédito social por la suma de elementos
264 La Verdad, 18 de septiembre de 1982.
265 La Verdad, 26 de septiembre de 1982.
que afectaron negativamente a su imagen266. Esta situación contrastaba con la del PSOE, que se alzó con una holgada victoria recogiendo gran parte de los votos del PCE y de la izquierda radical y confirmando su posición hegemónica en la izquierda española.
266 ANDRADE BLANCO, Juan A., op. cit. (2012), pág. 399.