6. La dimensión valorativa y subjetiva del deporte
6.3. Categorías de población según su relación con la práctica deportiva
evasión. Un cambio que si se confirma en otros estudios en el futuro, se con- vertirá en una manifestación más del avance del carácter recreativo-formativo del deporte popular frente al carácter cada vez más selectivo, especializado y minoritario del deporte de competición, una vez realizada la primera selec- ción de practicantes que ya comienza a producirse antes de alcanzar los 15 años de edad.
Por último, conviene destacar que la natación queda situada en el cuadrante determinado por la ejercitación física y salud, y la aventura-evasión, pero con una mayor carga de ejercitación y salud que de aventura-evasión.
Es así como de una manera sintética ha quedado establecido un marco inter- pretativo, empírica y estadísticamente fundamentado, en el que han quedado si- tuadas las distribuciones básicas que orientan la práctica de los diferentes de- portes. Tomando como referencia orientativa tales distribuciones se abren nuevas vías de trabajo teórico y de planificación de la gestión de las actividades
Tabla 90. Categorías de población según su relación con la práctica deportiva, 2010-1990
ESTIMACIÓN CATEGORÍAS DE POBLACIÓN 2010 2005 2000 1990 DEL NÚMERO
TOTAL, 2010*
Practica deporte suficientemente 16,8 16 16 15 6.636.324
Practica deporte, pero no tanto como quisiera 21,8 20 20 20 8.611.421
Practica deporte por obligación 1,4 2 2 — 553.028
Ha practicado deporte, pero ahora ya no lo practica 32,6 30 27 26 12.877.630 Nunca lo ha practicado, pero le gustaría hacerlo 10,8 11 12 14 4.266.209 No lo practica ni le gustaría hacerlo 16,6 21 24 19 6.557.321
* Como base del cálculo de la población correspondiente a cada una de las seis categorías se ha utilizado el Padrón Municipal de Habitantes (1 de enero de 2009, INE), que ofrece un total de 39.501.933 para la población residente de 15 años y más.
El porcentaje de población que practica deporte suficientemente como para estar satisfecha con su situación asciende al 16,8%, ocho décimas porcentuales más que en 2005 y 2000, y casi dos unidades porcentuales más que en 1990.
También ha crecido ligeramente el porcentaje de población que aunque hace deporte, no practica tanto como quisiera, que alcanza el 21,8% en la presente encuesta de 2010, en tanto que en las encuestas anteriores no sobrepasaba el 20%. El pequeño grupo de los que practican deporte por obligación, lo que significa en la mayoría de casos por recomendación médica, asciende al 1,4%
en 2010, seis décimas porcentuales menos que en las dos encuestas anteriores.
Se trata de una categoría de población practicante que se introdujo por vez pri- mera en la encuesta de 2000.
Mayor crecimiento ha experimentado la categoría numéricamente más ele- vada desde que venimos estudiando este indicador. Se trata de la población que habiendo practicado deporte con anterioridad ya no practicaba en el momento de realizar la encuesta. En esta situación se encontraba en 2010 el 32,6% de la población mayor de 15 años, casi tres unidades porcentuales más que en 2005 y casi siete unidades más que en 1990. Se trata, pues, de una situación en la que ha venido encontrándose un porcentaje cada vez mayor de población en las dos últimas décadas, lo que permite comprender, como veremos más adelante, el porqué del diferencial de práctica deportiva en España con respecto a los ni- veles de práctica en los países europeos más desarrollados.
Una quinta categoría de población, que tiende a decrecer ligeramente des- de 1990, es la que forman las personas que nunca hicieron deporte pero a las que sí les gustaría hacerlo si tuvieran ocasión para ello. Representan el 10,8%
de la población, dos décimas porcentuales menos que en 2005 pero tres uni- dades porcentuales menos que en 1990. Pertenecen a este grupo de forma ma- yoritaria personas de edades medias o avanzadas, que no tuvieron ocasión de hacer deporte en su juventud y que, posteriormente, no han tenido ocasión para hacerlo.
La sexta y última categoría también presenta una tendencia decreciente y la integran las personas que no practican deporte ni parece que vayan a hacerlo en el futuro, al menos por voluntad propia, esto es, sin que medie una reco- mendación médica, pues afirman que no les gustaría hacerlo. Representan en 2010 el 16,6% de la población, cuatro unidades menos que en 2005, siete uni- dades menos que en 2000, y casi tres unidades menos que en 1990.
En la tabla 90, cuyo contenido venimos estudiando, se ha incluido una esti- mación del número de personas que componen cada categoría, y de nuevo des- tacan por la magnitud de la cifra los casi trece millones de personas que ha- biendo hecho deporte con anterioridad ya no lo hacían en el momento de la encuesta. Dada la relevancia de este dato, en el siguiente epígrafe estudiamos con mayor detalle algunas características y dimensiones del fenómeno social del abandono del deporte y de la disposición a volver a practicarlo de nuevo.
Con ser una cifra importante, 12.877.630, la de las personas que han aban- donado la práctica deportiva, todavía es casi tres millones inferior a las que componen las tres categorías de practicantes, 15.800.773, esto es, tres millones más que las que abandonaron su práctica.
6.3.1. El abandono,temporal o definitivo,de la práctica deportiva
Desde el punto de vista sociodemográfico, el abandono de la práctica de- portiva va asociado principalmente a la edad, sin que el sexo o el estatus so- cioeconómico, como características sociológicas que están asociadas a la ma- yor parte de dimensiones del comportamiento deportivo, parezcan tener una influencia importante en dicho abandono. Al menos esta conclusión es a la que se puede llegar analizando con mayor detalle los contenidos de la tabla 91.
Hombres y mujeres han abandonado en parecido número la práctica depor- tiva después de haber hecho deporte durante algún tiempo, 33 y 32%, respecti- vamente. Sin embargo, los porcentajes de abandono se diferencian mucho más cuando se tiene en cuenta la edad, fenómeno de abandono que es especialmen- te importante en los grupos de edad de 45 a 54 años, el 41%, y de 35 a 44 años, el 38%. En cambio, presentan porcentajes más bajos de abandono los que integran el amplio segmento de población de mayores de 65 años, el 24%,
y el grupo numéricamente más reducido de los jóvenes comprendidos entre los 15 y los 17 años, el 25%. Los restantes grupos de población presentan porcen- tajes de abandono que oscilan entre el 30 y el 33%. Del conjunto de estos re- sultados relacionados con la edad, el más destacado es, posiblemente, ese 25%
de jóvenes de 15 a 17 años que ya han abandonado el deporte después de ha- berlo practicado con anterioridad, aunque cabe suponer, como veremos un poco más adelante, que se trate de un abandono temporal y que, por tanto, mu- chos de ellos vuelvan a hacer deporte en un futuro próximo.
Menores diferencias de comportamiento se observan cuando se tiene en cuenta el estatus socioeconómico, ya que solo hay seis unidades porcentuales de diferencia entre el grupo con mayor porcentaje de abandono, las nuevas clases medias con el 36%, y el que presenta el grupo con menor porcentaje, las viejas clases medias con el 28%, en tanto que presentan porcentajes intermedios el gru- po de clase alta/media-alta, el 30%, y los dos grupos de obreros, cualificados y no cualificados, el 34%. Se trata de unos resultados que conviene interpretar te- niendo en cuenta las edades medias de los integrantes de cada grupo, en especial
Tabla 91. Distribución por sexo, edad y estatus socioeconómico de la población que ha practicado deporte, pero ahora ya no lo practica, 2010
CARACTERÍSTICAS SOCIODEMOGRÁFICAS %
Sexo
Varón 33
Mujer 32 Edad
15-17 años 25
18-24 años 31
25-34 años 33
35-44 años 38
45-54 años 41
55-64 años 30
65 y más años 24
Estatus socioeconómico
Clase alta/media-alta 30
Nuevas clases medias 36
Viejas clases medias 28
Obreros cualificados 34
Obreros no cualificados 34
en el grupo de nuevas clases medias, en el que existe una mayor proporción de personas de edades intermedias, entre 35 y 54 años, que son las que por circuns- tancias familiares y laborales tienen las mayores tasas de abandono.
Otro resultado a tener en cuenta es el que se refiere al tiempo dedicado a la práctica de deporte antes de que se produjera el abandono. Los datos que se presentan en la tabla 92 ponen de manifiesto que son una mayoría los que ha- bían hecho deporte con anterioridad durante más de seis años.
Tabla 92. Tiempo que dedicó a la práctica deportiva antes de abandonarla, 2010-2000
PRACTICÓ DEPORTE 2010 2005 2000
Menos de 1 año 2 4 4
Entre 1 y 2 años 7 12 14
Entre 3 y 4 años 13 18 22
Entre 5 y 6 años 13 13 12
Más de 6 años 64 52 48
NC 1 1 —
El 64% de los que admiten haber abandonado la práctica deportiva lo han hecho, según el resultado de la encuesta de 2010, después de haber estado ha- ciendo deporte durante más de seis años, un porcentaje netamente superior al registrado en 2005, el 52%, y en 2000, el 48%. Este resultado permite interpre- tar mejor el ciclo de entrada en la práctica deportiva y posterior salida, después de haber hecho deporte durante bastantes años, como un proceso dinámico en un clima social favorable a la práctica deportiva, por más que la realidad es- tructural de la sociedad española ofrezca dificultades, para algunos segmentos de población, de seguir disponiendo del suficiente tiempo libre para hacer de- porte. Más adelante volveremos a reflexionar sobre este tema cuando estudie- mos la disposición para volver a la práctica deportiva.
El porcentaje de los que han hecho deporte, antes de abandonarlo, entre 5 y 6 años, el 13% en 2010, es similar o parecido al registrado en 2005 y 2000, el 13 y el 12%, respectivamente. En cambio, han disminuido sensiblemente en la última década los porcentajes de los que han hecho deporte 4 o menos años:
entre 3 y 4 años, el 13% frente al 22% en 2000; entre 1 y 2 años, el 7%, frente al 14% diez años antes; y menos de un año solo el 2%, frente al 4% en 2000.
Los motivos que han conducido al abandono del deporte son variados como corresponde a una decisión que viene condicionada por factores perso- nales y familiares, algunos de ellos a su vez con un claro trasfondo socioes-
tructural. Por la experiencia ganada en el empleo de este indicador en las en- cuestas anteriores, no hemos introducido la falta de tiempo libre entre los moti- vos incluidos en la tarjeta correspondiente a este indicador, tarjeta que se ense- ñaba a la persona entrevistada en el momento mismo de la entrevista. En cambio, hemos incluido otros motivos que habían sido mencionados espontá- neamente en encuestas anteriores, al preguntar por «otras razones». Como se puede ver en la tabla 93, la falta de tiempo fue señalada espontáneamente por el 12% de los que habían abandonado el deporte, siete unidades porcentuales más que en 2005 y dos unidades porcentuales más que en 2000. Un porcentaje que es en todo caso inferior a los porcentajes correspondientes a cada uno de los cinco motivos más citados.
Tabla 93. Motivos que más influyeron en el abandono del deporte, 2010-2000
MOTIVOS 2010 2005 2000
Cansancio por el trabajo/estudios 49 48 49
Por pereza y desgana 30 24 28
Por problemas de salud 21 15 18
Por la edad 16 15 16
Incompatibilidad horaria con instalaciones deportivas 14 — —
Falta de tiempo 12 5 10
No tenía instalaciones deportivas cerca 5 6 8
Dejó de gustarle el deporte 5 4 3
Por falta de dinero 4 3 4
No tenía instalaciones deportivas adecuadas 3 4 6
No verle utilidad o beneficios al deporte 1 2 1
Otras razones 13 21 12
El motivo más citado es el cansancio que produce el trabajo o los estudios que se realizan, el 49%, cansancio que cabe suponer desanima de hacer depor- te a los que lo sienten y, en su lugar, prefieren el descanso a la actividad física que comporta la práctica deportiva. Se trata de un porcentaje análogo al regis- trado en 2005, el 48% y en 2000, el 49%.
El segundo motivo más citado, con el 30%, hace referencia a un compo- nente más personal, en el sentido de preferencias de lo que les gusta hacer a las personas con su tiempo libre, como es el reconocimiento sincero de sentir pe- reza y desgana ante la posibilidad de hacer deporte. Un porcentaje que es lige- ramente superior a los registrados en las tres encuestas anteriores: el 24% en 2005 y el 28% en 2000.
Los problemas de salud representan el tercer motivo más citado, el 21%, lo que representa un incremento entre seis y tres unidades porcentuales en rela- ción con las dos encuestas anteriores. Saber si se trata solo de un incremento relacionado con el creciente envejecimiento de la población o si, además, exis- ten otros factores que favorecen el crecimiento de este motivo de abandono de la práctica deportiva es algo que no podemos precisar con los datos de la en- cuesta, aunque conviene tener en cuenta este hecho y sugerir que se estudie con mayor detalle en futuros estudios más especializados.
De manera específica, un 16% de población señala un cuarto motivo de aban- dono como es por la edad, edad que se supone demasiado avanzada para hacer de- porte. Se trata de un porcentaje que se repite en las dos encuestas anteriores. Mayor interés presenta, de cara a tenerlo en cuenta en la programación y planificación de actividades en las instalaciones deportivas, la incompatibilidad con los horarios de funcionamiento de las instalaciones, motivo de abandono aducido por el 14%.
Se trata de un tema que cabe suponer puede afectar más a instalaciones que operen con horarios fijados por instancias externas a la dirección de las instalaciones que en aquellas otras en las que la dirección tiene libertad para fijar sus horarios.
El motivo anteriormente señalado de falta de tiempo, mencionado por el 12%
de los que abandonan la práctica deportiva, ocupa la sexta posición en el orden de menciones, y se ha incrementado ligeramente con respecto a las dos encuestas anteriores. El resto de los motivos mencionados son claramente minoritarios: no tener instalaciones deportivas cerca, el 5% y no tener instalaciones deportivas adecuadas, el 3%; dejó de gustarle el deporte, el 5%; por falta de dinero, el 4%;
no verle utilidad o beneficios al deporte, el 1%. Además de la falta de tiempo, en la categoría de otras razones se ha contabilizado otro 13% de menciones, todas ellas claramente minoritarias y relacionadas con situaciones personales.
Otro resultado de interés es el que se refiere a la disposición para volver a practicar deporte, una disposición que es bastante positiva y similar a la encon- trada en las dos encuestas anteriores, tal como se puede observar en la tabla 94.
Tabla 94. Disposición para volver a practicar deporte, 2010-2000
VOLVERÁ A PRACTICAR 2010 2005 2000
Sí, con seguridad 14 12 11
Probablemente sí 27 28 31
Ahora no lo sabe 17 17 18
Probablemente no 19 21 20
Seguro que no 22 21 20
NC 1 1 —
El 14% de los que abandonaron el deporte en épocas anteriores está seguro de volver a iniciar la práctica deportiva, el 2% más que en 2005 y el 3% más que en 2000. Más numerosos son los que responden con mayor cautela al seña- lar que probablemente sí volverán a hacerlo, el 27, el 1% menos que en 2005 y el 4% menos que en 2000. El 17% no sabe aún lo que hará en el próximo futu- ro, en tanto que los más pesimistas al respecto representan el 41%, distribuido entre los que están seguros de su no retorno, el 22, y el 19% que lo considera probable, resultados también similares a los encontrados en las dos encuestas anteriores.
Como era de esperar, cuanto menor es la edad de los que han abandonado la práctica deportiva mayor es la disposición a retornar a ella, como se puede comprobar con los resultados que se incluyen en la tabla 95.
Tabla 95. Disposición para volver a practicar deporte según grupo de edad, 2010
VOLVERÁ A PRACTICAR GRUPO DE EDAD
15-24 25-44 45-64 65 Y MÁS
Sí seguro/probable 62 56 32 6
Ahora no lo sabe 22 20 16 5
No seguro/probable 15 23 50 87
N/C 1 1 2 2
La mayoría de los jóvenes de 15 a 24 años que abandonaron la práctica de- portiva manifiesta su disposición a volver a hacerlo, el 62%, seis unidades por- centuales más que los que tienen entre 25 y 44 años, el 56%. Los porcentajes de retorno seguro o probable son claramente inferiores entre los que tienen 45 o más años: el 32% en el grupo de 45 a 64 años, y solo el 6% entre los mayo- res de 65 años. En cambio, son estos dos últimos grupos de población los que en mayor proporción que el resto parecen poco dispuestos al retorno deportivo, el 50% entre los de 45 a 64 años y un mayoritario 87% entre los mayores de 65%. Los todavía indecisos son entre el 20 y el 22% entre la población de 15 a 44 años, y entre el 5 y el 16% entre los de mayor edad.