CAPÍTULO IV. LA CADENA PRODUCTIVA DEL OLIVO EN CABORCA
4.4. Comercialización
La fase de comercialización de aceituna en Caborca es muy sencilla, ya que el 90% de la producción en verde es comprada por la empresa Campanas del Desierto, principal acopiador de la Región, el cual constituye un monopsonio, al ser el único comprador de la producción. Como en cualquier mercado, la figura de un monopolio o un monopsonio representa una falla, ya que este tipo de figuras suelen tener ventaja al momento de establecer precios.
Campanas del Desierto, una vez que adquiere la producción de aceituna, realiza un rápido proceso de separación por tamaños y la envía a California, Estados Unidos, lugar donde se llevan a cabo los procesos de agregación de valor del producto, al convertirlo en aceituna de mesa.
Históricamente, el precio que el acopiador paga por una tonelada de aceituna en Caborca, es menor que el que recibirían los productores si ellos colocaran directamente su cosecha en California. En promedio, en los últimos 15 años, el precio medio rural por tonelada de aceituna en verde es poco más de 200 dólares menor en Caborca comparado con el de California (Cuadro 11).
72 Cuadro 11. Olivo: Diferencial de Precios Pagados al Productor de Caborca
Respecto al Precio de California EEUU, 1995-2010
Año Precio
(dólares por tonelada)
Diferencial
México California Dólares %
1995 339.1 810.3 471.2 58%
1996 374.1 826.6 452.5 55%
1997 546.1 592.9 46.8 8%
1998 437.5 566.1 128.6 23%
1999 418.0 540.3 122.3 23%
2000 426.2 635.9 209.7 33%
2001 444.8 593.1 148.4 25%
2002 422.8 533.4 110.6 21%
2003 309.6 505.4 195.9 39%
2004 410.5 632.4 221.9 35%
2005 347.9 656.7 308.8 47%
2006 462.6 854.7 392.2 46%
2007 582.0 654.0 72.0 11%
2008 543.4 697.0 153.6 22%
2009 481.2 696.0 214.8 31%
2010 554.2 682.0 127.8 19%
Promedio 443.7 654.8 211.1 31%
Fuente: Salazar, 2009; USDA, 2012; SIAP SAGARPA, 2012
Uno de los argumentos del por qué en California es más elevado el precio de la aceituna, según comenta el administrador de Campanas del Desierto, es el hecho de que en México la mano de obra es más barata; mientras que en Caborca se paga 150 dólares la pisca, en California el precio de la mano de obra es de alrededor de 400 dólares, justificando así la costeabilidad para el productor local a pesar de la diferencia de precios.
Otro argumento es el de transporte, ya que la empresa acopiadora se encarga de trasladar el producto hasta Corning, California, y la aceituna debe ser entregada en un lapso menor a 48 horas de su cosecha. En ocasiones han existido retrasos en retenes militares o con las condiciones climáticas, lo que le ha originado pérdidas económicas a Campanas del Desierto, y las cuales no repercuten a los productores primarios.
Además de ser el principal (y único) cliente, Campanas del desierto se convierte en un proveedor y acreedor de los productores olivícolas, ya que ante la falta de apoyos económicos de instancias gubernamentales y de créditos tanto de la banca de desarrollo como de la banca comercial, los
73 agricultores recurren a esta empresa para que les ayude a costear sus gastos. Desde hace años paga los recibos de luz eléctrica, y en ocasiones les surte el polen necesario para sus huertas de olivo. De esta forma es como compromete a los productores a venderle su aceituna, ya que de entrada, una parte de la cosecha es utilizada para pagar las deudas adquiridas; además, de no venderle su producción, un productor perderá los apoyos que le brinda Campanas del Desierto y le permiten sacar adelante sus campos olivícolas.
El objetivo aquí no es satanizar la figura del acopiador, o decir que gracias a esa empresa los productores primarios no pueden dar el siguiente paso hacia la agregación de valor y/o la comercialización de sus productos en otros mercados y a precios competitivos. Campanas del Desierto es una empresa privada que al igual que cualquier otra tiene fines de lucro, y encontró en el olivo una oportunidad de negocio.
Al hacer el análisis, de entrada uno se encuentra con que si no existiera Campanas del Desierto, tal vez muchos productores ya no contaran con huertos de olivo, debido a su poca capacidad financiera para solventar gastos de producción, o bien, a que no conocen la forma de llegar a un mercado fuera de Caborca en el cual colocar su producción, ya sea en verde o después de un proceso de agregación de valor.
Algunos productores manifestaron sentirse “muy cómodos” con el esquema actual y el lugar que ocupan dentro de la cadena del olivo, sobre todo aquellos cuyos huertos se encuentran por encima de las 50 hectáreas, pero para pequeños productores, aquellos que se encuentran en un ejido, resulta poco beneficioso el vender su producción debajo del precio de mercado y en verde, sin ningún valor agregado.
En la actualidad, los productores ven a Campana del Desierto como la única posibilidad de vender su cosecha, aunque reconocen que les gustaría tener posibilidades de expandir sus mercados, sólo que no saben cómo hacerlo, y algunos incluso mencionan que no hay demanda suficiente para la aceituna en México y no vale la pena arriesgarse. La realidad es que en el país, el
74 mercado de los productos del olivo se satisface casi en su totalidad con mercancía del extranjero, tal y como ya se demostró en el capítulo 2 de esta tesis.
El 10% restante de la comercialización de aceituna, corresponde a productores que se dedican a agregar valor a su producción, ya sea como aceituna en salmuera o bien, aceite de oliva. La figura 11 muestra los canales de comercialización de aceituna de Caborca.
Figura 11. Canales de Comercialización de Aceituna en Caborca, Son.
Fuente: Salazar, 2009