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El Salvador

3. En el lado opuesto, tenemos a las va- riables que tienen una relación inversa

7.1 Conclusiones

El proceso de investigación desarrollado per- mitió identificar algunos factores que repre- sentan mayores riesgos de violencia en muje- res que enfrentan múltiples desventajas y que residen en países con altos niveles de pobreza y grandes desigualdades, como los tres países objeto de estudio, así como aquellos que tienen poder explicativo de los niveles de femicidio/

feminicidio.

Los principales factores de riesgo de violencia de pareja identificados para las mujeres con desventajas interseccionales son:

Nivel social

Contexto cultural y normativo que to- lera la violencia contra las mujeres y las niñas. Este factor tiene un efecto importante en la prevalencia de violencia de pareja, en la permanencia de las mujeres en relacio- nes violentas, en la falta de redes de apoyo familiares o comunitarias y en la atención insensible de las instituciones de Gobierno.

Pobreza. Dificulta el acceso de las mu- jeres a la debida atención y justicia cuando son víctimas de violencia. Favorece con- textos y relaciones de mayor dominación y dependencia.

Nivel comunitario o del entorno

Contexto de inseguridad. Incrementa el riesgo de situaciones violentas de mayor gravedad, aumenta el riesgo de violencia se- xual de niñas y jóvenes, fomenta una mayor tolerancia a la violencia social y de género.

Presencia del crimen organizado. In- crementa la saña en las expresiones de vio- lencia de género, aumenta la impunidad y desprotección a las mujeres, propicia el surgimiento de expresiones particulares de VCM de corte instrumental y la mayor mercantilización del cuerpo de las mujeres.

Impunidad. Contribuye a la perpetua- ción o escalamiento de la VCM, pues des-

estima la búsqueda de protección y justi- cia y contribuye a mantener un estado de indefensión

Ineficacia de las instituciones del Es- tado en las políticas de prevención de la violencia y para la debida protección a mu- jeres víctimas de violencia que denuncian a sus agresores o que solicitan protección por estar en riesgo de muerte.

Carencia de servicios como energía eléctrica o agua entubada. Incrementa el trabajo que las mujeres destinan al hogar, por lo cual limita el tiempo disponible para realizar trabajo remunerado que favorezca la construcción de un proyecto de vida pro- pio e independiente.

Nivel familiar y de relaciones

Edad temprana de unión. Las mujeres que se unieron en edades adolescentes, de 15 a 19 años, en general comparten haber vivido violencia de pareja de mayor grave- dad y por más largo plazo.

Consumo de alcohol de las parejas.

Incrementa el riesgo de vivir episodios vio- lentos o de que estos se realicen con ma- yor gravedad.

Porte de armas por parte de las pa- rejas. Incrementa el riesgo de ser víctimas de femicidio/feminicidio en las mujeres que viven violencia de pareja.

La falta de ingresos propios y depen- dencia económica de la pareja.

Condiciones de hacinamiento de las viviendas. Este factor incrementa en las niñas el riesgo de vivir violencia sexual, al tiempo que aumenta la exposición de las hijas y los hijos como testigos de la violen- cia machista de los padres o padrastros, y de ser ellas y ellos mismos objeto de esta violencia.

sura/transgresión del orden y roles de gé- nero, como porcentaje de jefas de hogar, la proporción de mujeres entre los empleos remunerados en el sector no agrícola y el porcentaje de mujeres de 19 años con nivel medio o superior aprobado.

• Este resultado puede contribuir a mostrar que en los lugares en que está más presente la transgresión a los roles y estereotipos de género se suscita una reacción de agravamiento en la violencia en contra de las mujeres que puede lle- gar a su expresión más extrema, el ase- sinato violento o femicidio/feminicidio como un mecanismo de control mascu- lino para afianzar el sistema patriarcal.

• Los datos para este estudio indican que donde hay mayores niveles de po- breza, mayor presencia de mujeres in- dígenas y menores niveles educativos de las mujeres, junto con mayor ad- herencia a normas de género permisi- vas con la violencia hacia las mujeres, se registran niveles altos de VCM pero menores niveles de violencia mortal, lo cual refuerza la interpretación de que un mayor apego a las normas tradicio- nales de género funciona como sopor- te del control y dominación masculina, siendo menos frecuentes las expresio- nes extremas de violencia que terminan en muertes violentas.

• Una reflexión que surge es que el femici- dio/feminicidio, al ser un asesinato de mu- jeres por razones de género, puede emer- ger con mayor intensidad cuando el orden patriarcal se percibe amenazado.

• Así como la pobreza tiene efectos per- niciosos en la persistencia de altos niveles de VCMN y de control masculino, tiene también efectos negativos en las oportu- nidades que tienen las mujeres víctimas de violencia de acceder a servicios, atención y justicia cuando son víctimas de violencia.

Nivel individual

Antecedentes de violencia en la his- toria familiar. Incrementa el aislamiento y desprotección de las mujeres, así como la tolerancia a la violencia.

Abandono por parte de las madres o los padres. Incrementa el riesgo de unio- nes tempranas en adolescentes, así como la dependencia emocional y económica ha- cia sus parejas.

Falta de redes familiares. Repercute en el aislamiento y la falta de apoyo a las mujeres para salir de relaciones violentas.

Por su parte, los factores identificados con ma- yor poder explicativo en los niveles de muertes violentas de mujeres son los siguientes:

• La asociación directa con mayor poder explicativo corresponde a variables relativas a la inseguridad ciudadana, en gran parte porque en los territorios con altos niveles delictivos existen diversos factores que fa- vorecen la violencia extrema contra de las mujeres, como la disponibilidad de armas, una cultura favorable a la prevalencia de masculinidades violentas, altos índices de corrupción y colusión en el aparato de pro- curación e impartición de justicia.

• Los resultados encontrados en el ejercicio de correlación, aunados a los hallazgos cualitativos, parecen ser indi- cativos de que, en un contexto de alta desigualdad, inseguridad y pobreza, la inseguridad ciudadana constituye el fac- tor más importante en el agravamiento de la violencia mortal en contra de las mujeres.

• Otras variables que muestran una re- lación directa alta con los niveles de vio- lencia mortal en contra de las mujeres son aquellas asociadas a las condiciones de las mujeres que contravienen los roles de género tradicionales. Es decir, que se aso- cian a una mayor capacidad de agencia de las mujeres y, por tanto, a una potencial fi-

en la identificación de las mujeres más afec- tadas por la violencia femicida/feminicida en contextos de desigualdad multidimensional.

Entre las limitaciones más importantes están los alcances de la información estadística ac- tual sobre femicidio/feminicidio en los países, la cual carece de las variables necesarias para caracterizar de manera precisa en perfil de las mujeres víctimas de femicidio/feminicidio, así como una mayor desagregación territorial. Otra limitación está dada por la carencia de encuestas nacionales especializadas sobre la prevalencia de violencia contra las mujeres en Guatemala y Honduras (aunque sí existe en El Salvador), así como la falta de mayor desagregación de las estadísticas sociodemográficas, delictivas y económicas en variables relevantes para el análisis interseccional, como la pertenencia étnica, edad, afrodescendencia, entre otras.

Los tiempos y alcances de esta investigación permitieron obtener resultados importantes, supliendo las limitaciones en algunos datos con análisis documental y generación de in- formación cualitativa, así como haciendo co- rrelación de datos.

Finalmente, se identifican nuevas líneas de trabajo para profundizar tanto en los factores de riesgo de grupos con mayores desventajas, como en la dinámica específica de la violencia extrema o femicida/feminicida. Entre otras, se plantean las siguientes:

• Los riesgos en las mujeres que tienen re- lación con hombres que participan en pan- dillas o delincuencia organizada o con hom- bres que tienen armas (legal o ilegalmente);

• Los efectos de la transgresión a los roles tradicionales de género en los femicidios/

feminicidios, la violencia de género en las dinámicas de la violencia criminal;

• Las expresiones concretas del control masculino y la violencia de género en gru- pos particulares de mujeres con mayores desventajas que rompen roles de género, como las mujeres pobres de las periferias urbanas que trabajan de forma remunerada;

• Los alcances y límites del enfoque in- terinstitucional en la atención que brindan las instituciones del Estado encargadas de A partir de los hallazgos obtenidos en

esta investigación, es posible sugerir que en países como Guatemala, El Salvador y Honduras, con grandes desigualdades y problemas derivados de pobreza y la de- lincuencia, los principales factores de riesgo a escala territorial en los niveles de muertes violentas contra las mujeres son los contextos de alta inseguridad ciudadana y presencia de grupos delic- tivos, pandillas y crimen organizado, y el agravamiento de la violencia de gé- nero contra las mujeres como respuesta machista a la transgresión de los roles tradicionales de género.

De igual forma, los resultados permiten identificar que la violencia mortal o femici- da/feminicida tiene como base los mismos factores que intervienen en el fenómeno de la VCM pero, al mismo tiempo, muestra una dinámica particular en la cual influyen otros riesgos específicos, contextuales y estructurales, de tal forma que no nece- sariamente en los lugares en los cuales se registran mayores índices de VCM o de control masculino se empatan los niveles de violencia mortal o femicida/feminicida.

Ante esto es posible afirmar que la vio- lencia femicida/feminicida es más que la exacerbación lineal de la violencia contra las mujeres, se trata de un problema social complejo en el que intervienen diversos factores que contribuyen a generar en- tornos de mayor riesgo para la vida de las mujeres y las niñas. Por ello, es indispensa- ble profundizar en la comprensión de este fenómeno específico, a fin de fortalecer acciones bien fundamentadas que estén dirigidas a mitigar esos riesgos y lograr erradicar la violencia femicida/feminicida.

El proceso de investigación también mostró algunas limitaciones actuales en la profundi- zación de los factores de riesgo que enfrentan las mujeres con mayores desventajas, así como

nizaciones que brindan atención a mujeres en situación de violencia.