Los estereotipos que se manifiestan en las organizaciones genéricas, se construyen mediante procesos sociales e históricos concretos. Estas representaciones pueden cambiar al cambiar el momento histórico -puesto que las sociedades mismas no son estáticas sino dialécticas- y establecerse nuevas estructuraciones sociales, económicas, políticas, etc.
Desde este argumento se plantea la propuesta, de incorporación de la perspectiva de género con la premisa de que el momento histórico en que vivimos está cambiando, y dando lugar a nuevas relaciones. Éstas, están reorganizadas alrededor de palabras y fenómenos nuevos y complejos como la globalización, la aldea global, la velocidad en los cambios y en la generación de conocimientos, la apertura de mercados, el desarrollo tecnológico, las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, la competitividad económica, etc.
Lo anterior ha iniciado una transformación en todos los aspectos en la aldea planetaria, en donde las naciones - para estar a tono con estos cambios y poder competir en igualdad de oportunidades-, se ven en la necesidad de reestructurarse.
Dado que existe ya una nueva organización económica, social, de mercados, etc., que exige a los individuos tener competencias para desenvolverse eficientemente en éstas nuevas relaciones, cabe preguntarse, entonces, ¿es acertado continuar en una organización genérica
patriarcal, en la que las competencias de varones y mujeres están claramente diferenciadas por la asimetría de los espacios público y privado asignados?, ¿acaso las características de las relaciones en la aldea global que propician el libre mercado, requieren una organización más eficiente de las personas en función de poder competir en igualdad de oportunidades?
Por otra parte, si el macro contexto social cambió, ¿qué detiene el cambio en la organización genérica patriarcal que obstaculiza el desarrollo y valoración equitativas de las potencialidades y competencias, para que varones y mujeres puedan desarrollarse y establecer relaciones flexibles, respetuosas y pluralistas?
Este es un momento oportuno para que las instituciones socializadoras –familia, iglesia, escuela, medios de comunicación, mundo de trabajo- incidan en el desarrollo de una nueva organización genérica, partiendo de la incorporación de la perspectiva de género ene sus espacios socializadores
Es así, que el presente trabajo de investigación propone la incorporación de la perspectiva de género en el curriculum de formación de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán.
Esto generará los necesarios espacios de discusión teórica y práctica que todos los docentes deben tener para analizar las relaciones, las valoraciones y la
construcción misma de estereotipos de género en el ámbito educativo, pensando que desde la educación se pueden recontextualizar los estereotipos de género e intervenir en las estrategias sociales de inculturación de los mismos.
Esta estrategia se plantea dado que el conocimiento escolar no es neutro, pues aunque la escuela lo desarrolle mediante las prácticas educativas, este conocimiento se origina en el contexto extraescolar, es decir, en la sociedad.
De aquí parten entonces los conocimientos, científicos tecnológicos, culturales, etc., que se reproducen en la escuela mediante un proceso de recontextualización que va del conocimiento extraescolar al conocimiento escolar.
Esto se estructura en el curriculum prescrito y se desarrolla a través de la mediación educativa por el discurso pedagógico y las estrategias metodológicas que facilitan su comprensión e internalización. Esta selección de conocimientos extraescolares le da la validez y la significación social al conocimiento escolar ya pedagogizado.
El abordaje de la temática de género en la escuela -como una de las instituciones que lo reproduce-, no agota la discusión sobre el tema. Sin embargo, y dado que uno de sus finalidades es la formación de la personalidad, el
desarrollo pleno de las capacidades para participar de manera crítica, mediante estrategias sistematizadas, convierten a la escuela en una de las instituciones socializadoras de suma importancia para este proyecto.
Particularmente, la UPNFM, la institución que forma los cuadros docentes del país, la incorporación de la perspectiva de género en sus planes de estudio es una estrategia válida para coadyuvar a los esfuerzos de las demás instituciones nacionales, en procura de cumplir los convenios internacionales y leyes nacionales, así como de responder a la necesidad de acceder al mundo competitivo planteado por la aldea global.
Además de lo anterior, las innovaciones en la formación de docentes dan cuenta de la implementación de curriculum flexibles que propicien el cambio en los procesos formativos, para dar cabida a la reflexión y crítica constante de las realidades que actúan en la escuela. Estas innovaciones también dan cabida a la autocrítica docente, al desarrollo del un curriculum oculto fundado en preconcepciones referente a las competencias y estereotipos de género, y a la necesidad de desarrollar estrategias pedagógicas encaminadas a valorar el respeto a la diversidad.
Finalmente, dire que la incorporación de la perspectiva de género como un área problemática del conocimiento en el bloque de Formación General y como tema transversal en las asignaturas de la Formación Pedagógica va
encaminada a analizar críticamente las estrategias socializadoras de la escuela bajo una educación androcéntrica.
La propuesta define e implementa las estrategias pedagógicas necesarias para desarrollar una educación desde el enfoque de la coeducación, como una alternativa para problematizar conocimientos tanto conceptuales y procedimentales como actitudinales, que desarrollen y fomenten la calificación científica y tecnológica, los valores básicos de la democracia, la convivencia armónica, el respeto a la diversidad, la tolerancia, la solidaridad, la autonomía, vistas éstas como competencias necesarias para que los individuos puedan desenvolverse eficientemente en la vida económica y social de Honduras.