CAPÍTULO II. EL PILAR SOCIOECONÓMICO DEL DESARROLLO LOCAL
2.3. La construcción de las capacidades comunitarias y la consolidación de capitales
Figura 2. Dimensiones del ecoturismo comunitario sustentable en ANP
A partir de la revisión de la literatura, construimos el siguiente concepto de ecoturismo comunitario sustentable: aquella modalidad turística que tiene como objetivo principal el otorgar bienestar social y económico de las comunidades involucradas, a través de un proceso de concientización, valoración y manejo de los recursos naturales, en el que se consideren los limites impuestos por la naturaleza, y se procure el mantenimiento de la actividad a largo plazo, en un ambiente de participación democrática, colaboración y coordinación de todos los actores involucrados.
2.3. La construcción de las capacidades comunitarias y la consolidación de capitales para el
En esta sección se presentan los planteamientos teóricos, sobre las capacidades comunitarias, el capital humano y el capital social, que se han abordado en la literatura especializada en turismo. La revisión de esta literatura nos permitió distinguir que las principales capacidades que deben incentivarse al interior de la comunidad, a manera que puedan apropiarse y beneficiarse verdaderamente de su proyecto, son: la organización, la participación, la autogestión, el empoderamiento y la asociatividad. A su vez, la práctica continua de éstas, conlleva a la consolidación del capital humano y del capital social, elementos cruciales para propiciar un modelo de desarrollo local sustentable mediante el ecoturismo comunitario (figura 3).
Figura 3. El capital social (sistema) y el pilar socioeconomico del ecturismo comunitario sustentable como subsistema de este.
Fuente: elaboración propia con base en Okazaki, (2008) Muganda (2009), Aref et. al. (2009), Clairborne (2010) y López-Guzmán et. al. (2011).
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La participación comunitaria se ha convertido en un elemento común en varias iniciativas de desarrollo, tales como el Manejo de Recursos Naturales basado en la Comunidad (CBNRM)11 y la evaluación rural participativa (ERP), que asumen el método participativo como una medida para contrarrestar la ineficiencia de los enfoques de desarrollo altamente centralizados, sobretodo en países subdesarrollados (Baral y Heinen, 2007; Lagunas- Vázquez et. al., 2008).
La urgencia de fomentar la participación en el ecoturismo, deriva en que generalmente los impactos negativos que puede producir el turismo afectan principalmente a las comunidades locales ya que las actividades se llevan a cabo en su territorio (Havel, 1996;
Songorwa, 1999), por lo que es primordial que las actividades desarrolladas sean influidas por la participación comunitaria, para que sean ellas las que perciban los mayores beneficios (Tosun, 2000; Li, 2005).
Los beneficios de la participación comunitaria son varios. Por una parte, permite obtener una distribución más justa y equitativa de los recursos materiales, y por otra, proporciona un medio para la educación e información, lo que lleva a las personas emprender un proceso de autodesarrollo (Okazaki, 2008, Aref, et. al., 2009; Gallegos Ramírez, 2011).
Aunado a esto, la participación crea mas facilidad para acceder a fuentes financieras de varias organizaciones12, que apoyan proyectos manejados y gestionados por la comunidad local (Barbosa et. al., 2010).
Además Okazaki (2008) y Greenwood, et. al., (2010) consideran que la participación es una herramienta para proporcionar buena calidad en el destino turístico, ya que al ser
11El CBNRM (por sus siglas en Inglés) y la ERP son propuestas metodológicas para incluir la participación comunitaria en proyectos de desarrollo. El CBNRM es uno de los principales temas en la conservación desde los años noventa. Su filosofía se basa en otorgar incentivos a la población para que sea agente de la conservación de los recursos naturales (Mbaiwa, 2010). En el estudio de Lagunas-Vázquez et. al., (2008) se utilizo la ERP con el fin de vincular las opiniones de los actores sociales, el sector académico y las organizaciones no gubernamentales para identificar lo que los actores sociales perciben como problemas y las formas en que proponen vías de solución.
12 Algunas de estas organizaciones son el Banco Mundial (BM), El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Fundación para la Naturaleza (WWF), entre otras, para más información sobre fuentes de financiamiento para el ecoturismo véase Chan Cob (2003).
escuchados y atendidos las sugerencias y necesidades de la población, se eleva la capacidad de carga de las comunidades receptoras, lo que significa que están en buena disposición para recibir turistas y ofrecerles atención y servicio de calidad.
La participación debe darse en términos democráticos para que la población en su conjunto sea beneficiada. Barbosa et. al., (2010) y Fernández (2011) sostienen que uno de los factores necesarios para esto, es el involucramiento de la mayoría de los habitantes de la comunidad, lo que además de proveer capital humano con capacidades variadas, aminora las diferencias entre los pobladores.
Los habitantes necesitan tener lazos entre sí para lograr un fin común. Los lazos entre los habitantes de la misma comunidad, así como con instituciones y organizaciones locales y externas, es decir, la asociatividad interna y externa, asegura la viabilidad económica y financiera del proyecto (Aref et. al., 2010; Barbosa et. al., 2010). Los esfuerzos para implementar y llevar a cabo el proyecto actúan como una cohesión entre los actores, creando entre ellos un sentimiento de solidaridad. La solidaridad orienta la acción de los actores locales, llevándolos a poner énfasis en lo que los une y no en lo que los separa (García et. al., 2006).
Algunas veces la participación se realiza por medio de un grupo de representantes, por ejemplo en un ejido puede designarse a los miembros de la dirección ejidal para esto. En este caso, debe haber transparencia en la toma de decisiones, el manejo de los recursos financieros, y las ganancias obtenidas por parte de los representantes (Betanzos y Palomino, 2008; Maldonado, 2008; Barbosa et. al., 2010). Para asegurar esto, se requiere que todos los miembros de la comunidad puedan participar en la selección de los representantes, y tengan el derecho y la posibilidad real de exigirles rendimiento de cuentas (Maldonado, 2008; Barbosa et. al., 2010).
Es importante que no sólo se invite a los miembros de la comunidad a participar en la toma de decisiones, sino que éstos se sientan capaces y preparados para tomar parte en este proceso. A ello se le llama empoderamiento, autores como Parpart et. al. (2002), Okazaki, (2008) y Aref, et al. (2009) lo definen como el medio y el objetivo de adquirir educación, destrezas y el poder de alcanzar cierto nivel de vida. Es decir la capacidad de las
comunidades de actuar por ellas mismas, lo que esta intrínsicamente relacionado con la capacidad de autogestión.
La autogestión según Salgado (2010: 11) “remite a la toma de decisiones por parte de los propios trabajadores quienes realizan y dirigen los trámites o procesos y para ello requieren habilidades que les permitan transformar una realidad”. Bajo esta definición, autogestión se refiere a que la comunidad tenga la seguridad de solicitar apoyos a instituciones para gestionar recursos destinados a mejorar su proyecto.
Para construir las capacidades de empoderamiento y autogestión en las comunidades, se debe promover desde la fase de planeación de las actividades un compromiso por el proyecto (Barbosa et. al., 2010). En este sentido es necesario que los participantes perciban el ecoturismo como benéfico, y que comprendan la interdependencia de conservar los recursos naturales y adquirir ganancias a largo plazo (Claiborne, 2010). Las formas para adquirir autogestión y empoderamiento, es la inversión en capital humano, tal como educación y salud, y en el capital social, tal como instituciones de nivel local que apoyen a las comunidades en los procesos de participación (Havel, 1996; Tosun, 2000).
Para eficientar la toma de decisiones en el proyecto y evitar conflictos en la comunidad, es pertinente que las personas conformen una organización empresarial comunitaria especializada en los asuntos del ecoturismo (Maldonado, 2005; Barbosa, et. al. 2010).
En algunos casos como en Barbosa et. al. (2010), se identificó que la alta dependencia de las comunidades a las instituciones de apoyo, como las OSC, no permiten crear su capacidad de autogestión. Lo que repercute en tener un desempeño eficiente en el proyecto, ya que los miembros no presentan iniciativa ni seguridad para demandar mejoras en su proyecto. A la larga, cuando las instituciones se retiran del cargo de apoyo, puede llevar a la baja a los proyectos. Es necesario, entonces, que en la comunidad se adquiera la autogestión, que los lleva a ser independientes y autosuficientes, lo cual puede generarse a través de líderes (Aref et. al. 2010).
El liderazgo comunitario es identificado por Aref et. al. (2010) como un factor fundamental para empoderar a las comunidades, creando lazos entre OSC, empresas, gobierno y su comunidad. Los líderes son la pieza clave en la organización, movilizan y dirigen los
programas y planes, representando los intereses y objetivos comunitarios ante las instancias correspondientes13.
El papel de agentes externos a la comunidad es clave para el impulso y desarrollo del proyecto ecoturístico. Tales como dependencias del gobierno que deben fomentar mediante capacitación, infraestructura y/o fondos monetarios el desarrollo integral de las comunidades que se enfocan hacia el ecoturismo. Las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) pueden fungir como representantes de las opiniones de la comunidad, así como medios que otorgan capacitación, educación ambiental y facilidades de financiamientos (Okazaki, 2008; Muganda, 2009; Aref et. al., 2010).
Además las empresas privadas, tales como agencias de viajes, tour operadoras, arrendadoras de autos, hoteles, restaurantes pueden convertirse en socios claves para eficientar el producto/servicio ecoturístico (Okazaki, 2008; Muganda, 2009). Actualmente otro agente que ha aportado beneficios al ecoturismo comunitario en ANP, es la investigación científica con el segmento de “ecoturismo voluntario” ya señalado (Brightsmitha et. al., 2008).
Por lo tanto, la asociatividad de la comunidad con otros agentes es pieza clave para obtener mayores beneficios. La asociatividad se puede incentivar mediante el intercambio de experiencias (Maldonado, 2008; Barbosa et. al., 2010; García et. al., 2006).
El capital humano se define como la capacidad emprendedora de las personas (Sen, 1999;
Boisier, 2003), se ha identificado como un factor que les permite competir entre otras empresas del ramo. García, et. al., 2008 y Barbosa et. al., 2010, mencionan que el manejo de otro idioma, además de la lengua natal, les da mayor oportunidad a las organizaciones comunitarias de captar clientes potenciales.
Lo mismo se puede referir al capital social, que ayuda a accesar, reclamar defender y transformar los recursos. Entre mejor organizada este una comunidad y más intereses comunes tenga que defender, tanto más puede llegar a ser un agente activo de cambio (Lo Biondo, 2003). Por ejemplo en el caso de los bienes comunitarios, la organización les
13 Existen varios estudios que enfatizan la importancia del liderazgo para el beneficio de las comunidades en el turismo, tales como: Wituk et. al., (2003), Moscardo (2008), y Mills (2005).
permite defenderlos, o bien darles un uso más lucrativo. También puede resultar en un uso más eficiente de los recursos por medio de la vigilancia comunitaria. Mas aún, una organización social fuerte puede influir sobre las decisiones gubernamentales de realizar inversiones en zonas y/actividades determinadas (Fernández, 2011).
En el estudio de Barbosa et. al., (2010), se corrobora las teorías sobre bienestar discutidas en el primer capítulo, donde los beneficios que el ecoturismo a generado en cuatro comunidades ejidales no mejoraron su calidad de vida en forma de ingresos, sino en forma de adquisición de conocimientos mediante el intercambio de experiencias. Además se creó capacidad de autogestión y dio el empoderamiento mediante la conformación de una organización.
SEGUNDA PARTE
¿Cómo contribuye el ecoturismo comunitario de avistamiento de ballena gris al desarrollo local sustentable del ejido Benito Juárez?