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Crecimiento económico mundial, 1989-2006

Para establecer el marco de análisis del impacto de la inversión en TIC sobre el crecimiento de la economía mundial comenzamos considerando la participación en la producción y el crecimien- to mundial de las siete regiones, las economías del G7 y las siete grandes economías de América Latina (v. el cuadro 1.1). Siguien- do a Jorgenson (2001), hemos escogido el PIB como medida de la producción.

Las economías del G7 representan un poco menos de la mitad del producto mundial en el periodo 1989-1995. Las tasas de cre- cimiento del PIB de estas economías (2,15% entre 1989 y 1995;

3,14% entre 1995 y el 2000; y 2,12% durante el periodo 2000-2006) quedan bastante por debajo de las tasas de crecimiento mundial de estos periodos. La participación del G7 en el crecimiento mun- dial fue del 49,4% durante el periodo 1989-1995, y del 44,5%

entre 1995 y 2000, pero de un exiguo 27,7% durante el periodo 2000-2006. Esto llevó a un descenso en la participación del G7 en el producto mundial de casi cuatro puntos porcentuales, pa- sando del 51,9%, entre 1989 y 1995, al 48% durante el periodo 2000-2006.

Durante el periodo 1989-1995, los Estados Unidos representa- ron el 23,4% del producto mundial y el 45% del producto del G7.

La participación de los Estados Unidos en la producción del G7 ascendió al 46,6%, en el periodo 1995-2000, y al 48,5%, durante el periodo 2000-2006. Después del 2000, Japón pasó de ser la segun- da economía más grande del mundo a ser la tercera, después de China, pero permaneció segunda entre las economías del G7. Ale- mania pasó de ocupar el tercer puesto antes de 1995, siguiendo a Estados Unidos y Japón, a ocupar el cuarto puesto después de 1995, también detrás de China. No obstante, Alemania se mantu- vo como economía líder en Europa. Francia, Italia y Reino Unido eran considerablemente más pequeñas, pero similares entre sí.

Canadá era la economía más pequeña del G7.

Considerando al grupo entero, el peso del G7 en el crecimien- to mundial es mucho más pequeño que su peso en el producto mundial a lo largo de los tres periodos, 1989-1995, 1995-2000 y 2000-2006. Esta observación también es válida para cada una de

las economías del G7, excepto para Estados Unidos y Canadá du- rante el periodo 1995-2000 y Alemania durante 1989-1995.

La tasa de crecimiento de los Estados Unidos pasó del 2,44%

durante el periodo 1989-1995, al 4,29% entre 1995 y 2000, antes de caer al 2,79% en el periodo 2000-2006. El periodo 2000-2006 incluye la crisis de las ciberempresas del 2000, la recesión poco profunda del 2001 y la recuperación que le siguió, mientras que el periodo 1995-2000 abarca el boom inversor generado por las TIC en la segunda mitad de los noventa.

Las dieciséis economías en desarrollo de Asia generaron solo el 14,8% de la producción mundial antes de 1995, pero represen- taron el 18% entre 1995 y 2000, y un impresionante 21,1% tras el 2000. Las florecientes economías de China e India representaron el 53% de la producción asiática durante el periodo 1989-1995, el 56,6% en el periodo 1995-2000, y el 61,8% tras el 2000.6 Las eco- nomías en desarrollo de Asia crecieron el 7,54% antes de 1995, el 5,69% entre 1995 y 2000, y el 7,05% tras el 2000. Estas economías generaron un asombroso 49,5% del crecimiento mundial durante la extraordinaria reactivación de 1989-1995. La participación de los países asiáticos en desarrollo en el crecimiento mundial, debi- do a los efectos de la crisis financiera asiática, descendió hasta el 28,5% durante 1995-2000, por debajo de la participación del G7, que fue de un 39,1%, pero se recuperó hasta el 51,8%, durante 2000-2006.

Las diecisiete economías industrializadas no pertenecientes al G7 generaron alrededor del 10% de la producción mundial y el 10% del crecimiento mundial durante 1989-1995 y 1995-2000. Sin embargo, tras el 2000, la participación de estas economías en el crecimiento mundial disminuyó significativamente, hasta el 6,9%.

Las veintidós economías del grupo de Europa del Este y la an- tigua Unión Sovética experimentaron un profundo descenso en la producción, durante el periodo 1989-1995, tras iniciar la tran- sición desde el socialismo hacia una economía de mercado. En

6 Los datos de China podrían estar exagerados, como señalan Maddison (1998) y Young (2003). Para obtener un listado exhaustivo de referencias al debate sobre las tasas de crecimiento chino y un resumen de las cuestiones, véase la crítica reciente a Maddison hecha por Holz (2006) y la respuesta de Maddison (2006).

conjunto, estas economías redujeron el crecimiento mundial en un 27% durante el periodo 1989-1995, reduciendo su participa- ción en el producto mundial en unos dos puntos porcentuales y medio, desde el 9,1% durante 1989-1995, hasta el 6,5% en el periodo 1995-2000, y el 6,7% entre 2000 y 2006. No obstante, la participación de este grupo en el crecimiento ha tendido a au- mentar, desde el 3,8% en el periodo 1995-2000, al 10,5% en el periodo 2000-2006.

África subsahariana, que incluye veintinueve economías, tiene una participación en la producción mundial de alrededor del 2%, ligeramente por debajo de la participación de Canadá. La partici- pación de las economías del África subsahariana en el crecimien- to quedó por detrás de su participación en el producto mundial antes del año 2000. Sin embargo, las tasas de crecimiento mos- traron una tendencia ascendente, pasando del 1,6% entre 1989 y 1995, al 1,9% entre 1995 y 2000, y al 2,6% entre 2000 y 2006.

Las once economías de África del Norte y Oriente Medio, tomadas en conjunto, eran comparables en tamaño a Francia, Italia o Reino Unido. África del Norte y Oriente Medio tuvieron una participación en el crecimiento mundial del 6,1% durante 1989-1995, muy por encima de su participación en el producto mundial, del 3,4%. Durante el periodo 1995-2000, su participa- ción en el crecimiento mundial cayó al 4%, pero esa contribución siguió siendo superior a su participación en el producto mundial, que era del 3,6%. Esta tendencia continuó tras el 2000, con una participación en el crecimiento del 4,8% y una participación en el producto del 3,8%.

A continuación se examina con mayor detalle la participación del grupo de América Latina en la producción y el crecimiento.

Las tasas de crecimiento de los veinte países de América Latina han mejorado ligeramente a lo largo del tiempo, desde un 2,83%

en el periodo 1989-1995, hasta un 2,96% en el periodo 1995-2000, y un 2,05% entre 2000 y 2006, aunque después de 1995 sus resul- tados fueron peores que los de la economía mundial.

Durante el periodo 1989-1995, la participación de las econo- mías latinoamericanas en el crecimiento mundial, de un 11%, superó su participación del 8,8% en el producto mundial. Sin em- bargo, tras 1995, su peso en el crecimiento fue inferior a su peso

en la producción y la participación en ambos experimentó una tendencia a la baja: su participación en el crecimiento bajó hasta el 7,3% durante el periodo 1995-2000, y hasta el 7,1% tras el 2000, mientras que su peso en la producción cayó al 8,9% durante el periodo 1995-2000, y al 8,6% tras el 2000. El subgrupo de las siete economías latinoamericanas más grandes, que juntas representan más del 90% de la producción del grupo, experimentó tendencias a la baja similares a las observadas en el conjunto.

A lo largo del periodo 1989-2006, Brasil y México fueron respon- sables de cerca del 70% del PIB latinoamericano. No obstante, la participación de estas dos grandes economías latinoamericanas en el crecimiento mundial cayó por debajo de su participación en el producto, excepto México durante 1995-2000, llevando a disminu- ciones graduales de su participación en el producto desde un 5,5%

en el periodo 1989-1995, al 5,4% durante el periodo 1995-2000, y al 5,2% tras el 2000. Cabe destacar que el crecimiento de México, comparado con el de otras grandes economías latinoamericanas, estaba más correlacionado con el funcionamiento de la economía de los Estados Unidos. Durante el periodo 1995-2000, el crecimien- to de México se elevó hasta el 5,31%, partiendo del 2,09% durante el periodo 1989-1995, y cayó hasta el 2,25% tras el 2000.

Durante los periodos 1995-2000 y 2000-2006, y de modo similar a como ocurre con el grupo de América Latina, la participación del subgrupo AL7 en el crecimiento mundial se situó muy por debajo de su participación en el producto mundial.