Capítulo II. Consideraciones Generales
2.4. El Imperio Wari o el Horizonte Medio
2.4.1. Estado de la cuestión: Wari
colonias Waris. Posiblemente la presencia Tiwanaku se dio con la finalidad de obtener productos naturales que no se encuentran en la región altiplánica por las particularidades de su clima y geografía. Los Tiwanaku tenían una artesanía muy desarrollada en el trabajo de la piedra, textilería, cerámica y metalurgia, conociendo además el proceso de desintegración de la carne y la papa que le permitió llevar estos productos a grandes distancias sin que se malogren. Además de las condiciones de su medio ambiente, alcanzaron un alto nivel en la ganadería de camélidos.
periodos cronológicos conocidos como el Horizonte Medio propuesto por (Rowe, 1962)e Imperio Wari por (Lumbreras L. , 1960). Durante este espacio temporal en la sierra ayacuchana surgió una entidad política muy compleja que rápidamente se expandió por gran parte de los andes centrales. Esta presencia en diversas regiones no ha sido de manera uniforme, sino que tiene distintos matices que aún no son conocidos con claridad. Por lo que, para tratar de entender los mecanismos de la presencia Wari en distintas regiones, diversos investigadores han propuesto modelos teóricos que sintetizan estos fenómenos.
Entre las primeras propuestas de este complejo periodo encontramos los reportes de Max Uhle, quien, al notar el gran parecido con las representaciones altiplánicas de Tiwanaku, propone a Wari como los “Estilos Epigonales de Tiahuanaco”. Alfred Kroeber (1944),en la misma línea propone a este periodo como “Horizonte Epigonal-Tiahuanaco”. Por otro lado, impulsados por una corriente nacionalista Julio C.Tello (1942)y Rafael Larco (1948) diferencian esta cultura del Tiahuanaco como los “Kollawa” y el “Tiwanaku peruano”, respectivamente. Larco (1948), propone que la expansión de esta cultura habría sido a través de conquistas y no de influencias.
Como producto de intensos debates y mesas redondas y con el objetivo de organizar y clasificar el material arqueológico peruano, aparecieron dos corrientes: la evolucionista y la estilística. Dentro de la corriente evolucionista, Rafael Larco denominó a Wari como el periodo
“Floreciente y culminante. Expansionista, urbanista e imperialista”. En esta línea, Luis G.
Lumbreras (1969), incluye al imperio Wari dentro de su propuesta de secuencia cronológica del antiguo Perú.
Para Lumbreras(2010), el imperio Wari tendría las mismas características que el imperio de los incas o Tawantinsuyu que estaba organizado en cuatro suyus, una ciudad capital que concentraba un alto poder y un conjunto de capitales provinciales y centros administrativos de diferente rango de importancia. Para ejercer control sobre zonas lejanas los Wari establecieron centros provinciales, así como una extensa red de caminos que serviría como base para la gran red vial Inca“Qhapac Ñan”.
Por otro lado, desde la corriente estilística, Rowe (1962)y sus colaboradores subdividieron los periodos en Horizontes e Intermedios basados en rasgos estilísticos que no aludían específicamente a las culturas, sino que servían únicamente como una cronología
Una vez definido el espacio temporal a través de cronologías relativas, los debates se centraron en la naturaleza de esta entidad política y se propusieron diferentes modelos teóricos.
El primer modelo y más difundido entre los investigadores que tratan el tema Wari es el modelo imperialista, que lo concibe como una entidad estatal imperial expansionista, cuyo poder coercitivo se basó en las incursiones militares y cuya sede principal se encuentra en Ayacucho.
De esta manera, el imperio Wari se caracterizaría por un gran nivel de desarrollo político, social, económico, religioso, tecnológico y una centralización político religiosa. Con una sólida organización social, con fuertes mecanismos de control y con una infraestructura eficiente, se logró incorporar un territorio muy vasto a través de una política expansiva y de conquista (Lumbreras, (1960), (1974), (Menzel, 1968).
Este modelo fue propuesto por primera vez por Luis G. Lumbreras (1969), (2010) y, posteriormente por William Isbell (1991), (2001).A este modelo se le añadieron y modificaron ciertas características que definirían aún más el complejo proceso de expansión en los Andes (Menzel, (1964), Schreiber, (1992). Por ejemplo, para Katharina Schreiber (1992), el mecanismo de funcionamiento de un imperio es físicamente diferente en cada región, debido a que cada una tiene un medio ambiente y la ecología diferente, en algunos casos incluso existen poblaciones que son étnicamente eclécticas a determinadas costumbres y creencias. Por esta razón, con el fin de organizar y mantener una adecuada organización, los imperios desarrollan formas descentralizadas de control o un mosaico de control. Aun cuando el sometimiento de las poblaciones conquistadas no fue siempre igual Schreiber (1992), menciona que Huari fue un imperio que funcionaba como un mosaico de controlcon preferencias en una zona ecológica específica y control indirecto sobre la costa. Para Dorothy Menzel (1964), en cambio, la expansión Wari se habría dado a través de la ideología usando a la religión, proveniente del altiplano como mecanismo de conquista.
En contraposición surgieron otros modelos que ponían en tela de juicio e incluso niega el carácter imperial de Wari. Entre ellos, encontramos el modelo comercialpropuesto por Ruth Shady (1988), para quien no existe un imperio, sino más bien una interacción entre estados independientes a través del mercado. Esta compleja interacción comercial se remontaría al Intermedio Temprano y durante el Horizonte Medio, al complejizarse esta red de mercados, se llegaría a la homogenización de rasgos Wari en el área andina.
Figura 04.-Mapa de sitios Wari y su expansión en los andes (izquierda) y del área nuclear (derecha). Elaborado por J. Antonio Ochatoma Cabrera.
En esta misma línea, encontramos el modelo de la globalizaciónpropuesto por Justin Jennings quien partiendo de la premisa de que la globalización no es un fenómeno exclusivo a nuestro presente, propone que este fenómeno es una importante manera de conceptualizar la asimilación cultural y la organización económica que en el caso Wari, sería el resultado de la adopción de ciertos estilos y formas de poblaciones locales que no implica una dominación política”(Jennings, 2010).
Finalmente, encontramos un modelo de la federación religiosa, formulada por John y Teresa Topicen base a sus investigaciones en la sierra norte de Huamachuco. Su propuesta consiste en que la adopción de prácticas culturales durante el Horizonte Medio mediante una fuerte tradición ideológica basada en el culto a los ancestros y a las peregrinaciones. Y, al igual que en el segundo modelo, afirman que, por lo menos en la sierra norte, no habría las suficientes evidencias como para afirmar la existencia de un imperio o una región bajo la administración directa.(Topic, 1991),(Lange, T & Topic, Jhon, 2010).