3. Metodología y fuentes de información utilizadas en el trabajo de investigación Al margen del análisis normativo y del estudio de la literatura especializada que sirven de
3.1. Cuestionario dirigido a las personas responsables de las Unidades Sociales de Base
investigación.
3.1. Cuestionario dirigido a las personas responsables de las Unidades Sociales de Base
La principal herramienta de recogida de información utilizada en este trabajo ha sido un cuestionario autocumplimentado que comprende un total de 102 preguntas sobre la situa- ción de los centros y unidades de Servicios Sociales de Base de la Comunidad Autónoma del País Vasco. El cuestionario aborda ocho grandes áreas temáticas, en función de las cuales se articula la estructura de la segunda parte de este informe:
– Ubicación, accesibilidad, instalaciones y medios tecnológicos.
– Acceso al servicio.
– Aspectos relacionados con el personal: plantilla, funciones, coordinación, forma- ción y seguridad laboral.
– Intervención individual y familiar.
– Política informativa y acción comunitaria.
– Satisfacción de las personas usuarias.
– Valoración final.
El cuestionario se remitió, en diciembre de 2008, a las 262 Unidades Sociales de Base existentes en la Comunidad Autónoma del País Vasco, que constituyen la unidad funda- mental de análisis de todo el trabajo. Respondieron a la encuesta un total de 216 unidades
de base, lo que supone una tasa de respuesta del 82,4%. En términos poblacionales, las unidades de base que han respondido a la encuesta concentran el 92,8% de la población de la Comunidad Autónoma del País Vasco, con lo que puede decirse que se ha alcanzado la práctica totalidad del universo objeto de análisis.
Como se observa en la siguiente tabla, la tasa de respuesta ha resultado algo más baja en Bizkaia que en Gipuzkoa y, sobre todo, que en Álava, donde se ha superado el 90% de las Unidades Sociales de Base y se ha alcanzado prácticamente el 100% de la población. Des- de el punto de vista del tamaño poblacional, la tasa de respuesta ha resultado tanto más alta, en líneas generales, a medida que crece el tamaño poblacional del municipio en el que se asienta cada Unidad Social de Base, alcanzándose, por ejemplo, una tasa de respuesta del 95% en el caso de los municipios de más de 50.000 habitantes. Como referencia, cabe señalar que el estudio realizado en 1999 se basó en un cuestionario al que respondieron el 80,0% de los centros consultados en primera instancia.
Tabla 1. Distribución de las Unidades Sociales de Base en función de la cumplimentación del cuestionario y tasas de respuesta, por Territorio Histórico y tamaño de los municipios
USBs que han res-
pondido
USBs que no han respondido
Nº total de
USBs Tasa de respuesta
% de población cubierta por las USBs que han
respondido
Álava 57 5 62 91,9 98,5
Bizkaia 76 27 103 73,8 91,6
Gipuzkoa 83 14 97 85,6 92,2
Total 216 46 262 82,4 92,8
<1.000 60 18 78 76,9 71,1
1.001-5.000 62 17 79 78,5 73,9
5.001-10.000 19 8 27 70,4 70,7
10.001-50.000 37 1 38 97,4 98,2
Más de 50.000 38 2 40 95,0 97,2
Total 216 46 262 82,4 92,8
Como se acaba de señalar, pese a las diferencias que existen entre ellas en términos de tamaño, plantilla o población atendida, las Unidades Sociales de Base constituyen la unidad básica de análisis de todo el trabajo, y la mayor parte de los resultados se analizan toman- do como referencia a esas unidades. A los efectos de este estudio, se ha considerado como Unidad Social de Base cualquier servicio o dependencia municipal desde la que un o una trabajadora social contratada por un ayuntamiento o una agrupación de ayuntamien- tos atiende de forma regular a la población de un municipio o una zona determinada. En muchos casos, sin embargo, no se trata de dependencias específicas sino, más bien, de dependencias compartidas con otros equipamientos comunitarios (despachos municipales multiusos, salas compartidas con otros servicios municipales, dependencias de un centro de salud...) en las que un o una trabajadora social atiende a la ciudadanía durante un núme-
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Introducción y metodología
ro variable de horas a la semana (en el caso más extremo, por ejemplo, durante una hora a la semana)1. La Unidad Social de Base no siempre puede equipararse, por tanto, con un Centro de Servicio Social de Base, es decir, una dependencia específicamente destinada a prestar este servicio, y, en ocasiones, se limita a una mesa y un archivador ubicado en alguna dependencia municipal que se utiliza durante unas pocas horas a la semana.
Por otra parte, y al objeto de clarificar el objeto de estudio, desde un primer momento se excluyeron del análisis los programas específicos de intervención social, aunque depen- dieran de la propia unidad de base, tales como programas de ayuda a domicilio, de inter- vención socioeducativa o psicosocial, de apoyo a personas cuidadoras, de teleasistencia, de atención diurna, de alojamiento, u otras. El análisis se refiere, por tanto, a los servicios municipales de atención primaria que asumen las funciones de información, orientación, diagnóstico y seguimiento en el ámbito de los Servicios Sociales.
Si bien los cuestionarios fueron remitidos a los respectivos ayuntamientos, es también importante destacar que se solicitó que cada cuestionario fuera cumplimentado por la per- sona que ejerce las funciones de responsable técnico de cada Unidad Social de Base, es decir, por el o la profesional al cargo de cada unidad. En caso de que tal figura no existiera, se solicitaba que el cuestionario fuera cumplimentado por el o la trabajadora social de más antigüedad. Las opiniones y valoraciones que se expresan en cada cuestionario correspon- den por tanto a esa persona, y no necesariamente a todas las personas que integran la plantilla, ni a la institución de la que depende el servicio. En algunos casos, en la medida en que algunas personas coordinan o dirigen más de una entidad, una misma persona ha podido responder a más de un cuestionario.
En la presentación de los resultados, se ofrecen en general los datos absolutos y la dis- tribución de la frecuencia de las diferentes preguntas en porcentajes, diferenciando el correspondiente a las Unidades Sociales de Base que han respondido a la encuesta y el correspondiente a la población que cubren, y que, como se ha señalado, alcanza el 92,8%
de la población de la Comunidad Autónoma del País Vasco. En la mayor parte de los casos, se ha procedido, además, a presentar los resultados desagregados en función de dos variables: el Territorio Histórico y el tamaño de población del municipio en el que se ubica la unidad de base. Ciertamente, hubiera sido interesante analizar las respuestas en fun- ción de otras variables −el gasto municipal en Servicios Sociales de Base, por ejemplo−, pero, lamentablemente, los datos disponibles no permiten realizar ese tipo de cruces con fiabilidad suficiente. Por otra parte, esas dos son las variables básicas de desagregación utilizadas en 1999, por lo que se han utilizado para valorar si los cambios operados se han
1 Según el cuestionario, se entiende que constituye una Unidad Social de Base todo centro o punto de atención destinado a informar, valorar y facilitar a la población el acceso a los dispositivos de bienestar social en un área geográfica determinada. Constituyen, en este sentido, Unidades Sociales de Base cada uno de los diferentes puntos de atención que, desde una misma entidad –ya sea un municipio, mancomunidad, cuadrilla, consorcio, etc.–, se establezcan para ofrecer estos servicios a la población. Por ejemplo, en el caso de una mancomuni- dad en la que un trabajador o trabajadora social se desplace a diferentes municipios para atender a la pobla- ción, se considerará que cada uno de esos puntos de atención constituyen una Unidad Social de Base.
producido en la misma medida en los diferentes territorios y en los diferentes estratos poblacionales. A la hora de agrupar los municipios en función de su tamaño2, los tramos poblacionales establecidos han sido los mismos que en el informe anterior.
La siguiente tabla recoge el número de municipios, de habitantes y de Unidades Sociales de Base que agrupa cada uno de los tramos establecidos, así como cada uno de los Territorios Históricos. En la tabla se observa cómo las unidades sociales ubicadas en los municipios más pequeños constituyen más de la cuarta parte de las unidades analizadas, aunque sólo dan servicio al 1,3% de la población considerada. Al contrario, cuando hablamos de las unidades sociales ubicadas en los municipios de más de 50.000 habitantes, hablamos sólo del 17,6%
de las unidades consideradas −o del 3,4% de los municipios respecto a los que se dispone de información− pero prácticamente de la mitad (el 49%) de la población considerada.
Tabla 2. Unidades sociales de base que han respondido a la encuesta, municipios y población cubierta por las mismas, por Territorio Histórico y tamaño de los municipios
Unidades sociales de
base Municipios Población cubierta
Número % Número % Número %
Álava 57 26,4 45 25,3 305.101 15,2
Bizkaia 76 35,2 59 33,1 1.050.531 52,5
Gipuzkoa 83 38,4 74 41,6 646.228 32,3
Total 216 100,0 178 100,0 2.001.860 100,0
<1.000 60 27,8 59 33,1 25.808 1,3
1.001-5.000 62 28,7 61 34,3 136.082 6,8
5.001-10.000 19 8,8 18 10,1 133.488 6,7
10.001-50.000 37 17,1 34 19,1 724.724 36,2
Más de 50.000 38 17,6 6 3,4 981.759 49,0
Total 216 100,0 178 100,0 2.001.860 100,0
Como se ha señalado, a lo largo del informe los resultados se desagregan en función del Territorio Histórico y del tamaño de población del municipio en el que se ubica la Unidad Social de Base. No debe olvidarse sin embargo que en ocasiones ambas variables se sola- pan y que, por tanto, es difícil saber si determinadas situaciones se dan preferentemente en un Territorio concreto por el hecho de haberse dotado de pautas organizativas propias o, por el contrario, porque resultan más frecuentes en él los municipios de un tamaño de- terminado, en los que esas situaciones concretas se dan con más frecuencia. En efecto, como se observa en la tabla, los resultados alaveses estarán siempre determinados por el peso de las unidades ubicadas en municipios de menos de 5.000 habitantes (75,4%
de todas las unidades alavesas que han respondido a la encuesta), aunque también por la
2 Para mantener la metodología de 1999, se ha optado por utilizar el tamaño de todo el municipio, y no la pobla- ción cubierta por cada Unidad Social de Base.
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Introducción y metodología
situación existente en Vitoria-Gasteiz, municipio al que pertenecen el 21% de las unidades sociales alavesas que han respondido a la encuesta. Por el contrario, los resultados de Bizkaia estarán determinados por el peso −el 47% del total− de las unidades ubicadas en municipios de más de 10.000 habitantes. Y, a su vez, en Gipuzkoa los resultados vendrán determinados por el escaso peso de las unidades ubicadas en las grandes ciudades −ape- nas el 9,6% de las unidades guipuzcoanas que han respondido a la encuesta− y por la notable presencia de unidades ubicadas en municipios con menos de 5.000 habitantes.
Desde la perspectiva inversa, puede decirse que los resultados relativos a las unidades ubi- cadas en municipios de menos de 1.000 habitantes estarán determinadas por las pautas organizativas que eventualmente se hayan adoptado en Álava y Gipuzkoa (puesto que en esos territorios se agrupa el 91,7% de las unidades ubicadas en municipios de ese tama- ño) o que la situación en las unidades ubicadas en municipios de más de 50.000 habitantes estará muy determinada por lo que ocurra en Bizkaia, puesto que casi la mitad de esas unidades se ubican en ese Territorio.
Tabla 3. Distribución de las Unidades Sociales de Base que han respondido a la encuesta, por Territorio Histórico y tamaño de los municipios (% verticales y horizontales)
Álava Bizkaia Gipuzkoa Total
<1.000 42,1 6,6 37,3 27,8
1.001-5.000 33,3 34,2 20,5 28,7
5.001-10.000 0 13,2 10,8 8,8
10.001-50.000 3,5 22,4 21,7 17,1
Más de 50.000 21,1 23,7 9,6 17,6
Total 100,0 100,0 100,0 100,0
<1.000 40,0 8,3 51,7 100,0
1.001-5.000 30,6 41,9 27,4 100,0
5.001-10.000 0,0 52,6 47,4 100,0
10.001-50.000 5,4 45,9 48,6 100,0
Más de 50.000 31,6 47,4 21,1 100,0
Total 26,4 35,2 38,4 100,0
Por último, es necesario recordar que se ha procurado comparar los resultados obtenidos en el estudio de 19993 −cuyo informe base fue realizado por la misma entidad, el SIIS Cen-
3 El primer informe extraordinario del Ararteko sobre la situación de los Servicios Sociales de Base se publicó en 1999, si bien la recogida de información se realizó en noviembre de 1998. Por ello, al hacer referencia a ese informe se utilizan, indistintamente, ambos años. En propiedad, en cualquier caso, habría que hacer referencia a los datos recogidos en 1998 y al informe publicado en 1999. En lo que se refiere al cuestionario utilizado para este estudio, se solicitó a las personas que lo cumplimentaron que a la hora de consignar sus datos hicieran referencia a la situación en noviembre de 2008 o, de señalarse expresamente, a lo largo de todo el ejercicio de 2008.
tro de Documentación y Estudios de la Fundación Eguía Careaga, que ha realizado el infor- me base del presente estudio− con el que se ha realizado ahora. Muchas de las preguntas del cuestionario se realizaron en ambas ocasiones exactamente en los mismos términos, lo que ha permitido comparar con la suficiente fiabilidad los resultados obtenidos a finales de los años 90 con los obtenidos hoy. Al objeto de mejorar la formulación de algunas pre- guntas y, sobre todo, de introducir nuevas materias (el cuestionario de 1999 únicamente incluía 52 preguntas, frente a las 102 del actual), se descartó sin embargo desde un primer momento la utilización de un cuestionario idéntico, por lo que no todas las cuestiones han podido ser analizadas en términos evolutivos.