CAPÍTULO VI. METODOLOGÍA
6.4. Descripción de las técnicas e instrumentos
6.4.2.1. Subdimensiones analíticas para concretar la descripción densa. A continuación se enuncian los componentes insertos en la cultura mediante los que se abstraen los significados y prácticas contenidos en las expresiones simbólicas relacionadas al entorno político.
Percepción del riesgo. Identificación cultural de los elementos que aumenten la probabilidad de en riesgo
Valores. Normas de carácter general que orientan la acción de los individuos;
no tienen validez fuera de la sociedad en que funcionan.
Conocimientos. Fuente para hacerse de las reglas con las cuales se calcula y se actúa, es una capacidad y resultado. Estos serán a partir de lo que se enteraron del suceso, sus causas, los implicados, y los conocimientos previos de algunos conceptos que son necesarios para entender el proceso del suceso trágico de la guardería ABC.
Prácticas: Acciones y reacciones que describen la experiencia de los sujetos ante el suceso.
Prácticas políticas: Actividades mediante la que los ciudadanos pretenden influir en la elaboración de las decisiones políticas, en la selección de responsables y en las acciones de éstos.
Emociones y sentimientos. Son los sentimientos, sensaciones de vinculación o de rechazo con relación el suceso y sus consecuencias políticas y sociales.
Actitudes. Dimensión evaluativa del suceso y sus actores que se refleja en las opiniones y juicios elaborados, según su valoración (a partir de sus sentimientos, emociones y valores) con respecto a los acontecimientos políticos.
Concepciones. La concepción del mundo que el sujeto posee: de la hegemonía o la más heterodoxa. Se determinará a partir de las anteriores y a partir de la teoría de Pierre Bordieu.
6.4.2.2. Dimensiones conceptuales. La parte conceptual se dividió en dos macrodimensiones: la percepción del riesgo y la historia política. Esta última, contiene cuatro subdimensiones con las que se explorará la cultura política de los sujetos a) cultura de la queja; b) cultura de la representación ciudadana por la misma ciudadanía;
c) cultura de la representación de la ciudadanía por parte del Estado y d) cultura de la queja en aspectos generales.
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Percepción del riesgo y vulnerabilidades sociales. Estos conceptos que propone Virginia García (2005) para el estudio de escenarios de desastre, formaron parte de la creación del guion de entrevista. Estos tienen como base significados del suceso que permitan conocer los aspectos culturales que poseen y conllevan a la visibilidad de riesgos. Por lo general, dice la autora que la percepción racional de los riesgos se caracteriza por una falta de información y además, de la omisión de los contextos sociales en la definición de los símbolos que permitan identificar los riesgos mismos. Se consideraron la información acerca del suceso, emociones y acciones al momento y al paso del tiempo; más el contexto, causas, y actores con que vinculan el desastre (descuidos, negligencias, accidente: de quiénes y por qué).
Historia política. El interés en esta dimensión es conocer los significados y prácticas políticas que emergen en el sujeto y su vínculo con el suceso trágico de la guardería ABC, es decir, conocer las impresiones, reacciones y prácticas que un suceso como este provoca en la ciudadanía a partir de los elementos cívico políticos, religiosos, sociales, culturales, informaciones, que se han presentado a partir del suceso, sean de manera directa o una forma indirecta que se vea reflejada en espacios de la cotidianidad del sujeto. Y parte de las preguntas de investigación es analizar al sujeto desde sus trayectorias y preferencias políticas, además de conocer pues, si este suceso politizó a sujetos sin antecedentes políticos, se tomó como base una exploración de la vida política general del informante (Ver más: Anexo I).
6.5. Materiales
En las líneas siguientes se describirán los materiales y software utilizados para la colecta y sistematización de los datos:
Se utilizó un cuaderno de rayas tamaño media carta para las notas de campo.
Grabadora de sonidos marca Sony ICD-PX333 Series, baterías Sony AAA, en la captura del audio de las entrevistas.
Uso de programa Express Scribe como software que funciona como reproductor de audio para transcripciones digitales, controlado con pedales (en el teclado).
Programa Word 2010 para captura de los discursos.
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Uso del programa para base de datos Excel versión 2010 para la organización y sistematización de los códigos.
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CAPÍTULO VII. ANÁLISIS DE RESULTADOS
En total, quince discursos se tomaron en cuenta para realizar este análisis. Los discursos corresponden a las quince entrevistas en profundidad realizadas a personas de ambos sexos, de diferentes clases sociales e ingresos económicos, con hijos o sin hijos (ya sea en guardería o no), afiliados quizás a algún partido político, y que han participado o no en el movimiento social y político emergente ante el suceso trágico de la guardería ABC. Ante la diversidad del grupo, se esperaba que los discursos fuesen variados y abarcaran una diferencia socioestructural. Sus nombres y algunos detalles de sus vidas han sido cambiados para garantizar su seguridad y la confidencialidad de la información.
Los significados se han sistematizado en cinco apartados.
El primero, persigue la finalidad de conocer la impresión inicial del suceso o en su caso el primer contacto que los informantes tuvieron (ya sea si no fue inmediato a partir de un vínculo emocional a alguna persona que los introdujo en el campo simbólico del suceso trágico de la guardería ABC).
El segundo, aborda a profundidad la historia política de nuestros informantes junto con las problemáticas que relacionan al ciudadano con su gobierno, los significados que han simbolizado la queja y de qué forma la han llevado a cabo.
En el tercer apartado, con las bases introducidas en los primeros dos (inicio en el campo simbólico ABC y las problemáticas ciudadanía-gobierno) se analiza la posible transformación de un significado inicial al significado a largo plazo en el que el Estado y algunos actores políticos representan la actual simbolización del siniestro; esto, junto con las implicaciones sociales que trae esta visibilización de riesgos y vulnerabilidades.
En el apartado cuatro se recuperan estos nuevos elementos observables y se enfoca en analizar el papel que tiene el Estado en ello.
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Finalmente, en el quinto apartado, se recogen bases de los cuatro apartados anteriores para analizar el papel de la sociedad civil en el impacto del suceso trágico de la guardería ABC y sus actitudes en la exigencia de justicia.
Cada uno de los cinco apartados responde al código creado con base al análisis y sistematización de las quince entrevistas realizadas.
7.1. Significado Inicial Del Suceso
“…saliendo aquí de mi trabajo… este… como a las 3… como yo cruzo aquí en el bulevar, voltee para allá y vi mucho humo,,,”
(Experiencia de Paola del día en que se enteró del suceso trágico de la guardería ABC).
Este ejemplo de la experiencia de Paola representa una de las formas en las que los entrevistados entraron en contacto con el suceso trágico de la guardería. Ese primer contacto inicial relacionado con las noticias y manifestaciones físicas de un accidente en la ciudad, forma parte de este apartado que también aborda el primer contacto simbólico que nuestros informantes tuvieron con el suceso.
Paola platica ser hija de un padre revolucionario que le enseñó a “participar en las luchas sociales porque en un futuro le va a servir”. Por otra parte, estudió sociología educativa pero ejerció de educadora y partícipe en la creación de programas de desarrollo infantil en una guardería del Seguro Social durante 20 años, por lo que es bastante apegada a los niños y es así como este suceso le indigna al percatarse de cada falta por parte de las cuidadoras, administradores, dueños, gobierno y demás en el cómo un Centro de Educación Infantil se debería manejara. A sus casi 60 años de edad, se unió a esta lucha social con la promesa de apoyar a los padres en su exigencia de justicia como promesa ante razones de su historia de vida (muerte de una hija por negligencia médica y opresión de un matrimonio machista); es divorciada con dos hijos jóvenes, un trabajo estable en la Universidad de Sonora. El resto de los informantes se irán describiendo conforme se vayan presentando sus discursos.
Cuando recién ocurrió el siniestro en nuestra ciudad, una serie de eventos y malestares dieron seña de que algo diferente a lo cotidiano ocurría en Hermosillo.
Diversas emociones, actitudes y prácticas emergieron de los habitantes y algunos de
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ellos se dieron cuenta de que tenían un vínculo más cercano de lo que creían con el suceso trágico de la guardería ABC aunque no tuvieran algún conocido o afectado.
El primer código de este apartado trata sobre la forma en que los informantes se enteraron del suceso. Para el segundo código se agruparon los significados emocionales con los que los sujetos empezaron a apropiarse del suceso, mientras que para el tercer subapartado, se colocó a esos sujetos que acercaron a nuestros informantes a estar en contacto con lo que sucedió. Este último proporcionó una forma más específica para conocer cómo nuestros informantes se relacionan con el suceso, principalmente para aquéllos que parecieron tan desvinculados emocionalmente con el mismo.
7.1.1. Noticias
El 9 de junio de 2009, fue un viernes por la tarde, así que el fin de semana se asomaba y las personas ya estaban comenzando su descanso, la parranda, preparando sus viajes, entre otras cosas. Algunos se toparon con los signos de humo al sur de la ciudad, las ambulancias, patrullas y autos que auxiliaban a los niños con sus sirenas y a todo lo que dan. Inició el bombardeo de noticias en todos los canales de televisión abierta.
Este primer subapartado corresponde a la descripción de los significados y prácticas que los y las informantes mencionan al recordar cuando recién ocurrió el suceso, cuando se enteraron de la noticia, la forma en que se enteraron, los medios de comunicación por los que se informaron, y los indicios de cómo se dieron cuenta ese día de que algo “poco usual” estaba sucediendo en la ciudad.
Al iniciar la entrevista se situó a los sujetos en el día en el que ocurrió el suceso trágico de la guardería ABC, de ahí que los informantes señalaran el momento que se enteraron. La mayoría indicó que alguna persona les informó (en vivo o por algún medio de comunicación: llamadas por teléfono, internet), mientras que otros aseguran se enteraron por “Facebook” o “televisión” (solamente 4 de los 15 entrevistados).
Aunque hayan visto signos de que algo estaba ocurriendo en la ciudad (tal y como mencionamos en el párrafo anterior), los informantes supieron a ciencia cierta lo que ocurría de las formas mencionadas. He aquí dos ejemplos.
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María, una jovencita que vive en el poniente sur de la ciudad, en un fraccionamiento (de clase media y clase media baja) y estudiante de la escuela de artes escénicas. María vivió de cerca el suceso trágico de la guardería ABC y a pesar de eso, me cuenta que al inicio casi no lo notó; en ese entonces apenas iba a cumplir 18 años (en la actualidad tiene 22) y le tocó pasar por uno de los hospitales llenos de carros, ambulancias y patrullas que el desastre había acarreado. Cuenta que venía en el camión con sus compañeros de clases cuando de pronto se dieron una sorpresa:
Pasamos por ese… hospital primero, y había muchas ambulancias; entonces fue la pregunta ¿Qué habrá pasado? Pues quién sabe ¿no? Eran como las cuatro de la tarde y […] Sí me surgió la duda pero jamás investigue ¿no? a fondo…
Al llegar a su casa su madre le informa que hubo un incendio en la guardería donde su “primita” acudía, a lo cual ella respondió “-¿y ella está bien?-“, y como sí lo estaba, el tema quedó cerrado.
Otro testimonio es el de Carla, quién al recordar el día en que se enteró de lo ocurrido con la guardería, me platica:
Me enteré por medio del face, por medio de la televisión, por el medio de que...
le hablé a una… a una cuñada y me dijo, -Ay verás lo que pasó- y que no sé qué, y yo.. -¿Qué?- y ya, pues de ahí, pues ya... desde ahí de ese momento, yo creo que había pasado media hora […] era puro de eso... puro comentar de eso, puro comentario.. puroo.. “pobresitos”, esto...
Ella es una recepcionista en un bufete jurídico ubicado en la colonia Centenario (en el centro de la ciudad), tiene 31 años y cuenta con carrera trunca en psicología;
vive cerca del aeropuerto y se queja de que no le dan trabajo; su cabello estaba teñido con mechas rubias, usaba joyas de oro y plata, además me comentó que acababan de pedir su mano (me mostró también su anillo de compromiso), pronto se casaría con su novio que es dueño de un Oxxo y no tienen hijos; también agregó su preferencia por la educación superior privada en comparación a la Unison y sus huelgas (la cual refiere como una de las razones por las que no retomó sus estudios en la mencionada escuela).
Algunos entrevistados no recuerdan o no mencionan nada acerca de cómo se enteraron de la noticia, su testimonio se enfocó más a su primera impresión.
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7.1.2. Vínculo emocional-afectivo
El llanto, el enojo, o la indignación, además de otras emociones, acciones, exclamaciones y preguntas, son algunas reacciones que describen los sujetos entrevistados sobre sí mismos, al enterarse de lo que ocurría en su localidad, la magnitud que alcanzó el siniestro, su impresión al instante. Estos “malestares afectivos” se manifestaron de diversas formas:
Al preguntarle a Carla que si recordaba el día que ocurrió el suceso trágico de la guardería ABC, contestó lo siguiente: “Sí lo recuerdo, hasta de hecho se me pone la piel chinita…”; los demás coinciden con frases como “¡qué feo! ¡niños!” “¿cómo? ¿se quemaron niños?”, “me imaginé el dolor de esos niños…”, o lo califican como “triste”,
“me dio tristeza”.
También la empatía con los padres tuvo lugar entre los testimonios. Como por ejemplo el de Eleazar, que es un joven de 24 años recién egresado de la licenciatura en psicología, hasta el momento no ejerce; vive en el surponiente de la ciudad. Platica que él se percató del siniestro de la guardería por Facebook:
[…] Me quedé pensando en todo eso principalmente en lo que estarían pensando los padres, toda la desesperación que deberían de sentir en ese momento que de no saber qué es lo que estaba ocurriendo con tu hijo y después enterarte de que murió…
En otros casos, los sujetos vivieron este suceso meramente como madres y padres. Luisa dijo: “¡Fui y abracé a mis hijos en chinga! En la madre, me puse a llorar
¡Imagínate, cuarenta y nueve niños!; así como el asombro de que ellos también pudieron ser los afectados, Leo comentó: “Sentí que se me salía todo, la vida, todo, muy feo […] porque tenía chamacos también en guardería” (se hablará más a profundidad de estos dos informantes en apartado 2).
También estos malestares afectivos, se relacionaron con el desconcierto y la incertidumbre, de manera que algunos sujetos lo caracterizaron como “momento de desajuste”, “de locura”; los informantes dicen que el estar escuchando tantas personas hablando sobre el mismo tema los sumergía en un estado de “impotencia de no conocer realmente la verdad”. Otro testimonio en específico es el de Ramón, que tiene aproximadamente 40 años, soltero, sin hijos, sin algún familiar vinculado al suceso de la guardería ABC, que al momento de la entrevista vestía de una forma “relajada”
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(camiseta simple, saco, pantalón de mezclilla y zapatos casuales); Ramón es muy alegre, muy platicador, además de muy correcto y propio para hablar (y expresarse), estudió sociología pero él se define como actor, campo en el cual ha desempeñado su lucha social a lo largo de su vida; durante la entrevista refiere que le afectó mucho el no haber estado en su ciudad, que “le pegó muy duro” saber que algo estaba pasando, algo que “la transformó, que le cambió el rostro”:
Uno vive en un lugar y cree que lo entiende y de repente pasa ‘algo así’
(magnitud) que te obliga a cambiar la perspectiva del lugar donde vives, entonces llego a una ciudad que me es ajena… yo me fui con una ciudad propia y llego con una ciudad que me es ajena… y en mi reencuentro fue, voy a la plaza a ver que alguien me lo explique…
Por otra parte, este mismo desconcierto se reconoce en calificativos como
“brutal” o “trágico”, y en expresiones locales como la que hace Adrián “¡A la bestia! me quedé…22”. Adrián es un estudiante de maestría en ciencias sociales de aproximadamente 30 años de edad que vive en la zona centro de la ciudad. Tiene una hija pequeña a la cual cuida mientras su esposa trabaja; él tiene empleo por proyectos relacionados con instituciones públicas y en tiempos pasados ha trabajado con políticos y hasta comenta haber “cometido corrupción”. La entrevista se llevó en el comedor de la amplia cocina de su casa, en compañía de su bebé de dos años, un sábado por la mañana en el que no tenía pendientes (él fue una sugerencia de un amigo cuando buscaba a alguien joven de clase media alta).
También cuestiones que giraron alrededor de las personas encargadas de la guardería: “¿Quién fue el culpable?”, “¿Por qué no agarraron de a montones a los niños y los sacaron?”, y entre todo ello duda de si había sido algo “intencional”. Paola, como otros entrevistados se hicieron preguntas en torno a que la guardería tenía personal poco capacitado “¿Por qué no se dieron cuenta a tiempo, qué no se dieron cuenta del aroma?”, estas últimas acompañadas de “coraje”, de “enojo”.
Sin embargo, no todos los informantes reaccionaron con horror, tristeza o desconcierto. Diana es profesionista en diseño gráfico a su corta edad de 22 años tiene su propia empresa, estudió en una universidad privada y al igual que varios de los entrevistados (María, Adrián y Marco) asume que al inicio no estuvo interesada en el tema aunque como vive cerca de donde ocurrió el siniestro sí llamó su atención saber qué había ocurrido en el lugar. En aquel tiempo tenía 18 años. Al preguntarle lo que pensó cuando supo de qué trataba y la magnitud del suceso me respondió:
22 “¡A la bestia!” es una expresión local que es utilizada para denotar asombro.
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Pues se me hizo feo, pero en ese entonces era como todos cuando nos enteramos de una tragedia: decimos -tss ¡qué mal!- pero pues al final es como indiferencia.
Como es posible ver, la diversidad de emociones y reacciones de dolor, horror y compasión de la mayoría de nuestros informantes plasmadas en este subapartado, contrastan con la reacción de la joven Diana; su comentario parece reflejar una desensibilidad o una forma de protección emocional. Pero por lo general, el conjunto de impresiones, emociones y actitudes ejemplifican más a detalle por qué este evento es un “suceso trágico”, es decir, “un evento con conflictos de apariencia fatal que mueven emociones de compasión y espanto”; y por otro lado, cómo estas emociones desentrañaron una necesidad en algunos de nuestros informantes de saber qué pasaba y qué podían hacer al respecto, mientras que en otros despertó interés inicial pero después mostraron indiferencia.
7.1.3. La Cara Conocida y el Contacto Simbólico con el Suceso Trágico
A manera de recapitulación, los sujetos que le encontraron alguna relación con su vida al suceso, en especial los que se identifican con él (diez de nuestros informantes), ubicaron dentro de su cotidianidad a personas que ellos consideran “sí fueron afectadas” (que las conocían quizás desde antes del suceso, o más adelante que tenían un posible vínculo con él). Vecinos, amigos, ex compañeros de escuela, por mencionar algunos ejemplos. En sus relatos los informantes coinciden que en los días posteriores al suceso emergió en su vida algún afectado directo o indirecto que sufrió más de cerca la tragedia. Paola comentó:
Ya pues al otro día aquí en el trabajo y así, empezaron los comentarios. Una compañera y su cuñado trabajaba ahí en el CDI (ABC) y dijo que se había salido temprano que no estaba a la hora del siniestro y luego este… una hermana mía, deste… su hijo estaba de novio con… con una muchacha que era prima de una mamá también que su niña estaba muy grave, a que no la encontraban, o sea, no sabían en qué hospital estaba.
Ella menciona a sus compañeros de trabajo que tenían familiares trabajando en esa guardería aunque no fueron afectados, mientras que a través de su propia familia también tuvo cerca una afectada pariente de una niña que a los días del siniestro falleció. Belisario cuenta una historia similar:
Yo eeh… pues yo directamente no estuve afectado, pero sí conozco gente que estuvo afectada ¿no? De que ahí en la… guardería se murió un sobrino de 79