CAPÍTULO VII. ANALISIS DE RESULTADOS
7.2. Historia y Cultura Política General de los Sujetos
7.2.4. Visiones del mundo hacia el espacio público y al espacio privado
Al hacer una comparación de cada una de las categorías anteriores, se encontraron diferencias entre los discursos de los que reportan participar más y los que dicen no creer en la queja. De manera breve se pueden destacar ideales, sentimientos y valores que representan los discursos más participativos que optan por llevar sus vivencias al espacio público e igual los no tan participativos.
De los quince informantes, once reportaron hacer uso frecuente de la queja y prácticas ciudadanas (Marco, Adrián, Ramón, Raquel, Belisario, Paola, Diana, María, Sara, Leo y Darío). Leo comenta que no puede participar en muchas cosas por estar en el trabajo y Darío es uno de ellos pero no cree del todo en la participación ni en el gobierno (como ya lo mencionamos lo hace más por el trabajo).
De los otros cuatro, tres son mujeres que comparten el vivir “roles tradicionales de lo femenino”: Eva que trabaja desde casa preparando comida en una fonda, Luisa es ama de casa y la tercera es Carla, es recepcionista y está recién comprometida. El cuarto no interesado en participar es Eleazar, quien describe que mientras estudió la Universidad fue parte de las prácticas ciudadanas que emergían, pero al momento ya no cree en nada de eso y quiere irse de México al sentir que es un problema del país.
De todos los discursos, solo se presentan los más claros y representativos.
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Mientras se realizó el análisis se observó que había formas de pensar de los entrevistados que aunque regularmente no participaban, mientras reflexionaban consideraron que el llevar su práctica al espacio público era una opción. Por ejemplo, Leo trabaja todo el día pero él dice pensar de esta forma cuando quiere hallarle sentido a quejarse:
Una vez un amigo me platicó que si no te manifiestas así, que... que no lo hagas por ti que por ejemplo por los hijos de uno. Y tú que, ya... ya te queda poca, poca vida, el futuro tienes que ver por el futuro de tus hijos, tus nietos, tus tataranietos que se van a ir quedando con tu legado; es el que puedan ver, son los que van a ser perjudicados con lo que está saliendo apenas ahorita. Sí está bien manifestarse porque si te quedas callado el gobierno te roba todo.
El “manifestarse por el futuro de los hijos”, del “legado” porque son los que van a ser “perjudicados con lo que está saliendo apenas ahorita”. Junto con ello, le parece
“bien” porque si no, “el gobierno se roba todo”; con lo que indica que su visión del mundo es de proteger lo que considera como suyo.
Marco recuerda una experiencia con el gobierno:
-Mira Marco, este pedo no lo puedes… o sea, nosotros lo trabajamos para el gobierno, o sea si el gobierno dice pío, tú dices pío... Y fue cuando dije… –
¿Sabes qué vato?, ¡bye!- Y... fue la ocasión en la que obtuve… el mayor desprecio, bueno de las múltiples ocasiones porque siempre he estado como eeh... para mi familia despreciando oportunidades súper importantes de trabajo… Pero, pero pues tienes ideales y demás, y… cosas como esas.
Para él es importante defender sus “ideales y demás”, lo cual lo ha llevado a no quedarse callado cuando considera que es necesario quejarse, aunque reciba “el mayor desprecio” y “desperdiciando oportunidades” de trabajo.
Raquel subraya el valor de la tranquilidad:
¿Sabes qué Raquel? Estás poniendo a los trabajadores en contra de la empresa– O sea, ¿cuál empresa? Si esta es una institución, ¿no? Pero estaba muy joven yo. –Estás poniendo a los trabajadores en contra de la empresa y te podemos hacer un juicio de honor y justicia– ¿Me entiendes? –Pues, ¿sabes qué? Se están tardando– le dije. […] Me orillaron a renunciar […] La vida es muy difícil y cuesta mucho trabajo sobrevivir y todo, pero la tranquilidad no tiene precio. – ¿Me entiendes?
Ir en “contra” si es necesario, “la vida es difícil” y “cuesta mucho trabajo sobrevivir” argumenta Raquel, pero es necesaria porque “la tranquilidad no tiene precio”. Al igual que Marco y Leo, Raquel tiene el valor de “luchar” por lo que quieren.
Ramón dice:
Te sientes importante. Yo creo que.. y la lucha social cuando penetra en… en el día a día de los ciudadanos es cuando por fin te puedes sentir orgulloso y vale 121
la pena tener orgullo, porque estás cambiando a tu mundo y tú vas a poder vivir en un lugar más cómodo, más seguro, más amigable… entonces sientes orgullo, cuando estás en la lucha te sientes importante... cuando estás en ese momento… Eeeehhh, pero sobre todo te sientes útil, bueno creo que… si algo no me iba a perdonar es no hacer nada […] A veces sí me he aventado muchos rounds de… de que me sale más caro el caldo que las albóndigas pero... pero no me quedo con ella o sea… te avientas pues... porque además es muy divertido defender tus derechos, a veces o sea... hasta es divertido, a veces hasta te… hasta sientes que le ganaste una a Carlos Slim y está muy chingón
“Sentirse importante”, “da orgullo”, “te sientes útil”, “vale la pena porque estás cambiando a tu mundo” (similar a lo que argumentó Eva cuando platicó sobre su participación en la asociación civil de ayuda a mujeres) donde podrá vivir en un “lugar más cómodo, más seguro y más amigable”. Dice que en su lucha social en algunas ocasiones le ha “salido más caro el caldo que las albóndigas”, pero que le parece muy
“divertido defender su derechos”. Esto último coincide con lo que se acaba de decir de Raquel, Marco y Leo, sobre luchar por lo suyo.
Los informantes que señalaban ser activos en la participación dicen que ellos participan constantemente no solo cuando es el voto, sugieren afiliarse a un sindicato, sugieren tener posturas, misiones y visiones; piensan en el bienestar de las generaciones futuras, consideran a este ejercicio como “divertido”, sienten que vale la pena hacer el esfuerzo, se sienten útiles, importantes, que es un deber del que se sentirán orgullosos, la queja es el precio de su tranquilidad.
La visión que vincula la práctica a lo privado, es representada por los siguientes fragmentos. Ellos platican con molestia “el no haber sido atendidos o escuchados”, esperan cambios inmediatos, son pragmáticos como el discurso que platicamos de Eleazar cuando manifestó su voto.
Un fragmento de Darío ilustra que sobre el esperar un cambio inmediato lo desanima:
Entonces, este... es ilógico. Yo me acuerdo una vez cuando el gobierno de… de Montiel, del Estado de México, estaban poniendo faltas a unos maestros porque no atendían su aula de medios, y la verdad es que… ni aula de medios y ni escuela tenía el maestro para poder trabajar; era allá, no sé en dónde, sé que era en el Estado de México, salió y se me hace raro porque lo saco televisa ese documental pero, pero nnno... mm.. o sea, yo referente con la reforma educativa, que es la que me siento más involucrado, la verdad que yo no veo un cambio.
El platica sobre las dificultades que enfrentan los maestros por lo que habla de la “reforma educativa” (la cual había sido aprobada 3 meses antes de la entrevista) donde se siente “involucrado”, pero que “no ve un cambio”.
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O como los otros dos discursos que ya mencionamos donde la gente se muestra dolosa o decepcionada. Comenta Eva:
Creo que en realidad con el gobierno no puedo hacer nada en contra de él, pero en… apartarme o vivir lo mejor que pueda o que no me afecte […] puedo cambiar la mía para que no me lastime… Eso sí lo puedo cambiar, lo mío, entonces por eso… a veces veo innecesaria una marcha… una manifestación […] Me va a dar más tristeza, me va a dar… más coraje.
Ella considera que no “puede hacer nada que vaya en contra del gobierno”, pero sí puede “apartarse”, “cambiar su vida” para que no salir “lastimada”. El acudir a una “manifestación” (algo en contra del gobierno) lo ve a veces “innecesario” porque le va a dar “tristeza o coraje”. Similar a lo que decía Ramón sobre que “salga más caro el caldo que las albóndigas”, pero ella no antepone la lucha por sus derechos, sino, una forma de evitar ser vulnerable.
En resumen, las visiones que ubican su acción en el espacio público tienen como prioridad la lucha y “defensa de sus derechos”, lo cual además de “ver” lo sienten como “útil”, “divertido”, “se sienten importantes”; mientras que la visión que vincula hacia lo privado es contradictoria porque aunque lo ven “bien” ellos en su vida consideran a este acto como algo que los vulnerabiliza, “se sienten traicionados” y que no es real porque no sucede “rápido”, además de que no le dan un valor a la “lucha”, al esfuerzo, lo que pudiera indicar la necesidad de “obtener algo a cambio” como parte de los valores que rigen el sistema consumista en la actualidad.