CAPÍTULO II MARCO TEÓRICO
2.2. Bases teóricas científicas
2.2.9. Diferenciación
sentido habitual (p.303).
Evidentemente, el autor hace referencia que la innovación en valor es un mejor enfoque para pensar y ejecutar la estrategia. Es fundamental tener en cuenta que la innovación en valor desafía los métodos más percibidos de las estrategias basada en la competencia: el dilema entre el valor y el costo (esto consiste en la elección entre la diferenciación y el mínimo costo).
una diferenciación de la marca en el mercado a través de la comunicación asegura una sólida estabilidad en el mediano y largo plazo (p.137). Lo más resaltante del autor respecto a la diferenciación es que canaliza a través de un plan de comunicación comercial en donde se centra en el nicho de mercado objetivo.
Por otro lado Marín y Pérez (2008) indica que la estrategia de diferenciación de producto es esencial para hacer que la mente del consumidor genere la idea de que el producto que le ofertado por una empresa es excepcional, el más razonable para satisfacer sus necesidades frente a los productos de la competencia, también cabe señalar que los descriptores del producto encontramos tres tipos; en primer lugar las características son descriptores que se atienen a los hechos, es decir, que describen el producto en términos objetivos; en segundo lugar las ventajas se refiere al comportamiento del producto, pero comunicadas de una manera atractiva y sugerente para los clientes y; en tercer lugar los beneficios aluden a los resultados positivos del producto, a la satisfacción que proporcionan los productos comprados. (p.95).
Dentro del orden de ideas cabe resalta la importancia de la identidad de marca, suele construirse asociándola a ciertos atributos que interesa destacar el desarrollo de la percepción que el cliente aspira obtener, la sensación de conformidad y la satisfacción que emana sobre la experiencia del producto y/o servicio. La estrategia de diferenciación utilizada por la empresa para crear ventaja competitiva la hace única en algunas de sus dimensiones como la segmentación del mercado o la percepción del cliente. Esta única posición diferencial se fundamenta frecuentemente en la alta calidad del producto o servicio, el marketing y la distribución (Bateman y Snell, 2009, p.155).
Según Hill y Jones (2009) manifiesta que “La diferenciación de producto es el
proceso de diseñar productos para satisfacer las necesidades de los clientes” (p.151).
Los autores aseguran que una empresa adquiere ventaja competitiva cuando hace, fabrica y ofrece un producto que abordar más fácilmente las necesidades de los clientes frente a sus competidores, la estrategia de diferenciación del producto por medio de la innovación, se basa en elegir un plan de negocios que ofrece productos diferenciados de excelente calidad de esta manera buscan la forma de aumentar la productividad y fiabilidad para disminuir los costos del producto, la fabricación de productos exclusivos e inconfundibles se lograr frente a las necesidades y deseos de los clientes.
De esta manera, la esencia de la diferenciación es una estrategia que radica en crear una característica distinta que evite comprarlo con la competencia, la innovación es un factor principal en la diferenciación debido a que permite crear y/o modificar productos y servicios de manera óptima y sobresaliente, es decir, permite comunicar atributos de manera consiste y coherente, únicos en su estilo, generar credibilidad y originalidad. En relación con este tema la responsabilidad social empresarial sobresale y juega un papel importante en la diferenciación tal es el caso como la inclusión, productos ecológicos, entre otros; el cual atribuye una imagen favorable en la empresa y se reflejado en la diferenciación frente al resto.
Por consiguiente, Gómez (2015) atribuye a 10 tipos de diferenciación aduciendo; Primero el posicionarse diferente, se apropia de una particularidad extraordinaria del producto o servicio; Segundo a la característica de producto, perspectiva practico o desempeño que tiene la marca principal frente al resto; Tercero el nivel de servicio, generalmente se basa en la claridad y cumplimiento de los procesos y estándares de servicio; Cuarto el storytelling, solicita la implicancia que las marcas representan para nosotros; Quinto el nicho de mercado, fomenta una propuesta
de valor integral para un segmento de personas; Sexto la experiencia del cliente, es la esencia de lo que vende; Séptimo la especialización, mostrar la mejora sobre el resto;
Octavo la distribución, es tener una presencia física ante los clientes; Noveno el diseño, es la fascinación creada por la estética y la funcionalidad del producto o servicio y Décimo los procesos, es método diverso de hacer las cosas (pp.7- 8).
Por otra parte, Camisón et al. (2006) señalan que la certificación podría apoyar la diferenciación que incorpora al producto, como un elemento apropiado para dar respuesta a las exigencias de los consumidores, cumpliendo con sus expectativas y, en cualquier caso, esperando sus necesidades futuras, un beneficio más del aseguramiento de la calidad es una garantía para el cliente en la que muestra la fiabilidad del sistema de servicio (p. 775). Desde la perspectiva del autor, precisa que la certificación presenta confianza al cliente de que los requerimientos preestablecidos se cumplirán, manteniéndose alejados de los problemas como imprevistos o incumplimiento de expectativas, los esfuerzos realizados para mejorar la calidad puede ayudar con la diferenciación de la empresa mediante la construcción de una imagen o reputación de calidad, al igual que confiere las normas ISO cuyo objetivo principal es aportar orientación, coordinación y la unificación de criterios implantados en la empresa.