2.2. Teoría científica que fundamenta el estudio
2.6.2. Dimensiones
2.6.2.1. El combinatorio
Que consiste en la planificación consciente de un conjunto de recursos implicados en el proceso de lectura como son: lecturas, materiales de enseñanza, evaluaciones, etc.
2.6.2.2. El probabilístico
Que consiste en el análisis concienzudo de cada una de las etapas aplicadas en el proceso experimental, implica el conjunto de acciones relacionadas con el tiempo. Esto etapa se visualiza en el plan experimental.
2.6.2.3. El voluntario
Que alude al aprendizaje individual y grupal, esto se concretiza en el esfuerzo que cada estudiante hace gala en la consecución de una comprensión lectora adecuada.
2.6.2.4. La certeza
Que implica la seguridad de lograr lo planificado. Es el sorteo de todos los obstáculos que involucran en proceso investigativo.
26 2.4. Comprensión de textos expositivos
2.6.1. ¿A qué llamamos texto?
Siempre se ha considerado como modelo texto a una obra literaria, cuento, poema, etc., afortunadamente, con el nuevo enfoque se ha ido superando la concepción antigua.
Ahora se concibe al texto como cualquier manifestación verbal producida en la comunicación, esta manifestación debe estar cargada de sentido, siendo así se puede considerar texto a una obra literaria, las redacciones de los estudiantes, las conversaciones, noticias, etc., sean estas orales y/o escritas, largos o cortos, etc.
Bernández, citado por Arévalo (2000:33) sustenta: “... el texto es la unidad lingüística comunicativa fundamental producto de la actividad verbal humana que posee siempre carácter social”.
Destaca caracteres fundamentales del texto:
El texto posee un carácter comunicativo; se trata pues de una actividad realizada con un determinado objetivo como parte de su función social.
El texto posee un carácter pragmático: es decir, se produce con una intención y siempre dentro de un contexto determinado.
El carácter estructurado del texto: se encuentra constituido por determinados enunciados, que unidos conforman una coherente unidad comunicativa.
De lo mencionado por Bernández, Arévalo menciona las siguientes cuatro ideas acerca del texto:
27
Indudablemente, el texto es una unidad comunicativa.
Esta unidad comunicativa se produce con alguna intención.
El texto está relacionado o enmarcado dentro de un contexto en el cual se produce.
Para estructurar un texto se precisa de reglas que lo auxilian en el mantenimiento de la coherencia.
También, Halliday (1994:83), nos brinda su concepto de texto: “... la unidad básica de la estructura semántica, esto es del proceso semántico. El concepto “texto” carece de dimensión; puede referirse al acto verbal... a la unidad temática, al intercambio, al episodio, a la narrativa, así sucesivamente”.
Por su parte, Cardosa Sernaqué (2000:44) conceptúa al texto como: “... una unidad lingüística fundamental producto de la actividad verbal humana que desarrolla una información específica con un sentido y significado”.
Este autor señala que son textos los párrafos, escritos de literatura, las pancartas publicitarias, etc.
La argentina, Lavandera (1985:137), nos brinda un concepto algo más complejo: “El texto no es una unidad estructural en el sentido de que hay espacios, lugares funcionales que pueden ser llenados por cierta clase de oraciones... el texto se diferencia de una lista de oraciones no conectadas.
El texto es una unidad en sí mismo, las relaciones que se dan dentro de él son relaciones semánticas. Un texto es una unidad semántica...”
28 2.6.2. Comprensión de textos
Muchos autores han tratado de definir la comprensión de textos como un hecho que abarca una serie de procesos psicológicos, de más decir complejos, de tal manera en la consultado la bibliografía pertinente encontramos algunas definiciones que permitió esclarecer el mismo.
Díaz-Barriga y Hernández (1998:142), señalan que: “La comprensión de textos es una actividad constructiva compleja de carácter estratégico, que implica la interacción entre las características del lector y del texto, dentro de un contexto determinado”. En este concepto se puede visualizar que la comprensión de textos se debe exclusivamente al lector, a sus habilidades como también al tipo de texto a que se enfrenta. En el enlace de sus habilidades y al tipo de textos, el lector tendrá un buen rendimiento.
Por otro lado, Solé (2001:17-18) sostiene “… leer es un proceso de interacción entre el lector y el texto, proceso mediante el cual el primero intenta satisfacer (obtener una información pertinente para) los objetivos que guían su lectura”. En la medida que asume la teoría interactiva: “…
Rumelhart, 1977; Adamn y Collins, 1979; Alonso y Mateos, 1985; Solé, 1987; Colomer y Camps, 1991- asume que leer es el proceso mediante el cual se comprende el lenguaje escrito. En esta comprensión interviene tanto el texto, su forma y su contenido, como el lector, sus expectativas y sus conocimientos previos. Para leer necesitamos, simultáneamente, manejar con soltura las habilidades de descodificación y aportar al texto nuestros objetivos, ideas y experiencias previas; necesitamos implicarnos en un proceso de predicción e inferencia continua, que se apoya en la información que aporta el texto y en nuestro propio bagaje, y en un
29 proceso que permita encontrar evidencia o rechazar las predicciones e inferencias de que se hablaba”. En estas dos citas se observa claramente que la intención fue dar a conocer el proceso de comprensión, quizá con la designación de leer, pero en todo momento alude a la comprensión”.
Así mismo, Camarena (2007:53) refiere a que: “Comprender es ser capaz de tomar el conocimiento y de utilizarlo en formas diferentes. El comprender está formado por diferentes etapas: el análisis comprensivo, la fijación post – comprensión, la transformación a partir de lo leído y la aplicación de lo comprendido”.
Palacios (2004:23) considera “… a la comprensión de textos como un proceso complejo que pone en marcha diversas habilidades, desde el momento y la forma de leer un texto, pasando por una adecuada decodificación (identificación de palabras, la identificación y respeto por los signos de puntuación), amplitud semántica del lector, empleo del bagaje cultural previo, hasta el hecho de darle utilidad o servirse del texto leído para generar aprendizajes nuevos y significativos”.
2.6.3. Dimensiones