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Figura 27. Modelación de la escala de actitud tipo Likert para analizar las técnicas hidroterápicas
Fuente: Elaborado por el autor
Este hecho determina que las técnicas hidroterápicas tendrán una incidencia importante en el diseño de los espacios terapéuticos.
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Contel (2014) menciona con respecto al espacio medicinal. “El entorno y el ambiente de un centro de salud pueden impactar e influir en la recuperación del paciente. La biohabitabilidad de los edificios promueve el bienestar y confort de las personas, usuario externo (paciente) e interno (trabajador)” (p.3).
Algo semejante ocurre con Ortega (2011), quien menciona que “los espacios medicinales pueden configurarse con el propósito de facilitar y potenciar la recuperación de los pacientes”
(sección capítulo 1).
Asimismo, Cedrés (2000) menciona con respecto a los efectos terapéuticos que proporcionados por el diseño en los establecimientos de salud que:
Los arquitectos deben sostener ese potencial de auto-sanación del paciente a través de la influencia de los ambientes que diseñan. A través de la arquitectura se puede influir en aliviar las ansiedades y mediar en el temor ante el dolor y la muerte. Se debe combinar el arte de diseñar con el arte de curar para formar una sinergia. (p.19)
Observamos también que en la actualidad existen muchos estudios con respecto a los efectos del entorno para la recuperación del paciente.
Fiset (1990) señala dos estudios, uno hecho en Pennsylvania donde se demuestra que “la vista desde la ventana de los cuartos de hospitalización influye en la recuperación de pacientes hospitalizados por cirugía” (citado en Cedrés, 2000, p.19). Y otro en Canadá en un hospital remodelado y ampliado donde se demostró que “los pacientes ubicados en el edificio nuevo, que contiene patios internos espaciosos y con tratamiento paisajístico, estaban usando 40%
menos cantidad de analgésicos y píldoras para dormir, y se estaban recuperando más rápidamente que los pacientes del viejo hospital” (citado en Cedrés, 2000, p.19).
Estos argumentos validan la hipótesis general: El agua como tratamiento terapéutico incide de una manera significativamente alta en el espacio medicinal en los establecimientos de salud de Huancayo.
Fundamentos físicos del agua en los espacios terapéuticos
Se demostró que las propiedades físicas del agua influyen en gran medida en la prevención, tratamiento y rehabilitación de un paciente en relación con su entorno, como se puede observar en la tabla 9 y 10, por lo tanto, la actitud hacia los fundamentos físicos del agua en los espacios terapéuticos es favorable.
En este sentido Bernal (2010) nos refiere que el agua “tiene una serie de propiedades físicas que le confieren una gran importancia terapéutica y le dan un gran interés al ser un factor que interviene en la regulación térmica de los seres vivos” (p.4).
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El agua consigue sus “efectos terapéuticos mediante las propiedades físicas, que van a aportar energía mecánica o térmica a la superficie corporal, y mediante los principios físicos derivados de la inmersión” (Batista et al., 2008, p.192).
En la opinión de algunos autores respecto del espacio terapéutico señalan a continuación:
Soares (2012) indica que la función de la arquitectura en el espacio terapéutico es, “el escenario de tratamiento que estimula el proceso de curación a través de la creación de un ambiente físico y social que promueve la sensación de bienestar y reduce el estrés y la fatiga”
(p. ii).
Asimismo, Burbano (2018) menciona. “El entorno puede influir drásticamente en el bienestar de una persona, por eso arquitectos se ocupan en diseñar espacios que repercutan positivamente en la salud emocional y física de la gente” (p.93).
Por su parte, Ortega (2011) menciona. “Las cualidades del ambiente pueden afectar la recuperación de los individuos o al contrario pueden resultar terapéuticas; por ello los espacios terapéuticos deben configurarse con el propósito de facilitar y potenciar la recuperación de los pacientes” (p.169).
Estos argumentos validan la hipótesis especifica número uno: Los fundamentos físicos del agua inciden de una manera significativamente alta en los espacios terapéuticos.
Fundamentos fisiológicos del agua en los espacios terapéuticos
Se demostró que “la aplicación del agua en sus distintas formas a nivel; local, regional y general, generan en el cuerpo efectos estimulantes, sedantes, relajantes y analgésicas, además de efectos psicológicos positivos en interacción con el agua” (Rodríguez e Iglesias, 2016, p.15). Como se puede observar en la tabla 11 y 12, por lo tanto, la actitud hacia los fundamentos fisiológicos del agua en los espacios terapéuticos es favorable.
A este respecto Rodríguez e Iglesias (2016) indican que, “el agua logra sus efectos terapéuticos gracias a aportar al cuerpo una energía mecánica y/o térmica” (p.16). A los cuales añade Saz y Ortiz (2005) la posibilidad de una “acción inespecífica mediada por las respuestas sistémicas” (p.84).
Villavicencio (2000) menciona también que, “el conocimiento de la fisiología del ser humano, como respuesta a los diferentes estímulos hidroterápicos ha permitido comprender el uso adecuado del agua en medicina terapéutica” (p.45).
Estos argumentos validan la hipótesis especifica número dos: Los fundamentos fisiológicos del agua inciden de una manera significativamente alta en los espacios terapéuticos.
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Técnicas hidroterápicas en los espacios terapéuticos
Se demostró que las técnicas hidroterápicas ayudan en gran medida a la prevención, tratamiento y rehabilitación de un paciente, como se puede observar en la tabla 13, por lo tanto, la actitud hacia las técnicas hidroterápicas en los espacios terapéuticos es favorable.
En relación con lo expuesto Pasos y González (2002) mencionan que, en las técnicas hidroterápicas, “la zona de actuación es la piel y los resultados que se obtengan son consecuencia de las reacciones reflejas que repercuten en el resto del organismo, por el estímulo de sus receptores, y de reacciones fisiológicas derivadas de la aplicación” (p.35).
Estos argumentos validan la hipótesis especifica número tres: Las técnicas hidroterápicas inciden de una manera significativamente alta en los espacios terapéuticos.