2. Aspectos conceptuales y metodológicos
3.2. El consumo individual
3.2.3. La distribución del consumo individual
El gráfico 3.6 muestra el efecto de la Gran Recesión y la pos- terior recuperación sobre la distribución del consumo individual.
Tras la crisis se observa un desplazamiento hacia un consumo in- dividual más bajo para toda la población: entre 2007 y 2014 la fun- ción se desplaza hacia la izquierda. El pequeño desplazamiento hacia la derecha de la curva tras la crisis indica una ligera recupe- ración en el consumo individual para toda la población.
Vamos a poner en cifras estas observaciones. Si en 2007 el 28,3 % de las personas consumía menos de 15.000 euros al año, en 2014 lo hacia la mitad de la población, para reducirse hasta el 42,8 % en 2017, muy lejos del valor precrisis. Este dato es suficien- te para entender el sacrificio realizado por los individuos en la parte baja de la distribución para ajustar su consumo. El porcen- taje de personas con un consumo individual superior a los 30.000 euros anuales se redujo desde el 20,5 % en 2007 hasta el 8,6 % en 2014, y en 2017 se sitúa en el 11,3 % de la población. Por tanto, el peso de la parte media de la distribución ha disminuido en 10 puntos porcentuales durante la crisis, pero el trasvase ha sido fun- damentalmente hacia los estratos bajos de la distribución y pocas personas han mantenido o aumentado su nivel de consumo.
Queda un aspecto crucial por indagar, ¿la crisis económica ha afectado a todos los estratos por igual? El gráfico 3.7 muestra la variación en el consumo individual entre 2007 y 2014 por deciles según el consumo individual. Además, para entender el efecto que el tamaño del hogar ha tenido sobre la variación del consu- mo individual, también incluye la variación del consumo total del hogar y la variación del tamaño del hogar.
Aunque globalmente la caída del consumo individual durante la crisis (periodo 2007-2014) ha sido del 24,7 %, existen impor- Se sustituye "alcanzar"
por "situarse en" (ya que el porcentaje no alcanza x%
VIO: La redacción resulta bastante reiterativa, pero no en- cuentro una solución sencilla. Se puede dejar estar o plantear alguna propuesta
La comparación realizada entre gasto y consumo y entre uni- dades per cápita y unidades equivalentes permite concluir que el patrón de comportamiento durante el periodo de análisis es independiente de la elección realizada. Las diferencias aparecen cuando se cuantifica numéricamente el impacto de la crisis o la velocidad de recuperación tras la crisis, ocupando el consumo por unidad equivalente una posición intermedia.
3.2.3. La distribución del consumo individual
El gráfico 3.6 muestra el efecto de la Gran Recesión y la pos- terior recuperación sobre la distribución del consumo individual.
Tras la crisis se observa un desplazamiento hacia un consumo in- dividual más bajo para toda la población: entre 2007 y 2014 la fun- ción se desplaza hacia la izquierda. El pequeño desplazamiento hacia la derecha de la curva tras la crisis indica una ligera recupe- ración en el consumo individual para toda la población.
Vamos a poner en cifras estas observaciones. Si en 2007 el 28,3 % de las personas consumía menos de 15.000 euros al año, en 2014 lo hacia la mitad de la población, para reducirse hasta el 42,8 % en 2017, muy lejos del valor precrisis. Este dato es suficien- te para entender el sacrificio realizado por los individuos en la parte baja de la distribución para ajustar su consumo. El porcen- taje de personas con un consumo individual superior a los 30.000 euros anuales se redujo desde el 20,5 % en 2007 hasta el 8,6 % en 2014, y en 2017 se sitúa en el 11,3 % de la población. Por tanto, el peso de la parte media de la distribución ha disminuido en 10 puntos porcentuales durante la crisis, pero el trasvase ha sido fun- damentalmente hacia los estratos bajos de la distribución y pocas personas han mantenido o aumentado su nivel de consumo.
Queda un aspecto crucial por indagar, ¿la crisis económica ha afectado a todos los estratos por igual? El gráfico 3.7 muestra la variación en el consumo individual entre 2007 y 2014 por deciles según el consumo individual. Además, para entender el efecto que el tamaño del hogar ha tenido sobre la variación del consu- mo individual, también incluye la variación del consumo total del hogar y la variación del tamaño del hogar.
Aunque globalmente la caída del consumo individual durante la crisis (periodo 2007-2014) ha sido del 24,7 %, existen impor- Se sustituye "alcanzar"
por "situarse en" (ya que el porcentaje no alcanza x%
VIO: La redacción resulta bastante reiterativa, pero no en- cuentro una solución sencilla.
Se puede dejar estar o plantear alguna propuesta
tantes diferencias según estratos de consumo. En concreto, si se analiza la variación del consumo individual por deciles se observa un patrón en forma de J invertida. En el estrato más desfavoreci- do, la caída en el consumo individual alcanza el 29,5 %. Conforme nos movemos desde los estratos más deprimidos hasta el percentil 80 se observa una menor reducción del consumo individual. Esta tendencia se invierte a partir del percentil 80 y se inicia un au- mento en la caída del consumo individual. Así, en el estrato más favorecido, la caída en el consumo individual, 25,3 %, también es superior a la media nacional.
Aunque las mayores reducciones en el consumo individual se dan en los estratos más extremos, los más desfavorecidos y los más favorecidos, las causas son diferentes. Los hogares con menor consumo individual son aquellos donde menor ha sido la caída del consumo total del hogar pero en los que se ha producido un aumento de su tamaño (véase gráfico 3.7). Por tanto, la causa de la fuerte caída en el consumo individual de los hogares más desfa- vorecidos hay que buscarla en el aumento de su tamaño. Por otro lado, los hogares con mayor consumo individual son aquellos en los que se da una mayor reducción en su consumo y una mayor disminución de su tamaño. Así, la elevada caída en el consumo in-
GRÁFICO 3.6: Funciones de densidad del consumo individual
(euros)
Fuente: INE (2018a) y elaboración propia.
2007 2014 2017
0 10.000 20.000 30.000 40.000 50.000 60.000
[ 74 ] Consumo y bienestar social
dividual se debe a la fuerte caída en el consumo total, que no llega a ser compensada con la disminución en el tamaño del hogar.
La diferente evolución del tamaño del hogar según estrato también explica una aparente paradoja que se observa en la evo- lución de la desigualdad durante la crisis. Respecto del consumo del hogar la conclusión sería que la crisis ha disminuido la des- igualdad entre los hogares: aquellos con menor consumo indivi- dual han reducido poco su consumo total, y los de mayor consu- mo individual lo han reducido más. Este resultado ya había sido apuntado por algunos investigadores (Cardoso y Montañez 2017).
Ahora bien, respecto del consumo individual la conclusión sería la opuesta, la crisis ha aumentado la desigualdad: la caída del con- sumo individual ha sido mayor en los estratos más desfavorecidos que en los más ricos.
GRÁFICO 3.7: Variación porcentual del consumo del hogar, del consumo individual y del tamaño del hogar entre 2007 y 2014 por deciles de consumo individual
(miles de euros y porcentaje)
Fuente: INE (2018a, 2018b) y elaboración propia.
Variación del consumo del hogar Variación del consumo individual
Variación del tamaño del hogar (eje derecho)
−20
−10 0 10 20 30 40
−30
−20
−10 0
0-10 10-20 20-30 30-40 40-50 50-60 60-70 70-80 80-90 90-100
Miles de euros −21,7 −27,6 −27,6 −28,2 −27,1 −28,0 −28,6 −27,8 −29,3 −30,2−29,5 −26,1 −25,2 −25,0 −24,5 −24,2 −23,8 −23,3 −23,9 −25,3
19,7
−4,9 −6,7 −8,6 −6,9
−9,4 −12,6 −11,3
−13,0 −12,0
Porcentaje