Capítulo 1: El capitalismo agrario y la agriculturización como promotor del cambio
1.3. Los efectos de agriculturización en Córdoba durante la primera década del Siglo
a. El desarrollo de la agricultura bajo riego y la expansión de la frontera agraria
En la agricultura extra-pampeana, el riego fue uno de los pilares del modelo agrícola impulsado por la Revolución Verde. Las políticas de riego a ella asociadas fueron un aspecto fundamental de su desarrollo (Reca, 2006). Ejemplo de ello fue el cultivo regional de papa en Villa Dolores -como se describirá más adelante en Capítulo 3-. Con respecto a la agricultura pampeana, el riego complementario se comenzó a utilizar recién a partir de la década de 1990 en áreas marginales. Según los datos censales, los sistemas de riego por aspersión para la producción de cultivos extensivos, principalmente granos y forrajeras, crecieron 100% en superficie entre 1988 y 2002 (Fiorentino, 2005). Este crecimiento fue claro en las pampas semiáridas de Córdoba donde una notable expansión de esta tecnología, basada en el uso de agua subterránea, se produjo desde finales del siglo XX.
A partir del 2002 la información sobre la expansión del riego en Córdoba depende de fuentes no censales. En diciembre de 2004 un estudio del INTA basado en imágenes satelitales determinó que en dicha provincia existían 76.820 ha bajo riego, de las cuales 58.000 se localizaban sobre los mejores suelos, en los que la escasez de lluvias era la principal limitante (Martellotto et al., 2005). Con esta tecnología, más de 11.000 ha de suelos de baja aptitud comenzaron a ser altamente productivos. El estudio concluye que a pesar de contar con gran potencialidad de crecimiento, el riego complementario es aún una tecnología de desarrollo incipiente. Como afirman Martellotto et. al. (2005:4): “la provincia [de Córdoba] tiene una situación favorable en cuanto a la disponibilidad de suelos aptos para riego y recursos hídricos que le permitirían, según estimaciones realizadas por el Grupo Mapa de Suelos del INTA Manfredi y la Secretaría de Agricultura y Recursos Renovables de la provincia, regar aproximadamente 1.500.000 ha”.
En Río Segundo la agricultura bajo riego comienza su desarrollo junto con la agriculturización del departamento. Los primeros productores que incorporan esta tecnología lo hacen entre 1996 y 1997; y luego hacia el final de la década fueron 16 Para la elaboración de esta sección se agradece especialmente a Néstor Barrionuevo, de Instituto Clima y Agua del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Castelar. A él pertenece el geo-procesamiento de las imágenes y la construcción de las bases de datos con la identificación de las áreas regadas por pivote central.
sumándose nuevos regantes. Otra corriente de instalación se registra a partir de 2003, año en el cual más productores incorporaron esta tecnología y varios de los que ya tenían riego adquirieron nuevos equipos para ampliar la superficie regada. En el caso Traslasierra la agricultura de hortalizas con riego gravitacional data de 1970, pero la adopción de riego por aspersión con pivote central para la producción de granos es un fenómeno reciente, de mediados del 2000.
En esta sección se revisan los cambios ocurridos a nivel provincial como efecto de agriculturización durante la primera década del Siglo XXI que conciernen especialmente al desarrollo de la agricultura bajo riego. Por la falta de información censal actualizada es necesario realizar una revisión de los cambios territoriales a partir de un análisis espacial en base a imágenes satelitales. Esta es una metodología muy utilizada para observar cambios en la cobertura terrestre ya que permite estimar distintos fenómenos territoriales, como la expansión del área regada con equipos de pivote central (Barrionuevo, Feler, y Sepulcri, 2013; Martellotto et al., 2005) y la expansión de la frontera agraria sobre áreas de monte (Cabido et al., 2005; Montenegro, 2012).
Con respecto al primer aspecto, se tomaron cuatro fechas - 1997, 2000, 2005 y 2011- con el objetivo de monitorear el crecimiento del área regada durante los últimos años. 17 Las imágenes satelitales permiten identificar los círculos de riego, que en el caso del riego complementario, no necesariamente coinciden con la cantidad de equipos o perforaciones que existen en el territorio. Es decir, mediante la teledetección es posible conocer la superficie regada pero no la cantidad de equipos de pivote central o la cantidad de perforaciones porque cuando el esquema de riego no es total, como ocurre en la zona pampeana, con una perforación y un equipo es posible regar en varios círculos (ver Capítulo 4 sobre los sistemas de riego).
En la provincia de Córdoba en el año 2011 había 1092 círculos de riego lo que equivalía a una superficie regada de 83.728 ha.18 Con respecto a la evolución del riego 17El año 1997 es tomado como fecha de partida en base a la información disponible para los casos de estudio, en especial el departamento Río Segundo, provista por la EEA Manfredi y los mismos productores regantes que la señalan como año inicio de la agricultura bajo riego por aspersión. Se utilizaron imágenes de disponibilidad gratuita LanSat 5 TM y LanSat7 ETM+ y en todos los casos se seleccionaron aquellas correspondientes a los meses de verano que permiten una mejor visibilización de los cultivos. Las imágenes corresponden a los path 228, 229 y 230 y row 82 procesadas con la proyección Universal Transverse Mercator (UTM) en zona 20 Sur y Datum WGS 84.
18 Existen algunas discrepancias entre la estimación de la superficie regada realizada por Martellotto et al (2005) y las realizadas por Barrionuevo del Instituto Clima y Agua del INTA
por aspersión en la provincia desde 1997 a 2011 se observa que de 198 circulos en 1997 hubo un crecimiento de tipo exponencial a lo largo del período (ver Gráficos 1.4 y 1.5 y Mapa 1.2).
Gáfico 1.4 y 1.5:
Fuente: Elaboración propia con información de Barrionuevo para Proyecto AERN 291651 "Dinámica de la oferta hídrica para el sector agropecuario y forestal de Argentina" INTA.
Castelar. Aunque poco sorprendente debido a que la teledetección de las áreas de riego es un trabajo “artesanal”, complejo y laborioso, es difícil saber a qué se deben estas diferencias. En esta tesis se optó por los datos elaborados por Barrionuevo et al. (2013) quienes realizaron un trabajo exhaustivo, año por año, identificando áreas regadas mediantes pivotes centrales en toda la provincia de Córdoba de 1994 a 2011.
Mapa 1.2:
Fuente: Elaboración propia con información de Barrionuevo para PROYECTO AERN 291651 "Dinámica de la oferta hídrica para el sector agropecuario y forestal de Argentina" INTA.
En la distribución del área regada por departamento se observa que Río Primero se destaca con una mayor cantidad de círculos de riego, seguido por Juarez Celman, Tercero Arriba, Totoral y Río Segundo, todos con más de 100 círculos de riego cada uno (ver Gráfico 1.6).
Gráfico 1.6:
Fuente: Elaboración propia con información de Barrionuevo para Proyecto AERN 291651 "Dinámica de la oferta hídrica para el sector agropecuario y forestal de Argentina" INTA.
Con respecto a la distribución espacial de los círculos de riego, se observa que estos fueron concentrandose progresivamente hacia el corredor centro de Córdoba, y a partir de 2005 además de esta área central se registra una cantidad de círculos de riego significativa en la región Traslasierra, departamentos San Alberto y San Javier (ver Mapa 1.2. y 1.3.). La mayor cantidad de riego se da entonces en el semiárido pampeano de la provincia, coinicidiendo con la isohieta de 800 ml.
Mapa 1.3:
Fuente: Elaboración propia con información de Barrionuevo para Proyecto AERN 291651 "Dinámica de la oferta hídrica para el sector agropecuario y forestal de Argentina" INTA.
Si se observa la evolución del riego por aspersión en los casos de estudio aquí tratados, por un lado, en la zona pampeana, Río Segundo, y por otro lado, en Traslasierra, San Alberto y San Javier, es notable que en el primero la aparición del riego por pivote central se da mucho más tempranamente siguiendo una evolución similar a lo que sucede en el resto de la provincia, cuya tendencia central está marcada por lo que pasa en los departamentos pampeanos.
En 1997 en Río Segundo ya había 35 círculos de riego, algo que se mantiene relativamente estable en el 2000, pero que muestra un fuerte incremento a partir del 2005 con 58 círculos de riego, y 110 en 2011, cifra que casi triplica la cantidad de círculos de 1997.
Gáfico 1.7. y 1.8.:
Fuente: Elaboración propia con información de Barrionuevo para Proyecto AERN 291651 "Dinámica de la oferta hídrica para el sector agropecuario y forestal de Argentina" INTA.
Por otro lado, la evolución del riego por aspersión en los departamentos San Alberto y San Javier de 1997 a 2011 muestra diferencias con respecto a lo que ocurre en Río Segundo. La más evidente es que en 1997 no se contabilizan círculos de riego dando cuenta que la adopción del riego por pivote central en Traslasierra es posterior a lo que ocurre en la zona pampeana de la provincia. Sin embargo, en el año 2005 existe la misma cantidad de círculos en San Alberto que en Río Segundo, lo que pone en evidencia que una vez adoptada esta tecnología, el crecimiento del área regada por aspersión fue más rápido.
Si se comparan los dos departamentos de Traslasierra entre sí también se observa otra particularidad significativa. En San Alberto se registra un mayor desarrollo del riego por aspersión mientras que en San Javier este posee más cantidad de ha bajo riego gravitacional (Ver Gáficos 1.9. y 1.10. y Mapa 1.5.).
Gráfico 1.9. y 1.10.:
Fuente: Elaboración propia con información de
Barrionuevo para Proyecto AERN 291651 "Dinámica de la oferta hídrica para el sector agropecuario y forestal de Argentina" INTA.
Este desarrollo del riego por aspersión en Traslasierra se dio en la mayoría de los casos sobre nuevas tierras para la agrícultura, lo que implicó la eliminación de la cobertura existente, es decir, el monte nativo. A este fenómeno se dedica la siguiente sección.
b. Algunos comentarios sobre el desmonte en Córdoba
La expansión de las tierras de uso agrícola es la causa más importante de la pérdida de bosques nativos en la provincia de Córdoba. Esto fue demostrado en un estudio realizado por Cabido et al. (2005) sobre el cambio en la cobertura del territorio en el norte de la provincia, área que corresponde al Gran Chaco, a partir de la comparación de dos mapas de vegetación: uno del año 1969 y otro de 1999 realizado en base a imágenes LanSat TM.
Los resultados de este estudio muestran que si bien todos los tipos de vegetación existentes en 1969 continúan presentes en 1999, su distribución y conservación ha variado mucho. Estos resultados se presentan de modo resumido en la siguiente tabla:
Tabla 7: Comparación de las Unidades de Cobertura en 1969 y en 1999 en ha y en
% del área de estudio. % de cambio de cobertura Unidades de
cobertura
1969 1999 % de
cambio de cobertura ha % del área ha % del área
Bosque serrano 228.800 8,4 13.700 0,5 - 94
Bosque oriental 554.800 20,5 57.900 2,1 - 90
Bosque
Occidental 638.600 23,6 150.800 5,6 - 76
Matorral sub-
halófilo alto 110.000 4,1 46.300 1,7 - 58
Matorral halófilo 549.600 20,3 284.200 10,5 - 48
bajo
Palmar 55.900 - 2,1 51.300 1,9 10
Suelo desnudo 165.200 6,1 220.900 8,2 34
Matorral serrano 206.200 7,6 300.900 11,1 46
Pajonal halófilo
alto 59.300 2,2 173.100 6,4 191
Agua 9.000 0,3 52.300 1,9 533
Vegetación
cultural 83.600 3,1 746.000 27,5 787
Bosque
secundario 50.600 1,9 614.200 22,7 1.095
Total 2.711.600 100,0 2.711.600 100,0
Fuente: (Cabido et al. 2005:284).
Dentro de estos resultados se destaca que los bosques es el tipo de cobertura que más disminuyó en los 30 años que abarca el estudio, gracias a la desaparición de alrededor de 1,2 millones de ha. La principal causa de esta disminución es el avance de la agricultura ya que el 85% de los bosques chaqueños fueron convertidos en campos productivos o, en su defecto, en distintos tipos de cobertura de sucesión secundaria.
Como consecuencia los bosques pasaron de cubrir sólo el 7,7% del territorio del 44%
que abarcaban en 1969 (Cabido et al., 2005:281). En lógica contraposición, aumentó la superficie destinada a la agricultura, pasando del 3 al 30%. Dado que el uso agrícola se convirtió en la cobertura dominante, los autores concluyen:
“el paisaje resultante en el territorio es el de campos de cultivo y ganadería concentrados principalmente en las planicies y en los fondos de valles interserranos, mientras la vegetación natural y semi-natural está casi restringida a sitios con alguna limitante para la agricultura (laderas con pendiente y suelos superficiales, bajos salinos, etc.) o bien a sitios en los que, por razones económico-sociales (p. Ejemplo régimen de tenencia de la tierra), no se ha procedido aún a la deforestación.”(Cabido et al., 2005:285).
Por otro lado, el informe sobre el Mapa Forestal de la provincia de Córdoba de la Dirección de Bosques analiza lo sucedido con la tasa anual de deforestación en un período siguiente, entre los años 1998 y 2002, (Bono et al., 2004:16). Este informe muestra que la deforestación del Parque Chaqueño fue de 122.798 ha durante el periodo analizado. Este fue producto de una tasa anual de deforestación de -2,93%; mayor a la correspondiente a las provincias Santiago del Estero, Chaco, Tucumán, Salta y Jujuy. En los departamentos cordobeses San Alberto y San Javier se desforestaron, en la misma época, 2.865 ha y 2.720 ha respectivamente (Bono et al., 2004:17).
Además de la deforestación autorizada o ilegal para el desarrollo de campos agrícolas, los bosques de la provincia de Córdoba sufren de incendios recurrentes que producen importantes pérdidas. “Entre los años 1999 y 2002 la superficie de bosque nativo incendiada que se registró fue de aproximadamente 20.000 ha anuales mientras que en el 2003 se produjeron incendios de mayor magnitud de aproximadamente 50.000 ha” (Bono et al., 2004:19). Estos incendios pueden estar vinculados con la expansión de la frontera agraria porque muchas veces se realizan de manera intencional con el objetivo de convertir los bosques en tierras agrícolas (Torrella y Adámoli, 2005).
Sin embargo, ambos estudios son anteriores al crecimiento más pronunciado del riego por aspersión en Traslasierra que data de 2005. Una investigación reciente (Hoyos et al., 2013) muestra cómo entre 2004 y 2010 la tasa anual de desmonte aumentó y se redujo 40% el bosque autóctono en todo el oeste y norte cordobés gracias a la desaparición de 269.000 ha de montes cerrados.
Aún cuando en 2004 sobrevivía el 10% de los bosques que había en 1900 en esas áreas, en los últimos 30 años la desaparición de los bosques siguió creciendo. En el norte y oeste de la provincia lo hicieron a una tasa anual de entre 6 y 7%, lo que equivale a una pérdida de casi 45.000 ha de bosques por año. Paralelamente, la superficie destinada a uso cultural, especialmente agropecuario, se duplicó alcanzando el 49% del total de 1970 a 2010, mientras que el bosque cerrado, que representaba el 33% en 1979, el 15% en 2004, pasó ocupar sólo el 5% en 2010 (Hoyos et al., 2013).
La sanción de la Ley de Bosques a nivel nacional en el año 2007 – Ley 26.331 – significó un intento de regulación del uso del suelo con el objetivo de proteger los bosques nativos. Las provincias tuvieron que realizar un ordenamiento territorial de sus bosques, de manera participativa. En Córdoba, para tal fin, se creó la Comisión de Ordenamiento Territorial del Bosque Nativo (COTBN)19 que sancionó su propia ley de bosques -Ley 9.814- en 2010 y que incluyó extensas áreas de Traslasierra dentro de las zonas protegidas, lo que limitó la expansión de la agricultura y por lo tanto de los proyectos de riego (ver Mapa de ordenamiento territorial en Anexo).
Sin embargo esta limitación es relativa debido a que la ley provincial permite deforestar predios de hasta 100 ha de bosque nativo si se demuestra que las tierras cuentan con agua disponible para riego, siempre que se conserve el 40 % de superficie de la parcela catastral con la cobertura original (ver artículo 14 - Ley 9.814). En el caso
19 http://www.leydebosquescordoba.com.ar/el-proyecto-de-la-cotbn
Traslasierra, la posibilidad de riego fue una de las causas principales de deforestación incluso una vez sancionada la Ley de Bosques.
En la ecorregión del Chaqueña que corresponde al norte y oeste de la provincia de Córdoba, los desmontes continuaron una vez sancionada esta ley Nacional, e incluso aumentaron entre la sanción de dicha ley en 2007 y 2010 cuando se sancionó la Ley provincial del Ordenamiento Territorial del Bosques Nativos (OTBN) a pesar de la prohibición explícita en el artículo N°8 de realizar desmontes entre la sanción de la ley nacional y el la ley provincial de Ordenamiento (Montenegro, 2012). A partir de ese momento los desmontes disminuyeron drásticamente pero no se detuvieron registrándose aún una pérdida de 3.848 ha de bosque nativo entre 2010 y 2011 (ver Gráfico 1.11.).
Gráfico 1.11.:
Fuente: Elaboración propia con información de (Montenegro, 2012).
Por lo tanto, la pérdida del bosque nativo es consecuencia de un proceso de expansión de la agricultura en la que el riego va adquiriendo un papel preponderante, ya que, como se trata más adelante en esta tesis, la tecnología de riego con agua subterránea brinda nuevas posibilidades de explotación y de valorización de tierras que antes eran marginales para el capitalismo agrario.
Reflexiones finales
En este capítulo se han revisado los principales condicionantes de la adopción del riego por aspersión con agua subterránea en la provincia de Córdoba. Estos condicionantes permiten situar esta práctica de innovación dentro de su contexto específico que es macro-económico, político, tecnológico y climático, y que opera a nivel nacional, provincial y local. Como parte de un proceso de agriculturización, el riego por aspersión es en parte su consecuencia, y al mismo tiempo su profundización. Responsable de agudizar algunos de sus principales efectos, como la pérdida del bosque nativo, la concentración de la producción, y la consolidación de una nueva manera de practicar agricultura. Ésta se expresa en la difusión de la agricultura bajo riego para cultivos extensivos que implica una ruptura con la producción agrícola en secano, como se analiza en los siguientes capítulos.