Capítulo 2: Análisis de casos
1. Vietnam
1.2 El Doi Moi: reforma económica y construcción estatal
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67 extranjera directa, lo que ha redundado en una mayor reducción de la pobreza que el norte (Sanders, 2014, p. 52).
Con relación a los rubros de la inversión extranjera directa en Vietnam en el periodo del Doi Moi, destacan el sector industrial (petróleo, industria liviana y pesada, alimentos y construcción), el sector agrícola (agricultura y pesquería) y el sector de servicios (transporte y comunicaciones, turismo, finanzas y banca, cultura y educación, salud, ciudades nuevas, oficinas y departamentos y zonas de procesamiento de exportaciones). Asimismo, entre 1988-2000, los países con un mayor peso en la inversión extranjera directa en el país fueron: Singapur, Taiwán, Japón, Hong Kong, Corea del Sur, Francia, Islas Vírgenes Británicas, Reino Unido, Rusia y los Estados Unidos (Wang y Balasubramanyam, 2011, p. 726). En ese sentido, fue ventajoso para Vietnam el hecho de ser vecino de los cuatro tigres asiáticos, lo que agregó dinamismo a su mercado interno y sus exportaciones.
El Doi Moi también descansó en una cantidad importante de recepción de cooperación internacional, pues esta pasó de representar un 1.11% del PBI vietnaminta en 1985, a ser el 3.14% del PBI en 2008. Esta ayuda internacional fue canalizada por el Estado hacia sectores estratégicos tales como infraestructura, recursos humanos, desarrollo rural, capacidad estatal, recursos naturales y manejo de emergencias (Wang y Balasubramanyam, 2011, p. 727). El donador más importante para Vietnam es Japón, pues representa el 56% del total de los montos de la ayuda, y luego se encuentra Francia, Alemania, Australia y Dinamarca. Además, Vietnam recibe flujos de cooperación por parte de instituciones multilaterales tales como el Banco Mundial, las Naciones Unidas y el Fondo Monetario Internacional.
En términos políticos, el Doi Moi no alteró la distribución de poder en Vietnam. El país funciona bajo un régimen de partido único, que descansa en un triunvirato entre el Partido Comunista, la burocracia estatal y el ejército (Grinter, 2006, p. 157). El gobierno promueve la formación de asociaciones cívicas con relación a temas variados, como la igualdad de género, la prevención del VIH-SIDA, bienestar social y
68 cuidado de los niños de la calle. No obstante, en Hanói, los desencuentros más frecuentes entre el Estado y estas asociaciones cívicas se relacionan con el financiamiento externo y una alta sensibilidad política, mientras que en Ciudad Ho Chi Minh, con las donaciones domésticas y una mediana sensibilidad política (Wischermann, 2003, p. 883).
Sin embargo, un problema percibido por el Estado es que las juventudes vietnamitas están desinteresadas en pertenecer al Partido Comunista. A su vez, el régimen choca con distintos elementos de la democracia liberal, pues la libertad de prensa está restringida y el Partido tiene el control del Poder Judicial. Esta diferenciación entre las juventudes y la adultez vietnamita se agudizó con el Doi Moi, pues esta apertura económica y modernidad transformó las conductas sociales de los jóvenes (Phuong, 2007, p. 309). Se normalizaron prácticas como las relaciones premaritales y las citas múltiples, lo que supone un proceso de liberalización sexual en una sociedad tradicionalista.
El Estado vietnamita adquirió nuevas funciones bajo el Doi Moi. Se introdujeron dos cambios trascendentales, el pago de una tasa de uso de servicios públicos - la socialización-, y la descentralización del presupuesto del Estado en las regiones (Quan, 1999, p. 376). Esta descentralización presupuestaria implicó que el financiamiento de servicios sociales dependiera de un presupuesto público central y local, cooperación internacional y privados. Esto dio lugar a un crecimiento sostenido de la inversión en servicios sociales entre los años 80 y 90, pasando de un 5% del PBI en 1988 a ser el 8% del mismo en 1997. En política educativa, los colegios primarios y secundarios son financiados a la par por el Estado y por las familias, y la educación privada es tolerada pero minoritaria. En política de salud, Vietnam cuenta con una amplia red hospitalaria, y presenta la menor ratio persona-cama de hospital con respecto a sus vecinos en 1995 (Quan, 1999, p. 380). Sin embargo, el gasto público real en salud es bajo, pues el paciente debe financiar en promedio el 84% para financiar su tratamiento (Quan, 1999, p. 382).
69 En términos sociales, el Doi Moi implicó cambios sustanciales en la producción agrícola vietnamita. La propiedad agrícola fue descolectivizada, se implementaron contratos de uso en las tierras de cultivo, autonomía local orientada al mercado, formación de cooperativas de accionistas y las familias campesinas recibieron títulos de propiedad (To, 1995, p. 281). El Doi Moi pudo funcionar porque no impuso cambios radicales en la vida social campesina, pues se dedicó a consolidar conductas anteriores, tales como la inclinación vietnamita hacia la familia y la propiedad comunal, además de la diversificación productiva (To, 1995, p. 287).
Cabe mencionar que el esquema colectivo de propiedad agrícola generó resistencias tanto en el Norte como en el Sur tras la reunificación, pues los campesinos demandaron trabajar en sus tierras propias, además que ese sistema probó ser ineficiente y el número de cooperativas agrícolas fue disminuyendo paulatinamente (Kerkvliet y Selden, 1998, p. 48). Esta resistencia campesina en el Sur fue pública y politizada (Trung, 2010, p. 73). Esta problemática, agudizada a finales de la década de los 70, fue un motivo para la aplicación del Doi Moi en el sector agrícola.
A la par, el Doi Moi introdujo medidas para evitar la concentración demográfica en las grandes ciudades del país, Hanói y Ciudad Ho Chi Minh. Para evitar la migración campo-ciudad, se dieron incentivos para la migración campo-campo o ciudad-campo, tales como la industrialización provincial. Sin embargo, estas medidas del Estado no tuvieron los resultados esperados, pues el flujo migratorio se afianzó a lo largo de los años 90, pues las asimetrías en infraestructura, salud, recreo y educación fueron incentivos más fuertes para la sociedad vietnamita (Dang et al, 1997, p. 330).
En síntesis, la proporción urbana de Vietnam se ha mantenido estable entre 1976-1991, representando entre el 19%-22% de la población total, siendo la población rural mayoritaria antes y después del Doi Moi (Dang et al, 1997, p. 317). Este flujo migratorio a las grandes urbes del país, que se incrementó notoriamente en la década de los 2000 (30% en 2009) tuvo como consecuencia la agudización de vulnerabilidades entre mujeres jóvenes migrantes, que se relacionaron con la ausencia de vínculos
70 matrimoniales o la carencia de estudios o trabajo (Guilmoto y De Loenzien, 2014, p.
38).