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El TLCAN y la ganadería en Chihuahua

In document PDF La ganadería mexicana - Chapingo (página 119-135)

Un primer análisis a 20 años del experimento

Benjamín Carrera Chávez1, Rita Schwentesius Rindermann2, Manuel Ángel Gómez Cruz2

Introducción

El primero de enero de 2014 se cumplieron veinte años de la implementación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en México, razón por la que se han realizado diversos análisis de su impacto en las diversas actividades económi- cas nacionales, sin embargo son pocos los trabajos que abordan en específico el sector agropecuario y menos aun los que analizan dicho sector a nivel estatal.

Así mismo es conveniente subrayar que es notoria la escasa disponibilidad de datos económicos y sociales sistematizados y actualizados que se tienen del sector primario en el estado de Chihuahua, algo que se agudiza al intentar localizar informa- ción referente a la ganadería, lo que entre otras cosas indica que existe un vacío de información que limita sensiblemente la plena identificación de las características, causas y efectos de las condiciones que aquejan a los agentes económicos que desarrollan alguna actividad en las zonas rurales del estado, así como del potencial que se pudiera aprovechar para impulsar el desarrollo rural a nivel estatal.

Esta situación desde luego limita un adecuado diseño de política pública para el campo chihuahuense por parte de todas aquellas instancias gubernamentales con alguna intervención en el fomento del desarrollo rural.

Es importante recalcar que en la revisión bibliográfica que se realizó se localiza- ron pocos trabajos que aborden esta temática, por ejemplo Bustillos en el 2003 realiza un análisis de las condiciones en las que se desarrolló la agricultura en Chihuahua de 1980 a 2000, y afirma que el Tratado de Libre Comercio hizo tabla rasa de las distin- ciones previas entre productores de tipo campesino y productores capitalista en el campo, y produjo un nuevo esquema de polarización en el que sobreviven, por una parte los productores marginados campesinos, y por otro lado los agroexportadores.

Finalmente concluye que la producción de granos básicos se estancó y que la única

forma de superar la crisis agrícola es a partir de revalorizar socialmente el papel de la agricultura campesina.

Por otra parte existen investigaciones que analizan las actividades ganaderas como la desarrollada por Carrera, en el 2011, en donde destaca entre otras cosas que el valor de la producción de las actividades pecuarias chihuahuenses representa 3.4 por ciento de valor de la producción pecuaria nacional. En leche bovina, con un apor- te de 8.8 por ciento del total, y en carne bovina, con 5.4 por ciento del total, el estado ocupa el cuarto lugar en la producción nacional. Destaca la producción de guajolote, que con 16.6 por ciento del total, se encuentra en el segundo lugar nacional3

Es en este sentido que el presente documento tiene como objetivo analizar la si- tuación actual del subsector pecuario del estado de Chihuahua y a su vez realizar una primer revisión del efecto y los posibles cambios estructurales que ha traído el TLCAN en este subsector.

Es conveniente apuntar que la hipótesis que se planteó al inicio de la investiga- ción era que, al menos para la ganadería chihuahuense, la puesta en marcha del mencionado Tratado comercial había tenido un efecto negativo.

De acuerdo con datos de la secretaría de economía, para 2012 el sector primario en Chihuahua contribuye al Producto Interno Bruto estatal con el 5.5%. La contribu- ción en ese año ascendió a 27,689 millones de pesos y se tenían registrados 123,130 empleos, es decir 1.8% del personal ocupado total estatal.4 La composición del PIB agropecuario estatal se integra básicamente por las actividades agrícolas, ganaderas y en menor escala, la producción forestal, caza y pesca. En términos porcentuales las actividades agrícolas contribuyen con dos terceras partes, la otra tercera parte está conformada por las actividades ganaderas, y en menor medida por la silvicultura, caza y pesca.

De acuerdo con el VIII Censo Agrícola y Ganadero y el IX Censo Ejidal del Institu- to Nacional de Estadística y Geografía, en el estado de Chihuahua la superficie agro- pecuaria es de 25,469,791 hectáreas, de las cuales 10,244,216 (40.2%) son de propie- dad social y 14,504,205 (57%) son de propiedad privada.

Así mismo se tiene que existen 136,951 unidades de producción de las cuales 87,355, es decir 63.8% si realizan actividades agropecuarias o forestales y 49,596 o el 36.2% no llevan a cabo este tipo de actividades.

3 http://www.jornada.unam.mx/2011/02/19/rancheras.html#ld

De la información del censo se puede apreciar que 14, 504,205 ha de la superfi- cie total de las unidades de producción en el estado de Chihuahua (18,360,956) es decir 79% es de propiedad privada; 2, 973,377 (16%) es propiedad ejidal, 683,962 ha de colonia, 162,003 ha comunal y 37 408 de propiedad pública.

La superficie que corresponde a unidades de producción es de 18,360,956 ha, es decir 72% de la superficie agropecuaria, de ellas 10, 554,057 son manejadas por las unidades de producción con actividad agropecuaria o forestal. El resto de la superficie se explota con otro tipo de actividades.

De las 18, 360,956 hectáreas, 1, 858,790 ha (10.1%) es superficie de labor, sem- brada con cultivos anuales o perennes o no fue sembrada en el año censal; 15, 332,964 ha tiene pastos naturales, es agostadero o esta enmontada, 674 660 ha es de bosque o selva y las restantes 494,541 hectáreas corresponden a superficie sin vege- tación.

Metodología

Para los fines que persigue este trabajo se hizo un análisis descriptivo de corte longi- tudinal de datos estadísticos provenientes de fuentes secundarias de información como el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la Secretaría de Agricul- tura, Ganadería, Pesca y Alimentación (Sagarpa) y el Gobierno del estado de Chihuahua.

Se abordaron únicamente variables como producción, precios, valor de la pro- ducción pecuaria y valor de exportaciones e importaciones agropecuarias y agroali- mentarias ya que aunque hubiera sido deseable introducir al análisis datos más des- agregados, la disponibilidad de la información en cuanto a series de tiempo lo impide, incluso debe destacarse que el año más reciente para el que se cuenta con informa- ción oficial es el 2013, aunque en varios caso es información preliminar, por lo que la temporalidad de los datos se ubica de 1993 a 2013.

En el caso de los precios y el valor de la producción se deflactaron con base 2012, esto con la intención de contar con valores reales y comparar con los niveles que se tenía en los años previos a la implementación del Tratado.

Así mismo se comparó la información proporcionada por dos censos Agrícola y Ganadero, el que se realizó en 1991 y el último que tuvo lugar en el 2007. Lo anterior para contar en cierta forma con un panorama ex ante y expost del subsector referente al TLCAN.

No obstante estas limitaciones en cuanto a la información, el análisis que se rea- liza puede contribuir a abonar en el entendimiento de esta importante actividad pro- ductiva ya que se parte del hecho de que las tendencias en los fenómenos económi- cos, a menos que se presente una coyuntura radical, no cambian significativamente.

Marco de referencia nacional

Debido a que este trabajo se pretende analizar el impacto y los posibles cambios estructurales que ha traído el TLCAN a la ganadería chihuahuense, se creyó conve- niente revisar antes el desempeño de tres aspectos claves a nivel nacional que pue- den arrojar cierta luz referente a la situación actual de la ganadería en México, las exportaciones e importaciones agropecuarias y agroindustriales y el saldo de la ba- lanza comercial agropecuaria.

Se eligieron dichas variables económicas porque la evolución de las mismas de 1994 al 2013 ayuda a identificar en el nivel nacional el impacto que el TLCAN ha teni- do, tanto en el sector primario como específicamente en el subsector pecuario.

Gráfica 1. México. Exportaciones agropecuarias y agroalimentarias.1994-2013 (Millones de dólares)

Fuente: Elaboración propia con información del Ier. Informe de gobierno de EPN.

En el transcurso de dos décadas, la dependencia alimentaria del país se hizo más profunda. Los ingresos de divisas por las exportaciones de productos agropecua-

eran de 2 mil 940.6 millones de dólares, tuvieron un incremento de 296 por ciento hasta ascender a 11 mil 653.2 millones de dólares entre enero y noviembre de 2013.

Ahora bien si se analizan las exportaciones del sector desagregándolas por sub- sector es evidente que las mismas han observado un notable crecimiento al pasar de 4043 millones de dólares en 1994 a 21 774 millones de dólares para 2012 que es el último año con información disponible completa, lo que implica una tasa de creci- miento del 538.5%, sin embargo las exportaciones agrícolas han crecido 545% para el mismo período y las pecuarias 487%.

Por otro lado se destaca que mientras las exportaciones pecuarias contribuyeron en 1994 con apenas 11% del total de las exportaciones agropecuarias mexicanas, para 2012 esta participación disminuyó a 9.9%, con estos datos se puede adelantar que la ganadería no resulto ser de las actividades ganadoras en el marco del TLCAN pues prácticamente se encuentra igual que antes del mismo.

Gráfica 2. México. Importaciones agropecuarias y agroalimentarias.1994-2013 (Millones de dólares)

Fuente: Elaboración propia con información del Ier. Informe de gobierno de EPN.

Las importaciones de alimentos se elevaron más durante estos 20 años. Los pa- gos al exterior por las compras de cereales, hortalizas, frutas, carnes, vísceras, leche y pescados, entre otros productos primarios, pasaron de 4 mil 50 millones de dólares en

La salida de divisas como pago a las importaciones de alimentos para comple- mentar la demanda nacional de los mismos presenta una tendencia ascendente du- rante esas dos décadas, pero el comportamiento por grupos de alimentos deja en claro la dependencia del país con el exterior.

En 1993 se destinaron 679.3 millones de dólares a la importación de carnes y despojos comestibles, pero en 2013 se gastaron 3 mil 583 millones en lo mismo, una elevación de 427 por ciento. La compra de cereales en el extranjero, como maíz, trigo y arroz, implicó hace 20 años la salida de 788 millones de dólares, mientras el año pasado se pagaron cuatro veces más por la importación de este tipo de alimentos básicos, en los cuales se erogaron 3 mil 912 millones de dólares entre enero y no- viembre de 2013.

Gráfica 3. México. Saldo agropecuario. 1994-2013. Millones de dólares Fuente: Elaboración propia con información del Ier. Informe de gobierno de EPN.

Hace 20 años la balanza agropecuaria de México fue deficitaria en mil 109.3 mi- llones de dólares, y absorbió 20.3 por ciento de las divisas provenientes del superávit de la balanza petrolera del país, según las cifras del Inegi. Mientras en 2013 el des- equilibrio entre el ingreso y salida de divisas por la exportación e importación de ali- mentos fue 358 por ciento superior al observado en 1993.

Gráfica 4. México. Saldo agropecuario y agroindustrial. 1994-2013 (Millones de dólares) Fuente: elaboración propia con información del Ier. Informe de gobierno de EPN.

Un primer aspecto a destacar es que de acuerdo con Inegi, México destinó casi 70 por ciento del saldo petrolero a su favor en 2013 para cubrir un déficit cercano a 5 mil 100 millones de dólares en la balanza comercial de alimentos agropecuarios de enero a noviembre, cuando en 2012 esa proporción fue de 58.5 por ciento.

Otro aspecto importante a plantear es que de los subsectores que componen el primario, el que se ha visto más afectado por el TLCAN es el pecuario ya que el saldo comercial, es decir las exportaciones menos las importaciones arroja datos desfavo- rables para la actividad, en 1994 el saldo pecuario fue de -1,098 millones de dólares y para 2012 dicho saldo aumento a -2,957 millones de dólares, casi tres veces superior en apenas 20 años.

De 1994 a 2012, en promedio el saldo pecuario anual ha sido de -2,104 millones de pesos, mientras que el saldo agrícola anual es de 1,116 millones de dólares, lo que lleva a afirmar que si bien ambos subsectores han sido afectados por el Tratado, el déficit pecuario es casi el doble del agrícola.

En este sentido es evidente que ninguno de los dos subsectores ha resultado ganador en este experimento pero es claro que el gran perdedor es la ganadería.

Breve descripción de la ganadería en Chihuahua y su participación nacional

Según la información del Censo Agrícola, Ganadero y Forestal 2007 en Chihuahua existen 136 mil 956 unidades de producción, de estas 87 mil 355 realizan actividades agropecuarias y 49 mil 596 se reportaron sin actividad agropecuaria o forestal y cu- bren una superficie total de 18 360 956 hectáreas.

En el área del estado predomina el área cubierta con pastos naturales que se desarrollan en regiones áridas y semiáridas que soportan los largos periodos de se- quía y la poca existencia de cuerpos de agua. Para el año 2007, el PIB que se registró en el estado fue de 350 mil millones de pesos en los que el sector agropecuario con- tribuyo con el 5.6%, pero en el entorno nacional las contribuciones del estado lo ubi- can en el quinto lugar.

De las actividades que se destacan se encuentra que es de los principales ex- portadores de ganado bovino en pie5hacia Estados Unidos ya que cuenta con impor- tantes recursos naturales como el poseer la mayor superficie de pastos no cultivados, agostaderos o enmontada a nivel nacional; así como también cuenta con recursos inducidos, ya que de la superficie agrícola total del estado 1 millón 226 mil estaban plantadas o sembradas.

Estas condiciones han permitido que Chihuahua aportara el 5.1% al inventario nacional de ganado bovino con una población ganadera de 2,322,144 cabezas distri- buidas en unidades de producción y viviendas. La explotación de esta actividad re- presenta el 73.6% del total de cabezas de ganado estatal, y aunque se realiza en todos los municipios del estado, los municipios con mayor número de cabezas son: Nami- quipa, Chihuahua, Cuauhtémoc, Guadalupe y Calvo, y Madera que en conjunto repre- sentan el 21.08% del total de la población ganadera en Chihuahua.

Con base en la información de la estadística agropecuaria de bovinos propor- cionada por el Padrón Ganadero Nacional (2014), se reportó que para el mes de mar- zo de 2014, Chihuahua cuenta con una superficie de 36 millones 577 mil 967 hectá- reas y con un total de 56 mil 670 unidades de producción pecuarias (UPP). En relación a la categorización del inventario ganadero estatal, este cuenta con 1 millón 766 mil 908 vientres, 377 mil 395 vaquillas, 103 mil 434 sementales, 276 mil 750 crías hembras, 144 mil 461 crías macho, 395 mil 573 becerros y 50 mil 548 novillos.

Cabe señalar que según el Comité Nacional del Sistema Producto Bovinos Car- ne (2013) la entidad para el último en 2013 contaba con tres establecimientos de Tipo

Inspección Federal (TIF): Empacadora ganadera de Chihuahua S.A de C.V., Empaca- dora y ganadera Camargo S.A. de C.V., Rastro municipal de ciudad Cuauhtémoc y Corrales de San Ignacio S.P.R de R.L de C.V. y con 50 rastros municipales. La capaci- dad instalada con la que cuenta cada una de estos establecimientos es de 6 mil 750 cabezas, donde se utiliza el 28%, 2 mil 400 cabezas y se utiliza el 4%, 2 mil 880 cabe- zas donde se utiliza el 35% de su capacidad y el ultimo rastro TIF tiene una capacidad instalada de 9 mil 600 cabezas y se utiliza el 42% respectivamente.

Cabe señalar que para el año 2013 se sacrificaron 49 mil 657 cabezas, mientras que en conjunto con los rastros municipales sumaron las 149 mil 192 reses, mientras que Sinaloa se ubicó en primer lugar para este año al sacrificar un total de 432 mil cabezas.

La entidad solamente cuenta con un corral de engorda denominado Carnes Chihuahua, S.A. de C.V. el cual cuanta con una capacidad instalada de 2 mil cabezas y utiliza solamente el 50%. También el clúster regional permitió conocer que existen 37 asociaciones ganaderas en los distintos municipios del estado.

El estado enfrenta algunos problemas que dificultan el desarrollo de la ganade- ría bovina. Por un lado, se ha registrado que existe una precipitación promedio anual de 419 mm, lo que lo ubica en las 4 primeras entidades que registran las precipitacio- nes más bajas del país. Por lo tanto, la sequía que ha surgido por la ausencia de pre- cipitación pluvial no ha permitido el crecimiento de cobertura vegetal para el suminis- tro del ganado.

La composición del hato de las unidades de producción (1 679 949 cabezas), de acuerdo a la edad biológica (no se capta información de existencias en las viviendas y unidades de producción que reportan menos de 5 cabezas) es de: 674 727 mayores de 3 años; 520 141 menores de 1 año; 257 698 de 1 a 2 años y finalmente 227 380 de más de 2 a 3 años.

Los municipios con mayores existencias de bovinos menores a un año son Na- miquipa y Cuauhtémoc (5.3 y 5.1% respectivamente); de 1 a 2 años, Jiménez (5.7%), Cuauhtémoc (5.6%); de más de 2 a 3 años, Camargo (5.0%) y Guadalupe (4.8%); ma- yores a 3 años, Chihuahua y Namiquipa 7.2 y 5.5% respectivamente.

De las existencias de ganado bovino de las unidades de producción rurales (1 679 949 cabezas), 994 469 son animales en desarrollo o en engorda; 625 987 corres- ponden a vientres; 47 077 a sementales (alrededor de 13 vientres por semental) y 12 416 son animales de trabajo.

Asimismo, del total de 625 987 vientres que reporta el Censo en el estado, el 58.0% (363 336 cabezas) se destinan para producción de carne; el 28.8% (180 216) son sólo para producción de leche y el 13.2% (82 435 cabezas) tienen doble propósito.

Algunos datos que muestran el impacto del TLCAN en la actividad

La ganadería chihuahuense como consecuencia del TLCAN ha perdido importancia a nivel nacional, así por ejemplo, en 1993, año previo a la firma del tratado, en cuanto al valor de la producción pecuaria, el estado contribuía con el 3.6%, para 2013 dicha participación represento apenas un 2.9%.

En otros rubros relacionados a la actividad pecuaria, como la participación chihuahuense en la producción de carne bovina en pie, paso de 5.6% en 1993 a 4.3%

en 2013.

Referente a la producción de carne bovina en canal la situación es similar, en 1993 chihuahua aportaba 5.5% del total y ya para 2013 este aporte fue de 4.1%.

Por si fuera poco, mientras que a nivel nacional, la producción de carne bovina creció en 20 años un 44.2%, la ganadería de carne bovina solo lo hizo en 10.4%, lo que explica porque la ganadería bovina pasa de aportar en 1993 el 43.6% del valor de la producción pecuaria en chihuahua a apenas 33% para el año 2013.

Caso contrario a la pérdida de importancia de la ganadería bovina de carne se tiene en la producción de leche, en 1993, chihuahua representaba 8.1% del total pro- ducido en todo México, para 2013 su participación se elevó a 8.9%. Además de que la producción nacional de leche a nivel nacional crece en el período 1993-2013 casi al doble, un 48.1%, pero para el caso de la producción de leche chihuahuense en esos 20 años logra aumentarse en 63%, lo que permite pasar de aportar en 1993 al valor de la producción pecuaria estatal un 44.9% a representar casi la tercera parte con el 60.8%, es decir de cada 10 pesos la producción de leche significa 6 pesos.

Al respecto es conveniente destacar que no todos los ganaderos que pueden participar en la producción de leche bovina pues se requiere de una fuerte inversión de capital tanto en infraestructura como en alimento para los vacas.

Otra actividad que destaca en el estado es la producción de borregos pues ob- serva un dinamismo importante que le permite aportar en 1993 un escaso 0.87 % en el total de la producción de carne ovina pero para 2013 ya representa de ese total un 2.2

%, más del doble, lo que implica un crecimiento del 410.8% en los 20 años de análisis.

Partiendo de estos datos se puede afirmar que un efecto que ha tenido el TLCAN en la ganadería en chihuahua es que en general la actividad ha perdido importancia en cuanto su aporte al total nacional y se está presentando un cambio estructural en dicha actividad pues por ejemplo, la ganadería bovina de carne, emblema del estado, paso de aportar casi la mitad del valor de la producción pecuaria estatal a participar con apenas un tercio, lo que deja entrever necesariamente el cierre de ranchos dedi- cados a la producción de bovinos de carne con la consiguiente pérdida de empleos.

Comparativo de los censos agrícola y ganadero de 1991 y 2007

Dada la escasa disponibilidad de información detallada sobre la ganadería en Chihuahua se decidió conveniente comparar la información de los dos últimos censos agrícolas y ganaderos que da a conocer el INEGI, el VII Censo Agropecuario que se llevó a cabo en 1991, lo que permite tener una fotografía de la situación antes del TLCAN y el VIII Censo Agrícola, Ganadero y Forestal del 2007, con lo que se asume que se cuenta también con una fotografía después del TLCAN.

En 1991, las viviendas y unidades de producción con cría y explotación de gana- do bovino reportaron, 1 942 086 cabezas. En el Censo de 2007 el hato registrado es 1 708 887 cabezas, es decir, 12.0% menos.

De acuerdo a la calidad del ganado, tanto el corriente como el fino disminuye, de 1991 a 2007, para el primero en un 39.8% al pasar de 528 mil a 318 mil cabezas y el segundo 19.3% con 669 mil y 540 mil reses respectivamente en cada año censal. El ganado de cruza se incrementa 18.9% pasando de 691 361 cabezas de 1991 a 821 714 reses en 2007.

Según los datos del censo, en chihuahua en 2007 existían 6,404 silos forrajeros, 1,019 mezcladoras de alimentos, 27,61 bordos para abrevadero y 884 corrales de en- gorda y solo 527 unidades de producción reportan exportación de animales o produc- tos pecuarios.

En Chihuahua 17,541 unidades de producción con cría y explotación de anima- les reportan ventas en el mercado nacional.

Otro aspecto importante de destacar es que al comparar los VII y VIII Censos Agropecuarios se observa que las unidades de producción rurales se incrementaron 33.5%, ya que para 1991 se reportaban 102,591 UPR, mientras que para 2007 se tuvie- ron 136,951 UPR, además de que el incremento en la superficie de estas unidades de producción fue de 3.4%, es decir, se pasó de 17, 751, 221 hectáreas a 18, 360,956 hec-

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