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ELECCIONES SINDICALES: 1.978-80-82

In document LAS ELECCIONES DE LA TRANSICION (página 191-200)

ARSTI-NCIOI*

VIII. ELECCIONES SINDICALES: 1.978-80-82

Para los grificos y tablas de las elecciones sindicales Iiemos contado con la colahoración iiiestima- hle de Isidro Guerrero Ga'rcía.

De la improvisación al hisindicalismo

Las eleccioiies sindicales en la provincia de Albacete reproducen fiel- ineiite la situación de debilidad iiidustrial y anarquía en las relaciones la- borales propias de u i ~ a coyuntura socioeconóinica ambigua y de una zona regresiva.

Se puede afiriiiar sin el inenor riesgo de error que en el conjunto de elecciones de la Transición en Albacete, las sindicales siguen a las de Cá- maras Agrarias en lo que a confusión. incuinpliinie~ito foriiial de la iior- inativa electoral. transparencia electoral y distancia entre representación jurídica y representación real de los trabajadores. se refiere.

Seria inacabable la lista de delegados que no cumplen todos los re- quisitos necesarios y altisiiiia la responsabilidad en la que han incurrido las centrales sindicales para que la represeiitacióii siiidical sea una de las inás opacas.

Sería injusto no reconocer que tres factores fundamentales se han coiijurado en esta situación que parece estar en condiciones de ser supera- da y norinalizarse.

El priiiiero de ellos es la ilegalidad de las ceiitrales sindicales. coino de los partidos políticos. hasta 1.977. Los efectos de esta situación son inúltiples. pero baste para nosotros reseñar dos: profunda debilidad orga- nizativa y alto nivel de ideologización de los sindicatos españoles.

El segundo factor-escollo que colabora a la opacidad sindical es la decidida voluntad de los gobiernos centristas de liibernar a las organiza- ciones sindicales. mediante la no devolución del patriiiionio sindical, tan- to histórico corno acuinulado. y la ausencia de una legislación sindical que las fomente y ayude coino interlocutores sociales.

El tercer factor. corolario del anterior. es la iiiipracticable normativa electoral que lanza a las ceiitrales sindicales al fraude de ley, en cuanto al- gún conteiidiente no respete las reglas del juego, dada la iinpuiiidad de su acción.

Si a ello suinainos la actitud obstruccionista de un einpresariado que ha sido suspicaz, ante los sindicatos. por no estar acostuinbrado a unas re- laciones industriales propias de democracia. podeinos intuir el cuadro que

K A i I O

\lKl-.4L CONSTRUC.

Q U I i l I C A S TRANSPORTES Al,I>IENTAC.

CO\IERCIO HOSTELEKIA COhlUNICAC.

E K S E ~ A N Z A

ENERGETlCAS ARTES GRAF.

7fESTIL-PIEI, S A N I D A D BANCA SEG. 1' 017ICI.

ESPEC'fAC.

OFIC. \'.&KIOS ,\GKICCl,'fL'R\

\IINERI,Z . i D h l . PLIB1,IC.

Emp.

74 138 17 3 1 2 8 125 2 8 4 2 0 3 6 6 l

12 2 I 40 13 14 I I 44

DIS'I'KIHl C l O N DE E \ I P R E S A S . P O R R A \ l O S

C O M

A L B A C E T E A L M A N S A HELLIIV

Delg.

110 21 7 73 4 3 4 7 173 38 7 O 3 7 13 8 143 3 4 7 3 7 6 14 2 2 5

1 158

Emp.

1 I 4 4 6 1 0 7 7 2

1

5 8 7

I 1

I

Delg.

15 58 1 o

13 16 7 4

I

5 233

I I

1

Emp.

13 43 3 7 5 19

6 I

18

I

3 2

3 2

Delg.

13 5 1

3 7 7 3 1

6 I

7 8

1

3 2

3 4

TKABAJADORES Y DELEG.4DOS ELEGIBLES 1' COhlARC,4S. 1.982

A R C A

VILLARROBLEDO C.

IBANEZ

ALCARAZ TOTALES

Emp. Trab. Delg. Emp. Trab. Delg. Emp. Trab. Delg. Emp. Trab. Delg.

16 239 20 2 16

-

1 1 110 9 117 2.135 169

4 0 423 41 12 125 12 5 7 6 7 282 4.987 386

6 69 6 - 7 16 2 34 533 44

7 149 13 3 3 - - 866 7 6

15 383 25 7 38 2 57 1.324 9 7

21 293 3 5 172 2,821 226

4 46 4 34 522 46

4 393 2 o

I 8 1 1 8 516 40

4 240 14

1 19 1 11 171 14

5 175 13 5 221 15 - 7 5 5 4 178 7.033 485

12 456 3 4

1 9 1 2 3 1.265 7 5

I 6 1 4 3 1.043 79

15 218 17

I 6 1 17 332 25

I 17 I - 7 79 6

negociación era una realidad. UGT en la ciudad de Alinansa y C C . 0 0 en la de Albacete se constituyen en los dos puntos de referencia fundainenta- les de estas elecciones.

Para cualquier coinprobación exacta será obligado reinitirse a las ac- tas, inuy controvertidas en estas elecciones por la ausencia de un organis- ino fiscalizador propio que hiciera un seguimiento del proceso. Todos los datos globales que vainos a comentar son aproxiiiiados y 110 pretenden exactitud iniliiiiétrica con los resultados para lo que remitimos a la rela- ción einpresa por einpresa elaborada coiiforine a los datos del Instituto de Mediación. Arbitraje y Conciliación (IMAC) de Albacete.

La estructura de la población en la provincia de Albacete no deja lu- gar a dudas sobre la «conceiitración» industrial. El núcleo urbano de la capital de la provincia, con poco inenos de un tercio de la población total, acumula inás de la initad de los delegados elegidos. Si exceptuainos la ini- noría escasísiina en la provincia. y las empresas pertenecientes al sector textil-piel en que Alinansa aventaja a Albacete, en todos los ramos se en- cuentra a considerable distancia del resto de las poblaciones. coino puede observarse en la tabla estructurada por coinarcas.

Los tres iiiunicipios con una población que oscila alrededor de los 20.000 habitantes -Alinansa. Villarrobledo y Helliii- aportan el grueso del resto de einpresas y delegados. El carácter eininenteinente industrial de la ciudad de Alinansa la destaca de las otras dos, con la mayoría de su coinponente laboral inonosectorizado alrededor de la industria del calza- do, lo que ha producido una aguda recesión en el momento de crisis y re- conversión.

Si toinainos como referencia las elecciones de 1.982, la comarca de Albacete incorporaba 680 einpresas en situación de hacer elecciones por tener inás de 6 trabajadores. El núinero de trabajadores ascendía a 18.8 16.

estructurados de tal forina que según la normativa electoral podían alcan- zar 1.249 delegados.

La coinarca de Aliiiansa contaba con 183 einpresas de inás de 6 tra- bajadores que agrupaban a 4.8 10 trabajadores y posibilitaban 365 delega- dos.

A considerable distancia, la coinarca de Helliii con 126 einpresas con inás de 6 trabajadores que agrupaban a 2.712 y coi1 un techo de 200 posi- bles delegados.

Por fin, la coinarca de Villarrobledo con 123 einpresas de 6 o más trabajadores evidencia su iiiayor carácter rural con un total de 1.937 tra- bajadores y 160 posibles delegados. iiicluidos en estas cifras los datos de La Roda. población con inás de 10.000 Iiabitarites.

Los rainos de mayor importancia por el iiúinero dc centros de trabajo que agrupan y por el núinero de trabajadores 4 delegados que sostienen son, por orden de iinportancia, el sector textil-piel -que agrupa a 178 centros con un total de 7.033 trabajadores y 485 posibles delegados-. En Alinansa se concentran 3.31 5 trabajadores. frente a 2.096 en Albacete y

1.27 1 en Hellín.

El segundo sector. profiiiidamente afectado por la crisis en estos 6 años, es la construcción. Con 282 einpresas que agrupan a 4.987 trabaja- dores, con altísiino porcentaje de eventuales, y 386 posibles delegados, este sector se concentra inasivamente en Albacete con 2.998 trabajadores y 2 17 delegados.

En tercer lugar, sorpresivainente. pigiiieiitaildo a la ciudad con el ca- rácter y la impronta de los servicios. está el sector de los trabajadores de las adininistraciones públicas. Funcionarios, exceptuados interinos y con- tratados, alcanzan la estimable cifra de 3.75 1 trabajadores, el más alto porcentaje de sector alguno en la ciudad. Si a ello suinainos los 508 de los transportes, 2.200 del coinercio, 429 de las hosteleríri. 393 de las comuni- caciones, 427 de la enseñanza, 456 de la sanidad, 1.250 de banca. 1 .O12 de seguros y oficinas, coiiipleinentan un total de 10.6 19 trabajadores de un total de 18.8 16 en la comarca. que pueden acudir a elecciones.

El peso irnportantisiii~o de la clase inedia en la ciudad de Albacete se convierte así. por el sostén vertebral del sector servicios, en un ingrediente sociológico de primera iinportancia e indudable incideiicia en el deseii- volviiniento social y politico de su historia actual. Este dato, establece adeinás una seña de identidad divisoria entre Albacete y el resto de las grandes poblaciones. que frente a los 3.75 1 trabajadores de la Adininistra- ción de esta comarca ofrecen cifras de 25, 6 1 y 1 12 respectivainente.

Si tenemos en cuenta que no están conteinplados los funcionarios sin derecho a elecciones. se llega a la conclusión de que incluso estas cifras están subdiinensionadas.

El capítulo de realidad, presencia y representación sindical se presen- ta coinplejo corno ya apuntábainos. La falta de iinplantación sindical pre- senta. coino principal aspecto. el carácter excluyente de la representación sindical. Existe inás pugna por la presencia sindical en inayor núinero de einpresas que una auténtica luclia sindical por la representación en el seno de cada einpresa.

ELECCIONES SINDICALES 78

ALBACETE ALBATANA ALMANSA ALPERA BARRAX CASAS IBAÑEZ CAUDETE

CHINCHILLA D E V.

ELCHE DE LA SiERRA HELLIN

FUENTEALBILLA JORQUERA LETUR LIETOR

1'iADRIGUERAS MAHORA NERPIO

PENAS DE S. PEDRO POZOHOIVDO RIOPAR LA RODA

TARAZONA D E LA M.

TOBARRA VILLALGORDO VILLAMALEA VILLARROBLEDO TOTAL

U G T CCOO U S O IND.

2 1 1 94

Total

A través de estos años. los cambios de representación, en la mayoría de las einpresas en que se han producido. obedecen de forma casi exclusi- va a probleinas de servicio sindical y no a política sindical.

La escasa concentración industrial evidenciada por el hecho de que en 1.980 ninguna empresa de las que hizo elecciones contaba con inás de 1 .O00 trabajadores y sólo 30 tenían entre 100 y 1 .O00 trabajadores. de las que sólo 2 oscilaban entre 500 y 1.000 y 6 entre 25 1 y 500. es un factor esencial en el inodelo de sindicalisino que realmente se impone en la pro- vincia de Albacete. Otro factor compleinentario es la distribución por ra- mos. que ya apuntábamos y que implica que ninguno de ellos es cualitati- vanlente hegemónico territorial, cuantitativa ni estratégicamente. Las dos

~natizaciones a esta afirmación sería la concentración textil-piel en Al- mansa y la preeminencia de los servicios. Estos últi~nos. por su propia es- tructura. tipo de trabajo, nivel de remuneración, reputación social. etc. no suelen ser los de inayor dinámica sindical.

Estos y otros factores están en la base de la representación sindical y contienen el vector incidente de más calibre en la coinposición y tipo de sindicalisino provincial.

Se conforina. así. un referente sindical para los trabajadores que tiene inás de gestoría de servicios laborales que de estrategia política sindical.

Se inicia, así. una segunda etapa, a partir de 1.982 en que la primacía sindical parece ostentarse inás que por el número de einpresas en las que tienen candidatos, por el nivel de calidad de los servicios que se prestan en uno u otro sindicato.

En esta dirección ha de buscarse la supremacía de Coinisiones Obre- ras en 1.978. Parece fuera de toda duda que el despacho de abogados de Comisiones, mediante la credibilidad merecida y ganada por Luis Colla- do. ha incidido. en su afianzamiento y consolidación sindical. inás que las soflainas políticas de algunos directivos con notoria afiliación coinui-iista o las inovilizaciones y huelgas. de dudosa eficacia y rentabilidad en la mayoría de los casos. emprendidas.

Esta eficacia de los servicios lleva aparejada una eficacia de organiza- ción en el cobro de las cuotas, nivel de información. estructuración de fe- deraciones, presencia en los expedientes, canalización de la conflictividad y la demanda personal y colectiva de los trabajadores que redunda en la

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