CAPÍTULO 3. MARCO METODOLÓGICO
3.2 Enfoque
En el siguiente apartado se describe el enfoque cualitativo-interpretativo con el que se llevará a cabo la investigación. Este enfoque fue elegido debido a que pretende identificar “la naturaleza profunda de las realidades, su estructura dinámica, aquella que da razón plena de su comportamiento y manifestaciones” (Martínez, 2006, p. 128). Este es interpretativo ya que, según Hernández (2010) “intenta encontrar sentido a los fenómenos en función a los significados que las personas les otorguen”, este permitirá dar las bases para implementar el método biográfico propuesto principalmente por Pujadas (1992).
El método elegido para esta investigación es el biográfico, ya que ofrece dos vertientes con que trabajar la antropológica y la sociológica para propósitos de esta
85 investigación se dirigirá desde la antropología. A continuación, se presenta un breve recuento histórico del enfoque cualitativo desde la antropología.
Desde la ilustración que tiene sus inicios a mediados del siglo XVIII hasta los primeros años del siglo XIX, en este movimiento cultural e intelectual, primordialmente europeo donde se tuvo una gran influencia en los aspectos científicos, políticos, económicos y sociales, se trabajó con la etnografía y las metodologías del evolucionismo, en el evolucionismo que surge alrededor de 1830 en Europa, bajo un contexto imperialista a partir de la teoría evolucionista de Darwin, siendo esta el conductor de la evolución generando nuevas teorías, continua la etnografía y se incorpora el método comparativo, continua el materialismo dialéctico en esta corriente desarrollada en los años 40 del siglo XIX, donde se generaron planteamientos de Engels y Marx y que después se fortalecieron con Lenin, surgió el principio de la selección cultural y el materialismo cultural donde se habla y se le da prioridad a los aspectos materiales explicado las causas de las diferencias y semejanzas socioculturales, en el particularismo histórico, término que dio el autor Harris en 1968, considerado de las principales corrientes dentro de la antropología estadounidense y la cual ayuda con el análisis de los aspectos de cada grupo social enfatizando en el restablecimiento histórico cultural, Franz Boas hace una crítica del método comparativo, se habla del idealismo ideográfico y se considera a Boas como el padre de la antropología norteamericana y el verdadero historiador ya que se le asocia con el historicismo antropológico, después viene el difusionismo, expresión que se tomó de la antropología social (Harris, 1996).
Gracias a este se dio a conocer la corriente teórica de las escuelas arqueológicas occidentales dadas al finalizar el siglo XIX y a inicios del siglo XX, donde se habla del área
86 cultural y del método histórico-cultural donde se comprende la cultura como aquella conciencia que se forma naturalmente, relacionando los procesos socio-históricos y culturales así como los procesos psicológicos, posteriormente se habla de la cultura y personalidad esta corriente hace referencia a las maneras predeterminadas de pensar, sentir y comportarse del individuo, consta de tres fases la primera es la prefreudiana donde se expresó el uso de la fotografía empleado por Mead, la siguiente es la freudiana donde se trabajó con el paradigma funcionalista surgida en el año de 1930, con el modelo homeostático, se habla de homeostasis como una forma de equilibrio y la fase de nueva tendencia, donde se habla de la personalidad y la historia, después llega el estructuralismo francés surgido después de la mitad del siglo XIX donde se analiza la cultura, el lenguaje y la sociedad, se habla de una necesidad de la ciencia dentro de lo social (Harris, 1996).
Posteriormente surge la nueva etnografía y junto con ella los términos emic y etic, estos nacen del movimiento que se realizó para hacer más rigurosos los criterios de descripción y análisis etnográfico y fue inspirado en las técnicas de la lingüística, aquí se trabajó sobre los puntos de vista de nativos y sobre la etnosemántica que consta de entender las culturas como sistemas de significado, consecuentemente se encuentra el estudio estadístico y la restauración nomotética donde se habla de la ciencia de la sociedad y sobre la significación de los archivos y para finalizar se cuenta con el materialismo cultural término introducido por Harris en 1968, con dos vertientes, la primera es la evolución general en la que se trabajó con los modos de evolución, evolución unilineal, empleado por lo general por los evolucionistas clásicos que se encargaban de ubicar todas las culturas determinadas en los estudios de una sucesión universal, la evolución universal esta se encarga de la cultura más que de las culturas y el evolucionismo multilíneal, este se centra en las culturas
87 concretas; la segunda vertiente es la ecología cultural, esta pretende identificar aquellas condiciones materiales de la vida sociocultural para vincular los proceso de producción y del entorno (Harris, 1996).
La evolución de lo cualitativo no puede pensarse si no es desde la consideración del proceso seguido por cada una de las diferentes áreas que han formado esta manera de comprender la investigación en las ciencias sociales, en especial desde la antropología.
Bogdan y Biklen (1982) crean cuatro fases esenciales para el progreso de la investigación cualitativa en la educación. La primera fase o primer periodo como también lo llama el autor, consta desde finales del siglo XIX y abarca hasta la década de los años treinta.
En este periodo se presentan los primeros proyectos cualitativos y maduran distintas técnicas como la entrevista a profundidad o los documentos personales, la observación participante, impone su huella la “Escuela de Chicago” y nace la sociología de la educación. En el segundo periodo o fase, va desde la década de los treinta a los cincuenta, en esta fase se genera un descenso en el interés por lo cualitativo. La tercer fase o periodo, se da en la década de los sesenta, en esta época se marca el cambio social y resurgen los métodos cualitativos. Y en la cuarta, iniciada en la década de los setenta, marcada por Bogdan y Biklen (1982) como el momento en que se inicia la elaboración de la investigación cualitativa por investigadores del área de educación y no por antropólogos o sociólogos como había sido lo normal.
Creswell (1998) comenta que la investigación cualitativa puede ser vista como un complicado tejido que podría estar compuesto de hilos muy pequeños, de muchos colores, con distintas texturas y mezclas de materiales, “este tejido no puede ser explicado fácil o simplemente” (p. 12). Así como los telares en donde los tejidos son hilados, la investigación de tipo cualitativa requiere de marcos generales estos se describen con los siguientes
88 términos: constructivista, interpretativitas, feministas, metodologistas, pensadores postmodernos, positivistas e investigadores naturalistas. Existen algunos elementos comunes que dan esencia a este tipo de investigación, como la revisión de las definiciones, así como de las características centrales, el autor comenta que este tipo de características son las que la hacen rigurosa, difícil y demorada. Además, considera que este tipo investigación es capaz de transformar el mundo, con los problemas humanos y sociales, dándoles voz y permitiendo hacer vivenciales los problemas, “observando cuál es su naturaleza con ayuda del investigador siendo este aquella herramienta que colecta los datos” (p. 39). Para este trabajo, es pertinente el enfoque elegido ya que permite que se conozcan las experiencias, percepciones y cotidianidad de las mujeres académicas, como menciona Harding (1996) dentro de la teoría, existen muchos tipos de experiencias femeninas que en varias ocasiones pueden no ser comparables e incluso no compatibles, sin embargo, es necesario conocerlas analizarlas y reflexionarlas.