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Para analizar este punto tomaremos como insumo el trabajo de campo realizado en el marco del Proyecto UBACyT (20020190200224BA) “La construcción de conocimien- to sobre los medios de comunicación en la formación docente. Un estudio sobre sus sentidos y prácticas”12. Esta investigación toma como objeto de estudio la construcción de conocimiento sobre los medios digitales en la formación docente inicial. La recolec- ción de información fue mediante 111 respuestas de una encuesta auto administrada con un guión semi- estructurado (Piovani, 2018) diseñada en un google form y 23 entrevistas abiertas con profesores que trabajan en el ámbito de la formación docente, tanto en los Institutos Superiores de Formación Docente como en la Universidad, del AMBA.

12 Dirigido por Virginia Saez. Proyecto concursado en la categoría de Modalidad II (bianual) en el marco de la Programación Científica UBACyT 2020. Sede: Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Educación, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires

Ahora bien, a pesar de que las redes sociales no son los únicos espacios donde circula el discurso público, la investigación realizada nos indica que el 85% del profesorado y el estudiantado entrevistado se informa a través de las redes y de forma accidental.

Las redes sociales encuadran eventos y se enfocan en aquellas dimensiones que au- mentan la polarización (Calvo y Arguete, 2020). Así, cuanto más usamos las redes para acceder a las cuestiones socialmente vivas, más nos exponemos al fenómeno de la polarización, lo que impide encontrar consensos y puntos de encuentro entre las perso- nas. Un punto destacado son los sistemas de recomendación como configuradores de la opinión pública y, por lo tanto, de la participación ciudadana en la vida pública. El consumo de información a través de los medios digitales en detrimento de los medios tradicionales ha provocado una dependencia relevante en posibles distorsiones como la polarización (Shmargad & Klar, 2020).

Las cuestiones socialmente vivas tienen gran alcance en las redes y esto demanda nue- vas formas de enseñanza. Las redes activan e instalan en la memoria reciente y en los diálogos cotidianos, los temas de controversia social de forma polarizada y amplifican una posición u otra. Por eso, en el trabajo pedagógico se propone un trabajo de lectura crítica y la búsqueda de información sobre la problemática para el reconocimiento y reconstrucción de los discursos que circulan en la opinión pública (Saez, 2022).

Cabe ahora preguntarnos acerca de si se trabajan las cuestiones socialmente vivas en las escuelas y, en caso de que sí se haga, ¿qué problemas controvertidos abordan? El estu- dio realizado en los espacios de formación docente de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, brindó información acerca de los problemas sociales relevantes que se trabajan en este nivel. Un pequeño porcentaje (15%) nos dijo “No hablamos de actualidad ni de temas de agenda.” Sin embargo, el 75% indicó varios temas que se trabajan en la carrera, algunos de ellos en coincidencia con los problemas socialmente relevantes identificados en el estudio de Llorente y Cuenca (2022)13. Las cuestiones socialmente vivas identificadas en nuestro estudio son:

A. Derechos humanos. En la formación docente aparecen en relación con: pueblos originarios de América latina, la inclusión y la diversidad. Y su vínculo con la situación socio-económica del país. La exclusión, desigualdad social, vulnerabilidad social (tra- bajo infantil, maltrato, derechos vulnerados). Deserción escolar, repitencia

13 Los investigadores identificaron diez temas controvertidos: aborto, cambio climático, derechos humanos, feminismo, inmigración, libertad de expresión, pena de muerte, racismo, salario mínimo, y sindicatos.

B. Feminismo y Aborto. Ligado a la Educación Sexual Integral, la violencia por razón de género y la nueva concepción de las familias.

C. Racismo. Asociado a la discriminación, la cultura de la cancelación y los discursos y relatos del odio en los medios y en la red.

Mientras no se abordaron los temas de: cambio climático, inmigración, pena de muerte, libertad de expresión, salario mínimo y sindicatos. Pero se identificaron otras proble- máticas sociales relevantes, que tienen más relación con el ámbito educativo a saber:

I. La pandemia y sus efectos. La vuelta de la presencialidad. La relación entre escuelas y familias durante la pandemia, y “para qué” sirve la escuela presencial.

II. Problemas de índole político. Políticas educativas actuales en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La situación de la educación en la ciudad de buenos aires.

III. Trabajo docente y nuevos escenarios.

IV. Uso de la tecnología digital. Grooming prevención de datos de Internet

En las entrevistas en profundidad los profesores que trabajan en el ámbito de la for- mación docente manifestaron que la inclusión en el dispositivo técnico-pedagógico de las cuestiones socialmente vivas, vinculadas con los derechos humanos, tiene como propósito construir formas democráticas de convivencia. Asumen que la igualdad de acceso a derechos básicos y la memoria colectiva constituye un campo de conflicto donde lo que está en pugna no son sólo las interpretaciones del pasado, sino los sig- nificados de lo que somos como sociedad y de nuestros futuros posibles. La fuerza simbólica de la memoria está en su carácter productor de sujetos, relaciones e imagina- rios sociales, poder que la convierte en potencial fuente de resistencias, inestabilidades y transformaciones. El objetivo del trabajo pedagógico de estos temas es conocer y comprender los debates contemporáneos sobre memoria colectiva, las relaciones entre las elaboraciones del pasado y el desarrollo e implementación de políticas de memoria y Derechos Humanos en nuestro país.

Respecto a las problemáticas sociales relevantes vinculadas con los feminismos y el aborto, los profesores formadores indicaron que el dispositivo técnico-pedagógico en el que se abordaron estas temáticas fue la Educación Sexual Integral (ESI). Por deman- da del estudiantado se abordaron temas puntuales como la violencia por razones de género y la nueva concepción de las familias.

La ESI constituye una serie de contenidos obligatorios, que se enuncian en el plan de estudios de la formación docente desde una mirada interdisciplinaria. En algunas

propuestas se abordan desde distintas materias, en otras se organizan talleres especí- ficos, o espacios institucionales en el año, como “la semana de la ESI”, para abordar estas cuestiones. Los profesores formadores reconocen la necesidad de trabajar en la reproducción y transmisión de los aprendizajes de los estereotipos y prejuicios sobre la masculinidad y la feminidad. La violencia por razones de género contra las mujeres es un impedimento para el ejercicio de los derechos humanos. Avanzar hacia mejores condiciones de vida para todas las personas es una obligación de los Estados.

Y, por último, se destacan los problemas del racismo y discriminación, que se materia- lizan en la cultura de la cancelación y los discursos y relatos del odio en los medios y en la web. Este conjunto de cuestiones socialmente vivas parece haberse profundizado con las lógicas propias de las redes sociales (Baricco, 2019), como la valoración y aceptación acrítica de una idea según quien la emite (Cohen Agrest, 2021).

En la investigación realizada, las/os docentes formadores identifican la necesidad de analizar e interpretar la matriz racista en los discursos que aparecen en los medios y las redes sociales. Los nuevos desafíos de la comunicación digital están vinculados con cuestiones como el reconocimiento facial (Leong, 2019) o las desviaciones racistas provocadas por el uso de algoritmos14 (Turner-Lee, 2018). Los profesores advierten que es muy difícil trazar un límite entre las experiencias no mediadas por tecnolo- gías digitales, presenciales, y las mediadas por tecnologías digitales por la influencia y condicionamiento recíproco en que conllevan. Los entornos offline y online están interrelacionados.

Sostenemos como hipótesis inicial que las expresiones que se inscriben en la cultura de la cancelación y en los relatos y discursos de odio, se vinculan a procesos de infe- riorización social propios de una matriz cultural de raigambre racista. Los procesos de asignación de etiquetas y tipificaciones, ponen en juego una dinámica de estigmatiza- ción que asocia comportamientos y atributos negativos a determinados grupos.

14 En junio de 2015, la herramienta para clasificar imágenes Google Photos no intencionadamente, pero sí en la práctica, etiqueto fotos de humanos con piel negra como gorilas. Su tecnología confundió la piel oscura de las personas con la de gorilas. Un segundo caso, es el que se viralizó a principios de 2023.

Se alertó que los streamers chinos se juntan bajo el puente de un barrio rico para emitir sus directos. Los influencers acuden a estas zonas porque conocen cómo funcionan las plataformas sociales en las que emiten sus directos. Uno de los principales criterios que tienen en cuenta los algoritmos de las redes para determinar cómo se muestran los contenidos al público es la geolocalización: los vídeos se muestran más a quienes están más cerca del lugar de la emisión. En consecuencia, si se ubican en un barrio con poder adquisitivo, los contenidos llegarán más fácilmente a espectadores con una mayor capacidad de compra, los más dispuestos a hacer donaciones a los streamers.

En continuidad con trabajos anteriores (Saez, 2018; Saez, 2021) consideraremos el racismo en un sentido amplio y extendido (Margulis, 1999), aludiendo a manifestacio- nes discriminatorias centradas en variables sociales, entre otras. Partimos del supuesto de que las prácticas discursivas de matriz racista no son la suma de decisiones indi- viduales ni se expresan en un vacío social, político o institucional, sino en una red de relaciones que las vuelven posibles y legítimas. En este marco, las redes sociales y los medios de comunicación pueden ser escenarios donde se despliegan los procesos de diferenciación que destruyen a ciertos grupos e intentan poner distancia con ese otro (Wieviorka, 2009).

Las prácticas discursivas de matriz racista apelan a la construcción de la otredad como lo diferente, y la cultura de la cancelación y la producción de relatos y discurso de odio son parte de su consecuencia más extrema. Los relatos y los discursos de odio se apoyan en la fabricación de la imagen de un enemigo, que puede ser una persona o un grupo cultural, étnico o social. La formación de una representación del enemigo significa que construimos una idea de una persona o un grupo de personas a los cuales culpamos de los propios males, percibidos como una amenaza a la propia forma de vida, valores e identidad (Spillmann y Spillmann, 1991)

Ahora bien, desde una mirada socio histórica es posible identificar que cancelar la cultura no es algo nuevo, ha tomado en otros períodos históricos la forma de rumores, susurros y campañas de difamación. La velocidad, el descuido y el relativo anonimato de las redes sociales han facilitado estas prácticas y redimensionar el fenómeno (Cohen Agrest, 2021)

Desde la enseñanza de las Ciencias Sociales, es posible trabajar pedagógicamente con estas prácticas culturales. En el capítulo de esta compilacion titulado “Construir vínculos en la digitalidad. Relato de la experiencia del taller de convivencia digital”, desarrollamos la experiencia pedagógica que realizamos en una de las escuelas que in- vestigamos. Allí se analizaron los relatos del odio que aparecen en las redes sociales y donde participa el estudiantado. El propósito fue desarrollar el pensamiento reflexivo que incorpore las vivencias del estudiantado y la realidad social actual (Ross, 2013) para generar un ambiente clase, que permita producir un texto alternativo al relato del odio.

El dispositivo técnico-pedagógico se estructuró en distintos momentos para trabajar so- bre la percepción estudiantil, encontrar las incoherencias de los relatos y los discursos de odio, las creencias, los prejuicios y los estereotipos, al mismo tiempo que se analizó sobre la defensa de los derechos humanos, demostrando las falacias que justifican el odio hacia un individuo o grupo y su estigmatización. Se identificaron intervenciones

que entran en complicidad con el racismo, como la asociación de comportamientos o ciertos atributos negativos con determinado grupo, la minimización de conductas y prejuicios racistas por parte del grupo dominante, la evasión a tratar la dimensión racis- ta en los acontecimientos presentados, la tolerancia a bromas racistas, la yuxtaposición de la información de un grupo determinado con la de un problema social (como la de la inseguridad), entre otras. Para ello se seleccionaron representaciones groseras, que conforman la matriz racista y participan del discurso dóxico.

A través de dicha matriz, se construye a ciertas personas y grupos como amenazan- tes, se los inferioriza y se pone distancia. Se crea y recrea en la red una sensibilidad específica. Ahora bien, no podemos evitar que el estudiantado simplemente cree con- trarrelatos divergentes invitándoles a pensar de manera racional sobre los temas. No se trata solo de identificar prejuicios, sino también de ejercicios sensibles como ponerse en el lugar del otro, hacernos preguntas como ¿hacia qué sociedad vamos con estas for- mas de participación? ¿Vamos hacia una sociedad respetuosa donde quepamos todos?

El trabajo con la sensibilidad en el trabajo pedagógico con las cuestiones socialmente vivas es imprescindible, por ello deben reconocerse las emociones, para auscultar qué hay detrás de las distintas prácticas discursivas donde participamos, especialmente en los relatos y discursos de odio. Identificar las conmociones encriptadas en los extremos amor- odio y animarnos a mirar y sentir distinto.

Un estudio reciente sobre Iberoamérica (Edelman Trust Barometer, 2022) muestra que una media del 66% de la ciudadanía considera que la gente de su país no tie- ne la habilidad para debatir de manera civilizada y constructiva. Por eso, tenemos la responsabilidad como educadores de crear propuestas formativas que promuevan el pensamiento reflexivo, la lectura crítica, y actitudes como la conciliación y el intercam- bio respetuoso.

La sensibilidad en el trabajo pedagógico con los