3. Construyendo capital social: las ONGD
3.3. La Coordinadora de ONGDE
3.3.2. Los datos de la Coordinadora de ONGDE
3.3.2.3. Estructura y evolución de gastos
do por parte de las más pequeñas, las organizaciones en su conjunto
—e independientemente de la forma jurídica o de la vinculación con- fesional que posean— han aumentado la dependencia de los recursos económicos procedentes de instituciones de carácter público.
diferencias que pueden ser significativas en las organizaciones de mayor tamaño y que tienen una forma jurídica de fundación con res- pecto a las demás, en cuanto al gasto de esta partida (v. gráfico 3.9b).
Esto se explica por la circunstancia de que en otros gastos se incor- poran subpartidas que hacen referencia a gastos en acción humani- taria y gastos en ayudas de emergencia. Estas dos subpartidas en el año 1999 fueron muy importantes debido a los desastres provocados por el huracán Mitch, que obligó a movilizar numerosos recursos de forma urgente hacia las zonas afectadas por el mismo. Además, este tipo de urgencias, que requieren una respuesta rápida, sólo se pue- den atender normalmente desde aquellas organizaciones especiali- zadas. Aquellas que poseen suficientes medios, tanto económicos como técnicos, que les permiten trasladar la correspondiente ayuda a los lugares afectados de la forma más rápida y organizada posible:
fletar aviones con ayuda y establecer puentes aéreos, repartir dicha ayuda, establecer redes de abastecimiento, etc. Son el grupo de ONGD con capacidad para la ayuda humanitaria y de emergencia.
Consecuentemente, las organizaciones de mayor tamaño y que pre- sentan por su forma jurídica una estructura en principio más estable
—económicamente—, suelen ser las que atienden este tipo de emer- gencias en primera instancia.
GRÁFICO 3.9b: Composición de los gastos según la forma jurídica de las ONGD pertenecientes a la CONGDE (1999)
(porcentajes)
Fuente: Directorio de ONGD(2000). Véase cuadro 1 (apéndice 2).
Por otro lado, podría decirse que este despliegue de medios lo- gísticos y esta mayor estructura organizacional obliga, en cierta ma- nera, a tener unos costes de administración mayores.
Las organizaciones que poseen vínculos confesionales (gráfi- co 9c) presentan mayores gastos en administración que aquellas que no poseen dichos vínculos. El interés por conocer los datos re- ferentes al gasto en administración, se debe a que es a través de este concepto de gasto donde se observa la relación de la organización con la eficiencia o ineficiencia existente en este tipo de entidades: a mayor gasto en administración en burocracia, menos eficiente se su- pone la organización, porque se destinan más recursos a la organi- zación y sus miembros, y menos a los proyectos de desarrollo.
Al margen de conocer la evolución de los gastos de las ONGD en términos absolutos, que como es lógico ha aumentado como conse- cuencia del consiguiente incremento en los ingresos, nos hemos centrado en observar cómo ha ocurrido en el tiempo la evolución de la partida referente a gastos en proyectos, según la clasificación planteada al principio de este trabajo. Todos los comentarios aquí desarrollados se basan en los datos contenidos en el cuadro 4 del apéndice 2.
GRÁFICO 3.9c:Composición de los gastos según la vinculación social de las ONGD pertenecientes a la CONGDE (1999)
(porcentajes)
Fuente: Directorio de ONGD(2000). Véase cuadro 1 (apéndice 2).
Según el tamaño de las organizaciones (v. gráfico 3.10a), aque- llas con un tamaño pequeño o medio en general han aumentado la proporción de gasto dedicada a la partida de proyectos, mientras que las de mayor tamaño han disminuido significativamente dicha partida. Este hecho puede explicarse con la razón que ya habíamos adelantado anteriormente al hablar de los gastos de las ONGD para el año 1999. Concretamente, podemos pensar que las ONGD de mayor tamaño diversifican sus actividades ampliando su radio de ac- tividad a otros campos como pueden ser la educación o especial- mente la ayuda de emergencia y la humanitaria.
Vemos que las cifras en porcentaje de gasto en proyectos experi- menta un descenso cuando pasamos del año 1997 (que venía de un repunte en la proporción de dicho gasto), al año 1999.
La consecuencia de esto podemos encontrarla en los efectos que produjo el huracán Mitch en toda América Central y en el Caribe, zona hacia la cual tuvieron que canalizarse numerosos recursos hu- manos y materiales para hacer frente a la catástrofe natural que afectó a toda esa zona.
Resulta relevante observar que a partir de 1995-1996 se detecta (v. gráfico 3.10b) una tendencia de evolución creciente a la hora de dedicar mayores fondos en proyectos en las asociaciones, mientras que en las fundaciones comienza a decrecer el volumen de inver- siones en proyectos.
GRÁFICO 3.10a: Evolución de los gastos en proyectos según los ingresos de las ONGD pertenecientes a la CONGDE
(porcentajes)
Fuente: Directorio de ONGD(2000). Véase cuadro 4 (apéndice 2).
De acuerdo con la información contenida en el gráfico 3.10c, salvo en el año 1994-1995, la evolución experimentada en la inver- sión en proyectos es sustancialmente similar —en lo que se refiere a la tendencia— tanto en las organizaciones confesionales como en
GRÁFICO 3.10b: Evolución de los gastos en proyectos según la forma jurídica de las ONGD pertenecientes a la CONGDE
(porcentajes)
Fuente: Directorio de ONGD(2000). Véase cuadro 4 (apéndice 2).
GRÁFICO 3.10c: Evolución de los gastos en proyectos según vinculación social de las ONGD pertenecientes a la CONGDE
(porcentajes)
Fuente: Directorio de ONGD(2000). Véase cuadro 4 (apéndice 2).
las no confesionales y es por ello que, en este caso, no puede consi- derarse una variable discriminante.
Por otra parte, tal y como se observa en el gráfico 3.11, parece que los gastos en proyectos y otros gastos —administración— mantienen una tendencia inversa. Así las cosas podríamos afirmar que todos los esfuerzos que una entidad de este tipo lleva a cabo en el perfecciona- miento de su administración va en detrimento del fomento de la ac- tividad que es su propia esencia: la cooperación y ayuda al desarrollo.
En términos generales, a la vista de los datos consultados, pode- mos observar que las ONGD mantienen su esenciacuando el volu- men mayor de inversión se dirige a invertir en proyectos de desarrollo y cooperación, y que ésta ha sido la tendencia a lo largo del módulo temporal 1991-1999. No obstante, parece que de entre los miem- bros de la CONGDE la entidad que más respeta sus elementos esen- ciales, y siempre desde los datos examinados, es aquella que respon- de a una forma jurídica de asociación, de corte no confesional y de tamaño medio-pequeño, o, lo que es lo mismo, aquellas de aspecto menos consolidado o de menor edad. El resto, sean fundaciones con vinculación religiosa y con años de pervivencia y, en general, to-
GRÁFICO 3.11: Evolución comparativa de la partida de gastos en proyectos y de otros gastos de las ONGD pertenecientes a la CONGDE
(porcentajes)
Fuente: Directorio de ONGD(2000). Véase cuadro 4 (apéndice 2).
das aquellas entidades de gran tamaño, tienden a mostrar un volu- men sustancial de gastos administrativos y otrosque se muestra en detrimento de las inversiones en proyectos.