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II.- ANTECEDENTES

2.3 Bioacumulación y transferencia trófica de OCs

2.3.1 Factores químicos y biológicos que afectan la

La biomagnificación de muchos OCs en una cadena alimenticia marina depende tanto de factores físicos como de los biológicos (Muir et al., 1999). El coeficiente de partición octanol-agua (KOW) es, como su nombre lo indica, un coeficiente que señala la partición del compuesto entre las fases octanol y agua, lo que indica indirectamente el comportamiento del compuesto entre una fase acuosa y lipídica (KLW). Por lo tanto, el KOW, es considerado el indicador de la solubilidad de un compuesto, ya sea en agua o en lípidos, y así comprender su comportamiento a través de una cadena trófica (McCarthy et al.,

1997). Para cada grupo de compuestos, el KOW incremente conforme incrementa el peso molecular del compuesto (Harrison, 2001).

Por otro lado, el coeficiente de equilibrio de partición del compuesto químico entre el agua y el carbono orgánico natural (KOC), indica la tendencia de adsorción del compuesto en la materia orgánica (en dm3/kg). Este coeficiente representa la capacidad que tiene el compuesto químico para volatizarse o filtrarse entre las columnas del suelo, así como su biodisponibilidad para ser ingresado a la cadena alimenticia desde suelos y sedimentos. Al igual que como sucede con el KOW, el KOC también aumenta conforme aumenta el peso molecular de un compuesto (Harrison, 2001).

Además de los coeficientes anteriores, también se encuentra el coeficiente de equilibrio de partición entre el octanol y el aire (KOA), que describe el comportamiento de un compuesto químico entre los lípidos de las plantas y el aire, y la constante de la ley de Henry (H) que mide la tendencia de partición entre una solución y el aire (Harrison, 2001).

Sin embargo, para entender completamente el comportamiento de un compuesto químico dentro de una cadena alimenticia acuática, no basta sólo con conocer las variables del ambiente y las propiedades fisicoquímicas del compuesto; es necesario también considerar los factores biológicos de la especie en estudio, como vía para comprender de qué manera se encuentra expuesto el organismo y la distribución interna del contaminante (Bervoets et al., 2009).

Existen diversos factores biológicos y ambientales que influyen sobre la bioacumulación de los OCs:

a) El contenido de lípidos, debido a que la capacidad para acumular OCs se correlaciona linealmente con el contenido de lípidos que contiene el organismo (Borga et al., 2004). Es por lo tanto importante tomar en cuenta los cambios bioenergéticos temporales; es decir cuando hay un

periodo de movilización de lípidos, ya sea que el organismo esté acumulando grasa o perdiéndola. Estos movimientos de lípidos pueden afectar la toxicocinética de los OCs, provocando la deposición o movilización de los compuestos dentro del organismo, pudiendo también generar un efecto directo sobre la acumulación de OCs en un tejido específico. El adelgazamiento de un organismo asociado a la movilización de lípidos y redistribución de los OCs acumulados en este, podría resultar en dos escenarios: uno en donde se llevara a cabo la detoxificación metabolizando los compuestos para ser eliminados del organismo, y otro en el que los compuestos pasen a ser metabolizados en compuestos más tóxicos y persistentes que el compuesto original (Letcher et al., 2010).

b) Estacionalidad, hábitat y migración. La estacionalidad puede alterar las propiedades del organismo, así como también la biodisponibilidad de los OCs, ya que los cambios estacionales ocasionan fluctuación en la disponibilidad de alimento, por lo que se puede ocasionar también un cambio en la ingestión o incluso generar que algunas especies de peces, que son presas de otros peces, emigren. La fuente de alimentación y la tasa de ingestión determinan la captación del compuesto químico. Otro aspecto que también es influenciado por la estacionalidad es la producción primaria, la cual es un determinante en la dilución del compuesto químico (De Laender et al., 2010). El hábitat y la migración caracterizan el tipo de exposición que tendrá un organismo, por ejemplo, para los OCs que tienden a adsorberse en las partículas suspendidas y sedimentarse, un organismo bentónico tendrá mayor exposición al contaminante por su hábitat mientras que un pelágico estará expuesto mediante su dieta. Además existen cambios en el nivel de exposición si el organismo es migratorio, pues podría estar expuesto al contaminante sólo por una etapa de su vida (Borga et al., 2004). Así mismo, se pueden

presentar condiciones de estrés en un ecosistema simplemente por un cambio en el ambiente, alterando el ciclo de condiciones estacionales a los que los organismos se encontraban sujetos. Un cambio que ocasione condiciones de estrés puede ser, por ejemplo, la pérdida de hábitat o también las enfermedades que se presentan dentro de él, consecuentemente aumentando la vulnerabilidad de la población expuesta, ya sea disminuyendo su capacidad de eliminar un contaminante o disminuyendo la tolerancia de la población al compuesto tóxico (Letcher et al., 2010).

c) La reproducción, que representa un gasto de energía en forma de lípidos y una posible vía de detoxificación del organismo (Borga et al., 2004). Sin embargo, aunque la reproducción es una manera de eliminar contaminantes, finalmente se da una transferencia de contaminante de la madre a las crías incidiendo en la etapa de mayor vulnerabilidad de la mayoría de las especies, potencialmente provocando efectos de los compuestos químicos, que podrían ocasionar, por ejemplo que los neonatos puedan desarrollar sensibilidad ante estresores (Letcher et al., 2010). A pesar de lo anterior, son pocos los estudios realizados sobre la bioacumulación en tejidos específicos de los animales y aún menos sobre la relación con la reproducción (Bodiguel et al., 2009).

d) El tamaño corporal y la edad, dado que involucra un cambio en el volumen, alteraciones en el metabolismo, comportamiento del organismo y posición trófica (Borga et al., 2004). Estudios como el realizado por McIntyre y Beauchamp (2007) concluyen que las concentraciones de contaminantes incrementan con la edad, talla y posición trófica del pez.

Debido a que la edad frecuentemente se relaciona al tamaño corporal y a la vez al incremento de la concentración de un compuesto debido a un mayor tiempo de exposición a él (Borga et al., 2004). Lo contrario de lo

que ocurre con los metales como el Hg, donde la posición trófica es más importante que la edad al momento de determinar si existe bioacumulación de este metal, cuando se trata de PCBs la edad es determinante aún más que la posición trófica (McIntyre y Beauchamp, 2007).

e) El género, ya que éste influye en varios aspectos del organismo, como la genética, fisiología, morfología, comportamiento, nutrición, entre otros aspectos, de manera que el género del organismo influye de manera directa en la toma, destino y efectos del contaminante (Burger, 2007).

f) y por último, es muy importante tener en cuenta la capacidad que tiene el organismo en biotransformar y eliminar el compuesto químico (Borga et al., 2004).