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FORMACIÓN DEL ESTADO MAYOR Y CREACIÓN DE LOS SERVICIOS DE LA BASE DE LAS BRIGADAS

ALBACETE, BASE DE RECLUTAMIENTO E INSTRUCCION DE LAS BRIGADAS INTERNACIONALES

3. FORMACIÓN DEL ESTADO MAYOR Y CREACIÓN DE LOS SERVICIOS DE LA BASE DE LAS BRIGADAS

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de la junta de Defensa de Levante y responsable de la junta de abastecimiento de víveres y pertrechos COfl sede en Albacete''. Este había recibido del Gobierno la misión de supervisar la organización de las Brigadas y facilitarles los medios necesarios.

Su eficaz colaboración posibilitó su ripicla formación, su alojamiento y ayuda económica al ordenar al Banco de España el adelanto de cien mil pesetas para sus necesidades. 2 Aunque las brigadas ya estaban funcionando, la autorización gubernamental de su formación se retraso basta el 22 de octubre.

3. FORMACIÓN DEL ESTADO MAYOR Y CREACIÓN DE LOS SERVICIOS DE LA

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se reducía el riesgo de quedar dañada toda la cúpula en CS() de un bombardeo o tCfltldO. La 1CtUICi()fl (ICI fl11fl(1() SC centro en (lOS mnihitos: atender las múltiples necesidades de los voluntarios y configurar una organización militar operitivi , (le la

ElC hahlai-eios (fl el pr()XiIll() apartado.

Para cubrir dichas ncccsidadcs sc prcccli() a crear CO la capital los diversos servicios de administraci6n, intendencia, correo, sanidad, justicia militar, talleres e información. I)esde un primer momento se hizo piteite la necesidad de una admi- nistraciún para elaborar la relación de hrigadistas, (lotarles de docunentos de identificaciún, recoger la relación de heridos, nuertos y desaparecidos. etc. No ienos lísicos eran los servicios de intendencia para alinentar, vestir y equiparlos de arnvis Y acondicionar los acuartelanientos. Asriiiá la dirección el cOIYIafl(laflte I)upr(', cuya ineficacia PrPic'i() su 5Ilstitl.1C'i()I1 P()F I)r1i5 Fischer, a (1uien le sucedió el capit.mn l(arhov, verdadero organizador de este servicio. Ii comida de los primeros días ocasionó interminables colas por lo cual se repartieron vales para comer en restaurantes 1 La escasez de medios Ivira cubrir la demanda del contingente de voluntarios llegados en los primeros días y el envío irregular de suministros procedentes de Francia de donaciones de la solidaridad internacional, provoco la creaci6n de un servicio propio en Albacete cuyas exigencias serían 1tiv() de cOfltiflw)5 enfrentamientos entre las autoridades de la base y las españolas.

Al principio sólo se disponía de un peclueño local en el Banco de España.

P() en breve espacio de ticilipo se amplió el número de dependencias, destacando la de alimentación y vestido. La sección de alimentación estaba constituída por un almacén donde los víveres se distribuían diariamente a todas las unidades de la Base, ll2InIcla la capilla Salaianca: por un almacén de provisiones en conserva y refrigerados, anexo al Cuartel de la Guardia Nacional: 3 granjas situadas en los alrededores de la capital que producían 1300 corderos y unos 160 bueyes: una Gbrica de charcutería en Albacete: y una quesera en Villarruhia con 200 cabezas de ganado. Disponía de tres almacenes de ropa: uno con todos los objetos de vestir que cumplía la función de depósito central, el Almacén del Molino: otro similar ubicado en el edificio de la Guardia Nacional: y un tercero dedicado a equipamiento militar (cinturones, cartucheras, mascaras de (1as, etc.) que se localizaba en la Iglesia de San Jose.

Ademas se crearon secciones en todos los pueblos donde las brigadas tenía acantonamientos piia cubrir las necesidades de alimentación e higiene. A comienzos de 1937, se inició la producción de ropa de cama, lavabos, duchas y utensilios de cocina. Las mejoras fueron tan importantes que por estas fechas se atendían de manera decorosa a unos 7.00() hombres. Hubo ampliación de la cobertura de la intendencia a los combatientes y para ello se constituyeron los "depósitos avanzados de la base de las Brigadas" donde se enviaban alimentos para cubrir las carencias de los combatientes, especialmente en legumbres, frutas y queso. Aquellos eran situados a

1 ¡u ii 1.( )fl( ). 01). (.71.. ). 3! 1. ft'cu(.'rckL (1111.' los comed )ft'S organizados :Ip(:flas cubrían la :Iliflk'flt:ftiófl

ck.' 900 \( )luntalios Y que los ()t1( )S 000 tenían qu..' visita, los dift'rv'ntv's restaurantes dv la ciudad.

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unos 20 1<m. de donde estaban los combatientes. Los dos primeros se uhiciron en el frente del jararna y en el del Sur y, tres meses después, en Huesca y en Brunete.

El SCIViCi() de transporte de las Brigadas fue, inicialmente, MUY deficiente. Los 13 camiones y 3 ambulancias marcharon con la XI Brigada. Ante ello un grupo de 1Y1eC21fliC)5 consiguieron reconstruir i.iiii veintena de camiones y coches adaptando piezas de los VehídrilOs averiados, recogidos en la provincia. A partir de diciembre se incrementó el número de vehículos con los P1cedleIte5 de la solidaridad internacional y los incautados. Se organizó el servicio en dos secciones, la de transportes y la de reparaciones. La primera se instalá en el recinto ferial (en los dos círculos concéntricos).

Aquí funcionó el parciue de autonviles, cre(ndio5e otro en febrero de 1937 en P070 Ri.ibio. La sección de reparaciones se enco11tr6 con las dlificultadles dic la falta dic piezas de recarni)i() pero, a pesar de ello, realizaron una mediia dic 100 vehículos reparados

p01' semana

En octubre y noviembre dic 1936 ci déficit diel servicio sanitario era patente en los batallones internacionales que se incorporaban a la lucha. Durante noviembre, los efectos negativos de las pérdidas humanas en el campo dic batalla por la imposibilidiadi de atenderlos, llevó a plantear la necesidad dic crear un sistema sanitario completo al servicio de las Brigadas con sede en Albacete iuc asumié directamente Andiré Marty. Responsables dic esta organización fueron 10)5 doctores Pierre Roudlués.

Kainanovith y Neuiann dluicnes sentaron las i)ascs dic una Sanidad efectiva con médicos, enfermeras y material y una coordinación con 10)5 jefes militares en 10)5

diiferentcs frentes para lograr una eficaz evacuaci6n de los heridos. A comienzos de 1937, asumió ci cargo) ci búlgaro Tsvctan Angclov Kristanov, conocido en España con el sobrenombre de Oskar Tcigc, diuicn concluyó su organizaciún y la P150) en funcinamiento.

Se idearon tres tipos de hospitales: los móviles dic cirugía, localizados en el frente diondie atender a los heridos mis graves; los dic segundia línea, relativamente alejadios de las zonas de lucha, ptrt los menos graves; y hospitales dic retaguardiia para ocuparse de los leves y donde realizaban la convalecencia, situadios en Albacete.

Murcia, Orihuela y Bcnicasim. Se diseñó un sistema de evacuación dic los heridios a los hospitales más cercanos con ambulancias u otros medios.

Disponían de varios servicios en Albacete capital. La farmacia central suministraba medicamentos a todios los centros brigadiistas. Una escuela dic enfermeras se ocupaba de la instrucción y perfeccionamiento, surgida ante la necesidad de formarlas para

SU incorporación al frente, ya que muchas 10 hacían sinpreparación, excepto) las extranjeras, especialmente las norteamericanas. De io)s hospitales dic rctaguardiia, 8 se crearon en la provincia de Albacete. Tres en la capital: el S.R.l n 1 de canicter quirúrgico) y con unas cien camas cuya diirccción médica asumía a su vez las decisiones sobre el frente, los servicios auxiliares y de repatriación; el de la 'Gota de Leche", con 70 puestos para enfermos de estómago; y el de enfermería del Gran Hotel con 40

Carlos Serrano. El «Informe' de , .. p(igs. 396-O3.

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ca1r121s para los dados de baja y cjuc serían repatriados. Ot1)S estaban en los alrededores de la C1l)it1l. COIfl() el de COfl\aleCefldia, 'la cueva de la Potita COfl Cien camas: el de(lk21d() a enfer1edladles venéreas en Pontones. PrleSt() en funcionamiento efl julio de 1937 por el doctor Oscar Tele, bajo la dirección de vI2Itisa Seinhergasa y elite diS1)011ia de 14() PltZtS: el antituberculoso del Torcio: el de rehabilitación y reeducación en £vlahora: y el creado por los hritnicos en Valdeganga

La iniediata necesidad de los hrigadistas de establecer contacto con sus familias y al 1fliSlfl() tiempo, mantener un control sohre la información de índole militar ce se podía filtrar, obligo a crear una dirección central en Albacete, dedicada a la distribución de cartas y su previa censura. El servicio de COffO5 se enfrentó COO

serias complicaciones debido al canl)i() de identidad de iuclos voluntarios y de su movilidad. Se confeccionaron direcciones postales en clave, de acuerdo con la dlilecCi(n general del correo de campaña, que contenían letras y cifras que indicaban las diversas unidades. La sede se ubicó en la Plaza del Altozano. El servicio de censura fue instaurado el 5 de enero de 1937 l'' vigilar la filtración de informaciones iilitares, ya crie los hrigadistas tenían prohibido mencionar el lugar donde se encontraban y jiri controlar los espías. Cada unidad internacional disponía de estafeta propia y censores que dominaban varias lenguas. En algunos casos se u o tiliz6 el corre civil

l)1'1 eludir la censura.

Se puso en funcioiciiiento el servicio de propaganda . Su finalidad era impulsar la moral de los combatientes y establecer unas directrices ideológicas. Estuvo bajo el control de Gregoire André responsable de las Pul)licaciones interhrigadistas cuya misión era redactar un Bulle/fu, traducido a varias lenguas y repartido en el frente. Para solvertar algun )s problemas Pla1teadls p() li censura. el Comisariado de guerra celehrú, en abril de 1937. una Conferencia en Albacete para fijar uiis orientaciones en el aparato periodístico, recogióndose la cifra de 130 publicaciones de canícter militar. Paralelamente se realizó una Exposición de Periódicos de Brigada

El servicio de armamento disponía de tres secciones: el Parque de Artillería, situado en el 1 nstituto de Agricultura de la Provincia la armería del cuartel (le la

"Guardia Nacional", y la fabrica n 2, dedicada al montaje de granadas de mano, ubicada en una granja reconvertida de los alrededores de la capital y cuya producción era de una 20.000 unidades al mes, en abril de 1937.

El servicio de Justicia militar se dotó de dos órganos para vigilar y reprimir las acciones militares reprobables de los brigadistas y controlar a los agentes enemigos infiltrados entre éstos. Las mas graves de deserción, traición y sabotaje fueron castigadas, en múltiples ocasiones, c( ni bisilamiento sumario, pero, otras veces, se bizo por penas de muerte (ltlC fueron c a i 1 r i 1 idas. Así sucedió a dos desertores en el norte de Teruel que P01't2Il)1I 1111 l)lan() (le posiciones de cañones y ametralladoras y que fueron condenados a la pena capital, siendo conmutadas por ti'abajos forzados en un batallón

'1 R. x\rI( ) (iI )LI 1( ). 1(1 sanidad ('Ji ¡(is /JiJ,)(J(/(JÇ Iiik'iiuicioiuik's. Adalid, Madrid. 1959: Carlos Serrano .

"lii IflfO11ii('...¡):'igs. •iOS- 11.

' Ai'aiic'. 11' 165, 16-.¡- 1 93T, p. 3: El Comisario, n' 2•1. 3-6-193-.

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de castigo 1 . Las decisiones las tO1T1tb1 la Comisión Judicial, encargada del control y

S1flCiáfl Ck las faltas y cielitos cometidos por los 1)rig2ldistas y estuvo dirigida por los oficiales belgas Bastien y Chovet quienes elevaban sus propuestas al Comandante de la Base. Adeniís, estaba el Servicio de Control, especie de policía militar, surgida para hacer frente a diversas cuestiones de orden público en una ciudad transformada por la afluencia de refugiados y brigadistas que propiciala el floreci1ient() de destilerías clandestinas y proliferación de prostíhulos, en cuyos ambientes pululaban los agentes de la V columna. En esta tarea de control participó activ2iiente Pauline Marty, jefe de contraespionaje. Los den1s actos delictivos realizados en las calles por los internacionales fueron juzgados por los tribunales civiles `.

Respecto 21 los lugares de internamiento, disponían de dos centros de reeducacifn y tres c1rceles. Uno situado en la finca Maruja. a 10 kis. de Albacete, dirigido por el capitumn búlgaro NeI)ff, ce progranaha actividades de cultura, jardinería, confe- rencias, cursos, actividades deportivas jxlra aquellos \)luntarios qie eran alcohólicos o que habían cometido trasgresiones leves. Este Centro funcioná durante Cuatro o cinco ieses, hasta cine las críticas de los socialistas y, sobre todo, uarqr1istas forzuon

SU cierre, recluyendo a los delincuentes en la prisi6n de la Guardia N ac i onalh12 . El otro en las orillas del Tocar, a unos 40 km de Albacete, había sido organizado a propuesta de Togliatti para reinsertar a los decepcionados o a los deseaban volver a

SU país. Para los delitos más graves dispusieron de cárceles en la capital (cuartel de la Guardia republicana e iglesia de la Concepción) y en Chinchilla. I)urante el verano de 1937 acaecieron cambios en la dirección de la Base.

En julio, como consecuencia del descontento manifestado por el Estado Mayor republicano, Marty fue llamado a Moscú y Gayman a París, siendo sustituidos por Togliatti y Ercoli. Ello supuso una reestructuración en algunos puestos, figurando como responsable de personal el comandante Wilkler: de instrucción, el coronel Roblet: de tesorería, el capitán Felix de los Santos: de transportes y arm lile nto, capitán Picón; de sanidad, el comandante médico Telge y su adjunto Franek. Tras la estruc - turación quedó distribuía así:

P. El Estado Mayor con las secciones de tesorería, personal secretariado e instrucción, disponía de 2 jefes, 38 oficiales, 8 suboficiales y 221 soldados.

22 . El centro de formación de oficiales y suboficiales, ubicado en Pozo Rubio contaba con 24 oficiales, 8 suboficiales y 312 soldados.

Y. El servicio de intendencia de armamento tenía 1 jefe, 13 oficiales, 13 suboficiales y 345 soldados. Además, estaba la sección de alimentos, higiene y ropa.

Alexanclie. 13,iIiçh 1 S»(Ii/l 196-I919. 1952. p. 82.

1) En el Al IPA se recogen los múltiples juicios por desorden ¡)Ul)lieO, homicidio. etc.

2 Carlos Senano, El Informe.... s - 12.

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4. La sección de transportes y reparación de material contaba Con parque de automóviles en Albacete y Pozo Rubio y taller de reparaciones en Albacete. Reunía a 17 of ica les, 34 suboficiales y 385 soldados.

5. La Sanidad, que comprendía varios hospitales, la escuela de enfermeras y la farmacia central.

6. El Servicio político se ocupó del club de Voluntarios Internacionales en Albacete con restaurante, cafetería, biblioteca, y del servicio de publicaciones en 6 lenguas, boletín informatiVO y un periódico político) bimensual en varias lenguas.

Ademús organizó representaciones teatrales, de música, cine, etc. pm los brigadistas.

Tenía 3 jefes, 3 oficiales, 4 suboficiales y 95 soldados.

7. Se creó el Centro de reeducación p5iquica y pi'ofesional de Mahora en juni() de 1937. Reunía unas 50() personas y disponía de 8 oficiales, 2 suboficiales y 80 soldados.

8-. Se encargó de tres explotaciones agrícolas que había recibido del 0omit6 de Reforma agraria de Albacete dedicado a pr()clucción de legumbres para su consumo y emplea los desperdicios de su comida para el engorde de los cerdos.

99 . La f4íbrica de granadas de mano mantenía una Producción mensual de

25.000 unidades con la dirección de 4 oficiales y 64 soldados.

10. El servicio postal dispuso de dos secciones de controE'.

4. CONSTITUCION Y DISTRIBUCION DE LOS EFECTIVOS BRIGADISTAS EN LA PROVINCIA DE ALBACETE

El papel fundamental de la Rase de Albacete era instruir a los voluntarios y agruparlos en unidades militares para incorporarlos lo antes posible al frente. La euforia y los ideales de internaciomalismo antifascista de muchos de ellos queda reflejado en su declaración de principios:

So y un yo )luntario de las I3rigadas Internacionales porque admiro P1'ofundamente el valor y el heroísmo del puello español en lucha contra el fascismo internacional.

Porque mis enemigos de siempre son los mismos que los del puello español.

Porque se que Si el fascismo vence en España, mañana vencerí en mi país y mi hogar serú devastado.

Porque soy un trabajador, un o)l)rero), un campesino que prefiere morir de pie que vivir de rodillas.

Estoy aquí porque soy un voluntario y claré, Si es preciso, hasta la última gota de mi sangre para salvar la libertad de España, la libertad del mundo 22.

Pero pam ganar una guerra se necesita una sólida preparación militar de la que adolecían la mayoría de los voluntarios siendo necesario) proceder rúpidamente a su formación.

Desde mediados de octubre de 1936 llegaban semanalmente a la estación de

21 Cailos 5.'ri:ioo. FI-1111 ,oime....p:4s. 326-327.

°j lk'Iis.rric. op. cii.. I TI.

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ferrocarril de Aibicete un promedio de 800 hiigidistis desde donde eran conducidos a la plaza de toros para darles la bienvenida y, d1cspu(Es de rellenar un cuestionario, se les distribuía según conocimientos e idliO1T1t. Al día siguiente era habitual la celehraci(n de un desfile COfl fines emotivos, tanto iiri los albaceteños como para los voluntarios recién incorporadios. donde no faltaban algunos discursos de los altos iandos. La gran diversidadl dic idiomas, lile ntal ida dleS y costumbres dificultó, en gran manera, su preparación política y militar, así coipo la formación de batallones compactos en el PC() tiempo disponible. Ante ello, se adoptó la diecisián de organizar la tropa P°" nacionalidades y lenguas afines.

En su primera fase, la instrucción fue escasa falta de iedios y la prenura dic enviar refuerzos al frente. La deficiente preparación dic muchos de los hrigadiistas obligó 21 dlediicar muchas horas a la formación teórica y al arna lile nto, así COMO al adoctrinamiento político. Ello se complicaba por el espirito revolucionario de algunos ditte dleSeal)an incorporarse a la lucha, despreciandio la fase diC entrenaiiento, al considerarlo tielilp() perdido. También surgieron pr0l)le1as Con la diesignaci()n de los jefes irie fueron escogidos por los mandos en rclacRn a su experiencia militar, a jcsir diC las Protestas de adluellos ue deseaban la elección por la tropa. Estos problemas de disciplina perdlr1r1 diurante todo el perídi, CO1() lo refleja la carta cnviadia diesdic Madirigucras por el comandante del batallón inglés al comandante Vidial, reseñando que la disciplina todavía era torpe, había exceso de bebida y poca docilidad ante las órdenes dic los jefes de sección >3.

A finales de octubre de 1936 se encontraban en Albacete capital mas de 3.000 brigadiistas lo que obligó al mandio a distribuirlos en los pueblos cercans dic Casas Ibáñez, Mahora, Madrigueras, Tarazona de la Mancha, Fuentealbilla, Almansa, Chinchilla, La Rodia, Quintanar dic la República (actualmente del Rey) y Villanueva de la Jara para que realizasen su períodio dic formación, dluedando en la capital la mayoría de los servicios descritos en el capítulo anterior. Además, se creó, a finales de noviembre, la Escuela Militar Superior enclavada en Pozo Rubio, a unos 20 kilómetros dic la capital, en una zona de bosque donde el campamento, formado por barracones de madera, quedaba oculto a 121 aviación enemiga. Adluí recibían formación intensiva los futuros oficiales. Los internacionales quedaron integrados en el ejército regular de cuyas 15 unidiades, denominadas brigadias, se les asignaron dic 121 XI a la XV.

4.1. La XI Brigada.

El día 29 de octubre se instalaron en los pueblos dic 121 provincia de Albacete las cuatro primeros batallones: en Tarazona de la Mancha, el "Edigar André" con 650 alemanes, austríacos y yugoslavos 211 mando dic Hans Khalc: en La Rodia, ci franco- belga "Comuna de París", con 650 hombres bajo las órdenes dic l)upré: en Madrigueras, el italiano "Garibaldii" con 520 hombres dirigido por Randiolfo Pacciardi: en Mahora, el "Dronlbro\vski", forniadio por polacos, búlgaros y balcánicos. Permanecieron en

23 B. Alcxandrc, J3riIisb 1 011(1lt('C2)S/OJ' 19,>6-1 939. 1982. pp. 68-69.

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J3riíadisIcis Cvii Julios Cii 7uicizoiva (/()

la ifa//Cha

la capital ul batallón( f'ranco-1x!ga ) y el 6 ( alomancs y l)t1C(ifliCOS ). El 25 llCgÚ 1

AI1icctc el ígeneral N1C1)UI (1UiCfl fue nonhrad() po! Largo (i1i11ero CO1Vi1flCktIitC jcfc (ic la XI Brigada.

Apenas so llC\1I)l al(70 fl1íS (.¡C una soimina dv militar. CUIflC1() SC

solicitó la cicaciñn O iflCOIpO1ICiúfl al frente de [Vladrid de la XII

Brigada.

El 30 de ovtuhrc, ci vomandintv Casado iflfO1IflI al Igeneral Kleber y al coinandante Vidal un una reunión celel)rada en Cl Estado Mayor de la división territorial de Albacete de la grave situación de Madrid cercada por los rebeldes, solicitalido la incorporación inmediata de la XI brigada. Ambos le indicaron que no estal)an preparados y que carecían de armamento) y municiones necesarias. Ademas, deseaban prepalal' una fuerza internaciónal sólida -con 8 ó 10 batallones- y entrenada. Sin embargo, ante el inmimente peligro) aceptaron, después de consultarlo con Martv, Gallo y Nicoletti, salir inmediatamente hacia el frente de Madrid.

Se decidió enviar a comienzos de noviembre 1 tres batallones que sumaban unos 2. 100 hombres, a pesar de su deficiente preparación, uniformmndolos con diversos modelos y armndolos con Cl material disponible. Su traslado se hizo pr ferrocarril incorpormndose el batallón polaco (4) en la estación ole Albacete tras ser trasladado en camiones desde Mahora: en la de La Gineta embarcó el franco-belga (1) l)roced1elite de Tarazona de la Mancha y o.leso.le la ole La Roda salía el alem1n (2).

Estos llegaron al frente de Madrid el 7. Los dem:ís batallones (3), y 6) seguirían

Nl iflf( )rIJk' ( :ivin:Ln clii l:J ft'cl 1:1 del 2 clt.' noviembre, A. (21Si(1 1. 01). Cii.. ). 101, ('1 (lía y Lu ii I. ní.

Op. CII.. P. 3. 'l 0.