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Genómica y Farmacogenómica

In document en el siglo xxi (página 170-174)

Agradecimientos

4.4. Genómica y Farmacogenómica

• Distinción entre peligro y riesgo:

— El peligro indica la posibilidad de que se produzca un he- cho.

— El riesgo indica la probabilidad de que tal hecho ocurra.

• Una moratoria sería justificable a condición de definir clara- mente sus objetivos y su duración, a fin de evitar la prohibición pura y simple que tal nombre ocultaría.

A la vista de la multitud de informes, unos a favor y otros más o menos en contra de los alimentos transgénicos, habría que decir, quizá, quehay muchas opiniones, pero pocos datos. Como dice el exper- to en nutrición Luis A. Rubio (comunicación personal): «es de cru- cial importancia no engañar al público sobre lo que realmente sabe- mos, y no vender como seguridades lo que sólo son conjeturas. Si desde el punto de vista genético los alimentos transgénicos pueden estar bien definidos, desde el punto de vista nutricional no lo están tanto».

Como ya he dicho otras veces, en muchas ocasiones además de hablar de manipulación genética hay que hablar de manipulación social, tanto en una dirección como en otra: tanto a favor indiscri- minado del progreso científico como en su contra.

de formar innumerables libros diferentes (los individuos genética- mente irrepetibles). En otras palabras, cada genoma es un libro di- ferente.

Al término de la secuenciación total del genoma humano en el año 2001 (Venter et al.,2001; Collins et al., 2001) y su perfecciona- miento en el año 2003 —el 14 de abril de 2003, el Consorcio Interna- cional para la Secuenciación del Genoma Humano,formado por labora- torios de seis países (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, China y Japón) hizo público que se había completado la secuencia del mismo— puede decirse que el círculo se ha cerrado.

Se ha llegado al fin del principio: ya se dispone de la base de datos ne- cesaria para iniciar la segunda fase de estudio que ya algunos deno- minan el Proyecto Proteoma,indicando que se trata de identificar las proteínas que los genes secuenciados codifican, analizando sus fun- ciones e interacciones. La Genómica ha entregado el testigo a la Proteómica. De esta manera, el Proyecto Genoma Humano abre las puertas a una nueva Medicina —la Medicina Genómica,que incluye la Farmacogenómica— que ha de ser de gran beneficio para la Humani- dad. No obstante, todos somos conscientes de los importantes pro- blemas éticos y jurídicos que se están planteando ya sea en términos de privacidad (relaciones laborales, seguros), patentes de genes hu- manos, identificación legal, etc.

Entre los medios técnicos de los que se ha de valer la nueva Me- dicina Genómica están los biochips de ADN: poderosa herramienta con la que se podrá analizar eficazmente la constitución genética de cada individuo o la expresión génica de las células normales o pató- genas. El transcriptoma, definido como el conjunto de moléculas de

ARNmensajero (ARNm) presentes en cada tipo diferente de célula por la expresión específica de sus genes, puede ser analizado con los biochips.

La Farmacogenómica (Bailey et al.,1999) se puede definir como el estudio de los efectos de los medicamentos sobre los genomas de los individuos. La Farmacogenómica constituye una poderosa estra- tegia en la comprensión de la enfermedad y en la caracterización de las respuestas biológicas a los medicamentos, tanto desde la pers- pectiva de su eficacia y toxicidad como de la identificación de las di- ferencias entre los tejidos normales y los patológicos (Furness y Po- llock, 2001). La Farmacogenómica puede tener un gran impacto en

el descubrimiento de nuevos medicamentos incidiendo en diferen- tes áreas del proceso, ya sea en la identificación de los compuestos químicos que pueden llegar a ser fármacos potenciales, ya sea en la modificación y adaptación de su estructura molecular asegurando la seguridad y eficacia clínica.

Las compañías farmacéuticas de los Estados Unidos invirtieron en I+ Den el año 2000 más de 26.000 millones de dólares (un 10%

más que en 1999), equivalentes al 20% de los ingresos por ventas.

Se estima que, por término medio, cada nuevo fármaco que se produce implica una inversión de 500 millones de dólares desde que se inicia la investigación hasta que se pone en el mercado.

A pesar de los elevados costos de producción los rendimientos com- pensan, como demuestran las estadísticas en los Estados Unidos donde se estima una prescripción media de cada medicamento por valor de 1,3 millones de dólares diarios, habiendo algún medi- camento que genera ingresos por valor de 11,2 millones de dóla- res diarios, como ocurre con el Prilosec®que es un medicamento anti-ulceroso (Furness y Pollock, 2001). En este universo farma- céutico de I+ Dnadie duda de que la Farmacogenómica va a jugar un papel especial.

La Farmacogenómica no es lo mismo que la Farmacogenética (Bailey et al., 1999). La Farmacogenética se puede definir como el estudio del efecto de los cambios en la secuencia de un gen sobre la actividad o función de la proteína que tal gen codifica. El Proyecto Genoma Humano ha puesto de manifiesto que los genomas de dos personas distintas coinciden en el 99,9% de sus bases. En otras pala- bras, la variación en el 0,1% del genoma es lo que diferencia gené- ticamente a dos personas. De la comparación de los genomas de di- ferentes individuos se podrá llegar a establecer la posible relación entre determinadas regiones del genoma y la predisposición genéti- ca a ciertas enfermedades, así como identificar mutaciones que pue- dan explicar las diferencias entre las respuestas individuales ante la enfermedad y los tratamientos con medicamentos (Furness y Po- llock, 2001).

En este contexto hay que decir que el Proyecto Genoma Humano ha puesto de manifiesto la existencia de un polimorfismo de sim- ples nucleótidos (SNP) que puede ser asociado con ciertas enfer- medades y respuestas a medicamentos, lo cual ha llevado a desarro-

llar una tecnología que permite identificar SNPsobre secuencias de genes determinados responsables de enfermedades concretas;

por ejemplo, el receptor del tromboxano A2 en el asma bron- quial o la citoquina interleuquina-6 en la enfermedad de Alzhei- mer. Existe un amplio catálogo de SNPen las bases de datos corres- pondientes.

Finalmente, habría que mencionar también el papel que la Far- macogenética puede jugar en el análisis de los genes que intervie- nen en los procesos de absorción, distribución, metabolismo y ex- creción de los medicamentos (genes denominados genéricamente

ADME). Las diferencias en la respuesta clínica a diversos fármacos puede ser atribuida a la variación genética existente en las pobla- ciones humanas en los genes ADME. Por ejemplo, un 30% de los pa- cientes no responde a tratamientos para bajar el colesterol o un 35% no responden a los beta bloqueantes (Furness y Pollock, 2001).

En 1992, Victor McKusick, uno de los grandes científicos del campo de la Genética Humana, decía: «los laboratorios genómicos serán el lugar de formación de los científicos del futuro: nueva raza de científicos preparados para capitalizar tanto la revolución de la Genética Molecular como la revolución de la computación. Ellos se- rán los líderes de la Biología del siglo XXI».

La investigación biológica actual se puede hacer en sistemas in vivo, in vitro o, últimamente, in silico; es decir, electrónicamente, usando los ordenadores.

En este contexto hay que recordar que el conocimiento de las se- cuencias de bases del ADNy sus correspondientes proteínas va a ser de gran utilidad en la industria farmacéutica, de donde se deduce la importancia de la información contenida en las bases de datos de secuencias. Tales bases de datos se pueden generar por la secuencia- ción directa del ADN(lo que es el Proyecto Genoma Humano) o a través de las denominadas etiquetas de secuencias expresadas(EST, por Expres- sed Sequence Tag) establecidas inicialmente por el grupo de Venter (Adams et al., 1991), pudiendo destacar dos compañías privadas Incyte (Palo Alto, California) y Human Genome Sciences (Rockvi- lle, Maryland) como pioneras. Por ejemplo, Incyte tiene una base de datos de más de 6,5 millones de EST. La aplicación de la Bioinfor- mática permite identificar conjuntos de secuencias solapantes que

conducirán al descubrimiento de los genes completos que codifican para proteínas. Las ESTson electrónicamente traducidas a putativas secuencias proteicas que, a su vez, son sometidas a análisis bioinfor- máticos de homología, permitiendo de esta manera descubrir nue- vos genes cuya función era desconocida.

4.5. La terapia celular en la medicina regenerativa

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