• No se han encontrado resultados

Hidalgos de leyenda: Bustamante. La antigüedad como valor

In document Elvira Valero de la Rosa (página 48-51)

4.2 Hidalgos y escudos

4.2.1 Hidalgos de leyenda: Bustamante. La antigüedad como valor

una actitud tan heroica, que bien podía haber incluido las flores de lis en su blasón, si no fuera porque ya le pertenecían al formar parte de la Casa Real de Francia (Asúa, 1909).

Al igual que en esta gesta, el padre Pareja en 1740 atribuye a un Bustamante el portar el pendón real en la batalla que supuso la toma de Alcaraz: “Entre todos se señaló mucho en la conquista Juan Díaz de Bustamante, tanto que fue el que puso el pendón real y católico sobre la Puerta que llaman de Granada” (1740, pp. 55-56). El paralelismo con claro objeto propagandístico es evidente, pero los datos parecen anacrónicos al contras- tarlos con obras más modernas y mejor documentadas.

La historia de los Bustamante la podemos comenzar con don Rodrigo de Bus- tamante, sobrino de Carlomagno, quien fundó la casa de Quijas en Cantabria. En la décima generación, Garcí Sánchez de Bustamante, que sirvió a don Alfonso XI, y vio recompensados sus servicios con imposición de la Orden de la Banda en el monasterio de las Huelgas de Burgos, en 1330, se

casó en Alcaraz con María de Haro.

Tuvieron tres hijos, uno de ellos, de nombre Gonzalo, se estableció en Alcaraz y contrajo matrimonio con María de Claramonte, fueron padres de don Juan, un valeroso caballero que vivió en tiempos de Juan II, re- cordado porque salió en socorro de Huéscar en 1434. El segundo hijo, Fernando, se marchó de Alcaraz, por ciertas disensiones, y se estableció en Casarrubios del Monte (Toledo) donde tuvo que pleitear por su hidal- guía contra el concejo, demostrando su ascendencia hasta Rodrigo, sobri- no del emperador Carlomagno. Fa- lleció en 1457, está enterrado en el convento de San Agustín de aquella localidad y en su sepultura figura su escudo de armas (Mogrobejo, 1999, pp. 134-156).

El padrón de caballeros hijos-

dado de 1425 recoge a la viuda de Dia Sánchez de Bustamante con sus hijos y a Gonzalo Díaz de Bustamante, son por tanto de los primeros pobladores de Alcaraz.

Las primitivas armas de los Bustamante son en campo de oro, trece roeles de azur.

A los que se puede añadir en jefe tres flores de lis (figura 5). Garcí Sánchez de Bustaman- te, el primero que casó en Alcaraz, añadió a su escudo la banda engolada en cabezas de

Figura 5. Blasón de los Bustamante con trece roeles puestos en palo de cuatro y uno en punta, sumados de tres flores de lis. Se encuentra en el santuario de Cortes.

dragones y bordura con las flores de lis, quedando el escudo partido, en el primer cuartel de oro, trece roeles de azur y bordura con flores de lis. Segundo cuartel, de gules, la banda engolada de dragantes (Mogrobejo, 1999, pp. 134-156). Por tanto, son tres los escudos que podían haber utilizado los Bustamante de Alcaraz (figura 6). A través de las fotogra- fías antiguas de Pedro Román hemos conocido el que se encontraba en una casa de la calle Granada, desaparecida en el pasado siglo, rescatándose su escudo que, aunque des- contextualizado, se colocó en el santuario de Cortes. Una de las rejas de esa casa exhibía en el copete un blasón con una banda y seis roeles a sus lados puestos en orla (figura 7).

Figura 6. Armas de los Bustamante según el Diccionario Hispanoamericano de Heráldica de Mogrobejo. El tercer escudo se encontraba en la casa de la calle Granada. Hoy se encuentra en el santuario de Cortes.

Figura 7. Casa desaparecida en la calle Granada, con los tres es- cudos, de derecha a izquierda:

Bustamante, Auñón y Montoya (los tres están hoy en día en el santuario de Cortes). En el co- pete de la reja un pequeño escu- do con una la banda y seis roeles en orla. Detalle de la fotografía de Pedro Román. LAR-514.

Ya se hacía alusión a la calidad de este linaje en el expediente de Alonso de Busto Bustamante para el há- bito de Santiago en 1629, los testigos resaltan la nobleza de la abuela del pretendiente, doña Catalina de Bustamante, de la que se dice que pertenece a uno de los linajes más notorios y antiguos, cristiana vieja y “de la gente más lucida de la ciudad”.

Don Alonso de Bustos Bustamante, que contaba con 34 años, era alguacil mayor de la inquisición de Alcaraz, hijo del doctor Alonso de Bustos y Bustaman- te, consultor de las Inquisiciones de Sevilla y Granada, que contrajo matrimonio con doña Juana de Aguilar Mosquera, natural de Alcalá de Guadaira (Sevilla). Su abuelo, don Alonso de Bustos, fue natural de Lezuza, hacendado de tierras, molino y viñas. Regidor, alcal- de de la Hermandad y de los Ríos por el estado de los hidalgos y familiar del Santo Oficio en Alcaraz. Los Busto eran considerados hidalgos notorios de sangre

y pertenecían a la cofradía de San Salvador. Se les guardaba exenciones y libertades de hidalgos y no se les repartía moneda forera como a los pecheros Descendían los Bustos de los conquistadores de Alcaraz31. Las armas son escudo partido de azur y oro, cargado de un águila del uno al otro (figura 8). Algunos pueden incorporar el lema: “aunque no soy toda de oro, en lo azul tengo el tesoro (Mogrobejo, 1999, p. 195). Son las mismas que declaraban poseer los Vázquez de Busto de Alcaraz en el expediente de la Orden de Santiago citado.

In document Elvira Valero de la Rosa (página 48-51)