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ECONOMÍA EN ALBACETE A FINALES DEL ANTIGUO RÉGIMEN

A. EL MUNICIPIO ALBACETENSE. ESTRUCTURA Y COMPOSICIÓN SOCIAL EN EL ANTIGUO RÉGIMEN COMPOSICIÓN SOCIAL EN EL ANTIGUO RÉGIMEN

2. EL HOGAR: FORMAS DE RESIDENCIA Y COMPOSICIÓN

2.2.1 Los hijos

El peso de los hijos en el agregado doméstico en las poblaciones man- chegas estudiadas ofrece cifras dispares, pues por ejemplo Albacete (1 ,58) tiene los datos más bajos de las localidades expuestas en la anterior tabla, mientas que la población que más ofrece, Alcalá del Júcar con 2,65, está muy alejada de aquél". Si bien los datos suelen estar en torno a los 1,85 hijos por agregado, hay mucha más variedad de situaciones que otros aspectos.

La cifra tan baja del número de hijos encontrados en Albacete responde qui- zás, no sólo al escaso tamaño del hogar, sino también que es una fotogra- fía de un momento concreto, en el que los hogares estaban en plena formación.

El número de hijos menor en el conjunto de la castilla meridional con respecto al norte peninsular responde a condicionamientos socioculturales concretos, pues al ser un sistema hereditario igualitario, lo que ofrece es una importante neolocalidad. Los miembros responden de forma diferente a otros lugares como la Cataluña rural, donde un sistema de transmisión de bienes único produce una corresidencia del hijo mayor hasta la muerte de los padres, y un problema endémico con los segundones. Esto son obligados a veces a convivir bajo la autoridad de los hermanos mayores, o empujados a marchar de la casa de los padres, como indica LlorenÇ Ferrer 192.

Los hijos determinan, en gran medida, el tamaño del agregado doméstico. Su pequeño tamaño en el hogar albacetense en 1787 determinó las cifras tan bajas que se han encontrado. El porcentaje de hijos sobre el tamaño total del hogar es también reducido, como se aprecia en la tabla 24.

Mientras que en las demás poblaciones de la muestra (escogidas una en La Mancha albacetense, otra en la manchuela albacetense y otra en La Mancha de Ciudad Real), el porcentaje de hijos está ligeramente por encima del 50%, en Albacete este porcentaje está por debajo (46%). Esta cifra está muy cer- ca de los datos que Francisco García ofrece para Alcaraz' 93, aunque algo infe- rior.

Este dato, si bien ofrece diferencias notables, todavía lo son más en casos como Galicia (SAA- VEDRA, P.: La vida cotidiana en la Galicia... op. cit.) o la Cataluña rural (FERRER 1 ALÓS, LL.:

"Segundones y actividad económica en Cataluña (siglos XVIII-XIX). Reflexiones a partir de la familia Berenguer de Artés", en Revista ADEH, XXI, II, 2003, pág. 103)

92 FERRER 1 ALÓS, LL.: "Segundones y actividad económica en Cataluña (siglos XVIII-XIX) ...

op. cit. pág. 103

"' El tamaño de los hijos en la comarca de Alcaraz oscila entre el 45% y el 50% (GARCÍA GONZÁLEZ, E: Familia, propiedad y reproducción social... op. cit., pág. 366)

Población Tamaño Hijos % hijos sobre total Albacete 3,42 1,58 46,2%

La Roda 3,86 1,95 50,5%

Tomelloso 3,74 1,89 50,5%

Abengibre 4,03 2,12 52,6%

Nota: Para Albacete los datos están referidos a 1787, para las demás 1752. Para Abengibre, Tomelloso y La Roda, están cogidos el tamaño sin criados

Fuente: Para Albacete Padrón del censo de Floridablanca para la villa de Albacete AHPA Secc. Municipios caja 433; para las demás poblaciones (GARCÍA GONZÁLEZ,

F: "La ocupación del territorio..." op. cit. pag. 39)

Gráfico 9.

EDAD DE LOS HUOS EN EL HOGAR (1787)

lw0

1=

18-35

0-18 2431

•18-35 630

035- 37

Fuente: Padrón del censo de Floridablanca para Albacete AHPA Secc. Municipios, caja 433

Otra variable importante en los hijos es su edad. Para ello se ha ela- borado el gráfico 9, en el que se representa los datos brutos en cuanto al núme- ro de hijos por hogar; y en las tablas 25 y 26, donde se aprecia el número de hijos por edad y por sexo y según la estructura del hogar donde se ubi- can. El mayor número de hijos, como es logico, se corresponde a los vás- tagos que están dentro del periodo de edad comprendido por menos de 18 años. Esta cifra asciende a 2431 hijos, es decir casi 8 de cada 10 tienen menos de 18 años' 94. El siguiente periodo de edad se establece entre los 18 años y los 35 años. Aquí la cifra desciende notablemente, pues sólo 2 de cada diez hijos tienen esta edad. Por último, los hijos de más de 35 apenas sobrepa- san el 1% del total. Esta estructura ofrece una baja pauta residencial con los padres a edad avanzada, ninguna cuando los hijos contraen nupcias, sino es por migraciones de los esposos, sobre todo cuando éstos son soldados.

El porcentaje de hijas corresidentes en los hogares se incrementa con respecto a los hombres si se avanza en la edad de los mismos. Esta mayor pauta de residencia con los padres a avanzada edad en el seno de las muje- res se corresponde a unas mayores tasas de celibato de las mismas`, mien- tras que los hombres tienden a dejar el hogar antes, pese a no hacerlo en muchas ocasiones contrayendo nupcias. Esto quizás tiende a confrontarse con la edad de acceso al matrimonio, más baja para las mujeres, pero en nuestro caso los hombres, como ya hemos comprobado, tienen una edad de acceso al matri- monio apenas superior. Esto provoca que suelan abandonar el hogar relati- vamente temprano, ya sea contrayendo nupcias, ya sea en estado de solte- ría. Esto quizás tenga que ver con los efectos de la patria potestad, es decir, ante la idea de seguir bajo el poder del padre, y estando sujeto a él tanto en persona, como en los salarios que recibiría, quizás muchos individuos deci- diesen abandonar el hogar paternal tras los 25 años y emprender vida en soli- tario hasta encontrar una mujer con quien casarse''. De esta ventaja, sin embar- go, no disponía la mujer.

' Estaes la misma cifra que Francisco García obtiene e Alcaraz (GARCÍA GONZÁLEZ, E: La Sierra de Alcaraz en el siglo XVIII... op. cit. pág. 223

La cifra de celibato definitivo para la mujer era de 7,4%, frente al 4,3% de los varones.

David Reher, en el caso de Cuenca, cree que el mayor número de hijos varones en el hogar se debe a una menor migración, y a unas mayores posibilidades de trabajo (REHER, D.: Familia, pobla- ción... op. cit. pág. 153), sin embargo, nosotros creemos en nuestro caso que el menor número de varones en el hogar no se corresponde con lo contrario, es decir, con mayor emigración y menor posibilidad de trabajo, sino que los varones, gracias a las oportunidades laborales, pueden obte- ner mayor autonomía y liberarse de la patria potestad, aún sin obtener nupcias, como lo demues- tra el mayor índice de soltería en los mismos.

Tabla 25. Hijos según su edad, sexo y el tipo de hogar donde se ubican (Albacete, 1787)

EDAD SEXO

Varones % Mujeres % Total

Menos de 18

1265 79,21 1156 77,53 2421

18-35 319 19,97 311 20,85 630

Más de 35

13 0,81 24 1,60 37

TOTAL 1597 lOO 1491 100 3088

Fuente: Padrón del censo de Floridablanca de la Villa de Albacete. AHPA Secc.

Municipios, caja 433

Sólo 2 de cada 10 hijos conviviendo en el hogar tenía más de 18 años, algo muy indicador de unas estrategias concretas de nueva residencia y de una gran oferta de trabajo. Esto se refleja tanto en el ámbito agrario como en el artesanal, como puede observarse posteriormente en el incremento de cabezas de familia ejerciendo de mozos sirvientes o en labores artesanales, en el transcurso de la segunda mitad del siglo XVIII. Sin embargo, los cor- tes de edad a veces quedan un poco ambiguos en la Edad Moderna, donde la frontera entre la infancia y la juventud era a veces difusa' 97, pues en la mayo- ría de la población se veían obligados a utilizar a los hijos en labores com- plementarias a edades muy tempranas, para conseguir la supervivencia del propio hogar.

Un 7% de los hijos que confluyen en el agregado doméstico complejo son mayores de 35 años, mientras que en el hogar nuclear los hijos mayo- res de 35 sólo suponen un 1%. En grandes cifras, en los agregados domés- ticos complejos, 3 de cada 10 hijos tienen más de 18 años, mientras que en los hogares nucleares estas cifras se rebajan a 2 de cada 10.

' GARCÍA GONZÁLEZ, E: Los jóvenes en las familias albacetenses de/siglo XVIII... op. cit. pág.

113

Tabla 26. Estructura del hogar según la edad de los hijos (Albacete, siglo XVIII)

ESTRUCTURA DEL HOGAR

Edad Nuclear % Complejo %

<18 2380 78,57 41 69,49

18-35 616 20,33 14 23,72

>35 33 1,08 4 6,77

Total 3029 100 59 100

Fuente: padrón del censo de Floridablanca de la villa de Albacete, AHPA Secc.

Municipios, caja 433

Una de las causas de la mayor proporción de hijos mayores de 18 años en hogares complejos es porque gran parte de éstos están encabezados por viudas, lo que favorece que los hijos varones acompañen en el hogar hasta épocas tardías, realizando el trabajo que antes hacía el padre, manteniendo de esta manera a la madre, o disfrutando de sus bienes. De esta manera, el hijo que va a corresidir con la madre, trabajando en las labores de la hacien- da que dejó el padre será recompensado en el momento en que la madre haga el testamento. Ejemplo de ello lo tenemos el testamento de Sebastiana Nava, de estado viuda, quien convivía con su hijo Diego Nava de 30 años, que se ocupaba de la labor. Además convivía con dos hijos menores de 18 años y otro más de 20 años. En dicho testamento nombra como herederos universales a los 4 hijos, pero da un legado de 550 reales a Diego por haberse ocupado del la labor después de la muerte del padre 98.

Ejemplo de otro tipo de estrategias, en el que el hijo decide quedar- se en el hogar encabezado por su madre viuda, lo tenemos en Rosa María, vecina viuda en la Calle de la Concepción con 65 años de edad, y que vive con su hijo y su hija, aunque ésta está casada, pero cuyo marido está fuera como soldado". El hijo tiene 36 años y es zapatero. Con este sueldo segu- ro que consigue llevar adelante el hogar, pero con el que conseguirá bene- ficios en el acto testamentario que se llevará a cabo, poco antes de la muer - te de la madre.

" (AHPA, Sece. Protocolos, libro 69, 11/01/1760 "Testamento de Sebastiana Nava").

' Padrón del censo de Floridablanca para la Villa de Albacete AHPA Secc. Municipios caja 433

Estos datos reflejan una mayor convivencia entre generaciones en el caso de hogares complejos, mayor confluencia de parientes y mayor resi- dencia de los hijos con los padres. Además en nuestra geografía suelen estar acompañados de un mayor nivel de riqueza, nivel que permite esos lazos de solidaridad antes mencionados. Este nivel permite seguir manteniendo a hijos en el propio hogar", y quizás una mayor libertad de éstos en la gestión de sus propios recursos`.

Labradores, profesionales y burócratas y miembros de la élite de poder son los que mayor proporción de hijos mayores de 25 años tienen en el hogar junto con las viudas. En contraposición, jornaleros y mozos sirvientes son

los que tienen una menor proporción de hijos mayores de 25 años. Las muje- res viudas y los comerciantes tienen un cariz especial a este respecto. Las viudas tienen ese cariz especial porque aunque asuman la representación del hogar, son los hijos en la mayoría de ocasiones los que siguen con la acti- vidad profesional del padre, por lo que prefieren seguir corresidiendo en la casa originaria. En el caso de los comerciantes porque la mayoría de ellos tienen una edad muy joven, debido a que es una actividad que empezó a tener su auge en la villa a partir de estos años, sobre todo por el establecimiento de la feria en 1783 202.

2(X) Nuestras cifras más altas de hijos corresidiendo con más de 25 años son los correspondientes a

viudas, labradores, profesionales y élite, cifras que son muy parecidas a las que Francisco García tiene para Alcaraz al respecto de Élite de Poder y Profesionales (7,6% y 6,1% respectivamente), y algo menores en las otras dos. Estos grupos también van a ser los que tendrán un nivel de com- plejidad mayor en los agregados domésticos. (GARCÍA GONZÁLEZ, E: Las estrategias de/a dife- rencia... op. cit. pág. 126).

201 La cuestión de la contextualización de los datos sobre el hogar y la familia han sido puestos en liza desde hace ya tiempo. Así, desde finales de los años 80 se había consagrado la aplicación de una perspectiva de análisis socialmente diferencial en función de los grupos sociales, más que de condicionantes geográficos, comoanteriormente se llevaba haciendo (GARCÍA GONZÁLEZ, F.:

"Historia de la familia y campesinado..." op. cit. pág. 165).

2112 La cuestión de la feria la abordaremos en capítulos posteriores con más profundidad.

Tabla 27. Edad de los hijos según el grupo socioprofesional del cabeza de familia (Albacete, 1787)

Menos de 25 años

A partir de 25 años

JOR 730 96,4 3,6

ART 764 94,3 5,7

MUJ 378 79,1 20,9

MOZ 483 97,5 2,5

LAB 265 92,8 7,2

COM 165 98,1 1,9

PFL 74 93,2 6,8

ELI 46 93,6 6,4

POB 10

1

90

1

10

Nota: JOR = Jornalero; ART = Artesano; MUJ = Mujeres viudas o solteras; MOZ = Mozos sirvientes; L4B = Labradores; COM = Comerciantes; PFL = Profesionales libe-

rales y burócratas; ELI = Elite; POB = Pobres

Fuente: padrón del censo de Floridablanca de la villa de Albacete (AHPA Secc.

Municipios, caja 433)

Hay una gran disparidad de situaciones, condicionadas por el con- texto de cada uno de los agregados, y por la flexibilidad en el sistema de heren- cia y transmisión del patrimonio. En otros lugares como Cataluña, donde el sistema hereditario no era de forma igualitaria, los hijos de familias acomodadas, por ejemplo, tenían unas ciertas pautas de comportamiento ya marcadas, debi- do a la restricción que producía dicho sistema"'. Otro tipo de estrategias son las realizadas en el momento en el que el cabeza de familia está suficiente- mente acomodado para acarrear con los gastos de un pariente y de los hijos, aún éstos con unos años cercanos a la edad media de acceso al matri-

3Así por ejemplo sobre el destino de los hijos en los labradores catalanes: "Les implications de systé- mes successoraux comme le systéme catalan pour la société dans son ensemble sont exprimes par ce dicton local bien connu: El primer fil! hereu, el segón capella i el tercer advoca:." (BARRE- RA GONZÁLEZ, A.: "Ames et cadets dans le contexte dun systéme de familla-souche. Étude de vuelques cas catalans", en SEGALEN, M. y RAVIS-GIORDANI, G. (Dm): Les cadets, París, CNRS, 1994, pág. 141

monio. Este es el ejemplo de Alfonso Denia, vecino en la Calle de la Concepción, administrador de correos de 44 años, casado, con tres hijos, un criado y un sobrino". El hijo mayor, de 24 años, es oficial de correos cobrando 1100 reales al año, un sueldo suficiente para fundar un nuevo hogar, aunque sigue corresidiendo con sus padres en busca de unas buenas nupcias.

2.2.2 Parientes corresidentes

El número de parientes en el hogar albacetense tiene similitudes y diferencias según en qué zona nos encontremos de la región castellano-man- chega. La cifra de Albacete (0,05 parientes por hogar) es muy parecida a la que ofrecen dos localidades de la comarca hoy llamada La Manchuela albacetense, como son Abengibre (0,05), Jorquera (0,06) y Casas Ibáñez (0,05).

Al contrario, presenta disparidades con las poblaciones pertenecientes a La Mancha, como las localidades albacetenses de Villarrobledo (0,13) y La Roda (0,10), las poblaciones de Ciudad Real como Socuéllamos (0,15), Tomelloso (0,11) o zonas más al sur, como Almodóvar del Campo (0,1 5)205V Curiosamente la cifra albacetense se asemeja más a las localidades con menos habitantes, como Abengibre o Jorquera, que las grandes concentraciones de población manchegas, como Villarrobledo o Tomelloso.

Sobre el total de los hogares albacetenses, el 4,2% contienen en su interior a parientes corresidentes, ya sean ascendentes (suegros, suegras o madres); colaterales (hermanos y hermanas o cuñados y cuñadas), o descendentes (nietos, nietas, sobrinos y sobrinas). Este pequeño número de parientes corre- sidentes es consecuencia lógica de una estructura del hogar con marcada ten- dencia nuclear, y donde los agregados complejos tienen poca importancia en el total de ellos 206. Según algunos autores, esto indica también una pau- ta de comportamiento cada vez más acusada, donde las formas de asocia-

Padrón del censo de Floridablanca para la villa de Albacete AHPA Secc. Municipios, caja 433

2 Todos estos datos están sacados del reciente trabajo de Francisco García sobre la familia y la pobla- ción en Castilla La Mancha: "La ocupación del territorio..." op. cit. pág. 39

2(, De esta forma González Portilla y Urrutikoetxea Lizarraga indican un porcentaje muy alto de parien- tes corresidentes (16,35% en Guipuzkoa, 14,57% en la Llanada Alavesa, y casi un 14% en la Bizkaia Oriental), lo que supone unos índices de complejidad en el hogar muy importantes (57,1%;

41,63% y 41,03% respectivamente en las zonas geográficas antes señaladas: "Parientes copresi- dentes y familia troncal campesina. Ciclo de vida, estrategias familiares y mercado laboral (El País Vasco a mediados del siglo XIX), en VII Congreso de la ADEH ,2004).

ción entre parientes disminuyeron con el tiempo`, y según se fue acrecen- tando el tamaño de población de la villa.

Los parientes colaterales son la mayoría, ya que casi 6 de cada 10 parientes son de este tipo. Hay que señalar que su corresidencia se debe prin- cipalmente a dos causas. La primera de ella es por la solidaridad entre her- manos, pues tras la muerte de los padres de éstos se acudiría, o bien a reor- ganizar el hogar en tomo a una jefatura del mismo distinta, en el que algu- no de los hermanos ocuparía el papel del fallecido padre o madre"; o bien a acudir al hogar que habría formado un hermano, siempre y cuando éste pudie- ra mantener a alguno de ellos. La otra causa es cuando uno de los herma- nos o hermanas, tras dejar el hogar de los padres y formar otro con un cón- yuge, queda en estado de viudedad, y en el caso de que algún hermano haya quedado soltero, solían convivir juntos o juntas para compartir compañía, mesa, gastos e ingresos.

En cuanto a los parientes descendentes, son un tercio del total de los mismos, es decir, nietos, nietas, sobrinos y sobrinas. En la mayoría de oca- siones la corresidencia de estos parientes responde a lazos de solidaridad, sobre todo ante la imposibilidad de una familia de poder mantener a un hijo, por lo que ésta delega esa responsabilidad en el hogar de otro familiar que pudiera hacerse cargo de la supervivencia del vástago. En algunos casos, sobre todo en los sobrinos, la acogida de estos parientes responde más a casos de extrema necesidad, sobre todo en el momento que mueren sus padres, y son recogidos, de esta manera, tras quedarse huérfanos.

207 "Au XVIIIe siécle, la situation évolue vers une diminution de ces formules dássociations frater- nelies. Ce mouvement de recul se produit alors que la familia nucléaire gagne des positions trés importantes" (MARCHINI, A.: "La question des cadets vue depuis la Méditerranée: fiction récen- te ou subtile réalité", en SEGALEN, M. y RAVIS GIODANI, G. (Dir.): Les cadets... op. cit. pág.

121

208 Esta situación dei hogar siempre es transitoria pues, como pudimos comprobar en el apartado ante- rior, el matrimonio es una pauta cultural casi universal en la sociedad del Antiguo Régimen. En la sociedades se suele dar una importancia relevante al status matrimonial, frente a la soltería (LEV!- STRAUSS, C.: "La familia", en SHAPIRO, H. L.: Hombre, cultura y sociedad, México,, Fondo de Cultura Económica, 1975, pág. 302).

Gráfico 10.

PARIENTES CORRESID ENTES EN EL HOGAR (ALBACETE, 1787)

4%-- o Sobrinos

4% 8%

a Cuñados

wZi

____________________ QHermanos 0 Suegros

•Madres o Nietos 51%

Fuente: Padrón del censo de Floridablanca de la villa de Albacete. AHPA Secc.

Municipios caja 433

Aunque los casos de solidaridad entre parientes sea muy importan- te, no hay que olvidar tampoco la función de muchos de los parientes des- cendentes, sobre todo los más jóvenes, en servicios de la casa que les aco- ge, bien como criado del propio hogar, bien sirviendo en actividades agrí- colas, comerciales o artesanales que están en propiedad del cabeza de familia. En la villa de Albacete no era tan frecuente procesos como lo que se producían en Inglaterra con el life-cycle servant 209. Estos procesos eran más bien escasos y producían una circulación de parientes, activos todos ellos en circuitos de intercambios y de prestaciones recíprocas 20.

Un dato muy clarificador es la proporción menor de parientes ascen- dentes. De hecho sólo un 8% de los parientes corresidentes son de este tipo, reduciéndose a suegras y madres que, tras la pérdida del cónyuge se refu- gian en el hogar de los hijos. Esto sólo era posible en hogares con posibi- lidad de ofrecer dicha supervivencia, como Juan Moreno 2 ', sastre de 36 años,

En su estudio sobre los jóvenes en Albacete, Francisco García cuestiona la validez del lfe-cycle servant en la provincia, y está más de acuerdo con la primera idea que exponemos, y es la ocul- tación de un trabajo de mozo o criado en esos parientes considentes descendentes (GARCÍA GONZÁLEZ, F.: "Los jóvenes en las familias albacetenses del siglo XVIII..." op. cit. pág. 116)

210 LEBRÚN, F. y BURGUIÉRE, A.: "Las mil y una familias..." op. cit. pág. 49

211 Para los datos sobre parientes en 1787: Padrón del Canso de Floridablanca, AHPA Secc. Municipios caja 433