3. Modelo de comunicación territorial efectiva
3.2. Caracterización de procesos y reconocimiento de elementos principales durante la comunicación
3.2.1. Identificar y caracterizar elementos de comunicación territorial efectiva (qué lenguajes, qué
mensajes y cuáles MCT)
En las interacciones con el ámbito de la política pública desde los proyectos de vinculación, se pudieron identificar y caracterizar elementos de COMUNICACIÓN TERRITORIAL EFECTIVA a través de diferentes formas de representaciones del conocimiento acerca del territorio: de tipo cualitativo (fotografías, descripciones orales y textuales, croquis, etc) y de tipo cuantitativo (estudios estadísticos, diagnósticos básicos, levantamientos de precisión, etc.). Dichos elementos facilitaron la comunicación entre agentes de la POLÍTICA PÚBLICA y de la GEOMÁTICA, es decir, se recurrió al uso de MCT para comunicar tanto resultados de investigaciones científicas como experiencias, información y conocimientos de procesos políticos.
Se ha podido notar que la COMUNICACIÓN TERRITORIAL puede ser representada como un subsistema entre seres humanos en sociedad, que integra al modelaje y al conocimiento acerca del territorio desde diferentes enfoques para facilitar su absorción, asimilación y aplicación tácita y explícita. En este subsistema los portadores de modelos de conocimiento traen consigo lo que ellos saben acerca de un territorio ligado a su dimensión contextual, a lo que aprenden de sus experiencias y a su intencionalidad de compartir con otros.
Qué lenguajes
Se considera el reconocimiento y caracterización de los diferentes tipos de lenguajes que utilizan los agentes para aprender durante encuentros entre el ámbito de la GEOMÁTICA y la
POLÍTICA PÚBLICA. Es decir, aquellos lenguajes que facilitan procesos cognitivos durante interacciones, para este caso, durante proyectos de vinculación. Bajo este esquema de lenguaje se identificaron lenguajes del tipo espacial, oral, visual y corporal.
Qué momentos de retroalimentación
Como ya se planteó, el proceso de retroalimentación no solo se trata de enviar un mensaje y que se reciba por parte de un receptor; se trata principalmente de que este mensaje que ha sido enviado desde un transmisor tenga un efecto o repercusión en el comportamiento del receptor, es decir, que actúe en consecuencia una vez que ha recibido el mensaje, para que
posteriormente este comportamiento tenga un efecto de vuelta sobre el comportamiento de quien primero envió el mensaje.
En este modelo, la retroalimentación retoma este entendimiento y lo clasifica en los diferentes tipos de momentos en los que puede ocurrir, como son aquellos relacionados directamente con la(s) forma(s) de COMUNICACIÓN TERRITORIAL emergente(s), esto es, que habrá momentos de retroalimentación durante los procesos de comunicaciones territoriales primarias, durante las comunicaciones territoriales horizontales y durante las comunicaciones territoriales formales (los cuales se abordarán a detalle en la sección 3.3 de esta tesis).
Cuáles símbolos y mensajes
En la comunicación a través de MCT, los símbolos y mensajes son en general patrones de la estructura comunicativa que contienen significados territoriales.
Dichos patrones se pueden ilustrar en casos aplicados como los de mapas conceptuales y los trazos realizados sobre mapas a manera de objetos territoriales (vías, conglomerados, áreas, asentamientos, etc.), como los realizados durante el proyecto de vinculación con una política de desarrollo regional equilibrado, en los que se planteó una correspondencia entre los diferentes significados que cada agente tenía con respecto a diferentes símbolos y conceptos relacionados con la temática de desarrollo regional.
Esto puede significar que los símbolos correspondientes están conectados, “dentro de la cabeza” de cada agente participante, en formas que también pueden llegar a ser correspondientes en algunos casos entre agente y agente.
Dado que algunas personas piensan de modo más semejante, entre sí, que otras, se pueden encontrar empates entre significados de símbolos que hacen alusión a un territorio; por ejemplo, en la selección de proyectos estratégicos para el país, en la que cada proyecto era representado por un símbolo distinto y en los que se pudieron encontrar empates o correspondencias entre las selecciones de los diferentes agentes.
Se concluye que para este modelo puede presentarse alguna suerte de correspondencia parcial entre MCT, en la cual se asocian los significados de los agentes participantes cuyo desencadenamiento de símbolos en su pensamiento es similar; es decir, que se puede reconocer una correspondencia entre:
1) el repertorio de símbolos para representar a un territorio, y 2) los patrones de desencadenamiento de significados.
La significación aparece cuando hay un isomorfismo entre símbolos gobernados por reglas, de un lado, y cosas del mundo real del otro. Si un isomorfismo es muy simple (o muy familiar), nos inclinamos a decir que el significado a que nos da acceso es explícito: vemos el significado sin ver
el isomorfismo. El ejemplo más sobresaliente al respecto es el del lenguaje humano; a menudo la gente atribuye significados a las palabras mismas, sin advertir en absoluto el muy complejo isomorfismo que es, en realidad, lo que las dota de significación. Se comete el error de atribuir toda la significación al objeto (la palabra), antes que el vínculo entre ese objeto y el mundo real (Hofstadter, 1987, p. 175).
En una conversación puede haber significados explícitos e implícitos; el más visible de los primeros es simplemente la historia relatada. El significado explícito es, estrictamente hablando, en gran medida implícito en el sentido de que los procesos cerebrales requeridos para comprender los acontecimientos incluidos en la anécdota, manifestados solo como signos negros sobre papel blanco, son increíblemente complejos. No obstante, consideraremos dichos acontecimientos como significado explícito de la conversación, y supondremos que todos los participantes de la conversación aplican más o menos el mismo isomorfismo para absorber tal significado a partir de los signos explícitos (impresos) (Hofstadter, 1987, p. 412).
Cuáles modelos de conocimiento territorial (MCT)
In the tradition of science, experimentation is a key and invaluable resource, for which data collection and the processing and application of information to sustain or reject hypotheses is a common approach. What makes this approach different is its main thesis – the assumption that conversations between scientific and societal actors should be base on cognitive knowledge frameworks emerge out of the fusion of one or more knowledge domains; a transdisciplinary process evolves through which cognitive bridges are built not only within geomatics/GI science but also with other knowledge domains, such as public policy, land-‐scape ecology, and criminology (Reyes, C.; 2014, p. 193).
Durante la interacción con agentes sociales en torno a un problema territorial a través de conversaciones que se basan en marcos cognitivos de conocimiento, se puede observar que una combinación de modelos de conocimiento, cualitativos y cuantitativos, acerca del territorio puede ser una manera eficaz de comunicación entre la POLÍTICA PÚBLICA y la GEOMÁTICA.
La comunicación como proceso que integra al modelaje y al conocimiento acerca del territorio ha facilitado su absorción, asimilación y aplicación tácita y explícita. Ha permitido que emerja una organización natural de su aprendizaje en un entorno de intercambio y compartición, ha ocurrido que, habiendo o no una gestión planificada con anterioridad de por medio, los sujetos portadores de modelos de conocimiento hagan explícito lo que ellos saben acerca de su territorio ligado a su contexto y a lo que aprenden de sus experiencias, y lo han compartido con otros.
El conocimiento acerca del territorio en el contexto de la GOBERNANZA, por ejemplo, genera sus propias estructuras y conclusiones, las cuales han sido capaces, en algunos casos, de impactar tanto en los modelos de conocimiento como en los métodos y técnicas de la investigación académica, desde cómo estos resultados deben ser adquiridos, percibidos y utilizados.
Un modelo de conocimiento acerca del territorio se construye sobre una base espacio-‐
temporal, y puede hacerse explícito a través de representaciones de objetos geoespaciales, es decir, propiedades del espacio geográfico ligadas a un atributo georreferenciado en las que la dimensión temporal debe ser considerada. De acuerdo con Wegener (2000, p. 5), existen tres categorías de modelos referidos al espacio geográfico con respecto a su grado de formalización:
a escala, conceptuales y matemáticos.
Los modelos a escala son representaciones de características físicas del mundo real tales como los modelos digitales de terreno o modelos de redes de sistemas hidrológicos. Los modelos conceptuales usan un lenguaje quasi natural o diagramas de flujo para dibujar los componentes del sistema bajo investigación y resaltar las ligas entre ellos. Los modelos matemáticos operan los modelos conceptuales representando sus componentes e interacciones con construcciones matemáticas. Los modelos matemáticos pueden usar los modelos a escala para organizar sus datos (Wegener, 2000, pp. 5-‐14).
Los modelos de conocimiento acerca del territorio para gobernar son construidos bajo ciertas metas y restricciones.
El modelo debe ser, por ejemplo, diseñado para producir el plan con menores costos capitales, sociales y de accesibilidad. La salida o resultado de este tipo de modelos es una proyección de lo que el sujeto piensa que es deseable para su territorio, más que un reflejo simple de procesos naturales (Brewer y deLeón, 1983, pp. 135-‐138).
El uso de modelos matemáticos como ayuda para informar a los agentes que gobiernan es suficientemente importante como para ser examinado con más detalle. Los modelos matemáticos pueden representar el comportamiento de sistemas del mundo real por medio de símbolos y números, que transmitan conocimiento e información a quienes elaboran líneas de acción que dirijan el futuro de un territorio. (Basado en C. Lee [1971, p.14].)
El potencial de los modelos acerca del territorio para comunicar durante procesos de selección de prioridades de política, programación y focalización de acciones, en términos de su habilidad para ayudar al agente a entender el comportamiento de sistemas territoriales, puede ser utilizado como una de las bases fundamentales de cualquier política pública.
La comunicación a través de modelos de conocimiento acerca del territorio no intenta reemplazar el juicio de los expertos o tomadores de decisión; representa la provisión de una aproximación sistémica para ayudar a comunicarse al agente con otros agentes para elegir un curso de acción a través de la comparación y selección de alternativas, a la luz de un modelo de COMUNICACIÓN TERRITORIAL.
El proceso de gobernar sin la emergencia y construcción de modelos acerca del territorio sería un proceso muy sesgado. Cualquier involucrado en el proceso de gobernar o dirigir (steering) un territorio, en cualquier capacidad o autoridad, puede elaborar modelos de conocimiento acerca
de lo que gobierna en el espacio-‐tiempo. Tales modelos pueden ser extensivos en alcance y basados en el análisis científico, pero por igual pueden ser limitados e informados por experiencias personales.
Los modelos pueden ser claros y hacerse explícitos fácilmente o mantenerse tácitos en la mente del agente. Forman parte de ellos toda clase de expresiones geoespaciales (imágenes, juicios, hechos, objetivos, futuros deseables, metáforas, historias, hipótesis y visiones).
Durante el proceso de gobernar, los MCT pueden ser construidos en una combinación de ideas tácitas, explícitas e implícitas de los agentes acerca del territorio. Los agentes por igual cuentan con ideologías, prejuicios, emociones, intereses personales, etc., que inevitablemente llegan a involucrarse durante la construcción de los MCT, lo cual los torna complejos de analizar más a fondo, pero por lo que se puede interpretar que por igual son este tipo de modelos implícitos los que gobiernan a aquellos que gobiernan al territorio.
Los MCT siempre están ahí; sin embargo, pueden ser recreados y cambiados. Durante su elaboración los retos para gobernar pudieran ser definidos y formulados como parte de una agenda territorial de prioridades. La geoinformación puede ser colectada, generada y agrupada;
las opiniones pueden ser integradas y seleccionadas. En procesos para gobernar un territorio los MCT deben ser el principal marco de referencia. Los MCT y la manera en que fueron construidos tienen una importante, y a veces hasta decisiva, influencia en el desdoblamiento del proceso para gobernar un territorio.
La importancia de hacer explícitos e integrar a los MCT en un proceso de GOBERNANZA TERRITORIAL
EFECTIVA es doble. En primer lugar pueden representar una contribución evidente en la efectividad para gobernar un territorio. Cuando los MCT se hacen explícitos, indican los dóndes y generan capacidades para poder ilustrar posibilidades o limitantes que se pueden encontrar al seleccionar ciertas alternativas para gobernar. La integración de los MCT puede ser por igual el punto de partida para una selección georreferenciada colectiva de instrumentos de GOBERNANZA y para su misma actuación.
Al integrar a los MCT en el espacio-‐tiempo y georreferenciar los procesos con los que fueron construidos se pueden entonces visualizar y analizar. Después es necesario hacer explícitos los MCT a la luz de procesos de GOBERNANZA que faciliten y justifiquen su integración.
En la integración de los MCT se identifican espacio-‐temporalmente oportunidades y son confrontadas con soluciones potenciales en colectivo; se pueden definir vocaciones del territorio; se puede iniciar con la creación de un proyecto de vinculación con la sociedad (líneas base georreferenciadas, estudios de impacto territorial, planes y programas territoriales, agenda de acciones, estrategias y financiamiento orientados por potenciales territoriales); se pueden evaluar sus capacidades (ajustes finales, legitimación, validación de sectores
estratégicos, socialización (inclusión y aceptación pública)); se pueden conformar áreas de gestión territorial estratégica, propuestas a la autoridad legislativa y ejecutora.
Esta puede ser una base para el entendimiento potencial y de aceptación de la integración de los MCT en el ámbito público y territorial de la GOBERNANZA.
Una cuestión básica desde la GOBERNANZA TERRITORIAL EFECTIVA es que gobernar actualmente un territorio debe ser un proceso colectivo estructurado, abierto en su confección e implementación, y lo suficientemente adaptable para hacer frente a, entre otras cosas, a su diversidad y su dinámica.
Para ello se necesita de un concepto de MCT coherente a estos requerimientos. La construcción de MCT como un proceso geocibernético visto como lenguaje conceptual (Reyes, 2014, p. 26) con propósitos para gobernar un territorio puede ocurrir en forma de comunicación.
3.2.3. Plantear a la comunicación territorial efectiva como a un concepto